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Mi hijo es diferente y lo llevo fatal

EL HIJO QUE ME GUSTARÍA VERSUS EL HIJO REAL

En el curso preparatorio a la adopción de mi hija, recuerdo el testimonio la madre de un niño adoptivo que decía, he tenido que soltar mi idea del hijo que yo quería, para poder recibir plenamente al hijo que me ha sido dado. Con la crianza y en conversación con otros padres y madres, he constatado que esta tarea no es exclusiva de padres adoptivos.

Los humanos tenemos ideas preconcebidas de casi todo. Y los hijos no son una excepción. Llamémosle agenda inconsciente, expectativas, suposiciones o asunciones. Cuando éstas chocan con la realidad del ser humano que ha encarnado en el seno de nuestra familia, se origina el sufrimiento.

…¿Y SI EL PROBLEMA ERES TÚ?

En una sesión sobre maternidad y espiritualidad de un retiro budista en el que participé, la madre de una mujer con síndrome de down, compartió que su hija trabajaba, vivía en pareja y hacía de modelo cuando se lo pedían. Mi hija es feliz y no tiene ningún problema, decía, soy yo quién lo tiene. Se daba cuenta de que había llegado el momento de dejar de preocuparse por su hija. Como padres es fácil caer en la trampa de problematizar a nuestros hijos por qué son diferentes. Olvidando que el mayor problema no lo tienen ellos, sino nosotros.

Niño inclinado

(Jordan Whitt, UNSPLASH)

TU SUFRIMIENTO ES REAL

Sea el que sea el grado de diferencia de tu hijo por TDH, altas capacidades, autismo, discapacidades, etcétera, como padres es natural sufrir, preocuparnos. Esta preocupación es sana en la medida en que nos empuja a movilizarnos para acompañar a nuestros hijos y encontrar así recursos y espacios que les ayuden. Sin embargo, como madres y padres debemos aprender a neutralizar al sufrimiento innecesario que emerge de pensamientos del tipo: Mi hijo es diferente. Todos los demás son normales y no tienen problemas. ¿Por qué mi hijo no puede ser como ellos? Cada vez que pienses así, cuestiónalo como la mayor milonga que te has contado. ¿De verdad que crees que los otros niños no son de algún modo diferentes? ¿Crees que alguien en esta vida está cien por cien libre de problemas (de salud, psicológicos, relacionales,…)?

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La experta en autocompasión y madre de un niño con autismo Kristin Neff, explica que hacer las paces con los momentos de sufrimiento de la crianza es el primer paso para superarlos. Neff te invita a no mirar hacia otro lado cuando te amarga algo que le pasa a tu hijo. Puedes buscar el espacio para sentir y aceptar este sufrimiento. Puedes tomar la determinación de ser amable contigo misma. Y ahora llega el momento clave: reconoces que el sufrimiento es el pan de cada día de la humanidad, sorteas el victimismo y te encuentran las fuerzas que necesitas para seguir adelante.

 

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¿Cómo gestionar el miedo a vacunarse?

Me han llamado para vacunarme. Tengo miedo. ¿Cómo afrontarlo?

El miedo, esa emoción básica tan familiar.

El miedo, esa emoción sabia que nos avisa cuando entramos en territorio desconocido.

El miedo, esa emoción estúpida que nos secuestra a un futuro inexistente.

De acuerdo, te da miedo vacunarte. A mi también. Si tienes elección, elige. Si decides vacunarte y la emoción sigue contigo, date cuenta que el miedo no se gestiona: el miedo se enfrenta.

El miedo se confronta. Se le mira a los ojos como a una desafiante bestia salvaje. Te acercas a esa bestia y al observarla de cerca, te das cuenta de que todavía es más aterradora de lo que imaginabas. Su perfil es el de una trombosis que se lleva tu vida. Su cuerpo está plagado de dolencias crónicas que tal vez se activen en ti.

Ojo

(v2osk, UNSPLASH)

Sientes ahora su respiración. Sus latidos acelerados. El animal tiene hambre, mucho, y tú eres su presa. Con la mirada clavada en sus ojos, una tensión extrema te mantiene en pie. La tensión entre el miedo a enfermar del covid y los riesgos de vacunarte. Te gustaría rendirte, pero no lo haces. Sigues adelante, ahora un paso, luego otro. De pronto tú y la bestia ya no sois dos, sino uno.

Estás en la cola del hospital con otras personas. Sientes su ansiedad, hermana de la tuya y esto te calma. Viene a ti la imagen de unas ovejas esperando resignadas en el matadero. Llega tu turno y una enfermera de aire amable y cansado te invita a subirte la manga. Lo haces y en un segundo ya está. Te sobreviene una gratitud inesperada. No hay rastro de la bestia. Hoy, has ganado esta ronda, has ganado al miedo. 

 

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¿Dudas (mucho)? Luego no existes. 3 pautas para superar la duda permanente

En mi práctica de coaching, una situación que acompaño a menudo son momentos de encrucijada existencial. Consiste en plantearse grandes cuestiones y posibles cambios radicales: dónde vivir, en qué profesión enfocarse, tener o no tener hijos…Muchas personas llegan a mi consumidas por sus dudas. Mientras les dan más y más vueltas a ellas, su vida les pasa de largo.

DUDAR NO ES UN PROBLEMA….

Existen dudas y dudas. No es lo mismo dudar sobre qué pan vas a comprar hoy – cada día hay más variedades y más apetitosas, que dudar sobre si quieres compartir el resto de tus días con esta persona, si deseas hacerte el tratamiento de quimioterapia que te recomienda el médico, o si vas a cambiar de trabajo.

Ante varias opciones, la duda sana nos invita a sopesar cada una, valorarlas y decidir.

Pies frente a dos flechas

(Marlon Trottmann, PEXELS)

…HASTA QUE LA DUDA SE INSTALA

Dudar no es un problema en si mismo. En cambio, sí lo es instalarse en el estado mental de la duda. El maestro budista Chögyam Trungpa describía este tipo de duda cuando “no confiamos en ninguna alternativa y no queremos consejo y ni solución de ningún tipo”. Si este es tu caso, te animo a desarmar a tus tendencias dubitativas considerando lo siguiente.

¿QUÉ HACER SI LA DUDA SE APODERÓ DE TI?

1- DESARROLLA UN SENTIDO DE AUTORIDAD PROPIO

A menudo la duda nos consume cuando nos sentimos divididos entre lo que queremos realmente y lo que otros esperan que hagamos. Por ello te pregunto: ¿De donde derivas tu sentido de lo que es correcto o cierto? ¿De tus padres, de la ciencia, de expertos, de lo que los otros piensan? Date cuenta que estas fuentes de verdad u autoridad están fuera de ti. ¿Qué significaría decidir (y vivir) desde tu verdad? Cuando nos comprometemos con lo que nos da sentido, a menudo decepcionamos a otros. Entonces, las personas de tu alrededor no entienden tus razones, porque son las tuyas. Hazte consciente de ello y la decisión a tomar emergerá fulminando cualquier duda.

2- ESCUCHA A TUS MAESTROS

Deseo que en tu vida tengas a alguien a quien consideres más sabio que tú. Alguien que sea fuente de orientación y cuyas palabras y consejos te ayuden en la espesa jungla que a menudo es vivir. Si no es así, búscalo ya. Y si ya lo tienes, escúchale. Toma sus consejos y deja que hagan mella en tu interior. Si a pesar de ello no logras más claridad y la duda persiste, sigue los consejos de tu mentor y actúa.

3-  SUSTITUYE DUDAS POR PREGUNTAS

Hay cuestiones sobre las que dudamos, que simplemente no estamos preparados para responder. Cuando este es el caso, te recomiendo a soltar la duda y quedarte con la pregunta. Las preguntas abren espacios de cielo existencial en los que desplegar nuestras alas, mientras las respuestas se configuran. Parafraseando a Rilke, ama las preguntas ahora. Y tal vez en un futuro no muy lejano, de forma gradual y sin darte cuenta, tu vida será una respuesta a las mismas.

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Las 3 cosas que mi mascota hace mucho mejor que yo

Durante mi formación de coach integral, me entrenaron a generar oportunidades de aprendizaje para mis clientes. Se trataba de enfocar su capacidad de observación. El origen de esta práctica es reconocer que la vida es una fuente permanente de enseñanzas. Por ello, si eres el afortunado de tener una mascota, tienes un maestro. Un gurú particular. No te creas esa bobada que los humanos somos el estadio más elevado de la evolución.

Puca y yo

(Magda Barceló)

He tenido la suerte de crecer entre perros, gatos, pájaros y algún roedor. Durante los últimos diez años comparto la vida con Puca, una perra mestiza adoptada de un refugio canino. Cada día aprendo de ella. Y estas son las tres cosas que hace mucho mejor que yo.

1. DARLO TODO. Ayer, en una excursión al monte y con sus once años, se bañó en una poza, correteó, salto, olisqueó, exprimió al máximo todo el tiempo que estuvimos fuera. Puca, pese a ser muy tranquila, se desata cuando tiene la ocasión. Y aunque por la noche iba cojeando, a la mañana siguiente ya se había recuperado. Verla me hace cuestionar las formas en cómo me retengo, guardando energía como si la vida fuese un ensayo y no una obra definitiva, aunque imperfecta.

2. CONFIAR. Cuando tiene hambre, se me acerca moviendo la cola. La miro y luego ella mira al armario donde están sus chuches. Su idioma es el cariño que reparte con igual abundancia como el lustroso pelo negro que suelta. Contagiada de su alegría, darle su premio me resulta irresistible. Su ejemplo me invita a actuar con la confianza de que todo irá bien y a pedir lo que quiero desde la alegría, sin exigencias ni apego.

3. JUGAR A TODA COSTA. Acaba de conocer a otro perro, y si no es un galgo – por algún motivo no puede con ellos – se pone a jugar de inmediato. No necesita conocerle de años, haber agendado la sesión, ni tampoco sentirse bien por dentro… ¡siempre está lista para jugar! Crecemos, nos convertimos en adultos responsables y cuando nos damos cuenta ya hemos comprado que jugar es de niños. Practicar el juego a toda costa es uno de los recordatorios más valiosos de convivir con mascotas.

Una amiga me decía Puca ya lo sabe todo. Y es que, de un modo no racional, los animales saben todo lo que necesitan. A diferencia de nosotros están conectados a su naturaleza salvaje, aquella que les permite simplemente ser sin necesidad de esforzarse, compararse ni demostrar nada. Cuando tomando su ejemplo, me permito descansar en esta consciencia, la vida es más vida.

Así que si no tienes mascota, encuentra a una y deja que te adopte. Y sí, para que viva bien tendrás que cuidarla. Como decía el querido poeta Joan Margarit, cuidar al que se ama no es un sacrificio, sino un raro privilegio. Espero que disfrutes de él 😉

 

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Atracción sexual: modo de empleo (II)

Este post es una continuación del post anterior, sobre cómo gestionar la atracción sexual hacia otra persona. En él te doy tres pautas para caminar sobre este delicado terreno con claridad y consciencia.

1- ABRIRSE A LA ENERGÍA

A Occidente – nuestro mundo – le encanta la acción. Pero… ¿y si cuando sientes atracción hacia alguien no haces nada? O mejor dicho, no haces nada siguiendo unas determinadas pautas. La primera es abrirte a la sensación de atracción. Deja que ésta te atraviese, siente como pulsa por todas tus células y date cuenta de cómo es la misma fuerza del universo que palpita en tu interior. Disfruta de la sensación tal y como se presenta en tu cuerpo, sin juicios, ni expectativas. Si logras abrirte plenamente a la emoción, verás como a menudo ésta inunda todo tu ser y luego se va.

2- SOLTAR LA HISTORIA

La segunda pauta, consiste en soltar cualquier película mental sobre lo que significa esta atracción. Si emerge alguna obsérvala y déjala pasar como una nube arrastrada por un viento suave. De este modo cortamos las pesadas cadenas del querer entender, interpretar y cualificar todo lo que nos pasa. Incluida la natural atracción hacia otros seres de este planeta.

Dos mujeres en el mar

(Ale Romo, UNSPLASH)

3- ELEGIR EL CAUCE

La tercera consiste en escuchar el cauce que quiere tomar la energía. Si se ha disipado, ya está resuelto. Si no, un cauce obvio y sobre el que te invito a la cautela, consiste aproximarse a la otra persona. Una forma distinta, es dejar que esta energía se transforme en creatividad o inspiración, algo recomendable si la relación es profesional o de amistad. También puedes elegir volcarla en tu pareja actual, ya sabes lo de comer en casa o en satisfacerla tu mismo.  

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Atracción sexual: modo de empleo (I)

¿LIBERADOS?

Hace unos cuantos años ya de la liberación sexual, los locos 70, la década en la que nací… y sin embargo, tal vez no sean suficientes. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de liberación sexual? A menudo consiste en acostarse con quién nos dé la gana. Esta actitud fue, en gran parte, una reacción a largos años de represión, no solamente en lo sexual. En cambio, la verdadera libertad pasa por hacer consciente lo que nos mueve, y en elegir una forma de ser y actuar alineada con uno mismo.

CULPABILIDAD

El conflicto interno en relación a la sexualidad es algo que emerge a menudo en mi práctica de coaching, apuntando que estamos lejos de ser libres en esta dimensión. Un conflicto frecuente entre mujeres, es la culpabilidad por sentir atracción sexual hacia personas que no son su pareja. Instituciones patriarcales que han situado a la mujer en una situación de inferioridad y una interpretación represiva de la sexualidad por parte de la religión oficial, todavía pesan en nuestro inconsciente colectivo.

Hombre

(Jens Lindner, UNSPLASH)

TENDRÉ QUE HACER ALGO…

Un día, una amiga me texteó. ¿Oye, sabes si tal está bien con la pareja? Hace tiempo que me resulta atractivo, estamos conectados en redes sociales y tengo ganas de tirarle los tejos. De una guisa similar, un hombre al que acompañé a través del coaching, me explicaba que le gustaba fantasear imaginando historias, con mujeres hacia las que sentía atracción. No hago daño a nadie, y sin embargo, me siento en conflicto por pensar que tal vez tendría que hacer algo, vivir una aventura o dejarlo con mi pareja actual…¿Cómo puedo saber si una de ellas no es el amor de mi vida? También me pesa sostener la tensión sexual… – me explicaba.

LA IMPRONTA DE HOLLYWOOD

El hecho de que la atracción sexual hacia alguien venga pegada al pensamiento de: “tengo que hacer algo con ello” es un regalo de las influyentes películas y series de Hollywood. Este “hacer algo” con la atracción abarca desde un polvo rápido, al lo dejo todo porque es el amor mi vida. Las películas son concentrados de vida, repletas de acción y en las que todo pasa deprisa. El problema surge cuando intentamos aplicar la misma fórmula a nuestro día a día…

Por ello, en el próximo post, te daré tres pautas prácticas sobre cómo gestionar la atracción sexual hacia otra persona de forma consciente.

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Si puede, no vaya al médico. ¿En serio?

SI PUEDE, NO VAYA AL MÉDICO. ¿EN SERIO?

En su último libro Si puede, no vaya al médico, el cirujano Antonio Sitges Serra alerta en palabras de Huxley, respaldadas por 40 años de práctica, que con todos los avances médicos, pronto estaremos todos enfermos.

HIPOCONDRÍACOS EN SERIE

Con puntos en común al libro Curación Cuántica de D. Chopra, Sitges explica cómo la tecnología, los medios de comunicación y el personal médico se confabulan para convertirnos en hipocondríacos en serie. El autor describe que somos bombardeados constantemente sobre los peligros de enfermar, nos sentimos empujados a preocuparnos, a ir al médico, a hacernos pruebas, tests, controles,…y con tanto buscar algo encuentran. Y, añade, una vez lo hacen, el riesgo de entrar en una espiral degenerativa de intervenciones innecesarias, pruebas, stress emocional y demás factores nos puede llevar al desastre.

Persona con estetoscopio

(Online marketing, UNSPLASH)

PSICOSIS COVID

En plena psicosis por la covid, estamos más pendientes de nuestra salud que nunca. Entonces ¿qué hacemos? ¿Pasamos de todo y nos olvidamos de ir al médico? ¿O lo contrario, nos observamos constantemente, rozando la hipocondría con sus nocivos efectos y saturando las consultas médicas?

LOS LÍMITES DEL MIEDO

Detrás de estar muy pendiente de la salud de uno, está el miedo a enfermar. Y en un plano más o menos cercano, el miedo a morir. La emoción del miedo nos avisa del peligro. Anticipa un escenario adverso y su inteligencia nos habla de cautela. Con este mensaje se activa la alerta en nuestro cuerpo, preparándonos para la lucha, la huida o la congelación. A veces el miedo nos puede salvar la vida. Sin embargo, vivir permanentemente presos del miedo – o su variante, la ansiedad – no es recomendable, puesto que la misma emoción nos consume.

DESCÉNTRATE

Un antídoto a la excesiva preocupación por la salud de uno mismo consiste en descentrarse. Tengo cierta tendencia a la hipocondría y mi profesión, basada en acompañar a otras personas a desarrollarse a través del coaching es el antídoto perfecto para descentrarme y ponerme en mi sitio. Al crecer te enseñaron a estar centrado, pero ¿que tal si te descentras un poco o del todo? Dejas de pensar en ti, por unas horas o por unos días y te centras en otra persona, en otro tema, en otro proyecto. Al hacerlo la garra del miedo aflojará, creando espacio para experiencia nueva.

ACEPTAR EL ERROR

En cualquier caso, tanto si dejas que el miedo a enfermar se apropie temporalmente de tu salud, como si evitas ir al médico cuando deberías ir, date un respiro. Nuestra capacidad de errar es marca de la casa de la estirpe humana. Médicos incluidos. Ellos por supuesto, también se equivocan.

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La sexta extinción masiva y tú

LA SEXTA EXTINCIÓN MASIVA

La semana pasada, en dos círculos con los que colaboro se habló del momento actual como la sexta extinción masiva del planeta Tierra. La vida en nuestro planeta se ha extinguido cinco veces en el pasado, y ha resurgido de nuevo a partir de las pocas formas de vida que sobrevivieron.

Googleo sobre la sexta extinción masiva y entiendo que no hay consenso científico sobre sus causas. Sin embargo, estudios rigurosos alertan del ritmo alarmante de las especies que se extinguen y de su efecto cascada en los ecosistemas. Estamos jodidos, me digo. Al mismo tiempo una parte en mi se relaja, como si no fuera nada nuevo, porque en cierta forma… no lo es. El ancestral Sutra budista de Los cuatro recordatorios, nos invita a considerar esa verdad y tres más para vivir con sentido.

La Tierra

(NASA, UNSPLASH)

NO PERMANENCIA

Lo único que sabemos con certeza es que nuestra vida, con extinción masiva o no, es limitada. Tiene un punto final. Por mucho que nos distraigamos, por mucho que lo neguemos, por mucho que miremos hacia otro lado. ¿Qué efecto tiene en ti entrar en contacto con esta verdad? Al considerarlo tienes dos opciones: hundirte en la miseria o despertar al milagro de estar vivo.

TU EXISTENCIA ES PRECIOSA

Sí, lo es por lo singular de tu forma. Eres una persona única, con experiencias, dones y capacidades particulares. No importa si estás enfermo, si tu vida no es como te gustaría, ni tampoco si tuviste mala suerte. No importa que te equivocaras en el pasado. Deja de identificarte con todo ello y experimenta esa parte de ti que nunca ha cambiado. Esa con la que estabas en contacto de niño: tu consciencia. Esa parte que rehúsa etiquetas y simplemente responde a “yo soy” sin nada que le siga. Cada momento es un instante nuevo en el que despertar a ella, a tu verdadera esencia.

EL CÓMO IMPORTA: LEY DE LA CAUSA Y EFECTO

Aunque te digas que tu vida es pequeña, que solo eres uno entre muchos, que no hay para tanto,… no te engañes, no da igual de qué forma vives. No lo da porque nuestras acciones físicas o mentales tienen consecuencias para el prójimo y el entorno: o bien lo machacan o bien lo liberan. Y esta elección se da en cada momento.

LA FUTILIDAD DE BUSCAR FUERA

Ayer, una persona a la que acompaño a través del coaching, considerando un cambio profesional me preguntaba: ¿Qué pasa si luego el nuevo trabajo no me ilusiona? Buscar la ilusión (o cualquier estado interno) en las circunstancias externas raramente funciona,  pues al hacerlo cedemos parte de nuestro poder. El ciclo de Samsara, nos habla de la imposibilidad de encontrar la felicidad fuera de nosotros. Vivir así en el mundo es una receta para hundirnos pues como dice la Dakini, todo lo que puede ser perdido, será perdido.

Solamente hay un espacio donde ir más allá de los vaivenes de la vida y encontrar el sentido: dentro de ti. Ya y ¿cómo llegar allí? tal vez te preguntes. Bien, pues lee con atención: con quererlo basta. Ella, tu intención, te mostrará el camino.

 

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Por qué no tienes que “aguantar” hasta que pase todo

PARA UN MOMENTO Y PIENSA

Recuerdo un anuncio de tele de hace años, en el que la actriz Andy McDowell, decía algo como, “antes de teñirte el pelo, ¡para un momento y piensa!”. Lo decía con tal intensidad que parecía que había mucho en juego. Podría haber dicho perfectamente: “antes de hipotecarte con la compra de un piso, para un instante y reflexiona”. O “antes de hacerte un tratamiento de fertilidad, para un momento y medita”.

LOS PENSAMIENTOS NOS PIENSAN

La frase del publicista, advertía del gran peligro de ir al tuntún en semejante momento crucial. ¿A quién se le ocurriría hacer algo así, cuando lo que está en juego es nada menos que nuestra cabellera? No es nuestra estabilidad financiera, tampoco nuestra profesión, ni tampoco nuestra familia. Guasas a parte, a lo que voy, es que….el problema de nuestras vidas no es que no pensemos, sino atención, todo lo contrario: pensamos demasiado. Mejor dicho, en palabras del físico David Bohm los pensamientos nos piensan y no sabemos como pararlos lo que tiene un problema: es agotador.

MEMES, PENSAMIENTOS Y OTROS VIRUS

Los pensamientos no se quedan en nuestra cabeza y ya, sino que algunos se propagan entre nosotros, como…¡un virus! Sí, se trata de un tipo de meme. Los pensamientos son información. Cada pensamiento está vinculado a un conjunto de emociones que de instalarse se hacen con nuestro estado de ánimo y añaden tensión. Hay pensamientos-meme que empoderan. Durante el tiempo en el que viví en EEUU, recuerdo como el “que tengas un gran día” y el “todo es posible” me insuflaban entusiasmo a todas horas.

Mujer sentada con mascarilla

(Dusan Jovic, UNSPLASH)

MEMES TÓXICOS

Luego hay pensamientos-memes que suavemente nos matan. Uno de pernicioso con el que no paro de cruzarme es el que responde a la pregunta de “¿Cómo estás?”. El perverso pensamiento-meme-virus responde así: “aguantando hasta que pase todo”. Te puedes decir, bueno, es una frase hecha, no tiene más. Te equivocas y es justamente así es como logran propagarse los pensamientos-meme dañinos, y… hundirte en la miseria.

AGUANTAR TE ESTÁ MATANDO

¿Aguantando el qué? ¿Es que aguantas algo con tus manos? Tal vez aguantes algo con tu mente. Pues claro, aguantas, esperas, aguardas,…a que pase todo. Y mientras lo haces una parte de ti está congelada, está muerta. Yo te pregunto: ¿de qué te sirve pensar así, o mejor dicho, que te piensen así? ¿es que te ayuda en algo comprar ese “aguantar”? Al contrario, te hunde un poquito más cada día, pues aguantar es cansado y tú solo tienes un par de brazos. Y mientras aguantas, tu vida, esa que viniste a vivir, pasa de largo, devorada sin piedad por el tiempo.

VACÚNATE

Las buenas noticias es que puedes inocularte de este pensamiento-meme-virus. Hazlo inyectándote el pensamiento “estoy vivo y doy gracias por ello”. No olvides pincharte un recordatorio diario. Sus efectos no tardarán en llegar. Pensarás menos, descansarás más y gozarás de la broma sagrada de estar vivo.

¿Criticas o perdonas? La pasta de la que estás hecho según el covid        

  • Vaya, en el trabajo se han contagiado el grupito de las tres. Esas a las que no les gustaba ventilar. Pues toma, ya les está bien. Aquí todos cuidándonos, y ellas poniendo en riesgo al personal.
  • Pues para vernos así, con toda esta parafernalia, pendientes de que los niños no se acerquen demasiado… mejor no nos vemos. Paso de estar todo el rato en tensión.
  • Estoy harta de estos fumadores que todo el día van sin mascarilla. Además el humo es lo que más contagia. ¿Cómo se puede ser tan egoísta?
  • Hoy iremos al bosque aunque no se pueda salir. Allí es imposible contagiarnos. Todas estas medidas me parecen una exageración.
  • Esos se han pasado por el forro el confinamiento perimetral para ir a tocar nieve y encima lo ponen en Facebook. Serán…

TODOS LO HACEMOS

 ¿Alguno de estos comentarios te suena? Yo he mascullado a varios en distintas ocasiones. Algunos al principio de la pandemia y otros en los momentos actuales. Criticar al otro nos sitúa en posición de superioridad y nos separa de él, preparando el terreno para el conflicto. Todos lo hacen te puedes decir. Sí pero no te engañes, las críticas no son inocuas, sino todo lo contrario.

ACOSO LABORAL POR CONTRAER EL COVID

Ayer, en una sesión de coaching la persona a quien acompaño me compartía que se están dando casos de hostigamiento laboral por el covid. En concreto, situaciones de criticar y culpar a compañeros de trabajo por el hecho de haberse contagiado. Vivimos momentos de tensión y hastío por cómo se está alargando la crisis. Sin embargo, criticarnos los unos a difícilmente solucionará nada.

Mujer puño alzado

(Timothy Eberly, UNSPLASH)

LA PASTA DE LA QUE ESTÁS HECHO

Todas las situaciones extremas nos invitan a enfrentarnos a nuestra verdadera naturaleza. Es fácil pensar que uno es buena persona, sin haberse enfrentado a ellas. Los que han vivido guerras, campos de concentración y otras circunstancias atroces explican que solo en éstas se revela la verdadera pasta de la que estamos hechos. Para algunos, tal vez la circunstancia adversa en la que demostrar quienes somos, sea tener que enfrentarnos a esta crisis. En ella hemos de plantearnos cómo decidimos ser. Qué semillas internas decidimos regar, las de la separación, rencor y miedo o las de la confianza, ayuda mutua y prudencia.

LOS LÍMITES DE LA EMPATÍA

En cuanto sientas que surge en ti la crítica al otro, es momento de ponerse en guardia. Para neutralizarla, la empatía nos invita a ponernos en los zapatos del otro. Sin embargo, no siempre es posible empatizar, por el mero hecho de que no tenemos toda la información. Me puede parecer que mi colega de trabajo se híper protege del covid, sin embargo, desconozco que su pareja es de alto riesgo por estar en tratamiento por cáncer. En este caso y en muchos, la empatía se queda corta.

LA VÍA DEL PERDÓN

Existe una capacidad que desmonta la crítica y que no necesita que conozcamos todos los detalles del otro. Se trata del perdón. Ojo, no me refiero al perdón rápido y superficial al que de pequeños nos forzaban nuestros padres cuando nos peleábamos entre hermanos o primos. El perdón del que hablo es el de sabernos seres con la capacidad garantizada de meter la pata. Es el perdón de dar por sentados los miedos, bajezas, imprudencias y excesos propios y ajenos y dejarlos ir, una y otra vez, como un pesado saco de piedras en un tumultuoso río.

PERDONAR ANTES Y DESPUÉS

Mi amigo Peter que tanto me inspiró, al tiempo que luchaba contra la enfermedad que terminaría con su vida, me compartió algo que llevaba años practicando: perdonar a alguien antes siquiera de haberlo conocido. Está en nuestras manos perdonarnos a todos de antemano, por los errores que hemos cometido y los que cometeremos. Además de tomar las precauciones necesarias, tal vez sea éste el único modo de superar esta crisis y que haya merecido la pena.