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Media docena de palabras que quizás no sabías que provienen del árabe

Aunque la base del idioma español es el latín, el vocabulario de nuestra lengua contiene numerosas palabras que proceden de las diferentes culturas que por la Península Ibérica han ido pasado a lo largo de la historia. Muchas de ellas provienen del árabe, gracias al rico legado cultural que dejó en nuestra sociedad de los ocho siglos de presencia musulmana.

Media docena de palabras que quizás no sabías que provienen del árabe

En este post os traigo media docena de palabras que quizás no conocíais o no sabíais que provienen del árabe.

Aljaba. Proviene del árabe yaba, que significa ‘funda’ y hace referencia a la bolsa o funda que llevaban colgada al hombro los soldados antiguamente y en la que iban las flechas que iba a lanzar al enemigo.

Mohíno. Se trata de un estado de melancolía, tristeza, debilidad o disgusto. Es un antiquísimo término que ya fue recogido en los primeros diccionarios editados con la misma acepción y cuya etimología proviene del árabe andalusí muhin, cuyo significado era ‘ofendido,  vilipendiado’. De dicho vocablo también derivó mohín, referido a la mueca que hace el rostro cuando se está triste o melancólico, de donde surge la expresión mohín de disgusto.

Alafa. Vocablo que proviene del árabe alafa, que, originalmente, hacía referencia a las dietas (retribución diaria para manutención u hospedaje) percibidas por un profesional que debía desempeñar su oficio en otra población o fuera de su puesto de trabajo. El término está prácticamente en desuso, pero, durante un tiempo (siglos xvi a xix), tomó el significado de ‘paga o dotación que disfrutaban los militares’ (se entiende que enviados a alguna misión).

Embeleco. Engaño o embuste. Antiguamente al que engañaba con dedicación profesional se le conocía como embelecador, término proveniente del árabe andalusí bala, cuyo significado era ‘mal de amores’; y es que el embelecador solía seducir con sus palabras a sus víctimas. Cabe destacar que a pesar de su parecido con el vocablo embelesar, nada tiene que ver con este ni con su raíz etimológica.

Mogrollo. Que vive a costa de los demás. Término en desuso que ya aparecía en la edición de 1734 del Diccionario de autoridades con esa misma acepción. Parece ser que etimológicamente proviene del vocablo mogollón, de exacto significado y que llegó al castellano desde el catalán mogobell, ‘interés sobre un capital’, y este del árabe muqabil, ‘compensación’.

Alfayate. Término con el que se denominaba durante la Edad Media al profesional que se dedicaba a la sastrería y confección de trajes y ropas. El vocablo proviene del árabe hayyat, ‘el que cose’, con el que se designaba a quienes ejercían el oficio de sastre. Dejó de utilizarse a partir del siglo xvii (hasta entonces aparece muy mencionado en documentos y obras literarias), cuando fue sustituido por la forma sastre, proveniente del latín sartor, ‘remendador o cosedor de ropa’, que tras pasar por el provenzal y el catalán quedó en la forma actual utilizada en español. Cabe destacar que en Portugal se sigue usando la forma alfaiate.

 

 

Lee y descubre el curioso origen, historia y etimología de infinidad de palabras y palabros

 

 

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El curioso origen del término ‘algarabía’

A través de la cuenta de este blog en Instagram @yaestaellistoquetodolosabe2 he recibido un mensaje en el que me consultan sobre el origen del término ‘algarabía’.

El curioso origen del término ‘algarabía’

Se define como ‘algarabía’ al bullicio o follón que se forma por el gentío, así como aquellas situaciones en las que se produce un griterío generalizado (varias personas hablando a la misma vez), aunque no significa que necesariamente de esté levantando la voz. También podemos encontrar que es utilizado el término para señalar aquello que es ininteligible (una lengua mal hablada o hablar rápida y atropelladamente).

El origen del término ‘algarabía’ lo encontramos en el árabe hispánico ‘al‘arabíyya’ y cuyo significado literal era ‘el árabe’, en relación a la lengua hablada y no a las personas.

Y es que durante los años en los que duró la conquista musulmana de la Península Ibérica muchos fueron quienes no llegaron a aprender o entender el idioma hablado por los árabes, pasando a significar el vocablo ‘al‘arabíyya’ (ya en su evolución españolizada de algarabía) ‘lengua ininteligible’ y, con el tiempo ser sinónima de bullicio, griterío, follón, jaleo o alboroto entre otros.

Cabe destacar que hay quien señala que empezó a ser utilizado el término en ese sentido ya en el periodo de Reconquista, siendo el modo en el que los cristianos denominaban la forma de hablar no entendible que tenían los musulmanes y, posteriormente, algunos moriscos.

 

 

 

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