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"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

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España no solo aburre, fue cobarde y toca pedir responsabilidades a Rubiales

España ha muerto víctima de un estilo llevado al extremo, al absurdo. La posesión para no atacar, el pase horizontal para que no te metan gol, la parodia del tikitaka. Qué esperpento el partido ante Rusia en el Mundial.

Diego Costa y Aspas

Iago Aspas entra por Diego Costa en el España – Rusia.

Es momento de reflexionar en nuestro país sobre qué es jugar bien, porque esto no lo es. Poner a un grupo de jugones a pasarse el balón en el centro del campo sin ninguna intención de marcar un gol no es fútbol, al menos el concepto de buen fútbol que todos tenemos. Sinceramente, lo de la primera parte, ganando 1-0 a un rival menor, fue de vergüenza ajena.

Si la primera parte fue el no querer, la segunda fue el no poder. Un equipo de jugadores tan parecidos que da igual que jugara Silva o que entrara Iniesta. Nadie disparaba a puerta desde lejos, porque ninguno está acostumbrado a ello. Nadie encaraba en la banda para buscar un pase desde un lateral. Siempre el pase atrás, el pase interior con suerte entre la nube de defensas rusos.

Y España fue cobarde. Sí, cobarde. Con empate en el marcador, los cambios fueron de hombre por hombre, posición por posición. Ni un solo riesgo. Siempre el doble pivote, con Busquets y Koke solapándose en una labor defensiva que ya era inútil. Se quiso asegurar los penaltis, y los penaltis nos condenaron.

El señalado en estos casos suele ser el entrenador, pero cómo se va a culpar solamente a Fernando Hierro de eso, un hombre que solo había entrenado al Oviedo y que bastante hizo con aceptar el desafío/marrón de dirigir a España. Sus cambios no fueron valientes, aunque la responsabilidad no es solo suya, es del que decidió cargarse un proyecto a dos días del Mundial por un ataque de cuernos. Gracias, señor Rubiales. Disfrute la decisión que tomó.

La gran injusticia de la selección española: Gabi no tuvo sitio, ellos sí

Gabi, en el centro, rodeado de futbolistas que fueron internacionales (ARCHIVO).

Esta semana, los atléticos nos encontramos con una noticia inesperada: siete años después, Gabi, el capitán, se va a Catar para afrontar la recta final de su carrera. Con el madrileño se va un trozo del escudo, un símbolo del mejor Atleti de los últimos tiempos, del Atleti del Cholo. Se va una auténtica leyenda, con más de 400 partidos con la casaca rojiblanca. Pero aprovechando que se va a Catar y que la selección española está jugando el Mundial de Rusia, no está de más recordar que con él, con Gabriel Fernández Arenas, se ha cometido una de las mayores injusticias de la historia de la selección española.

Gabi deja el fútbol de élite con cero internacionalidades absolutas con España. Un futbolista que jugó 7 partidos con la sub-20 y 12 con la sub-21. Un jugador que ha ganado una Liga, una Copa del Rey, dos Europa League, que es doble subcampeón de Europa, supercampeón de España, supercampeón de Europa… y todos estos logros, como titular y capitán del mismo club.

En cambio, Gabi nunca tuvo sitio en la selección. No ya solo en ningún partido de competición internacional, ninguno oficial, sino tampoco en un mísero partido amistoso.

Los predecesores de Fernando Hierro no tuvieron a bien convocarle. Evidentemente, es difícil llegar a la selección, aunque pensando en otros jugadores que sí han sido internacionales, la idea cambia.

Es decir, mientras Gabi nunca se enfundó la roja, hay jugadores que sí podrán contarle a sus nietos que la vistieron, pese a tener muchísima menos relevancia que el madrileño en sus clubes o en su carrera al completo.

Tomando en cuenta el inicio de la segunda etapa de Gabi en el Atlético (2011), en ese tiempo sí han sido internacionales jugadores como Manu del Moral, Javi García, Susaeta, Mario Suárez, Christian Tello, Michu, Alberto Moreno, Raúl García, Munir, Camacho, Aleix Vidal, Juanmi, Mario Gaspar, Etxeita, Diego Llorente, Fornals, Viera o Suso. Con todos mis respetos para ellos (y entre ellos hay algunos que fueron internacionales con la camiseta del Atleti), no creo que ninguno mereciera más la internacionalidad que Gabriel Fernández Arenas.

Gabi, por cierto, nunca dijo una palabra más alta que otra. Mientras algunos han reclamado más presencia en la selección, el madrileño siempre dio lo mismo: humildad, silencio y trabajo. Por eso, van a permitirme que yo, desde estas líneas,  recuerde la gran injusticia que se ha cometido con él.

Lopetegui despedido, el día más vergonzoso de la historia del fútbol español

A nadie le ha importado absolutamente nada la selección española, a nadie. Ni siquiera a su nuevo presidente. Su carta de presentación ha sido que su orgullo es lo importante, que a él nadie se la juega. Y si se tiene que cargar un proyecto ilusionante, lo hace. Un ‘a mí nadie me la juega’ de manual. “Un mensaje claro para todos los trabajadores de la RFEF”, dijo, textualmente. Lopetegui, a la calle, por traidor.

Luis Rubiales

Luis Rubiales (EFE).

Mención especial merece también el periodismo deportivo. Vergüenza de profesión. Su presión mediática ha sido brutal, (casi) ni un solo medio sin su artículo despellejando a Lopetegui y, por supuesto, al Real Madrid. Los que llevan años diciendo que lo más importante es la selección española, los que acusaban a Mourinho de cargarse el ambiente, los que tanto defendían a Del Bosque por amiguismo, son los que han hecho lo imposible para que sucediera la destitución. Por tierra, mar y aire han llegado los ataques para que el futuro entrenador del Real Madrid no dirigiera a España.

Los aficionados también tienen lo suyo, por supuesto. Ayer, en una encuesta sobre si el seleccionador debía ser destituido, casi la mitad decían que sí. Es decir, preferían que España se quedara sin entrenador a dos días del debut en el Mundial antes de que lo entrenara Lopetegui. Antes de que lo dirigiera el que va a ser entrenador del Real Madrid.

Los que iban con Argentina, los que hubieran celebrado como locos un gol de Messi que eliminara a España en el Mundial, se han hecho los indignados porque el Real Madrid desestabilizaba a la selección que no querían que ganara el Mundial.

Les dejo una pregunta para reflexionar: ¿Hubiera pasado esto si Lopetegui anuncia que se va al Manchester United o al Paris Saint-Germain? La respuesta es obvia: NO. España ya tiene en su haber el día más vergonzoso de su historia futbolística. Enhorabuena a todos los responsables, y ya saben: ni se les ocurra discrepar con Rubiales. Nuevo presidente, viejas formas.

Falta de respeto de Lopetegui a la selección

No era el momento para anunciar que dirigiría a otro equipo. No era el momento para que la selección española se quedara sin entrenador (pese a que todos pensábamos que seguiría hasta que terminara el Mundial de Rusia, ¡Pues no!). Julen Lopetegui y el Real Madrid se han precipitado al anunciar un acuerdo que le ha destituido como seleccionador. Y la más perjudicada en esto es la Roja. Con un mundial a punto de comenzar, lo que más hace falta en el grupo es la concentración. Una concentración que, da igual de qué equipo sean los jugadores, se esfuma con una noticia de esta clase.

Concentración de España en Krasnodar. EFE

Concentración de España en Krasnodar. EFE

Los del Madrid, dice algunos medios afines, ya sabían la noticia antes de concentrarse con todo el equipo. Por eso, argumentan, la noticia se ha desvelado. No vaya a ser que alguno de ellos metiera la pata y entonces sí eso se tradujera en una hecatombe. Pero… ¿no son lo suficiente mayorcitos como para guardarse para sí mismos una noticia de este calibre? Parece que no.

Y ahora me surge otra duda, ¿no era mejor esperar a que España ganara el mundial y decirlo en ese momento? Con la euforia y la emoción de volver a ser campeones del mundo todo iría más fluido y el recibimiento en el Bernabéu de Julen sería inmejorable. Pero, ¿qué pasa? ¿que no estamos convencidos de que la selección pueda volver a ser la reina del mundo? Porque parece que el anuncio de Lopetegui como entrenador del Real Madrid se ha precipitado para evitar después críticas malsonantes al fichaje de Florentino. Entonces, mejor ahora, que todavía su labor como seleccionador no había sido tachada de desastre.

¿Y dónde queda el bien de la selección en este momento? En un segundo (o tercer, cuarto, quinto…) plano. Y eso, a dos días del que España juegue su primer partido del mundial, es una falta de respeto. Tanto para los jugadores que dan todo en el campo, para el país y, sobre todo para los aficionados. Algunos hasta se han desplazado a Rusia dejándose el sueldo del año para poder presenciar otro hito de la selección. Y ahora les están metiendo el miedo en el cuerpo con una falta de compromiso evidente. Ojalá España gane, porque creo que Lopetegui se arrepentirá de haber tomado en mal momento esta decisión.

Queridos xenófobos: ya lo siento, Diego Costa es el 9 de España

Momento en el que Diego Costa marca el 1-0 en el Metropolitano ante Argentina (EFE).

La campaña contra Diego Costa desde que el de Lagarto decidió jugar con España ha sido pocas veces vista. Sólo se puede comparar con la que aún existe contra Piqué (por cierto, lamentables los pitos en el Metropolitano), pero en este caso es por temas extradeportivos. Se magnifican las idas de pinza del delantero del Atlético (que admito que no es ningún angelito), se mira con lupa su rendimiento, se magnifican las hazañas de sus rivales en el puesto y, en definitiva, se le quiere sacar de la selección. Algún columnista pidió que no fuera al Mundial por ver una segunda amarilla tras celebrar un gol con la grada.

En toda esta campaña, además, hay un intenso tufillo a xenofobia (si no racismo), claro. Y por supuesto, el hecho de que Diego Costa es uno de esos escasísimos futbolistas que nunca ha dicho que su sueño ha sido jugar en el Real Madrid o el FC Barcelona. Pero para todos esos detractores del de Lagarto tengo una mala noticia: Diego Costa es el 9 de España.

Este martes tardó sólo 12 minutos en demostrarlo. No sólo por su gol, que es de delantero centro puro, sino porque demostró que en cuanto a compromiso, nada se puede dudar de Costa. Se jugó el tipo, como siempre, por marcar para su selección en un amistoso, poniendo, ya de paso, el corazón en un puño a los colchoneros. Además, quedó patante que en esta España de Lopetegui, Costa se entiende a las mil maravillas con jugadores como Isco o Asensio.

Así que pese a la campañita de algunos que pese a ser narradores ven muy poquito fútbol, Diego Costa debe, y así creo que será, ser el titular de España en el debut en Rusia ante Portugal.

¿Por qué Isco juega menos en el Real Madrid que en la selección española?

A veces, y hasta en el fútbol, algunas preguntas tienen respuestas sencillas.

  • ¿Por qué está Isco siendo suplente en muchos partidos con el Real Madrid?
  • Porque no está jugando bien

Es así de simple. Las actuaciones de Isco en el campo esta temporada distan mucho de las de la pasada, y por eso está jugando mucho menos. Recordemos que hace un año, el malagueño se convirtió en indiscutible hasta el punto de sentar a Gareth Bale en la final de Cardiff en una época en la que la BBC parecía absolutamente innegociable. Lo logró con un tramo final espectacular en el que fue el líder del equipo, el que se echó al equipo a sus espaldas. Los goles eran de Cristiano, el culpable del buen juego fue él.

Isco

Isco se lamenta en un partido del Real Madrid (EFE).

Empezó Isco la siguiente campaña en buena forma y con una exhibición ante Italia, esta vez con la selección española. Pero, desde entonces, su nivel ha estado muy lejos de lo que de él se espera. Pocos goles, lento en la transición defensa-ataque y perdido en regates bonitos pero en zonas irrelevantes del campo.

Y, con ello, ha perdido el sitio. Esta vez, además, no ha sido Gareth Bale, ni se puede hablar de una ‘imposición’ por un fichaje millonario. Han sido un talento emergente (y español, que esto gusta mucho a la prensa de aquí) y un currante. Marco Asensio y Lucas Vázquez han recortado los minutos de Isco, y nadie puede poner un pero al respecto. Absolutamente nada que reprochar a un Zidane que ha sido justo, se llamen Lucas, Marco, Gareth o Francisco.

¿Y por qué juega bien entonces con España? Otra vez la respuesta es sencilla. Teniendo en cuenta que su show ante Italia fue hace muchos, muchos meses, estamos hablando de que Isco cuajó un muy buen partido ante Alemania, pero no deja de ser eso, un partido. Imposible hacer una valoración solo con eso, y no tiene nada de extraño que un gran jugador tenga una gran actuación. Y Lopetegui lo que está haciendo es confiar en un jugador que le está respondiendo, todo muy lógico.

A Isco hay que pedirle, una vez más, paciencia, puede ser una parte muy importante en el presente y el futuro de este Real Madrid. Y sobre todo hay que exigirle que muestre en el campo lo gran jugador que es, en este equipo no se perdona que esté por debajo de su nivel. Le queda el tramo decisivo de la temporada, y después un Mundial para volver a reivindicar su talento.

 

El chantaje de Villar al Gobierno: prefiere mantener la posibilidad de que España se quede sin Mundial

A Ángel María Villar, suspendido como presidente de la RFEF, le da absolutamente igual que España vaya al Mundial. Lo dejó bien claro en la rueda de prensa que ofreció hoy. Es su as en la manga para chantajear al Gobierno, una amenaza en toda regla. “El Gobierno es libre de hacer lo que quiera, pero tiene que cumplir con la normativa de FIFA, estamos inscritos voluntariamente”.

Ángel María Villar

Ángel María Villar (EFE).

Que la FIFA amenace con dejar a España fuera del Mundial es su chantaje, su manera de presionar para que le sea quitada su inhabilitación. Varios de los periodistas que acudieron a la rueda le preguntaron, en numerosas ocasiones, si estaría dispuesto a terminar con esa amenaza convocando unas elecciones y acabando así con la posibilidad de la exclusión. Su respuesta fue, en todas ellas, que no. Que es el Gobierno, a través del CSD, el que debe retirar la denuncia existente. El fútbol por encima de las leyes, por encima de la corrupción, por encima de todo.

Villar tiene en su mano, efectivamente, acabar con esa amenaza. Pero no lo hace ni lo va a hacer, porque lo que le importa no es el fútbol español, ni los éxitos de la selección española, sino mantener su poder, seguir siendo el amo del cortijo. Llevaba 29 años siéndolo, y no va a renunciar a ello tan fácilmente, cree que la mejor manera de continuar es sembrando la duda sobre la posibilidad de que España no vaya al Mundial. En esas manos ha estado nuestro fútbol desde 1988.

La suplencia de Iker Casillas en el Oporto y sus quejas sobre la prensa española… ahora

Iker Casillas vuelve a estar en el ojo del huracán. Sus dos suplencias consecutivas, en la Champions ante el Leipzig y en la Primeira Liga portuguesa el sábado ante el Paços de Ferreira, han desatado todo tipo de rumores sobre el motivo de haber perdido el puesto de titular.

Iker Casillas

Iker Casillas en un partido con el Oporto (EFE).

La situación ha producido bastante sorpresa, dado que el portero español estaba cuajando una buena campaña (especialmente si lo comparamos con la primera en Portugal), encajando menos goles que nunca. Pero pese a ello el guardameta titular para Sergio Conceiçao, entrenador de los dragones, es ahora José Sa.

La rumorología se puso rápidamente en marcha, como no podía ser de otra forma. Y apuntó tres motivos:

  1. O Jogo aseguró a que al técnico luso le molestaba el uso que hace Casillas del teléfono móvil y la actitud del portero en los entrenamientos, lo que fue recogido por varios medios de comunicación españoles.
  2. El fair play financiero. Casillas firmó un acuerdo por dos temporadas con derecho a una tercera. En las dos primeras, el Real Madrid pagaba una buena parte del sueldo, pero no sucede así con la tercera. Así, con el alto salario del español, el Oporto podría estar en apuros económicos ante las estrictas exigencias de la UEFA, y dejar en el banquillo al español sería una buena forma de presionarle para que se fuera en enero, más aún si sigue aspirando a jugar el Mundial, como el mismo ha declarado en más de una ocasión.
  3. La más torticera de todas. Mourinho está detrás de todo. Al ser muy amigo de Conceiçao, todo responde a un maquiavélico plan del malvado exentrenador del Real Madrid y ahora en el United como venganza por su antigua enemistad con el portero español. Sí, esto se ha visto en medios españoles. En 2017.

 

Hoy, Casillas se ha mostrado muy molesto en las redes sociales, y ha cargado contra estas informaciones de los medios españoles con su habitual retranca tuitera. Contra Gol, Marca y Mundo Deportivo, concretamente. No deja de ser irónico que Iker se queje del trato que recibe de la prensa española, después de años y años de favoritismos, cientos de artículos apoyándole contra viento y marea y cómo se ha obviado sus malas actuaciones y ensalzando paradas del montón al grito de ‘El Santo’.

Cuando cualquier plan parece mejor que ver a la selección española

Venga, una de confesiones al hilo de la acertada columna de Juanma Trueba de hoy: el viernes no vi el partido de la selección española.

Gol de España

Los jugadores de la selección celebran un gol (EFE).

Decía Trueba que “ni el más fervoroso de los aficionados al fútbol se habría atrevido a retrasar una cita por el partido de la selección (clasificatorio, les recuerdo), pero sí lo hubiera hecho por un torneo de verano“. Voy aún más lejos, no hace falta que sea una cita, basta cualquier plan medianamente interesante. Una buena cena, o unas cañas entretenidas, como fue mi caso.

El caso es que allí estaba yo con esas cervezas, y por ahí andaba el partido de España ante Israel en una tele perdida en un irlandés. “Vamos a ganar por tres goles al menos”, dije con desinterés cuando me preguntaron si no quería verlo. Tenía que haber apostado.

Y es que la clasificación mundialista se ha convertido en eso, en un auténtico coñazo, permítanme decirlo así. En el partido ante los hebreos solo había dos posibilidades: que te aburrieras o que acabaras cabreado. Una victoria fácil, como así fue, hubiera supuesto dos horas más pendiente del whatsapp o de Twitter que del partido, mientras que de no haber ganado, un enfado monumental pensando en tiempos mejores, en cuando hace nada éramos campeones del Europa y del mundo.

Como a España le ha tocado esta vez un grupo más o menos difícil, tenemos un par de encuentros de lo más interesantes ante Italia (ya solo queda uno, después de verano), lo que dará algo de emoción a la clasificación. Pero miro con envidia a Sudamérica y esos choques apasionantes, con Argentina y Chile enfrentándose en un duelo con muchas cosas en juego en la madrugada del jueves. Ese sí lo vi, el partido fue esperpéntico futbolísticamente hablando pero tuvo la salsa de este deporte, lo que nos hace amarlo: emoción.

Mucho se está debatiendo sobre si esta selección de Lopetegui enamora o no ante las flojas entradas en los campos en los que está jugando (El Molinón el viernes fue un buen ejemplo), pero probablemente el gran problema esté en la FIFA y ese sistema de clasificación europeo que hace que el 95% de los partidos sean un verdadero bodrio.

¿Por qué ha perdido interés el fútbol de selecciones?

Lopetegui da instrucciones a los jugadores de la selección española en Las Rozas (EFE).

Lopetegui da instrucciones a los jugadores de la selección española en Las Rozas (EFE).

Afrontamos este fin de semana y principios de la semana que viene el último parón de selecciones de 2016. No habrá otro hasta el próximo mes de marzo. Pero más allá de fases finales de Eurocopas y Mundiales, se respira en el ambiente un decaimiento general del interés del público por el fútbol de selecciones.

Existen varias teorías. Este mismo viernes, el periodista inglés Steve Busfield trata este asunto en un interesante artículo en Yahoo, a propósito de un Inglaterra-Escocia que hace no tantos años hubiera paralizado la isla y que ahora pasa con más pena que gloria.

Busfield apunta varias teorías: desde su punto de vista, los medicres resultados de Inglaterra han hecho lo suyo. Pero no parece exclusivo, porque España ha sido campeona del mundo y bicampeona de Europa hace no tanto y los partidos entre torneo y torneo son una sucesión de aburridos encuentros en diferentes ciudades de España.

Apunta este periodista otro motivo, con el que estoy bastante más de acuerdo: ahora se juegan muchos más partidos. Hay más selecciones (hay más estados) y también se han incrementado los partidos en ligas nacionales y en competiciones europeas. Antes, hace décadas, ver a Pelé era algo muy excepcional. Hoy en día, vemos a Messi dos veces por semana. 

Y en el caso de España, creo que tenemos un motivo importante: nuestro propio carácter. España es un país totalmente polarizado entre Real Madrid y Barcelona. Esa polarización inunde totalmente a la selección. Muchos madridistas habían bautizado a la selección como ‘la Floja’ durante la etapa de Del Bosque, relacionándola con el espíritu de toque del FC Barcelona. Ahora, con Lopetegui, muchos critican (yo mismo no he podido resistirme alguna vez a bromear sobre el asunto) el aumento de presencia de madridistas en la selección.

Seamos realistas: los culés desean que Ramos falle. Los madridistas, que Piqué (capítulo aparte. Muy aparte) líe alguna. A los colchoneros (no es mi caso) les fastidia que haya menos jugadores de su equipo y desprecian a la selección por este motivo.

España es un país cainita. Es muy difícil unirnos. La selección no es la excepción. Y por eso, la mayoría de la afición española está deseando que pase este parón para volver a la sota, caballo y rey de Madrid, Barça y todos los demás.