Llamadme excéntrica, pero cada día ordeno, coloco y desenpolvo a conciencia los anaqueles de reginaexlibrislandia. Y no, no es porque quiera tener la librería como una patena, sino porque así es como me ejercito la bibliofilia.
Hacerlo sistemáticamente me permite saber lo que tengo y dónde tanto como recordar títulos y autores, y gracias a eso salgo de una forma más o menos airosa, rápida y efectiva de las trampas que tiene a bien ponerme la Providencia Librera en cuanto me descuido.
Por ejemplo, justo hace un rato se materializó ante mí una reginaexlibrislandiana asidua:
- Clienta: Mira, Regina, me voy a la China, así, tal cual. Quería preguntarte si me podrías recomendar alguna novela ambientada en China, o de un autor chino de tu confianza, para estar como mas en situación. No creo que tenga mucho tiempo para leer mas allá de la preceptiva guia de lugares de interés, pero por si acaso...
- C.: Eso sí, no quiero nada de Amy Tan, ni nada demasiado político, denso o complicado. Quiero algo que me cuente algo de China, que me entretenga y que me enganche. Y ya. ¿Cómo lo ves?
- R.: A ver. Pues mira, si quieres un viajecito a la China imperial te sugiero que te lleves El abanico de seda, de Lisa Lee, para que sepas cómo las mujeres inventaron el nu shu o lenguaje de los abanicos. Es fascinante y se lee muy bien. También está K: el arte del amor, de Hong Ying, que relata el tórrido affaire que mantuvieron en el Pekín de los años 30 un sobrino de Virginia Woolf y una poetisa China, con el choque cultural oriente-occidente de fondo.
- C.: Sigue, sigue, veo que me has captado... ¿Más?
- R.: Un poco más cerca en la Historia, en la China de Mao, tenemos Balzac y la joven costurera china, de Dai Sijie y En el estanque, de Ha Jin. Tanto uno como otro son, además de historias maravillosas, retazos de la crudeza de la China de Mao, su represión y el día a día de los campesinos en unas condiciones pésimas. A mi me encantaron ambas, pero quizá por las referencias bibliófilas que contiene te diría que mejor la de La Costurera.
- C.: ¿De esa no había película?
- R.: Justo, y es una pasada, pero, como siempre, me quedo con la novela.
- C.: ¿Y algún escritor de peso? Ya que leo algo sobre China.
- R.: Pues se me ocurren dos opciones, o el Nobel Gao Xingijan del que te sugeriría La Montaña del alma, o el llamado 'Kafka chino': Mo Yan, al que puedes introducirte con Grandes pechos, amplias caderas. Uno y otro diseccionan la cultura china y a sus gentes con historias potentes y desgarradoras detrás. Pero, eso sí, quizás te resulten algo densos si lo que buscas es lectura de avión.
- C.: Si, quizá eso sea demasiado. ¡Me lo reservo para el regreso!
- R.: Y, bueno, siempre digo que pocas cosas hay más eficaces que un buen crimen para descubrir cómo es una ciudad o un país, y en China ahora mismo Diane Wei Liang y Qiu Xiaolong pisan fuerte. De la primera te recomendaría El Ojo de jade, y del segundo Muerte de una heroína roja, ambas ambientadas en el Pekín de hoy y sus palpables reminiscencias de la represión política... ¡Son canelita en rama, querida!
- C.: No, no soy mucho de novela negra. ¿Sabes? Creo que junto con la guía de viaje me llevaré la de Balzac y la joven costurera China y la de los abanicos para mi hermana...
Y se fue, y yo me sentí como debe de sentirse una gimnasta cuando culmina con éxito un ejercicio sobre la lona: satisfecha y dispuesta a volver a mis entrenamientos diarios en cuanto mañana ponga un pie en mis confines para que mi bibliofilia ni se atrofie ni pierda elasticidad.
Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿conocéis algunos de los libros citados? ¿Qué lectura le hubiérais sugerido a mi clienta? Cuando viajáis, ¿leéis literatura del lugar al que os dirigís? ¿Qué os aporta?
Qué cosas, la 'caja tonta' parece no serlo tanto o, al menos, la publicidad que la sostiene. En año y medio va a ser la tercera vez que el spot de un coche despierta un repentino e incontenible interés por según qué libro que es, de una u otra forma, un clásico, pero que pasaba desapercibido para la mayoría hasta que el cañón catódico proyecta su curioso haz de luz sobre ese título de mis anaqueles libreros y revienta su demanda.
Desde que vi el spot aguardaba en reginaexlibrislandia la llegada de quien me pidiera el libro que inspiró a los iluminados de la agencia publicitaria. Para quienes no hayan reparado en el spot de Seat hételo aquí:
Por fin, ese cliente llegó, solo que materializado en una pareja de ancianos:
- Clienta: Oiga, buenas tardes
- Regina: ¡Buenas tardes!
- C.: Verá, mi nieto nos ah pedido un libro, pero es que no estoy segura de que sea un libro
- R.: ¿Y qué les dijo?
- Cliente: Nada, que quiere el de los monstruos del coche.
- Clienta: Sí, eso, uno que es un anuncio, pero yo lo vi con él y no vi libros por ningún lado.
- R.: ¿Monstruos en un coche?
- Cliente: Sí, es de un Seat y sale un bicharraco peludo que no cabe en el coche.
- Clienta: ¿Ve lo que le digo? Eso no es un libro, es un coche. Pero él dice que sí, que lo tiene un amiguito.
- R.: ¡Ah, ya se cuál es! Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak. Lo tengo aquí.
- Clienta: Pero, pero... perdóneme pero no entiendo nada.
- R.: Verán, es un libro ilustrado infantil más o menos clásico. Tanto que acaban de hacer la película y, por lo que han visto, también lo han utilizado en un anuncio.
- Cliente: ¡Aaaaaacabáramos! ¿Así que es un cuento, luego hacen la película y sale hasta en anuncios de televisión?
- R.: ¡Exacto!
- Clienta: Vaya, vaya. Y nosotros creíamos que iba usted a pensar que mi nieto nos había tomado el pelo.
- R.: No, no, su nieto está muy bien informado, por lo que veo.
- Cliente: Entonces éste es el cuento.
- R.: Sí, este es. A mi me encanta, la verdad.
- Clienta: Pues ya está, se lo llevamos.
- Cliente: ¡Muchas gracias!
Y se fueron con su ejemplar de Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak, que en España lo edita Alfaguara, al igual que un libro con fotogramas de la película que, cuidado con las confusiones, no es el original.
El genuino, recomendado para pequeños de hasta 6-7 años y un libro absolutamente maravilloso, es el ilustrado y el otro, que está muy bien también, es la misma historia solo que con fotos del filme. En ambas el protagonista es un niño llamado Max que, embutido en su disfraz de lobo, se pasa el día haciendo travesuras hasta colmar la paciencia de su madre, que lo envía a su cuarto. Desde allí, Max viajará a un país de monstruos donde él es el rey...
Y ya que estamos aquí os dejo el trailer original en inglés de la película homónima (Donde viven los monstruos-Where the wild things are), que se estrena en España el próximo 18 de diciembre:
Y vosotros, reginaexlibrislancianos de pro, ¿conocíais el libro Donde viven los monstruos? ¿Y su historia? ¿Habíais oído hablar de la película? ¿Visteis el anuncio del Seat Altea XL y captasteis la referencia bibliófila?
No sé si existirá el legendario elixir de la eterna juventud, pero lo que si sé es que hay personas a quienes la pasión por lo que hacen las mantiene en una forma envidiable, tanto física como mental, independientemente de su año de nacimiento.
Sí, queridos, es una de esas obviedades que a veces olvido, pero por suerte justo hace un rato una reginaexlibrislandiana asidua se materializó ante mí para recordármelo. Debe andar por los ochenta años, suele visitarme un par de veces al mes y es una auténtica decana en novela negra.
Deciros que se ha leído todo lo leíble en ese género es poco, y os juro por las teclas de mi Underwood que es un auténtico glosario en movimiento de autores, detectives, tramas y terminología forense. Un crack, vaya, y una delicia para cualquier bibliófilo con delirios antropológicos como la que suscribe.
El caso es que el otro día vino a por los seis libros de Philip Kerr:
- Clienta: ¡Hola, guapa!
- Regina: ¡Hombre, XXX! Ya la echaba de menos
- C.: Ya sabes, hija, estoy entre dos ciudades...
- R.: Es lo que tiene... ¡ja, ja, ja!
- C.:Oye, me acabé Aurora Boreal. La verdad es que es un poco floja para mi gusto, ¿no?
- R.: A mi me gustó aunque, eso sí, más por la ambientación y los personajes que por la trama.
- C.: Sí, es que el final es previsible. Por eso se la dejé a mi hermana, que no tiene la sensibilidad para cosas más fuertes. Y más ahora, que ha cumplido 88 y se me ha desinflado como un globo...
- R.: Pero, ¿está mal?
- C.: ¡Qué va! Que se aburre, no se mueve y, claro, se anquilosa. Ya le digo yo, ¡mírame a mi un par de años menos y de acá para allá!
- R.: Sí, usted está estupenda
- C.: Ayer, antes de venirme, discutí con ella. Y, ¿sabes lo que dije?
- R.: No...
- C.: Pues que hiciera algo, como retomar lo de sus plantas, para que se activara. Me dijo que era muy mayor y cogí un libro de P.D. James y se lo enseñé
- R.: ¿Y eso?
- C.: Le dije: ¡Mira, Dolores, P.D. James, 89 años y venga de matar! ¡Y está estupenda!
- R.: ¡Ja, ja, ja, ja! ¿Y qué le contestó?
- C.: Se quedó helada, pensó que esa autora era una chiquilla....
Y se fue con sus libros y una sonrisa pícara en la cara. La misma que me dejó a mí dibujada su visita, la verdad. Y me hizo recordar una cita que leí una vez de la mismísima P.D. James, cuando le preguntaban por su arma letal favorita:
"El arma siempre ha de adecuarse al crimen. Por ejemplo, una mujer madura en Inglaterra no podría asesinar con pistola, por algo tan sencillo como que tienen difícil acceso a ellas"
Hétela ahí, toda una lección de saber hacer literario-criminólogo. Otra de esas obviedades que muchos olvidamos demasiado a menudo...
Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿leísteis algo de P.D. James? ¿Qué os parece? ¿Creéis que la pasión por algo como la literatura puede ser el secreto de la longevidad?
Parece que la Providencia Librera no sólo me calza ardides y trampas a mí, humilde librera, sino que también se entretiene moviendo otros hilos bibliófilos. Así, con la siteglarssonmanía en su punto más álgido, si eres escritor y quieres entrar fuerte en el mercado editorial lo mejor que te puede pasar es que te vinculen a la trilogía Millenium.
Veamos un ejemplo práctico cortesía de una reginaexlibrislandiana a la que atendí hace un rato:
- Clienta: Buenas tardes
- Regina: ¡Hola! ¿Qué desea?
- C.: ¿Tienes la de la prima o la hermana de Larsson?
- R.: ¿Aurora Boreal?
- C.: Sí, creo que sí. También es de crímenes, ¿no?
- R.: Sí, verá, en ella, una abogada regresa a su pueblo para defender a su mejor amiga de la acusación de haber asesinado a su hermano menor, uno de los predicadores más carismáticos del país. El crimen salpica a toda una comunidad religiosa, y la letrada y una atípica policía husmearán en sus bajos porque intuyen que no está del todo libre de pecados.
- C.: Sí, seguro que es esa. Ahora que lo dices decían algo de sectas o algo así. Pero, ¿no es familia del de la de Los hombres que no amaban a las mujeres? Como se llaman igual...
¿Veis a lo que me refiero? La compatriota y también escritora de novela negra Asa Larsson ha sido doblemente bendecida por la Milleniummanía. Digo doble porque, primero, comparten apellido, y porque además Stieg reconoció en vida haber devorado en una nocheAurora Boreal, justo la única de las novelas publicadas por la susodicha que a día de hoy están traducidas al español.
Entre eso y el interés mediático suscitado a tenor de alguna que otra feria y encuentro del género policíaco en España, el nombre de la novelista sueca suena en radios y aparece impreso en prensa y revistas, pero sin ocupar grandes espacios, por lo que muchos de quienes vienen a Reginaexlibrislandia en busca de la novela no tienen muy claro quién es ella ni cómo se llama la novela que buscan.
Una novela que, por cierto, ya lleva más de medio año circulando por anaqueles de toda España, y que, cargada con las dosis adecuadas de intriga e ironía y con una impecable descripción de personajes y ambientes, hacen de Aurora Boreal una lectura negra de las buenas.
Además, para más inri en reginaexlibrislandia nos llamó la atención el libro allá por junio cuando, al ver la foto de la contra de Asa Larsson en Aurora Boreal, nos vino inmediatamente al pelucón la imagen de la inolvidable Marge Gunderson (Frances McDormand), policía encargada de investigar tres crímenes en los nevados parajes de la remota y gélida Brainerd, Minnesota, en la película Fargo, que los hermanos Coen rodaron en 1996...
Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿leísteis Aurora Boreal? ¿Os gustó? ¿Conocíais a Asa Larsson? ¿Os habéis topado con algún otro caso de empujoncito bibliófilo-stieglarssoniano de este tipo?
Para los interesados en las andanzas literarias de Asa Larsson deciros que Seix Barral ultima las ediciones en español de otras dos se sus novelas, Det blodsom spillts (2004), que fue galardonada con el Premio a la Mejor Novela Negra Sueca, y Svart stig (2006).
Y como colofón y homenaje aquí os dejo el trailer de Fargo:
La primera vez que vi un ejemplar de Ghostgirl su diseño sepultó el más sagrado de mis principios: no juzgarás un libro por su forma, sino por su contenido.
Pero es que cuando llegó a Reginaexlibrislandia ese extraño ejemplar con forma de ataúd la más insana de las curiosidades me pulverizó el pudor bibliófilo. Y me dije:
Regina, cielo, ¿qué es eso y quién demonios es la tal Tonya Hurley?
Tras hojearlo, descubrí que se trataba de una novela para lectores de más de 12 años que abría con una cita de Oscar Wilde ("Que hablen mal de uno es terrible. Pero es peor que no lo hagan en absoluto"), cosa que me encantó.
Su portagonista, la impopular Charlotte Usher, arranca un nuevo año escolar decidida a 'ser alguien'. Pero un osito de gominola truncará sus planes... ¿O quizá no? Porque puede que, desde el más allá, le resulte más sencillo no pasar desapercibida.
Ghostgirl fue saliendo de mi librería en un goteo discreto, pero constante. Si quien lo buscaba no era el propio interesado sino algún progenitor, directamente me preguntaban:
¿Tienes esa que es un ataúd?
Al verlo de cerca, su rostro se congelaba en una muestra de desconcierto y, no sin antes mirar al cielo regino y suspirar, se lo llevaban.
Pues bien, acaba de salir Ghostgirl. El regreso, y vuelve a ver movimiento por entre mis anaqueles. Ahora, Charlotte continua haciendo de las suyas desde el más allá y, de nuevo, este segundo volumen arranca con una cita, pero esta vez de Santa Teresa ("Se derraman más lágrimas por plegarias atendidas que por las no atendidas"). La misma que da pie y título al Plegarias atendidas de Truman Capote. Cuanto menos, interesante.
Pero hace unas horas una mujer me dejó desconcertada:
- Clienta: Hola, ¿tiene el segundo de la niña esa que está muerta?
- Regina: ¿Ghostgirl. El regreso?
- C.: Sí, ese. Verá el primero dudé en si regalarselo a mi hijo, porque lo vi algo femenino, asi que lo deje estar. Pero él ahorró y se lo compró con la paga. Y ahora me ha pedido el nuevo, y no sé yo
- R.: Mmm, no sé, la verdad es que nuncame planteé si era para chicos o chicas, la verdad. Quizá sí para un perfil determinado, quiero decir para chicos y chicas que se sienten diferentes y que, además, les gustan las historias de fantasmas...
- C.: Es que como el otro tenía mucho rosa... y este es moradito...
- R.: Bueno, esos son cosas del diseño. Y si no se los llegan a meter ´quizá hubieste quedado demasiado oscuro, ¿no cree?
- C.: Sí, eso es verdad.
- R.: Y si él se lo compró y ve que le gustó no veo nada de malo. Yo la verdad es que me lo leí y me parece original, inteligente y divertido. Además hace referencia a otros escritores, músicos y cineastas. ES bastante complero.
- C.: ¿Pero entonces Ghostgirl no es cosa de chicas, no?
- R.: No, a mi modo de ver, no.
Al final se llevó Ghostgirl. El regreso, aunque aún dubitativa.
Y mi pelucón se quedó centrifugando frenéticamente sobre la idoneidad de un libro u otro en función de si eres chico o chica. No sé, para mí un lector se define por sus inquietudes, sensibilidad e intereses, no por su género.
Y vosotros, reginexlibrislandianos de pro, ¿Conocíais Ghostgirl? ¿Qué os parece? ¿Se lo hubierais regalado a un chico? ¿Por qué? ¿Tenéis en cuenta el sexo de vuestro destinatario a la hora de regalar libros?
No hay mejor forma de terminar con una gripe vírica que atiborrarse de paracetamol y vitamina C bajo el edredón y, a ratos, darse a una de esas lecturas que tienes pendientes porque te interesan y porque, para más inri, un cálido día otoñal uno de tus reginaexlibrislandianos asiduos te retó a un singular duelo bibliófilo: "¿Quién se lee la serie policiaca de Philip Kerr primero, tú o yo?"
Quizá por eso la Providencia Librera decidió que, puesto que una vez dominada la fiebre había dejado de ser una réplica de la niña de El Exorcista, ya era hora de que saldara mis cuentas con el escritor escocés y su saga Berlín Noir, protagonizada por el sabueso Bernie Gunther y ambientada en el Berlín nazi y, de paso, rematara la faena 'aplastando' a mi cliente y amigo XXX.
Así fue como hace una semana me adentré en el universo philipkerriano para regresar hace unas horas al mundo de los sanos absolutamente fascinada por todos y cada uno de los (por ahora) seis títulos de la serie que publica el sello RBA:
Violetas de Marzo; Pálido criminal; Réquiem alemán; Unos por otros; Una llama misteriosa y Si los muertos no resucitan, éste último flamante III Premio de Novela Negra RBA 2009.
Y, para qué negarlo, hoy regresé a mis confines deseando recibir a mi querido reginaexlibrislandiano para saborear lo que imaginaba sería mi victoria bibliófila por partida doble. Doble porque lo pasé en grande leyendo a Kerr, y porque pensaba, ingenua y pretenciosa de mi, que habiendo devorado la serie completa muy probablemente me impondría a mi adversario lector...
... Pero no fue así.
Efectivamente él se pasó por mi librería:
- Cliente: ¡Hombre, Regina, ya regresas al mundo de los no-víricos!
- R.: Sí, querido, ¡los seis! ¡No hubo mejor medicina para mí!
- C.: Entonces estamos en tablas...
- R.: ¿Cómo que en tablas?
- C.: Esta madrugada terminé Si los muertos no resucitan...
- R.: Pe-pero, pero...
- C.: ¿Qué quieres? Me enganchó el sabueso Gunther y eso de pasearte por la Alemania nazi mientras investigas un crimen es de lo más novedoso, al menos para mí. Y husmear en los bajos de la Gestapo, de la cúpula hitleriana y de¨los advenedizos del Reich...
- R.: ¡Si! Es uno de sus grandes logros: reconstruír el día a día en la alemania nazi entre 1936 y 1945.
- C.: Así que... ¡empate!
- R.: Ja, ja, ja... y yo que venía segura de que te plancharía
- C.: Oye, ¿crees que Kerr nos dará más de su Bernie?
- R.: Eso espero... Porque, ya ves, empezó siendo una trilogía y... ¡ya van seis!
Y ahí nos quedamos los dos parloteando sobre anécdotas, detalles y giros de las tramas de los seis títulos de Berlín Noir pero, eso sí, ya desde la óptica de bernieguntheradictos de pro...
Y vosotros, reginaexlibrislandianos de mis anaqueles, ¿Leísteis a Philip Kerr? ¿Qué os parece su sabueso Bernie Gunther? ¿Cómo os dio por leerlo? ¿Lo recomendaríais?
Y, para terminar, una invitación regina a probar con Violetas de Marzo para los que aún titubean:
En la Alemania de 1936, cuando la peste nazi envuelve el país como una masa gelatinosa, aprender a convivir con la esvástica y la barbarie es cuestión de supervivencia, y a eso pocos ganan a Bernie Gunther. Ex-policía reconvertido en investigador, lucha por su integridad moral cuando proliferan las Violetas de marzo que, además del nombrar el inicio de la saga Berlin Noir, designaba a los subidos in extremis al macabro tren nazi y con demasiado por demostrar a Hitler. Philip Kerr introduce a un sabueso al más puro estilo Marlow, Wallander y Montalbano, con quien viajaremos a las entrañas de una época y una realidad, la de miles de germanos engullidos por el Führer, mientras Bernie investiga dos asesinatos que salpican a la cúpula del partido en las Olimpiadas berlinesas. Una gran novela negra maravillosamente ambientada y con un detective intenso, cálido y fuerte como un lingotazo de schnapps.
Quienes trabajamos a diario en las trincheras libreras pronto desarrollamos lo que yo denomino el Síndrome de Cole Sear, que consiste en la capacidad de interpretar las señales que un libro nos envía cuando un lector lo busca pero no es capaz de nombrarlo o, lo que es lo mismo, no atina con el título exacto.
Este raro don bibliófilo nos convierte en pseudohíbridos de Cole Sear, el niño protagonista de El sexto Sentido que, como recordareis, veía a los muertos y parloteaba con ellos. Pues bien, a los libreros nos pasa algo bastante similar, solo que con nuestros libros, y aunque al principio este curioso y desconcertante talento nos hincha la bibliofilia, a veces llega a mosquearte y echas el cierre farfullando de forma compulsiva un extraño mantra (¿Cómo supe de qué libro hablaba?¿Cómo supe de qué libro hablaba?) y preguntándote si no has pedido el juicio como Alonso Quijano... Y todo porque los libros nos hablan. Sí, queridos, nos dan oportunos 'soplos bibliófilos'.
Por ejemplo, esta tarde estaba yo en pleno zafarrancho de devoluciones para hacer hueco -a veces a mi pesar- a los títulos por venir, cuando una madre y su hija de mediana edad se internaron en mis confines reginos. De pronto, la madre desapareció de mi campo visual diciendo algo que no entendí y la hija se plantó ante mi escritorio refunfuñando.
Cuando cerré la caja que tenía entre manos ella me habló:
- Clienta: Mira, ¿tienes ese de la comunera o costurera?
- Regina: ¿Perdón?
- C.: Que si tienes el de la comunera que cose
- R.: Mmmm, ¿se refiere a El tiempo entre costuras, de María Dueñas?
- C.: No, no. Es algo como La Comunera que cose, y habla de la Guerra Civil. Además ha salido este año.
- R.: Déjeme pensar, pero con esos datos yo creo que...
Aquí fue cuando entró en escena de nuevo la madre:
- C.: Sí, lo que le digo Comunera o algo así, ¿no, mama?
- Madre: Sí, de una chiquita que cose en Tetuán
- R.: ¿Seguro que no es El tiempo entre costuras, que es este de aquí?
- Madre: ¡Justo ese es!
- C.: Pero, ¿no me habías dicho la Comunera?
- Madre: ¡Te dije que cosía, y que era roja y que iba por Tetuán en la Guerra Civil!
- C.: Perdona, pero es que no hay quien la entienda
- Madre: ¿Y está bien, verdad? Una amiga me habló de él...
- R.: A mi me gustó bastante, la verdad. Es la historia de una joven modista que a finales de la Guerra Civil y comienzos de la Mundial sale de España a Tetuán y sobrevive confeccionando trajes de alta costura a damas de todo el mundo refugiadas entre Marruecos y Lisboa. Es muy, muy curiosa y está muy bien escrita, sí.
- Madre: Sí, si, es esa seguro. Es que yo fui modista y viví un tiempo en Tetuán así que ya ves
- R.: ¡Uy, entonces seguro que le gusta!
Y abandonaron mis confines una sin quitarle ojo a la contra del libro y la otra regañándola por no haberle dicho bien el título que quería desde un principio...
Y luego ahí estaba yo, a puntito de amputarme una mano con el cúter y desconcertada tras este nuevo episodio del tal Síndrome de Cole del que os hablaba, y gracias al que escuché a tiempo la llamada directa de mi ejemplar de El tiempo entre costuras...
Por cierto que aquí os dejo el trailer de El sexto Sentido:
Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, experimentásteis alguna vez algo similar a mi Síndrome de Cole? ¿Cómo fue? ¿Leísteis El tiempo entre costuras? ¿Os gustó?
NOTA DE REGINA:Cuando una apura de un sorbo un glorioso cocktail literario a base de aventuras, espionaje, glamour, moda y pasiones –altas, pero también bajas- perfectamente mezclado y agitado sobre una base histórica que nos clava en el antiguo protectorado español de Marruecos, entre el final de la Guerra Civil y a comienzos de la II Guerra Mundial, no queda más que recomendarlo. Porque estamos ante una deliciosa mezcla de alta costura, afán de supervivencia, desamor, damas de aristocrático pasado y dudoso presente, traidores, agentes dobles e intrigas políticas que revelan al lector la historia de Sira Quiroga, una joven modista que entre Tánger, Tetuán, la España pro-alemana y una Lisboa atestada de apátridas de turbia reputación le echa un órdago a su propia suerte.
Uno de los efectos secundarios de mi bibliofilia extrema es apoyar sin fisuras cualquier causa orientada a promover, incentivar o despertar el apetito lector en terceros. Vamos que, como en cualquier otra guerra, todo vale.
Pero eso es una cosa y otra que haya motivos tan inesperados o surrealistas que, cuando menos, me abomben el regio pelucón.
Por ejemplo, el otro día la Providencia Librera materializó ante mí a una reginaexlibrislandiana asidua que me disparó a bocajarro su particular ardid bibliófilo:
- Clienta: ¿Qué tal, Regina?
- Regina: ¡Muy bien, XXX! ¿Y tú? ¿Te gustó El lamento del perezoso?
- C.: Mmmm, sí, pero tengo que reposarlo un poco, ya te contaré.
- R.: Uy, me intrigas. ¿Necesitas algo?
- C.: A ver cómo te digo esto... ¿Qué tal andas de adúlteras de novela?
- R.: ¿Perdona?
- C.: Mira. Mi prima está, ¿cómo te lo digo? Con un 'toy boy' en plan Madonna: dejó atrás hace un par de años los cincuenta, lleva casada 25 años y va y se lía con un chulazo de gimnasio de la edad de su hijo. ¡Y no veas que aires tiene! Así que en lugar de charletas morales he decidido hacerla leer una novela para que simplemente sopese las consecuencias de lo que está haciendo ¿sabes? ¡Que reflexione un poco, aunque sólo sea porque le está comiendo el suelo a regalazos!
- R.: Ahhh, bueno, pues... sí, nunca nadie me había pedido algo así, pero entiendo lo que pretendes hacer.
- C.: Lo que pasa es que tampoco quiero machacarla con un dramón en plan Madame Bovary, ¿sabes? Querría para ella algo ligero de leer, pero con lo que se identifique sin darse cuenta
- C.: Sí, sí, me temo que esas maravillas no son lo que necesitamos.
- R.: Pues entonces deberíamos centrarnos en las plumas más bífidas de los años 20, 30 y 40...
- C.: ¿Por ejemplo?
- R.: Pues mira, una opción sería Un puñado de polvo, de Evelyn Waugh. La reeditó RBA hace meses, y es una maravilla, aunque quizá demasiado agridulce.
- C.: ¡Claro! ¿Cómo no caí? Sí, la conozco, lo que pasa es que la trama da un giro para centrarse más en el marido, no?
- R.: No, mujer, que la novela Julia, de William Sommerset Maugham sería lo más aproximado a lo que buscamos que se me ocurre...
- C.: ¿El de El filo de la Najava?
- R.: Exacto. Que yo recuerde también trata el adultero en El Velo pintado, pero yo ahora apostaría por Julia, que en inglés se editó como Theatre.
- C.: ¿Y de qué va?
- R.: Pues plantea algo muy curioso: ¿Qué hay de real en quien nace para actuar? ¿Dónde acaba la actriz y empieza la mujer? El incisivo e inato don de W.Somerset Maugham moldea su respuesta a palabras en Julia, una diva del teatro londinense de mediana edad a punto de perderlo todo por un joven dandy. Fascinante perfil de quien, nacida para actuar y cautivar, pone la misma pasión en el escenario que en el amor y la venganza...
- C.: ¡Anda! Pero, ¿no hay película? Me suena muchísimo...
- R.: Sí, hace cinco años estrenaron Conociendo a Julia (Being Julia) que, por cierto, es una buenísima adaptación de la novela...
- R.: Pues sí, y el libro es maravilloso, cargado de humor inglés, ironía y verdades. Por lo que me dices, plantea una situación muy similar a la de tu prima, sólo que al estar disfrazada la trama con el tema del artisteo no le va a cantar tanto a ella
- C.: Mmmm, sí, veo por donde vas. ¿Lo tienes?
- R.: Sí, justo hace unos meses Ediciones B lo reeditó en bolsillo, aunque me queda un ejemplar en balda en rústica
- C.: Mejor en bolsillo, que viaja bastante y así se lo lleva. ¡Gracias, mi reginaaaa!
Y se fue con el ejemplar en bolsillo de Julia, de William Somerset Maugham, y a mi me dejó pensando en cómo reaccionaría la tal Marta al descifrar entre líneas el mensaje de su prima.
Yo, la verdad, no sé cómo reaccionaría... Pero lo que sí sé es que horas después me teníais revisando compulsivamente mi biblioteca en busca de motivos e intenciones ocultos en libros que en su día me regalaron para forzarme a leerlos. Dos horas después estaba desquiciada y al borde del colapso emocional...
Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿leísteis Julia, de Somerset Maugham? ¿Y algo del escritor? ¿Qué libro le hubiérais sugerido vosotros a mi clienta? ¿Alguna vez regalasteis libros con intenciones veladas? Y a la inversa, ¿descubrísteis intenciones veladas en libros que os regalaron en según que circunstancias?
Y no sin antes sugeriros la lectura de la maravillosa Julia, de Somerset Maugham, me retiro a mi laberinto de anaqueles para dejaros a solas con el trailer de Being Julia:
La magia de la literatura no sólo dormita entre líneas, también se agazapa entre anaqueles. Al menos esa es la conclusión a la que he llegado mientras echaba el cierre regino, después de que la Providencia Librera me regalara otro de esos impagables 'momentos Zweig' que tanto me revitalizan la bibliofilia y el pelucón, de esos que bien merecen el mítico 'cigarrito de después'...
...Veréis, estaba yo a primera hora de la tarde reorganizando los encargos de mis regianexlibrislandianos asiduos cuando una mujer se adentró en mis confines y, sin titubeos, se dirigió a mi:
- Clienta: Hola, ¿qué tal?
- Regina: Bien, gracias, ¿y usted?
- C.: Ahí vamos. Necesito su ayuda.
- R.: ¡Dígame!
- C.: Necesito un libro especial para una amiga que ha de cumplir, además, más requisitos: tiene que ser breve e intenso, como el que dice, ha de ser buena literatura y ha de estar protagonizado por mujeres con carácter, apasionadas o, ¿cómo decirle? con algo, ¿entiende? ¡Pero nada rosa, por Dios!
- R.: Mmmm
- C.: Siempre la regalo libros, y resulta que ya se me agotaron los recursos: ¡estoy seca, secaaa! Y se lo tengo que dar esta noche.
- C.: ¡Vaya! Al menos me da opciones... ¿podría verlos?
- R.: ¡Claro! ¡Ah, y si no también podría optar por cualquier cosa de Stefan Zweig! ¿Lo conoce?
- C.: Pues no, la verdad, es que ni me suena...
- R.: Pues Carta de una desconocida o 24 horas en la vida de una mujer quizá sí le suenen, porque hicieron películas
- C.: Uy, pues puede que de oídas... ¿Los tiene?
Total, que la buena señora se deslizó hacia un rincón de reginaexlibrislandia con la montonera de libros dispuesta a hojearlos y quedarse con uno para su amiga, y yo seguí a mis quehaceres libreros, aderezándolos con generosas dosis de café intravenoso.
Tan metida estaba yo en mis papelotes que la imagen de la mujer se me desdibujó del pelucón, y por eso cuando reapareció ante mí un rato después aferrada a un librito negro y con los ojos vidriosos casi me deja seca del susto.
- R.: ¡AAAAAYYY, DIOSSSSSSSSSS!
- C.: Uy, perdón... ¿la asusté?
- R.: Mmm, no importa, estaba tan a lo mío que ni la sentí venir
Y, como os decía, yo eché el cierre a la librería silueteándome mentalmente la imagen de la señora absorta en el ejemplar de Zweig, atrincherada entre mis anaqueles y rendida a una magia, la de la literatura, que rebosa esas escasa 70 páginas y envuelve mis confines reginos...
Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿empezásteis algún libro en una librería y no salisteis de ella sin él o, al menos, sin habérosolo terminado? ¿Qué títulos le hubiérais sugerido vosotros? ¿Cuál es vuestro libro favorito de Stefan Zweig? ¿Cómo llegasteis a él?
NOTA DE REGINA: Dotada de una exquista sencillez, Carta de una desconocida es una de esas minúsculas novelas que horadan una profunda huella en el ánimo. En ella, Stefan Zweig, da voz a una mujer que, tras consagrar toda su existencia a un hombre para quien ella sólo existió difuminada en tres encuentros fugaces, le escribe una carta póstuma que arrancará su recuerdo del olvido al que él la relegó. Una pequeña gran obra de arte de una intensidad tan magnética como deliciosa.
Y como colofón imágenes de la estupenda adaptación homónima que Max Ophüls rodara en 1948 con Joan Fontaine y Louis Jourda en el reparto:
Cuando me enteré de que el Nobel de Literatura le cayó este año a Herta Müller solté el plumero y me abalancé sobre En tierras bajas y El hombre es unfaisán en el mundo, los dos ejemplares que tenía en reginaexlibrislandia de la recién nobelizada. Llevaba dos o tres años posponiendo su lectura, pero por fin la Academia Sueca me dio el empujoncito bibliófilo que necesitaba.
Pues bien, estaba yo sopesando por cuál de esos dos títulos editados por Siruela me adentraba yo en el universo hertamulleriano cuando, fiel a sus costumbres, la Providencia Librera tuvo a bien mostrarme un atajo materializando ante mi a un reginaexlibrislandiano oportunamente docto en la buena mujer:
- Cliente: ¡Hola, Regina!
- Regina: ¡Hombre, don XXX! ¿Qué tal?
- C.: Bien, ya de vuelta. Pero por poco tiempo. Escucha, ¿tienes Juego de Tronos?
- R.: ¿de George R. Martin? Sí, ¿la edición de tapa dura?
- C.: Sí, se lo voy a regalar a mi ahijado. Vaya, veo que estás con la Müller
- R.: ¿Cómo? ¡Ah, sí! Con esto del Nobel sí o sí me pongo con ella en cuanto eche el cierre
- C.: No tenía ni idea... Mmmm, pues apostaba por Roth, la verdad.
- R.: Sí, pero con estas cosas ya sabes. ¿A ella la leíste?
- C.: Sí, justo vivía yo en Alemania cuando publicó Niederungen y se formó un buen revuelo allá por los ochenta.
- R.: ¿Cuál?
- C.: Pues ése, el rojo: En tierras bajas. Son relatos ambientados en la Rumanía rural sobre alemanes exiliados. Bastante duros, y por las ampollas que levantaron en Rumanía más cerca de la realidad que de la ficción. Recuerdo uno de ellos, El canto fúnebre o La oración fúnebre, o algo así, que me dejó KO. Iba sobre una niña que contaba cómo era el funeral de su padre, y en lugar de presentar sus respetos al difunto los vecinos iban contándole a la pequeña las barbaridades que cometió su padre en vida: violaciones, poligamia, malos tratos, traición... ¡de todo! No sé, son abruptos pero condensan tanta verdad que te dejan perplejo.
- C.: En la misma línea, pero empezaría por el otro. Al ser relatos breves son más digeribles para empezar. Aunque lo inquietante de esta mujer es su dualidad, porque es capaz de describirte una escena con una carga poética tremenda mientras te clava en la retina una estampa perturbadora y casi animal.
- R.: Ya veo, bucólica en las formas y abrupta en el fondo, ¿no?
- C.: Ja, ja, ja, más o menos...
Y él se fue con su ejemplar de Juego de Tronos, primer volumen de la saga Canción de Hielo y Fuego, y yo me quedé entre pasmada y dubitativa, deslizando la mirada de En tierras bajas a El hombre es un faisán en el mundo, y vuelta a empezar hasta que finalmente dejé el segundo en su balda y enfilé mi portón con el ejemplar de En tierras bajas bajo el brazo.
Horas más tarde vengo a vosotros habiéndome leído ocho de los quince relatos del libro para deciros que, de momento, la disección de mi reginaexlibrislandiano asiduo fue tan lúcida como certera. Hertamullerandia es un universo literario que se asemeja horrores a una de esas bolas de cristal de nieve que encierran un hermoso paisaje: desde fuera regalan a los sentidos una imagen bucólica, pero si uno se adentra y asimila los detalles de da de bruces con una crudeza no apta para según qué sensibilidades o estados anímicos desfavorables.
A mi, por ahora, me desborda, repele y atrae a partes iguales. Es intensamente demoledora pero yo no puedo soltar el libro.
Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿leísteis algo de Herta Müller? ¿Qué os pareció? Si no la conocíais, ¿os animaréis tras el Nobel de Literatura a leerla? ¿Por qué libro empezaréis?
Si me dicen hace unas horas que las ediciones en inglés de las novelas de Javier Marías me iban a revolucionar tanto el patio reginaexlibrislandiano no hubiera dado crédito.
Pero, queridos, así ha sido. Y lo ha sido hasta el punto de que si la mismísima Sofía Coppola nos hubiera visto por un agujero se hubiera topado con una versión entre anaqueles y de serie B de su maravillosa Lost in Translation aunque, eso sí, trasladada de Tokio a Reginaexlibrislandia y con un Bill Murray bibliófilo y tricéfalo.
Veréis, estábamos otros dos libreros y yo atrincherados en mi escritorio en plena bacanal de pedidos otoñales cuando el carraspeo de una mujer nos llamó al orden:
- R.: ¡Ah, en inglés! Pues me temo que no la tengo. Verá, mi fondo en inglés es limitado: clásicos y algún best-seller reciente.
- C.: ¿Y qué tiene de autores españoles?
- R.: Uy, me temo que ahora mismo nada... en inglés, claro. Pero, ¿sabe si tradujeron a Sampedro?
- C.: Digo yo que sí, ¿no? ¿O no traducen a los españoles a otras lenguas?
- R.: Bueno, deberían... Pero lo cierto es que no todos los libros españoles están en otros idiomas. Cosas del mercado del libro.
- C.: Ah, vaya, pues no lo sabía. Gracias de todas formas. ¡Adiós!
Y se fue dejándonos a los tres en uno de esos silencios reflexivos que preceden a una tormenta de ideas. Tres, dos, uno...
- Librero 1: ¡Mira a ver qué tienen de Sampedro en Amazon!
- Librero 2: ¡Eso, eso, míralo!
- Regina: Mmm, a ver... pues tienen ediciones de sus libros en castellano, en alemán, en francés y algún artículo en inglés... ¡pero ni rastro de sus novelas!
- Librero 2: Desde luego... se han pasado con la traducción literal, ¿no? vamos, que estará muy bien, pero pierde la fuerza del título, ¿no?
- Librero 1: Yo no sé qué le parecerá el título ese a un inglés, pero a mi me suena fatal... no sé, ¿hueco?
- Regina: Sí, la verdad es que a mi también me choca.
Y así seguimos un buen rato, escarbando en los fondos virtuales del gigante Amazon, guiados por una insaciable e insana curiosidad proyectada sobre la traducción de títulos del español al inglés, y preguntándonos qué pensarán de esos libros bibliófilos de allende los mares... ¿serán el reclamo adecuado?
Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿os topasteis alguna vez con ediciones en inglés de libros de autores españoles cuyo título os dejó petrificados? ¿Creéis que os 'perderíais en la traducción?
Si hay algún reginaexlibrislandiano -asiduo o no- familiarizado con el escasamente reconocido arte de la traducción que se manifieste, por favor....
Me pregunto cómo encajaría Herman Hesse, padre literario de Demian, la confusión bibliófilo-cinéfila que ha llevado a una mujer a identificar al genial escritor alemán con el mismísimo Satanás, padre del Damien de celuloide de la mítica película La Profecía, estrenada en 1976, que abría toda una saga centrada en el pequeño destinado a ser el Anticristo.
La cosa ha sido más o menos así: estaba yo literalmente metida en el escaparate de reginaexlibrislandia redecorándome las exterioridades, cuando una señora aporreó suavemente el cristal con los nudillos para indicarme que me necesitaba.
Tras un grácil giro junto a una balda que casi me cuesta el pelucón al más puro estilo María Antonieta, me materialicé junto a ella por entre mis enjambres de anaqueles:
- Regina: ¿Qué desea?
- Clienta: Verá, busco el libro Demian, de Jeze, o Hes o algo así.
- C.: ¡Ese! Sí, me lo apunté pero olvidé el papel. ¿Lo tiene?
- R.: ¡Sí, un segundo!
- C.: Pero, oiga, ¿no será el del niño demoniaco, no? ¡el de la película!
- R.: ¿Cómo? ¿Película?
- C.: Sí, el de la película esa del terror del hijo del demonio.
- R.: ¡Ahhh! Ja, ja, ja. ¡no, tranquila! Ese es Damien, el de La Profecía. El libro que quiere no tiene nada que ver...
- C.: ¡Menos mal! Es que, verá, se lo pidieron a mi hijo para Religión y como me acordé de la película esa me pareció un poco raro que le mandaran algo así... ¿me entiende?
- R.: ¿Para religión? Uy, eso es nuevo. En fin, pero tranquila, no tienen nada que ver. El que le pidieron es de un escritor alemán, Herman Hesse, y es una novela sobre un chico adolescente y su paso a la madurez, el relato de su crecimiento físico y espiritual. Nada de Satanás ni de asesinatos, no se preocupe. Es un libro maravilloso, no tiene nada de que preocuparse, ¡al contrario!
- C.: Uy, pues entonces, ¡entonces me lo leeré yo también!
- R.: Merece la pena, ¡a ver si le gusta!
- C.: Ya le contaré. ¡Adiós y gracias!
Y ella se fue con la edición de Alianza de Demian, de Herman Hesse, y yo volví a mi pecera para segur 'atusándome' el frontal regino con una divertida sonrisa en la cara, imaginando la cara del germano si llega a enterarse de que le confunden con el padre literario de la semillita de Lucifer y recordando la expresión de alivio de la dama cuando supo que sus peores sospechas sobre la lectura de su hijo eran infundadas...
... Claro que, así entre vosotros y yo, he de reconoceros que me ha impactado la elección bibliófila del profesor de ¿¿¿¿religión????
No me malinterpretéis, me entusiasma la idea porque precisamente Demian ha sido y será uno de mis libros de cabecera, pero pensándolo bien no me extraña que la buena señora, al saber que se trataba de una lectura 'para Religión', relacionara la historia de Emil Sinclair con la del maléfico Damien, de cuya primera parte os dejo el trailer:
Una vez más la Providencia Librera se revela gloriosamente imprevisible en mis confines reginos...
Y vosotros, reginaelxibrislandianos de pro, ¿leísteis Demian? ¿Os gustó? ¿Cómo llegasteis a la historia de Sinclair? ¿Qué más leísteis de Herman Hesse?
NOTA DE REGINA. El genio alemán H. Hesse esboza en Demian la lucha interna de Emil Sinclair, un joven que se rebela contra el entorno luminoso y armónico de su niñez, al que él sabe que ya no pertenece, para emprender la búsqueda intuitiva y dolorosa de una identidad y un destino propios en la sordidez del mundo de los adultos. Su guía y referente será el carismático Demian, que lleva el estigma de los capaces de ser ellos mismos. Maravillosa de principio a fin.
Yo, Regina Ex-Libris, tengo una debilidad enfermiza por los libros y la literatura y por observar al prójimo más que a mi misma. Embutida en mi piel de librera puedo diseccionar a mis anchas a los lectores españoles, sus hábitos, gustos y conductas. Y de paso orientarles por entre el maremágnum de títulos que atestan las librerías. ¡Así que, ojo! La próxima vez que entren a una librería puedo ser yo, Regina Ex Libris, quien les atienda. Ah, de vez en cuando también parloteo sobre clasicazos literarios en Asuntos Propios, de RNE. Saludos regios y mares de letras.