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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

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Futbol y audiencias de televisión

Ayer empezó la nueva temporada de Televisión.

Como viene ocurriendo estos últimos años, el inicio coincide con la celebración en Vitoria, mi pueblo, del FesTVal, seguramente el evento sobre Televisión más importante de los que se celebran en España. Siempre me da pena no estar allí.

Cuando he recibido los datos de audiencia de ayer me ha llamado la atención que transcurridos cuatro días del mes (sí, sólo cuatro, pero cuatro al fin) el orden en que se sitúan las audiencias de las tres cadenas principales es justo el contrario del que viene siendo habitual en los últimos meses: La 1 se sitúa en cabeza con un 11,9%; le sigue Antena 3 con un 11,7% y Tele 5, la habitual líder se sitúa tercera con un 11,3%. Una gran igualdad pero en un orden poco habitual.

Como supongo que esto no va a durar, me animo a comentarlo.

¿Qué ha ocurrido fuera de lo habitual? Muy sencillo: el partido de fútbol que enfrentó a las selecciones de España e Italia se emitió por La 1. No tuvo una audiencia especialmente grande: 5.240.000 espectadores, un 11,7% de la población, un 44,7% de los espectadores de televisión. Todavía es verano y los tiempos en que las audiencias superaban los diez millones de espectadores quedan lejos. ¡Ya casi nadie se acuerda de cuando superaban los veinte millones!

Las audiencias son ahora mucho menores. De hecho durante el mes de agosto muy pocos programas han alcanzado los dos millones de espectadores, una cifra que hace unos años nos habría parecido muy pequeña; incluso en agosto. Son otros tiempos; ahora las audiencias se fragmentan entre muchos más canales y muchas más posibilidades de ocio.

Pero el fútbol en abierto sigue teniendo un gran atractivo para los espectadores. Y la Televisión en abierto sigue siendo la reina a la hora de acumular audiencias.

Audiencia de Televisión ¿qué se mide y qué no?

Ha pasado algo más de un mes desde que se celebró en León el Seminario de AEDEMO de Televisión Multipantalla. AEDEMO es la asociación que nos agrupa a los investigadores de marketing y opinión españoles así que se supone que éste es el foro anual más importante sobre medición de audiencia de televisión. Ésta era su 33ª edición.

Hubo interesantes ponencias y reflexiones y también alguna, la de Fernando Santiago especialmente, que analizaba la situación actual de la medición.

A los pocos días me vi citado en lo que acabó siendo una interesante conversación en Twitter. Luis Miguel Pedrero, profesor de la Universidad de Salamanca, me etiquetaba en un tuit en el que decía:

  • La industria TV asume que el audímetro no es fiable y hacen falta métricas digitales eficientes.

El artículo que enlazaba no decía exactamente eso así que le contesté:

  • Yo no diría que no es fiable, lo que mide lo hace bien; sí que es insuficiente: deja muchas cosas sin medir.

La conversación en Twitter siguió:

  • LMP: El audímetro registra el canal sintonizado, pero no si se está mirando: ¿GRPs? Su muestra es exigua y sus resultados relativos…
  • EM: Salvo para algunas autonómicas los GRPs no cambiarían (o cambiarían muy poco) con una muestra mayor…que, de todos modos, hace falta.
  • LMP: ¿Tú crees que cada español vio 233 minutos diarios de televisión lineal, tal como indican los datos del audímetro en 2016? Yo no.
  • EM: La media de los españoles. Es un dato alto pero aun así cuando cae un 5% en tres años hay quien habla de la muerte de la TV lineal.
  • LMP: La lógica del actual audímetro (registra tiempo, no atención) proporciona datos de consumo orientativos, pero demasiado irreales y antes o después los anunciantes exigirán ¿o impondrán? una fiabilidad que no ofrecen ni la muestra ni la metodología actual
  • EM: En la época multidispositivo el tiempo se multiplica por el mismo factor por el que se divide la atención. Y (respecto a lo de los anunciantes): ¿Tú crees? ¡Ojalá!

A partir de aquí ya decidimos que el tema daba para mucho más que una discusión en Twitter y que en algún momento tendremos que conocernos para charlar. De momento este encuentro no se ha producido. Pero estoy seguro de que llegará.

Pero ¿cuál es el estado actual de la medición? Lo recogía Fernando Santiago, Director Técnico de AIMC, en su ponencia, de la que voy a extraer los principales puntos.

Fernando Santiago durante su intervención (Foto:Eduardo Madinaveitia)

En su ponencia partía de otra que hice yo hace cuatro años en el AEDEMO TV que se celebró en Zaragoza. Entonces yo definía lo que debería ser el ideal de la medición del audiovisual: para cada pieza (programa, anuncio,…) se debería medir su audiencia en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier dispositivo (o en siglas en inglés ATAWAD: any time, any where, any device). Fernando utilizó alguna de mis diapositivas para ilustrarlo, incluida la que entonces llamé Carta a los Reyes. Hace cuatro años medíamos bien:

La audiencia en cualquier televisor en el hogar principal.

Y no medíamos (o no reportábamos):

La audiencia en segundas residencias.

La audiencia fuera del hogar.

La audiencia en otros aparatos.

La audiencia de invitados.

La audiencia en diferido.

Desde entonces, cuatro años, ¡¡¡hemos avanzado!!! (Reproduzco los tres signos de exclamación de Fernando; los avances, y la ironía, los merecen).

Ya se miden:

La audiencia en diferido (desde el 1 de febrero de 2015).

La audiencia de invitados (se reporta a partir del 1 de marzo de 2017).

Está en proceso la medición del consumo en otros dispositivos y en discusión la medición de los consumos en las segundas residencias.

Aquí Fernando Santiago llamaba la atención sobre la lentitud que demuestra el mercado en su toma de decisiones: la medición de la audiencia en diferido tardó tres años en hacerse pública desde que se iniciaron las primeras pruebas. ¿Parece mucho? Nada comparable con la medición de la audiencia de invitados: los primeros análisis se hicieron en junio del año 2000; será casi 17 años después cuando se abran los datos para el conocimiento de los usuarios.

Fernando también se detuvo en el análisis de la evolución de los deseos, las necesidades y las realidades mostrados a lo largo de los últimos catorce años. En 2008, en Granada, Pablo Romero dibujó un mapa de las oportunidades y las propuestas que introducía la digitalización. Llamó la atención sobre un fenómeno entonces incipiente pero que ha ido creciendo sin parar: la desintegración del sistema lineal y en directo y el paso hacia consumos fragmentados.

Dos años después Jaime Agulló introducía como reto la medición de la audiencia multipantalla de un mismo usuario, un reto que pareció que se resolvería cuando hace dos años se anunció el acuerdo entre Kantar Media y ComScore. Pero este año ya nos han dicho que este asunto marcha más lento que lo deseable, con lo que la rápida evolución de la tecnología aleja cada vez más la medición de esa nueva realidad.

Hace tres años, Eduard Nafría presentó del TAM al VAM, un medidor virtual que resolvería casi todos los problemas pero también parece que su desarrollo es más lento de lo deseado.

El pasado octubre se anunció el acuerdo entre Kantar Media y Movistar TV para la medición de audiencia de sus abonados, utilizando la combinación de un panel de abonados y los datos censales (RPD: Return Path Data). Será el mayor servicio de este tipo en Europa y un gran salto adelante en medición pero para el mercado se quedará escaso: sólo conoceremos el comportamiento de los abonados dentro de esa plataforma.

Una realidad cada vez más compleja exige una medición también más compleja. La distancia entre la realidad y la medición no parece acortarse en los últimos años: por una parte tenemos problemas con las metodologías de medición; por otra es el propio mercado el que no se atreve a dar pasos hacia una medición mejor. El mantenimiento del statu quo produce una sensación de falsa seguridad.

No parece importar que no se mida, o se mida mal, la audiencia en dispositivos diferentes del televisor pero para determinados programas y para determinados tipos de público (los jóvenes urbanos fundamentalmente) esa audiencia es cada vez más importante.

La tele tiene una cita en León

Mañana empieza en León el 33º Seminario de AEDEMO de Televisión, al que desde hace unos años se le añade el adjetivo multipantalla.

Es la cita anual que reúne a los investigadores de audiencia de las cadenas y las agencias de medios, a los institutos de investigación y a los comerciales de uno y otro lado.

Las cosas han cambiado mucho desde aquel año, a mediados de los ochenta, en que empezaron a celebrarse, en Gandía, estos seminarios. Entonces sólo había televisiones públicas (TVE y las primeras autonómicas); aún no había audímetros: la medida de la audiencia nos la daba el EGM tres veces al año. Por supuesto no existía Internet y nadie habría imaginado que íbamos a poder ver miles de programas de televisión en un aparato, el móvil, que lleváramos en el bolsillo.

Los seminarios de AEDEMO han ido acompañando con sus análisis todos estos cambios.

En León analizaremos la influencia de YouTube y los youtubers, la pasión por las series, la medición de los programas, como el fútbol, que se ven fuera de casa, la convergencia de la medición de Internet y Televisión y muchos otros temas de actualidad.

Seguro que va a estar interesante.

Y seguro que echaremos de menos a Luis, que siempre ha sido el alma de estos seminarios. Esperemos que se recupere pronto. ¡Mucho ánimo!

¿Se acaba la hegemonía de Tele 5?

Tele 5 ha sido la cadena de mayor audiencia durante 27 meses consecutivos, nada menos que dos años y tres meses. Pero esa larga serie se terminó en noviembre de 2016.

Diciembre es un mes especial, con una segunda parte en la que, tradicionalmente, la comercialización es diferente y los ingresos comerciales disminuyen. Tele 5, la cadena comercial por excelencia, podría haber descuidado ese periodo, algo menos interesante. Eso podría haber explicado el triunfo de Antena 3 en diciembre. Ya se sabe: un grano no hace granero.

La salida de mercedes Milá no le ha sentado bien a Gran Hermano

Pero en enero se ha repetido la historia: Antena 3 se destacó desde el primer día; a falta de una semana Tele 5 se acercó y llegó a situarse a sólo un  décima de su rival. Pero el último fin de semana Antena 3 arrasó y dejó a Tele 5 sin posibilidades.

Al final Antena 3 ganó por tres décimas. Es una diferencia pequeña.

Son ya dos meses, o todavía sólo dos meses. Es muy pronto para sacar conclusiones. Pero podría ser un aviso.

Una manera de hacer televisión que ha tenido gran éxito a lo largo de los años (crear personajes populares en programas de supuesta realidad y seguirlos después a lo largo de una gran parte de la programación) ¿podría estar agotándose?

El modelo Gran Hermano, Supervivientes, Sálvame, (en versiones normal y VIP)… ¿tiene fecha de caducidad?

No lo sé.

Lo que sí sé es que ese modelo ha empezado a encontrar debilidades en su parte comercial. Si un número cada vez mayor de anunciantes no está dispuesto a asociar la imagen de su marca a ese tipo de programas, el modelo puede tener problemas.

Quizá sea eso lo que ocurre.

Veremos.

El año de la nueva televisión (I)

Llevábamos unos cuantos años diciendo que tenía que llegar el año del móvil; parece que ya se ha producido y casi no nos hemos dado cuenta. Algunas compañías nos dicen que ya sirven a móviles más del 70% de sus inserciones; algo muy importante en un mercado publicitario cada vez más digital donde Internet ya hace tiempo que es el segundo medio por inversión y que en 2017 podría acercarse mucho al 30% de la inversión total en medios. Móvil primero (casi siempre dicho en inglés) es ahora el nuevo mantra de las empresas.

También llevan muchos años hablándonos de la muerte de la televisión lineal y el auge de otras formas de ver contenido audiovisual. Es verdad que el consumo de la televisión de toda la vida cae cada año en los úlimos cuatro, pero todavía se mantiene (si hacemos caso a Kantar) en 230 minutos por persona y día. Una pérdida acumulada de 16 minutos en cuatro años, casi un 7%, seguramente preocupante para los gestores de las grandes cadenas pero poco más que anecdótico si pensamos en un cambio de comportamiento con trascendencia social…y publicitaria. Con casi cuatro horas de atención al día, la televisión lineal sigue siendo, con mucha diferencia, la primera actividad de ocio de los españoles.

Netflix apuesta fuerte por la publicidad exterior. (Foto del autor)

Pero ahora, quizá, sí. Ahora que la televisión de pago ha batido su récord de consumo (que databa de 2010, nada menos) y que ofrece muchas más posibilidades de visionado en diferido o en dispositivos diferentes del televisor del hogar; ahora que a la llegada de Netflix a finales de 2015 se han unido hace poco HBO (en noviembre) y Amazon Prime Vídeo (en diciembre) que completan con la veterana Yomvi la oferta de vídeo en streaming quizá se produzca ese sorpasso que los fans de las series americanas y los gurús de los nuevos dispositivos nos vienen anunciando desde hace años.

A veces confundimos las tendencias con la situación actual. No se puede olvidar que España ha sido un país reacio a pagar por ver televisión ni que todavía hay mucha gente que prefiere ir a restaurantes de menú del día antes que enfrentarse a una carta con opciones casi infinitas frente a las que se hará un lío antes de decidir.

Volvemos a tener claro que el contenido es el rey y de nuevo grandes operadoras de telecomunicaciones apuestan por que el contenido sea el principal argumento de sus ofertas comerciales. Ya lo vimos al principio del milenio (¿se acuerdan de Quiero TV y de Vía Digital?) pero ahora parece que va en serio.

Todas las cadenas de televisión han apostado por Internet y por el visionado en diferido con ofertas de televisión a la carta, pero por el momento supone una audiencia marginal, al menos en el televisor y en todo lo que mide Kantar: supone 3 minutos al día, poco más de un 1% del total, y no ha crecido en 2016.

¿Será 2017 el año de la explosión y el cambio de tendencia?

Veremos

(*) Este artículo y los dos que le seguirán se publican en el número de enero de la revista IPMark. Un año más me encargaron un artículo con previsiones sobre medios.

2016 volvió a ser un buen año para el Cine

Hacía muchos años que el Cine no superaba en España los 100 millones de entradas vendidas. Este año lo ha conseguido. Ha crecido un 6% respecto al año pasado y ha rebasado, por muy poco (100,27), esa cifra simbólica. No ocurría desde el año 2008, a comienzos de la crisis económica.

Tal como iba el año se esperaba más pero diciembre fue un mes algo peor que el del año pasado lo que impidió llegar a mejores cifras.

La recaudación total ha sido de 601,77 millones de euros, lo que nos da un coste medio para la entrada de, casi exactamente, 6 euros, una cifra que para quienes vivimos en Madrid puede parecer muy por debajo de mercado.

Se explica por varias razones: el Cine no cuesta lo mismo en todos los sitios; los grandes picos de ventas de entradas se dan en las llamadas Fiestas del Cine, en las que el precio suele quedar por debajo de los 3 euros; cada semana a los picos de sábados y domingos suele añadirse el Día del Espectador que también oferta un precio reducido; en muchas salas hay precios especiales para determinados públicos (los mayores, por ejemplo)…

Aquí siempre hemos defendido que la asistencia al Cine es muy sensible al precio.

Últimamente veo que algunos exhibidores parecen estar convencidos de ello, o al menos están probando la hipótesis: los cines Conde Duque ofrecen varios días del espectador cada semana; las salas de los cines de la Prensa, en la Gran Vía, siempre tienen precio reducido. Seguro que en toda España hay muchos más ejemplos y creo que les funcionará.

Fotograma de Un monstruo viono a verme (FOTO: Tele 5)

Hay otro aspecto interesante: de nuevo (ha pasado en cinco de los seis últimos años) la película más taquillera ha sido una película española: Un monstruo viene a verme, de Juan Antonio Bayona. Sus tres últimas películas han sido grandes éxitos de taquilla. En casi todos los casos es película española más taquillera del año era una producida por una cadena de televisión (en este caso, y en casi todos, Tele 5) para cumplir la cuota obligatoria de producción de Cine a que les obliga la ley.

Hace poco, en uno de los desayunos que organiza el Foro Nueva Comunicación, Alejandro Echevarría, Presidente de Mediaset, se quejaba de tener que estar sometidos a esa obligación. No le falta razón desde el punto de vista de una competencia ampliada que ahora les llega con empresas multinacionales (Netflix, HBO. Amazon,…) que parecen no estar sometidas a esa misma ley.

Pero, con quejas y todo, las inversiones obligadas que están haciendo los dos grandes grupos de televisión privada en España se están mostrando, en una gran parte de los casos, muy rentables.

Podría decirse además que su producción de Cine dignifica la calidad de lo que habitualmente suelen hacer en televisión.

2016 ha sido un buen año para el Cine en general y para el Cine español en particular aunque ninguna película ha llegado a las recaudaciones de los últimos años. Esta vez destacan varios títulos de animación: Mascotas, Buscando a Dory o Zootropolis. En el caso del cine español, además de la citada destaca Palmeras en la nieve, que repartió su recaudación entre los últimos días de 2015 y los primeros meses de 2016.

La esperada Rogue One, enésima secuela de Star Wars, se ha quedado a medio camino de la recaudación esperada, si bien puede ser un caso similar al último citado: todavía puede completar su recaudación en el año que comienza.

Todo parece indicar que 2017 puede volver a ser un buen año, con producciones interesantes que están comenzando a llegar y con una situación económica algo más desahogada que la de los últimos años.

Si además se revisara la tributación del Cine sería fantástico.

Hace falta una nueva manera de medir la audiencia de Televisión

Soy lector habitual de BezDiario. Creo que hacen una excelente selección de temas de interés y los tratan con la profundidad adecuada.

Pero el día de Reyes fue mi amigo Eladio Gutiérrez quien me puso al tanto mediante un mensaje de correo electrónico: había un artículo La muerte del audímetro tradicional firmado por Miriam Puelles que, indudablemente, me interesaba.

El día de Reyes en mi casa ha sido siempre una revolución; ahora, con un nieto de tres años, mucho más. No pude hacer mucho más que leer el artículo y tuitearlo:

Ahora y aquí voy a explicar el porqué de mi frase en el tuit.

Es indudable que debemos ir hacia un sistema de medición capaz de medir el consumo audiovisual sea cual sea el momento, el lugar o el dispositivo en el que se vea. El concepto ATAWAD (any time, anywhere, any device) del que ya hablé aquí, pronto hará cuatro años.

Es cierto también que desde entonces se ha agudizado el problema, que cada vez se producen más visionados en momentos diferentes del de emisión y en dispositivos diferentes de los televisores del hogar principal. El visionado en grupo en el hogar está pasando a la categoría de excepcional.

Vel la televisión como lo hacían en los 80 los personajes de Cuéntame es ya excepcional. (Foto: TVE)

Pero del informe de Barlovento que ya comenté aquí no se desprende una tragedia para la audiencia que mide Kantar. Es verdad que el consumo cae por cuarto año consecutivo pero se mantiene aún en 233 minutos por persona y día, una cifra que supera a la de cualquier año anterior a 2010 y en aquellos momentos nadie habría dicho que la Televisión estaba en crisis, o al menos en una crisis mayor que la que empezaba a vivir el país y las economías occidentales. (Es verdad que está hecho a partir de datos de Kantar, con todo lo que eso pueda signifiar).

Siguiendo con el excelente artículo de Puelles: el público de la Televisión está envejeciendo pero el consumo siempre ha sido mayor entre las personas mayores y las personas que sólo trabajan en el hogar que entre los jóvenes. Tienen más tiempo y menos disponibilidad para otras opciones de ocio. En ese sentido sí son los jóvenes quienes se están trasladando en mayor medida hacia otros dispositivos y otros modelos de consumo.

Y sí, que la audiencia se vaya hacia otros tipos de consumo es un problema para las cadenas tradicionales; sobre todo si esa audiencia no se mide. La audiencia es la mercancía por la que se paga en el mercado publicitario que es la principal fuente de ingresos de la Televisión.

El problema del audímetro no es que sólo registre la televisión lineal (de hecho también mide el consumo en diferido siempre que se haga en televisores del hogar principal: el año pasado eso ha supuesto 3 minutos por persona y día. No parece una tragedia). El problema es que no mide consumos fuera del hogar o fuera del televisor y eso sí puede estar creciendo algo más.

La audiencia social complementa pero no cambia el dato de audimetría y, por el momento, no tiene valor comercial.

Así que estoy completamente de acuerdo con Miriam Puelles cuando dice:

Es necesario poder congregar en un mismo sistema la medición de visionados para cada una de las pantallas o dispositivos, con conocimiento preciso de qué se ve y quién ve cada una de las opciones. Pero no solo en la televisión tradicional, sino también en las redes sociales, smarpthones, tablets, videoconsolas e infinidad de plataformas y soportes disponibles.

pero discrepo bastante con la forma en la que llega a esas conclusiones.

Creo que el audímetro tradicional ha hecho un gran servicio a lo largo de sus más de treinta años de historia, pero en una época de transformaciones tecnológicas aceleradas como la que hemos vivido treinta años son una eternidad.

La misma tecnología que nos ha complicado tanto la realidad que tenemos que medir nos acabará dando las soluciones que necesitamos.

Creo que cada vez están más cerca.

En todo caso muchas gracias a Miriam Puelles por su magnífico artículo y por poner de actualidad un tema sobre el que los profesionales debemos profundizar y encontrar soluciones. En ello estamos.

Tele 5 dominó en 2016

Fiel a su costumbre, la consultora Barlovento Comunicación ha publicado hoy, 2 de enero su informe sobre la audiencia de las Campanadas que sirve de prólogo al informe anual de audiencias, un informe que en los últimos años anticipa a la última semana de diciembre, a sabiendas que los grandes datos no van a cambiar.

Las Campanadas de fin de año son uno de esos pocos territorios en los que La 1 de TVE sigue manteniendo la tradición de liderar la audiencia. Este año también lo ha hecho (5.192.000 espectadores y 38,8% de cuota) aunque cada vez se le acercan más sus competidoras: pierde 8,7 puntos de cuota respecto al año pasado.. Antena 3 aprovecha el morbo del vestido que llevará Cristina Pedroche y el tirón del cocinero Chicote para reunir a 2.319.000 espectadores y conseguir un 17.3% de cuota; Tele 5 se contuvo esta vez y con Lara Álvarez y Carlos Sobera consiguió 1.676.000 espectadores y el 12.5% de cuota.

La 1 mantiene su liderato en las Campanadas de fin de año. (RTVE)

En los datos anuales Tele 5 no ha tenido rival…o sí, al final. La cadena de Vasile ha dominado durante los once primeros meses del año (completando una serie de 27 meses consecutivos de liderato) pero ha perdido en diciembre, cuando le ha superado Antena 3 por cinco décimas (13,3% frente a 12,8% de Tele 5). En el total anual el triunfo es claro: 14,4% para Tele 5 frente a 12,8% para Antena3. Lejos queda La 1 con 10,1% aunque supera por tres décimas el resultado de 2015 gracias a una mejoría en los últimos meses.

Antena 3, en cualquier caso, le saca a su audiencia mejor rendimiento comercial que su rival; cada vez son más los anunciantes que rechazan planificar su publicidad en algunos de los programas de mayor audiencia de Tele 5 (Gran Hermano, Sálvame,…) lo que ayuda a la cadena de Carlotti. 2016 ha sido un año bueno para la inversión publicitaria en televisión que, poco a poco, va recuperando lo perdido a lo largo de la crisis.

El consumo de Televisión cae por cuarto año consecutivo; aun así se mantiene en 233 minutos diarios (230 en directo y 3 minutos al día en diferido). Casi cuatro horas diarias para algo que, una y otra vez, nos declaran a punto de morir.

Ha sido un buen año para la televisión de pago, que gana algo más de punto y medio respecto a 2015 y con una cuota del 20,4% supera por dos décimas su récord anterior que se remontaba a 2010.

Ha sido también el año de las nuevas concesiones; en el cómputo anual se quedan en un 2,3% pero la tendencia es creciente y en diciembre llegaron a un 3,8%.

Y asistimos a una nueva batalla que tendrá, dicen, serias consecuencias en el consumo audiovisual: los grande operadores mundiales de la televisión en streaming han puesto su punto de mira en el mercado español: a Netflix, que llegó en octubre de 2015 se han unido recientemente HBO (a mediados de noviembre) y Amazon Prime Video (en diciembre). Con la ya veterana, para este mercado, Yomvi, completan un panorama con mucho potencial, especialmente porque tiene el apoyo de las operadoras de telecomunicaciones.

El año 2017 promete ser interesante.

Sprint para liderar diciembre

Estamos acostumbrados a que Tele 5 sea líder de audiencia. Ha ganado cada uno de los últimos 27 meses. Así, que gane la cadena de Vasile no suele ser noticia.

En algún momento incluso pareció que a sus rivales no les interesaba liderar la audiencia y se conformaban con ser quienes más ingresos conseguían.

Directivos de Tele 5 y Antena 3 en una conferencia reciente (Foto del autor)

Pero este mes pueden cambiar las cosas. Desde los primeros días se vio que Antena 3 iba a presentar batalla aprovechando la temporada más floja de Gran Hermano. En los cuatro primeros días Antena 3 le sacaba casi dos puntos (13,7% frente a 11,9% de Tele 5). En la segunda semana Tele 5 acercaba posiciones: para el día 11 mantenía su 11,9% pero Antena 3 bajaba hasta 12,8%. A mediados de la tercera semana parecía que volvería a ocurrir lo de todos los meses: para el día 15 Tele 5 se situaba a sólo dos décimas (12,7% frente a 12,9%), pero un empujón de Antena 3 le llevaba a teminar la semana de nuevo con cinco décimas (13,0% frente a 12,5%). Nada irreparable, por supuesto, con trece días por delante.

Van pasando los días y, tras el dominio de Antena 3 en la últimas fiestas, cada vez parece más claro que la cadena de Carlotti va a romper la racha de su rival. Tras el día de ayer, a falta de tan solo cinco días, la distancia es ahora de seis décimas (13,4% frente a 12,8%). Tele 5 todavía podría ganar diciembre pero tendría que superar a su competidora por algo más de tres puntos cada uno de los cinco días que quedan hasta final de año. Algo muy poco probable en una semana de programaciones especiales y cuando los programas estrellas de su programación han terminado temporada.

Parece que podemos terminar el año con un cambio en el liderato.

Además La 1 puede cerrar diciembre como su mejor mes del año: hasta el día 26 lleva un 10,8% (tres décimas por encima de su mejor mes de lo que va de año) y los programas especiales de estos días no se le suelen dar mal.

La televisión se muere

Hay días para todo. Incluso hay días en los que coinciden dos o más dedicatorias. Hoy 21 de noviembre es el Día Mundial de la Televisión.

¿Cómo está hoy la Televisión? Llevamos años oyendo que la Televisión se muere; incluso sin remedio. Pero ¿es cierto?

Tengo muy reciente la clase que di el viernes en el ICEMD sobre El sector televisivo y que me sirvió para actualizar los principales datos respecto al medio.

Aunque hay experimentos previos, incluso en el último decenio del siglo XIX, se considera que la Televisión es un invento de los años veinte del siglo pasado; las primeras emisiones de lo que luego serían canales para el público se sitúan en 1930. En España acabamos de celebrar los 60 años de la primera emisión de TVE (el 28 de octubre de 1956) y los cincuenta del UHF, la actual La 2, en noviembre de 1966.

Desde entonces no hemos vivido un mes sin cambios en el sector, unos cambios que se han acelerado en los últimos tiempos, en muchos casos motivados por la digitalización galopante de la sociedad. La Televisión ya no se ve como antes, toda la familia alrededor de un mismo aparato concentrados para ver lo mismo que se estaba viendo en la mayor parte de los hogares del país. Ahora es muy posible que cada miembro de la familia esté viendo una cosa diferente en un dispositivo diferente mientras, con una gran probabilidad reparte su atención con otro o varios aparatos diferentes.

Pero la Televisión sigue siendo el medio de mayor cobertura (más del 85% de los españoles ve la televisión un día cualquiera) y sigue siendo la actividad a la que se dedica más tiempo después de dormir. Aunque el consumo cae desde el máximo alcanzado en 2012 todavía sigue estando muy próximo a las cuatro horas diarias de promedio y es superior al de cualquier año anterior a 2010. ¿Se muere la Televisión? El muerto está muy vivo.

Mi amigo Eladio Gutiérrez hace mención hay a un documento de tres grandes asociaciones europeas en el que se recalca esta misma situación: la Televisión mantiene en toda Europa su situación de dominio, incluso entre los jóvenes, el grupo en el que puede estar más amenazada; incluso en el Reino Unido, el país en el que las alternativas digitales tienen más fuerza.

Eso sí: se trata de un medio muy diversificado, con una audiencia muy fragmentada: ya nunca encotraremos a más del 60% de la población viendo el mismo contenido como ocurría a veces a mediados de los ochenta; ya es muy raro que un programa alcance los diez millones de espectadores, incluso si es uno de los partidos del siglo que el fútbol nos ofrece en varias ocasiones cada año.

Las campanadas de año nuevo en TVE siguen siendo uno de los programas de mayor audiencia del año (FOTO: TVE)

Las campanadas de año nuevo en TVE siguen siendo uno de los programas de mayor audiencia del año (FOTO: TVE)

Puede parecer contradictorio pero ese medio de audiencia fragmentada está muy concentrado desde el punto de vista empresarial. De las más de 280 emisoras medidas por Kantar en octubre dos grupos (Mediaset y Atres) concentran el 58,5% de la audiencia, casi el 81% de la publicidad emitida y más del 87% de los ingresos publicitarios.

No nos debería sorprende si tenemos en cuenta que, en el ámbito digital a nivel mundial, dos empresas Google y Facebook concentran el 85% de los ingresos y dejan el restante 15% para varios millones de otras empresas (algunas tan grandes como Apple, Amazon, Twitter o Baidu).

También está muy concentrado el sector de la producción: según datos proporcionados por Barlovento Comunicación sólo cuatro de las cincuenta y tres productoras de las que se ha emitido algún programa entre enero y octubre han producido más de quinientas horas de programas; entre las cuatro suponen más del 54% de la producción; en el otro extremo cada una de las 33 con menor producción ha producido menos del 1%; entre todas suman menos del 10% de la producción emitida.

La Televisión de Pago ha experimentado un fuerte crecimiento estos últimos años, empujada por las operadoras de telecomunicaciones pero sigue siendo la hermana pequeña: aproximadamente un 35% de los hogares pagan ahora por disponer de esa oferta más amplia.

La Televisión vive tiempos interesantes: cada vez más contenidos se ven en dispositivos diferentes del televisor; cada vez más contenidos provienen de personas o empresas que no estaban en el circuto tradicional. Pero con todos los cambios, innegables, creo que el medio sigue gozando de una salud envidiable.