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Puede que en el vino no esté la verdad, si es que sólo existe una,pero lo que es seguro es que está el placer y juntos vamos a encontrarlo

En recuerdo de Denis Mortet, un viticultor genial

Un 30 de enero de 2006, a los 49 años, Denis Mortet, uno de los vignerons más brillante y meticuloso que yo he conocido se quitaba la vida de un disparo en una viña víctima de una depresión que arrastraba durante varios años.

Aunque su prestigio haga pensar lo contrario, la primera añada que elabora es la de 1992.

Su carácter, obsesivo y perfeccionista, le llevó hasta las alturas, pero se convirtió en su gran enemigo. Denis siempre consideró que había fracasado con la añada 1999.

La materia prima de la cosecha 1999 es de una calidad increíble, desconocida en Borgoña para los viticultores de mi generación, pero yo cometí demasiados errores, vendimié muy tarde, no tenía muy bien mi cabeza en esos momentos. Desde luego no es la de 1999 una añada de la que yo me sienta orgulloso”

En el año 2000 tuvo su primera crisis por depresión.

Once meses después de su muerte el Grand Jury Européen (Gran Jurado Europeo) se reunió en una bodega del Piamonte para catar vinos de Borgoña y Barolo de esa añada. Catadores de Francia, Italia, Holanda, Portugal, Gran Bretaña, Suiza, Estados Unidos y España probaron los mejores vinos y el ganador fue el Clos Vougeot de Denis Mortet.

Un vino de lo que él consideraba su gran fracaso, la añada que se le había escapado, a la que no había sabido sacar todo lo que tenía dentro, era considerado el mejor.

Denis, a quien vemos con su mujer en la foto de arriba, nace en 1956 en Daix, un pequeño pueblo a 4 kilómetros de Dijon. Su abuelo era obrero vitícola en Gevrey-Chambertin y propietario de casi 1 hectárea de viñedo. Su padre no continuó su trabajo sino que dejó Gevrey por Dijon para ir a trabajar a la casa de la familia de su mujer, que tenía una explotación de frutales.

Así Denis Mortet pasó su adolescencia trabajando con su familia materna.

Allí aprendí a trabajar la tierra, en aquella época en la que todo se respetaba. No existían herbicidas, era el comienzo de los fertilizantes, todo estaba ordenado, lógico, lleno de buenas sensaciones, todavía no dábamos carne de comer a los rumiantes… De esta época guardo muchas sensaciones y el contacto físico con la tierra que me son muy útiles para mi trabajo de vigneron. Con mi padre aprendí las bases del oficio, el resto me lo he inventado.

Estudia en el Liceo vitícola de Beaune donde acaba en 1976 y un año más tarde hace su primera vendimia en una viña que su padre le había dejado en alquiler. Tras esa experiencia abandona Daix y se va a vivir a Gevrey-Chambertin, a la casa donde había vivido su abuelo.

En 1984 forma una sociedad con su padre y su hermano Thierry. Su padre se encarga de la venta y Denis del trabajo de la viña. Siguen así hasta 1991 en que su padre se retira y su hermano prefiere hacer su propio domaine.

Otro día contaré el rigor con el que trabajaba Denis Mortet su viñedo y se comprenderá sin dificultades las razones del profundo respeto que le tengo y del dolor que me causó su muerte.

Su esposa Laurence, destacada catadora y miembro del Gran Jurado Europeo, y su hijo, Arnaud, que desde hace años colaboraba con él son los que tienen que mantener el gran trabajo de Denis.

La añada 2006 es la primera que va a elaborar Arnaud Mortet en solitarioy todos la esperamos con expectación. Todavía no la he probado y no he visto notas de cata publicadas en ningún medio.

Su padre le deja en herencia un viñedo excepcional y un sistema de trabajao único, pero le ha puesto el listón muy alto.

7 comentarios

  1. Dice ser albertobilbao

    Gran comentario, emociona sentir alguién disfrutar de su profesión , ser una poeta de la tierra y considerar este mundo no un trabajo sino una expresión de felicidadSaludos

    08 Abril 2008 | 21:56

  2. Dice ser xavier

    la vida tiene estas paradojas, se nos reconoce cuando ya no estamos, cuando nos hemos ido…pero la obra queda y es el verdadero premio a nuestros esfuerzos.

    08 Abril 2008 | 22:47

  3. Dice ser miel ardanatz

    FELICIDADES.Hermoso relato de una vida dedicada a un gran amor. “el vino”Este tipo de artículos engrandecen el principio de “tu blog.”Gracias. Miel.

    08 Abril 2008 | 23:17

  4. Dice ser Jose Luis Louzan

    Extraordinaria vida y pasion.Me encanta que se de a conocer a personas de este calibre, seres excepcionales, unicos, que anteponen sus sueños a todo y en ocasiones padecen las consecuencias.Al hilo de esto yo, coincidencias, tambien conozco a un enologo de origen Berziano, Roberto, que padece de transtorno bipolar pero que a pesar de ello se graduo en Enologia en Requena. Y cada vez que hablo con el, que noto su amor por el vino, mas bien por la viña, comprendo que doloroso tiene que ser el estar enfermo como el y ser incapaz de tener paz en su cabeza.Parece que este tipo de transtornos se acaban llevando siempre a los mejores, ¿no os parece?

    09 Abril 2008 | 11:04

  5. Dice ser hyperion

    Quiá! En nuestra sociedad se entiende el suicidio como una debilidad, casi como una enfermedad. Nada más lejos de la realidad. En este país donde el sueño de la mayoría (a parte de que le toque la lotería) es ser funcionario, es difícil entender como el trabajo y la pasión por la perfección se convierten en una trágica forma de vida, sin duda única. Pero entre nosotros hay personas que están tocadas por una mano que se diría divina. Cuántos poetas y cuantos creadores han sido cegados por esa luz!Mortet ha vivido, cosa que no podrán decir muchos aunque vivan 90 años.

    09 Junio 2008 | 16:26

  6. Dice ser piños-life

    Hemos probado un Fixin-2005 el mes pasado que nos ha llenado de emociòn a todos,sobretodo al saber su final y el èxito de su clos vougeot-99.Nos ha parecido un vino con mucha,mucha tipicidad

    07 Enero 2009 | 20:10

  7. Dice ser albert

    “Mi trabajo acaba cuando la uva llega a la bodega”, solía decir Monsieur Mortet…, entiendo que en la vida es indispensable la pasión, sobretodo para aquello por lo que luchamos dia a dia y nos emociona profundamente, pero en cambio, el apasionamiento nos limita a la hora de disponer de claridad y condiciona – a veces de forma incontrolable-, nuestra conciencia y nuestros actos…, Salud por Denis Mortet!

    18 Febrero 2010 | 5:02

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