Entradas etiquetadas como ‘tranca’

¿Sabías que el término ‘cerrojo’ no proviene del verbo ‘cerrar’?

Conocemos como ‘cerrojo’ al pasador colocado en puertas o ventanas y que sirve para mantenerlas atrancadas o cerradas.

¿Sabías que el término ‘cerrojo’ no proviene del verbo ‘cerrar’?

Pero, curiosamente, el término cerrojo en su origen etimológico nada tenía que ver con el verbo ‘cerrar’ (asegurar mediante una cerradura u otro método que algo no pueda ser abierto).

‘Cerrar’ proviene del latín vulgar ‘serrare’ y este del latín tardío ‘serāre’, significando exactamente lo mismo que en castellano y siendo utilizado para referirse al acto de atrancar, ocluir o sellar algo para que no quede abierto.

Por su parte el término ‘cerrojo’ procede también del latín, pero en este caso del vocablo ‘verucŭlum’ el cual significa ‘barra pequeña de hierro’ (o barrita de hierro), haciendo referencia al pasador de ese material que era colocado en puertas y ventanas para mantenerlas cerradas.

Pero ‘verucŭlum’ llegó al castellano en la forma ‘verrojo’ y así se estuvo utilizando durante muchísimo tiempo, aunque a través del habla popular de pueblo se produjo una curiosa parónima (buscar relación a una cosa con otra por su semejanza) y como un verrojo servía para cerrar las puertas y ventanas acabó siendo nombrado como cerrojo por su similitud con el verbo y aunque etimológicamente nada tuviesen que ver entre si.

Cabe destacar que durante varios siglos, en muchas zonas de España, se estuvo llamando a ese pasador con el nombre de ‘ferrojo’ y después ‘herrojo’ (en lugar de verrojo o el posterior cerrojo) y el motivo era porque dicho espetón estaba hecho de hierro (ferro).

 

Te puede interesar leer también:

 

 

Fuente de la imagen: pixabay

¿De dónde proviene llamar ‘tajada’ a una borrachera?

Entre los muchos sinónimos que existen para el término ‘borrachera’ el de ‘tajada’ (o ‘tajá’) es uno de los más utilizados, hasta tal punto que el Diccionario de la RAE lo admite como acepción.

¿De dónde proviene llamar ‘tajada’ a una borrachera?

Pero originalmente una tajada nada tenía que ver con el vino o líquido que se bebía para embriagarse, sino que era como se denominaba a aquello que acompañaba a cualquier bebida ‘la tajada’, que consistía en una porción o corte de embutido, queso o carne.

Desde la antigüedad bien se sabía que cualquier bebida alcohólica debía acompañarse siempre con algún alimento, por lo que nacieron numerosos refranes, como por ejemplo ‘Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada’ (aquí la tajada del refrán hace referencia a la comida no a la borrachera).

Cuando alguien llegaba a la taberna era típico que pidiese ‘una jarra de vino y una tajada’ y no se sabe a ciencia cierta por qué ni cuándo, pero esa porción de alimento (o sea, la tajada) con el tiempo sirvió para denominar también a la porción o medida de vino, convirtiéndose en habitual el que se pidiera directamente ‘una tajada de vino’ (como si todo fuese un mismo pack).

Con el tiempo, esa vinculación convirtió a la medida de vino en el resultado de su ingesta, siendo, posteriormente, el término tajada una de las muchas formas con las que conocemos el estado de embriaguez o borrachera.

 

 

Te puede interesar leer también:

 

 

Fuente de la imagen: pixabay

¿De dónde surge decir ‘Ponerse hasta las trancas’?

Suele utilizarse la expresión ‘me he puesto hasta las trancas’ como sinónimo de haber comido copiosamente. También es frecuentemente usada para decir que un sitio está abarrotado de gente: ‘está hasta las trancas’, ‘se ha puesto el bar hasta las trancas’.

¿De dónde surge decir ‘Ponerse hasta las trancas’?

Son expresiones que han surgido del lenguaje popular y no están enlazadas a un hecho histórico concreto, sino que surgió del habla espontánea y corriente del pueblo.

Se conoce como tranca al palo fuerte y grueso que sirve para asegurar el cierre de puertas y ventanas (atrancar) y también se usa el término como referencia de un tope (extremo o límite de algo, que suele estar obstruido –atrancado– por una tranca).

El ponerse hasta las trancas, en el lenguaje coloquial del pueblo, era una referencia a comer hasta no poder más, hasta el límite, hasta el tope.

Cabe destacar que el célebre periodista Manuel Barrios Gutiérrez escribía en el diario ABC una columna en la que incluía un ‘repertorio de modismo andaluces’ y el 4 de febrero de 1989 publicaba una donde aparecía su explicación sobre ‘Estar hasta las trancas’, en la que decía lo siguiente:

Muerto de miedo. El origen de la frase tal vez remita al palo transversal con que se aseguraba la puerta de casa; en el tiempo de inundaciones, un punto de referencia para indicar hasta dónde había llegado el agua: hasta las trancas de las puertas.

Pero tampoco podemos obviar que al tratarse de una expresión surgida del lenguaje coloquial, posiblemente, pueda haberse originado a través de la deformación del término ‘trenca’, el cual hace referencia (no solo a la chaqueta de tres cuartos realizada en lana o algodón, con una amplia capucha y originales botones) a cada uno de los palos atravesados en el vaso de la colmena, para sostener los panales y cuando la miel es muy abundante rebosa y cae hasta la trenca, dando origen a la expresión ‘ponerse/estar hasta la trencas’ y modificada por el boca a boca.

 

 

Te puede interesar leer:

 

 

Fuente de la imagen: Wikimedia commons
Fuentes de consulta: RAE (1), RAE (2), RAE (3), Hemeroteca ABC, Yorokobu,

¿De dónde surge decir la expresión ‘a trancas y a barrancas’?

¿De dónde surge decir la expresión ‘a trancas y a barrancas’?

Actualmente la mayoría de personas (y sobre todo los más jóvenes) conocen a Trancas y Barrancas por ser dos personajes (unas hormigas realizadas en felpa) que aparecen en el programa ‘El Hormiguero’ presentado por Pablo Motos en Antena 3.

Pero en realidad existe una antigua expresión (‘a trancas y barrancas’) que nada tiene que ver con las simpáticas hormigas, y que es utilizada para señalar que hago se realiza pasando por encima de múltiples obstáculos y dificultades.

No se sabe a ciencia cierta cuándo se originó la expresión, aunque ya se menciona tanto el término tranca como el de barranca (por separado y en el sentido de dificultad, problema o inconveniente) antes del siglo XVII.

Y es que la expresión nace de esos dos términos por separados y que se juntaron en una misma expresión para darle más énfasis a la locución.

Por una parte nos encontramos con las ‘trancas’, nombre que recibían las estacas de madera que eran utilizadas a modo de cerrojo en las puertas o ventanas (para ‘atrancarlas’) con el fin de asegurarse que no se podrían abrir desde el otro lado.

Las ‘barrancas’ son lo mismo que los barrancos (los despeñaderos o precipicios) y así lo recoge el diccionario de la RAE. Lo arduo y complicado de poder transitar por esos lugares fue lo que le dio la connotación de dificultoso al término.

De ahí que surgiera la expresión ‘a trancas y a barrancas’ (y sus diferentes variantes como ‘hacer algo a trancas y barrancas’, ‘llegar a trancas y barrancas’, ‘conseguirlo a trancas y barrancas’…) juntando ambos vocablos para señalar lo complejo, difícil o embrollado de algún objetivo a realizar/conseguir.

Cabe destacar que cuando nos referimos a la expresión los dos términos deben ir escritos en minúscula (a trancas y barrancas), pero cuando nos estamos refiriendo a los personajes de El Hormiguero deben ir con mayúscula, ya que son sus nombres (Trancas y Barrancas)

¿De dónde surge decir la expresión ‘a trancas y a barrancas’?

Captura en Youtube del programa El Hormiguero de Antena 3

 

Lee y descubre el curioso origen de otras conocidas palabras y expresiones

 

 

Post realizado a raíz de la consulta formulada por Juanillo Garcia Flores a través de la página en Facebook de este blog
Fuentes de las imágenes: floridamemory (Flickr) / captura Youtube