La energía como derecho La energía como derecho

Las claves de un tema que nos afecta a todos

Gas natural, una amistad peligrosa

José Luis García – Responsable del Área de Energía y Cambio Climático jose_luis_garcia

de Greenpeace España

La urgencia de actuar frente al cambio climático es cada vez más evidente. Así lo atestigua el nuevo récord de temperaturas mundiales alcanzado este mes de febrero.

La responsabilidad del problema está perfectamente atribuida a la quema masiva de combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas. Pero mientras la necesidad de reemplazar a los dos primeros está ampliamente aceptada, persiste un debate sobre el papel que corresponde al gas natural.

Central Eléctrica de Ciclo Combinado en el Puerto de Barcelona (Antón Osolev)

Central Eléctrica de Ciclo Combinado en el Puerto de Barcelona (Antón Osolev)

Curiosamente, las empresas que extraen el gas son esencialmente las mismas que extraen el petróleo, de manera que las petroleras ven en el negocio gasista una oportunidad de prolongar su dominio del sector energético, con una imagen más aceptable para la opinión pública. Para ello, el sector cuenta con la complicidad de instituciones como la Comisión Europea, que ha publicado una propuesta para impulsar el uso del gas, en la que ignora la prioridad que deben tener las renovables y la eficiencia energética para el suministro energético europeo. Algo que choca con los compromisos que se han de derivar del Acuerdo de París sobre cambio climático.

Y debe ser muy importante para la industria gasista lograr ese apoyo político y social, porque hay mucho dinero en juego, a juzgar por las decenas de millones que se gastan en estrategias de lobby sobre los responsables públicos.

Son dos los argumentos que más utilizan para justificar la apuesta por el gas. El primero es el ambiental, puesto que la quema de una tonelada de gas emite la mitad de CO2 que la misma cantidad de carbón. El problema es que la cantidad de combustibles fósiles que podemos quemar para no sobrepasar un calentamiento de 1,5ºC equivale a apenas un 20% de los combustibles fósiles disponibles, de todos, de manera que el gas es más parte del problema ambiental que de la solución.

El otro argumento es más rebuscado: se trata de presentar al gas como un acompañante necesario de las energías renovables, ya que algunas de éstas (eólica y solar fotovoltaica) producen energía de manera variable según el viento o el sol que haya disponible, de manera que hace falta que otras tecnologías “gestionables” equilibren la producción de electricidad. Con ese argumento, el sector del gas está tratando de aliarse con sectores renovables en Europa, ofreciendo una tecnología de respaldo a cambio de la legitimación social que obtendría con una amistad tan verde.

Y es cierto que el gas puede hacer ese papel de respaldo (mucho mejor que el carbón o la nuclear, desde luego), pero también es cierto que no es la única alternativa para hacerlo: lo mismo se puede hacer con tecnologías renovables gestionables por su propia naturaleza o por contar con sistemas de almacenamiento energético, como la termosolar, la biomasa, la hidráulica o la geotérmica. Y no solo eso, cada vez más se puede lograr ese equilibrio con las nuevas tecnologías de almacenamiento energético en baterías (independientemente de la fuente utilizada para generar la electricidad) y con la participación de los consumidores desde el lado de la demanda. Por no hablar de las interconexiones eléctricas y las redes inteligentes.

Ahora bien, la viabilidad de cualquier opción depende de las decisiones políticas. En la perspectiva de un sistema que aspira a ser 100% renovable, ya no basta con producir cuanta energía renovable se pueda, esperando que el sistema la vaya a integrar sin más. Hace falta una adecuada planificación, regulación y procedimientos de operación que aseguren la integración.

Nadie discute que el gas tiene un papel necesario en la transición energética, pero ha de limitarse con rigor para evitar que acabe siendo un bloqueo para las renovables. Planificar un sistema con más gas del que necesita puede salir muy caro para el bolsillo ciudadano, que ya ha tenido que costear con miles de millones errores como el fallido almacén Castor. Y más caro aún para el medio ambiente, porque si no lo sustituimos tarde o temprano, este planeta acabará en una “cámara de gas”.

 

7 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Dice ser agnóstico

    De greenpace no me creo nada, nada de nada.

    17 marzo 2016 | 12:19

  2. Dice ser Elías

    buenas tardes¡
    escribo este comentario porque me indigna que se intente manipular a la gente con este tipo de noticias.
    soy un estudiante de 4º de ingeniería química y trabajo en la industria desde hace mas de 10 años, creo que algo referente al tema conozco.
    me parece vergonzoso que alguien de su nivel de conocimiento en dicha materia quiera vender que hoy por hoy es viable un mundo solo sostenido por las energías renovable,cuando sabe de mas, que eso no es cierto,sin basarse en ningún dato, solo en mucha parla y un documento que lleva preparando no se el tiempo buscando el populismo y ganarse a la gente que desconoce el tema. ¿Cuantas termo-solares en España ha dejado de funcionar o han reducido su producción desde que no se subvenciona? ¿cuanto mas costaba la energía producida por esas empresas renovable?(sino recuerdo mal entorno a 3 veces mas, para el ciudadano de pie). ya que nos hemos metido en el tema económico por alusión que usted hace al proyecto de castor (el unico fallo en el sector gasista español, en el que por cierto todos los paises fueran busca apoyo por su inmejorable reputación), ¿porque no invita a que todo el mundo mire su factura de luz y vea cuanto le cuesta el incentivo de las energías renovable?descontando impuestos y el coste de producción (que también existirá o se incrementara con las renovables)el coste de dicho incentivo supone el 30% o incluso el 50% de el resto de la factura(como usted dice es su articulo eso si que sale caro para el bolsillo).
    ahora cambiando de tema y pero siguiendo hablando de bolsillo, porque no publica greenpeace el dinero que gestiona,porque no tiene que ser nada barato esos buque y esas instalaciones.
    sin ir mas lejos. las filiales debe pagar a Greenpeace Internacional, en Ámsterdam el 26% de sus recaudaciones para poder usar el nombre “greenpeace.”
    estamos hartos de gente que nos manipulen y nos confundan por intereses propios, y dejo en el tintero la frase del cofundador de greenpeace“No importa cuál sea la verdad, lo único que importa es aquello que la gente crea que es la verdad” Paul Watson.

    17 marzo 2016 | 15:21

  3. Dice ser Fernando

    Pues yo no me creo nada de los dos comentarios de aquí. El uso del petróleo, el carbón y el gas, son los CLAROS causantes del llamado “efecto invernadero” y del cambio climático. Podeis decir MISA. Ya sabemos que en España, con las renovables, no han existido políticas acertadas (nada más hay que ver las demandas nacionales e internacionales que estamos padeciendo por este motivo), pero eso decírselo a los “gobiernos” del PP y del PSOE que son los responsables de esas nefastas políticas energéticas, no a Greenpeace ni a los ecologistas.

    Lo que os fastidia es que las renovables van siendo una realidad contra ese cambio climático, a favor del medio ambiente, y que a los grandes contaminadores y oligopolios mimados y llenos de estafadores y terroristas contra nuestro entorno natural SE LES VA A IR ACABANDO EL CHOLLO.
    Esto lo sabe cualquiera que esté un poco al día en temas energéticos. Los años pasan y ahora toca una REVOLUCION energética que puede ayudar a sumar millones de empleos “limpios” e incluso a mitigar la pobreza pues el SOL sale para todos igual y el viento sopla en cualquier lugar no sólo para unos pocos como ahora.
    Claro que esto no va a ser de la noche a la mañana pero es IMPARABLE. ¿Os enteraís?.

    17 marzo 2016 | 17:16

  4. Dice ser butanero

    Fernado, te podrías haber ahorrado el berrinche y los improperios, están fuera de lugar.

    17 marzo 2016 | 23:11

  5. Dice ser Guillermo

    Si caemos en la demagogia, en el sectarismo y en el radicalismo, nunca será posible un diálogo constructivo; no son admisibles, en mi opinión, expresiones como las de quien dice ser Fernando, sobre que “SE LES VA A ACABAR EL CHOLLO”, o sobre la “REVOLUCIÓN energética”, y finalmente cuando dice, fuera de lugar, “¿ Os enteráis ?”, lo que rompe cualquier intento de debate técnico. Tampoco puedo estar de acuerdo con José Luis García en lo que dice sobre que “la viabilidad de cualquier opción depende de las decisiones políticas”. El asunto es mucho mas complejo de lo que parece, y el capítulo de costes tiene una importancia trascendental, lo mismo que el acceso a la energía de millones de personas. Como aquí no me puedo extender, sugiero la lectura del artículo “Los “costes reales” del cambio del sistema energético”, de Kathleen Araújo, profesora adjunta, Stony Brook University, Stony Brook, Nueva York (Kathleen.Araujo@stonybrook.edu). Me parece interesantísimo y extraordinariamente documentado, sobre todo en lo que se refiere a los “costes hundidos”. Creo, José Luis, que los técnicos tenemos algo que decir, y los que se consideran en absoluta posesión de la verdad, se vuelven fanáticos de sus propias ideas, y por lo tanto, intolerantes.

    18 marzo 2016 | 15:49

  6. Dice ser francisco

    totalmente de acuerdo con los principios del autor inicial de este comentario. el mundo energético es en su totalidad un mundo especulativo, como los fondos buitre, pero vestidos de legalidad. Para que el mix energético sea viable son necesarios las energías “temporales” llamémoslas verdes, tales como la eólica, solar, hidráulica, termo Solar etc. Cuya aportación al mix, depende lógicamente del medio ambiente, como complemento de esa energía están actualmente las energías fósiles, carbón y nuclear…TODAS las centrales de ciclo combinado (GAS y Carbón..) en España no funcionan, recibieron grandes subvenciones para su construcción…actualmente están desmontándose y algunas NUNCA han funcionado…en España mas de 60….porque será?. Las centrales de carbón en España de 25 millones de carbón quemadas en al año 2015, SOLAMENTE 3 millones de toneladas son producto NACIONAL. Sin contar con la quema de desechos del petróleo…que se queman en las térmicas actualmente. Porque será?. seria interesante preguntárselo a ENEL..(.mafia italiana) y a Gas Natural….(Catalana y DUEÑA de Unión Fenosa)…porque será…es decir Gas Natural no quema industrialmente el gas….grandes consumos, pero si lo incentiva, subvenciona etc a nivel de usuario domestico…porque será?…resumiendo todo lo que he dicho y sin extenderme mas….EL GAS ES CARO, PELIGROSO Y NOS HACE DEPENDIENTES ENERGETICAMENTE DE PAISES PELIGROSOS….E INESTABLES…Argelia y Rusia…y del fracking…en DINAMARCA el gas y el gasóleo están prohibidos en nuevas construcciones. Porque será?. El carbón en Alemania lo acaban de declarar RESERVA ESTRATEGICANACIONAL…porque será?. hoy en día existen medios técnicos para poder quemar carbón con una reducción de las emisiones del mas del 50%…en León existe un Centro Tecnológico para ese fin LA CIUDEN…y la quieren cerrar, el PP, Enel y Gas Natural….porque será?…

    21 marzo 2016 | 16:26

  7. Dice ser Pacificador

    De acuerdo en casi todo con Guillermo, agradeciéndole mucho la bibliografía aportada. Efectivamente, Fernando, como dice Butanero, te podrías haber ahorrado el tono agresivo (como lo de ¿os enterais?): no conduce a nada y te hace perder cualquier razón que pudieras tener…
    Agnóstico: tu aportación tampoco aporta nada, si no te crees nada de Greenpeace, arguméntalo. Si no corres el riesgo de que alguien afín a Greenpeace te lo rebata de igual manera, diciendo que él/ella no se cree nada de los que nos se creen nada de Greenpeace…
    Lo único en lo que discrepo de Guillermo es en que no sea admisible lo de ‘revolución energética’: desde el punto de vista técnico no veo que tiene de malo la expresión en sí… (por ejemplo, todos hablamos con naturalidad de la Revolución Industrial…) otra cosa es que la revolución energética sea factible o no…
    Por último, espero no parecer pedante, pero no vendría mal cuidar nuestra expresión escrita (por ejemplo Francisco, recurrentemente has escrito ‘porque será’: ese ‘porque’ es separado, dos palabras, y con tilde en la e…)

    30 marzo 2016 | 18:22

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