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¿Cuándo empieza la pubertad en los niños?

Fuente: Pixabay

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La pubertad, al menos desde el punto de vista médico, es el periodo de la vida en el que nuestro cuerpo adquiere la capacidad de reproducirse, hecho que se acompaña de un aumento de la talla (estirón puberal), así como de otros cambios físicos entre los que destaca el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios.

En este blog ya hemos hablado de la pubertad en las niñas, y hemos comentado en varias ocasiones que el hecho que marca ese inicio de la pubertad en las mujeres es el desarrollo mamario, circunstancia que a simple vista suele ser bastante evidente. Sin embargo, el inicio de la pubertad en los niños es a priori más difícil de identificar, al menos en sus estadios iniciales, lo que a muchos padres les puede llevar a tener la impresión de que sus hijos puede que vayan retrasados respecto a otros niños.

En el post de hoy repasamos los cambios que se producen en el cuerpo de los niños al llegar a la pubertad para que sepáis identificar cuándo vuestros hijos han alcanzado esta etapa.

El tamaño de los testículos

Como os decíamos, el inicio de la pubertad en varones suele ser imperceptible a simple vista, ya que el cambio físico que marca el inicio de la pubertad es el aumento del volumen testicular por encima de los 4 mL. Por ello, entre otras cosas, la palpación de los testículos es algo habitual en las exploraciones del niño sano, ya que es la única forma de conocer si a tal o cual edad el niño ya ha empezado a desarrollarse.

Con el paso del tiempo los testículos irán creciendo hasta el tamaño del adulto, unos 15-20 mL, y durante ese tiempo aparecerán otros cambios físicos que transformarán el cuerpo del niño en el de un púber adolescente.

En niñas se considera normal el inicio de la pubertad (salida del pecho) a partir de los 8 años, ya que un par de años después llegará la primera menstruación, es decir, a partir de los 10 años, que es lo se considera normal desde el punto de vista médico; a pesar de ello, lo más habitual es que el pecho en las niñas empiece a crecer hacia los 10 años y medio y que la primera menstruación la tengan con 12 años y medio.

Sin embargo, el inicio de la pubertad en los niños es un poco más tardío. Consideramos normal este inicio a partir de los 9 años, como hemos dicho marcado por el aumento del tamaño testicular, aunque lo más habitual es que los niños inicien el desarrollo hacia los 11 o 12 años. Como el inicio de la pubertad es más temprano en las niñas que en los niños, durante unos años suele ocurrir que a las niñas se las ve mucho más desarrolladas respecto a sus compañeros de clase (tanto en aparición de caracteres sexuales como en altura), aunque eso se termina compensado con el paso del tiempo.

Pelos y más pelos

A pesar de que el inicio de la pubertad en los varones lo marca el crecimiento testicular, es poco habitual que los padres se den cuenta de este hecho y que lo primero que identifiquen sea el crecimiento del pene, la aparición de vello púbico o un cambio en la rugosidad de la piel de la bolsa escrotal.

Con el paso del tiempo, y acompañando al aumento del volumen testicular, esos cambios irán progresando. En unos primeros estadios el pene gana en longitud y más tarde en circunferencia. Respecto al vello púbico, primero serán unos pocos pelos en la base del pene de aspecto fino, para más tarde extenderse al pubis, convirtiéndose en pelos duros y rizados. Hacia el final de la pubertad estos pelos se extenderán a ambos muslos y la zona baja del abdomen.

Además de estos cambios, en los varones suele producirse un cambio en el tono de la voz, un aumento del vello en otras zonas corporales (axilas y cara) y un cambio en el olor corporal. Además, aunque no en todos, puede aparecer acné de mayor o menor intensidad. Los cambios físicos que se producen durante la pubertad en los varones dependen tanto de la testosterona, que se produce en los testículos, como de las hormonas que produce la glándula suprarrenal, aunque el control sobre ellas sea independiente.

Al igual que pasa con las niñas durante las primeras menstruaciones, redorad que suelen ser irregulares durante el primer año tras la menarquia y muchas de ellas anovulatorias, en los niños durante la pubertad son frecuentes las erecciones, así como las eyaculaciones no deseadas. Esto forma parte de su desarrollo normal, seguramente como parte del entrenamiento para la vida adulta, y no constituye ningún tipo de alteración.

Los diferentes estadios físicos por los que pasa tanto un niño como una niña durante la pubertad se conocen como estadios de Tanner. Cuando decimos que un niño o una niña está en Tanner I es que todavía no ha iniciado la pubertad, mientras que si está en Tanner V es que ya la ha completado. En la siguiente gráfica podéis ver el aspecto de los caracteres sexuales secundarios según los estadios de Tanner.

El tiempo que dura la pubertad, es decir, el tiempo que transcurre desde le inicio de la misma (salida del pecho en las niñas o aumento de los testículos en los niños) hasta que alcanzan el desarrollo completo es muy variable, unos tres o cuatro años, aunque en las niñas suele ser un periodo de menor duración. Independientemente de la duración la pubertad, al final de la misma, tanto los niño como las niñas (o chicos o chicas, como prefiráis llamarlos) habrán adquirido la capacidad de reproducirse, aunque todavía podrán crecer en altura unos pocos centímetros más.

Los niños también pueden tener botón mamario

Como decíamos, durante la pubertad en los varones, el cambio físico que experimentan depende sobre todo de la testosterona producida en los testículos, pero también de hormonas femeninas, los estrógenos, que se producen durante esta etapa. De hecho, la hormona responsable del estirón púberal en los niños es el estradiol, una hormona femenina.

Además, en un porcentaje no desdeñable de niños, los estrógenos que se producen normalmente durante la pubertad van a dar lugar a un pequeño desarrollo de las mamas. Por ello, durante la pubertad es frecuente ver a niños con un aumento del tamaño de los pezones y que estos se vuelvan muy sensibles, muy similar al botón mamario que vemos en los estadios iniciales de la pubertad en las niñas.

Ese botón mamario en los niños suele ser bilateral y remite con el paso del tiempo a medida que avanza la pubertad, aunque en algunos niños se prolonga más de lo que ellos querrían. De nuevo, hay que insistir en que este hecho es una parte normal de la pubertad y que no constituye ningún tipo de enfermedad.

¿Y qué pasa si llega la época de la pubertad y mi hijo no se desarrolla?

Es muy habitual que en las revisiones veamos a niños y niñas que por edad ya les habría tocado iniciar la pubertad, pero que todavía no han iniciado los cambios físicos que os hemos comentado. En concreto, cuando las niñas no inician el desarrollo mamario a los 13 años o en los niños los testículos no han empezado a crecer a partir de los 14 años.

Puede haber muchas causas por las que un niño no empiece su desarrollo dentro de lo que consideramos estadísticamente normal, pero lo más frecuente es que se trate de un Retraso Constitucional del Crecimiento. Esta situación tampoco es una enfermedad y se considera una variante de la normalidad.

Se trata de niños (porque es más frecuente en varones que en mujeres en proporción de 2:1) que inician la pubertad más tarde de lo habitual y que presentan un patrón de crecimiento constante, pero en percentiles bajos. Además, suele haber antecedentes familiares, ya que esta situación tiene un componente genético importante. Para el diagnóstico de un retraso constitucional del crecimiento se requiere descartar otras situaciones que pueden dar lugar a una pubertad retrasada (habitualmente a través de una historia clínica y una exploración rigurosa) y de una edad ósea (radiografía de la muñeca) en la que se observe que esta va retrasada respecto a la edad cronológica del niño, es decir, que la radiografía muestre que los huesos del niño tienen una edad menor que la edad real del niño, lo que nos vendría a decir que es normal que todavía no se haya desarrollado.

En cuanto a la evolución, estos niños suelen iniciar la pubertad más tarde que sus compañeros, y por tanto el estirón púberal también lo dan más tarde, pero al final alcanzan su talla diana  que es la que les corresponde por genética.

Lo que te debe preocupar

Si hemos escrito este post, además de para dejaros tranquilos si empezáis a observar ciertos cambios en vuestros hijos, es para que estéis atentos a cambios que sí que se salen de lo normal y por los que debéis consultar al pediatra:

  • Si hemos dicho que la pubertad en varones se considera normal que inicie a partir de los 9 años, en le caso de que empecéis a notar cambios corporales típicos de la pubertad antes de esa edad (crecimiento de los testículos, salida de vello, …) es un motivo para pedir cita con el pediatra.
  • De igual forma, aunque lo normal es que se trate de un retraso constitucional del crecimiento, si observáis que vuestros hijos llegan a los 14 años y no han iniciado la pubertad, no dudéis en hablar con el pediatra.

Esperamos que este post os haya servido para conocer cómo cambia físicamente el cuerpo de los niños durante la pubertad y que no os sorprenda que en unos pocos meses vuestros hijos pasen de ser unos chavalines con cuerpo de niño a adolescentes que os piden que les compréis una maquinilla para afeitarse el bigote. Durante esta etapa también se producirán cambios psicológicos, pero preferimos dejar este tema a nuestros compañeros los psicólogos infantiles que son los verdaderos expertos en la materia.

Fuente: Dos Pediatras en Casa G.O

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Además, en septiembre de 2021 echó a rodar “Sin Cita Previa”, un podcast del que somos presentadores y que seguro que también te pude gustar. Puedes escucharlo en:

Bibliografía:

 

La primera menstruación

Adolescente

Fuente: Pixabay

La primera menstruación es uno de los momentos más importantes en la vida de una mujer. Unos dos años antes tiene lugar el comienzo de la pubertad, marcado por el inicio del desarrollo mamario del resto de caracteres sexuales secundarios junto con un incremento acelerado de la talla. La primera menstruación, conocida como menarquia en medicina, pone fin a la pubertad, momento en el que la cultura popular dice que la niña se ha trasformado en mujer, al menos desde el punto de vista reproductivo. Todos estos cambios suceden durante la adolescencia, momento también de muchos cambios a nivel psicológico que terminarán por fraguar su personalidad.

Pero una vez que viene al primera regla, ¿qué podemos esperar de los siguientes ciclos menstruales? ¿Cuánto debe durar el manchado y qué cantidad se considera normal? ¿Pueden usar tampones o son todavía muy pequeñas? ¿Y si no viene esa primera menstruación, hasta cuando es prudente esperar? En este post esperamos que encontréis respuesta a todas vuestras dudas.

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A mi hija le ha empezado a crecer el pecho

Muchas madres consultan aterradas al pediatra cuando a sus hijas les comienza a crecer el pecho, sobre todo cuando esto ocurre antes de lo que ellas esperaban y piensan que es “demasiado pronto”. No en vano, el desarrollo de las mamas es el primer signo del inicio de la pubertad en las niñas y tras este primer cambio sucederán otros que desembocarán de forma inevitable en la primera menstruación.

El inicio del desarrollo de las mamas es un tema al que prestamos mucha atención los pediatras ya que cuando se produce a una edad “adecuada” se considera algo normal, es decir, podemos prever que el desarrollo puberal de la niña ocurrirá dentro de unos límites temporales que consideramos normales. Sin embargo, cuando se adelanta respecto a lo que consideramos “normal”, debemos investigar qué está pasando para descartar una serie de enfermedades que pueden dar lugar a esta situación.

En este post os explicamos en qué momento consideramos normal que comience el desarrollo de las mamas como primer signo de pubertad en las niñas, además de repasar conceptos sobre la pubertad precoz y sus implicaciones.

¿Por qué se desarrollan las mamas?

La glándula mamaria está presente tanto en niñas como en niños desde el nacimiento; sin embargo, durante toda la etapa infantil y hasta el inicio de la pubertad esta glándula no está desarrollada, lo que da lugar a la imagen que todos tenemos en mente de una niña pequeña sin pecho.

Para que las mamas se desarrollen hacen falta estrógenos, es decir, hormonas femeninas. Cuando estas aparecen, las niña empieza a desarrollar el pecho, fenómeno al que nos referimos de forma técnica como “telarquia”. Como os podéis imaginar no es lo mismo que esto ocurra en una niña de cuatro años, que en una niña de once o, incluso, en un niño. Lo que hay que tener claro es que si hay desarrollo mamario se están secretando hormonas femeninas y por tanto habrá que discernir si esto se debe a un proceso madurativo normal (la pubertad) o no.

El desarrollo “normal” de las mamas

La pubertad es un proceso complejo durante el cual se producen una serie de cambios físicos con los que una niña pequeña desarrolla su potencial reproductivo, desarrolla los caracteres sexuales secundarios (mamas, vello púbico, genitales externos…) y crece hasta alcanzar la talla adulta; un proceso “normal” por el que antes o después todas las mujeres deben pasar. Este periodo suele acompañarse de cambios psicológicos y emocionales a los que los padres soléis tener incluso más miedo que a los cambios físicos.

El primer signo de pubertad en las niñas se corresponde con el inicio del desarrollo mamario, lo que normalmente ocurre entre los ocho y los trece años de edad, aunque lo más habitual es que ocurra entre los diez años y medio y los once. Al observar que una niña empieza a desarrollar el pecho podríamos afirmar que se ha puesto en marcha la “máquina” hormonal que dará lugar a los cambios a los que antes hacía referencia.

El inicio del desarrollo mamario se nota como un “botón” o bulto por debajo del pezón, en ocasiones doloroso, o mejor dicho, con un aumento de sensibilidad. Este hecho habría que diferenciarlo del falso aumento de pecho que se ve con frecuencia en niñas con sobrepeso y obesidad, ya que en este caso lo que da apariencia de mama es tejido graso y no un aumento real de esta glándula.

Tras el inicio del desarrollo del pecho aparecen de forma progresiva el resto de caracteres sexuales secundarios (como el vello en el pubis) y se incrementa la velocidad de crecimiento. De forma técnica, cuando aparece la “telarquia” puberal, los pediatras decimos que la niña ha pasado de estadío Tanner I a Tanner II, una clasificación que utilizamos para referirnos a en qué momento del desarrollo puberal están los niños. Os dejo una foto aquí abajo para que la conozcáis.

Estadíos de Tanner: el inicio de la pubertad en las niñas lo marca el inicio del desarrollo del pecho mientras que en los niños lo hace el aumento de tamaño testicular.

Del inicio del desarrollo del pecho a la primera menstruación

La ciencia, la observación y la estadística nos ha permitido saber que al cabo de unos dos años desde el inicio del desarrollo mamario acontece la primera menstruación (“menarquia” por su nombre técnico) que en general ocurre cuando las niñas están en estadío IV de Tanner.

Por tanto, si dijimos que es normal que el pecho se empiece a desarrollar entre los ocho y los trece años, también consideraremos normal que la primera menstruación ocurra entre los diez y los quince años, aunque lo habitual es que se produzca entre los doce y trece años.

Seguramente a muchas os parecerá que tener la primera menstruación a los diez años es muy pronto (al fin y al cabo, una niña de diez años está en 5º de primaria), pero desde el punto de vista médico es normal y no constituye ningún tipo de enfermedad, ya que estas niñas alcanzarán su talla diana al acabar la pubertad (la talla que les toca por la carga genética de sus padres) si no hay otros factores externos que lo impidan.

Otro dato importante que es interesante conocer es que el inicio de la pubertad está influido hasta en un 70% por la genética de los padres. Es decir, es habitual que las madres y padres que “desarrollaron pronto” tengan hijos que lo hagan más o menos a la misma edad, para que estéis prevenidos…

Sin embargo, consideramos que una niña tiene una pubertad precoz cuando inicia el desarrollo de las mamas antes de los ocho años. En estos casos debéis consultar con el pediatra para que valore qué puede estar ocurriendo.

¿Qué es la pubertad precoz?

Habíamos dicho que lo normal es que el inicio de la pubertad en las niñas ocurra entre los ocho y los trece años. Este límite es meramente estadístico, ya que hace referencia a que el 95% de las mujeres inicia la pubertad dentro de esos límites etarios. Por el contrario, cuando una niña inicia el desarrollo del pecho (y por tanto la pubertad) por debajo de los ocho años nos referimos a esta situación como pubertad precoz.

Limites de la pubertad “normal”; como se puede ver es un concepto estadístico. Extraído de Marshall, WA, Tanner, JM. Arch Dis Child. 1969; 44: 291

Iniciar el desarrollo del pecho antes de los ocho años, y por tanto la pubertad, puede dar lugar a una talla baja en la edad adulta (al haber tenido menos tiempo para crecer siendo niña), además de tener consecuencias a nivel psicológico como rechazo de la propia imagen al no aceptar los cambios que suceden en los meses siguientes, tendencia al aislamiento social y la depresión. Por ello, toda niña que inicia el desarrollo antes de los ocho años debe ser derivada de forma preferente al endocrino pediátrico para que evalúe la necesidad de frenar la pubertad hasta que la niña entre en una edad que se considera normal.

Las causas que pueden dar lugar a una pubertad precoz son muchas (aunque raras) y no vamos a entrar a describir todas ellas; solo mencionaremos lo que se conoce como “pubertad precoz idiopática”, aquella que se produce por una activación del eje hormonal que inicia la pubertad antes de lo debido sin una causa clara y que a menudo se observa en niñas adoptadas y en aquellas que sufren obesidad. El resto de pubertades precoces pueden ser debidas a síndromes raros, tumores y una larga lista que no merece la pena enumerar… Dependiendo de la enfermedad por la que se ha producido el inicio de la pubertad, el tratamiento será uno u otro.

Desarrollo de las mamas a destiempo que no se considera patológico

Antes de acabar me gustaría mencionar dos situaciones habituales que no se consideran patológicas y que tienen que ver con el desarrollo del pecho.

La primera de ellas es los recién nacidos. Es habitual que tanto niñas como niños nazcan con los pechos un poco desarrollados. Esta situación es normal y se produce por las hormonas femeninas de la madre que atravesaron la placenta durante el embarazo. A veces es tan exagerado que que hasta el bebé puede producir leche. Lo habitual es que desparezcan al cabo de unas semanas.

Y la segunda son los varones. El inicio de la pubertad en los niños lo marca el aumento del volumen testicular por encima de los 4 ml y se debe a las hormonas masculinas, los andrógenos, en general entre los nueve y los catorce años. Durante la pubertad de los niños es frecuente que también se desarrolle algo de pecho, ya que durante este periodo se produce una pequeña cantidad de hormonas femeninas (obviamente no tanto como en las niñas) pero es habitual que produzcan un botón mamario doloroso. Como decía, es una situación normal y que desaparece al acabar la pubertad.


En conclusión, el desarrollo de las mamas constituye el primer signo del inicio de la pubertad en las niñas. Este se considera normal cuando aparece después de los ocho años y precede en unos dos años a la primera menstruación. En el caso de que aparezca por debajo de esa edad debéis consultar con el pediatra para que evalúe a qué se puede deber ese adelantado.

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Bibliografía: