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Moda sostenible para un consumo responsable

The Slowear Project es un punto de encuentro con la moda sostenible que ayuda a descubrir y practicar el consumo responsable. Es la primera comunidad que reúne a profesionales y consumidores de moda ética.

A su promotora, Àngels Biosca, le apasiona la moda como herramienta de transformación. Lejos de la imagen que nos llega de ella, cree que la moda es algo muy cercano, fácil de comprender, de vivir, de sentir y que permite poner en práctica los cambios necesarios.

La plataforma arroja luz para no perderse en el camino y asesora y aporta conocimiento, información,  comunicación y educación con valor sobre la moda y la sostenibilidad a los proyectos que se mueven en la misma línea, a las pequeñas empresas de moda sostenible.

Además, la plataforma trabaja en el diseño de recursos y espacios donde compartir reflexiones sobre la ética de la moda y promover el pensamiento crítico dentro de la educación en consumo, porque su objetivo es sensibilizar sobre medio ambiente, residuos y reciclaje textil, trabajando en colaboración con empresas, organizaciones, instituciones y asociaciones con los mismos objetivos.

The Slowear Project ha diseñado la primera Guía Slowear, una herramienta muy útil para tener acceso directo a marcas e iniciativas que llevan tiempo trabajando en la ropa y el diseño con conciencia y donde se pueden encontrar prendas elaboradas de manera ética y respetuosa con el medio ambiente.

La guía es una cuidada selección de marcas de moda sostenible que aportan valor más allá de satisfacer necesidades físicas o estéticas, pues responden a criterios de responsabilidad humana, medioambiental y social. Representan una alternativa real al sistema industrial de la moda rápida y están comprometidos con las personas que vestirán sus prendas.

El 32% de los europeos ya participa en intercambios de bienes y servicios entre particulares

El Observatorio Cetelem de Consumo en Europa 2017, que acaba de publicarse, señala que cada vez más personas se unen a la llamada economía colaborativa que está revolucionando negocios tradicionales y refleja el aumento de la confianza en los intercambios de bienes y servicios entre particulares.

En este sentido, el 32% de los europeos ya participa en intercambios de bienes y servicios entre particulares. La cifra es especialmente alta en Austria (44% participa), Dinamarca (41%), Hungría (40%) y Polonia (39%). En España es el 32%.

En cuanto a los sectores con mayor influencia entre los consumidores, figuran la compraventa entre particulares, utilizada por el 44% de los europeos y con picos del 50% en Alemania y del 49% en Austria, Italia y Francia. En España, el 45% lo utiliza; en este país han nacido algunas compañías durante los últimos años (Wallapop, Chicfy o Vibbo) especializadas en economía colaborativa de compraventa entre particulares.

Sin embargo, a la hora de participar en intercambios o uso compartido de vehículos y casas, la tendencia todavía es baja, según el Observatorio. De este modo, el 16% participa en iniciativas de alquiler entre particulares (como podría ser Airbnb) y el 14% en coche compartido (BlaBlaCar).

En el caso de las viviendas, en Dinamarca utilizan el intercambio o el alojamiento en casas de particulares un 44% de usuarios; en Polonia (41%), Francia (40%) e Italia (39%). España se queda en el 24%. Si se trata de vehículos, el líder es Polonia (21%), seguido del empate entre Francia e Italia (19%) y Dinamarca (17%, explicable por la alta tasa de uso de transporte público y de bicicletas). En España es el 19%.

Confianza en las plataformas

El observatorio también habla de la confianza en las plataformas colaborativas y señala que los europeos se fían de ellas. De hecho, el 59% confía en las que permiten la compraventa de productos y servicios entre particulares, con el 67% en Reino Unido y Francia, el 66% en Dinamarca y el 63% en Rumanía o España.

Si se habla de intercambio de bienes, el 55% de los europeos confía en el sistema, y son los búlgaros, los daneses y los polacos (63, 62 y 60%, respectivamente) los más confiados. España se queda en un 59%.

En el caso de vehículos, el 34% confía en sistemas de coche compartido. Aquí son los franceses quienes destacan (45%), tal vez por ser pionero en esta fórmula gracias a BlaBlaCar. Le siguen Bélgica (45%), Dinamarca (43%), Polonia (42%) e Italia (41%). España está por detrás con el 38%.

En el caso de las viviendas, el 35% de los europeos confía en intercambiarlas con otras personas en forma de alquiler, el 44% en Dinamarca o Francia. En este apartado, sin embargo, destaca el porcentaje que arroja España: 46%, más de diez puntos por encima de la media.

Este estudio se ha elaborado a partir de las encuestas a 12.200 consumidores de 15 países europeos (800 encuestas a españoles) sobre el modo en que entienden la situación actual y futura de sus respectivos países, su intención de ahorrar o consumir o la forma en que se relacionan con las marcas que compran.

Cetelem realiza desde 1997 El Observatorio Cetelem, estudio cuyo objetivo es analizar los comportamientos y hábitos de compra de los españoles y europeos.

 

Otras formas de consumo y de cooperativismo en el I Congreso madrileño de Economía Social

Las diferentes entidades de la Economía Social y Solidaria: empresas, cooperativas, asociaciones, fundaciones, trabajadores y consumidores de la Comunidad de Madrid participarán en el I Congreso madrileño de Economía Social y Solidaria, que se celebrará los días 24 y 25 de marzo, viernes y sábado, en el centro cultural Eduardo Úrculo, en Tetuán.

Organizado por la Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS), el congreso propone una serie de objetivos para consolidar proyectos socioeconómicos en los que se plantean otras relaciones de producción y consumo basadas en valores como la cooperación, la reciprocidad y la equidad, al servicio del bienestar de las personas y de la reproducción de la vida en el planeta. Es una alternativa real a la economía capitalista.

Entre los temas que se tratarán en estas jornadas de debate, figura el tipo de cooperativismo que quieren fomentar las entidades de la economía social, ya que es la forma de empresa más común en este sector.

“En un momento en el que está en discusión la adaptación de la ley de cooperativas, nos parece fundamental discutir sobre sinergias posibles entre la Universidad y la creación de tejido cooperativista, de tal forma que se puedan introducir procesos de investigación y desarrollo aplicado en la Economía social y solidaria”, señalan.

Otro de los puntos que se van a tratar, en colaboración con las redes de economía feminista, es la revalorización y visibilización del trabajo doméstico y de cuidados y su importante papel para la reproducción y sostenibilidad de la vida. Además, las diferentes fórmulas que se están poniendo en marcha en las organizaciones incluidas en lo que llaman el cooperativismo de los cuidados.

Por último, en el congreso habrá un espacio para debatir sobre el tipo de consumo que promueve REAS, en el que  las personas consumidoras son una de las figuras principales de la economía social, de las nuevas formas de consumo y de las líneas de trabajo y alternativas que existen para un consumo sostenible y ético.

También se analizará el impacto causado por las nuevas formas de consumo colaborativo y sus efectos en la generación de confianza en esta fórmula. En este sentido, los participantes en el congreso analizarán cómo mejorar la confianza de las personas consumidoras hacia las opciones de consumo de la economía social y solidaria, tales como la moda sostenible, cosmética natural, finanzas éticas, seguros solidarios, educación y formación, energías renovables, construcción y ecoeficiencia,  transporte sostenible o alimentos agroecológicos sanos y de proximidad, entre otros.

I Congreso Madrileño de Economía Social y Solidaria
24 y 25 de marzo 2017
Viernes 19:30 – 21h.  Sábado 10 – 21h.
Lugar: Centro Cultural Eduardo Úrculo
Plaza de Donoso, 5 – Tetuán

Relendo mejora su app de alquiler de cosas entre vecinos

Relendo, la plataforma dedicada al alquiler de todo tipo de productos entre personas que se encuentran en una misma zona, ha mejorado su aplicación.

Lanzaron la primera versión de la app en Android el año pasado, y desde entonces la acogida ha sido muy buena, según afirman sus creadores. Pero después de meses de mejoras y de atender las recomendaciones de los usuarios, la aplicación ofrece una mejor experiencia de uso.

relendo

Con la app de Relendo se puede ahorrar dinero alquilando lo que se necesita sin tener que comprarlo, o ganar dinero poniendo en alquiler nuestras cosas cuando no las usamos: una cámara de fotos, un cortacésped, una bicicleta, herrramientas…

Relendo2

Se puede publicar un anuncio del producto desde la app en el momento. Se hace una foto del producto, se elige una categoría, un título y el precio. Un chat interno hace que la comunicación entre los miembros de la comunidad sea muy fácil y directa para preguntar todo lo que hay saber sobre cualquier producto y sus condiciones de alquiler.

Relendo promueve el consumo de cercanía y la app permite filtrar los productos por proximidad (utilizando el GPS).

En cuanto al sistema de valoraciones, como la reputación lo es todo en la economía colaborativa, la app tiene un sistema de valoraciones entre usuarios para generar la confianza necesaria. Además todos los productos que se ofrecen en Relendo están protegidos con un seguro de hasta 3.000€, cobertura que ampliarán en los próximos meses.

El funcionamiento de la aplicación es muy sencillo e intuitivo. Si se quiere alquilar un producto, se busca entre las ofertas que hay, se hace una reserva y se alquila; y si se ofrece un producto, se publica un anuncio, se cierra la reserva con quien la firma y una vez completado el alquiler, Relendo ingresa el dinero en la cuenta del propietario.

Crowdfarming, para agricultores del siglo XXI

“Si lo tuyo es comer bien, sano y natural. Si te molesta tirar comida a la basura. Si te preocupas por saber más sobre los alimentos que consumes: ¿de dónde vienen? ¿quién los cultiva? ¿son naturales y de temporada? Entonces…conviértete en farmer 2.0, plantaremos un árbol para tí, lo cuidaremos y te iremos enviando su fruta según nos la vayas pidiendo”.

Es lo que aconseja naranjasdelcarmen.com, que plantea el crowdfarming como otra forma más de economía colaborativa donde los consumidores se convierten también en “agricultores” de los alimentos que consumen.

crowdfarming

El crowdfarming pretende ser un movimiento revolucionario necesario para reducir el porcentaje de fruta que se desperdicia en el mundo. Es la forma de cultivar la cantidad de fruta que realmente llega al consumidor final y permite una trazabilidad y transparencia total del origen de los alimentos que se reciben.

El consumidor es el propietario de la fruta que produzca su árbol. No pagará más por ella. Sólo pagará los costes logísticos de llevarle la fruta a casa.

La fruta sólo se recolecta bajo pedido. No madura en cámaras. Viaja directamente del árbol a casa del consumidor final. Y este pone cara y ojos a quien le recolecta, cultiva y envía su fruta, que no recibe tratamientos químicos ni antes ni después de ser recolectada.

El objetivo es lograr el consumo honesto y la conciencia social: evitar el derroche de alimentos comprando directamente al agricultor.

En Naranjas del Carmen plantan un árbol y lo bautizan con el nombre que decida quien lo adquiere, que se convierte así en el dueño de sus frutos (80 Kg/año) que puede recibirlos con la periodicidad que prefiera. Por ejemplo, 10 Kg cada 15 días durante 4 meses.

Desde el momento en que se decide plantar un árbol, el “agricultor” tiene acceso a una zona de usuario en la web, desde donde controlar su “huerto virtual”: podrás dar nombre al árbol, ver el estado de maduración de los frutos y hacer los envíos.

Durante los primeros años, mientras el árbol crece, te reservan gratis la producción de uno de los árboles mayores de la empresa. De esta manera, se recibe fruta desde el principio, por el precio de 80 euros al año.

A partir del segundo año, lo riegan, podan y lo cuidan con técnicas de la agricultura tradicional y muy natural y atienden el  árbol para que produzca 80 Kg de fruta cada temporada. El precio en este momento es de 36 euros al año.

Naranjas del Carmen garantiza que el árbol produzca 80 kg por temporada, salvo casos de fuerza mayor. Además, en cualquier momento el nuevo  “agricultor” puede abandonar el proyecto crowdfarming. Ellos seguirán cuidando el árbol y si lo quiere retomar, puede hacerlo cuando quiera.

Cooperativas de consumo de energía por todo el país

Los cerca de 200 socios de EnergÉtica, una cooperativa de consumo de energía, recién constituida en Valladolid, ya pueden contratar energía cien por cien renovable. Para celebrarlo, han soltado al aire una lámpara de papel coincidiendo con la caída del sol y han organizado una serie de actividades para remarcar su apuesta por la energía limpia.

La comercialización se realizará, por el momento, a través de Som Energía, la cooperativa de ámbito estatal que opera en regiones como Cataluña, Aragón, Madrid o Navarra y que cuenta con 20.000 personas asociadas. Para hacerlo hay que seguir dos pasos: hacerse socio, pagando  100 euros, que irán destinados al capital social, y rellenar el formulario de la página.

Taller-de-energías-Renovables

Imagen del Instituto Español de Tecnología.

La calidad del suministro será igual a la obtenida hasta ahora, ya que de ello se encarga la distribuidora local. El precio será muy similar y, en muchos casos, más barato. El cambio a la cooperativa tampoco plantea problemas. A cambio, las personas asociadas podrán obtener energía 100% renovable, tener voz y voto en las asambleas y formar parte de un modelo energético al que ya se han sumado cooperativas de otras comunidades: Nosa Enerxía (Galicia), Econactiva (Castilla La Mancha), Goiener (País Vasco), Zencer (Andalucía) o Enerplus Solabria (Cantabria).

EnergÉtica es una cooperativa sin ánimo de lucro que pretende operar en todo el país. Uno de sus próximos objetivos es producir energía renovable. Para ello se han planteado varias acciones: participar en la central hidroeléctrica de Peñafiel, que acaba de ser adquirida por Som Energia o implantar huertos solares y producir energía a través de unas plantas fotovoltaicas que ha montado la granja ecológica Crica, en Megeces (Valladolid). Todas las posibilidades deberán ser aprobadas en la asamblea de socios.

‘Cafés de Reparación’ para evitar tirar objetos rotos

¿Qué hacer con una silla cuando la pata se ha roto, con una tostadora que ya no funciona o con un jersey de lana que han agujereado las polillas? ¿Tirarlos? ¡NO!

Todo se puede arreglar, se puede reparar en los llamados Cafés de Reparación (Repair Café),  lugares de reunión, en los que decenas de voluntarios se afanan en reparar cosas juntos para que no acaben en la basura y tengan una segunda oportunidad, saltándose así  uno de los principales principios del consumismo feroz: la obsolescencia programada.

En estos cafés encuentras las herramientas y materiales para hacer las reparaciones, y abarcan todo tipo de cosas: ropa, muebles, electrodomésticos, bicicletas, menaje, juguetes, etcétera, y también a los especialistas, tales como electricistas, costureras, carpinteros, mecánicos de bicicletas…

Los visitantes traen sus artículos rotos de casa y junto con los especialistas empiezan a hacer sus reparaciones en el local. Es un proceso de aprendizaje continuo. Se puede ser visitante, que lleva un objeto roto, o se puede ser voluntario, para arreglar o  echar una mano a  otra persona.

Café Repair

Café Repair

Además, en estos espacios se enseña a la gente a ver sus cosas de otra manera y a apreciar su valor, señalan sus promotores. “Ayuda a cambiar la mentalidad de las personas. Esto es esencial para activar el entusiasmo de la gente por tener una sociedad sostenible”.

El Repair Café es una iniciativa de la periodista holandesa Martine Postma, que desde 2007 lucha por la sostenibilidad en el ámbito local de muchas maneras. Martine organizó el primer Café de Reparación en Ámsterdam, el 18 de octubre de 2009. Y fue un gran éxito. Esto le llevó a crear la fundación Repair Café en 2010 y desde 2011,  ha proporcionado apoyo profesional a los grupos locales en los Países Bajos y a los de aquellos países que deseen iniciar su propio Café de Reparación.

Hoy existen cerca de 750 Repair Cafés en 18 países del mundo, con un objetivo común: que se tire el menor número de objetos estropeados a la basura.

La organización estima que cada mes los Repair Cafés de todo el mundo evitan que 13.500 objetos se conviertan en residuos.

Estos locales son muy habituales en el norte de Europa y comienzan a tener un fuerte tirón en América Latina.

A España aún no ha llegado este modelo de laboratorio participativo, aunque sí existen experiencias similares que se llevan a cabo en centros autogestionados o en algunos ayuntamientos, por ejemplo, a través de los bancos del tiempo.

La transformación colaborativa

Ouishare Fest Barcelona 2015, el primer evento profesional sobre economía colaborativa llega a Barcelona organizado por Ouishare.

Las jornadas se centrarán en La transformación colaborativa y tendrá lugar los días 19, 20 y 21 de noviembre en el Barcelona Advanced Industry Park.

España está entre los cinco países de la Unión Europea con más potencial de crecimiento de la economía colaborativa, según la consultora Nielsen.

En la actualidad, existen 5.000 plataformas de economía colaborativa compitiendo con empresas tradicionales que están demostrando ser más eficientes, económicas y transparentes. En este sentido, Nielsen señala que el 53% de los españoles estarían dispuestos a compartir o alquilar bienes en un contexto de consumo colaborativo.

Presentación OuiShare Fest BCN París

Este mercado, que afectará en los próximos años a todos los sectores de la actividad económica, crecerá un 25% a lo largo de 2015 en todo el mundo, según la revista Forbes.
La consultora PWC estima un mercado global colaborativo con un potencial de 335.000 millones de dólares en 2025, en la actualidad ya ronda los 26.000 millones de dólares.

Preguntarse sobre las oportunidades para las empresas y las administraciones, explorar los elementos clave y aprender cómo se pueden aplicar a la realidad de cada organización será de lo que se hable en el Ouishare Fest Barcelona. Una reunión amparada por el éxito de las tres convocatorias anteriores en París, en la que se expondrán las últimas tendencias de la economía colaborativa, los casos de éxito, paneles de debate, entrevistas…

El programa de las jornadas estará dividido en siete áreas: Sociedad, Producción, Organizaciones, Educación, Capital, Sanidad y Turismo. En todos estos ámbitos se trabajará para conocer qué supone el impacto de la colaboración y si estamos preparados para la sociedad colaborativa.

Los consumidores se unen para comprar energía verde más barata

En los últimos años, miles de consumidores se han unido para realizar compras colectivas de energía, de carburantes o de telefonía, convocados por varias plataformas. El resultado es que abaratan sus facturas en un porcentaje considerable y que operan al margen de las grandes compañías.

Algunas de las promotoras, en su mayoría cooperativas de usuarios, han ido más lejos y ofrecen a sus abonados tarifas eléctricas de origen renovable. La revista Consumer publica una relación de ocho empresas que han apostado por otro modelo energético más limpio y respetuoso con el medio ambiente. Son las siguientes:

Grupo Enercoop: con sede en Crevillente (Alicante) reúne a varios socios productores, distribuidores y comercializadores de energías renovables y de cogeneración. El recibo eléctrico con Enercoop es un 13% más barato que en las grandes compañías para sus abonados domésticos e industriales.

Zencer

Gesternova: representa a productores de energía renovable en el mercado eléctrico y comercializa energía 100% renovable con su marca. La energía que puede suministrar supera un potencial de 200.000 hogares.

Som Energia: Esta cooperativa de consumo de Girona produce y comercializa energía 100% verde a partir de productores de energías renovables, así como de sus propias plantas: ocho plantas fotovoltaicas y una planta de biogás. Cuenta con más de 18.200 socios (cien nuevos cada semana).

GoiEner: creada en 2012 en Ordizia (Gipúzcoa), su ámbito de actuación es sobre todo el País Vasco. Cuenta con 2.700 usuarios y una red de un centenar de voluntarios y ha gestionado 2.400 contratos de electricidad 100% renovable.

Zencer: cooperativa de consumo que desde enero de 2013 opera en el mercado eléctrico general desde Fuengirola (Málaga). En la actualidad, está formada por casi 1.000 socios, repartidos por todo el país, a los que se les suministra energía renovable en origen.

Enerplus: es de Cantabria y necesita aumentar su masa crítica (en la actualidad tienen 58 socios) para ser comercializadora, según la ley.

Nosa Enerxía: Creada el año pasado en Galicia, es una cooperativa que comercializa energía eléctrica de origen renovable certificado. A largo plazo, también tiene como objetivo la promoción de proyectos de generación de energía renovable. Comercializa energía a través de GoiEner.

Seneo: es un proyecto cooperativo de comercialización de energía renovable surgido en 2014 en Ontinyent y el Valle de Albaida (Comunidad Valenciana). Como comercializadora autorizada puede vender luz a cualquier punto del país.

Una alternativa al consumo tradicional

Cosas de niños, material escolar, intercambio de idiomas, especial bodas, bautizos y comuniones, moda “re-vestible”, cajón de sastre con mil y un objetos diferentes, vehículos, salud y belleza… Son artículos y servicios que se pueden intercambiar entre personas desconocidas en ConSuma Colaboración, una plataforma de consumo colaborativo que facilita las cosas en estos largos tiempos de crisis.

Es una alternativa al consumo tradicional y es sostenible para el medio ambiente. Otra forma de consumir, basada en los principios de compartir, reutilizar y “familia-comunidad”, con usuarios interconectados “truequeando” sus recursos comunes.

Truequear

“En esta vida nos sobra de todo menos tiempo y tenemos por casa un montón de objetos y artículos cogiendo polvo, a los que se puede dar una segunda vida, ayudando a otras personas que sí lo necesiten. Así, reduciríamos de manera considerable la emisión de basuras al planeta”, señalan en la web.

“Truequear” es muy fácil: Hay que regístrarse como usuario, seleccionar la categoría adecuada para el producto que se quiere intercambiar, insertar alguna fotografía del objeto y elegir la preferencia de cambio. Además del trueque, se puede hacer una oferta económica para su venta.

En el caso de quien busca algo, es muy parecido: hay que seleccionar el producto que  interesa, registrarse para poder contactar con el dueño del artículo y cerrar los términos del trueque libremente entre los dos.

Ya sabes, lo que a ti te sobra, a otra persona le encaja como una ficha de puzzle.
No lo tires: “truequea”, recicla y colabora con el planeta.