Trasdós Trasdós

No nos disgusta la definición del término trasdós: la "superficie exterior convexa de un arco o bóveda". En este blog perseguimos estar en alerta y con el objetivo siempre dispuesto para capturar los reflejos, destellos, brillos y fulgores que el arte proyecta.

Viaje al Japón abisal con el fotógrafo taxista Issui Enomoto

Estoy en la ciudad Yokohama y es a través del sueño de un extraño, el recuerdo de otra persona. No sé si hace frío o calor. A veces creo que llueve. Tiene algo de nebuloso, de abisal, este paisaje marino: navego por una fotografía de Issui Enomoto

©Issui Enamoto

©Issui Enamoto

En la pantalla del ordenador aparecen estos retratos publicados en su página web. Nado hacia las fosas del Japón nocturno que captura. Él ha dejado escrito que no es una ciudad, sino un océano fotográfico. Él entiende la ciudad como un mar compuesto de ilimitados componentes que son sacudidos frente a su vista por la presión de las olas.

El taxi opera de submarino, sus ojos son el batiscafo, dispara con su cámara arpones de luz. Captura momentos de la ciudad acuática. Miles de kilómetros nos separan, pero nos acompaña la noche, la noche en la que él bucea como taxista. Intuyo las luces de neón y los semáforos tintineantes de una Yokohama marina, abisal, profunda…

After Rain in Dark. ©Issui Enomoto, Photographer, Taxi driver.

After Rain in Dark. ©Issui Enomoto, Photographer, Taxi driver.

©Issui Enamoto

©Issui Enamoto

Cada imagen contiene un misterio que no podemos resolver- quiénes eran esas personas, qué ocurría en ese instante, hacia dónde las arrastra la corriente-, formas que nadan en este mar y que muchas veces reaparecen en la fotografía sin que él las percibiera en el momento de ejecutar el disparo, encuadres que son como un fantasma bioluminiscente, una dentellada escualiforme, un pequeño reflejo en la oscuridad total, movidas por una corriente que después las devuelve a la orilla de la retina para secarse bajo el mismo sol que acaricia a las algas en la superficie.

Taxi in the Sea. ©Issui Enomoto

Issui lleva su cámara en cada carrera, y se desliza por las calles en espera de capturar estos silencios que nadan como peces ahogados.

31 October. Motomachi Shopping Street, Yokohama, Japan. ©Issui Enomoto

31 October. Motomachi Shopping Street, Yokohama, Japan. ©Issui Enomoto

Son los espíritus que flotan en el fondo industrial, en lo más profundo, donde presentan ceguera parcial, en los arenales peatonales, un oleaje de ánimas que migran hacia lugares que desconocemos y que no visitaremos jamás.

Las imágenes combinan el frío y la calidez, oscuridad y luz artificial, el ser apenas acontecido como en una ráfaga de enigmas que inmediatamente desaparecen en la marea. ¿Qué deseará la mujer del kimono azul? ¿A quién rezará la joven escolar frente al viaducto? ¿En qué habitación se refugiará la pasajera dormida?

Sus personajes aparecen capturados en una corriente que se detiene solo un segundo, cada espectro es esperado entre pasajero y pasajero, entre vuelta y vuelta, olas de una ciudad que Issui vigila dentro de su taxi submarino. Solo tiene que esperar la aparición del más raro de los seres abisales, la esquiva belleza cuando se desliza por la zona crepuscular del fondo marino.

One girl sitting in front of the window. Taxi in the Sea. ©Issui Enomoto

La ciudad es un mar ilimitado cuyas piezas se componen por los arponazos que ejecuta su cámara a tres mil metros de profundidad carnal: “Los edificios iluminados por la luz artificial, los árboles al borde de la carretera crujiendo con el viento, los autos cruzando la vista incesantemente y los viaductos de la autopista que cubren la vista, y así sucesivamente”, afirma en la presentación de su exposición, Taxi in the Sea.

Eyesight within the Eyelid. Taxi in the Sea. ©Issui Enomoto

Eyesight within the Eyelid. Taxi in the Sea. ©Issui Enomoto

Un diario silencioso compuesto por esos trocitos de noche. Dice que la forma en la que ve el mundo desde la ventanilla de su taxi es muy peculiar. Muchas veces dispara con una sola mano, un disparo inconsciente, un filo que atraviesa las formas y nos ofrece el regalo de la sobreexposición. Viajar (soñar, recordar, bucear…) por sus fotografías es adentrarse en otra cámara oscura, un lugar que resuena como el caparazón de una concha primitiva.

Dream of Happiness. Taxi in the Sea. ©Issui Enomoto

Dream of Happiness. Taxi in the Sea. ©Issui Enomoto

Solo la noche otorga el privilegio de la melancolía mientras el resto de nosotros dormimos en espera de sobrevivir al día siguiente. Solo un taxi cruza los espacios profundos buscando el encuentro de los seres abisales que somos, cuando nos refugiamos en la oscuridad y soñamos que algo nos ilumina.

Issui es uno de esos resistentes que hacen de la noche su espacio alegórico e imagina un océano en el cemento que condiciona la mirada. Me pregunto que queda de sus personajes antes de que se esfumen para siempre en la tierra abisal. Me pregunto que queda de Issui tras cada disparo desde el batiscafo. Concluida la inmersión, yo solo sé que habitamos abismos y no ciudades, que somos peces anclados en las profundidades en espera de un encuentro que nos ilumine en la oscuridad.

Way Home, 29 January. Serigaya, Konan-ku, Yokohama. ©Issui Enamoto

Way Home, 29 January. Serigaya, Konan-ku, Yokohama. ©Issui Enamoto

Taxi in the Sea. ©Issui Enomoto

Taxi in the Sea. ©Issui Enomoto

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