BLOGS
Casi enteros Casi enteros

Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

Archivo de la categoría ‘Previsiones’

La @: una apuesta por la innovación (I)

Los días 15 y 16 de junio se ha celebrado La @ de AEDEMO, un seminario que nació para acercar el mundo digital y el de la investigación de mercados. Tienen muchos puntos de contacto, necesitan caminar juntos, pero a veces parece que no lo saben y miran en direcciones distintas.

La digitalización ha transformado la realidad; en muchos sentidos la ha hecho más compleja. Para la investigación de mercados tradicional medir esa realidad es más difícil pero a su vez la digitalización nos proporciona nuevas maneras de aproximarnos a esa realidad.

Cada vez se generan más datos; el análisis de esos datos nos da información que podemos transformar en conocimiento. Los datos, el big data, estuvieron presentes en varias ponencias. El neuromarketing ha avanzado mucho es estos últimos años y también tuvo su protagonismo. El reconocimiento de imágenes, los bots, el tratamiento de voz, la investigación en general y la de la eficacia publicitaria en concreto, completaron el panorama. Un panorama al que aún le faltaría una pieza si no tuviera en cuenta a las start ups que se inician en el negocio; también de eso tuvimos, incluso a la gran triunfadora de estos últimos años.

Gemma Muñoz al comenzar su intervención. (FOTO: EMadinaveitia)

La @ tuvo un comienzo de lujo. Es posible que haya alguien que sepa más de big data que Gemma Muñoz (@sorprendida); lo dudo, pero es posible. Pero seguro que nadie habla de datos con más pasión y conocimiento que Gemma. Los datos contienen información de la que hay que extraer conocimiento para la toma de decisiones. Hay que detectar qué nos pueden decir los datos; hacer big data no es acumular datos: no siempre es mejor tener más datos. @sorprendida sorprende también con su ironía:

los analistas hacen dashboards para que les dejen en paz.

Pero tiene muy clara la importancia de visualizar bien los datos así que recomienda no enseñar nunca una tabla y sí buscar buenos sistemas de visualización.

Gemma define su empresa El arte de medir como Pasión y precisión. Cuando se asiste a una de sus presentaciones queda claro que cumple con su eslogan.

Los datos y su tratamiento estuvieron presentes a lo largo de todo el seminario pero lo que más sorprendió fue la visión de Juan Mora, de Datacentric, que aportó una visión muy diferente. Su investigación es más detectivesca que sociológica. Juan habla de pasar del big data al deep data: enriquecer la información acerca de cada posible cliente utilizando información pública (del catastro, de los ficheros de morosidad, de la cobertura de fibra óptica,…). Añadiendo información fue perfilando la fotografía de un posible cliente (persona individual o empresa) hasta dotarla de una gran nitidez. Reforzó así la idea de que, también en datos, la calidad puede ser más importante que la cantidad.

Los mayores de 65 somos los nuevos milenials (SIE 16)

Hoy se ha presentado en el Espacio Fundación Telefónica el informe La Sociedad de la Información en España 2016. El informe siempre es interesante; cada año hace un retrato de la situación en un sector que evoluciona a velocidad de vértigo y permite establecer comparaciones con lo visto en años anteriores.

Este año nos ha ofrecido dos titulares llamativos, once realidades y tres tendencias.

Los titulares:

En España hay más clientes de fibra óptica que en Italia, Reino Unido, Francia y Alemania sumados.

Y el que he elegido como título para este artículo: Los mayores de 65 son los nuevos milenials.

Me ha hecho gracia porque mis compañeros digitales (y ya no sólo los digitales) llevan tiempo diciendo que yo (a mis 67) soy el más milenial de la compañía…porque hace muchos años que mantengo este blog, porque tuiteo más que nadie, porque mantengo mi curiosidad. Hay otras cosas, como el interés por las series, en las que fallo estrepitosamente, pero ese es un ámbito más privado y seguro que cuenta menos.

Las once realidades son muy interesantes:

1.- Las redes de nueva generación son ya mayoritarias en el acceso a Internet: La banda ancha de nueva generación (FTTH+HFC) con 6,74 millones de líneas superó al DSL (6,67 millones de línes) en agosto de 2016.

2.- La televisión de pago rompe su techo histórico  (supera los 5,85 millones de abonados) y revoluciona la forma en que se ve la televisión.

3.- Los usuarios exigen confianza digital en su relación con las empresas y administraciones: el 83,1% de los usuarios dejaría de utilizar un servicio si descubre que no sigue las normas de control de privacidad.

4.- La mensajería instantánea y los asistentes virtuales se incorporan a la empresa como canal de comunicación: el 52,3% de los internautas entre 20 y 24 años ya se comunica con empresas y negocios usando la mensajería instantánea.

5.- Las empresas y administraciones apuestan por el Big Data como herramienta clave en la toma de decisiones: Big Data ya es el primer destino de inversión TIC en empresas de más de 500 empleados con un 35% de ellas invirtiendo en 2016.

6.- Los mayores de 65 años abrazan el mundo digital: Aumenta un 219% el uso de la Tablet entre los mayores de 65 años.

7.- El formato vídeo gana peso en los servicios y es ya universal en las actividades formativas entre jóvenes: el 95,1% de los jóvenes entre 14 y 19 años utiliza Internet para acceder a vídeos con carácter formativo.

8.- La tecnologías fintech transforman la gestión financiera de los usuarios: España contaba en septiembre de 2016 con 194 empresas fintech.

9.- La realidad se vuelve mixta: el mundo virtual sale del ordenador y se fusiona con el mundo real. Pokémon Go superó en diez días a Twitter en número de usuarios en Estados Unidos.

10.- El mercado digital único continúa avanzando. En 2017 finalizarán los recargos en concepto de roaming en la Unión Europea.

11.- La Administración avanza hacia una digitalización de extremo a extremo. Se potencia el desarrollo de grandes proyectos de colaboración público-privado (CPP): escuelas conectadas, redes 5G para la futura Internet, ciudades inteligentes…

Y las tendencias:

1.- Se definen normas de convivencia entre sistemas inteligentes y personas. Habrá que redefinir las famosas leyes de la robótica de Isaac Asimov sobre las relaciones entre personas y máquinas.

2.- La fusión entre tecnologías y personas da lugar al hombre aumentado. 10.000 personas (en todo el mundo) han optado por insertar debajo de la piel de la mano un pequeño chip con tecnología NFC o RFID.

3.- Los dispositivos cobran vida; los vehiculos (coches, camiones, autobuses, vehículos de reparto, drones,…) se hacen autónomos.

Muchas ideas muy interesantes como aperitivo para un informe que ahora toca leer en profundidad.

Enhorabuena y gracias a la Fundación Telefónica por este gran trabajo.

El año de la nueva televisión (I)

Llevábamos unos cuantos años diciendo que tenía que llegar el año del móvil; parece que ya se ha producido y casi no nos hemos dado cuenta. Algunas compañías nos dicen que ya sirven a móviles más del 70% de sus inserciones; algo muy importante en un mercado publicitario cada vez más digital donde Internet ya hace tiempo que es el segundo medio por inversión y que en 2017 podría acercarse mucho al 30% de la inversión total en medios. Móvil primero (casi siempre dicho en inglés) es ahora el nuevo mantra de las empresas.

También llevan muchos años hablándonos de la muerte de la televisión lineal y el auge de otras formas de ver contenido audiovisual. Es verdad que el consumo de la televisión de toda la vida cae cada año en los úlimos cuatro, pero todavía se mantiene (si hacemos caso a Kantar) en 230 minutos por persona y día. Una pérdida acumulada de 16 minutos en cuatro años, casi un 7%, seguramente preocupante para los gestores de las grandes cadenas pero poco más que anecdótico si pensamos en un cambio de comportamiento con trascendencia social…y publicitaria. Con casi cuatro horas de atención al día, la televisión lineal sigue siendo, con mucha diferencia, la primera actividad de ocio de los españoles.

Netflix apuesta fuerte por la publicidad exterior. (Foto del autor)

Pero ahora, quizá, sí. Ahora que la televisión de pago ha batido su récord de consumo (que databa de 2010, nada menos) y que ofrece muchas más posibilidades de visionado en diferido o en dispositivos diferentes del televisor del hogar; ahora que a la llegada de Netflix a finales de 2015 se han unido hace poco HBO (en noviembre) y Amazon Prime Vídeo (en diciembre) que completan con la veterana Yomvi la oferta de vídeo en streaming quizá se produzca ese sorpasso que los fans de las series americanas y los gurús de los nuevos dispositivos nos vienen anunciando desde hace años.

A veces confundimos las tendencias con la situación actual. No se puede olvidar que España ha sido un país reacio a pagar por ver televisión ni que todavía hay mucha gente que prefiere ir a restaurantes de menú del día antes que enfrentarse a una carta con opciones casi infinitas frente a las que se hará un lío antes de decidir.

Volvemos a tener claro que el contenido es el rey y de nuevo grandes operadoras de telecomunicaciones apuestan por que el contenido sea el principal argumento de sus ofertas comerciales. Ya lo vimos al principio del milenio (¿se acuerdan de Quiero TV y de Vía Digital?) pero ahora parece que va en serio.

Todas las cadenas de televisión han apostado por Internet y por el visionado en diferido con ofertas de televisión a la carta, pero por el momento supone una audiencia marginal, al menos en el televisor y en todo lo que mide Kantar: supone 3 minutos al día, poco más de un 1% del total, y no ha crecido en 2016.

¿Será 2017 el año de la explosión y el cambio de tendencia?

Veremos

(*) Este artículo y los dos que le seguirán se publican en el número de enero de la revista IPMark. Un año más me encargaron un artículo con previsiones sobre medios.

Un año raro

Este mes se cierra un año raro. Por muchas cosas.

Hemos estado casi todo el año con un Gobierno en funciones, lo que no ha impedido que nuestra economía siga creciendo al ritmo de los años anteriores y más que el resto de economías grandes de Europa.

El Reino Unido ha decidido salirse de Europa y otros países amenazan con hacer lo mismo, lo que pone en cuestión algunas de las bases en las que nos asentamos.

Trump fue una de las sorpresas del año. FOTO. Flickr

En Estados Unidos ganó Trump. Lo de menos es que fuera una sorpresa para muchos; lo importante es lo que puede representar para el futuro. Todo son temores, pero la cotización del dólar no para de subir y el Dow Jones, la Bolsa de las empresas tradicionales, alcanza valores récord, mientras el Nasdaq de las tecnológicas se hunde. ¿Es una apuesta por el pasado?

En esos dos casos, y en otros muchos más, las encuestas fallaron. ¿En tiempos de la postverdad las personas mienten cuando se les pregunta?¿También en nuestras encuestas comerciales?

En el terreno publicitario el año empezó bien, aunque algo menos bien que el 2015; luego vivimos un parón entre julio y octubre y todo parece indicar que terminamos de nuevo hacia arriba. A lo mejor tiene algo que ver el que ya haya Gobierno y pueda haber campañas públicas; y medidas de estímulo. O no.

Pero, como ya viene siendo habitual, el año no ha sido igual de bueno para todos: el papel sigue sufriendo mientras crece todo lo digital. Aunque nadie lo esté diciendo, después de tantos años fallidos, yo creo que, éste sí, ha sido el Año del Móvil.

Y de las Apps, de los adblockers, de la programática, de las nuevas teles (aunque Netflix no esté cumpliendo las expectativas).

¡Feliz 2017! Tenemos puestas en ti muchas esperanzas.

 

(*) Este artículo se ha publicado en el número de diciembre de la edición en papel de la revista IPMark

Las encuestas y los medios

El mercado publicitario y de medios se ha basado siempre en resultados de encuestas, de mayor o menor tamaño, pero representativas de la población.

Detrás de las encuestas está toda una rama de las matemáticas: la Teoría de Muestras, la misma que está tras los estudios electorales.

Los últimos fracasos en estos estudios han hecho que algunos se pregunten ¿y si también fallan los estudios de audiencia y no hay una jornada electoral para comprobarlo?

Creo que es un problema grave.

En el Reino Unido los estudios preveían el triunfo de los partidarios del Brexit hasta que, en la misma semana del referéndum cambiaron bruscamente tras el asesinato de la diputada Jo Cox. ¿Se hicieron bien estas últimas encuestas o, con las prisas, se olvidó el uso de muestras representativas? Con una buena muestra, acertar los resultados de un referéndum es muy fácil.

Las elecciones españolas son mucho más complejas (en realidad hay 52 elecciones y cada una exigiría una muestra de tamaño suficiente) pero el fracaso en las estimaciones fue sonado. Incluso en las israelitas de la jornada electoral que, se supone, manejaron grandes muestras. Pero ¿eran representativas?

Aneimo, la asociación del sector, dejaba caer una sospecha en su nota: ninguna de sus empresas asociadas, que cumplen las normas de Esomar, realizó un estudio exit poll.

En estos tiempos en que los datos nos abruman, no confundamos la cantidad con la calidad. Si de todos esos datos de los que ahora disponemos queremos extraer conclusiones para poblaciones o grupos de personas que no están en las bases de datos, deberemos insistir en que la base de partida sea representativa de ese grupo.

Si no es así podemos incurrir en errores muy graves.

Para los estudios de medios esa es la principal misión de la AIMC: garantizar que las muestras utilizadas representan a la población.

(*) Este artículo se publicó en el número del pasado julio de la revista IPMark.

La revista I&M, de AEDEMO, publicó en septiembre un número, casi monográfico, sobre el tema de las encuestas electorales. Nada menos que diez artículos, de especialistas como Lluis Fatjó, Ricardo Romero de Tejada, Carlos Lamas, Juan Antonio Gómez Yáñez, Kiko Llaneras, Paz Álvarez, Pepe Martínez, Idoia Portilla, José Vicente del Barco, Rafael Urbano o Sergi Guillot. Muy recomendable para cualquiera al que le interese este tema.

Inversión publicitaria: Buenas noticias

Hoy se ha presentado el estudio i2p, el primero de los dos que analizan la inversión publicitaria en nuestro mercado.

Finalmente el año 2015 fue bueno, el mercado creció un 5,8%, aunque no tan bueno como se pensó en su primera parte: el último trimestre registró una desaceleración del crecimiento.

Al contrario de lo que ocurre con Infoadex, la otra fuente de datos, i2p hace también previsiones. Para 2016 prevé un nuevo crecimiento, algo menor, en este caso del 5,0%.

La crisis ha golpeado duramente al mercado publicitario. Enrique Yarza, responsable del estudio, resaltaba que tras la recuperación de estos dos últimos años ya nos hemos situado al nivel ¡de 1995!

Portada del Informe i2p

Pero hay más buenas noticias: por primera vez desde el comienzo de la crisis, hace ya más de ocho años, crece la inversión en todos los medios. En algunos muy poco: Revistas (+0,1%); Suplementos (+0,1%); Diarios (+0,5%), pero todos algo. A cambio algunos medios crecen mucho: el Cine (+25,1%) o Internet (+12,3%) muestran crecimientos de dos dígitos.

El informe recoge también el peso creciente que representan las versiones digitales de los medios. En el caso de la Prensa Diaria las versiones digitales representan ya un 22,7%; en las Revistas un 8,2%. La digitalización de la inversión publicitaria avanza mucho más lentamente en otros medios: en Radio representa un 2,6%; en Dominicales un 2,3% y en Televisión sólo un 1,2%.

Un buen año cuajado de incertidumbres (y III): ¿Qué nos traerá 2016?

2016 es un año múltiplo de cuatro. Eso quiere decir año de elecciones presidenciales en Estados Unidos, de Juegos Olímpicos y de Eurocopa. Y eso quiere decir también que la publicidad a nivel mundial crecerá, porque lo hará en Estados Unidos, allí tiran mucho sus elecciones y los Juegos.

El surgimiento de una figura polémica y mediática como Donald Trump, entre los numerosos candidatos republicanos puede significar un mayor impulso a la inversión publicitaria.

Probablemente no sea tan bueno en otros países; algunos de los emergentes que han sido los que más crecían estos últimos años (China y Brasil sobre todo) atraviesan dificultades, pero en los dos casos los Juegos Olímpicos ayudarán a mitigar esos problemas. Brasil porque es el anfitrión y China porque es una potencia emergente también en deporte y seguro que apoyará los éxitos de sus deportistas.

China además ha crecido mucho como potencia publicitaria en estos últimos cuatro años. Sin duda sus grandes empresas no desaprovecharán esta ocasión.

El baloncesto es uno de los deportes con más tirón en unos JJOO

En España los Juegos Olímpicos tirarán algo (poco); sólo los Diarios Deportivos se beneficiarán y eso si se dan éxitos de deportistas españoles. El hecho de emitirse por una cadena sin publicidad perjudicará de nuevo al mercado. Algo mayor será la influencia de la Eurocopa, en Televisión, en Radio , en Diarios y en Internet. Un año que debería haber pasado sin elecciones, o casi, (si no me equivoco sólo deberían ser las autonómicas vascas y las gallegas, ambas a final de año) podría llegar a tener en su primera mitad hasta dos. O no. Y ahora, con el éxito de los debates en algunas cadenas privadas de Televisión y en Internet, eso podría tener peso en la inversión publicitaria.

De nuevo la supresión de la publicidad en TVE perjudica al mercado publicitario y en este caso al deporte: las marcas que lo apoyan lo hace en menor medida al no poder aprovecharse del tirón del medio de mayor audiencia. Ya sabemos que no habrá elecciones en Cataluña, pero aún podría haberlas a nivel nacional. Mi apuesta en este momento es que no se producirán, pero ¿quién sabe?

Como decía al principio estamos en un momento en el que las incertidumbres complican mucho cualquier previsión, pero tenemos el viento a favor. La mayor parte de las variables que influyen en la inversión publicitaria son favorables: El PIB crece más del 3%; la Confianza del Consumidor está en máximos históricos; el Paro sigue en una cifra monstruosa, pero ha disminuido notablemente en los últimos meses; empezamos el año con una electoralista reducción de impuestos, lo que ayudará a incrementar el Consumo, un Consumo que ya creció el año pasado a un ritmo superior al 3%; la inflación está controlada (también los sueldos, que incluso han caído con fuerza durante la crisis); las Ventas de Automóviles han superado el millón de unidades por primera vez desde 2008 y podrían volver a hacerlo si se renuevan los planes PIVE (¡ay! a lo peor para esto no es bueno que no haya Gobierno); la cotización del Euro respecto al Dólar favorece las exportaciones y la Deuda, el otro gran problema junto con el Paro, podría frenarse si durante unos meses no hay gobiernos con capacidad de endeudamiento.

De la mayor parte de estos indicadores no hay nuevos datos pero no sería raro que la economía se estuviera enfriando algo ante las noticias internacionales y las caídas en la Bolsa.

No estamos en la situación ideal (y menos aún para hacer previsiones) pero creo que, si los políticos no rompen nada, la inversión podría volver a crecer en una sana proporción. I2p preveía en septiembre un crecimiento del 5,4% en 2016; los panelistas de los páneles que coordino, siempre más conservadores, situaban su previsión en cifras no muy alejadas de esa: un 4,9% los anunciantes de Zenthinela, un 5,1% los medios de Vigía. Claro que, salvo alguno de los anunciantes del primer caso, todas esas previsiones se hicieron antes de conocer los complejos resultados de nuestras elecciones generales. ¿Cambiaría ese conocimiento las previsiones? No lo sé. Pero mi previsión es que la inercia de los buenos datos debería llevar a la inversión a tener un año razonablemente bueno.

La única previsión nueva, ya con toda la información de este movido enero, mejora unas décimas lo que los panelistas de Vigía preveían en noviembre.

Un buen año cuajado de incertidumbres (I)

Hace ahora tres semanas escribí un artículo para la revista IPMark, en papel. Hoy me ha llegado, el papel se lleva su tiempo.

Ya es el sexto año en que me piden un artículo en el que refleje mis previsiones para el año que empieza. Se publica en el número de la primera quincena del año. Hacer previsiones sobre el mercado publicitario es complicado; lo ha sido especialmente durante estos últimos años. Creo que casi siempre acierto en las grandes tendencias y casi siempre fallo, y estos años aún más, en los detalles. Le pasa a cualquiera.

Como alguna de las cosas a las que me refería cuando escribí el artículo ya han variado ahora, en esta casi reproducción, las apostillaré (las apostillas, en cursiva).

El artículo es largo, así que lo reproduciré en tres posts, no sé si sucesivos.

Aquí va el primero:

Escribo estas líneas la primera semana de enero. Cuando se publique se habrán aclarado muchas de mis dudas. O no.

Bueno, algunas se han aclarado; otras se han acentuado.

Hace más de tres meses que se celebraron las elecciones catalanas y aún no sabemos si se formará Gobierno. Todo parece indicar que no y que volverá a haber elecciones (los catalanes ya están muy entrenados) en marzo. Pero podría ser que tal vez…o quién sabe si quizá.

Así que no sabemos en qué quedará el desafío independentista.

Al final fue que tal vez y tuvimos sorpresa, nuevo Gobierno, con nuevo Presidente y una misión clara: emprender los pasos hacia la ruptura con España. Hay desafío, aun reconociendo que la composición actual del Parlamento no tiene la fuerza suficiente para provocar esa ruptura.

De las elecciones generales sólo han pasado poco más de dos semanas pero, pese a que las fiestas producen un cierto distanciamiento, en lo político se nos han hecho eternas. No parece que nuestros representantes muestren mucha disposición a llegar a unos pactos que, si ya eran necesarios, los resultados electorales han hecho inevitables. Se impone el diálogo, algo a lo que los actuales políticos no están acostumbrados, y la composición de un Gobierno de coalición, lo que obliga a ceder a las partes implicadas, algo aún menos habitual.

Transcurridas tres semanas más no parece haber habido muchas conversaciones privadas (salvo el acuerdo para constituir la mesa del Congreso) y las públicas se limitan a las mutuas descalificaciones habituales. Un mal camino si algún tipo de pacto es ineludible.

En Bélgica estuvieron año y medio sin Gobierno y no les fue mal: se frenaron los recortes y también el endeudamiento. Pero esa no parece una situación posible en España.

China complicó el comienzo de año de las Bolsas

La economía china, que ha sido el motor de la mundial en los últimos años y ya mostró algún signo de debilidad el pasado verano, parece atravesar serias dificultades. En los siete primeros días del año sus Bolsas tuvieron que cerrar dos veces al rebasar la caída diaria del 7% que se había impuesto como tope para proteger a los accionistas. Esas caídas arrastraron a las Bolsas de los demás países, que viven el peor comienzo de año de su historia.

Las caídas siguieron durante las tres primeras semanas; la semana pasada se produjo una fuerte (pero insuficiente) recuperación y de nuevo vuelven a caer. Malos augurios.

Nunca he creído que fiar todo el crecimiento del mundo a los bajos precios de la mano de obra china, a costa de crear aquí paro subvencionado, fuera la mejor idea del capitalismo occidental, así que no sé si el hecho de que esto se rompa es una mala noticia.

Arabia Saudí empezó el año ejecutando a 47 presuntos terroristas, entre ellos uno de los líderes de la minoría chií, lo que ha desatado la ira de Irán, el gran país chií (y ninguna crítica en el Occidente defensor de los derechos humanos) y augura una guerra del petróleo, de momento sólo económica, que nos ha traído los precios más bajos en 15 años. Todo eso pocos días después de que el mundo llegase al mayor acuerdo para frenar el calentamiento global, que a España le pilla con el paso cambiado, en pleno retroceso de las energías renovables.

El petróleo barato, de momento, puede ser una oportunidad.

Los enfrentamientos entre Arabia Saudí e Irán no parecen haber pasado a mayores, pero los saudíes han inundado de petróleo los mercados y los precios siguen bajando hasta límites que, nos dicen ahora, son malos para la economía.

El Daesh (antes llamado Isis o Estado Islámico) sigue campando a sus anchas por medio Oriente Próximo y amenazando a Europa con los ataques de fanáticos islamistas radicalizados. El año pasado la mayor víctima de sus ataques fue Francia pero la limitación de libertades y el aumento de las medidas de seguridad se han extendido a toda Europa. La abundancia de policías en nuestras calles tranquiliza y amedrenta a la vez.

Una Europa que no tiene muy claro cómo afrontar el problema de los millones de refugiados que llegan empujados por ese conflicto. Grecia ha pasado de ser hace un año el problema económico de Europa a ser ahora la puerta de entrada de millones de personas a las que tiene que alimentar en su paso hacia países más ricos.

Dos conflictos, el de los islamistas y el de los refugiados, relacionados entre sí y que no han cesado en este mes, con nuevos episodios, en Burkina Fasso, Somalia y otros lugares y con la continua llegada de refugiados. Y curioso papel el de Grecia, que nadie parece plantearse ahora.

Mi voto cuenta

Ayer fue la jornada de reflexión.

Aunque la publicación de encuestas está prohibida, por una ley de los primeros años de la transición que ya no tiene ningún sentido, pudimos divertirnos con los datos sobre el precio del agua y la fruta en Andorra, que ha seguido publicando cada día El Periodic d’Andorra. El peligro de este tipo de iniciativas es que, al estar basadas en muestras muy pequeñas, parecen  mostrar una variabilidad que quizá no sea real. Pero no se puede negar que tienen interés.

Cada voto cuenta

Con datos de encuestas serias, bien hechas y con muestras de tamaño suficiente, podríamos tener una mejor orientación a la hora de, hoy, ir a votar. Sólo quienes trabajen para partidos políticos o los que lo hacen en institutos de investigación tienen esa información.

Una de las maravillas de la democracia es justo esa: cada voto cuenta. Todos los votos valen igual (al menos los de una misma circunscripción). El mío también.

Siempre me pregunto ¿para qué ir a votar? Emitir un voto es como echar una gota de agua salada al mar: nada va a cambiar. Los escaños se deciden por miles de votos. Prácticamente nunca un voto es decisivo. Incluso para ese último escaño que en algunos sitios tiende a oscilar, la decisión se hace por un número importante de votos; casi siempre varios centenares.

Pero esos centenares son opiniones de personas como yo, que quizá se pregunten en cada elección ¿para qué sirve mi voto?¿cambiaría algo si no voy a votar?

Yo no pude votar hasta los 28 años. Mis padres se pasaron más de cuarenta años sin votar (sólo lo pudieron hacer en dos o tres ocasiones con unas papeletas que llevaban impreso el , la única respuesta posible).

Dentro de un rato iré a votar, sabiendo que esa gota de agua tiene mucha importancia.

2015 puede volver a ser un buen año para el Cine

Esta semana Rentrak ha publicado los datos del Cine correspondientes al primer semestre de 2015. Son muy similares a los del año pasado (una caída de menos de un millón de euros, menos del 0,5%)  lo que, curiosamente, da origen a interpretaciones dispares.

Mi amigo Arturo Guillén, de Rentrak, lo ve como una confirmación del cambio de tendencia que se vivió el año pasado:

Y explica esta visión descontando el fenómeno Ocho apellidos vascos, que el año pasado revolucionó las taquillas de forma inesperada y difícilmente repetible:

De hecho esa sola película recaudó 55 millones de euros:

Y, como recalcaba Panorama Audiovisual, ayudó a duplicar el número de espectadores del cine español.

En todo caso, una cifra ligeramente más baja se puede recuperar con un empujón importante. Como sugiere Amalia Blanco, eso podría ocurrir este mismo mes, que compara con un flojo julio de 2014:

Pero hay quien prefiere ver sólo la otra cara de la moneda: la puesta en marcha de la LPI no hace repuntar la recaudación del Cine. El problema siguen siendo los precios; en la línea de lo que propuse yo hace ya casi dos años:

Este año ya se ha celebrado la primera Fiesta del Cine, con menos éxito que en años anteriores. La elección de fechas fue muy arriesgada, al coincidir con jornadas de fútbol europeo con participación importante de equipos españoles. El cine como alternativa para los que no nos gusta el fútbol podía ser una buena idea, pero no termina de funcionar cuando la asistencia al cine se suele hacer en pareja o en grupo (y es raro que a ninguno de los componentes del grupo le guste el fútbol).

Se puede estar de acuerdo con una u otra interpretación pero, con los estrenos que aún quedan por llegar se puede confiar en que éste puede ser un buen año para el Cine en sala. Una buena opción para huir del calor en estos apabullantes días de julio.