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Reflexiones de una librera Reflexiones de una librera

Reflexiones de una librera
actualizada y decidida a interactuar
con el prójimo a librazos,
ya sea entre anaqueles o travestida
en iRegina, su réplica digital

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¿Adivinas cómo imagino el servicio de habitaciones del Hotel de El resplandor?

Ay, esta vena pelín turbia que me impulsa hacia lo macabro me va a traer problemas estando como estoy cara al público. Es ella y no yo la que ha hablado cuando un reginaexlibrislandiano asiduo que vino a por un ejemplar de El resplandor me comentaba que Stephen King hiló toda la trama en la habitación de un hotel en Colorado.

(El resplandor, 1980 / Warner Bros)

(El resplandor, 1980 / Warner Bros)

Claro, a mi lo primero que me ha venido a la mente (y que desafortunadamente he soltado por esta bocaza sin filtros) ha sido:

“¡Anda! Pues imagino cómo debe ser la llamada a tu puerta del servicio de habitaciones. ¡A hachazos! JAJAJAJAJAJA (risotadas histéricas)”

El pobre hombre se ha quedado mirándome sin saber muy bien cómo reaccionar. Por suerte he logrado serenarme a tiempo y, mientras improvisaba un torniquete por debajo del escritorio aplastando la grapadora de hierro sobre la vena turbia de la muñeca para taponar la hemorragia de verborrea gore, continué parloteando como la réplica perfecta de La Serenísima con una muy medida caída de párpados:

Quiero decir… que sería un buen filón para fanáticos de la historia, ¿no?”

Él me miró con cierta cautela y una vez comprobó que las venas de mis sienes habían dejado de parecer morcillones de Burgos y que ya no echaba espumarajos por la boca, continuó con su charla:

Cliente: Bueno, si tú lo dices, Regina… Hay gustos para todo. Yo a lo que iba es a que Stephen King se alojó con su mujer en 1974 en The Stanley, un hotel en Colorado con vistas a las Rocosas. Él mismo ha contado que eran los únicos huéspedes porque al día siguiente el hotel cerraba por final de temporada. En los próximos meses iba a estar cerrado, hasta el deshielo de primavera.

Regina ExLibris: ¡Ah, y de ahí la trama! ¿NO?

Cliente: Sí y no, porque aún hay más. De entrada ese hotel ya estaba “encantado” desde poco después de su inauguración en 1909. Supongo que entre eso y el momento en que le pilló su estancia -con todo vacío y desmantelado- King cuenta que paseando por el Hotel vio fantasmas, y que incluso en el gran bar y sala de fiestas presenció un baile con gente de otra época o, mejor dicho, del más allá.

Regina ExLibris: ¿Cómo?

Cliente: Lo que oyes es lo que Stephen King cuenta. Que después de su tour por el hotel se fue a su habitación a dormir. Tuvo una pesadilla en la que vio a su hijo de 3 años corriendo delante de una manguera de fuego y pidendo ayuda. Se despertó acojonado y se levantó para encendrerse un pitillo. Se lo fumó mirando por la ventana a la entraña de las Rocosas… y para cuando se consumió ya tenía en su cabeza toda la trama y los personajes de su novela, aunque finalmente el hotel en la ficción se llamaría el Overlook. El resto ya fue darle a la tecla en tiempo récord para firmar una de las mejores novelas de terror que he leído.

(El resplandor, 1980 / Warner Bros)

(El resplandor, 1980 / Warner Bros)

Regina ExLibris: Entonces su vomitona creativa no se pareció en nada al protagonista, Jack Torrance, sumido en pleno síndrome de la página en blanco… La verdad es que siempre me ha fascinado el talento de Stephen King para inventar y contar historias escalofriantes.

Cliente: Si, y parece que no se le seca el dique, por suerte. Por cierto, ¿viste la adaptación de Kubrick?

Regina ExLibris: Sí y, ¿sabes qué? Me fasidia mucho porque, como película desligada de la novela me gusta mucho. La atmósfera, los personajes, el papelón de Jack Nicholson… Pero si la comparo con el texto original me dan ganas de abofetear al director. En la novela hay cuatro personajes bien definidos (el hotel, Wendy, Jack y Danny), cada cual con una historia propia y potente que avanza y se enreda con las del resto. Quiero decir que no se limita a narrar la historia de un padre de familia que acepta un trabajo en un entorno aislado y hostil y se vuelve loco. El personaje de Jack es mucho más complejo, real y creíble que eso.

Cliente: Es verdad, es un tipo que arrastra su lucha contra el alcoholismo que casi destroza su vida y la de su familia, y que para colmo está en plena crisis creativa. Para él la idea de estar 5 meses en ese entorno con su mujer, su hijo y su libro es la oportunidad perfecta para solucionar  sus problemas de una tacada.

Regina ExLibris: ¡Exacto! Con lo que no contaba el bueno de Jack es que el Hotel en sí, ese que iba a ser el escenario propicio para lidiar con sus problemas, acoge una fuerza demoníaca que va mucho más allá que los fantasmas que lo recorren. Esa fuerza maligna detonará una verdadera batalla mental con él y con su hijo Danny.

Cliente: Sí, y de hecho el final poco tiene que ver con el de la película

(Nota de Regina: A partir de aquí no reproduzco la conversación para no reventar el final de este novelón a quienes aún no la hayáis leído)

Lo que sí os digo es que si no habéis leído El resplandor (Debolsillo) dejar lo que estéis leyendo y meteros en harina con él. Os aseguro que una vez lo empecéis y por más veces que hayáis visto la película pasaréis todas y cada una de las páginas con la sensación de que un dedo flaco y gélido os presiona el corazón. Cada personaje -el hotel incluido- es brutal, el ritmo es endemoniado y su lectura os absorbe a una atmósfera y unos hechos que no olvidaréis una vez sobrepasado el punto y final.

El resplandor

El resplandor

Mi reginaexlibrislandiano se fue con su ejemplar y yo me puse como una loca a bucear por Internet para dar con el hotelito… y dos o tres clicks después ¡ahí estaba! The Standley. Ojo, no confundir ese hotel (en el que Stephen King concibió El resplandor en la habitación 217) con los exteriores de otro establecimiento similar que eligió Kubrick para filmar su versión de la historia. En The Standley no solo presumen de su influencia en la trama de El resplandor, sino que tienen su propio “fondo de armario” paranormal.

Ah, y esto sí que me ha entusiasmado, queridos: para Halloween organizan un gran baile temático.

The Stanley Hotel (El Resplandor)

The Stanley Hotel (El Resplandor)

Yo, si puedo, voy. Palabra de Regina ExLibris.

6 novelas aterradoras de varios monstruos del género

Es un hecho empírico-bibliófilo. Hasta que no das con una novela de esas que hace que te tiemble hasta la campanilla infravaloras la capacidad aterradora de la literatura.

(The Mummys Tomb, 1942 / Universal)

(The Mummys Tomb, 1942 / Universal)

Hasta que no te ves aferrada al libro con los pelos como escarpias, una mueca de espanto congelada en el rostro y una arritmia de escándalo no calibras bien el talento de algunos autores para generar horrores de tinta.

Yo pasé por eso, y cada vez que alguien accede a mis confines y subestima el terror literario del bueno disfruto retándole a leer algún que otro título de esos cuya lectura me puso en su noche el pelucón de punta y los nervios de verbena.

Hoy, por suerte para mi, ha sido uno de esos días. Una reginaexlibrislandiana asidua entró acompañada de un reginaexlibrislandiano en potencia y, tras darse un garbeo por la librería se acercaron a mi mesa:

Clienta: Regina, ¿qué tal?

Regina ExLibris: Pues divinamente con mis libros.

Clienta: Verás, es que aquí mi amigo y yo hemos estado discutiendo sobre los libros de terror. A mi de entrada no me tientan nada, pero creo que de darme miedo algo… sería más una película y un libro. No me veo yo acojonada con una novela, la verdad.

Ciente: Ya le he dicho yo que es una insensata. Lo que pasa es que tiene que dar con el libro o el autor que le pinchen el nervio adecuado. Hay relatos de Poe con los que a veces aún sueño. Y otros más gore que a veces te dan miedo, pero la mayoría más bien asco. Y antes de…

Clienta: Antes de que me recomiende él algo poco afinado y que desbarate su teoría, y como sabe que te conozco me ha propuesto acercarnos y que seas tú la que me prepares un festín horripilante.

Regina ExLibris: ¡Ja, ja, ja! ¡Vaya dos! Bueno, bueno, bueno entonces, ¿buscamos algo para pasar miedo de verdad?

Ciente: Sí, Regina. Dale algo que no olvide en mucho tiempo.

Clienta: Ya será menos. Creo, chicos, que os puede la pasión por los libros. Pero, en fin, a ver…

Regina ExLibris: Pues, nada, vamos a disfrutar del perverso placer de palidecer leyendo un libro. Da igual si se trata de horrores oníricos, criaturas del averno, situaciones inquietantes, caserones malditos, seres perversos, transformaciones monstruosas o escenas dantescas bien aderezadas con sangre y vísceras. Aquí lo importante es sentir que llegar al punto y final es cuestión de vida o muerte y alguna que otra arritmia. ¿Empezamos?

Y le saqué mi más reciente selección de seis libros aterradores firmados por monstruos del género. De algunos mejor que no os engañen ni su fama, ni su brevedad, ni sus múltiples adaptaciones: hasta los que parecen más inofensivos terminan por hacerte sudar tinta. Allá van:

1. La casa y el cerebro. Edward Bulwer-Lytton. Impedimenta. Considerada una pieza maestra de la literatura sobrenatural, esta endiabladamente aterradora fábula de fantasmas cautivó al propio Lovecraft. En ella un hombre decide pasar la noche en una casa encantada en Londres, junto a su criado y a su perro. Allí es testigo de espeluznantes apariciones y descubre que en sus dependencias se cometieron crímenes atroces años atrás. Todo el mal parece irradiar de una de las habitaciones que, aunque en apariencia está vacía, acoge la voluntad de un ser maligno.

La casa y el cerebro

La casa y el cerebro

2. El caso de Charles Dexter Ward. Howard Phillips Lovecraft. Acantilado. Charles Dexter Ward decide buscar los rastros de un misterioso antepasado llamado Joseph Curwen. En su investigación, se encuentra con fuerzas insospechadas y terribles, que le acarrearán consecuencias nefastas. Esta novela clásica de terror, bien sazonada con vampirismo, golems, conjuros, espectros e invocaciones, nos advierte entre lineas de un peligro tan real como transcendente: «No invoquéis nada que no podáis controlar».

El caso de Charles Dexter Wax

El caso de Charles Dexter Wax

3. El Santuario del Diablo. Marie Hermanson. Alevosía. Max está internado voluntariamente en una lujosa clínica en un enclave privilegiado de los Alpes suizos. Daniel, su hermano gemelo, recibe una carta en la que le invita a visitarle para pasar unos días juntos en ese entorno idílico. Una vez juntos, Max le pide a Daniel que le suplante un par de días para poder solucionar un asunto, y él acaba cediendo. Pero pasan los días, Max no vuelve y empieza la pesadilla para Daniel. Poco a poco descubrirá que el marco ideal que recorría días antes no es tan ideal como pintaba, y que los lugareños y gentes que le rodean resultan ser lo opuesto a lo que parecen. Una novela de suspense tan adictiva como sobrecogedora.

El santuario del diablo

El santuario del diablo

4. El Resplandor. Stephen King. Debolsillo. El terror literario tiene nombre -Stephen King-, y una de sus cimas es El Resplandor. Se haya visto o no la adaptación al cine de Kubrick, la novela es estremecedora e inquietante de principio a fin. En ella un escritor, su mujer y su hijo se mudan a un hotel asilado en las montañas para cuidar el recinto hasta el deshielo al final del invierno. Pero el pequeño Danny tiene un don que despierta fuerzas diabólicas y advierte del peligro que les acecha. Una obra maestra con horrores a cada salto de línea.

El resplandor

El resplandor

5. La maldición de Hill House. Shirley Jackson. Valdemar. Uno de los relatos más estremecedores e inquietantes que le he echado a mi bibliofilia en la última década. Narra el inquietante experimento de John Montague que, en su empeño de escribir un libro sobre fenómenos en casas encantadas, decide alquilar Hill House, una mansión solitaria y de siniestra reputación. Además escoge a un grupo de ayudantes para pasar juntos una temporada en Hill House. Son la desdichada Eleanor, que esta desquiciada tras pasarse media vida cuidando de su arisca madre inválida; la alegre y curiosa Theodora, seleccionada por su increíble capacidad telepática; y Luke, vividor y mentiroso, incluido por exigencia de la propietaria, su tía. El objetivo: dejar constancia de cualquier fenómeno paranormal para documentar el libro de Montangue. Sobre las alucinantes experiencias que vivirán durante su estancia en la casa… mejor callar y leer. Solo diré que Shirley Jackson no da tregua y ya no solo es que tiene un endemoniado talento para alternar escenas cotidianas con fenómenos aterradores, sino que además se guarda muy mucho de dar pistas acerca del origen del mal de Hill House.

La maldicion de Hill House

La maldición de Hill House

6. El apartamento 16. Adam Nevill. Minotauro. Adam Nevill recupera la tradición anglosajona de la casa encantada y la convierte en un elegante edificio de apartamentos londinense llamado Barrington House, donde el espacio es el personaje más terrorífico de todos. Allí hay un apartamento vacío. Nadie entra, nadie sale. Y así lleva cincuenta años. Hasta que una noche el vigilante oye ruidos y decide investigar. Lo que experimenta allí le marca para siempre. Poco después la joven Apryl llega a Barrington House desde EEUU tras heredar un apartamento de su tía abuela Lillian, fallecida en extrañas circunstancias, de la que se rumoreaba que estaba loca y cuyo diario da cuenta de un horrible suceso. Apryl descubrirá no solo que hay un mal que transforma a la gente y que aún habita en Barrington House, sino que la puerta del apartamento 16 es el acceso a algo mucho más terrorífico.

Apartamento 16, Minotauro

Apartamento 16, Minotauro

Mis reginaexlibrislandiana asidua se llevó los tres primeros, y el reginaexlibrislandiano en potencia los tres últimos. Han quedado en leerlos, intercambiarlos y comentarlos entre ellos y conmigo. Se admiten apuestas, pero yo sé que ellos saben y que nosotros sabemos que una y otro pasarán unos cuantos ratos de órdago. Palabra de Regina ExLibris.

¡Me llevo Otra vuelta de tuerca!

A veces es duro compaginar mi bibliofilia extrema con uno de los requisitos básicos de cualquier profesional que trabaje cara al público: la discreción.

Porque, queridos, la línea que separa este irrefrenable afán por ayudar a localizar un libro con la impertinencia es

tan movediza que a estas alturas yo la debo tener más pisoteada que el perímetro de parquet que cerca el altar consagrado a mi cafetera.

Por ejemplo, ayer andaba yo revisando los catálogos que condensan el inminente aluvión de novedades -agosto/septiembre- cuando irrumpieron tres hombres en mis confines.

Mientras uno de ellos se zambulló sin titubeos en los anaqueles de guías de viajes, los otros dos continuaron lo que parecía ser una acalorada discusión sobre dos películas.

Y, claro, sin querer evitarlo, activé el radar:

– Cliente1: Que no, hombre, que no. Vale que está bien, pero la que te deja clavado en la butaca es El Sexto sentido.- Cliente2: Pero, macho, es más original el planteamiento de Los Otros. Y la atmósfera del caserón es una trampa, no me digas que no

– Cliente1: Si, vale, si la de Amenábar está bien, pero El sexto sentido es mucho, muuucho mejor, no me jodas. Que ya no es que te pases toda la película pegando botes, es que el final, ¡buf!

– Cliente 2: Pues a mi me metió más en harina Los Otros, qué quieres que te diga. Es más original.

– Cliente 1: ¿Más original? Pero, tío, si se estrenó dos o tres años antes El Sexto sentido.

– Cliente 2: ¿Seguro? Mmm, oye, Carlos, ¿recuerdas cuál fue primero, si Los Otros o El Sexto Sentido?

 

 

Y aquí el tal Carlos reapareció -bueno, más bien sólo su cabeza- por entre mis anaqueles para sentenciar con una sonrisa burlona:

– Carlos: Fue antes El sexto sentido, del 99. Y la de Amenábar del 2001, antes no.

Y tras el ‘no’, PLAF, volvió a desaparecer en la materializacón más surrealista que yo haya podido contemplar del Gato de Cheshire lewiscarrolliano… Qué queréis, reginaexlibrislandianos de pro, es lo que tiene la sobreexposición constante a la cafeína intravenosa, que produce estos curiosos vaivenes del subconsciente regino.

Total, que los dos contertulios reanudaron su debate:

 

– Cliente 1: ¿Lo ves? Los otros se inspiró en El Sexto Sentido. Cuestión de cronología…- Cliente 2: Buah, chorradas, Amenábar pudo tener su guión mucho antes. No creo que el rollo de la convivencia entre fantasmas y humanos o, mejor dicho, la confusión en el quién es quién sea original de El sexto sentido…

 

Y aquí es donde tuve que bailar claclé sobre la línea de la impertinencia-afán bibliófilo y meter baza:

– Regina: Disculpen, pero no pude evitar escuchar su conversación.

– Cliente 1: Ah, , hola, no pasa nada, ¿y?

– Regina: Bueno, que tanto El Sexto sentido como Los otros beben de un relato de Henry James: Otra vuelta de tuerca.

– Cliente 2: Pero, ¿eso no era un cuento de fantasmas para niños?

– Regina: Hombre, pueden leerlo niños. Pero le aseguro que es uno de los relatos más inquietantes con los que yo, aficionada al terror en cualquiera de sus formas, me haya topado.

– Cliente 1: ¿Ah, si? ¿es bueno?

– Regina: Si, al menos para mi. Imaginaros: un caserón aislado, una joven e inexperta institutriz, dos niños y el acoso de los fantasmas. Ese es el punto de partida que, si me apuráis, tampoco es tan original. Lo alucinante es cómo Henry James juega con esos elementos, con las atmósferas opresivas y, por qué no decirlo, con el incauto lector.

– Cliente 2: Hombre, si realmente es así, es cierto que ahí está el precedente…

– Cliente 1: ¡Ya me has picado! ¿Lo tienes?

– Regina: Sí, aquí, editado por Siruela.

– Cliente 1: Pues me lo llevo, y esta noche cae.

– Cliente 2: ¿No tendrás otro para mi, noooo? Porque de aquí a siete días que nos veamos y me lo pases yo no me quedo con la intriga…

– Regina: Sí, aunque es en una colección juvenil de Siruela, el texto es idéntico, sólo cambia un pelín el tipo de letra y la cubierta.

– Cliente 2: ¡No importa! Me lo llevo

Y con sus ejemplares se fueron al rescate de Carlos, alias ‘gato de Chelshire regino’, a ese Triángulo de las Bermudas que es mi sección de guías de viaje, y juntos abandonaron reginaexlibrislandia.

Y ahí me quedé yo, satisfecha de mi intromisión librera pero con la punzada de la duda de si es o no correcto que entre al abordaje en conversaciones de clientes en mis confines…

Y vosotros, reginaexlirbislandianos de pro, ¿veis correcta mi intervención? ¿cómo os sentaría a vosotros que vuestro librero metiera baza en una de vuestras charlas? ¿Leísteis Otra vuelta de tuerca, de James? ¿Qué os parece? Si tenéis la suerte de no haber leído aún ese relato, hacedlo ya, Regina ExLibris dixit.

Y como homenaje a los cinéfilos y curiosos, van los trailers de las películas citadas.

Trailer de El Sexto Sentido:

 

 

Trailer de Los Otros:

 

 

¿Y una escapadita de letras a ‘Zombie Island’?

Primero fue Guerra Mundial Z, después Guía de supervivencia zombi y ahora las legiones de los no muertos corretean por Zombie Island arrastrando a devotos del género a las librerías o, lo que es lo mismo, a reginaexlibrislandia.

Se trata de una novela de género del norteamericano David Wellington que a pesar de haber aparecido por entregas on line y de continuar colgada en el ciberespacio ha sido todo un bombazo editorial al otro lado del charco.

Y parece que aquí no va a ser menos: desde hace un par de semanas me han preguntado por Zombie Island una veintena de personas.

Lo más curioso es que quienes se adentran en mis confines reginos en busca de su ejemplar ya han leído, si no toda, al menos fragmentos de la novela en inglés en Internet, donde siguen periódicamente las andanzas literarias de David Wellington, que suele postear los capítulos de sus novelas antes de imprimirlas.

Pero a ellos parece darles igual: quieren su ejemplar de Zombie Island… y por las teclas de mi underwood que lo tendrán en cuanto Timun Mas lo saque del horno y me lo envíe a reginaexlibrislandia.

Hasta que ese día llegue os paso la sinopsis de la novela:

Un mes después del desastre global: las naciones más desarrolladas del mundo han sucumbido a las masas de zombis. En Nueva York, los muertos han tomado las calles, empujados por un hambre insaciable de cualquier ente vivo.Desde la otra parte del planeta, un pequeño grupo de colegialas-soldado armadas hasta los dientes, guiadas por un ex inspector de armamento de la ONU, se dirigen a la ciudad en busca de un medicamento que necesitan desesperadamente. Creen estar preparadas para todo. Pronto descubrirán que hay algo peor que los no muertos.

No sé vosotros cómo lo veréis, pero a mis libreros y a mi nos fascina el apetito voraz por un género cada vez menos minoritario.

Como dato os diré que las pasadas fiestas salieron de mis confines un total de 20 ejemplares de los dos títulos de Max Brooks: Guerra MundialZ y Guía de Supervivencia Zombie. Y de haber tenido más en stock me apuesto el pelucón a que se hubieran vendido…

Y vosotros, queridos, ¿leísteis Guerra Mundial Z o Guía de supervivencia Zombi? ¿sabíais algo de Zombie Island? ¿Os interesa el género zombi? ¿Conocéis a alguien que los lea? ¿Os planetáis una escapadita de letras a Zombie Island?