Guardiola no cree que el Real Madrid que le metió un 5-0 sea uno de los mejores equipos contra los que ha jugado

Pep Guardiola

Pep Guardiola (EFE).

Guardiola y sus extrañas varas de medir cuentan desde su última rueda de prensa con un nuevo capítulo: el de los grandes equipos a los que se ha enfrentado. Para Pep, los dos mejores equipos a los que se ha medido han sido el Barça de Messi, Suárez y Neymar y el actual Liverpool.

Sorprende un poco, o más bien bastante, esta afirmación cuando el técnico catalán se comió un contundente 5-0 en contra en la eliminatoria de semifinales de la Champions de 2014 contra el Real Madrid de Ancelotti, con un 0-4 en Múnich incluido, la peor derrota de la historia de los bávaros como locales en la máxima competición continental.

Es curioso, cuando menos, como Pep ha tratado siempre de menospreciar todo lo logrado por el Real Madrid. Hace poco soltó que no era uno de los grandes dominadores del fútbol europeo pese a sus cuatro Champions en cinco años, y que por delante estaban el Barça, la Juventus y el Bayern por ganar con más frecuencia sus respectivas -y menos competidas- competiciones domésticas.

Ahora, el menosprecio es más sibilino. Hace de menos tratando que no se note demasiado, pero lo hace. Y por ello, el equipo que le ganó en semifinales por 5-3 (ese Barça de la MSN en 2015) fue mejor que el que le metió 5-0 un año antes. Quizás en su cabeza sea algo real.

Zidane está asustado por el dominio actual del Barça

Zidane, en un partido contra el Barça. (EFE)

Zidane, en un partido contra el Barça. (EFE)

Sí. Zinedine Zidane está asustado. Y no por el mal rendimiento de su equipo en este final de temporada, sino por que el eterno rival haya ganado (dando por hecho que esta también la logrará) ocho de once títulos ligueros en la última década. OCHO, que se dice pronto. Y el Real Madrid, dos. Para el técnico galo ahora el título más importante es el nacional. Porque de la Champions ya se ha cansado… y porque ve que, a este paso y con este ritmo, el Barça le superará en número de trofeos de Liga en sus vitrinas.

Los culés llevan 26 (con esta) y los blancos, 33. Solo siete de diferencia, por lo que para 2030 ya podríamos hablar de empate ténico si se sigue la misma rutina. Pero… la culpa de ello solamente la tendrá el Real Madrid. Es verdad que actualmente la Liga es cosa de dos (o de tres si el Atleti se mete en la lucha). Y cuando uno de los dos está más centrado en otras competiciones que en esa, lo normal es que la pierda. Es lo que le ha pasado a los blancos esta última década: se han centrado más en ganar Champions tras Champions (cuatro en los últimos cinco años, sin contar este) y han dajado la Liga de lado.

El campeonato nacional hay que jugarlo con intensidad y ganas desde el primer al último partido. Es el que evalúa el rendimiento de un equipo durante todo el año, con partidos casi todos los fines de semana (e incluso entre semana) que obligan a estar al 100% si se quiere tener opciones al título. Es el más sacrificado, y por tanto, el que más se agradece ganar al final de temporada. Pero claro, no tiene el mismo reconocimiento a nivel mundial como ganar una Champions. Y eso, el copar todas las portadas de Europa, es lo que le mola a Florentino.

Zidane está asustado. No solo por la Liga, también porque ve que este año el Barça puede ganarlo todo: un triplete. Va por el buen camino: la liga decidida, la Copa a punto de caramelo con una final asequible ante el Valencia y la Champions encarrilada, ya en semis y tras haber pasado la fase maldita con solvencia. Un triplete que podrían conseguir los azulgrana, que sería su tercer triplete de la historia, por los… CERO que llevan los blancos. Y eso escuece.

Los bochornosos pitos a Gareth Bale en el Bernabéu

Gareth Bale, en el Bernabéu

Gareth Bale, en el Bernabéu (EFE).

No acabo de entender muy bien lo que está pasando con Gareth Bale. El público del Bernabéu, implacable de nuevo, volvió a silbar al galés cada vez que cogió el balón en el encuentro ante el Athletic.

Lo curioso del caso es que esa sentencia que parece que ya se ha dictado solo afecta al británico. Es como si el gran culpable de la mala temporada del Real Madrid fuera él y solo él, como si el resto del equipo hubiera estado bien y este año para olvidar fuera todo por su evidente mala temporada.

Y es que lo de su desastrosa mala temporada no tiene discusión. Bale ha decepcionado, me ha decepcionado enormemente. Esperaba que fuera un líder sobre el campo, que cogiera el relevo goleador de Cristiano, y eso no ha ocurrido. Quizás por sus recurrentes lesiones, quizás porque ya el físico, su gran virtud, no le da para más, pero es la cruda realidad ahora mismo con el galés.

Bale debe de salir del Madrid este verano, en el nuevo proyecto no tiene que estar. De eso tampoco tengo dudas, y no tengo problema en reconocerlo.
Pero que alguien, por favor, me explique esa inquina con el hombre que hace apenas unos meses metió los dos goles decisivos de la victoria en la final de la Champions, uno de ellos una inolvidable chilena.

Su rendimiento quizás ha sido algo inferior de lo esperado, pero desde luego no ha sido Kaká. Su media de goles y asistencias ha sido más que buena (parecida, por ejemplo, a la de Raúl) y absolutamente siempre ha aparecido en los momentos importantes. No solo en esa final de Champions en Kiev, también fue decisivo en la de Lisboa de 2014, y en la de Milán en 2016. Dejó también un gol imborrable en una final de Copa ante el Barça. Y en 2016 marcó el tanto ante el City que dio el billete a la final continental.

Son muchos, muchísimos, los buenos momentos que ha dejado. ¿Qué pasa entonces? Si es su desidia, ¿por qué a Kroos no se le trata igual de mal? Si es que no habla casi español tras más de cuatro años, ¿por qué al madridismo le cae entonces tan bien David Beckham?

Igual es algo tan imperdonable como irse a jugar al golf en sus ratos libres, e incluso verlo por televisión. Debe de ser eso lo que hace a un amplio sector del madridismo odiarle y a muchos periodistas perseguirle sin tregua.

Te doy una colleja y te saco amarilla si no te gusta: ¿abuso de poder del árbitro con Morata?

Momento en el que Alberola Rojas toca con condescendencia a Álvaro Morata (GTRES)

Todavía está caliente la polémica expulsión de Diego Costa en el Barcelona vs Atlético de Madrid y la desmesurada sanción que recibió el delantero colchonero cuando este sábado hemos visto una escena que define a la perfección al estamento arbitral en España.

El árbitro manchego Alberola Rojas, encargado de dirigir el partido entre los colchoneros y el Eibar en Ipurúa, ha provocado la ira de Álvaro Morata cuando, en un momento de la segunda parte, el colegiado le ha dado lo que el delantero ha calificado de colleja (para ser fieles a la verdad, ha sido un toque en el cogote del ariete) y luego lo ha agarrado por el brazo. Las protestas del madrileño por estos hechos le han valido, además, una amarilla.

Lo ha dicho el Cholo bien claro después. Por un gesto parecido, a él le cayeron cuatro partidos de sanción, los mismos que le cayeron a Diego Costa por tocar a Gil Manzano (más otros cuatro por ese insulto cuyo audio no se ha escuchado públicamente). Lo ha apuntado bien el exárbitro Iturralde González en Carrusel Deportivo: el árbitro es la autoridad y debe mantenerse en su sitio. De ninguna de las maneras el colegiado puede tocar a un jugador, y menos con el gesto de prepotencia y chulería con el que el joven Alberola lo ha hecho, en lo que parece un claro caso de abuso de poder, porque encima le ha castigado después.

Si el Comité de Árbitros actuara con dignidad, Alberola Rojas, conocido por ser Míster Los Yébenes (Toledo) y por su look de ‘tronista’ musculado de Mujeres y Hombres y Viceversa, tendría que pasar de manera inmediata a la nevera o, en otras palabras, ser sancionado varias jornadas. Tampoco estaría de más que, para variar, el club presentara algún tipo de queja.

Para exigir respeto primero hay que dar ejemplo, y más aún si eres la máxima autoridad en el terreno de juego. Pero los árbitros españoles no se caracterizan precisamente por dar buen ejemplo de nada.

Messi, Suárez… ¿y para qué más?

Leo Messi y Luis Suárez celebran un gol del Barça. (EFE)

Leo Messi y Luis Suárez celebran un gol del Barça. (EFE)

Messi y Suárez forman un tándem letal. El argentino lleva 43 goles en todos los torneos disputados por el Barça esta temporada, por los 23 del uruguayo. Juntos han anotado 66 goles (el 60% de los de su equipo) que hacen que los azulgranas sean claros favoritos para ganar todas las competiciones, tanto nacionales como continentales. La primera ya la tienen en el bolsillo: ambos sentenciaron la Liga el pasado sábado ante el Atleti en el Camp Nou a falta todavía de siete jornadas. Y no les hizo falta nadie más. Ni Coutinho, ni Dembelé, ni Malcom… ni mucho menos Kevin-Price Boateng… el tridente del Barça no está cojo: tiene solo dos patas (útiles), la MS. Y, no, tampoco echan de menos a Neymar… aunque parece que él sí que los echa de menos a ellos.

Cinco temporadas llevan juntos en el Barça. Cinco temporadas en las que se han ido conociendo y adueñando de la delantera azulgrana. Han hecho de sus posiciones inamovibles. Ni la llegada de Griezmann podría acabar con eso… si se piensa mejor “La Decisión”.

Si echamos la vista atrás, Suárez se ha convertido en el socio perfecto para Messi. Nunca antes el argentino había encontrado semejante complicidad con alguno de sus anteriores compañeros: ni Ibahimovic ni Villa o Eto’o lograron encajar piezas con él. Pero Suárez sí. No le importa estar en un segundo plano. Y es que los estratosféricos números de Messi ensombrecen las brillantes estadísticas de Suárez, que ha alcanzado ya los 175 goles en 240 partidos con el Barça desde su llegada en 2014. Pero no le importa que Messi destaque más que él. Es más, él le ayuda a que lo haga. Es uno de los principales culpables de que Messi sea cada vez mejor Messi. Y eso es de admirar.

Leo y Luis son amigos fuera y socios dentro del campo. En esta temporada, Messi es el Pichichi de la Liga (33 goles), pero también el máximo goleador en Champions con 8 tantos marcados esta temporada, empatado con Lewandowski (8) y con una diferencia de 3 goles con Neymar y de cuatro con Cristiano y Mbappé. Suárez sigue al crack argentino de cerca en el contador de Liga, en segunda posición con 20 tantos; pero en Champions no se ha estrenado este año. Ganar el máximo torneo europeo es la obsesión del Barça, por lo que tener el marcador a cero es algo que le pesa, y mucho, al uruguayo, que todavía tiempo tiempo de marcar: la próxima oportunidad, el miércoles ante el Manchester United. Y seguro que Leo le ayudará a quitarse la espinita.

Diego Costa: condenado por su fama y por estar en el Atleti del Cholo

Diego Costa protesta ante Gil Manzano su expulsión con roja directa (EFE).

Diego Costa tiene la sangre más caliente que el cenicero de un bingo. Eso lo sabemos todos. Pero también sabemos que desde que llegó a España, cuelga con un sambenito que me temo que jamás podrá quitarse. “La ha vuelto a liar”, leía este sábado apenas unas horas después del final del partido ante el Barcelona, donde vio roja directa en el minuto 28 por, según el colegiado, “cagarse en su puta madre”. Es su tercera expulsión con el Atleti, sólo la segunda en Liga y la primera con roja directa, pero para el chascarrillo de barra de bar suena perezoso echar un vistazo de 30 segundos a las estadísticas.

Este es el principal problema: que haga lo que haga, Diego Costa quedará para siempre como un jugador sucio o marrullero, protestón y pendenciero. Es el precio que hay que pagar por jugar en el Atleti del Cholo y, como dije en una ocasión, por no haber nacido en España.

Dicho esto, Costa tiene la suficiente experiencia como para saber de qué va el tema. Saber que, por desgracia, todo lo que haga en el terreno de juego va a ser mirado con una minuciosidad que no se aplica con otros jugadores. Yo entiendo que sea normal ver todos los fines de semana a Luis Suárez o a Sergio Ramos chocar frente con frente con unos apocados árbitros que van dando pasos atrás y zanjan la discusión bajando los ojitos llorosos y murmurando una regañina (suave, no se vayan a enfadar) y pensar que es la ley que rige para todos, pero Diego lleva el suficiente tiempo en España como para saber que en función de la camiseta que lleves, puedes llevar el límite o no tu protesta.

Por eso creo que el de Lagarto, con toda esta información, tiene que extremar su cuidado. Es injusto, pero en ello está en juego su presencia en el césped y el bien del equipo. Quizá ya no tenga tiempo de redimirse esta temporada, pensando en la sanción que le va a caer. Veremos si lo hace la que viene, pero ése es otro cantar.

Alguno podrá decir que dónde está la verdad. Gil Manzano tiene su versión y Diego Costa la suya. Y el juez es el primero. En este tipo de expulsiones, es la palabra de uno contra la del otro y corresponde al espectador decidir a quién cree. Por desgracia, en este caso podemos leer los labios del árbitro dando explicaciones pero no los de Costa (al menos que yo sepa mientras escribo estas líneas).

De todos modos, ya sabemos que en el fútbol español poco importa la verdad, siempre y cuando, claro, la situación beneficie a los de siempre.

Hacen falta más futbolistas como Piqué

Piqué, celebrando un gol en el último partido de Champions del Barcelona (EFE).

Enorme revuelo el que ha despertado la presencia de Gerard Piqué en el programa La Resistencia, de David Broncano. El central del Barcelona despierta pasiones, positivas y negativas, allá por donde va. Tras lo de este jueves, queda sus referencias a su patrimonio (mayor que el presupuesto del RCD Espanyol, dijo), y una referencia sexual a las últimas victorias del Barcelona en el Bernabéu. Y claro, todo son ataques.

Me voy a posicionar: siempre con Piqué. Está claro que sus comentarios pueden sentar mal a los hinchas del RDCE y del Madrid, pero las cosas hay que mirarlas en su contexto. La Resistencia es un programa de humor, y Piqué no hizo sino adaptarse perfectamente a ese contexto. Evidentemente, hace gala del estilo ‘troll’ del programa y da un paso más en cuanto a los chistes. Y sobre los límites del humor, yo lo tengo claro: si te ofende un chiste, es tu problema. Basta con no reírte o no hacerle caso.

Creo que Gerard Piqué provoca tanto odio en algunos sectores porque es un tipo formado, inteligente, agudo, con un enorme sentido del espectáculo y que sabe desenvolverse allá donde va. Y prueba de su inteligencia es que consigue siempre que sus enemigos entren al trapo. Sinceramente, prefiero un Piqué a ese perfil de futbolista de limitado discurso y poca mano izquierda. Hacen falta más como él.

PD: El periodismo deportivo debería también reflexionar sobre dos temas: uno, por qué no es capaz de sacar entrevistas como la de este jueves y dos, cómo ha reaccionado a ésta.

¿Es Lucas Hernández uno de los mejores centrales del mundo? ¿Mejor que Sergio Ramos?

 

Lucas Hernández

Lucas Hernández (GTRES).

80 millones de euros ha pagado el Bayern por Lucas Hernández. Así está el mercado. Se convierte así en el segundo central más caro de la historia del fútbol tras Virgil Van Dijk, el impresionante zaguero por el que pagó el Liverpool 85 ‘kilazos’.

El precio es desorbitado, y la pregunta es clara: ¿es Lucas uno de los mejores centrales del mundo? La respuesta no va a llegar por sensaciones, ni por jerarquía, sino que vamos a ver qué dice la estadística avanzada sobre el próximo jugador del conjunto bávaro. El análisis corre a cargo de Driblab, la pujante empresa que trabaja para varios clubes de fútbol y que analiza los datos de los futbolistas, y que nos cede sus impresionantes datos.

Comparación de Lucas con el resto de centrales del mundo

Es un jugador que es top en el uno contra uno, como se puede ver en los duelos en los que fue driblado (tackles). También destaca en las recuperaciones y no tanto en los balones aéreos, en los que va bien, pero sin ser de los mejores.

Estadísticas Lucas Hernández

Estadísticas Lucas Hernández (DRIBLAB).

Comparación de Lucas con Sergio Ramos

Sin duda, dos jugadores muy distintos, aunque sobre todo hay que tener en cuenta que Lucas ha jugado esta temporada casi la mitad de sus minutos como lateral. Ramos destaca especialmente en la salida de balón y el desplazamiento en largo, el francés es una muralla en defensa casi infranqueable.

Comparación Lucas - Ramos

Comparación Lucas – Ramos (DRIBLAB).

Comparación de Lucas con Godín

Dos jugadores más parecidos, aunque Lucas es aún mejor defensor (impresionante) que el uruguayo.

Compara Lucas - Godin

Comparación Lucas – Godin (DRIBLAB).

Y ahora, la gran pregunta: ¿vale Lucas Hernández los 80 millones que han pagado por él? Que cada uno se haga su opinión.

Casillas sigue pidiendo volver a la selección en 2019… y conviene recordar lo que Del Bosque dijo de él

Iker Casillas y Del Bosque

Iker Casillas y Del Bosque tras la Eurocopa de 2016 (TWITTER).

Estamos ya a mediados de marzo de 2019. Xavi vive su retiro dorado en la democrática tierra catarí, Iniesta deleita en Japón, Villa golea en el país nipón. Puyol y Valdés ni recuerdo cuánto hace que se jubilaron. Y mientras, Casillas sigue diciéndole a todo aquel que quiere ponerle un micrófono delante que quiere volver a la selección. Qué cansino todo.

No es el objetivo de este post crear un foro para discutir los méritos del bueno de Iker, clave en los grandes éxitos de la Roja en el irrepetible periodo 2008-2012 que se saldó con un Mundial y dos Eurocopas. El penalti detenido ante Italia, su pierna milagrosa ante Robben y otras muchas paradas mágicas son ya historia de España, seas de Casillas o no. Pero estamos en 2019. Repito, 2019.

Es probable que el nivel del mostoleño sea ahora mucho mejor que hace unos años, lo cual no era difícil. Sus últimas temporadas en el Madrid y sus primeras en Oporto estuvieron plagadas de jugadas que rozaban lo cómico y que apuntaban a que su retirada era cuestión de muy poco tiempo. Pero Iker se ha sabido reinventar, algo que le honra, y ha subido su nivel hasta el punto de convertirse en indiscutible en todo un cuartofinalista de Champions pese a que sus grandes virtudes como portero (los reflejos, la intuición, la agilidad…) se pierden en exceso, al menos en teoría, con el paso de los años.

Casillas tiene suerte, demás, de vivir lejos de los focos mediáticos. Que le pregunte a su gran amigo Buffon lo que pasa cuando se está en el más alto nivel de exigencia, cuando un error te convierte en el blanco absoluto de las críticas. Al italiano se le ha dicho de ‘viejo’ para arriba estos días por sus errores que han sido claves en la eliminación europea del PSG.

Y ese nivel de exigencia es el que tendría con la selección española, esta vez al que le puede preguntar es a David de Gea, aunque con el portero del United no tiene tan buena relación. Casillas dejó de ir con la Roja después de que el hombre que parece el más bondadoso del planeta, Vicente del Bosque, dijera de él que no se portó nada bien en 2016 con el cuerpo técnico debido a su suplencia en el citado campeonato. No fue Mourinho, repito, fue Del Bosque, el oso amoroso que jamás critica a nadie que no sea presidente del Real Madrid.

Esa salida está prácticamente olvidada porque para qué, mejor quedarse con la gloria que dio a España. Pero si él va repitiendo con insistencia su deseo de volver a ser convocado con la selección, es bueno recordar lo que pasó en esa despedida que él aún no ha aceptado. Y también que hay porteros españoles mejores que él actualmente, claro. Porque entiendo que si vuelve, no será exigiendo ser titular. ¿Reaccionaría ante su suplencia igual que en 2016?

¿Vuelve el Barça a por Griezmann? No se debe consentir otro culebrón en el peor momento

Griezmann, este sábado en Bilbao (EFE).

Hace menos de un año, en este mismo sitio, dediqué varios artículos al exasperante culebrón que protagonizaron Antoine Griezmann, el Atlético de Madrid y el FC Barcelona y que culminó en el artificioso documental en el que el genio de Mâcon anunciaba que se quedaba. Ahora, cuando peor vienen dadas en el equipo del Cholo (sin Copa, sin Champions y tras la derrota del sábado en Bilbao, sin Liga), resurgen como viejos fantasmas los rumores que alejan a Griezmann del Metropolitano.

Esta vez ha sido el prestigioso L’Équipe el que vuelve a la carga. Al parecer, según el diario parisino, Griezmann se arrepiente de haber renovado, visto el resultado del equipo en Champions, y de no haber fichado por el Barça para limpiarle las botas a Messi, de tal modo que vería con buenos ojos dar el paso, esta vez sí, de cara a la próxima temporada

Desconozco cuánto hay de verdad, cuánto de filtración interesada o cuánto de literatura fantástica en la información de L’Équipe. Solamente sé que estamos aún a 17 de marzo y el período hasta el mercado se puede hacer muy largo. Desesperadamente largo.

Sobre si Griezmann se va o no, no me he movido de lo que pensaba hace meses: si se quiere ir, que se vaya, pero sin ridiculeces. Rápido, por el dinero montante y sonante y sin dramas, que como dije hace tiempo, peces más gordos se han marchado.

Si se queda, perfecto. Es un súper clase y el Atleti necesita talentos como él. Pero a ver si fuera posible que este año el tema quedara zanjado cuanto antes. Ni Simeone ni el club deben consentir un espectáculo rídiculo como el de la pasada temporada, porque no hizo bien a nadie.