Trasdós Trasdós

No nos disgusta la definición del término trasdós: la "superficie exterior convexa de un arco o bóveda". En este blog perseguimos estar en alerta y con el objetivo siempre dispuesto para capturar los reflejos, destellos, brillos y fulgores que el arte proyecta.

Así se rodó la escena del sushi de ‘Isla de perros’

La escena del sushi de la película Isla de perros fue un acto de amor culinario y de paciencia. La cinta de animación de Wes Anderson cuenta con una secuencia en la que un cocinero japonés elabora varias recetas.

Hoy en día, en este mundo digital y de modelados en 3D, creemos que todo se hace a golpe de click, pero sigue habiendo artesanos, concienzudos maestros que usan sus manos más allá del teclado para elaborar escenas con una minuciosidad digna del mejor cocinero nipón.

La tarea recayó en los animadores Andy Biddle y Anthony Farquhar-Smith. El metraje de 40 segundos costó 32 días de rodaje. En el siguiente vídeo podéis ver el making of de la secuencia.

Isle of Dogs – Sushi Making Scene Timelapse from Andy Biddle on Vimeo.

Mundos ‘fake’: vivir en una realidad alternativa o en la mente de Philip K. Dick

La ucronía es un género literario que me atrae como las runas célticas al nazi, la conspiración al anarquista, o el cosmopolitismo al asesor financiero. Historia-ficción o especulativa que empieza siempre con un “y si…”:

¿Qué ocurriría si la línea divisoria del espacio-tiempo hubiera tomado un camino distinto en un momento dado? ¿y si… hubieran ganado los cartagineses en vez de los romanos? ¿y si… Franco hubiera muerto en Marruecos? ¿y si… Kennedy hubiera apretado el botón rojo?

Consiste en imaginar cómo hubiera sido la Historia si en un punto relevante cambian las tornas- presumiblemente inexorables- del pasado: lo fijo se convierte en especulación móvil, lo cerrado se abre al infinito, una grieta que deforma no solo el pasado, sino también el presente y el futuro.

La verdad, el mundo, son inciertos. La realidad: paranoide.

Philip K. Dick escribió su primer gran éxito con una ucronía fundacional titulada El hombre en el castillo, donde se describe un mundo gobernado por un III Reich vencedor.

¿Y si los nazis hubieran ganado la guerra y en realidad viviéramos hoy en sus condominios?

Bandera de los Poderes del Eje de América, de la novela de Philip K.Dick.

Bandera de los Poderes del Eje de América, de la novela de Philip K.Dick.

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Cuando los ‘chalecos amarillos’ incendiaron la autopista de Cortázar

El plan consistía en recorrer la autopista Sur, de París a Marsella, en una Volkswagen Combi sin salir de la vía. Este era el juego. Una odisea poética.

Un mes de trayecto sin abandonar nunca, bajo ningún concepto, la carretera. 65 áreas de servicio. 33 días. Una “expedición un tanto alocada y bastante surrealista”, escribieron los autores al “Señor Director de la Sociedad de las Autopistas”, que vivía (o al menos trabajaba) en 41 bis, Avenue Bosquet, 75007, PARIS.

Le requerían el permiso necesario para poder recorrerla sin contratiempos (la Sociedad había usado en el pasado un cuento de Cortázar, La autopista del Sur, para su publicidad, y ahora el escritor pedía cobrarlo).

Querían escribir un libro de viajes concéntricos. Lanzaron su idea al océano…

Me dirijo ahora a usted para solicitarle a mi vez una autorización de naturaleza muy diferente. (…)

Explorar cada uno de los paraderos, a razón de dos por día, pasando siempre la noche en el segundo sin excepción.

Inspirándonos en los relatos de viajes de los grandes exploradores del pasado, escribir el libro de la expedición (modalidades a determinar)…
Dicho libro se llamará quizá París-Marsella en pequeñas etapas, y está claro que la autopista será su protagonista principal.
Autopista francesa. Wikimedia Commons.

Autopista francesa. Wikimedia Commons.

Entonces, como ahora, la autopista era la síntesis de esta sociedad en tránsito (hoy más vertiginoso, por cierto).

Esta autopista paralela que buscamos sólo existe acaso en la imaginación de quienes sueñan con ella

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El grupo de música de soldados estadounidenses que usa Pink Floyd como arma

Parecen un viejo sueño hippie o un experimento del MK-ULTRA con LSD. Tres soldados abandonados a su suerte en un bosque en territorio enemigo y, en vez de preparar el escuadrón de la muerte, sacan sus guitarras y se ponen a cantar Pink Floyd. “How I wish, how I wish you were here, we’re just two lost souls…”

Pertenecen a la banda de campaña de los Estados Unidos, una unidad que se hace llamar The Six-String Soldiers. Boinas verdes de la música, y que les gusta tocar el Wish You Were Here del citado grupo. Interpretan (claro está) sobre todo country y bluegrass, aunque también se atreven con los Beatles. El grupo se formó en 2014, y han actuado en numerosos sitios y junto artistas de renombre. Fue en 2016 cuando publicaron su primer álbum, I’ve Been There. En 2019 tienen pensado publicar el segundo. Su música, sin embargo, cumple una función menos hippie y bien alejada del ideario de Pink Floyd. Realizan giras por los Estados Unidos y el extranjero para reclutar soldados. Un arma propagandística.


La inquietante interpretación digital del más célebre cuadro de ‘El Bosco’

Sus autores lo describen como una interpretación contemporánea de El Jardín de las Delicias, de Jheronimus Bosch (1450-1516), El Bosco.

El Jardín de las Delicias. El Bosco. Wikimedia Commons.

El Jardín de las Delicias. El Bosco. Wikimedia Commons.

Una versión animada, un loop en 4k. La pieza se titula Paradise y ha sido creada por el estudio SMACK para el Museo de la Imagen (MOTI) de Holanda. Han querido traer al siglo XXI esta alucinación pictórica, centrándose no en el paraíso y el infierno cristiano, sino en el purgatorio de los excesos y deseos de la civilización occidental. Consumo, egoísmo, escapismo… Todos los personajes y metáforas de esta sociedad, donde “los solitarios deambulan por un sueño digital”.

El resultado es inquietante. Modelos en 3D que discurren por esta pesadilla circense en la que se necesitan horas para poder captar la esencia de todos los personajes.

PARADISE – A contemporary interpretation of The Garden of Earthly Delights from SMACK on Vimeo.

 

Dos gatos famosos en las redes sociales por intentar colarse en un museo

Se llaman Ken-chan y Go-chan. Una pareja. Un gato negro y otro anaranjado, y son célebres en las redes sociales por poner en aprietos al guardia de seguridad del museo de arte Onomichi en Japón. Dos gatos raros, pues parecen tener gustos artísticos, ansias de conocimiento. Un olfato propio de un curador unido a la actitud sibilina de un ninja a sueldo del emperador. Gatos que llevan dos años intentado entrar (por ahora sin éxito) en ese museo, utilizando casi todos los días las mismas técnicas.

Dentro vídeo…

Lo curioso del caso es que Ken-chan, el gato negro, fue el primero en intentar penetrar en el museo en el año 2016, justo cuando se presentó una exposición fotográfica cuya temática se centraba precisamente en los gatos. Demasiadas fotografías juntas de sus congéneres. Algunos tan negros como él. Puede que allí surgiera la vena artística, la pulsión atractiva, puede que creyera entonces que su espacio estaba dentro y no fuera.

Más tarde apareció en escena el pelirrojo, su compinche. Mejor dos que uno. Mirada entre perdida y desafiante. Maestro felino en hacerse la estatua de porcelana. Cara de inmigrante español en la cola de un selecto club nocturno berlinés. El museo ha sabido encontrar el filón de esta relación inusual. Publican vídeos y fotografías de las andanzas de los dos visitantes frustrados, sus intentos por superar la infranqueable muralla del guardián bonachón.

Ellos seguirán intentándolo, duermen en un parque cercano. Al guardián parece gustarle el encuentro matutino. Mientras tanto en Internet crecen las voces para que un día les dejen por fin entrar en el museo.

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JEFFY’S DAILY MEWS TRAVEL BEAT ONOMICHI, Japan — We kitties have smooth moves, and love the finer things in life, like sushi and catnip, but two felines in Japan are really cultured kitties. 🐾 A couple of years ago, a lone intruder tried to gain entry to the Onomichi City Museum of Art in Hiroshima, Japan without paying.  The door crasher was not a cat burglar or an art thief, but a black cat with an eye for art. The museum curator speculated he was interested in the black cats photographs on exhibit at the time. After two years of daily attempted gate crashing, the black cat, named Ken-chan by museum staff, acquired an accomplice, an orange tabby now called Go-chan.🐾 The museum entrance employs automatic glass doors activated by pressure pads that can triggers by 10 to 12 pounds of feline magnificence. Sometimes the Chan brothers make it past the door, but never far enough to see the art works. 🐾VWhile these furry wannabe art critics aren’t homeless, (staff knows they have families but have failed to locate their Cat Cave), they haven’t been able to cough up the 300 yen ($2.65) for admission fee. You would think the museum would waive the fee since they sell all sorts of memorabilia bearing with the celebricats’ images. Fortunately, museum security has a catch and release policy when it comes these attempted trespassers. 🐾 Instagram felines, contact the Onomichi museum and ask them to rescind their discriminatory admissions policy. Feline art lovers deserve to satisfy their higher selves. While you’re at it, ask them to drop the works to about an 18-inch level for optimum viewing.🐾 So, if your cats could gain admission to the museum, what kind of exhibit would they be most interested in?

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Un monte mágico de China a vista de drone

El Fanjingshan es una montaña sagrada al sur de China, entre las provincias de Henan y Guizhou. Cuenta con un pico budista llamado Xinjinding (Nuevo Pico de Oro) que se alza como dos alabardas contra el cielo, en el techo más alto de la cordillera Wuling.

Escultura natural, es uno de esos peñascos solitarios que nos vienen a la mente cuando soñamos con ejercicios interminables de kung fu y con dragones azules cuyo simpático rostro nos recuerda a un perro.

Monte Fanjing. China. Wikimedia Commons. Mande5255881.

Monte Fanjing. China. Wikimedia Commons. Mande5255881.

El Fanjingshan está en la lista de los sitios honrados por el Patrimonio Mundial de la Unesco. Es una isla de rocas que flota sobre un océano cárstico. Cuenta además con fauna y flora endémicas, en un bosque virgen que esconde hongos que crecen de los árboles, salamandras gigantes, ciervos enanos y otros tipos de seres milagrosos.

En lo alto de pico dorado hay dos monasterios, que recuerdan a la temeridad arquitectónica de los edificios de la griega Meteora aunque en un estilo más asiático, todo más sinuoso y escarpado, jugando con el vértigo, con un puentecillo cruzando la asombrosa cumbre bífida que los separa.

En el siguiente vídeo podéis verlo a vista de dragón y merece la pena el espectáculo.

 

La vida secreta de las flores en un vídeo animación

Las flores son las protagonistas en este vídeo de animación de Azuma Makoto. En realidad, su ciclo. El continuo devenir, la batuta irreductible de la naturaleza, su renacimiento y decadencia. Durante unos minutos observamos este proceso exuberante que es la vida en sí misma. “Multitud de flores crecen con belleza y fuerza en este mundo… viven a pesar de la lluvia, el viento y las tormentas”, apunta el director, un conocido artista japonés, pionero de las esculturas florales.

Con un trazo que recuerda a las mejores ilustraciones de la botánica clásica, el autor nos muestra la rueda secreta, su primavera e invierno, sus raíces y la fauna que las habitan, la polinización y el florecimiento, su ocaso, la decadencia que sellará el inicio de un nuevo ciclo.

Una animación botánica y didáctica que contiene sin duda gran belleza.

AMKK Botanical Animation “Story of Flowers” from azuma makoto on Vimeo.

‘The Party Bus’: Brillante uso del ‘stop motion’ para vender una marca cosmética

Me ha gustado este corto promocional de la empresa de cosmética japonesa Shiseido y dirigido por Show Yanagisawa (autor de la idea original). Se llama The Party Bus y es la segunda entrega de una webserie, tras la premiada High School Girl. Más que la historia o trama adolescente (un autobús para una fiesta cosplay, y un triángulo amoroso entre Drácula, un Zombi Samurái y la Princesa Kaguya) es el uso de la imagen y el time lapse, la imaginación vertida en la técnica de animación del stop motion lo que vale la pena del mismo. Tiene momentos de sofisticada belleza (el juego de las lágrimas y las figuras que surgen y bailan en las manchas del maquillaje). Un potente estilo creativo con elementos muy sencillos.

Aquí os dejo otro vídeo comercial que el mismo director hizo para PlayStation: Gravity Cat.

Cuando los palestinos bailan tecno bajo las bombas

Palestina rezuma caos mediático, ruido de sables. Si desde aquí queremos formarnos una idea de ese paisaje, el conflicto usa su trazo gordo en la pintura mental. Es el aliento de la guerra que pinta de negro y gris los muros. Hacen del paisaje un coágulo que obstruye la vida.

No obstante, Palestina tiene otros colores y más formas de ser pintada. Tiene otras bombas. Hay en Palestina escenarios desconocidos. En el territorio ocupado también vibra la música y el baile. Es el escenario de pequeños actos de resistencia alegre, que bien podrían servir de ejemplo para aquella frase que en su día expresó el judío en el campo de concentración: ¡Qué bonito podría ser el mundo!

En los vídeos que transmite en vivo la plataforma de música Boiler Room podemos asistir como espectadores desconcertados a estos resistentes palestinos. Jóvenes que a pesar de vivir en una de las regiones más difíciles del planeta bailan, producen música, pinchan, sonríen.

 

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