Entradas etiquetadas como ‘manta’

¿Sabías que una manta, en realidad, no calienta?

¿Sabías que una manta, en realidad, no calienta?

El motivo principal por el que una persona tiene frío es porque su organismo pierde calor, un hecho que hace que nos abriguemos con más ropa o nos echemos una manta por encima. Pero abrigándonos lo que en realidad conseguimos es conservar el calor para que así no se escape de nuestro cuerpo.

Como ya os he comentado en otros posts, somos seres homeotermos o, lo que es lo mismo, nuestro organismo se ocupa de regular nuestra temperatura con el fin de que nuestros órganos internos y vitales se mantengan a una temperatura constante de, aproximadamente, 37 grados centígrados.

Si esa temperatura es superior nuestro organismo se refresca a través del sudor que produce. Por el contrario, si hace frío extrae el calor de nuestras extremidades a través de un proceso que se conoce como vasoconstricción (de ahí que lo primero que se nos enfría cuando bajan las temperaturas son las manos y los pies) o bien se pone a tiritar para hacernos entrar en calor.

Pero todo ese proceso para conservar el calor corporal no puede hacerlo nuestro organismo solo, por lo que debemos echar una mano y abrigarnos con alguna pieza más de abrigo o resguardarnos bajo una manta (además de encender algún calefactor o estufa) con ello conseguimos no seguir perdiendo más de ese vital calor corporal.

Pero, al contrario de lo que algunas personas piensan, esa ropa de abrigo o la mencionada manta no nos calientan (a no ser que sea eléctrica, evidentemente), sino que la función de éstas es la de conservar y hacer de aislante para que el calor no se escape y el frío no penetre.

El no dejar que el frío entre proporcionará que, cuando nuestros órganos estén en la temperatura idónea, expulse el exceso de calor que tenga hacia nuestro exterior, dándonos la sensación de haber entrado en calor (algunas veces hasta con un exceso del mismo).

 

 

Otros post que quizás te interese leer:

 

 

 

Fuente de la imagen: mattiasjohansson (Flickr)

¿Cuál es el origen de la expresión “dar una somanta de palos”?

¿Cuál es el origen de la expresión «dar una somanta de palos»?Días atrás @MiguelAngel_B  a través de un tweet me preguntaba de dónde viene la expresión «somanta palos». Aunque le respondí directamente por allí, mediante los 140 caracteres de los que se dispone en Twitter, he preferido escribir y publicar este post realizando una explicación más detallada y concisa sobre el origen de esta expresión.

«Somanta» es el resultado de la unión de la preposición “so” (bajo, debajo de) con la palabra “manta” (la pieza que sirve comúnmente para abrigarse en la cama, pero que también significa tunda/paliza), por lo que nos encontramos con que la palabra “so manta” (también escrita como “so la manta”) significaría literalmente “bajo la manta”, “debajo de la manta”, “cubierto por la manta”, pero también se le daría el significado de “estar bajo los golpes”.

Llegados a este punto existen algunas discordancias entre los que defienden que la palabra manta en esta expresión significa “tunda/paliza” y los que señalan que en la antigüedad era muy común que, cuando se quería azotar (dar una buena paliza con un palo) a alguien, se le cubriese con una manta (la pieza para abrigarse) y se le apaleara, dando así al origen de la expresión «dar una so manta/somanta de palos» (también escrito como “somanta palos” o “somantapalos”).

 

Fuentes de consulta: RAE 1 / RAE 2 / RAE 3 / lalengua
Fuente de la imagen: malias vía photopin cc