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En España solo se recicla el 10% de toda la ropa de la que nos deshacemos

La Unesco declaró el 17 de Mayo el Día Mundial del Reciclaje. Una oportunidad para recordar la estrategia de Reducir, Reutilizar y Reciclar que busca reorientar el comportamiento de los ciudadanos para mejorar el medioambiente, para concienciar a la sociedad sobre la importancia de desechar los residuos de manera adecuada. Un hábito con el que no solo protegemos los recursos de las generaciones venideras, sino con el que ayudamos a frenar el cambio climático al que debemos hacer frente.

Para recordar este día, traigo dos iniciativas de dos plataformas que trabajan por el reciclaje y la sostenibilidad: la Fundación Humana, organización que promueve la protección del medio ambiente a través de la reutilización de textil y lleva a cabo programas de cooperación al desarrollo en África, América Latina y Asia y One Oak Brand, una firma de moda española que apuesta por darle una segunda vida al plástico y reutilizará 60.000 botellas de este material en 2019 como componente principal de sus mochilas.

La Unión Europea obligará a sus Estados miembros a reciclar en 2020 el 50% de todos los residuos domésticos, incluido el textil. La fecha límite está a la vuelta de la esquina y de momento en España solo se recicla el 10% de toda la ropa de la que nos deshacemos.

Mientras otros residuos urbanos han crecido en sus porcentajes de recuperación, el textil es el gran olvidado de las administraciones. Instalar más contenedores en la vía pública es la medida más urgente para evitar que cada año 900.000 toneladas de ropa acaben inutilizadas en vertederos, señalan los responsables de Humana.

Advierten de que pese a que la gran parte de las prendas que desechamos son susceptibles de tener una segunda vida, apenas un 10% se recupera selectivamente por un gestor autorizado para promover su reutilización. El resto (900.000 toneladas) acaba en vertederos donde es enterrado. Si este dato es preocupante, aún lo agrava más el hecho de que el residuo textil es la quinta fracción que más se genera (tras la orgánica, los envases y plásticos, el papel y el cartón, y el vidrio), y la que presenta el porcentaje de valorización más alto, por encima del 90%.

Cada vez que se recicla y se reutiliza, se contribuye a la protección del medio ambiente; se alarga la vida útil de los productos y, cuando ésta finaliza, son reintroducidos en el mercado asumiendo la lógica de la economía circular, se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero y se crean puestos de trabajo en el llamado sector verde.

Desde esta entidad apuestan por implementar una adecuada red de contenedores en los municipios, según la cual, debería haber un punto de recogida de textil por cada 250-500 habitantes para alcanzar los objetivos que impone la Directiva Marco Europea, pero la proporción actual es de uno por cada 3.000–5.000 en el mejor de los casos. Además, la distancia óptima entre el usuario y un contenedor debe ser inferior a 100 metros.

En lo que llevamos de año, de enero a abril, han recuperado 4.112 toneladas, equivale a prolongar el ciclo de vida a 8,5 millones de prendas. Además, representan un ahorro de 13.062 toneladas de CO2 a la atmósfera.

El pasado mes de marzo, la ONU creó la Alianza de las Naciones Unidas para la Moda Sostenible. Una organización que busca “detener las prácticas perjudiciales para el medio ambiente y la sociedad en este sector y convertirlo en un motor de la acción ambiental”. Las estimaciones sugieren que para 2030 la producción de la industria de la moda y del calzado crecerá un 81%, hasta 102 millones de toneladas de prendas.

En este camino hacia la sostenibilidad, una de las posibilidades que se plantea en la industria es la de absorber parte del millón y medio de toneladas de plástico que se generan sólo en nuestro país al año, según datos recogidos en el informe Maldito Plástico de Greenpeace, y convertir así el plástico en productos de moda para darle una nueva vida.

One Oak Brand, una firma de moda española creada por los emprendedores Carlos y Guillermo Íñiguez, ha apostado por el plástico reciclado para dar vida a sus mochilas de diseño. Estos nuevos hilos, llamados “recover”,  garantizan un producto más sostenible con el que se ahorra agua, energía, se reducen las emisiones de CO2.

La materia prima de la que se parte es el poliéster reciclado que, entre otras cosas, consigue el mismo rendimiento técnico que otras fibras de poliéster dejando una menor huella medioambiental, ya que se alarga su vida útil.

Las cifras que manejan en la firma es que van a reutilizar 60.000 botellas al cierre de 2019, que habrán sido reconvertidas en mochilas.

Por el hecho de utilizar plástico reciclado, One Oak reducirá la huella de carbono de cada mochila hasta en un 30%.

Ropa deportiva fabricada con plásticos recogidos de los océanos

The Running Republic es la primera marca de ropa deportiva sostenible para corredores, con sede en el Maresme, en Premià de Dalt, que  elabora las prendas con materiales reciclados y producción ética y que va a ser lanzada al mercado este martes 26 de marzo en la plataforma de microfinanciación colectiva Kickstarter.

 

Las prendas de esta primera colección están diseñadas con tejidos hechos de botellas y basura de plásticos recogidos en los océanos y se elaboran en industrias locales y fábricas certificadas y que ha conseguido reducir al máximo la huella de carbono.

La producción de todas las prendas se realiza en España y Portugal y todas tienen atributos técnicos para garantizar la práctica deportiva como ligereza, elasticidad en cuatro direcciones, compresión muscular, protección UV y anti-olor, según señala Paolo Quagliotti, responsable de la empresa.

The Running Republic se creó en diciembre de 2018, aunquensus fundadores llevan trabajando en el proyecto desde dos años antes, entre investigación de materiales y recursos, búsqueda de proveedores, desarrollo de producto y test del mismo.

La producción se llevará a cabo entre Mataró y Oporto en función de los volúmenes de fabricación y las previsiones apuntan a que acabarán trabajando un 80% en Portugal y un 20% en Mataró.

Para el lanzamiento se han elaborado siete modelos de hombre y otros tantos de mujer, cada uno de ellos. Se trata de diferentes modelos para correr, desde camisetas hasta sudaderas técnicas, pantalones cortos y leggings  y una chaqueta cortaviento con un tejido italiano de plana de polyester reciclado de botellas de post consumo con un 24% de elastán. Es una prenda muy elástica con un acabado impecable.

Con el lanzamiento en Kickstarter pretenden validar el producto y el modelo de negocio directamente con el consumidor, y por otro lado buscar financiación por micromecenazgo “que garantice, al no tener financiación externa, el mantenimiento de los compromisos con los valores de sostenibilidad y cumplir con las expectativas del accionariado. Además, creemos que Kickstarter es una plataforma que ha empujado a proyectos muy potentes relacionados con la sostenibilidad y que allí se encuentra nuestro target”, explica Paolo Quagliotti.

La campaña estará activa esta tarde y se mantendrá hasta el 2 de mayo (38 días). Si se alcanzan los 50.000€ de financiación, automáticamente se abrirá la posibilidad de elegir no solo los modelos sino dos colores de cada modelo, en la promoción que han abierto en la plataforma.

 

 

 

 

 

Una fibra textil reutilizable hasta el infinito

Moral Fiber, que en español se traduce como “fibra moral”, es el primer producto textil que se ha diseñado y fabricado en todo el mundo utilizando únicamente ropa vieja, gracias a un gran equipo, formado por ingenieros, científicos y diseñadores, con tal de impulsar el mundo de la moda hacia un futuro mucho más sostenible.

El  resultado es una fibra que se utiliza para crear productos textiles de forma totalmente sostenible, ya que se puede reutilizar todas las veces que queramos, gracias a un proceso químico que se encarga de extraer el poliéster de una mezcla de materiales y crea un nuevo hilo, para que sea 100% circular y 100% infinito, según publica ONU Medio Ambiente.

Imagen, ONU Medio Ambiente.

De momento, este proceso se encuentra en una fase de prueba en la ciudad de Los Ángeles, pero dentro de poco pretenden  llevarlo a otros países del mundo, en los cuales los niveles de consumo y residuos sean muy altos, con tal de que puedan reciclar la ropa y fabricar estos hilos. Un punto fuerte de esta tecnología es que puede ser transportada en un contenedor de envíos pequeño, lo que facilita su distribución.

La planta de Los Ángeles procesa cada día alrededor de 100 kilos de ropa proveniente de tiendas locales, pero el equipo está analizando cómo aumentar la producción y el próximo año planea lanzar una colección con una marca importante, ya que cuentan con el apoyo de grandes actores de la industria de la moda.

Akshay Sethi y Moby Ahmed son los impulsores del proyecto y creadores de este proceso innovador que es capaz de extraer poliéster de cualquier material mezclado, por lo que puede ser adecuado para reciclar otros plásticos, es decir que con este proceso no solo se pueden reciclar productos textiles, aunque es para lo que se utiliza actualmente, sino que también se podrá reciclar muchos otros productos, como por ejemplo, botellas de plástico o películas.

El camino de Sethi y Ahmed ha sido largo y ha pasado por varias fases de ensayo y error desde que ambos comenzaron a explorar formas de recuperar el poliéster -el tejido más común en la ropa de producción masiva-,  mientras estudiaban en la Universidad de California, en Davis. Posteriormente, en 2015, fundaron Ambercycle (actualmente Moral Fiber), donde comenzaron a trabajar con microbios para descomponer el poliéster.

A través de su campaña Mares Limpios, ONU Medio Ambiente insta a los gobiernos, empresas y consumidores a reducir el uso de plásticos de un solo uso con el fin de conservar los océanos y proteger su biodiversidad y alienta a inventores, diseñadores e investigadores a buscar formas de vencer nuestra adicción al plástico.

Los microplásticos, que se producen cuando los plásticos empiezan a desintegrarse, son un problema grave. Algunas estimaciones indican que al menos 51 billones de estas partículas ensucian nuestros mares, por lo que esta nueva tecnología podría ser de mucha ayuda para el futuro del planeta.

Akshay Sethi  cree que Moral Fiber es un arma más en la batalla contra la contaminación por plásticos que afecta los océanos. Quiere trabajar para mantener el poliéster fuera del mar y también frenar la fuga de microfibras que se desprendan de los textiles y entran en los ríos y océanos.

“Toda la ropa hecha con Fibra Moral se puede reciclar infinitamente y cuando se trata de los ciclos de vida de un producto, debemos volver a lo infinito. Es el único camino”, señala.

Una app que ayuda a llevar una vida sin plástico

Go Zero Waste es un proyecto de aplicación para poder llevar una vida sin plásticos, que ayudará a realizar pequeñas acciones para reducir el montón de basura que genera cada persona en su día a día.

Sus creadores han comenzado una campaña de microfinanciación en la plataforma Ulule para poder llevar a cabo el proyecto. Preocupados por la gran cantidad de plástico que consumimos y el impacto de nuestro consumo en el planeta, están decididos a cambiar nuestros hábitos y empezar el camino hacia una vida sin residuos. Quieren crear la herramienta que anime a otras personas a sumarse al cambio de manera ágil, fácil y atractiva.

Necesitan recaudar 10.000 euros para crear la primera versión de la app y expolican que Go Zero Waste será la herramienta digital para llegar a vivir sin generar residuos, (objetivo Zero Waste)).

Si se reúne la cantidad necesaria para desarrollarla, la app estará disponible en unos meses de manera gratuita para IOs y Android.

Con la aplicación se podrá crear la lista de la compra con los productos necesarios para la compra de la semana/mes, descubrir alternativas Zero Waste a los productos de uso cotidiano, acceder a menús y recetas para una dieta saludable, con productos ecológicos y de proximidad y encontrar otros servicios como bares, restaurantes, hoteles y empresas que tengan una conciencia y metodología Zero Waste.

También será posible, según los promotores de la app, encontrar dónde comprar los productos de la lista cerca, crear la mejor ruta para optimizar el tiempo de compra y conseguir descuentos por traer tus propios recipientes y recibir promociones de los comercios habituales.

Y si no se dispone del tiempo necesario, te traen la compra a casa de forma sostenible: a pie, en bici o en moto eléctrica. La pp permite además enviar la lista de la compra y el mejor horario para recibir a domicilio y con la red de Zero Wasters lo llevan a casa o al trabajo.

Los usuarios de Go Zero Waste app podrán conseguir descuentos en tiendas y servicios al utilizar la aplicación, retos personalizados para alcanzar el objetivo Zero Waste en 1 semana, 1 mes o un 3 meses y puntospor cada residuo no generado que se pueden intercambiar por entradas, productos o promociones de las empresas adheridas a la plataforma.

Más información en: https://es.ulule.com/gozerowaste-app/

Traviesas de ferrocarril fabricadas con plásticos y neumáticos reciclados

La empresa italiana Greenrail, con sede en Milán, fabrica traviesas de ferrocarril duraderos, utilizando una mezcla de residuos plásticos de origen urbano y de neumáticos al final de su vida útil. El próximo objetivo del fabricante será integrar los paneles solares a sus productos.

La empresa milanesa Greenrail, creada en 2012, fabrica traviesas de ferrocarril utilizando plásticos reciclados así como neumáticos fuera de uso para la fabricación de su covertura externa, según recoge en su boletín la Fundación para la Economía Circular.

Los productos Greenrail tienen mejor resistencia a la congelación y descongelación -señalan los responsables de esta empresa-, una vida más larga y reduce la vibración y los niveles de ruido generados por el tráfico ferroviario, en comparación con las traviesas estándar actuales en el sector.

Para un kilómetro de ferrocarril, se utilizan 35 toneladas de materiales reciclados, de los cuales, la mitad son neumáticos y la otra mitad plástico reciclado. La compañía italiana está desarrollando actualmente el programa solar Greenrail, que tiene como objetivo integrar paneles solares pequeños en los travesaños. Esta tecnología podría producir de 30 a 35 megavatios hora (MWh) de electricidad anuales, energía suficiente para alimentar a diez hogares al año, según el director de operaciones de Greenrail, Firas Buní.

Para su desarrollo, Greenrail cuenta con el apoyo financiero del programa marco de la Comisión Europea, Horizonte 2020, y de organizaciones como la Fundación para el Desarrollo Sostenible de Italia y la Fundación Politécnico de Milán.

¡A limpiar el mundo de plásticos!

Este sábado 15 de septiembre con motivo de la campaña A limpiar el mundo (Clean Up the World) van a realizarse limpiezas por todo el mundo para combatir la contaminación por plásticos. Por este motivo desde Amigos de la Tierra está organizando limpiezas reivindicativas a través de sus grupos locales, con el objetivo de limpiar el entorno y llamar la atención sobre la contaminación provocada por los envases plásticos de usar y tirar.

En esta campaña, Amigos de la Tierra pretende dar un paso más y realizar auditorías de marca con el fin de identificar a qué empresas corresponden los diferentes envases que nos encontramos abandonados en nuestro entorno. “Los verdaderos culpables de la contaminación de plásticos en mares, ríos y entornos terrestres son las empresas que ponen en el mercado toneladas de plástico de usar y tirar sin importar sus repercusiones sobre el medio ambiente y la sociedad”, señala la organización.

Esta actividad forma parte de la de la Operación PlasticOff. Una campaña con la que la asociación ecologista pone a disposición de la ciudadanía consejos para reducir el uso de plásticos en el día a día, informar sobre convocatorias de limpiezas reivindicativas y proporcionar información para reclamar a empresas y administraciones que cambien sus políticas para frenar el uso desmedido de plásticos de usar y tirar.

La operación Plastic off pretende reducir el impacto de la contaminación por plásticos y para eso, es necesario cambiar nuestros hábitos y movilizarnos para reclamar cambios en los supermercados y en las políticas de las administraciones.

Algunos consejos de Amigos de la Tierra para empezar a cambiar:

Lleva siempre contigo una bolsa de tela. Además de evitar el uso de una bolsa de plástico, te ahorrarás los 5 céntimos. que cobran por bolsa.

Lleva también tu cantimplora. Podrás rellenarla y saciar tu sed sin necesidad de comprar botellas de plástico.

Elige siempre productos sin plástico, evita las bandejitas y otros envoltorios plásticos. Compra en el mercado de tu barrio, y promueve el comercio local.

Lleva tus bolsitas para la fruta y otras verduras que te obliguen a pesar.

Mejor todavía: apúntate a un grupo de consumo, así además de evitar plásticos, estarás apoyando a proveedores locales y consumiendo productos respetuosos con el medio ambiente y con tu salud.

Rechaza las pajitas, no son necesarias. Y si por cualquier cosa las necesitas, hay alternativas reutilizables. Hasta la propia de plástico te la puedes llevar a tu casa y lavarla.

Antes que comprar bebidas en botellas de plásticos, bricks o latas, opta por las de vidrio. Hazte tus propios zumos, limonada, hazte té helado…

Utiliza vajillas reutilizables, esta es la mejor alternativa, aunque también puedes optar por vajillas de cartón, es una opción menos ecológica porque suelen utilizarse con un fin de usar y tirar, pero siempre serán más respetuosas con el medio ambiente que las plásticas.

Deja de utilizar film o papel de plata. Utiliza tuppers, los podrás reutilizar una y otra vez, si son de vidrio, mejor.

Compra productos a granel.

No compres alimentos congelados o precocinados. Cuece tú mismo varias verduras a la vez en la olla exprés, prepara raciones de legumbres y congélalas.

Si compras pañales, pásate a los de tela. Tendrás que poner varias lavadoras, pero ya tienes que poner unas cuantas… Evita además las toallitas húmedas. Agua y jabón con una esponja cuando estés en casa, es mucho mejor opción para la piel de los bebés, y encima más ecológico.

No utilices las cafeteras de cápsulas desechables, si la tienes, y no quieres deshacerte de ella, tienes que saber que existen capsulas reutilizables.

No uses maquinillas de afeitar desechables.

Prueba alternativas a las compresas y tampones. La copa menstrual o las compresas de algodón son buenas alternativas y además más baratas.

Si fumas, lleva contigo un cenicero portátil y nunca tires las colillas al suelo.

Si estás en un supermercado y no tienes más opción que comprar un producto con plástico, al llegar a caja, saca tu tupper, retira el plástico del producto en cuestión y déjalo en la caja. Cuanta más gente realice este acto reivindicativo más presión para los supermercados.

Pregunta por productos a granel, aunque sepas que no los tienen. Cuanta más gente los demande, mayor será la presión para que exista la oferta.

Pregunta también por envases reutilizables. Sabemos que no existen, pero igual que antes, cuanta más gente los demande, mayor presión habrá para su vuelta al mercado (existían hace menos de dos décadas).

Pide una hoja de reclamaciones y deja claro que no quieres productos envasados en plástico.

Más información sobre la campaña enhttps://www.tierra.org/operacionplasticoff/

Más economía circular para frenar las emisiones de CO2

El reciclado de plásticos y metales podría permitir a la Unión Europea (UE) neutralizar sus emisiones de CO2 para 2050, según se afirma en un nuevo estudio publicado por Material Economics.

El informe investiga cómo una economía más circular puede contribuir a reducir estas emisiones y señala que al aumentar la tasa de reciclado para los cuatro materiales más importantes en términos de emisiones (acero, plásticos, aluminio y cemento), la UE podría reducir sus emisiones industriales en más del 50%, dice el informe, publicado por la Fundación para la Economía Circular.

Imagen de la Fundación para la Economía Circular.

“Una economía más circular puede reducir las emisiones de la industria pesada en un escenario ambicioso, hasta 296 millones de toneladas anuales de CO2 en la UE para 2050, del total de 530 millones de toneladas (y unos 3,6 mil millones de toneladas anuales globales)”.

A tenor de las estimaciones, se espera que la producción de materiales genere no menos de 900 mil millones de toneladas (gigatoneladas) de CO2 para finales de siglo si la tendencia actual persiste. “Para llevar esta cifra al volumen más manejable de las 600 gigatoneladas es esencial confiar más en la economía circular”, dicen los autores del estudio, que afirman también que el potencial es enorme para los sectores del acero, aluminio y plástico, no tanto para el cemento, si estos materiales se reciclan de modo que se preserven sus cualidades.

El estudio indica que el 56% de los plásticos podrían reciclarse mecánicamente y que los procesos de diseño y desmontaje al final de su ciclo de vida deben cambiar para que el reciclado sea económicamente viable. Para el acero y el aluminio, la tasa de reciclado posible es del 70% y 50%, respectivamente.

No más plásticos con nuestros alimentos

A pesar del grave problema medioambiental que supone la sobreproducción y consumo de plásticos de un solo uso, los supermercados siguen poniendo capas y capas de plásticos en los alimentos que nos venden, agravando este problema de contaminación.

Es lo que denuncia Greenpeace que hace unos días ha puesto en marcha una nueva campaña de firmas para pedir a los supermercados que eliminen los envases de plástico de un solo uso de sus productos.

Estos envases suponen un gran problema medioambiental, señala Greenpeace, para quien el problema sólo puede solucionarse de forma efectiva si se ataca  la raíz del problema: la producción y el elevado consumo de plásticos.

“Los supermercados tienen un papel crucial en esta situación, ya que la gran mayoría de sus productos están envasados y ofrecen escasas alternativas a las personas consumidoras. Sin embargo, los supermercados pueden cambiar la situación, ser líderes en esta batalla ambiental si comienzan a ofrecer productos a granel y otras alternativas a los plásticos”.

Efe verde

La organización ecologista señala que la producción y el consumo de plásticos sigue aumentando cada año a un ritmo alarmante, por lo que el flujo de estos materiales al medio ambiente continúa en aumento. Se estima que hasta 12 millones de toneladas llegan a los océanos cada año, y que el equivalente a un camión de basura acaba en el mar cada minuto.

“Los plásticos de un solo uso generan graves problemas en los océanos impactando en la fauna marina e indirectamente en el ser humano. Más de 550 especies de animales del mar ingieren objetos de plástico y/o se enredan con ellos, lo que obstaculiza su desarrollo vital y en algunos casos causa su muerte”.

Aunque el reciclaje se ha planteado hasta ahora como la mejor solución, se sabe que aproximadamente el 90% de los plásticos que se consumen no se reciclan. Más del 60% de todo el plástico que se ha producido hasta el momento continúa acumulándose en vertederos, o en el medio ambiente. La solución pasa por reducir la producción y el consumo de plásticos de un solo uso, pide Greenpeace.

En esto como en muchas cosas, España va a la cola de los países europeos. Los países que menos vertidos de plástico producen y echan al mar son los nórdicos, que fueron también los primeros que empezaron a cobrar por las bolsas de plástico.

El Gobierno español presentó septiembre pasado un proyecto de Real Decreto con el que se quiere prohibir la distribución gratuita de bolsas de plástico convencionales en tiendas y supermercados para 2020, fecha desde laque solo se podrán distribuir reutilizables y compostables. La norma impone cobrar por las bolsas de plástico entre 5 y 15 céntimos de euro, excepto las muy ligeras, que son las que se utilizan en pescaderías y fruterías de supermercados, hasta su prohibición definitiva en 2020. Sin embargo, el 1 de marzo no ha entrado en vigor este Real Decreto y ha sido aplazado hasta no se sabe cuándo.

Campaña de firmas.

España, el país que más plástico tira al vertedero y dificulta el avance a la economía circular

España es el segundo país europeo que más plástico recicla por habitante. Pero también, es es el que más plásticos manda a vertederos. La falta de restricciones de envío al vertedero y lo barato que sale esta opción en España, dificultan el avance hacia una economía más circular y sostenible.

Así lo señalan los datos de un estudio de gestión de residuos plásticos elaborados por Plastics Europe, que muestran la dicotomía española: una buena evolución en el reciclado mecánico y un estancamiento en la reducción de los residuos que acaban en los vertederos. De hecho, en el periodo 2012-2016, mientras que en Europa se ha reducido un 20% la cantidad de plásticos enviados al vertedero, en España esa cantidad no sólo no ha disminuido, si no que ha crecido un 4%.

Aunque cuenta con un amplio margen de mejora, el informe señala que España es el segundo país europeo que más plásticos está reciclando por habitante, unos 18 kg por persona al año. Sin embargo, su peor gestión se da en cuanto al depósito en vertederos,  es el país europeo que más residuos plásticos desaprovecha enviándolos a los vertederos:  23 kg por persona al año.

En total, la tasa de recuperación de residuos plásticos en 2016 en España ha alcanzado el 54%. De ellos, el 37% corresponde a reciclado mecánico y el 17% al uso de estos residuos para producir energía alternativa. El 46% restante acabó desperdiciándose en los vertederos (más de un millón de toneladas).

Aprovechar el plástico desperdiciado en los vertederos en el año 2016 supondría un ahorro considerable, ya que su valor, sólo en términos de materias primas plásticas, es del orden de 1.500 millones de euros. Una cifra con la que conseguiríamos pagar la factura anual de la luz de casi un millón y medio de hogares españoles o pagar el salario medio de más de 56.000 personas en nuestro país.

Todos estos datos están recogidos en el informe Plásticos – Situación en 2017, elaborado por PlasticsEurope, la asociación europea de fabricantes de materias primas plásticas, y que recoge los datos más actualizados disponibles sobre la recuperación de residuos plásticos post-consumo en España y Europa.

Para Ignacio Marco, director general de PlasticsEurope en la región ibérica, “No podemos considerar el vertedero como una opción de gestión de residuos, ya que es una clara barrera al uso eficiente de nuestros recursos y, además, es más una fuente de arrojar basura. En España la práctica del vertedero está demasiado extendida y mientras esta situación no cambie, será sumamente difícil cumplir con la jerarquía de residuos, como establecen las legislaciones europea y española, y fomentar alternativas más sostenibles, generadoras de riqueza, tejido industrial y empleos”.

Existen alternativas al vertedero como el reciclaje mecánico, el reciclado químico o el uso de residuos como fuente de energía renovable alternativa que sí aprovecharían el valor de los plásticos al final de su vida útil, convirtiendo estos residuos en un recurso clave para avanzar hacia una economía más circular.

Estas alternativas se pueden fomentar de diferentes maneras, pero existen dos que ya han dado sus frutos en otros países de Europa. La primera es incrementar las tasas de entrada a vertedero, de forma que compense utilizar otras opciones más sostenibles. En el Reino Unido, por ejemplo, el incremento de las tasas ha supuesto que en cuatro años (2012 -2016) se haya reducido en un 60% la cantidad de residuos depositada en vertedero.

La segunda, y más efectiva  aún, según los fabricantes, es limitar la entrada a vertedero de residuos reciclables y recuperables. Esto es lo que hizo Alemania en 2005, y dos años más tarde consiguió reducir en un 95% la cantidad de residuos depositada en vertedero.

La situación de España contrasta con la del conjunto de Europa, donde en 2016 sólo un 27% de los residuos plásticos acabó en los vertederos. La diferencia es aún mayor en comparación con países líderes en gestión de residuos y protección medioambiental como Suiza, Alemania, Suecia o Dinamarca. Allí la tasa no supera el 3% ya que se recuperan la casi totalidad de los residuos plásticos, gracias a la aplicación de medidas anti-vertedero.

Supermercados con estantes libres de plásticos

La cadena de supermercados ecológicos Ekoplaza ha abierto en Ámsterdam su nuevo establecimiento piloto, con un pasillo libre de plásticos, que tiene más de 700 productos sin plástico, que incluyen carne, arroz, salsas, productos lácteos, chocolate, cereales, frutas y verduras.

La iniciativa ha provocado numerosas llamadas de ONG para que otros Estados miembros las promuevan en sus territorios.

El envasado se realiza con nuevos materiales biológicos compostables y materiales tradicionales, según la idea inicial de la organización británica especializada en la lucha contra la contaminación por plásticos  A Plastic Planet. La cadena Ekoplaza prevé implementarla en sus 74 establecimientos antes de finales de este año. Los productos dentro del pasillo llevan una nueva etiqueta destinada a ayudar a los compradores a identificar rápidamente los productos que están libres de envases plásticos.

Imagen de Zero Waste Europa.

Zero Waste Europa ha dado la bienvenida a cualquier iniciativa que genere conciencia sobre la cantidad innecesaria de envases de plástico de un solo uso. Pero los pasillos libres de plástico ya están presentes en muchas tiendas de Europa que ofrecen solo productos a granel o envueltos en papel, cartón u otras alternativas con certificación ecológica.

El problema de los plásticos que contaminan los océanos y dañan y matan la vida silvestre ha acelerado la agenda después de que la Comisión Europea publicara su reciente estrategia sobre plásticos y la serie documental de la naturaleza de la BBC Blue Planet II incidiese en este grave problema.

La estrategia de plásticos, publicada por la Comisión Europea en enero 2018 como parte del paquete de economía circular, pretende que todos los envases de plástico en el mercado de la UE sean reciclables para 2030. Se alentará a la industria del plástico a garantizar que se utilicen 10 millones de toneladas de plásticos reciclados en nuevos productos para 2025.

En la Unión Europea, la legislación sobre plásticos de un solo uso se presentará antes del verano, según Frans Timmerman, vicepresidente del gabinete ejecutivo de la UE. El paquete de medidas sobre residuos va a dar lugar a una intensificación del reciclaje de residuos y va a contribuir a la creación de una economía circular. Mejorará la forma en que se gestionan los residuos y fomentará la reutilización de los materiales valiosos contenidos en los residuos.