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Sólo se recupera el 10% de la ropa que desechamos

La ropa usada es uno de los residuos con un porcentaje de valorización más alto, pero sólo se recupera un 10% de todas las prendas que los españoles desechamos anualmente, lo que significa que administraciones, organizaciones y ciudadanía debemos redoblar los esfuerzos para tener una mayor conciencia sobre la importancia de colocar el textil en el contenedor adecuado para que pueda tener una segunda vida.

Lo señala Humana, fundación que promueve la protección del medio ambiente y lleva a cabo proyectos de cooperación en distintos países de África Subsahariana, Sudamérica y Asia, para lo cual se sirve de la financiación que obtiene por la gestión de los residuos textiles que se generan en España.

La Unión Europea ha aprobado las directrices para que los Estados miembros impulsen los mecanismos que permitirán que los ayuntamientos, responsables de la gestión de residuos, contemplen siempre la recogida separada de ropa usada, que será obligatoria antes de 2025. Con ello, se potenciará el reciclaje y la reutilización de ropa y el calzado.

Esta fundación incide en la necesidad de convertir los residuos en recursos, como ha dicho en el Día Mundial del Reciclaje, que se acaba de celebrar. “Cada vez que se recicla y se reutiliza, se contribuye activamente a la protección del medio ambiente; se alarga la vida útil de los productos y, cuando esta finaliza, son reintroducidos en el mercado asumiendo la lógica de la economía circular; se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero que agravan el cambio climático y se crean puestos de trabajo en el llamado sector verde”.

A finales de febrero, la UE decidió elevar del 44% al 55% el porcentaje de residuos municipales que deben reciclarse a partir de 2025, una medida enmarcada en un paquete de acciones para mejorar la gestión de residuos. “En España, apenas se recicla el 30% de los residuos que generamos, así que hay un largo camino por recorrer”, señalan.

Diversos actores del sector de recuperadores y gestores de textil usado insisten en que sólo una de cada 10 prendas es recuperada por un gestor autorizado para su reutilización o reciclaje. Para llegar al 55% que impone Bruselas es necesario aplicar un conjunto de medidas que van desde la adopción de acciones legislativas hasta el aumento de la sensibilización y concienciación, pasando por el refuerzo de la transparencia en la trazabilidad del residuo, facilitando que la ciudadanía pueda depositar sus donaciones en el contenedor apropiado.

La decisión de la UE permitirá equiparar el residuo textil al vidrio, el papel o el plástico, fracciones a las que supera en posibilidades de valorización y según el Ministerio de Agricultura, la recogida separada es clave para cumplir con los objetivos de reciclaje y reutilización. El textil representa aproximadamente entre un 5% y un 6% de los residuos municipales.

Humana señala que nueve de cada diez prendas usadas son susceptibles de tener una segunda vida a través de la reutilización o el reciclaje y que pasar de un modelo de economía lineal a circular es imprescindible para la sostenibilidad de la industria de la moda y, por extensión, para el planeta.

España, el país que más plástico tira al vertedero y dificulta el avance a la economía circular

España es el segundo país europeo que más plástico recicla por habitante. Pero también, es es el que más plásticos manda a vertederos. La falta de restricciones de envío al vertedero y lo barato que sale esta opción en España, dificultan el avance hacia una economía más circular y sostenible.

Así lo señalan los datos de un estudio de gestión de residuos plásticos elaborados por Plastics Europe, que muestran la dicotomía española: una buena evolución en el reciclado mecánico y un estancamiento en la reducción de los residuos que acaban en los vertederos. De hecho, en el periodo 2012-2016, mientras que en Europa se ha reducido un 20% la cantidad de plásticos enviados al vertedero, en España esa cantidad no sólo no ha disminuido, si no que ha crecido un 4%.

Aunque cuenta con un amplio margen de mejora, el informe señala que España es el segundo país europeo que más plásticos está reciclando por habitante, unos 18 kg por persona al año. Sin embargo, su peor gestión se da en cuanto al depósito en vertederos,  es el país europeo que más residuos plásticos desaprovecha enviándolos a los vertederos:  23 kg por persona al año.

En total, la tasa de recuperación de residuos plásticos en 2016 en España ha alcanzado el 54%. De ellos, el 37% corresponde a reciclado mecánico y el 17% al uso de estos residuos para producir energía alternativa. El 46% restante acabó desperdiciándose en los vertederos (más de un millón de toneladas).

Aprovechar el plástico desperdiciado en los vertederos en el año 2016 supondría un ahorro considerable, ya que su valor, sólo en términos de materias primas plásticas, es del orden de 1.500 millones de euros. Una cifra con la que conseguiríamos pagar la factura anual de la luz de casi un millón y medio de hogares españoles o pagar el salario medio de más de 56.000 personas en nuestro país.

Todos estos datos están recogidos en el informe Plásticos – Situación en 2017, elaborado por PlasticsEurope, la asociación europea de fabricantes de materias primas plásticas, y que recoge los datos más actualizados disponibles sobre la recuperación de residuos plásticos post-consumo en España y Europa.

Para Ignacio Marco, director general de PlasticsEurope en la región ibérica, “No podemos considerar el vertedero como una opción de gestión de residuos, ya que es una clara barrera al uso eficiente de nuestros recursos y, además, es más una fuente de arrojar basura. En España la práctica del vertedero está demasiado extendida y mientras esta situación no cambie, será sumamente difícil cumplir con la jerarquía de residuos, como establecen las legislaciones europea y española, y fomentar alternativas más sostenibles, generadoras de riqueza, tejido industrial y empleos”.

Existen alternativas al vertedero como el reciclaje mecánico, el reciclado químico o el uso de residuos como fuente de energía renovable alternativa que sí aprovecharían el valor de los plásticos al final de su vida útil, convirtiendo estos residuos en un recurso clave para avanzar hacia una economía más circular.

Estas alternativas se pueden fomentar de diferentes maneras, pero existen dos que ya han dado sus frutos en otros países de Europa. La primera es incrementar las tasas de entrada a vertedero, de forma que compense utilizar otras opciones más sostenibles. En el Reino Unido, por ejemplo, el incremento de las tasas ha supuesto que en cuatro años (2012 -2016) se haya reducido en un 60% la cantidad de residuos depositada en vertedero.

La segunda, y más efectiva  aún, según los fabricantes, es limitar la entrada a vertedero de residuos reciclables y recuperables. Esto es lo que hizo Alemania en 2005, y dos años más tarde consiguió reducir en un 95% la cantidad de residuos depositada en vertedero.

La situación de España contrasta con la del conjunto de Europa, donde en 2016 sólo un 27% de los residuos plásticos acabó en los vertederos. La diferencia es aún mayor en comparación con países líderes en gestión de residuos y protección medioambiental como Suiza, Alemania, Suecia o Dinamarca. Allí la tasa no supera el 3% ya que se recuperan la casi totalidad de los residuos plásticos, gracias a la aplicación de medidas anti-vertedero.

Supermercados con estantes libres de plásticos

La cadena de supermercados ecológicos Ekoplaza ha abierto en Ámsterdam su nuevo establecimiento piloto, con un pasillo libre de plásticos, que tiene más de 700 productos sin plástico, que incluyen carne, arroz, salsas, productos lácteos, chocolate, cereales, frutas y verduras.

La iniciativa ha provocado numerosas llamadas de ONG para que otros Estados miembros las promuevan en sus territorios.

El envasado se realiza con nuevos materiales biológicos compostables y materiales tradicionales, según la idea inicial de la organización británica especializada en la lucha contra la contaminación por plásticos  A Plastic Planet. La cadena Ekoplaza prevé implementarla en sus 74 establecimientos antes de finales de este año. Los productos dentro del pasillo llevan una nueva etiqueta destinada a ayudar a los compradores a identificar rápidamente los productos que están libres de envases plásticos.

Imagen de Zero Waste Europa.

Zero Waste Europa ha dado la bienvenida a cualquier iniciativa que genere conciencia sobre la cantidad innecesaria de envases de plástico de un solo uso. Pero los pasillos libres de plástico ya están presentes en muchas tiendas de Europa que ofrecen solo productos a granel o envueltos en papel, cartón u otras alternativas con certificación ecológica.

El problema de los plásticos que contaminan los océanos y dañan y matan la vida silvestre ha acelerado la agenda después de que la Comisión Europea publicara su reciente estrategia sobre plásticos y la serie documental de la naturaleza de la BBC Blue Planet II incidiese en este grave problema.

La estrategia de plásticos, publicada por la Comisión Europea en enero 2018 como parte del paquete de economía circular, pretende que todos los envases de plástico en el mercado de la UE sean reciclables para 2030. Se alentará a la industria del plástico a garantizar que se utilicen 10 millones de toneladas de plásticos reciclados en nuevos productos para 2025.

En la Unión Europea, la legislación sobre plásticos de un solo uso se presentará antes del verano, según Frans Timmerman, vicepresidente del gabinete ejecutivo de la UE. El paquete de medidas sobre residuos va a dar lugar a una intensificación del reciclaje de residuos y va a contribuir a la creación de una economía circular. Mejorará la forma en que se gestionan los residuos y fomentará la reutilización de los materiales valiosos contenidos en los residuos.

 

 

18.281 toneladas de ropa usada recogidas para fines sociales en 2017

La Fundación Humana ha recuperado 18.281 toneladas de prendas de ropa usada en España en 2017, un 1,6% más que el año anterior (17.983 toneladas). Esta cifra confirma, según los responsables de la entidad, la fidelidad de la ciudadanía a un modelo de gestión del residuo textil con finalidad social.

Humana cuenta con 5.190 contenedores en España en virtud de los acuerdos que mantiene con más de 2.000 ayuntamientos y entidades privadas. Los ciudadanos depositan en ellos la ropa, el calzado, los complementos y el textil de hogar que ya no utiliza y a los que la organización da una segunda vida.

Elisabeth Molnar, directora general de Humana, considera que el incremento en la recogida selectiva responde “al mayor interés de los ciudadanos y de las administraciones en reducir la cantidad de residuos y alargar la vida de las prendas que están en buen estado” y añade que las prendas que se desechan “son un activo que, gestionado debidamente, se convierte en motor de progreso en España y de generador de fondos para la cooperación al desarrollo en el hemisferio Sur”.

Humana gestiona las donaciones de ropa y calzado usado para obtener el máximo aprovechamiento del residuo textil, dándole una segunda vida y favoreciendo con ello un modelo de economía circular. Así convierte los residuos en recursos para que sean utilizados una y otra vez y contribuye a una sociedad económica y socialmente sostenible, señala Molnar.

La reutilización y el reciclaje de textil favorece el uso eficiente de los recursos, la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático.  Cada kilo de ropa que se reutiliza y no es incinerado evita la emisión de 3,169 kg de CO2, según datos de la Comisión Europea.

Las 18.281 toneladas recogidas en España en 2017 representan un ahorro de 57.934 toneladas de CO2 a la atmósfera. Equivalen a la emisión anual de 21.760 coches (que circulan 15.000 km anuales) o a la absorción anual de dióxido de carbono de 432.349 árboles.

Por otro lado, la gestión del residuo textil reporta beneficios sociales: la creación de empleo verde y la contribución a la economía social, ya que fomenta la generación de puestos de trabajo inclusivos, estables y de calidad: Humana cuenta con una plantilla en crecimiento gracias a que crea un empleo indefinido por cada 36.000 kg de textil recogido.

También, aporta recursos a proyectos de cooperación al desarrollo. Tras tres décadas de actividad, 2,4 millones de personas se hayan visto involucradas en los proyectos de desarrollo que Humana lleva a cabo en los países del Sur de la mano de sus socios locales. La organización ha destinado más de 30 millones de euros para la formación de profesores de primaria, el impulso de la agricultura sostenible a partir del fortalecimiento de las capacidades de los pequeños agricultores o los programas de lucha contra el VIH/SIDA, entre otras acciones.

 

La concienciación, clave para que no se tiren residuos recuperables

El 99% de los españoles opina que el abandono de deshechos en lugares públicos (littering) es fruto del mal comportamiento ciudadano, según una encuesta encargada por PlasticsEurope.

La medida más eficaz para luchar contra este comportamiento son las campañas educativas y de concienciación, según el 69% de los encuestados. Siete de cada 10 españoles no creen que prohibir el consumo de productos sea una medida eficaz para reducir los deshechos.

PlasticsEurope es una asociación europea de fabricantes de materias primas plásticas, que ha elaborado el estudio en colaboración con la consultora ENET Consulting.

Los resultados destacan que, si bien el mal comportamiento ciudadano es lo que más afecta a tirar basura en lugares públicos, la falta de infraestructuras y la insuficiente frecuencia de recogida también influyen negativamente según un 79% de los consultados.

Para un 75% de las personas preguntadas, la falta de información sobre las posibles consecuencias del abandono de basura también influye de manera importante.

Evitar que se tiren los residuos es posible y existen diferentes medidas que se pueden llevar a cabo. Pero no todas son percibidas de la misma manera por los ciudadanos.

Así, el 94% de los entrevistados opina que pedir más responsabilidades a los propios ciudadanos, mediante campañas de concienciación que sensibilicen y eviten comportamientos indebidos sería una medida buena o muy buena para combatir el problema. Y el 86% valora positivamente las medidas encaminadas a sancionar los actos incívicos.

En cuanto a prohibir el uso de productos que terminan de manera frecuente tirados por ahí, parece que no es la solución para la gran mayoría de los ciudadanos. De hecho, el 70% de los entrevistados considera esta medida poco efectiva. Por el contrario, prefieren aumentar la cantidad de papeleras, contenedores y su frecuencia de recogida, medida apoyada por el 91% de los encuestados.

De hecho, cuando se les pregunta que indiquen la medida más eficaz para combatir el problema, los resultados dicen que un 69% cree que la medida más eficaz es incrementar la concienciación ciudadana; un 27% opina que lo más eficaz es incrementar el número de papeleras, contenedores y la frecuencia de recogida; y tan sólo un 4% opta por prohibir el consumo de ciertos productos.

El estudio, realizado con el objetivo de conocer la percepción de los ciudadanos sobre el problema del abandono de desechos en espacios públicos, se ha elaborado mediante una encuesta online a una muestra de 1.000 personas, entre los meses de enero y febrero de este año.

La encuesta pone de manifiesto la necesidad de incrementar la concienciación ciudadana también sobre el valor que tienen los residuos. Inculcar a la sociedad  que los residuos son recursos valiosos que pueden ser aprovechados, sin duda fomentará que todos seamos más responsables y cívicos a la hora de gestionar la basura que generamos tanto en casa, como en la calle, en el campo o en la playa, según PlasticsEurope.

Dar a conocer el valor de los residuos es una parte importante de la iniciativa Cero Plásticos en Vertedero de esta asociación. Es clave que tanto los ciudadanos como las instituciones públicas reconozcamos el valor que tienen los residuos y no se permita que aquellos que sean reciclables o valorizables, como por ejemplo los residuos plásticos, acaben abandonados o en los vertederos. Sólo así, seremos capaces de gestionarlos mejor y aprovecharlos al máximo ya sea a través del reciclado o de las diferentes opciones de recuperación energética”, señala Ignacio Marco, director general de la asociación en España.

La Red Zero Waste Europe anima a Madrid a reciclar sus residuos

El 60% de los residuos que generamos se destinan directamente a vertederos o incineradoras y sólo el 40% se recoge por separado para ser reciclado y compostado.

Los impactos negativos de estas prácticas son evidentes y dramáticos. Los desechos plásticos constituyen entre el 60% y el 80% de los residuos marinos y es uno de los problemas de contaminación más extendidos del mundo. Aunque el aumento de la recogida selectiva y el reciclaje  tiene un papel que desempeñar y representan una vía esencial para responder a este problema, según afirma la Red Zero Waste Europe (Residuo Cero Europa), que engloba a municipios, comunidades y entidades sociales europeos.

Esta red considera que Europa se encuentra en una encrucijada en cuanto a su modelo de producción y consumo y que el sistema actual no es sostenible no sólo por razones ecológicas sino también por razones sociales y económicas.

Red Zero Waste Europe  junto con  la Plataforma Aire Limpio-Residuo Cero Madrid, celebrará en Madrid el próximo 31 de marzo la conferencia La solución: Residuo Cero.

La red ha elegido Madrid como sede de su conferencia porque considera que la gestión de residuos es un tema de actualidad en la capital y porque  los movimientos ciudadanos están comprometidos con introducir mejoras en el sistema.

En este sentido, señala a la Plataforma Aire Limpio – Residuo Cero Madrid (miembro de la red Residuo Cero Europa), que ha publicado la propuesta alternativa para la Gestión de Residuos Municipales en la Comunidad de Madrid en base a los principios de Residuo Cero, y a los cada vez más numerosos proyectos, grupos, y municipios interesados en desarrollar e implementar experiencias de Residuo Cero.

A la vez, el movimiento considera que las instituciones están reaccionando, ya que el Gobierno de la Comunidad de Madrid está elaborando la Estrategia de Gestión Sostenible de los Residuos de la Comunidad de Madrid (2017 – 2024); y en el plano local, el Ayuntamiento de Madrid está haciendo su propio Plan de Residuos.

En ambos casos, la Plataforma Aire Limpio – Residuo Cero Madrid ha defendido el desarrollo de políticas de residuos basadas en los principios y las experiencias de Residuo Cero y ha puesto énfasis en la necesidad de excluir la incineración de residuos y otras malas prácticas en gestión de residuos.

Vertedero de Loeches. Imagen de la Plataforma Aire Limpio – Residuo Cero Madrid

La red espera que este impulso hacia Residuo Cero en Madrid sea una semilla que brote también en el resto del Estado y ayude a mejorar la gestión de residuos en otros lugares.

La conferencia Solución: Residuo Cero presentará la visión de las estrategias de Residuo Cero, a partir de las experiencias más novedosas europeas. Así, durante la jornada, se profundizará en la importancia de la recogida selectiva de la materia orgánica como una herramienta imprescindible para alcanzar Residuo Cero. También, en las ventajas de la reparación y reutilización, más allá del reciclaje, y en la necesidad de que los fabricantes de productos asuman su responsabilidad en la prevención, la gestión y la utilidad de implantar sistemas de depósito para devolver los envases.

Por último, se hablará del trabajo de los municipios europeos Residuo Cero, del Plan de Residuos del Ayuntamiento de Madrid o de iniciativas como el agro-compostaje y la red de huertos urbanos.

Posteriormente, durante los días 1, 2 y 3 de abril se celebrará también en Madrid el Encuentro General Anual de la Red Zero Waste Europe.

En Europa, diseñadores pioneros están trabajando en proyectos que hacen frente a la obsolescencia programada y al despilfarro de envases. Estos planes tienen como objetivo afrontar la generación de residuos desde el origen, eliminando el “mal diseño” desde su entrada en la cadena de suministro y proponen soluciones alternativas de residuo cero. Todas estas iniciativas están capitalizando las oportunidades de cambio hacia una economía circular.

El movimiento Zero Waste Europe fue creado para animar a las comunidades a repensar sus relaciones con los recursos. Un número cada vez más creciente de regiones, municipios, grupos locales, empresas y entidades ciudadanas están tomando conciencia y dando pasos hacia la eliminación de residuos en la sociedad.

La red  enlaza y comunica a estos grupos y les apoya ofreciéndo conocimiento independiente y proporcionando herramientas  sencillas para impulsar el cambio de manera más eficiente.

Es a la vez una  red de conocimiento y un grupo  de defensa que representa a comunidades activas en muchos países de la Unión Europea y pretende conseguir que todo el residuo superfluo e innecesario se elimine y todo lo que se produzca y sea puesto en el mercado pueda ser reutilizado, reparado, compostado o reciclado de nuevo en el sistema.  Cualquier cosa que no pueda ser reparada, compostada o reciclada debería ser rediseñada, reemplazada o prohibida su comercialización.

Conferencia La Solución Residuo Cero
Viernes 31 de marzo de 2017
De 10h a 18h en Medialab Prado. C/ de la Alameda, 15. Madrid.

Cómo generar empleo para personas en riesgo de exclusión, evitar residuos y crear bienes con valor

Reciclaje y segundas oportunidades para personas en riesgo de exclusión se dan la mano en Fundació Deixalles que trabaja desde hace más de 20 años en las Islas Baleares.

Sus trabajadores recuperan prendas, electrodomésticos y muebles desechados o recogen neumáticos para convertirlos en suelos blandos para parques infantiles.

La Fundación es finalista este año en la tercera edición del Premio Triodos  Empresas, que reconoce la labor de organizaciones que promueven un cambio positivo en la sociedad.

Deixalles comenzó su andadura con la formación de personas desempleadas en situación de especial dificultad, capacitándolas para reparar residuos voluminosos de carpintería y electrodomésticos y hoy, más de doscientas personas trabajan en la recogida selectiva y el reciclaje de residuos, además de extender su actividad a áreas como la limpieza, la educación ambiental y la promoción del comercio justo.

La mitad de las personas que trabajan en Deixalles han sido recuperados de la exclusión social.

La Fundación asume los principios de la economía solidaria y tiene como objetivo contribuir a construir una sociedad más justa y sostenible favoreciendo la inserción sociolaboral de personas en situación o en riesgo de exclusión de las Islas Baleares, mediante actividades relacionadas, principalmente, con los residuos y la mejora del medio ambiente.

 

1.000 Repair Cafés para reparar y recuperar objetos

Un número de voluntarios cada vez más creciente repara mensualmente más de 18.000 objetos bajo la bandera del Repair Café. El 7 de marzo se ha inaugurado en la localidad holandesa Bathmen el Repair Café número mil. Y en España, el último Repair Café se organizó el 26 de febrero pasado en Prado Medialab, en Madrid, para reparar ropa y tejidos.

Los Repair Cafés son lugares de libre acceso donde todo gira en torno a reparar cosas juntos. En el lugar donde se lleva a cabo el Repair Café hay herramientas y materiales disponibles para reparar toda clase de objetos: ropa, muebles, aparatos eléctricos, bicicletas, juguetes… y un grupo de voluntarios con conocimientos y habilidades para reparar toda clase de artefactos.

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Martine Postma, directora de la Fundación Repair Café, esperaba tener doce Repair Cafés en Holanda en 2009, uno en cada provincia. “El hecho de que actualmente contemos con mil Repair Cafés repartidos en seis continentes es maravilloso -dice- y demuestra que cada vez más personas están hartas de una sociedad enfocada al consumo”.

Según afirma Postma en la web de la Fundación, los Repair Cafés podrían llegar a un público aún más amplio si hubiese más voluntarios especializados en la reparación de smartphones, ordenadores portátiles y tabletas.

“Estos dispositivos son cada vez más comunes en nuestra vida cotidiana y suelen romperse con frecuencia. Sin embargo, los artefactos que más reparan los voluntarios de los Repair Cafés son aspiradoras y cafeteras. Todavía tenemos mucho por hacer en este aspecto”.

Por eso, la Fundación está pensando en la posibilidad para formar a voluntarios en la reparación de estos productos electrónicos de consumo modernos.

El año 2015 terminó con más de 900 Repair Cafés distribuidos por 22 países. En todo el mundo, unos 13.500 voluntarios se esfuerzan por generar menos residuos y realizar más reparaciones con Repair Café.

La fundación Internacional Repair Café publicó el año pasado una declaración de la misión: las cosas deben ser durables y ser consideradas un bien reparable y las instrucciones para las reparaciones deben estar disponibles para todos.

El objetivo de Martine Postma para este año es empezar con clases acerca del Repair Café para todos los alumnos de la escuela primaria. Para ello, la fundación Repair Café elaborará, junto con los profesores interesados, un plan de estudios.

‘Cafés de Reparación’ para evitar tirar objetos rotos

¿Qué hacer con una silla cuando la pata se ha roto, con una tostadora que ya no funciona o con un jersey de lana que han agujereado las polillas? ¿Tirarlos? ¡NO!

Todo se puede arreglar, se puede reparar en los llamados Cafés de Reparación (Repair Café),  lugares de reunión, en los que decenas de voluntarios se afanan en reparar cosas juntos para que no acaben en la basura y tengan una segunda oportunidad, saltándose así  uno de los principales principios del consumismo feroz: la obsolescencia programada.

En estos cafés encuentras las herramientas y materiales para hacer las reparaciones, y abarcan todo tipo de cosas: ropa, muebles, electrodomésticos, bicicletas, menaje, juguetes, etcétera, y también a los especialistas, tales como electricistas, costureras, carpinteros, mecánicos de bicicletas…

Los visitantes traen sus artículos rotos de casa y junto con los especialistas empiezan a hacer sus reparaciones en el local. Es un proceso de aprendizaje continuo. Se puede ser visitante, que lleva un objeto roto, o se puede ser voluntario, para arreglar o  echar una mano a  otra persona.

Café Repair

Café Repair

Además, en estos espacios se enseña a la gente a ver sus cosas de otra manera y a apreciar su valor, señalan sus promotores. “Ayuda a cambiar la mentalidad de las personas. Esto es esencial para activar el entusiasmo de la gente por tener una sociedad sostenible”.

El Repair Café es una iniciativa de la periodista holandesa Martine Postma, que desde 2007 lucha por la sostenibilidad en el ámbito local de muchas maneras. Martine organizó el primer Café de Reparación en Ámsterdam, el 18 de octubre de 2009. Y fue un gran éxito. Esto le llevó a crear la fundación Repair Café en 2010 y desde 2011,  ha proporcionado apoyo profesional a los grupos locales en los Países Bajos y a los de aquellos países que deseen iniciar su propio Café de Reparación.

Hoy existen cerca de 750 Repair Cafés en 18 países del mundo, con un objetivo común: que se tire el menor número de objetos estropeados a la basura.

La organización estima que cada mes los Repair Cafés de todo el mundo evitan que 13.500 objetos se conviertan en residuos.

Estos locales son muy habituales en el norte de Europa y comienzan a tener un fuerte tirón en América Latina.

A España aún no ha llegado este modelo de laboratorio participativo, aunque sí existen experiencias similares que se llevan a cabo en centros autogestionados o en algunos ayuntamientos, por ejemplo, a través de los bancos del tiempo.

Un nuevo supermercado sin envases que no genera residuos y sí, ahorro

Unverpackt,  es un nuevo supermercado, abierto en Berlín, en el que  los consumidores llevan sus propios recipientes y bolsas para no generar más basura.

Aunque el reciclaje y los esfuerzos más eficientes por tratar los residuos de los envases ya hacen una diferencia en la cantidad de basura que se va a los vertederos, todavía producimos mucha basura y más de la que es sustentable, señalan sus dos responsables y publica Ecoportal.

La idea es eliminar los residuos producidos por envases de alimentos incluso antes de ponerlos en nuestro carrito de compras. Un nuevo concepto de supermercado en Alemania, que prtende conseguir “cero residuos” al alentar o, en este caso, obligar a los consumidores a usar contenedores reutilizables.

La tienda es una idea original de Sara Wolf y Milena Glimbovski. Ellas quieren que los consumidores tengan la posibilidad de elegir la cantidad de alimentos que compran, así como la cantidad de residuos que generan.

Aunque gran parte del esfuerzo está financiado por inversores privados, el equipo del proyecto llevó a cabo un crowdfunding (microfinanciación colectiva) para obtener los últimos 61.000 dólares que necesitaba para poner en marcha el primer local en Berlín.

En tres semanas, el equipo superó la cifra que pedían y consiguió unos 124.000 dólares.

Además de no generar residuos con envases que no se pueden reutilizar después, los consumidores y la empresa se ahorran también el coste de los envases.