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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

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Aliteración

La libélula libando lavanda

Mariposa libando lavanda en el Parque del Canal. FOTO: E: Madinaveitia

mientras

la lavandera lavaba la bandera de Líbano.

#JubilARTE, El arte de jubilarte

Yo era una más de esas personas que piensan que al cumplir los 65 años se acaba la relación con la empresa en la que trabajan y empieza una, quizá, mejor vida.

Cuando se acercaba la fecha, mi empresa me sugirió la posibilidad de seguir colaborando de algún modo.

No me pareció mal. Siempre me ha gustado el trabajo que hacía y he disfrutado de muchos buenos momentos; también he sufrido algunos malos, pero esos se olvidan más fácil.

De algún modolo difícil fue encontrar el modo. En el sector publicitario hay muy pocas personas que lleguen activos a la edad de jubilación. En mi empresa yo era el primero. No había experiencia en jubilaciones y menos aún en buscar fórmulas para seguir colaborando a tiempo parcial, algo que parecía, casi, un requisito imprescindible.

Al final, con ayuda de un bufete de abogados, lo encontramos: desde 2013 existen varias fórmulas. La que más se ajustaba a mi caso era la jubilación parcial: seguir trabajando en la misma empresa pero a otro ritmo, con reducción de horario y sueldo y la posibilidad de cobrar una parte de la pensión (proporcional al tiempo que se deja de trabajar). La Seguridad Social aprobó el acuerdo sin ningún problema. Creo que es satisfactorio para todas las partes, incluida la ahora tan de moda hucha de la Seguridad Social.

A lo largo del proceso me planteé qué habían hecho otras personas, cómo habían afrontado los momentos previos y la propia jubilación.

Decidí preguntárselo.

Fruto de ello es el libro #JubilARTE, el arte de jubilarte, que hemos lanzado hoy, con testimonios de cuarenta personas, muchas de ellas del sector publicitario pero también muchas de otros sectores diferentes: un minero, un médico, un topógrafo, varios profesores, un ingeniero, varios altos directivos de empresas, algún periodista, un abogado, un productor de televisión,…

Logo de El Arte de JubilARTE

No hay dos situaciones iguales porque cada profesión es diferente y porque cada uno la vive según le toca en su momento. Por eso es importante que exista cierta flexibilidad por parte de las empresas y de las administraciones para buscar la mejor adecuación a cada caso.

Por supuesto en el libro no están representados todos los casos posibles. Seguro que hay muchas personas que están deseando jubilarse porque están hartas de trabajar, porque lo han hecho en un sector que quema mucho o porque han sufrido malos tratos laborales.

Pero en el libro está Miguel, que pasados los 85 años sigue activo y con pasión por lo que siempre ha hecho. O Enrique, que después de llegar muy joven a dirigir una multinacional, se reinventó cuando antes de cumplir los cincuenta se vio fuera del mercado laboral. O Patricio, el minero que se prejubiló muy joven, y enfermo, pero ahora es feliz y piensa que si volviera a nacer volvería a ser minero. O Fuensanta, que se olvidó de su trabajo en cuanto se jubiló y ahora es toda una experta en conseguir disfrutar de planes de ocio gratuito. O Ramón, que montó una ONG para ayudar a investigar la enfermedad rara que padecen dos de sus hijas…y así hasta cuarenta casos.

Juntos hemos redactado un manifiesto, que os invitamos a firmar.

#JubilARTE, el arte de jubilarte, puede descargarse en pdf de forma gratuita gracias a la colaboración de Ibercaja desde la web del proyecto o adquirirse en papel o formato epub a través de Amazon.

 

La nueva televisión

La televisión ya no es lo que era.

Con el nuevo curso se consolidan las ofertas de las operadoras de telecomunicaciones; las nuevas cadenas, producto de las recientes  concesiones consiguen poco a poco su audiencia; tendremos por aquí a Netflix, HBO y Hulu; el Video on Demand parece crecer con fuerza; el televisor ya no es el único dispositivo en que se ve y el espectador puede elegir en cada momento lo que quiere ver entre una oferta casi infinita.

La oferta de televisión sigue multiplicándose

La oferta de televisión sigue multiplicándose

A cambio la cadena líder de audiencia puede quedarse en un 12% de share; entre las tres primeras no llegar a un 35 (y a un 31% si nos referimos a las tres primeras cadenas comerciales) y el programa más visto del mes puede no alcanzar los tres millones de espectadores, si excluimos las retransmisiones de fútbol.

Todo eso a pesar de que el consumo de televisión, que cae ligeramente en los últimos años, se mantiene en las proximidades de las cuatro horas por persona y día.

Además, cuando vemos la televisión, nuestra atención se comparte muchas veces entre varias pantallas, a veces para redoblar el impacto (cuando comentamos o interactuamos con lo que aparece en el televisor) pero muchas otras veces para hacer cosas diferentes.

¿Qué implicaciones tiene todo esto para el mercado publicitario?

La televisión no tiene, por el momento, sustituto a la hora de congregar audiencias masivas. La fragmentación es aún mucho mayor en Internet. La publicidad personalizada que viene de la mano del big data tiene un futuro esplendoroso si consigue resolver todas sus cuestiones previas (la calidad de las bases de datos no es la menor) pero seguirá sin resolver las principales necesidades de las campañas publicitarias, como la generación de grandes coberturas, necesaria casi siempre pero en especial en los lanzamientos de productos.

Recientemente P&G atribuyó la caída en sus ventas a la excesiva apuesta por digital y se planteó dar de nuevo más peso a los medios masivos.

Tenemos un problema y, como siempre, la solución no es fácil pero pasa por encontrar la adecuada combinación de medios.

 

(*) Este artículo se publicó en el número de septiembre de la revista IPMark.

Mi cuarta vuelta al Mar Menor

Hay que estar muy loco para ponerse a andar más de sesenta kilómetros en un día de agosto en plena provincia de Murcia, una de las más calurosas de España.

Seguro que hay mucha gente que piensa eso, incluidos algunos miembros de mi familia, pero el pasado sábado, 6 de agosto, éramos más de trescientos los que, una vez más (y van 19) estábamos preparados a las seis de la mañana junto al Centro de Alto Rendimiento de Los Narejos  para volver a realizar la hazaña.

Unos días antes habíamos tenido un calor insoportable, con muy altas temperaturas y un alto grado de humedad, las peores condiciones para andar, pero todo parecía indicar que la situación se arreglaba algo.

En efecto, la mañana del sábado amaneció nublada y con un suave viento de Levante. El comienzo de la marcha se presentaba agradable; una hora después una maravillosa salida del sol nos confirmaba que el día iba por buen camino.IMG_1119

Descubrimos la Vuelta al Mar Menor hace ya varios años cuando veíamos pasar a última hora de la tarde por el paseo de Santigo de la Ribera, el pueblo donde veraneamos, a un gran grupo de gente vestidos todos con camisetas del mismo color. Tras varios años diciendo algún día tenemos que hacerla, en 2012 mi cuñado Joaquín y yo nos decidimos. Desde entonces él no ha faltado ningún año y yo sólo el año siguiente, en que una fiesta familiar me mantuvo lejos.IMG_1121

La prueba la organiza perfectamente el Club Senderista Nacíos p’andar. Creo que se puede decir que cada año mejor; este año se ha notado que cuenta con más patrocinadores.

Andar más de sesenta kilómetros en agosto y en Murcia es, sobre todo, un reto personal. No hay clasificaciones, no hay un tiempo máximo para hacerlo; todo lo contrario: se trata de caminar en grupo y llegar lo más juntos posibles a Los Narejos, el punto de llegada, que es también el de salida. De hecho poco antes de la meta se suele hacer una parada para reagruparse y permitir a los rezagados que se unan al grupo.

Este año me lo planteé como un reportaje. Cargué con unas cuantas baterías para el móvil, que llevaba siempre en modo avión. Siempre que veía algo destacable sacaba una foto y al llegar al fin de cada etapa (se para, más o menos, cada dos horas) enviaba las mejores al grupo de WhatsApp de la familia, tuiteaba cuatro fotos y seleccionaba una para colgar en Instagram.

También esta vez he contado con una novedad. Ya el año pasado al llegar al molino de Quintín, en Lo Pagán, la penúltima parada, me estaba esperando la familia y poder bailar allí con mi nieto Unax me hizo mucha ilusión. Este año también me esperaba mi familia pero además mi hija Usúe se unió a la marcha para las dos etapas que quedaban. Toda una inyección de energía y de moral, además de lo agradable que resulta continuar en compañía tras unas cuantas horas de caminar básicamente en solitario (rodeado de gente pero casi sin hablar con nadie).

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Las dos últimas horas, en grata compañía y con una espléndida puesta de sol, fueron en esta ocasión lo mejor de la Vuelta.

Un año más, el cuarto, hemos demostrado que somos capaces.

¿Por qué fallan las encuestas?

En las últimas semanas hemos vivido sonoros fracasos de estudios electorales.

El referéndum sobre el Brexit es un buen ejemplo. Si hay una consulta con resultado fácil de prever es un referéndum. Las encuestas acertaron el resultado real, salvo las de los últimos días cuando tras el asesinato de la diputada Jo Cox detectaron un vuelco, que finalmente no se produjo, . ¿No será que, con las prisas, esas encuestas de los últimos días olvidaron la representatividad de las muestras?

Es mucho más fácil hacer encuestas por internet, o hacer más entrevistas en los núcleos más grandes, o hacerlas en barrios de clases medias…y todo eso habría sesgado los resultados hacia la permanencia.

Votando en un colegio electoral del País Vasco

Las elecciones españolas son mucho más complejas. En realidad se celebran 52 elecciones y para estimar bien los resultados habría que hacer 52 encuestas de tamaño suficiente y con muestras representativas en cada una de ellas. Pocos institutos pueden hacerlas; en los días previos casi nadie las hace; seguramente sólo el CIS.

Pero el día de las elecciones se utilizó una muestra de gran tamaño para realizar la exit poll, la encuesta llamada israelita de voto declarado al salir del colegio electoral. Y los errores fueron, una vez más, de bulto.

Creo que cada vez tiene menos sentido realizar el desembolso necesario para montar un estudio así, cuando los resultados reales se conocen tan sólo un par de horas después.

Pero merece la pena analizar por qué se producen esos errores y creo que el sector debe tomarse en serio esta tarea.

¿El problema está en el tamaño de la muestra, en su representatividad o, resulta que ahora hay una parte considerable de la población que miente? Yo no creo que mucha gente mienta para nada; o, en todo caso, que mienta ahora más que antes. Yo pienso en la falta de representatividad como la mayor fuente de errores.

El mercado publicitario y el de medios dependen en tan gran medida de resultados de encuestas (que nunca tienen un día de las elecciones para comprobar su verdadera calidad) que no nos podemos permitir el lujo de mantener las puertas abiertas a la duda.

Creo que una parte importante de los errores puede deberse a la falta de representatividad de las muestras utilizadas.

En el caso de los estudios electorales tenemos la famosa cocina, que estima los resultados que se publicarán a partir de los obtenidos en la encuesta y de toda la experiencia anterior del instituto encargado de la realización del estudio. La cocina no tendría por qué llevar a peores resultados pero sí se presta a interpretaciones que en otros estudios no se dan.

Aneimo, la patronal del sector, publicó una nota para los medios en la que aclara algunos de los puntos que deben cumplir las encuestas (las normas internacionales de ESOMAR). En su último punto abre una puerta a la sospecha:

ANEIMO quiere dejar constancia de que ninguna de las empresas integradas en esta Asociación efectuó un Sondeo a pie de Urna con ocasión de las elecciones generales del 26J.
¿Quiere decir que las empresas contratadas ese día por los medios no cumplieron las normas?

Messi y los cuatro millones

Cuatro millones de euros son una barbaridad de dinero. Tanto que la mayoría de nosotros no lo va a ganar a lo largo de toda su vida…ni de tres o cuatro vidas que viviese.

Pero leo que Leo (Messi) anda en pleitos por haber defraudado a la Hacienda Pública cuatro millones de euros a pesar de ser la persona  que más impuestos paga en España (56 millones de euros).

Messi tras marcar un gol

Y no entiendo nada.

No entiendo a una sociedad enferma que tiene al 20% de su población en riesgo de pobreza pero paga a sus ídolos unas cantidades estratosféricas, que servirían para sacar de la pobreza a mucha de esa gente.

Pero tampoco entiendo quién ha engañado a Messi, o a su papá, o a su asesor financiero para meterse en un lío como ese y defraudar cuatro millones cuando se pagan 56.

Para mí, y para ti, lector, cuatro millones son una barbaridad. Pero si los sumamos a 56, esos cuatro millones que hacen la diferencia entre 56 y 60 son muy poca cosa (no llega a un 7%). Lo que Messi puede hacer con el dinero que le queda después de pagar a Hacienda y lo que pueda hacer con cuatro millones más, no debe de ser muy diferente.

Así que me quedo con mis dos dudas: ¿por qué se les paga tanto dinero? y ¿quién les engaña para ahorrarse el chocolate del loro a cambio de arriesgarse a ir a la cárcel?

Supongo que no voy a salir de mis dudas.

La conciliación es cosa de todos

Más de tres millones de personas (3.023.000) vieron el programa de ayer de Salvados en La Sexta y lo convirtieron en el más visto del día en cualquier cadena.

El título del programa El milagro de conciliar daba muchas pistas sobre el tema del que iba a tratar, un tema que los lectores habituales de este blog (si es que existe alguno) ya saben que me es muy próximo.

El programa se basaba en la comparación entre una pareja sueca (o hispano-sueca pero que vive en Suecia) y otra española. La conclusión podía ser que llevamos una generación de retraso sobre este tema, pero también que el problema pueden ser nuestros horarios, una educación que sigue siendo machista en muchos sentidos o, en definitiva, un tema cultural.

Una imagen del programa Salvados

No voy a entrar en la disección del programa porque ya lo ha hecho Madre reciente en su blog mucho mejor de lo que lo pueda hacer yo que, por circunstancias, sólo lo vi a medias.

Pero quiero insistir en que la conciliación es cosa de todos. No son las mujeres, sino la pareja, los responsables del cuidado de sus hijos. La conciliación no será posible si las empresas no ponen algo de su parte y apuestan por los resultados en lugar de por el presentismo. No será fácil solucionar el problema si no se racionalizan los horarios, entre ellos (muy relacionado con la temática habitual de este blog) el adelanto del prime time de las cadenas de televisión. Los gobiernos pueden ayudar legislando en favor de la igualdad y de la protección de la familia.

Como decía al principio del post este tema me resulta muy próximo. Desde que Usúe, mi hija, fue invitada a abandonar su trabajo al finalizar su baja maternal emprendió una cruzada en pro de la conciliación. En abril hará dos años de su primera publicación, #mamiconcilia, con ocasión del Día de la Madre. Desde entonces la conciliación ha ganado peso en las agendas y en las conversaciones. Usúe también trajo a España la iniciativa Sal Puntual, para intentar que los empleados salgan a su hora y vayan a casa a compartir las tareas con el resto de su familia.

En noviembre de aquel año publicó la primera edición de #papiconcilia, con testimonios de padres que se implican en la crianza de sus hijos. Para el Día del Padre del año pasado ya publicó una segunda edición, con más testimonios añadidos, que también se puede adquirir en papel. Para el Día de la Madre los testimonios acumulados se acercaban a cien.

El pasado septiembre publicó #miempresaconcilia donde se pone en valor un hecho que debería ser más conocido: las empresas que apoyan la conciliación atraen (y mantienen) más talento.

Ahora se acerca un nuevo Día del Padre. Hoy se ha publicado una nueva edición de #papiconcilia con once nuevos testimonios muy diferentes entre sí. Son tan diferentes que incluyen el de un padre que lleva cinco años esperando a su hijo/hija adoptado, hasta el de un padre antiguo (yo mismo) que cuenta en Eran otros tiempos lo diferente que podía ser esto de conciliar hace más de teinta años cuando se disponía de un horario continuado que dejaba mucho tiempo para los hijos.

La conciliación es un tema de todos y si quieres estar al día de sus múltiples aspectos debes conocer la labor que está haciendo Usúe en @mamiconcilia.

Te recomiendo que leas la nueva edición de #papiconcilia y si no lo has hecho todavía que te bajes y leas también los otros e.books gemelos.

Un buen año cuajado de incertidumbres (II): La publicidad

¿Y la publicidad?

El año 2015 fue bueno para la publicidad en España; sin las alegrías de hace una década pero consolidando el crecimiento del año anterior. Los medios panelistas de Zenith Vigía estimaban un crecimiento del 5,2%; los anunciantes de Zenthinela, algo menos optimistas, lo dejaban en un 4,3%. Muy probablemente las fuentes (Infoadex e i2p) nos darán una cifra similar, o incluso algo más alta al 6,4% que Infoadex estimó para 2014.

Ayer publiqué un nuevo Vigía y aunque se produce una fuerte caída en los índices de percepción debida a la incertidumbre política y económica reinante, la previsión para 2016 mejora unas décimas, hasta el 5,4%. I2p suele publicar sus datos a finales de enero o comienzos de febrero; Infoadex la última semana de febrero.

El año empezó con fuerza, con un gran primer semestre, y se fue desinflando en la segunda parte.

Como viene siendo habitual en los últimos años fueron los dos grandes grupos de televisión los que marcaron la pauta del mercado y con su política de firmeza en los precios crecieron algo más que la media del mercado. El panorama puede cambiar en unos momentos en los que se está produciendo el fortalecimiento de las ofertas de pago, especialmente de las que vienen de la mano de las operadoras de telecomunicaciones, y la llegada de nuevos actores, como Netflix.

La Televisión sigue siendo el medio que capta más publicidad.

También han seguido la pauta habitual los medios digitales (Móviles e Internet) que lideran las cifras de crecimiento, en un momento en el que Facebook y su Atlas parecen empezar a plantarle cara al hasta ahora hegemónico Google. El Vídeo on Line y la Compra Programática han seguido ganando protagonismo.

El año 2016 ha empezado con algunas dudas, pero con el mismo poderío por parte de los dos grupos de Televisión.

El año en que Carlos Herrera dejó Onda Cero para empezar una nueva etapa en la COPE ha sido bueno para la Radio. Las grandes cadenas, incluida Onda Cero, han mejorado sus resultados.

Alguna de las grandes cadenas me dice que el crecimiento en 2015 se situará cerca de los dos dígitos; probablemente por encima de la media del mercado y mucho más de los que estiman los panelistas. Veremos cuando se publiquen los datos.

Probablemente cuando las fuentes publiquen sus datos la gran sorpresa en cuanto a cifras de crecimiento nos la dará el Cine, que ha vivido otro gran año, con un final apoteósico, en el que se produjeron los estrenos más esperados: Star Wars en la parte internacional y Ocho apellidos catalanes en la nacional. Las fuentes de datos, que discrepan en más de veinte puntos en sus estimaciones de inversión para los nueve primeros meses del año, van a recoger con seguridad crecimientos superiores al 30%.

Sigo sin entender el tamaño de esas diferencias entre las fuentes, pero está claro que se está produciendo el renacimiento del Cine en sala y como medio publicitario.

El año de la aprobación de la compra de Cemusa por parte de JCDecaux y el del fuerte incremento en el número de pantallas ha sido un año bueno para  Exterior, que ha crecido, aunque muy probablemente por debajo de la media del mercado.

He leído hoy que se rumorea que Clear Channel ganará el concurso de mobiliario urbano de Madrid, uno de los más importantes del sector y que lleva mucho tiempo comercializado por JCDecaux. Supondría un cambio importante en la posición relativa de dos de las mayores empresas de un sector que sigue viviendo un proceso de concentración.

Los problemas siguen, aunque cada vez más atenuados, para unos Medios Impresos redimensionados. Han visto como volvía a reducirse la inversión publicitaria pero ya en una medida mucho menor que en los años más duros de la crisis. Si atendemos el recién publicado Informe anual de la Profesión Periodística 2105, en las Revistas se perdieron casi 1600 empleos durante la crisis(y sólo un 1% de esa cifra corresponde a 2015) mientras fueron casi 2600 en los Diarios (que serían casi 3300 si se incluyen los gratuitos) de ellos algo menos del 3% en 2015. Lo que no parece frenarse es la caída en las ventas en Kiosco de ejemplares en papel.

Esperemos que este año sea ya el primero de la recuperación de los Medios Impresos y no sólo de sus versiones en Internet.

Goenkale terminó después de 21 años en antena

Con el fin de 2015 se produjo también el de la serie más veterana de la televisión en España.

Goenkale empezó a emitirse en ETB1 (en euskera) en 1994, todos los días laborables, con episodios de media hora; con el tiempo se dejaron de emitir los episodios de los viernes; desde 2004 se emitían capítulos de una hora, pero sólo los lunes y martes que se quedaron en sólo los lunes las últimas dos temporadas.

Algunos de los protagonistas de Goenkale.

La serie buscaba reproducir el éxito que, desde unos meses antes, estaba cosechando en TV3 Poble Nou, que no tuvo tanta suerte y terminó unos meses después para ser sustituida por Nissaga de poder que, a su vez, duraría poco más de dos años.

Todas estas series venían a explotar la misma idea que la serie de mayor permanencia en la televisión mundial: Coronation Street empezó a emitirse en la cadena británica en 1960 y todavía se mantiene en antena. Se utiliza una ubicación, (la Calle Coronación, la Calle de Arriba, en el caso vasco, el barrio del Pueblo Nuevo en el catalán) y unos personajes fijos, que van variando con el tiempo, para desarrollar diversas tramas que en algunos casos pueden estar salpicadas de actualidad.

Durante esos 21 años se han emitido 3.707 capítulos y 1.854 horas. ¡Todo un récord! No conozco las causas de ese final, aunque quizá se podía intuir si se analiza cómo iba perdiendo periodicidad con el paso de los años. Es una pena que nadie se haya planteado seguir en la estela de su predecesora británica, aunque parece imposible superar a una serie que te lleva 34 años de ventaja y aún sigue emitiéndose.

El papel de Goenkale en la difusión de la lengua vasca y en el apoyo a la producción autonómica, en la que se ha constituído como la gran cantera de profesionales (más de 700 han pasado por la serie) es indiscutible.

En cualquier caso en estos tiempos en los que todo parece efímero resulta interesante repasar algunos de esos eventos televisivos que se mantienen a lo largo de muchos años: los 43 años que pronto cumplirá Informe semanal; los 18 a los que está a punto de llegar Saber y ganar, también con emisión casi diaria y cerca de 5.000 programas emitidos desde 1997, cuando ya contaba con el actual presentador, Jordi Hurtado (¡otro record difícil de batir) o la decimoséptima temporada que hoy mismo empieza en Cuéntame.

¿Recuerdas algunos más?

De compras sin voz

El primer día del año mi hija Usúe y yo amanecimos sin voz.

La juerga de fin de año; pensarán ustedes. Eso mismo me dijeron ayer en la oficina cuando llegué a trabajar.

Pero creo que no fue así. El año lo habíamos empezado separados: ella en casa de sus suegros y yo en la de mis cuñados. Comidas, ritmos, temperaturas…todo diferente.

La mañana del 31 salimos juntos de compras. Chispeaba y hacía frío; mucho menos que otros años por estas fechas, pero frío al fin y al cabo. Al entrar en las tiendas yo me desabrochaba la ropa, que volvía a abrocharme al salir; ella no. Podía ser una forma de comprobar cual de los dos métodos era mejor, pero parece que los dos fallaron.

Hoy ella ya puede hablar, pero yo sigo igual…o peor. Y me quedaban algunas compras por hacer.

He preparado un buen taco de papeles y el bolígrafo que siempre suele ir conmigo. En el primer papel he puesto No tengo voz; en el segundo Gracias. Y he salido a ver qué ocurría en unas tiendas atestadas de gente en uno de los días de más consumo del año.

Día de compras masivas

La verdad es que ha sido toda una experiencia. En algunos sitios he podido coger yo las cosas que quería y bastaba enseñar mis dos primeros papeles para encontrar comprensión y más de una sonrisa.

Cuando tenía que pedir algo, lo escribía; en mayúsculas, eso sí, porque temía que mi letra (mal apoyado encima) no la entendieran. En una me pedían el papel para escribirme la respuesta, pero luego se han dado cuento de que sordo, sordo, no estaba y todo ha ido bien.

Me ha fallado alguna cosa, porque en estas fechas ya no quedaban o porque se me iba mucho del precio que me había imaginado pero, más o menos, he conseguido lo que quería.

Por la tarde, en la tradicional cola de San Onofre para comprar el no menos tradicional roscón, ya tenía el auxilio de Usúe, con su voz recuperada.

Y me ha servido para comprobar que predomina la gente amable y comprensiva…y lo duro que tiene que ser tener permanentemente una discapacidad.

Espero recuperar mi voz cuanto antes.