Entradas etiquetadas como ‘sexo’

Tú y el instante después del orgasmo

Sin previo aviso, el deseo llega al mayor órgano del cuerpo: tu piel. Te preguntas cuando será el instante propicio. No dices, ni haces nada. Tu cuerpo, conectado con el resto de cuerpos más de lo que nunca sabrás, lo hace por ti.

Persona con puntos dorados

(Christopher Campbell, UNSPLASH)

Transcurre el día y el deseo es tu sombra. Le susurra al amante y prende el suyo. Más pronto de lo que creías, os encontráis.

Sin agenda, entras en el juego de la piel. Dos ríos de cauce oscilante. El placer discurre salvaje hasta disolverte, hasta disolveros en el revuelto mar del orgasmo.

No hay rastro de aquello que crees que eres. Los poros de tu piel bajaron sus defensas y ya no son tu frontera. Vacío y permeable estás en todas partes. Permaneces un instante en ese estado de consciencia. Sin saberlo, acaricias la iluminación, rozas a Dios.

Te puede interesar:

 

Encuéntrame en Facebook y en Instagram.

Cuando el sexo lo es todo: activa tu deseo con estas tres pautas

El sexo no es tan importante. ¿De veras? Durante mi adolescencia, recuerdo una conversación sobre sexualidad con mi madre en la que me decía algo como, “bueno el sexo realmente no es tan importante. A veces es más gozoso una caricia o una muestra de ternura que el sexo en sí”. La escuché tomando nota, diciéndome que vale pero que lo averiguaría por mi misma.

En Occidente, se mezclan una visión de la sexualidad que convierte los cuerpos en objetos y la práctica sexual en un mero deporte, con un poso de menosprecio por el cuerpo y lo sexual de raíces religiosas. En cambio en otras concepciones como la del Budismo o del Taoísmo el sexo se considera una dimensión sagrada que nos conecta profundamente a la vida, y a la que acercarse con respeto y devoción.

En mi acompañamiento de coach integral, la sexualidad es una dimensión más a explorar y a menudo a trabajar. Las personas que están desconectadas de su sexualidad, están desconectadas de su deseo: no saben lo que quieren y por tanto no pueden crearlo.

Recientemente acompañaba a través del coaching a una persona preocupada por cómo se había deteriorado su relación de pareja. Me explicaba como los encuentros sexuales se habían, sin quererlo, caído de la agenda. “Bueno, yo me voy a dormir más tarde, mi pareja más pronto y mira, no nos encontramos”, me decía. Ninguno de los dos se responsabilizaba del estado de las cosas.

Pies en la cama

(Womanizer WOW tech, UNSPLASH)

CUANDO EL SEXO CAE DE LA AGENDA

Aunque común en muchas parejas – yo caigo en él de forma periódica – olvidar la práctica sexual es un error garrafal. Las relaciones sexuales no son algo que ocurren y ya, como en las películas. Son algo a cultivar. A nutrir. A explorar. Una dimensión de la pareja en constante evolución y que la mantiene en contacto íntimo más allá de los encuentros en si. Aunque en la pareja, el sexo no lo es todo, sin él, la pareja no prospera.

TRES PAUTAS PARA ACTIVAR TU DESEO

Por ello te doy tres pautas para activar tu deseo sexual y compartirlo con tu pareja como la más sublime de las invitaciones:

  • Conecta con tu deseo e intención. Siéntelo en tu cuerpo. Expándelo a todas tus células a través de la respiración. Lleva el deseo en tu piel como la mejor ropa.
  • Quítale a tu mente las llaves de tu sexualidad y dáselas a tu cuerpo. Deja que él sea tu embajador y hable por ti. Goza de los gestos, las caricias, las miradas…son el camino que, sabio, tu cuerpo está trazando.
  • Recibe aquello que viene a ti. Es tan importante desear, como darnos permiso para recibir aquello deseado. Tu deseo ha generado una respuesta en tu pareja que ahora viene a ti. Recíbela abierto: sin juicios ni comparaciones.

El deseo sexual no es deseo sin más. Es la misma fuerza del universo del que formamos parte, pulsando a través nuestro. Por ello, honrar esta fuerza dándole el lugar en que se merece en nuestro día a día es honrar la vida.

TE PUEDE INTERESAR

Encuéntrame en  Facebook y en Instagram.