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¿Qué hay que vigilar en el cordón umbilical de un recién nacido?

Nuestra prima Maricarmen nos escribió ayer porque a su bebé recién nacido se le había caído el cordón umbilical y tenía alguna duda sobre si estaba todo bien. En concreto, se le había caído el cordón a los 8 días de vida, había sangrado un poquito y, aunque no olía mal, el aspecto que tenía no les terminaba de convencer. Por lo demás, el niño estaba como una pera limonera. Nos mandó la foto que podéis ver más abajo para ilustrarnos qué es lo que le preocupaba. No os podéis imaginar la cantidad de dudas que surgen a muchos padres recién estrenados, como nuestra prima Maricarmen, acerca del cordón umbilical.
Cordón umbilical

Aspecto normal de una cicatriz umbilical tras la caída del cordón (Fuente: Dos pediatras en Casa G.O)

Será porque nosotros lo vemos casi a diario en la consulta, pero algo que es tan sencillo de cuidar suele ser el primer caballo de batalla al que se enfrentan los padres con un recién nacido. A muchos les entra una angustia tremenda al ver eso colgando, cuando el cordón no tiene terminaciones nerviosas y por tanto no duele. Además, los cuidados del cordón umbilical son una de las cosas que más se explican al alta de los recién nacidos tras el paso por la maternidad.
Si os parece vamos a aprovechar la ocasión para recordaros algunos aspectos importes acerca del cordón umbilical, su cuidado y qué debéis vigilar durante las primeras semanas de vida del niño.
  1. En primer lugar, el cordón umbilical suele caerse entorno a la semana de vida. Pero hay veces que lo hace muy pronto (3-4 días) o más tarde (15-20 días). Estos lapsos de tiempo son normales.
  2. Como ya hemos explicado otras veces, la higiene del cordón debe realizarse con agua y jabón a diario y luego dejarlo seco. Si lo hacéis bien, esto es suficiente para que no se infecte. Recordad que el cordón no tiene terminaciones nerviosas, así que no tengáis miedo al limpiarlo porque al bebé no le duele.
  3. El aspecto del cordón cuando se cae es el que veis en la foto. La parte amarillita que se ve en el centro también es normal (aunque en algunos casos no llega a aparecer), y lo habitual es que unos días cicatrice y desaparezca ese color. Mientras tanto, debéis seguir limpiándolo a diario (al fin y al cabo es una herida que hay que cuidar).
  4. Cuando el cordón se desprende a veces sangra un poco. Esto es normal siempre y cuando sea autolimitado (que ceda solo al cabo de unos minutos).
Cicatriz umbilical

Otra imagen de una cicatriz umbilical normal tras caída de cordón, en este caso un poco más seca (Fuente: Dos pediatras en casa G.O)

¿Y qué es lo que debéis vigilar para detectar que algo no va bien?:

  • Que no huela mal, como a bayeta sucia.
  • Que la piel que hay alrededor no se ponga roja .
  • Que no supure, es decir, que no salga líquido o que lo veáis con secreción.

En el caso de que detectéis alguna de estas situaciones debéis acudir al pediatra/urgencias para que el médico evalúe si esta todo en orden o hay que iniciar algún tipo de tratamiento antiséptico o antibiótico. Esperamos que con esta explicación os hayamos podido resolver algunas dudas que por nuestra experiencia son muy habituales durante los primeros días de vida de un niño.

Aprovechamos para dejaros aquí abajo un video explicativo de cómo se debe realizar la cura del cordón umbilical:


Si te ha gustado lo que has leído, hemos publicado un libro con explicaciones sencillas y amenas sobre las cuestiones de salud más importantes de la infancia. Podéis adquirirlo en puntos de venta habituales o a través de los siguientes enlaces:

Fuente: Dos Pediatras en Casa G.O

Consejos sobre Lactancia Materna: el calostro

Tras es el nacimiento de un hijo, las madres que han decidido dar el pecho experimentan unos cambios hormonales que permiten que se establezca la lactancia materna. Para ello, debe desaparecer la progesterona de la sangre (hormona que producía la placenta durante el embarazo), permitiendo entonces que la prolactina (la hormona de la lactancia) de la orden a la glándula mamaria para que produzca leche.

Ese momento se conoce como subida de la leche (o bajada, según el lugar del mundo donde nos leáis) y ocurre de media entre las 48-72 horas tras un parto vaginal. En caso de una cesárea puede ocurrir un poco más tarde.

Durante esos 2-3 primeros días en los que la producción de leche se pone en marcha, el bebé se alimenta de calostro, una sustancia que por sus características especiales merece que le dediquemos un post entero dentro de nuestra sección Consejos sobre Lactancia Materna.

¿Qué es el calostro?

El calostro es la primera “leche” que produce el pecho hasta que acontece la subida. Es una sustancia espesa y amarillenta. Durante estos primeros días, en espera de que la madre comience con la producción de leche madura, el bebé se alimentará de esta sustancia.

Características especiales

Esta leche especial se diferencia de la leche madura, no solo en que el calostro se produce en pequeñas cantidades, sino también en su composición.

Posee una gran cantidad de proteínas, vitaminas e inmunoglobulinas respecto a la leche que posteriormente producirá la mamá, a pesar de su pequeño volumen.

Las inmunoglobulinas son un tipo de moléculas que nos defienden contra las infecciones y juegan un papel muy importante en la inmunidad de los recién nacidos dada la poca madurez que presentan durante los primeros meses de vida. Debido a esta característica, el calostro se conoce como “la primera vacuna”.

Otro de los papeles importantes del calostro es el efecto laxante que posee. Gracias a él, el intestino del recién nacido se pone en marcha después de llevar “parado” varios meses dentro del útero materno permitiendo la expulsión de las primeras deposiciones del niño (meconio).

¿Pero será suficiente?

Como ya hemos dicho, la madre produce poca cantidad de calostro. Sin embargo, es el volumen adecuado para amamantar a un recién nacido durante los primeros días de vida.

Recordad que el estómago de un recién nacido es del tamaño de una canica y con el paso de los días se va haciendo más grande. El pequeño volumen del calostro se adapta perfectamente a ese pequeño estómago que tiene vuestro hijo en el momento de nacer.

Para que no se produzca una perdida de peso excesiva hasta que a la madre le suba la leche, es importante que las tomas sean frecuentes, al menos 10-12 al día.

¿Puedo guardar el calostro para más adelante?

Si tienes un hijo sano, lo que debes hacer es amamantarle desde el nacimiento. No tiene sentido guardar calostro para más adelante.

Sin embargo, los recién nacidos que requieren ingreso al nacer por alguna enfermedad no suelen comer durante las primeras horas/días de vida. En este caso podrías extraerte el calostro y guardarlo en una jeringa para más adelante.

Recuerda que el calostro puede conservarse a temperatura ambiente (27-32ºC) unas 12 horas, en nevera 6 días, en congelador pequeño 2 semanas, en cogelador Combi 6 meses y en congelador indutrial (-20ºC) hasta 12 meses.


En resumen, el calostro es la leche que ha diseñado la naturaleza para los primeros días de vida y permite que el recién nacido realice una adaptación a la vida extrauterina de manera adecuada.

El copyright de la imagen de cabecera de este post pertenece a danielpeinado.photo bajo una licencia CC BY 2.0.

Consejos sobre Lactancia Materna: ¿Qué medicinas puedo tomar si estoy dando el pecho?

Una pregunta frecuente que nos hacen las madres es si pueden tomar esta o aquella medicina mientras le dan el pecho a su hijo.

En general solemos ser los pediatras los que resolvemos las dudas de estas mamás sobre si es seguro o no tomar determinado fármaco. Esto se debe a que solemos ser nosotros los que estamos en contacto con estas madres y nos encargarnos de resolver las dudas que tienen sobre la lactancia materna.

En internet existen herramientas útiles que nos simplifican el tener que buscar en libros o manuales. En España los pediatras usamos frecuentemente la web www.e-lactancia.org.

Esta página empezó a funcionar en 2002 y desde entonces han indexado más de 23.000 fármacos. Actualmente se mantiene gracias a la fundación APILAM (Asociación para la promoción e investigación científica y cultural de la lactancia materna), que se fundó para aunar a los profesionales que fundaron la página. Las indicaciones están realizadas por pediatras y farmacéuticos acreditados. Es de libre consulta tanto para profesionales sanitarios como para pacientes o madres y complementa la información que pueda darte tu pediatra.

En ella podemos buscar tanto medicinas como otros productos farmacéuticos y se nos indicará con un código de colores si estamos ante riesgo muy bajo, bajo probable, alto probable o muy alto.

Todas las medicinas catalogadas como “Riesgo muy bajo” son compatibles y  seguras durante la lactancia y para el lactante.

Las medicinas con otros riesgos no deberían tomarse sin supervisión médica ya que pueden afectar tanto a la lactancia como al bebé.

Os animamos a consultarla y a acudir a vuestro pediatra en caso de duda.