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No más plásticos con nuestros alimentos

A pesar del grave problema medioambiental que supone la sobreproducción y consumo de plásticos de un solo uso, los supermercados siguen poniendo capas y capas de plásticos en los alimentos que nos venden, agravando este problema de contaminación.

Es lo que denuncia Greenpeace que hace unos días ha puesto en marcha una nueva campaña de firmas para pedir a los supermercados que eliminen los envases de plástico de un solo uso de sus productos.

Estos envases suponen un gran problema medioambiental, señala Greenpeace, para quien el problema sólo puede solucionarse de forma efectiva si se ataca  la raíz del problema: la producción y el elevado consumo de plásticos.

“Los supermercados tienen un papel crucial en esta situación, ya que la gran mayoría de sus productos están envasados y ofrecen escasas alternativas a las personas consumidoras. Sin embargo, los supermercados pueden cambiar la situación, ser líderes en esta batalla ambiental si comienzan a ofrecer productos a granel y otras alternativas a los plásticos”.

Efe verde

La organización ecologista señala que la producción y el consumo de plásticos sigue aumentando cada año a un ritmo alarmante, por lo que el flujo de estos materiales al medio ambiente continúa en aumento. Se estima que hasta 12 millones de toneladas llegan a los océanos cada año, y que el equivalente a un camión de basura acaba en el mar cada minuto.

“Los plásticos de un solo uso generan graves problemas en los océanos impactando en la fauna marina e indirectamente en el ser humano. Más de 550 especies de animales del mar ingieren objetos de plástico y/o se enredan con ellos, lo que obstaculiza su desarrollo vital y en algunos casos causa su muerte”.

Aunque el reciclaje se ha planteado hasta ahora como la mejor solución, se sabe que aproximadamente el 90% de los plásticos que se consumen no se reciclan. Más del 60% de todo el plástico que se ha producido hasta el momento continúa acumulándose en vertederos, o en el medio ambiente. La solución pasa por reducir la producción y el consumo de plásticos de un solo uso, pide Greenpeace.

En esto como en muchas cosas, España va a la cola de los países europeos. Los países que menos vertidos de plástico producen y echan al mar son los nórdicos, que fueron también los primeros que empezaron a cobrar por las bolsas de plástico.

El Gobierno español presentó septiembre pasado un proyecto de Real Decreto con el que se quiere prohibir la distribución gratuita de bolsas de plástico convencionales en tiendas y supermercados para 2020, fecha desde laque solo se podrán distribuir reutilizables y compostables. La norma impone cobrar por las bolsas de plástico entre 5 y 15 céntimos de euro, excepto las muy ligeras, que son las que se utilizan en pescaderías y fruterías de supermercados, hasta su prohibición definitiva en 2020. Sin embargo, el 1 de marzo no ha entrado en vigor este Real Decreto y ha sido aplazado hasta no se sabe cuándo.

Campaña de firmas.

España, el país que más plástico tira al vertedero y dificulta el avance a la economía circular

España es el segundo país europeo que más plástico recicla por habitante. Pero también, es es el que más plásticos manda a vertederos. La falta de restricciones de envío al vertedero y lo barato que sale esta opción en España, dificultan el avance hacia una economía más circular y sostenible.

Así lo señalan los datos de un estudio de gestión de residuos plásticos elaborados por Plastics Europe, que muestran la dicotomía española: una buena evolución en el reciclado mecánico y un estancamiento en la reducción de los residuos que acaban en los vertederos. De hecho, en el periodo 2012-2016, mientras que en Europa se ha reducido un 20% la cantidad de plásticos enviados al vertedero, en España esa cantidad no sólo no ha disminuido, si no que ha crecido un 4%.

Aunque cuenta con un amplio margen de mejora, el informe señala que España es el segundo país europeo que más plásticos está reciclando por habitante, unos 18 kg por persona al año. Sin embargo, su peor gestión se da en cuanto al depósito en vertederos,  es el país europeo que más residuos plásticos desaprovecha enviándolos a los vertederos:  23 kg por persona al año.

En total, la tasa de recuperación de residuos plásticos en 2016 en España ha alcanzado el 54%. De ellos, el 37% corresponde a reciclado mecánico y el 17% al uso de estos residuos para producir energía alternativa. El 46% restante acabó desperdiciándose en los vertederos (más de un millón de toneladas).

Aprovechar el plástico desperdiciado en los vertederos en el año 2016 supondría un ahorro considerable, ya que su valor, sólo en términos de materias primas plásticas, es del orden de 1.500 millones de euros. Una cifra con la que conseguiríamos pagar la factura anual de la luz de casi un millón y medio de hogares españoles o pagar el salario medio de más de 56.000 personas en nuestro país.

Todos estos datos están recogidos en el informe Plásticos – Situación en 2017, elaborado por PlasticsEurope, la asociación europea de fabricantes de materias primas plásticas, y que recoge los datos más actualizados disponibles sobre la recuperación de residuos plásticos post-consumo en España y Europa.

Para Ignacio Marco, director general de PlasticsEurope en la región ibérica, “No podemos considerar el vertedero como una opción de gestión de residuos, ya que es una clara barrera al uso eficiente de nuestros recursos y, además, es más una fuente de arrojar basura. En España la práctica del vertedero está demasiado extendida y mientras esta situación no cambie, será sumamente difícil cumplir con la jerarquía de residuos, como establecen las legislaciones europea y española, y fomentar alternativas más sostenibles, generadoras de riqueza, tejido industrial y empleos”.

Existen alternativas al vertedero como el reciclaje mecánico, el reciclado químico o el uso de residuos como fuente de energía renovable alternativa que sí aprovecharían el valor de los plásticos al final de su vida útil, convirtiendo estos residuos en un recurso clave para avanzar hacia una economía más circular.

Estas alternativas se pueden fomentar de diferentes maneras, pero existen dos que ya han dado sus frutos en otros países de Europa. La primera es incrementar las tasas de entrada a vertedero, de forma que compense utilizar otras opciones más sostenibles. En el Reino Unido, por ejemplo, el incremento de las tasas ha supuesto que en cuatro años (2012 -2016) se haya reducido en un 60% la cantidad de residuos depositada en vertedero.

La segunda, y más efectiva  aún, según los fabricantes, es limitar la entrada a vertedero de residuos reciclables y recuperables. Esto es lo que hizo Alemania en 2005, y dos años más tarde consiguió reducir en un 95% la cantidad de residuos depositada en vertedero.

La situación de España contrasta con la del conjunto de Europa, donde en 2016 sólo un 27% de los residuos plásticos acabó en los vertederos. La diferencia es aún mayor en comparación con países líderes en gestión de residuos y protección medioambiental como Suiza, Alemania, Suecia o Dinamarca. Allí la tasa no supera el 3% ya que se recuperan la casi totalidad de los residuos plásticos, gracias a la aplicación de medidas anti-vertedero.

Supermercados con estantes libres de plásticos

La cadena de supermercados ecológicos Ekoplaza ha abierto en Ámsterdam su nuevo establecimiento piloto, con un pasillo libre de plásticos, que tiene más de 700 productos sin plástico, que incluyen carne, arroz, salsas, productos lácteos, chocolate, cereales, frutas y verduras.

La iniciativa ha provocado numerosas llamadas de ONG para que otros Estados miembros las promuevan en sus territorios.

El envasado se realiza con nuevos materiales biológicos compostables y materiales tradicionales, según la idea inicial de la organización británica especializada en la lucha contra la contaminación por plásticos  A Plastic Planet. La cadena Ekoplaza prevé implementarla en sus 74 establecimientos antes de finales de este año. Los productos dentro del pasillo llevan una nueva etiqueta destinada a ayudar a los compradores a identificar rápidamente los productos que están libres de envases plásticos.

Imagen de Zero Waste Europa.

Zero Waste Europa ha dado la bienvenida a cualquier iniciativa que genere conciencia sobre la cantidad innecesaria de envases de plástico de un solo uso. Pero los pasillos libres de plástico ya están presentes en muchas tiendas de Europa que ofrecen solo productos a granel o envueltos en papel, cartón u otras alternativas con certificación ecológica.

El problema de los plásticos que contaminan los océanos y dañan y matan la vida silvestre ha acelerado la agenda después de que la Comisión Europea publicara su reciente estrategia sobre plásticos y la serie documental de la naturaleza de la BBC Blue Planet II incidiese en este grave problema.

La estrategia de plásticos, publicada por la Comisión Europea en enero 2018 como parte del paquete de economía circular, pretende que todos los envases de plástico en el mercado de la UE sean reciclables para 2030. Se alentará a la industria del plástico a garantizar que se utilicen 10 millones de toneladas de plásticos reciclados en nuevos productos para 2025.

En la Unión Europea, la legislación sobre plásticos de un solo uso se presentará antes del verano, según Frans Timmerman, vicepresidente del gabinete ejecutivo de la UE. El paquete de medidas sobre residuos va a dar lugar a una intensificación del reciclaje de residuos y va a contribuir a la creación de una economía circular. Mejorará la forma en que se gestionan los residuos y fomentará la reutilización de los materiales valiosos contenidos en los residuos.

 

 

“Máquinas que devuelven dinero por reciclar botellas de plástico. ¡Las queremos en España!”

Esta es la petición que han firmado ya casi 80.000 personas en Change.org, promovida por Alexandre Dray, en la que se dirige a varios supermercados e hipermercados con sede en España para que instalen en sus edificios máquinas que devuelvan dinero por reciclar botellas.

Dray ha realizado esta iniciativa después de hacer un viaje a Berlín y comprobar allí que en los supermercados y centros comerciales hay máquinas de reciclaje en las que, si se introduce una botella de plástico vacía, la máquina devuelve 25 céntimos para gastar en ese supermercado.

En su petición, Alexandre Dray denuncia que cada día se tiran millones de botellas al suelo, a la arena de las playas y al mar. “Reciclarlas en vez de tirarlas puede salvar nuestro ecosistema y nuestro planeta. En aquel viaje a Berlín no vi plásticos ni por las calles ni en las basuras. Si esas máquinas motivan a las personas a reciclar, ¿por qué no las implantamos también en España?”.

Además, considera que la instalación de máquinas recicladoras beneficiaría tanto a los consumidores, que ahorrarían gracias a los vales de compra que dan las máquinas, como a los supermercados, porque los clientes volverían a sus establecimientos para gastar esos vales. Y por supuesto beneficiaría al medio ambiente, porque reciclando más, generaríamos menos plásticos, tan nocivos para el planeta.

En Alemania y en otros países europeos estas máquinas existen desde hace años y se ha comprobado que los ciudadanos tiran menos plásticos a la basura. En España, dice Dray, se han hecho pruebas en algunos supermercados muy locales como en un Covirán de Jerez. “Las primeras cadenas de supermercados que apuesten de verdad por su implantación en España estarán haciendo mucho bien no solo al medio ambiente y a sus clientes sino también a su imagen de marca”, añade.

Compañías alemanas como Lidl o Aldi ya tienen la experiencia de haber implantado máquinas de reciclaje en otros mercados.  Así que en su petición, Alexandre les pregunta ¿por qué no aprovechan esa experiencia para convertirse en pioneras y generalizar el uso de estas máquinas en el mercado español?

La campaña de firmas  incluye una carta que se dirigirá a supermercados como Lidl o Aldi, que ya tienen estas máquinas, pero también a Carrefour, Mercadona o El Corte Inglés.

Firmar.

9 ideas para desengancharse de los plásticos

  1. Di adiós a las bolsas de plástico. Utiliza tus propias bolsas reutilizables y carritos de la compra. Rechaza la sustitución de bolsas y envases por bioplásticos, estrategia engañosa de las empresas que conllevan también impactos ecológicos y sociales.2. Disminuye el consumo de agua y refrescos embotellados en plástico. Utiliza agua del grifo, filtros, cantimploras y botellas de vidrio.

    3. Sustituye el plástico para alimentos por vidrio, porcelana o acero inoxidable. No los uses en microondas ni lavaplatos con programa caliente. Desecha recipientes de plástico deteriorado que generan tóxicos que contaminan los alimentos, muchos de ellos alteradores hormonales. Usa biberones de cristal para los bebés.

    4. Rechaza otros productos de usar y tirar (vasos, platos, cubiertos, mecheros, maquinillas desechables…), busca sustitutos duraderos.

bolsas
5. Evita comidas precocinadas, congeladas y en conserva (muchas latas de metal usadas para la comida vienen selladas con una resina que contiene el aditivo plástico bisfenol A, así como los bricks que contienen polietileno en contacto con el alimento). Busca envases de cristal y alimentos frescos para cocinar en casa.

6. Usa productos cosméticos y de limpieza hechos en casa, reducirás la necesidad de envases y son más saludables.

7. Solicita a los comercios que eviten el uso de bolsas de plástico, promuevan la compra a granel y la retornabilidad de envases

8. Participa en acciones que reclamen la prohibición de plásticos de un solo uso. Algunas ciudades y países ya han aprobado normativas en este sentido.

9. Exige tu derecho a saber, demanda información sobre los peligros del plástico sobre la salud, especialmente en cuanto a los alteradores hormonales

Fuente: Ecologistas en Acción