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"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

Atleti: lo del estadio, vale… ¿pero lo del nuevo escudo?

Montaje fotográfico con el nuevo estadio y el nuevo escudo del Atleti (CLUBATLETICODEMADRID.COM).

Montaje fotográfico con el nuevo estadio y el nuevo escudo del Atleti (CLUBATLETICODEMADRID.COM).

Este viernes llegaba con noticias para los colchoneros. El Atleti iba a anunciar el nombre de su nuevo estadio. El seguimiento en Twitter de la noticia era bastante revelador. El veredicto final era más o menos de alivio. Sabedores de que iba a incluir un nombre comercial, la opción Wanda Metropolitano es que del mal, el menor.

El hincha colchonero debe aceptar que si se quiere competir mano a mano con los grandes de Europa, el fútbol actual requiere cosas como un nombre comercial en el estadio. No gusta, pero es así. El club, con muy buen criterio, ha apaciaguado el fuego añadiendo un nombre muy querido, el del viejo Metropolitano. Esto deja abierto a que los hinchas, estoy seguro, puedan llamarlo así y no usar el nombre del grupo inversor chino.

Pero cuando la tribu india se secaba, aliviada, el sudor, llegó la bomba: han rediseñado el escudo. Esa no nos la esperábamos. El cambio ha sentado mal. Es a peor. A efectos de estilo, redondea las formas, reduce a tres los colores, y para que el madroño caiga en el centro del escudo, se ha cambiado de sentido su posición con la del oso.

Está claro que se avecinan cambios importantes y que el Atleti está en un momento de su historia clave, que supone dar el salto a la élite europea. Por eso, llevar el nombre de Wanda se entiende. Lo que no queda tan claro es el motivo detrás de un cambio tan drástico en el principal símbolo del club. A bote pronto, aumentar con mucho las ventas de mercadotecnia, con la excusa del nuevo logo. Pero mucho que aumenten esas ventas, lo que no tiene precio es el descontento de la hinchada.

Y es que ya lo dijo Luis Aragonés, increpando a un cuarto árbitro: “Y usted, no pise ese escudo”. 

¿Le conviene al Real Madrid no ganar al Borussia Dortmund en la Champions?

Insistió mucho Zidane ayer en rueda de prensa. El Real Madrid saldrá a ganar en el partido ante el Borussia Dortmund para tratar de acabar la fase de grupos líder de su grupo.

Modric ante el Borussia Dortmund

Modric ante el Borussia Dortmund (EFE).

Pero, viendo cómo se están quedando los grupos, surge una pregunta: ¿le interesa a los blancos quedar en la primera posición?

Ahora mismo, y con la mitad de los grupos ya finalizados, así quedaría la cosa (*en mayúscula, equipos con su posición ya segura):

Siendo primeros, les podría tocar el BAYERN, el MANCHESTER CITY, el PARIS SAINT-GERMAIN, el BENFICA, el Bayer Leverkusen o el Oporto.

Siendo segundos, les podría tocar el ARSENAL, el MÓNACO, el LEICESTER, el NÁPOLES o la Juventus.

Pues sí, viendo a los equipos que le podrían tocar en el sorteo de los octavos de la Champions, al Real Madrid no le conviene ganar al Borussia Dortmund, pues en el bombo de los segundos habrá tres rivales que son claros candidatos al título (Bayern, City, PSG), mientras que en el de los primeros solo hay uno (la Juve) o quizás dos (contando el Arsenal).

Messi ya no da miedo en los clásicos

Leo Messi lamenta el empate del Real Madrid al final del partido

Leo Messi lamenta el empate del Real Madrid (1-1), al final del partido. (EFE)

Parece mentira que el mejor jugador del mundo se haga pequeñito en uno de los duelos más importantes de la temporada. Leo Messi, el mayor goleador en la historia de los clásicos (14 goles, empatado con Di Stéfano), lleva seis partidos ante el Real Madrid sin marcar. Más de 500 minutos sobre el césped sin brillar y sin ser determinante ante su víctima favorita.

Nadie duda de su calidad futbolística pero esta cifra comienza a ser preocupante. ¿Qué le pasa a Messi cuando se enfrenta al Real Madrid? ¿Le puede la presión? ¿Tiene miedo a las comparaciones con Cristiano Ronaldo?

En el partido del sábado Leo estuvo desaparecido. Solamente tuvo una oportunidad clara, un mano a mano ante Keylor Navas pero no consiguió batirlo. El disparo del argentino se fue demasiado cruzado y desaprovechó la ocasión de poner el 2-0 en el marcador y casi sentenciar el partido, un gol que les hubiera dado tranquilidad y, quizá, los tres puntos.

Y no solo eso, es que la pulga tampoco destacó precisamente por sus asistencias o jugadas personales. Perdió un total de 13 balones. Algo que a los culés nos cabrea, y mucho. Es verdad que todos los equipos ponen su foco de atención sobre Messi, que si cualquier delantero tiene detrás a un defensa, él tiene a tres. Pero debería estar acostumbrado a ello.

A pesar de que es el jugador más determinante del Barcelona, Leo Messi ya no da miedo en los clásicos. Los madridistas ya no le temen como antes y eso es una mala señal para los azulgrana. La última vez que anotó en un duelo de este calibre fue en la temporada 2013/2014: un hat trick en el Bernabéu que dio la victoria a su equipo (3-4). Cuanto menos preocupante.

Por Noelia Pérez @NoeliaPerez13, decepcionada.

Giovanni Simeone alimenta el peor miedo de los atléticos

Simeone, este sábado en el Calderón (EFE).

Simeone, este sábado en el Calderón (EFE).

Lo dijo Giovanni Simeone este sábado. El hijo mayor del Cholo habló en los micrófonos de Onda Cero y dijo algo que hace sentir escalofríos: “El fichaje de mi padre por el Inter se dará en algún momento”.

Es cierto que ese vínculo del entrenador bonaerense con el equipo neroazzurro se viene comentando desde que llegó al Atleti y las cosas empezaron a ir bien. El propio Cholo no ha ocultado nunca su ilusión por dirigir a un club en el que cuajó algunos de sus mejores años como futbolista.

Pero el momento de las palabras del ‘Cholito’ hacen aumentar el miedo de una afición que ve que ese momento innombrable puede llegar: el día en el que el Cholo diga adiós al Atleti.

Giovanni Simeone se está haciendo un nombre como futbolista en Italia. Hace una semana metió dos goles a la Juventus con su equipo, el Genoa. Es otro de los síntomas de que la etapa del Cholo en el Atleti, la inolvidable, intensa, maravillosa, dura y reconfortante etapa del Cholo en el Atleti, se acabará más pronto que tarde.

Primero, llegó en septiembre la renovación a la baja del entrenador, pasando de 2020 a 2018 como fecha del fin de su contrato. Antes, en mayo, tras la tremenda decepción de perder la final de la Champions en Milán (caprichos del destino), Simeone ya sembró la duda al decir que tenía que “pensar”. Miguel Ángel Gil Marín tuvo que viajar en verano a Buenos Aires para convencer al Cholo de que siguiera. Son varias las voces que dicen que el argentino tenía decidido tirar la toalla, tras la terrible decepción de San Siro.

Lo oficial es que Simeone será el técnico del Atleti en el primer año de La Peineta (o como diablos se vaya a llamar). Pero este año las cosas no están yendo tan bien en Liga. Se percibe que las cosas no son como antes de Milán. Ya no. Leía este sábado un tuit (el autor es Jesús Barbero), que decía que “el Cholo ha querido ser grande con una directiva pequeña y la realidad es cabezona“. Muy acertado. Y muy revelador.

¿Y después del Cholo? Es pronto para pensarlo, pero el pos-cholismo es un abismo inmenso que tendrá que afrontar la afición y sobre todo, el propio club, con firmeza. Jugadores clave que sin disimulo vinculan su permanencia en el club a la de Simeone, una filosofía grabada a fuego en jugadores y afición, una forma de entender el fútbol… el legado del Cholo es grande y habrá que ver cómo sobrevive el Atleti a él.

Hay muchos ejemplos de equipos que siguen manteniendo el nivel e incluso lo mejoran tras la marcha de un símbolo del calibre de Simeone (me viene a la mente el triplete de Luis Enrique), pero pensar la posibilidad de un Atleti sin el Cholo, o escuchar las palabras de Giovanni sobre su padre y el Inter sigue dando pánico.

Por Edu Casado @EduCasado, cholista.

¿Es favorito el Madrid pese a que el partido se juega en el Camp Nou?

Messi celebra un gol ante Cristiano en el clásico de marzo de 2014 (EFE).

Messi celebra un gol ante Cristiano en el clásico de marzo de 2014 (EFE).

Este sábado (16.15 horas, Camp Nou) juegan Real Madrid y Barça y los tres miembros de este blog nos mojamos sobre qué creemos que va a pasar:

Por Raúl Rioja @raulriojazubi, creo que toca ganar.

Ha tenido el Real Madrid un defecto en los últimos años: el de dejar vivo al eterno rival cuando peor estaba. Sucedió, lo recuerdo perfectamente, en el partido del Camp Nou hace dos temporadas, cuando pese a ser superior, acabó cayendo con un gol de Luis Suárez.

Los de Zidane llegan mejor al clásico y es el momento perfecto para que lo demuestren con una victoria que deje al Barça muy tocado y a nueve puntos. No sentenciaría la Liga, desde luego, pero sería un golpe encima de la mesa importante. El Real Madrid ha conseguido que no se noten las ausencias de jugadores tan importantes como Bale o Kroos, y el partido ante el Atlético del Calderón, donde se vio a un equipo solidario y a la vez ambicioso, es el camino a seguir para los blancos.

MI PRONÓSTICO: 1-3

Por Noelia Pérez @NoeliaPerez13, con los nervios a flor de piel.

Una victoria sin florituras ni concesiones. Eso es lo que necesita el Barça. No hay otra opción. Los azulgrana están obligados a conseguir un triunfo que cambie los fantasmas de lado, que haga que las dudas se disipen y se siembren en el bando contrario. Porque así va esto. Un día empatas con un Segunda B y estás hundido, y al siguiente le ganas al eterno rival y subes a lo más alto.

“¿Cómo ves el clásico?” me preguntaba ayer una amiga. “Pues si te digo la verdad: difícil”, le contesté yo. Se sorprendió. Pero, pese a quien le pese, las preocupaciones en Barcelona son infinitas: ni los defensas del equipo culé están en su mejor forma ni los delanteros tienen afinada su puntería. Y en Madrid todo parece ir a las mil maravillas.

Es verdad que jugar en casa siempre es un factor a favor, pero eso no significa que el Barcelona sea el favorito para ganar este clásico. No lo es y hay que asumirlo. Por eso no creo que vayamos a ver un partido espectacular con grandes goles y filigranas. Será un partido sufrido y los jugadores del Barça deben saltar al césped del Camp Nou con calma, mente fría e intensidad. Una mezcla de factores compleja que le evitaría hundirse a nueve puntos del líder y, posiblemente, caer a la tercera plaza. Como para dormirse a la hora de la siesta…

MI PRONÓSTICO: 2-1

Por Edu Casado @EduCasado, que se maten entre ellos.

Más allá de las posturas ante el partido, que ya conté anoche, veo al Real Madrid muy fuerte. Más allá de su buen o mal juego, que todo es discutible, lo veo con una cosa que de por sí gana partidos, y eso es la confianza. Esta virtud la ha tenido siempre el Real Madrid muy presente, cuanto más ahora, que parece que ha encontrado con Zidane el equilibrio que durante años buscó.

El Barcelona, por su parte, tiene una cosa a favor: que tiene en el ataque a tres de los cinco mejores jugadores del mundo. Teniendo sólo a Messi sería suficiente. Habrá que ver si el de Rosario tiene uno de sus días. Si lo tiene, no hay confianza que pueda con ello.

MI PRONÓSTICO: 2-2

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Las cinco posturas que adoptan los colchoneros ante el clásico Barça-Madrid

Busquets y Benzema, en un clásico anterior (GTRES).

Busquets y Benzema, en un clásico anterior (GTRES).

Bromeaba esta mañana con mis compañeros de blog que no tenía muy claro si quería que ganara el Barça o que perdiera el Madrid. Bromas aparte, para los hinchas del Atleti llega una de esas dos citas en el año que nos obliga a tomar alguna de las siguientes posturas:

Que gane el Madrid. Vale, esto es muy increíble. Debe de haber dos o tres colchoneros en todo el planeta que formulen la frase “prefiero que gane el Madrid”. Pero existen. Este sábado podrían formular la teoría de que, una vez ‘escapado’ el Madrid en la clasificación, mejor que no se escape también el Barça. Otros apelan al hecho de preferir que gane un equipo madrileño y me consta que hay otros que no pueden ver al Barça por motivos extradeportivos que no hace falta explicar. Pero insisto, son una minoría.

Del Barça desde chiquititos. Seamos realistas. sólo hay una cosa que le guste a un colchonero más que una victoria de su equipo: una derrota del Real Madrid (a veces dudo de si nos gusta más la derrota blanca). Por eso, aunque enfrente esté el mismísimo diablo, se le aplaude si gana a los merengues. Desde un punto de vista más pragmático, una victoria del Barcelona detendría el avance triunfal del Madrid al título de Liga y daría un rayito de esperanza al resto.

Que empaten. Es una solución equidistante y bastante cómoda. Ninguno de los dos se escapa en la clasificación, y te puedes meter con ambas hinchadas el lunes en el curro. Seguramente, desde el punto de vista deportivo, es el resultado más beneficioso para los intereses del Atlético de Madrid. De ganar el Atleti unas horas después el otro duelo madrileño-barcelonés, le recortaría dos puntos a cada uno. Y eso, visto lo visto, es bastante.

Modo ‘hater’. Cada vez más en boga entre la afición atlética. No tragas a ninguno de los dos equipos, y aunque finges estar en la siguiente categoría, en realidad te tragas el partido pese a repetirte constantemente a ti y a los demás que tú pasas de esos dos, que tú eres del Atleti, que mola más y que lo único que te interesa es el partido del Calderón a las 20.45 horas. Mientras, pasas de insultar a Cristiano a increpar a Messi, de criticar a Piqué a ridiculizar a Ramos… llegas incluso a conseguir defender una postura y su contraria: el árbitro favorece por igual al Barça que al Real Madrid.

¿Qué clásico? Es difícil adoptar esta postura, porque si te gusta el fútbol (y si eres del Atleti, te gusta), es casi imposible no apreciar el interés que tiene el partido. Aún así, los hay que en el clásico prefieren irse al cine, al teatro, a tomar unas cañas o a hacer yoga. Lo difícil es resistirse al torrente informativo posterior. A no ser que vivas en el Ártico, claro.

¿Que qué postura adopto yo? Seguramente, un rato cada una…

¡Que pierdan los dos!

Por Edu Casado @EduCasado, que sí verá el clásico.

Mariano le demuestra a Zidane que puede ser el plan B para el Camp Nou: gol a los 23 segundos y hat-trick

Tiene el Real Madrid un plan B, un arma con el que nadie cuenta pero que está ahí, esperando su oportunidad. Se llama Mariano y aunque tiene ya 23 años, es una de las grandes promesas de la cantera blanca.

Mariano

Mariano celebra un gol (EFE).

Para jugar en el equipo blanco hace falta tirar la puerta abajo, aprovechar cada oportunidad que se presenta y eso es lo que está haciendo Mariano, un delantero de la República Dominicana con un físico poderoso y un gran olfato de gol.

Ante la Cultural Leonesa, solo necesitó 23 segundos para marcar su primer tanto, un remate al primer toque con el que se convirtió en el goleador más rápido del Real Madrid en la Copa del Rey en toda su historia.

Después, un zapatazo de ‘killer’ puso el 3-0. Sin Morata y con Benzema aún lejos de su mejor momento, es importante para Zidane saber que tiene un delantero así en caso de que lo necesite, más aún con el clásico a la vuelta de la esquina.

Para completar la noche, después de sacarse un potente remate con la derecha, fue al remate y conectó un gran cabezazo para firmar un hat-trick.

Aleix Vidal: 22 millones por un futbolista que no juega ni contra el Hércules

Sí, es una realidad: Luis Enrique no cuenta con Aleix Vidal. A estas alturas de la temporada, visto lo visto, a nadie le sorprende. Lo que sorprende es que fue él quien lo pidió hace dos temporadas, lo fichó por 22 millones de euros (18 fijos y 4 en variables) y ahora se arrepiente. Es un secreto a voces que la relación entre técnico y jugador no es la más idónea.

No estuvo el pasado domingo en la lista de Lucho ante la Real Sociedad porque tenía permiso por boda (se casó el sábado) ¿¡Quién se casa en plena temporada!? Pues nadie se sorprendió, nadie le puso pegas y nadie lo echó en falta. Y, para variar, no tiene pinta de que Aleix vaya a jugar el partido de Copa del Rey de este miércoles ante el Hércules. El técnico azulgrana ha llamado a siete jugadores del filial y seguramente tengan más oportunidades que Vidal. Así, el jugador catalán se une a la larga lista de fichajes (hace poco hablaba de Paco Alcácer) que han pasado con más pena que gloria por el Barça.

Aleix Vidal, en su presentación con el Barça. (EFE/ARCHIVO)

Aleix Vidal, en su presentación con el Barça. (EFE/ARCHIVO)

Pero no es la primera vez que Aleix no juega. Esta temporada ha estado más ausente que presente. El último (y único) partido en el que ha participado fue ante el Alavés. Jugó los 90 minutos, el Barça perdió 1-2 en el Camp Nou y él fue señalado como uno de los responsables. Después volvió a desaparecer y, aunque regresó a la convocatoria para los dos partidos anteriores ante el Málaga (en Liga) y el Celtic (en Champions) alegando que estaba recuperado de una lesión, no disputó ni un solo minuto de ambos encuentros, es más, en el europeo fue descartado antes del inicio.

¿Los motivos? El entrenador asturiano y el futbolista catalán no ven de la misma manera el fútbol, no se entienden. Y no solo ellos, Aleix no se compagina bien tampoco con sus compañeros, quizá por su rebeldía. Y eso que jugar rodeado de jugadores de la talla de Rakitic, Iniesta o Messi —por no mencionar a las tantas estrellas del Barcelona— debería ser fácil.

Ni con el marcador en contra, ni a favor. Da igual lo mal que lo estén haciendo los otros 21 integrantes de la plantilla que Aleix Vidal no pisa el césped e incluso los del filial le adelantan. De seguir así, lo más probable es que emigre del club. Los rumores de su salida del Barça en el mercado de fichajes de invierno son cada vez más potentes y en este caso no solo suena el agua del río, también desborda.

No ha habido resurgimiento, más bien todo lo contrario y cada partido que pasa Luis Enrique confirma más el destierro del centrocampista. Lo peor: ningún aficionado al fútbol se sorprende al no verlo sobre el terreno de juego, es más, muchos nos habíamos olvidado de que todavía forma parte del equipo…

Ojalá el Real Madrid pierda el clásico con el Barça

Pues sí, parece que eso es lo que el fútbol de nuestro país necesita en estos momentos. Que el Madrid pierda el clásico y, a poder ser, por goleada ante el Barça este sábado.

Cristiano Ronaldo y Messi

Cristiano Ronaldo y Messi (EFE/ARCHIVO)

¿No han notado que estas dos semanas se habla bastante menos de fútbol que en otras? Desde luego, esa es la percepción que tengo. Estamos en noviembre, no hay títulos en juego y lo que vende es el drama, las tragedias, fracasos de jugadores y similares. Pero claro, resulta que Cristiano ahora no para de marcar goles, el Madrid gana hasta por goleada al Atlético y el que no lo hace es el Barça. Y esos dramas, tragedias, fracasos y similares que venden son… los del Real Madrid.

Quiero recordarles que hace alrededor de un mes se hablo de que había crisis (o minicrisis, o pseudocrisis, o amago de crisis o llámenlo x) en el Real Madrid porque llevaba cuatro partidos seguidos… ¡¡¡empatando!!!. Los de Zidane llevaban en ese momento más de 20 partidos sin perder (van 31 ahora), acababan de ganar la Champions por segunda vez en tres años y también se habían llevado la Supercopa aun sin jugar Cristiano. Pero se hablaba y mucho sobre si Zidane no valía, sobre que el equipo no tenía un estilo definido de juego (¿?), que la BBC era muchísimo peor que la MSN y sobre por qué Isco no jugaba más, entre otros muchos debates.

Es curioso, porque he recordado algo que escribí hace dos años, muy poco después de la Décima del equipo blanco, sobre esa especie de esquizofrenia que vive siempre alrededor del Real Madrid. “No han pasado ni cuatro meses desde que el Real Madrid levantara la ansiada Décima tras 12 años de espera y pese a ello el Bernabéu es un plebiscito constante. De Casillas, sobre todo, pero también de Benzema, de Arbeloa e incluso de James o Bale. De locos”, decía entonces. Porque todo es polémica, todo se mira con lupa, todo se estudia y analiza al detalle. Y eso solo pasa, con esa magnitud, en Chamartín.

Así que ahora toca esperar al clásico. Y en él, una derrota del Madrid (que saldrá líder del Camp Nou pase lo que pase) hará que se vuelve a hablar de lo superior que es Messi a Cristiano, que los blancos no tienen estilo ni personalidad de juego y, por supuesto, se buscarán y señalar culpables. Un poco de tragedia griega para que se vuelva a hablar de fútbol y podamos empezar a preparar una nueva crisis en el Real Madrid.

Por Raúl Rioja @raulriojazubi, esperando la nueva crisis del Madrid.

El Barça decepciona en Anoeta una vez más, y ya van siete

Cabreados y, a veces, resignados. Así nos sentimos los aficionados al fútbol cuando nuestro equipo pierde o empata. Pero el empate de ayer del Barça ante la Real Sociedad (1-1) no fue un empate normal. No fue un empate más. Fue, incluso, peor que una derrota.

El Barça mereció perder y sacó un punto que sabe a decepción de un partido que no dominó, en el que fue inferior y en que dejó mucho que desear. Un Barça sin su esencia donde solo Leo Messi (siempre es Leo Messi) consiguió aportar algo de optimismo con su gol.

Los jugadores del BArça hablan con el árbitro al final del partido en Anoeta. (EFE)

Los jugadores del Barça hablan con el árbitro al final del partido en Donosti. (EFE)

Los donostiarras demostraron que es verdad eso de que le tienen cogida la medida al conjunto de Luis Enrique. Y es que el técnico azulgrana, desde que ocupa dicho puesto (hace tres temporadas) no ha conseguido llevarse nunca los tres puntos de Anoeta. Y digo más. El Barça no consigue ganar en Donosti desde hace siete temporadas. ¡Siete años y ocho partidos consecutivos! Que se dice pronto…

Como me dijo ayer un compañero tras leerlo en Twitter: “Anoeta es para el Barça, lo que Riazor era para el Madrid”. Su verdugo. Un campo difícil, al que los jugadores se enfrentan con miedo a no ganar, y no ganan.

“Así es muy difícil que ganemos la Liga”, dijo Gerard Piqué tras el partido. Y en esa frase resumió el pensamiento de todos los culés (o por lo menos el mío). Porque no, así no. Los lapsus se le acumulan al conjunto azulgrana, tanto en Liga como en Champions. Hay quien ya empieza a hablar de “crisis” o “minicrisis”, y razones no le faltan.

El año pasado a estas alturas, en la jornada decimotercera de liga, el Barça estaba en la primera posición (el Atlético de Madrid era segundo y el Real Madrid tercero) con 33 puntos de los 39 posibles y tras haber ganado a la Real en el Camp Nou por 4-0. De aquella solo había perdido sus partidos en Balaídos y en el Sánchez-Pizjuán. Ahora está segundo, empatado con el Sevilla (tercero), tiene 27 puntos y ya se ha dejado 12 por el camino: lleva dos derrotas y tres empates.

La temporada pasada los de Luis Enrique llegaron, además, como líderes al primer clásico (duodécima jornada) y con 3 puntos sobre el Madrid. Ganaron y se distanciaron aún más. Este año, con solo dos jornadas más disputadas, la situación se ha invertido. El Barça llega seis puntos por detrás del eterno rival y las sensaciones son bien distintas. Más les vale que solo sean eso, sensaciones…