Capeando la crisis Capeando la crisis

De cómo vivir sin dinero o con muy poco

‘Sempiterna’ tecnología sin fin, porque se reutiliza

Sempiterna, tecnología sin fin es una red de recuperación de aparatos eléctricos y electrónicos de Madrid, creada por la Asociación La Kalle y la empresa Vortex, que está presentando su actividad en diferentes institutos de la capital, dentro del programa de Mares Madrid.

Se trata de una red de entidades de la economía social, instituciones y empresas que promueve la economía circular en el ámbito de la electrónica.

Imagen: Mares Madrid.

Realiza las funciones de distribución, reparación, reacondicionado, comercialización, mantenimiento y reciclaje y garantiza la trazabilidad y la reutilización formal de los dispositivos, evitando el reciclaje prematuro.

La plataforma sirve también para compartir recursos, distribuir procesos y facilitar el intercambio de datos entre las entidades integrantes, con el objetivo del bien común. Estas entidades pueden ser grupos locales, empresas, entidades de la economía social e instituciones que promuevan la economía circular en el ámbito de la electrónica.

Desde la red se pretende cubrir las fases de recepción, reparación, recuperación, mantenimiento, comercialización, distribución y, en última instancia, derivación de los residuos de aparatos eléctricos y electrónico a un gestor final.

Las entidades participantes cooperan para desarrollar, mantener y compartir un conjunto de herramientas tecnológicas, métodos y datos organizados para el bien común.

Sempiterna se encarga de conseguir equipos de donantes, formatea estos equipos con total garantía y trata de crear un ambiente de reinserción para que los jóvenes puedan trabajar con un equipo. Lo que se trata de transmitir en este proyecto es que otros institutos de la comunidad de Madrid se animen a participar en el proyecto y convencer de que no siempre es necesario recurrir a material de primera mano para trabajar con comodidad.

Vortex  es un empresa de economía social que colabora con asociaciones, centros educativos y otras organizaciones que contribuyan a mejorar la educación, el medioambiente o promover la solidaridad. Opera principalmente en dos líneas de acción: subvencionando proyectos concretos de diferentes entidades y realizando proyectos propios.

La Kalle es una asociación que trabaja para que mujeres y hombres jóvenes en riesgo de exclusión social puedan desarrollar sus potencialidades, cualificarse profesionalmente, acceder a un empleo y disfrutar de un ocio y tiempo libre saludables.

Mares Madrid es un proyecto de transformación urbana a través de la economía social y solidaria, que busca fomentar iniciativas productivas y cambiar la ciudad de Madrid incidiendo en cinco sectores: movilidad, alimentación, reciclaje, energía y cuidados.

Empresas con buenas prácticas para la economía sostenible

La II edición de NESI Forum que se celebró en Málaga a finales de abril, se ha consolidado como punto de encuentro de referencia mundial donde co-crear soluciones a los retos que nos plantean los Objetivos de Desarrollo Sostenibles mediante las Nuevas Economías y la Innovación Social.

Un hecho que demuestra la necesidad, ahora más que nunca, de colaborar, de reaprender, y de acelerar un cambio en la forma que nos relacionamos, cambiando la economía para cambiar el mundo, en opinión de sus promotores.

El foro NESI de Nueva Economía e Innovación Social se considera el “Davos” de la nueva economía, ya que es el evento más importante y reúne a todas las personas y organizaciones involucradas en el desarrollo de la nueva economía que se centran en la ciudadanía y el planeta.

Aprovechando el impulso y altavoz que NESI ha alcanzado en la sociedad, sus creadores ponen ahora el foco en lo local, y por eso  acaban de celebrar en Málaga, Sevilla y Murcia las jornadas Empresas con propósito para conocer las buenas prácticas que realizan distintas empresas en materia de sostenibilidad, nuevas economías e innovación social.

200 personas, 21 empresas y 3 ciudades se han dado cita a primeros de junio para conocer diferentes iniciativas que tienen propósito y apuestan por modos de consumo y producción que cuidan y protegen el medio ambiente, así como acciones que humanizan las empresas, situando a las personas y su bienestar, en el centro de su actividad.

Organizaciones como Triodos BankIncideInnovación ColectivaHidraliaTiendanimalIlunionClínica de la BicicletaGreen GlobeEstrella de LevanteUseful WastesAntiguaVidaNueva y otras muchas más son ejemplos de cómo el modelo de negocio basado exclusivamente en el beneficio económico ha quedado obsoleto y no es sostenible, ni con la preservación de nuestro planeta ni con el cuidado de las personas que trabajan y viven en él.

“Creer es crear, por ello y durante este evento quisimos soñar e imaginar un entorno dónde existan más empresas con propósito. Es muy poderoso el ejercicio de visualizar, de crear esa realidad en nuestra mente, para luego reflexionar de qué manera podemos llegar ahí, qué acciones emprender y que variables tener en cuenta”, señalan los organizadores.

Para ello, utilizaron la llamada Técnica de Creatividad de Walt Disney, método consistente en tres pasos para desarrollar procesos creativos y basado en conseguir un objetivo desde la visión del soñador, del realista y del crítico. Lo que propone esta metodología al separar los tres aspectos, es que no haya condicionamiento entre dichos enfoques. Al trabajar los pasos por separado se pretende evitar que los sueños sean interferidos por la realidad y por la crítica.

Tras haber escuchado las buenas prácticas de las diferentes empresas que participaron en Málaga, Murcia y Sevilla, plantearon la siguiente pregunta para trabajar desde esta técnica de creatividad: ¿Qué más tiene que pasar en nuestra ciudad para que haya más empresas con propósito?

Las conclusiones a las que se llegó en las jornadas van encaminadas a conseguir ciudades:

  • Con mayor capacidad social y un tejido empresarial sostenible, con empresas colaborativas, coherentes con sus principios y que tengan un organigrama horizontal.
  • Dónde se reduzca el consumo, disminuyendo lo superfluo de nuestras vidas y tendiendo a un consumo responsable y minimalista.
  •  Creando una cultura de reutilización en la sociedad.
  • Con edificios verdes y transportes sostenibles.
  • Dónde no exista pobreza ni haya exclusión social. Con trabajos decentes y mejor remunerados.
  • Que promuevan la cultura y la innovación.
  •  Con acceso a productos, servicios e información que impulse la importancia de la sostenibilidad y lo ecológico.

Para llegar a este escenario plantean:

  •  Legislación que apoye estas medidas, políticos comprometidos y administraciones que apuesten por esta transformación y prediquen con el ejemplo.
  •  Indicadores de seguimiento que aporten transparencia y sello o certificación de buenas prácticas en empresas.
  •  Educación para transformar (de manera transversal, desde la familia, escuela y las empresas.
  • Tener en cuenta el diseño de los productos, su ciclo de reutilización y de residuos 0.
  • Promover un consumo local y responsable, apoyado por la administración.

El Foro NESI de Nueva Economía e Innovación Social tiene la visión de generar un modelo económico más sostenible, colaborativo, justo y democrático. Sus valores y misión se recogen en la Carta NESI de Málaga, documento creado por las principales redes de nueva economía e innovación social y cuya frase central es El objetivo y propósito de la Nueva Economía es servir a las personas y al planeta.

 

Café, una industria de éxito contra las personas y el medio ambiente

El 17 de junio se celebra el Día contra la Desertificación y la Sequía.

La Coordinadora Estatal de Comercio Justo acaba de publicar el estudio Café: La historia de un éxito que oculta una crisis, elaborado por Commerce Equitable France que concluye que el actual modelo de la industria del café no resulta sostenible ni para el medio ambiente ni para quienes lo cultivan.

La producción de café sufre especialmente el impacto del cambio climático: aumento de temperaturas, alteración de lluvias, plagas y enfermedades, etc. De hecho el estudio revela que sin un plan para combatirlo, la superficie apta para su cultivo podría reducirse a la mitad en 2050.

 

Frente a ello, los modelos productivos que combinan el comercio justo y la agricultura orgánica son los que generan mejores resultados tanto para aumentar los ingresos de los productores como para conservar modelos agroforestales tradicionales y frenar las consecuencias de la crisis climática.

El estudio, que analiza de manera particular el caso de Etiopía, Perú y Colombia, se publica con motivo del Día contra la Desertificación y la Sequía, el próximo lunes 17 de junio y Naciones Unidas hace un llamamiento al papel de la ciudadanía y, entre otras medidas, apuesta por el consumo responsable para evitar la degradación de la tierra.

El estudio prevé además que de aquí a 2050 el consumo de café aumente debido a los cambios de hábitos y al desarrollo de economías emergentes. Para satisfacer la nueva demanda, se debería multiplicar por 2’5 la superficie disponible para las plantaciones, lo que incrementaría los efectos negativos.

La creciente expansión de la producción de café y la tendencia a modernizar las explotaciones están generando un gran impacto en la deforestación, porque provoca la tala de árboles de sombra y, por tanto, la pérdida de sus beneficios asociados como son la regulación climática, la lucha contra la erosión o el mantenimiento de la fertilidad y humedad de los suelos.

Además, estos modelos industriales necesitan un elevado uso de productos químicos, lo que aumenta los costes de producción y, por tanto, reduce los ingresos para los productores, que ya viven en la pobreza.

La investigación señala que 25 millones de personas de más de 80 países se dedican al cultivo del café, mayoritariamente en parcelas de menos de 5 hectáreas. En su mayoría, viven en la pobreza. De los tres países analizados, en Perú y Etiopía, los caficultores generaron ingresos muy por debajo de lo que se considera el umbral de la pobreza. De hecho en 2017 sus ingresos fueron un 20% más bajos que en 2005.

En el caso de Colombia aunque de media los caficultores sí alcanzan el umbral de la pobreza, a menudo no cuentan con medios suficientes para mantener sus cultivos, a veces ni siquiera para cosechar todo su café, por lo que se ven obligados a endeudarse para satisfacer sus necesidades básicas. Ello favorece también fenómenos como el trabajo infantil o la migración.

En un mercado que genera unos 200.000 millones de dólares al año -el segundo producto agrícola en volumen comercial después del petróleo- la desigualdad entre los distintos eslabones de la cadena se ha acrecentado. En los últimos años mientras las empresas tostadoras y distribuidoras generaron 1.177 millones de euros, los productores percibieron únicamente el 4% de las ganancias.

Se trata de una industria en la que la distribución de valor y costes es profundamente injusta. Si bien los países productores reciben de media entre el 23% y el 27% del valor generado por la cadena del café, concentran entre el 68% y el 92% de los costes sociales asociados y sufren en primera persona los principales impactos medioambientales y sociales.

En los tres países analizados -Etiopía, Perú y Colombia- la investigación concluye que la combinación del comercio justo y la agricultura orgánica está consolidando el modelo agroforestal tradicional que permite luchar contra los efectos del cambio climático. Y además favorece una mayor calidad de vida de los productores. En Perú, en 2016, el 25% de las exportaciones totales de café fueron producidos bajo los principios del comercio justo, lo que significó  para los 45.000 productores recibir un 5% más del valor total en relación al mercado convencional.

En el caso de Colombia, el café de comercio justo, que representa el 2’5% de las exportaciones y es producido por 67.000 personas, les permite desarrollar un modelo agroforestal y orgánico que ofrece una alternativa para luchar contra las consecuencias de la crisis climática, y sus ingresos han aumentado en un 20% .

En Etiopía un 29% de las cooperativas cafetaleras contaban con la doble certificación de comercio justo y orgánica y ha permitido aumentar en un 10% los ingresos a los productores y preservar el modelo agroforestal tradicional.

La investigación ha sido elaborada con financiación de la Unión Europea en el marco del proyecto Trade Fair Live Fair.

Cómo reaprovechar los alimentos que se pierden en restaurantes y tiendas

“Alimento producido = alimento consumido” es lo que propone la plataforma Nice To Eat You para reaprovechar la ingente cantidad de alimentos que hoy se pierde en restaurantes y tiendas de alimentación.

Nice To Eat You proporciona visibilidad a lotes de último minuto ofertados por establecimientos de comida y en sus primeros cinco meses de actividad han conseguido dar salida a más de una tonelada de alimentos, con una comunidad de 5.000 usuarios registrados y 80 comercios en Madrid y Zaragoza.

Los usuarios de la pataforma, además de conseguir comida en perfecto estado a precios reducidos, contribuyen de manera directa en la lucha contra el cambio climático, ya que con cada lote de alimentos que recuperan están evitando que se emitan gases de efecto invernadero a la atmósfera. En los cinco meses de existencia, los responsables de la startup afirman que se ha evitado la emisión de 700 kg de CO2, lo mismo que hubiera generado un coche en un viaje imaginario al centro de la Tierra.

“Un comercio de hostelería puede llegar a perder miles de euros al año desaprovechando comida en buen estado. A través de nuestra plataforma, los comercios recuperan estas pérdidas, los usuarios consiguen comida en perfecto estado a precios reducidos y entre todos luchamos contra el desperdicio de alimentos, señala Gabriel Ramas, cofundador de Nice To Eat You.

El desperdicio alimentario afecta a uno de cada tres alimentos que se producen en el mundo y supone serias consecuencias para el medio ambiente. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura señala que si se equiparase su impacto en término de emisiones de CO2eq al de un país, el desperdicio sería el tercer país del mundo que más contribuye al calentamiento global, después de China y EE UU.

Micromecenazgo para promover lotes solidarios

Para Ramas, el desperdicio es ante todo un problema ético: “mientras en España se desperdician casi ocho millones de toneladas al año, una de cada cinco personas tiene dificultades para acceder a una alimentación variada y equilibrada cada día”. Por eso, ha decidido lanzar una campaña de micromecenazgo en Goteo.org con el título Salvar alimentos para un mundo mejor.

Con la campaña pretende conseguir fondos para continuar la actividad y también promover un mecanismo de ayuda a personas bajo el umbral de pobreza, los Lotes solidarios, con el fin de que estas personas puedan acceder a alimentos de la plataforma sin coste alguno.

La campaña de micromecenazgo va a permitir distribuir los primeros 400 lotes solidarios a través de una ONG de Madrid que ya se ha interesado por la iniciativa. “Por supuesto, no pretendemos quedarnos en 400 lotes. Nuestro objetivo último pasa por tejer una red de solidaridad entre personas, administraciones, asociaciones y empresas que permita llevar los lotes solidarios a cualquier rincón de España”, concluye Gabriel Ramas.

La UE exige a los Estados más inversión en energías renovables

Un nuevo informe del Tribunal de Cuentas Europeo dictamina que la Unión Europea debe adoptar nuevas medidas para generar más electricidad a partir de las energías eólica y solar para poder cumplir sus objetivos de energías renovables. Aunque tanto la energía eólica como la solar han registrado un fuerte crecimiento desde 2005, se observa una ralentización desde 2014, según los autores del informe.

La Comisión debería instar a los Estados miembros a apoyar un mayor despliegue, por ejemplo, organizando subastas para asignar una capacidad adicional de energías renovables, fomentando la participación de los ciudadanos y mejorando las condiciones de despliegue, en opinión de los auditores del Tribunal, que advierten de que los Estados miembros afrontarán dificultades significativas para tratar de cumplir los objetivos para 2020 en este ámbito.

La UE tiene el objetivo de generar a partir de fuentes renovables una quinta parte de su energía destinada a electricidad, calefacción, refrigeración y transporte en 2020. Entre 2005 y 2017, la generación de electricidad a partir de energías renovables se duplicó, pasando de un 15% aproximadamente a casi el 31%. Los sectores de la energía eólica y solar fotovoltaica representan actualmente la mayor cuota de electricidad renovable, y el descenso de los costes hace de ellos una alternativa cada vez más competitiva a la quema de combustibles fósiles.

Los auditores visitaron Alemania, Grecia, España y Polonia para examinar si la ayuda financiera a la generación de electricidad a partir de la energía eólica y solar había sido eficaz, pero constataron que después de 2014, cuando los Estados miembros finalmente redujeron la ayuda para aligerar la carga de los consumidores y los presupuestos nacionales, la confianza de los inversores se debilitó y el mercado se ralentizó.

En opinión de George Pufan, miembro del Tribunal de Cuentas Europeo responsable del informe, “los Estados miembros han incentivado la inversión en energía eólica y solar, pero el modo en que redujeron la ayuda disuadió a los inversores potenciales y ralentizó el despliegue. La desaceleración de la transición hacia la electricidad renovable puede impedir que cumplamos el objetivo de la UE para 2020”.

Según los auditores, la organización de subastas para asignar capacidad adicional de energías renovables, determinar el precio de la oferta y fomentar la participación de los ciudadanos en la economía ecológica es crucial para aumentar la inversión. Asimismo, consideran que se necesitan mejoras adicionales para aumentar la participación en el mercado de las energías renovables, por ejemplo, superando los problemas de las normas de ordenación del territorio restrictivas, los dilatados procedimientos administrativos y las insuficiencias de la red.

En 2017, la mitad de los Estados miembros se estaban acercando a sus objetivos nacionales en materia de energías renovables para 2020 -dice el informe del Tribunal de Cuentas-, pero advierte de que la otra mitad requerirá un esfuerzo mucho mayor para alcanzar los objetivos de aquí a 2020. Los auditores expresan dudas sobre si los esfuerzos de los países más avanzados en materia de energías renovables bastarán para compensar los de los más rezagados y cumplir el objetivo global de la UE.

Con respecto al objetivo para 2030, que estipula conseguir al menos el 32 % en energías renovables, los auditores consideran que, sin unos objetivos nacionales vinculantes, puede ser difícil de alcanzar.

También advierten de que, para lograr este objetivo, será necesario un volumen considerable de financiación nacional pública y privada, además de la financiación de la UE. Y para mejorar la situación, formulan las siguientes recomendaciones: Centrarse en subsanar las deficiencias para alcanzar los objetivos de 2020; simplificar los procedimientos y mejorar la puntualidad de las estadísticas; planificar suficientes subastas y fomentar la inversión en infraestructuras de red; y velar por que se efectúe un mejor seguimiento.

La generación de energía eólica y solar en la UE aumentó un 400% y un 8.000% respectivamente en 2005 y 2017. Entre 2007 y 2020, la UE proporciona alrededor de 8.800 millones de euros a proyectos de energía renovable a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y el Fondo de Cohesión, y, de ellos, aproximadamente 972 millones de euros se destinaron a inversiones en energía eólica, y 2.900 millones de euros a inversiones en energía solar.

Las condiciones de ayuda generalmente ofrecen precios de venta garantizados y primas suplementarias o ingresos adicionales a través de certificados negociables. Para el período 2021-2027, la Comisión propone alrededor de 71.800 millones para operaciones en favor de los objetivos contra el cambio climático, entre ellos la promoción de la electricidad procedente de fuentes renovables.

Flash: Un millón de viajes en patinete en cuatro meses

Flash, compañía europea de micro movilidad, ha logrado un millón de viajes en cuatro meses y medio. Con sede en Berlín, se lanzó en Zurich (Suiza) en enero de este año y actualmente está disponible en diecinueve ciudades en siete países, entre ellos, España. Hace unas semanas lanzaron su servicio en Zaragoza, con 850 patinetes adjudicados, casi dos meses después de su llegada a Madrid, donde la empresa cuenta con la mayor flota de e-scooters distribuidos por toda la ciudad.

Ahora, ha decidido cambiar su marca ante la expansión a nuevos países, como Alemania estos días, y ha presentado su nuevo nombre, Circ. Un cambio que se completará durante las próximas semanas.

“Los primeros meses han pasado muy rápido y ahora es el momento de concentrarnos en la siguiente etapa de crecimiento, señala Lukasz Gadowksi, co-fundador de Flash (Circ), que añade que “Estamos construyendo un campeón europeo que sea responsable con las ciudades y comprometida con los ayuntamientos para la micro-movilidad”.

El nuevo nombre, Circ, ha sido elegido porque evoca a los círculos de las ruedas que tiene cada patinete personalizado y hace referencia, según sus creadores, “al circuito que conecta a las personas con la confianza y calidad en cada uno de sus viajes con nuestros patinetes”. También refleja la naturaleza circular del servicio, ya que los vehículos de la compañía están diseñados para un uso compartido constante a medida que pasan de una persona a otra.

La seguridad es otra de las principales preocupaciones de Circ, por lo que la compañía también está trabajando con expertos en evaluación y monitoreo de seguridad de vehículos para desarrollar guías para los usuarios sobre esta nueva forma de movilidad y respaldar la mejora de los estándares en toda la industria.

 

 

El turismo en la economía social

Sextaplanta, es un proyecto integrado en Bamen S. Coop. And., la primera cooperativa en España especializada en estrategia y marketing digital en el sector del turismo, que tiene como objetivo capacitar a alojamientos y destinos turísticos del conocimiento y experiencia necesarios para alcanzar la competitividad en el ecosistema digital, respetando los principios de la innovación social, el cooperativismo y el turismo sostenible.

Es una cooperativa que apuesta por los valores de la economía social, el capital humano antes que el capital económico, la conciliación familiar y el feminismo, el trabajo en equipo y la generosidad como base de un nuevo modelo económico basado en la cooperación.

Imagen: Sextaplanta.

Sextaplanta se creó en 2014 como un proyecto familiar para ofrecer servicios adaptados a empresas familiares y pequeñas pymes del sector turístico y ayudarles a reducir su brecha digital y mejorar su competitividad, dotándoles de las herramientas necesarias para afrontar el reto de la digitalización y de su posicionamiento en Internet.

Esto lo hacen a través de una serie de rasgos como la cercanía, adaptando su discurso para explicar la distribución y digitalización del alojamiento turístico y creando una estrecha relación con sus clientes; el turismo responsable, apostando por el desarrollo sostenible de los destinos turísticos en las tres dimensiones ambiental, social y económica como base de una economía limpia; la especialización en la industria turística o el cooperativismo basado en las personas.

En la actualidad, la cooperativa la forman 11 personas socias trabajadoras: siete socios principales, tres socios de primer año y una persona contratada por cuenta ajena.

Los servicios que prestan son la gestión comercial en Internet para pequeñas empresas turísticas, con el objetivo de mejorar su competitividad; el diseño y desarrollo web para hoteles independientes, apartamentos turísticos, hostales, campings, casas y hoteles rurales, además de destinos turísticos; la capacitación digital para desarrollar competencias digitales en la empresa; y el diseño de una estrategia digital corporativa para dar a conocer los valores de marca a los clientes y atraer tráfico hacia su página web.

 

Economía circular: Edificios como bancos de materiales

Arup, una empresa internacional de diseño e ingeniería, ha publicado una guía para el diseño de instalaciones inspirada en el concepto Cradle-to-Cradle (C2C), punto de partida de la economía circular que plantea un nuevo modelo de diseño y producción en el que todos los elementos puedan ser 100% reciclados o reutilizados.

Cradle to Cradle (C2C) significa literalmente de la cuna a la cuna. Es un concepto inspirado en la naturaleza, en la cual no se contempla la producción de residuos. Es lo que sus creadores denominaron basura=alimento: cerrar el ciclo de vida de todo producto haciendo del fin de vida un inicio de la siguiente producción.

Madrid Nuevo Norte.

El enfoque C2C no aspira a reducir el consumo sino a reinventar los procesos industriales para que los productos sean devueltos a la tierra como nutrientes o bien vuelvan a la propia industria.

La guía de Arup tiene como objetivo servir de base a los diseñadores que busquen incorporar principios de diseño circular en el desarrollo de sistemas y edificios, proporcionando un equilibrio positivo que genere un impacto ecológico beneficioso en su entorno, según publica EcoCircular, el portal de la Economía circular.

El documento detalla cómo llevar a cabo la aplicación de sus principios en las diferentes disciplinas que conforman las instalaciones: los sistemas eléctricos, de agua, gas, calefacción, ventilación o enfriamiento, así como el transporte vertical o la gestión de edificios.

Proporciona un conjunto de objetivos generales y criterios de diseño para la aplicación del C2C en cada una de estas disciplinas, indicando los aspectos que se deben considerar en cada fase de diseño. Además, sobre la eliminación de residuos y el diseño para el desmontaje (DFD), la guía también incluye los métodos de construcción y selección de materiales, garantizando que los materiales empleados puedan reciclarse y reutilizarse al final de su vida útil, convirtiendo el edificio en un “banco de materiales”.

Fundación Botín, en Santander.

Para el lanzamiento de esta guía, el equipo de expertos de la compañía se ha basado en su experiencia global y señala que un diseño inspirado en el C2C no puede lograrse por ninguna disciplina por sí sola, sino que requiere el desarrollo de soluciones holísticas que vayan más allá de las disciplinas de diseño tradicionales.

Arup, una firma de consultores, ingenieros y diseñadores, ofrece una amplia gama de servicios profesionales a clientes en todo el mundo y está detrás de muchos de los edificios, proyectos de ingeniería civil y transporte más innovadores y sostenibles. Está en España desde hace más de 25 años, fue fundada en 1946 y opera en 34 países.

En nuestro país, trabajan, entre otros proyectos, en las torres de la Sagrada Familia de Barcelona, en una colaboración de diseño digital y piedra. También en Madrid Nuevo Norte, en donde darán  vida a un espacio en desuso formado por el haz de vías que conducen a la estación de Chamartín y darán respuesta a las nuevas tendencias en movilidad, con la estación de Chamartín como epicentro de Cercanías y plataforma de lanzamiento del tren de alta velocidad para el norte de España. En Santander, han creado el Centro Botín, un referente artístico y cultural a pie de mar.

La industria textil se compromete a trabajar con la UE por la economía circular

Cinco organizaciones europeas y mundiales de la industria textil y de la moda se han comprometido a trabajar con las instituciones de la Unión Europea para desarrollar una visión conjunta para los textiles en una economía circular, según la Fundación para la Economía Circular.

La Confederación Europea de Confección y Textil (Euratex), la Federación de la Industria Europea de Artículos Deportivos (FESI), la Federación Internacional de Confección (IAF), la Coalición de Confección Sostenible (SAC) y la Agenda Global de la Moda (GFA) han elaborado un manifiesto en el que llaman a trabajar para introducir la economía circular en el textil.

“Es la primera vez que tantas organizaciones influyentes en la industria de la moda se unen para trabajar con los responsables políticos en un enfoque unificado de la circularidad“, señala Eva Kruse, presidenta de GFA, organizadora de la Cumbre de la Moda que se celebra cada año en Copenhague.

El manifiesto reconoce que la Comisión Europea ha destacado los textiles como una prioridad futura para la economía circular y señala que una parte representativa  de la industria ya está comprometida, pero que la infraestructura y las herramientas para apoyar la circularidad en los textiles son todavía inadecuadas.

Las organizaciones piden a los políticos que miren más allá de las herramientas políticas existentes que están arraigadas en una economía lineal y dicen que cerrar el ciclo requiere de una colaboración sin precedentes para combatir los residuos textiles.

“La industria necesita implementar innovaciones tecnológicas para ayudar a separar las fibras para su reutilización y reciclaje. También necesitan mejores diseños y materiales”, afirman.

El manifiesto exige políticas innovadoras adaptadas a las PYME (la mayoría de los fabricantes) y multinacionales (marcas de moda) y regulaciones inteligentes para incitar a los consumidores a reconsiderar cómo usan y desechan los textiles.

Europa es el segundo mayor exportador de textiles del mundo después de China y los fabricantes europeos subrayan que la aplicación de las normas de la UE para las importaciones es crucial para mantener la competitividad internacional.

Casi tres cuartas partes (73%) de la ropa en el mundo termina en vertederos. Además, el progreso en la sostenibilidad de la moda se ha desacelerado en el último año, según estas organizaciones, que señalan que el sector no está mejorando lo suficientemente rápido como para contrarrestar el impacto dañino del crecimiento y que la sostenibilidad aún está lejos de ser una consideración clave en las decisiones de compra.

Según Euratex, la ropa representa alrededor de un tercio del mercado textil europeo, otro tercio lo forman los textiles para el hogar y el resto son textiles técnicos, como los materiales utilizados en los motores de los aviones.

 

Quioscos de ayer para servicios de ahora

El Ayuntamiento de Barcelona, a través del Instituto Municipal de Personas con Discapacidad (IMPD), está poniendo en marcha un proyecto piloto para recuperar diez quioscos de la ciudad en desuso y ponerlos en funcionamiento a través de una cooperativa que al mismo tiempo permita la inclusión laboral de personas con diversidad funcional.

Tras seleccionar los quioscos y después de un proceso de investigación en el que, en colaboración con el Observatorio de la Urbanización de la Universidad Autónoma de Barcelona, se ha analizado la situación mundial de los quioscos y se ha diseñado el nuevo modelo de quiosco para la ciudad, el Instituto Municipal de Personas con Discapacidad del Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha esta iniciativa que cuenta con dos objetivos: Explorar cómo puede ser el modelo futuro de quioscos en la ciudad de Barcelona, transformando sus usos desde la venta de prensa y revistas hacia otros modelos de negocio con más perspectivas de futuro y menos vinculados a la publicidad y conseguir una mayor inclusión laboral de las personas con discapacidad que viven en la ciudad.

Imagen: Boletín de Economía Social.

Cada uno de estos quioscos contará con un plan de viabilidad individual que tendrá en cuenta aspectos concretos como su entorno, el tejido asociativo preexistente o el resto de actividades económicas más cercanas. Actuarán como banco de pruebas piloto de una serie de nuevas actividades, más allá de la tradicional venta de prensa y revistas, que se testarán para ver si son viables con la voluntad de que sean incorporadas en el futuro modelo de quioscos de la ciudad de Barcelona.

Entre los servicios que podrán ofrecer estos nuevos quioscos, se plantea que puedan ser:

Puntos de actividad económica alternativa y circular: Recogida de alimentos y productos de kilómetro cero; centros de almacenaje y recogida de compras online, guardaequipajes para turismo, servicio de portero/a del vecindario, venta de productos vinculados al barrio y a su tejido asociativo, etc.

Espacios de prestación de servicios culturales: Exposiciones de artistas locales, puntos de memoria histórica, espacios de diálogo intercultural ,etc.

Espacios de prestación de servicios sociales: Comedores solidarios, espacios de cesión de libros o juegos de mesa, apoyo médico nocturno, actividades de apoyo escolar, etc.

Espacios de prestación de servicios ambientales: Punto de almacenaje y reparación de bicicletas, distribución de semillas para agricultura urbana, electrolineras, etc.

Puntos de información para atender las consultas de la ciudadanía sobre los servicios y recursos existentes en la ciudad.

Además, esta iniciativa representa un proyecto socioeconómico de inserción sociolaboral de personas con diversidad funcional en el mercado laboral: 25 personas serán formadas y asesoradas para convertirse en cooperativistas de una empresa de inserción que será la que gestione los quioscos recuperados.

Durante los primeros meses de formación, que se hará con el apoyo del IMPD y agentes del mundo cooperativo, los participantes recibirán una ayuda de formación compatible con las ayudas de discapacidad y una vez se pongan en marcha los quioscos – a mediados del 2019 – recibirán un sueldo mínimo de 1.000 euros.

Fuente: Boletín de Economía Social.