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"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

El Atleti y la Copa del Rey: este año, ¿por qué no?

El Atleti, celebrando la Copa del Rey en 2013 (Archivo).

El sorteo de cuartos de final de la Copa del Rey no ha deparado choques entre los favoritos. De los tres principales candidatos, Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid, el equipo que mejor fortuna ha sido el colchonero (ya era hora), que se enfrentará al Eibar (mientras que el Madrid se las verá con el Celta y el Barça, con la Real Sociedad).

Vaya por delante que la SD Eibar es muy capaz de eliminar al Atlético de Madrid. Pese a que hace unos días los colchoneros ganaron en Ipurua, el equipo armero puso en aprietos constantes a un club de Simeone que no termina de encontrar este año su mejor versión.

Precisamente por eso, por la dificultad que está encontrando en Liga (y dejando aparcada de momento la Champions), creo que el Atleti tiene una buena ocasión por ganar un trofeo muy querido por la afición colchonera y repetir el éxito de 2013, el primer título nacional que Diego Simeone ganó como técnico del Atleti, en aquella recordada final en el Santiago Bernabéu, que se decidió en la prórroga con gol del hoy interista Joao Miranda.

El único pero que puede tener esta teoría es el orden de los partidos (primero en Madrid, después en Eibar). Para mí, el Eibar era el mejor rival que le podía caer al Atleti, junto al Alavés y por encima del Alcorcón. A los alfareros no los quería ni en pintura. Su extra de motivación y tener más que ganar que perder los hace muy peligrosos.

Con Real Madrid y Barcelona sufriendo, previsiblemente, un mayor desgaste en Liga y con rivales de mayor entidad en Copa, el Atleti puede hacer una apuesta sustanciosa por un trofeo con el que despedir, como merece, el Vicente Calderón.

En breves días, el desenlace de esta historia.

¿Es Messi el mejor tirador de faltas de la historia?

Tres golazos de falta en tres partidos consecutivos. Leo Messi ha vuelto a superarse. Esa es la estadística más próxima que podemos encontrar en cuanto a los lanzamientos de falta directa que ha colado en portería ajena el astro argentino.

Leo Messi, chutando la última falta

Leo Messi, chutando la última falta (EFE)

La pulga marcó el jueves pasado el único gol de su equipo en San Mamés para dejar abierta la eliminatoria de Copa del Rey ante el Athletic (2-1); el domingo puso el 1-1 en Villarreal y salvó al Barça de otra derrota en Liga esta temporada; y, por si fuera poco, ayer marcó el gol definitivo (3-1) para clasificar al Barcelona para cuartos de final en el partido de vuelta el domingo, también en Copa, contra los bilbaínos en el Camp Nou.

Así, en una semana, Leo firmó su primer ‘hat-trick’ de falta directa. Pero, no son los únicos goles que ha encajado de esta manera como azulgrana: ya van 26 dianas. Y los elogios no se han hecho esperar.

Felicidades Leo #Messi por marcar 26 goles de falta con el FC Barcelona. Te falta 1 para el récord 😉

Así felicitaba ayer Ronald Koeman a Leo, que le ha igualado en tiros de falta directa en la historia del club azulgrana.

Leo es el mejor en muchos ámbitos del terreno de juego (por no decir en todos): regateando, asistiendo, rematando a puerta, e incluso —con su apenas metro setenta— ha demostrado que no se le da nada mal rematar de cabeza.

Ahora se le suma otra cualidad: muchos hablan de que ya es el mejor tirador de faltas de la historia. Y razones, les sobran. Cuando el balón está colocado en la frontal del área, preparado para el disparo, Messi no lo duda: colocadito, sin mucha fuerza, pero con precisión, allí donde nadie —ni el portero más veloz— puede llegar.

Hace unos años, se hablaba de que el puesto lo ostentaba Cristiano Ronaldo pero las comparaciones son odiosas… Les dejo las tres últimas de Messi, para que las disfruten.

 

Los datos detrás de los continuos atracos arbitrales al Barça

Uno ve ayer a Gerard Piqué encararse con el presidente de la Liga y, si no ha seguido mucho la competición últimamente, piensa que ha sido la gota que ha colmado el vaso de continuos atracos arbitrales, de meses sufriendo expulsiones injustas, penaltis en contra y demás decisiones que le han impedido llevarse un torneo tras otro.

Gerard Piqué

Gerard Piqué señalando a Javier Tebas tras el Villarreal – Barça (TWITTER RADIOESTADIO).

Piqué ahora mismo está en modo semidios. Me quedó claro en esa frase en la que se regocijaba por tener más seguidores en Twitter que el diario deportivo más leído de España. Y si se tiene que encarar con Tebas por un par de partidos en los que se ha sentido perjudicado, lo hace y punto. Que para eso va a ser el próximo presidente del Barça.

Pero la realidad de los datos es diferente, muy diferente a lo que el central del Barça denunció ayer. Sí, al Barça le perjudicaron ante el Villarreal con un claro penalti no señalado por manos de Bruno (otros que se reclamaron en ambas áreas no fueron tan claros como éste). Y también recibió decisiones arbitrales en contra en el partido de Copa ante el Athletic, con un claro penalti sobre Neymar no señalado y una agresión de Aduriz que el colegiado no vio.

No recuerdo que después del pasado Barça – Madrid de Liga se hablara tanto desde el equipo azulgrana del arbitraje, la verdad. Debe ser que la conspiración ha sido algo reciente.

Justo después de las quejas arbitrales, varios conocidos periodistas especialistas en estadística deportiva dieron varios datos demoledores, de los que deberían hacer que Piqué y todos los que están en su barco conspiranoico se sonrojen y mucho.

El primero de ellos lo ofreció Pedro Martín, periodista de la Cadena Cope, que desveló que en las últimas 61 jornadas al Barça le habían señalado 24 penaltis a favor por solo uno en contra. Después, el analista Alexis (Mr. Chip), colaborador de Onda Cero y As, hizo una comparativa demoledora sobre los penaltis a favor y en contra de Madrid y Barça y las expulsiones que habían recibido. Que cada uno juzgue.

El Barça y los árbitros: Otro penalti claro no pitado que le aleja de la Liga

Cansancio y asombro. Eso es lo que me produce que siempre se diga que al Barça le benefician los árbitros. Dos penaltis claros no pitados (por no incluir los que “podrían haber sido”) en dos partidos consecutivos hacen que todos los argumentos de quienes piensen eso se derrumben.

Mano de Soriano que impide el remate de Messi

Mano de Soriano.

Empecemos por el último: El colegiado Iglesias Villanueva no otorgó al Barcelona fue en el partido de liga frente al Villarreal. Bruno Soriano extiende el brazo para impedir el remate de Messi. Y que un jugador toque el balón con la mano en el área es penalti siempre. Pues en esta ocasión pasó desapercibida para el árbitro.

Hasta el propio jugador se reía tras el partido al ser preguntado por la acción… lamentable.

El primero, clamoroso, de Etxeita sobre Neymar en el partido de ida de Copa del Rey ante el Athletic de Bilbao. De haberlo pitado (y marcado) seguramente hubieran cambiado las tornas en el juego. Así, el 2-1 final y Fernández Borbalán (árbitro) dejan al Barça con la soga al cuello en la competición.

La segunda vez que sucede en dos partidos. ¿Casualidad?

Messi, Suárez y Neymar siguen de vacaciones

La MSNMessi, Suárez y Neymar— no apareció cuando se la necesitó en el partido de este jueves ante el Athletic de Bilbao en Copa del Rey. Al Barça le urgían sus goles, jugadas o asistencias pero ellos seguían de vacaciones, de fiesta, con la familia o atiborrándose a polvorones. Quién sabe.

Sobre el césped de San Mamés estaban, pero casi no se hicieron notar. Bueno, ni ellos ni muchos de los jugadores azulgrana que pisaron el campo bilbaíno. Ni los defensas, con errores garrafales; ni los centrocampistas, que no consiguieron hacerse con la posición del balón; ni los delanteros, muy poco acertados de cara a la portería de Gorka Iraizoz.

Una jugada de Neymar ante el Athletic

Una jugada de Neymar ante el Athletic / EFE

Una primera parte bochornosa que empezaba bien para los culés, acabó convirtiéndose en un sorteo de tarjetas amarillas, faltas tontas y monólogo de protestas. Alguna acertada, eso sí, porque Fernández Borbalán se comió, como mínimo, un penalti claro sobre Neymar.

En la segunda parte, apareció momentáneamente el de siempre (Messi) para marcar el primero para los culés y acercar a su equipo en el marcador (2-1) de falta. Muy protestado por los bilbaínos pero que subió justamente al marcador. Un par de jugadas sin acierto más y no volvió.

A partir de ahí, nada. Nada de nada. Bueno sí, el colegiado siguió con su habitual mete-saca de la mano al bolsillo: expulsó a Raúl García e Iturraspe por doble amarilla y dejó a los bilbaínos con nueve jugadores sobre el terreno de juego.

De nada sirvió porque el marcador no se movió y la superioridad (en número) apenas se notó. El Barcelona tendrá que ganar la vuelta en el Camp Nou si quiere pasar a cuartos de la Copa. Empezamos bien el 2017.

¿Hizo el Real Madrid un partido desastroso en la final del Mundial de Clubes?

El poso que ha dejado la final del Mundial de Clubes es que el Real Madrid ganó casi de milagro. Por esa pegada de la que tanto se habla y que no acabo yo de ver en cada partido de los blancos. Y que ganó, básicamente, por la suerte y por una ayuda arbitral.

Gol del Kashima al Real Madrid

Gol del Kashima al Real Madrid (EFE).

Así, se me ha ocurrido ir a las estadísticas de la final. Tras leer en todos lados el fantástico partido que hizo el Kashima japonés (que lo hizo, ojo), y el desastre que fue este Real Madrid que al parecer no juega a nada (pese a que lleva 37 partidos sin perder, desde febrero), suponía que me iba a encontrar con mucha más posesión de balón de los nipones, mucho más disparos a puerta y muchas más ocasiones de gol.

Pues bien, esto es lo que reflejan las estadísticas del partido (*web de la FIFA, de Marca y de As):

  • El Real Madrid tuvo el 64% de la posesión, por el 36% el Kashima Antlers.
  • El Real Madrid tiró entre los tres palos 12 veces, el equipo japonés 5.
  • En total, el Real Madrid hizo 30 intentos de disparo (entre los que fueron a puerta, los que fueron fuera y los bloqueados, por 11 el Kashima.
  • El Real Madrid lanzó 14 saques de esquina, por 6 el conjunto nipón.
  • El Real Madrid hizo 14 jugadas de ataque, por 6 el Kashima Antlers.
  • Keylor Navas tuvo que intervenir (paradas) en 3 ocasiones. Hitoshi Sogahata, el portero japonés, en 7.

No, no veo por ningún lado la superioridad del Kashima y el desastre del Real Madrid. De hecho, considero lo normal que gane el partido el equipo que ha tenido más posesión, ha disparado más veces a puerta, ha sacado más córners y ha atacado más. Quizás lo raro fue que el partido se fuera a la prórroga.

Otra maravilla de Messi que deja sin palabras

Leo Messi, entre varios jugadores del Espanyol. (EFE)

Leo Messi, entre varios jugadores del Espanyol. (EFE)

Leo Messi volvió a convertirse en el protagonista del partido. El derbi catalán entre el Barcelona y el Espanyol disputado este domingo en el Camp Nou volvió a dejar otra obra de arte del astro argentino para la historia. Rodeado de defensas, con un caño y tres regates Messi consiguió sacar un disparo de una jugada que comenzó un espectacular Iniesta.

Vaya dúo: tres regates de Andrés y otros cuatro de Leo que dejan esta maravilla que no pudo culminar en gol.

El rechace de Roberto Jiménez lo aprovechó un atento Luis Suárez. Suponía el 2-0 en el marcador y las felicitaciones fueron para el argentino. Otra obra para la colección de jugadas ‘maradonianas’ que solo hace Messi. Que solo hace el mejor jugador del mundo.

Pero Leo, no contento con el hito, apenas un minuto después volvió a probar suerte y se marcó otra exhibición. Y, aunque esta vez los zagueros del Espanyol lograron detenerle, el balón salió disparado a los pies de Jordi Alba. Lo aprovechó y sentenció el de L’Hospitalet.

Sin embargo, el crack del Barça no se podía ir con las manos vacías y se adjudicó el cuarto. Eso sí, más sencillito para no abusar de los periquitos, que lograron poner el 4-1 en el marcador.

El escandaloso perdón de la expulsión a Ramos en el Mundial del Clubes

Este domingo hemos asistido a una imagen que demuestra que el nivel del árbitraje fuera de la élite UEFA o CONMEBOL es lamentable, por mucho que la FIFA se empeñe en igualarlos.

Ha ocurrido en la final del Mundial de Clubes, entre el Real Madrid y el Kashima Antlers japonés (y que ha acabado 4-2 para los blancos). Transcurría el minuto 89 de partido con empate a dos en el marcador: el partido se encaminaba a la prórroga.

Tras un ataque blanco, el Kashima iba a montar un contragolpe que Ramos cortó con una falta muy clara. El árbitro del partido, Janny Sikazwe (de Zambia), se apresuró a pitarla y se echó la mano al bolsillo para sacar la tarjeta… hasta que se dio cuenta de a quién se la tenía que sacar. Ramos llevaba una amarilla desde el principios del segundo tiempo y cuando parecía que iba a ser expulsado y el Madrid iba a jugar la prórroga con uno menos, el colegiado no ha sacado la tarjeta.

El vídeo es bastante descriptivo:

Si ya me parece escandalosa la decisión de Sikazwe, más sorprendido me deja la explicación que excapitán del Real Madrid, Manolo Sanchís, dio en la narración en TVE: “Se ha dado cuenta de la repercusión que iba a tener y se lo ha pensado”. Así, como si fuera lo normal. Como si las expulsiones dependieran de “la repercusión que iban a tener”. Casi tan escandaloso como la decisión del árbitro zambiano.

El Real Madrid, con una flor en el culo de camino a la Duodécima

Quien diga que el Real Madrid no tiene suerte, miente. Por mucho que digan los madridistas que el Nápoles es un rival complicado (emulando la filosofía de Guardiola) para que no se hable de su tan repetida fortuna, es uno de los más asequibles (sin querer menospreciar a nadie) para superar los octavos de final de la Champions League. Si no que se lo digan al Barça y a su mala racha.

Ramos, Cristiano y Zidane celebran un gol ante la Roma en octavos de final de la Champions 2015/2016. (EFE)

Ramos, Cristiano y Zidane celebran un gol ante la Roma. (EFE)

Pero claro, ¿a qué llamamos “complicado”? Aquí hay una vara de medir que se declina a favor de los intereses de cada uno. Porque si lo comparamos con los otros seis rivales anteriores que ha tenido en la misma fase europea desde la temporada 2010, podríamos darles la razón: complicado.

2010/2011: Lyon

2011/2012: CSKA de Moscú

2012/2013: Manchester United

2013/2014: Schalke 04

2014/2015: Schalke 04

2015/2016: Roma

Estos son los últimos cinco equipos a los que se tuvo que enfrentar el Real Madrid en octavos. El único que pudo hacer temblar las piernas de los blancos fue el Manchester United y tampoco lo consiguió. Por no hablar de los emparejamientos de cuartos (Tottenham, Apoel de Nicosia, Galatasaray, Wolfsburgo…). Raro es que no haya llegado más veces a la final.

Este año no es la primera vez que los merengues tienen suerte y estoy convencida de que tampoco será la última. Hablando en plata: el Real Madrid tiene una flor en el culo que le está allanando el camino a la ansiada Duodécima. No me sorprendería que la ganase y después alardease del “tan duro camino hasta llegar a ella”.

Si esto no es suerte que venga Dios y me lo diga. Eso sí, las sucesivas y ya habituales remontadas en el último segundo (y cuando digo segundo no es minuto) de partido ya no se cómo calificarlas: si como suerte o como mala leche…

Es oficial: el Atleti está en crisis

Oblak reacciona tras el primer gol del Villarreal (EFE).

Oblak reacciona tras el primer gol del Villarreal (EFE).

Hace poco más de un mes, en este mismo blog, hacía una llamada a la calma tras la derrota del Atleti ante la Real Sociedad. Decía que quedaba mucha liga y que no había que ser catastrofistas. Desde entonces, los de Simeone han cosechado dos derrotas (Real Madrid y Villarreal), un empate (Espanyol) y una victoria (Osasuna). A ello hay que sumarle una victoria en Champions ante el PSV y la derrota en Múnich ante el Bayern en la última jornada de la fase de grupos. Es decir, y sin sumar el partido del Guijuelo, dos victorias en seis partidos.

No es una buena cosecha. El Atleti es ahora sexto, a 12 puntos ya del Madrid, a 6 del Barça, a 5 del Sevilla, fuera de puestos Champions… El domingo, los rojiblancos tienen un duelo importantísimo ante la UD Las Palmas, que puede ser fundamental.

Este final de 2016 ha sido realmente malo en lo deportivo para el equipo. Y lo peor es que nadie tiene exactamente muy claro cuáles son los motivos de este bajón. Los síntomas sí parecen claros:

  • Falta de gol. Desde la marcha de Diego Costa, ha sido el gran debe del equipo. Antoine Griezmann ha cargado con la responsabilidad goleadora todo este tiempo, pero el francés lleva una mala racha y el equipo lo está notando.
  • Griezmann. Al hilo de lo anterior, parece que 2016, un año en general fantástico para el de Mâcon, el de su explosión definitiva en crack mundial, se le está haciendo un poco largo. Su crisis ha coincidido con el mayor torrente de elogios, portadas y anuncios.
  • El ‘9’. Kevin Gameiro ofrece trabajo, sacrificio, siempre buen criterio… pero sus seis goles, en plena crisis realizadora, parecen pocos. Es una mejora respecto a Jackson (lo tenía fácil, la verdad), pero no era la primera opción para el Cholo (él mismo lo dijo) y su efectividad no es máxima.
  • Medio campo. La lesión de Augusto fue muy lamentada, y con razón. Tiago es un año más viejo y el año pasado lo pasó casi en blanco por otra grave lesión. Koke, Saúl y Gabi están lejos del nivel de otros años. El capitán es un año más veterano, pero los canteranos están desconocidos. El hecho es que no se genera fútbol, ni ocasiones claras.
  • Defensa. Lo que siempre fue el punto fuerte del equipo, ahora está dando inquietantes síntomas de debilidad. Fallos antes impensables, la titularidad del puesto junto a Godín sin definir (¿Savic? ¿Giménez?), Juanfran en declive… es, quizá, lo más preocupante.

La cuestión, como os decía antes, es saber los motivos de los síntomas antes descritos. Podemos pensar algunas teorías:

  • La herida de Milán supura. Lisboa fue un palo durísimo, pero el equipo se levantó. Por eso, Milán fue aún más duro si cabe. Muchos jugadores no han vuelto a ser los mismos y lo que es peor, parece que el propio Cholo se dejó algo aquella noche de mayo en el Giuseppe Meazza. Quizá fue el fin de un ciclo.
  • El cambio de estilo. No está claro a qué se juega. El Atleti de 2014 y 2015 era una máquina, una apisonadora de hacer lo que tenía que hacer (fuera más o menos bonito). Y ante todo, era efectiva. Hoy hay una terrible indefinición que el Atleti achaca en sus resultados. Se supone que este Atleti iba a jugar más al fútbol, pero no lo hace, y es menos intenso que antes.
  • Es sólo suerte, una racha. Ojalá fuera el verdadero motivo. Goles que no entran, fallos que cuestan goles que antes no… Encadenar una buena racha dejaría todo esto en una anécdota.
  • Pérdida de realidad. Al Atleti le fue muy bien con el discurso del ‘partido a partido’ y de pensar en ser terceros. Las ínfulas de poner al equipo a la altura de Real Madrid y Barcelona parecen haber jugado en contra. El constante elogio, las insistentes referencias a que el Atleti es ahora un club global (véase la polémica del estadio y el escudo) y un equipo de los grandes de Europa (como si en los 70 no lo hubiera sido)… todo eso puede haber hecho mella en el equipo desde el punto de vista psicológico.

Sea como sea, el Atleti necesita como el comer que llegue ya el parón navideño. Reflexionar y hacer borrón y cuenta nueva. Quedarse con las cosas buenas (un cruce factible en Champions, el cuarto puesto aún a tiro…). Si no se hace así, la temporada puede hacerse muy larga.