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De cómo vivir sin dinero o con muy poco

Archivo de la categoría ‘Consumo colaborativo’

Juegos colaborativos para fomentar la cooperación

Los juegos cooperativos son propuestas que buscan disminuir las manifestaciones de agresividad en los juegos promoviendo actitudes y comportamientos de sensibilización, cooperación, comunicación, respeto y solidaridad. Lo cuenta el Salmón contracorriente, que publica un serie de juegos colaborativos para que los pequeños y los grandes tengamos esos comportamientos.

La huerta y el cuervo (Gigante)

Un juego que lleva más de 20 años en el mercado, enseñando a los niños los beneficios de la cooperación y de comer fruta todos los días. Pueden participar hasta ocho niños de 3 a 6 años. Los niños tienen que apresurarse en recoger las manzanas, peras, cerezas y ciruelas antes de que el malvado cuervo gigante se las coma y los jugadores se queden sin su postre favorito: el pastel de frutas. Para ello necesitarán llenar la cesta del grupo con dos piezas de cada fruta y hacer que el cuervo se pegue el festín en otro lugar.

Huerto urbano

Diseñado para que desde las primeras edades aprendan que vivir en entornos urbanos no implica necesariamente alejarse de lo rural y los productos naturales. Es un rompecabezas de 80 piezas elaborado con papel reciclado y presentado en una maceta para animar a los niños entre 6 y 8 años a convertir su balcón o terraza en un bonito huerto.

Sal a la plaza

En el Día de la Tierra los niños (entre 5 y 10 años) tendrán que organizar una obra de teatro en la plaza a la que tendrán que acudir cuanta más gente, mejor. Para que esto ocurra habrá que trabajar en equipo y convocar a todos los vecinos de los barrios aledaños antes de que la función comience a las 8 de la tarde. Una manera de promover la comunicación entre los más pequeños y enseñarles que lo que importa y afecta a la comunidad tiene su origen en las plazas de los pueblos.

La cosecha

Los niños (5-12 años) formarán parte de cuatro familias campesinas que han formado una cooperativa para cultivar sus campos y evitar que los beneficios del trabajo vayan a parar a las manos que no se ensucian con la tierra. El trabajo en equipo les conducirá a recoger toda la cosecha y llenar el granero de la cooperativa antes de que llegue el invierno y destroce todo el trabajo del año, a la vez que aprenden que los alimentos no se producen en los supermercados por generación espontánea.

El chocolate mágico

El poderoso Rey Sanguijuélez VI, Señor del Comercio, ha conquistado la isla de los indios Chocolalt donde sus habitantes son obligados a producir masivamente cacao en condiciones de esclavitud. Para evitarlo, el trabajo en equipo podrá liberar sus tierras y elaborar chocolate mágico cuyo ingrediente principal sea el cacao cultivado en libertad que solo se encuentra en algunas pequeñas tiendas repartidas por la ciudad. Para niños entre 6 y 14 años.

Asamblea Intergaláctica

En este juego, diseñado para niños entre 6 y 12 años, habrá que colaborar para acabar con la desigualdad en la galaxia. Para ello, tendrán que reunirse y negociar en La sala intergaláctica del buen reparto y conseguir que los habitantes de todos los planetas recuperen sus derechos universales (sanidad, vivienda, educación, alimentación…) antes de que el General Kimandoyo y el Ávaro Topamí irrumpan en la Asamblea con su nave de guerra y elimine los derechos de toda la galaxia.

Coopoly

Para mayores, está este juego de las cooperativas, donde los participantes colaboran para crear y gestionar eficazmente una empresa de forma participativa.Los jugadores tendrán que tomar decisiones difíciles ante desafíos que se les presentan durante la partida, que pondrán a prueba sus habilidades para trabajar y pensar en equipo.

Cuánto les cuesta a los universitarios volver a casa por Navidad

gopili.es, el buscador de billetes de tren, autobús, avión y viajes en coche compartido, ha analizado más de 80 millones de tarifas de billetes de tren, avión, autobús o viajes en coche compartido para saber cuánto les cuesta a los universitarios españoles volver a casa por Navidad.

Los datos recogidos por la plataforma revelan que a los universitarios españoles les costará una media de 76€ por trayecto viajar desde las ciudades donde estudian hasta sus ciudades de origen en estas vacaciones de invierno. Lo que supone un gasto de 152€ de media para un viaje de ida y vuelta desde la universidad a casa.

En España hay matriculados alrededor de 1,4 millones de estudiantes universitarios. El informe La Universidad Española en cifras de la Conferencia de Rectores (CRUE), cerca del 12% de estos universitarios estudian en una comunidad autónoma distinta a la de su procedencia. Para estas fiestas se prevé que alrededor de 170.000 estudiantes se desplacen desde sus ciudades de estudio hasta las de origen para pasar las navidades junto a su familia.

 

Por modos de transporte, el coche compartido resulta la alternativa de viaje más económica, seguida por los autobuses. Un viaje de ida y vuelta del 23 de diciembre al 8 de enero compartiendo coche cuesta en promedio 74€, mientras que un viaje similar en autobús rondará los 85€.

Los estudiantes que deban hacer un desplazamiento en tren o en avión durante las mismas fechas deberán desembolsar un precio más alto, dadas las comodidades y rapidez de estos transportes. La vuelta a casa por navidad en tren cuesta de media 122€. En avión el precio asciende a 335€, lo cual es una mala noticia para los residentes en las zonas insulares, quienes no cuentan con ninguna otra alternativa.

El estudio señala que el autobús será la alternativa preferida por los universitarios, un 33% de ellos elegirá esta opción para desplazarse. Un 29% se decantará por viajar en coche compartido, mientras que 26% lo hará en tren. Los vuelos serán la alternativa menos utilizada por los jóvenes, sólo un 11% de ellos volverá a casa por navidad en avión.

El coste de volver a casa por navidad cuenta con importantes diferencias según la comunidad autónoma a la que se desplacen. No le costará lo mismo a un estudiante canario que a uno valenciano.

Los universitarios canarios que estudian en la península son los que deberán afrontar un coste más alto por viajar a su tierra. La lejanía de las islas y la alta demanda de vuelos para estas fechas explican que un billete para viajar a Canarias del 23/12 al 8/01 cueste de media 299€ (con descuento para residentes incluido).

Tras los canarios, son los aragoneses, gallegos y asturianos quienes más pagarán por volver a sus casas estas fiestas. 232€ les costará a los aragoneses; 193€, a los gallegos; y 184€ a los asturianos.

En contrapartida, los universitarios castellano manchegos, navarros y riojanos que estudian fuera de sus comunidades son quienes menos deberán pagar para regresar a casa: entre 71€ y 75€ para un viaje de ida y vuelta. Sorprende también que los universitarios baleares sean los cuartos que más barato podrán viajar esta Navidad. Cuentan, en promedio, con los billetes de avión de ida y vuelta más baratos entre todas las regiones de España, 116€ de media.

En el estudio se analizaron alrededor de medio millón de búsquedas realizadas por los viajeros españoles en www.gopili.es durante las últimas 3 semanas, así como más de 80 millones de tarifas para viajar en tren, autobús, avión o coche compartido. Los precios promedio se calcularon para viajes de ida y vuelta desde las 14 ciudades universitarias más importantes de España hasta las 3 ciudades con más población de cada comunidad autónoma. Como fecha de ida se consideró el 23/12 y como fecha de vuelta el 8/1 coincidiendo con el periodo de vacaciones estudiantiles.

Una plataforma colaborativa para opinar sobre los alquileres de pisos

Yoviví  es la primera plataforma colaborativa, en la que los inquilinos de pisos pueden emitir su opinión sobre la vivienda que tienen alquilada y valorar su experiencia de alquiler para que futuros inquilinos puedan obtener de primera mano información real, tanto positiva como negativa, de cómo se vive en esa casa.

También va dirigida a los propietarios, que podrán ofrecerse para ser valorados por sus inquilinos.

La plataforma, que han puesto en marcha hace dos meses Teresa Castaño y Jorge Guillén, tiene dos funciones principales tanto para el inquilino como para el  arrendador: el inquilino deja su opinión sobre la experiencia de alquiler y el  propietario sube su piso a la web para que los inquilinos lo valoren.

yovivi

De esta manera, quienes quieran alquilar una casa pueden conocer de primera mano datos reales sobre el alquiler, sobre el que ya han opinado otros inquilinos de la vivienda. El objetivo es convertirse en el nexo de unión entre inquilinos y  dirigirse a los propietarios, quienes pueden ofrecer a sus inquilinos la posibilidad de opinar sobre su experiencia durante el alquiler y obtener una buena valoración como arrendadores.

También se puede saber cómo es el barrio, los servicios y comunicaciones con las que cuenta para tener una visión más amplia de dónde se va a vivir.

Según la manera de funcionar de la web, quienes vayan a alquilar un piso en el que ya están interesados, pueden buscarlo en la plataforma introduciendo la calle, el número y el piso y comprobar si ya tiene una valoración, que habrán dejado anteriores inquilinos.

Además, los responsables de Yoviví han preparado un documento que puede ser muy útil a ambas partes. Es un inventario que aconsejan hacer a todo el que entra a vivir en un piso de alquiler para valorar el estado de la vivienda. A este documento, se deberían añadir además fotos de todo lo que vean tanto en impreso, para que lo firme, como por mail, para que conste que se envió dentro de los 15 primeros días.

También consideran importante dedicar tiempo a testar todos los elementos tecnológicos de los que se componga la casa: lavadoras, lavavajillas, ver si enfría frigorífico, horno, microondas, caldera, aire acondicionado, etc.

La finalidad es dejar todo lo que hay y que funciona por escrito, para que luego no haya sorpresas a la hora de devolver la fianza.

Una plataforma para compartir canguro entre varias familias

QuieroCanguro es una plataforma que sirve de punto de encuentro no sólo a familias y niñeras sino también a padres con otros padres. 

Pone en contacto a padres, canguros y niñeras de una misma zona, para que puedan organizar juntos el cuidado de los niños, dividiendo el gasto del cuidado de sus hijos. Los padres también pueden contactar entre ellos para que sus hijos jueguen juntos o para organizar de forma conjunta el cuidado de los niños.

Si las familias tienen hijos de edades similares o necesitan organizarlos durante las mismas horas, puede suponer un ahorro de hasta un 50% a la hora de pagar a una niñera o canguro como alternativa a las guarderías para el cuidado de bebés durante todo el día o bien para que la canguro recoja a los niños más mayores en el colegio, de dos familias diferentes, hasta que los padres lleguen del trabajo.

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El registro en la web es gratuito tanto para las familias como para los canguros y una vez realizado, se puede crear un perfil en el que se expliquen las necesidades  y el tipo de cuidado que se busca  para los hijos, en el caso de los progenitores, y los cuidados que se ofrecen, en el caso de las niñeras.

La plataforma, accesible también desde teléfonos móviles, forma parte del grupo 2Care4Kids, que cuenta con más de 650.000 usuarios en sus páginas web en países como Italia, Noruega, Finlandia, Dinamarca y Holanda.

Una encuesta realizada por Quierocanguro, en la que participaron 450 familias europeas, señala que en España tres de cada diez familias estarían dispuestas a pagar un poco más a la niñera, dejando espacio a la posibilidad de considerar otras opciones, tales como compartir sus servicios con otras familias.

A la cabeza de esta tendencia se sitúa Noruega donde para un 41% de los padres es natural compartir con otras familias la niñera, pagando una cantidad mayor por hora. En Finlandia y Dinamarca, el porcentaje es del 37,50%); en tercer lugar está Italia, con un 34%; y en último lugar se sitúan los Países Bajos con el porcentaje más bajo, un 29%.

Wonowo mejora sus servicios al viajero colaborativo en un buscador web

Wonowo, un buscador para el viajero colaborativo y agregador de empresas de alojamiento, transporte o de ocio, acaba de lanzar una nueva web.

Hasta ahora ofrecía este servicio en una app pero han decidido crecer y convertirse en un multidispositivo creando una website  para mejorar la experiencia de sus usuarios y la propuesta de las plataformas asociadas.

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El nuevo sitio permite organizar un viaje, reservar apartamentos turísticos y viajar en coche compartido o en una mesa de tren. Así, reúne en un mismo sitio una relación de 7.000 destinos en España (pronto incluirán también destinos europeos), la posibilidad de buscar, filtrar y comparar entre billetes de tren y coches compartidos, encontrar el apartamento para vacaciones y reservar actividades de ocio locales.

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Incluye plataformas como BlablaCar, AirBnB, Truecalia y varias más dedicadas al alquiler de apartamentos turísticos, viajes compartidos y organizadores de actividades de ocio.

La empresa calcula que los usuarios se ahorran entre un 30% y un 50% si utilizan las plataformas colaborativas, considera que es más sostenible y que permite conocer el lugar de destino como si fuera un local.

La Comunificadora: formación para impulsar proyectos colaborativos

La Comunificadora es un programa de Barcelona Activa para impulsar iniciativas de economía colaborativa, a través de formación, asesoramiento y orientación para la viabilidad y sostenibilidad del proyecto.

Las actividades formativas son posible gracias al trabajo conjunto de Platoniq, Fundación Goteo Free Knowdledge Institute, además de la implicación de muchas personas de las comunidades de economía colaborativa, cultura libre y procomún que aportan su conocimiento, informa Consumo Colaborativo.

La plataforma apuesta por proyectos de economía colaborativa procomún, es decir, modelos de negocio o actividad que combinan una producción colaborativa con un uso importante de herramientas digitales, con la aportación al interés común y la voluntad de compartir el conocimiento generado y crear una gobernanza participativa.

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El modelo procomún está afianzando como una alternativa viable y en los últimos años encontramos casos de éxito en el campo del software y el diseño libre, las redes de comunicación o la microfinanciación, la fabricación digital, conocimientos online, los datos abiertos y la economía circular.

Combina cinco módulos formativos (modelos de negocio, co-creación, herramientas y comunidades del sector, competencias para emprender y financiación) con el asesoramiento y mentoría individualizada a cada proyecto por parte de personas con experiencia y ofrece, también, un entorno compartido con otros proyectos, varios encuentros presenciales y trabajo en red.

El programa acaba de comenzar, se inauguró el 25 de octubre con una sesión abierta al público. Los proyectos seleccionados se conocerán esta semana, el 4 de noviembre y el 8 de noviembre comienzan los módulos formativos que se desarrollarán hasta el 26 de enero de 2017.

El programa se desarrollará en el Convent de Sant Agustí (Calle de Comercio, nº 36, 08003 Barcelona), en su mayoría en horario de mañanas (de 10:00 a 14:00), con alguna sesión/encuentro en horario de tarde.

Más información.

La sanidad también puede ser colaborativa

La salud es uno de los asuntos que se tratarán en el Ouishare Fest Barcelona, que se celebrará el 26 y 27 de octubre. Es el encentro profesional más importante de la economía colaborativa en lengua castellana.

El encuentro tratará de explicar la relación entre salud y economía colaborativa y de replantear uno de los sectores más regulados en España.

El debate incluirá dos temas relacionados con la participación y co-creación con los ciudadanos de los nuevos servicios y productos dentro y fuera de los sistemas sanitarios y los datos de salud abiertos al bien común, según explica Andrea Barbiero, organizadora del espacio de Salud en el Ouishare Fest Barcelona y creadora de Co-Salud.

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Lo que se busca –dice Andres Barbiero–  es liberarse de algunas etiquetas, crear nuevas combinaciones y nuevas ‘recetas’ que permitan responder a las necesidades de los diferentes ciudadanos y a la realidad del sistema sanitario.

El nuevo rol del paciente como agente activo y gestor de su salud y el paradigma de la atención centrada en él, son algunos de los objetivos más importantes en las agendas sanitarias, como también el empoderamiento del paciente y para ello, su participación en el propio sistema. Todas estas cuestiones se tratarán  con cuidadores o profesionales y organizaciones que favorecen la co-participación.

“La participación ciudadana supone un nuevo modo de entender la relación entre los pacientes, los profesionales y los sistemas de salud, no sólo desde el punto de vista del conocimiento, el manejo y el control de la propia salud (individual o colectiva) sino también por la influencia que pueden llegar a tener en la definición, diseño y planificación de nuevos productos, servicios y políticas sanitarias”, señala Barbiero.

En la mesa se formularán preguntas, por ejemplo:  ¿Cómo redefinir y co-crear nuevas experiencias de los ciudadanos dentro y fuera de los sistemas sanitarios? ¿Qué nuevos productos y servicios necesitamos los ciudadanos para integrar procesos de enfermedad en la vida diaria? ¿Cómo crear un “activismo ciudadano” que se movilice hacia la co-producción de nuevos conocimientos y nuevas experiencias sobre la salud y los servicios?

Y a todas ellas intentarán responder los expertos el próximo 26 de Octubre en el Parc Tecnològic Barcelona Nord.

 

 

Semana sobre el alojamiento colaborativo

Durante esta semana, Sharing España ha organizado una serie de actividades y reuniones con el alojamiento colaborativo como tema principal, bajo el paraguas de la denominada #SharingWeek.

En estos días, se profundizará con los expertos y las plataformas del sector, los ciudadanos productores, las organizaciones y think tanks más relevantes del panorama nacional, para ofrecer a las empresas y a la sociedad las conclusiones del momento que vive el sector del alojamiento colaborativo.

Así, ayer lunes 3 de octubre se celebró en Barcelona un encuentro con periodistas en el que José Luis Zimmermann, director general de la Asociación Española de la Economía Digital (Adigital), habló de su experiencia y conocimiento del sector, acompañado por las principales plataformas con actividad en España.

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Hoy, en Madrid, está previsto otro encuentro con la prensa especializada  sobre el alojamiento colaborativo y el ciudadano productor, en el que estarán responsables de Airbnb, HomeAway y Rentalia, de OuiShare, OCU o Yottotel, entre otros.

Ofrecerán  una perspectiva especializada sobre el impacto positivo de las plataformas de alojamiento colaborativo en la generación de confianza, en el control de la calidad de la oferta turística y como reflejo de las nuevas tendencias del turista del siglo XXI. Será en Impact Hub,en la calle Alameda, 22, de Madrid

La semana continua el miércoles 5 de octubre con otro encuentro en Madrid  al que  seguirá una mesa de expertos en economía colaborativa que tendrá lugar por la tarde en el mismo lugar.

En este caso, el objetivo es tomar el pulso a la situación regulatoria y a los problemas que están surgiendo en la economía colaborativa y para ello participarán expertos del sector académico, de consumidores y usuarios y responsables de las correspondientes plataformas.

Tras estas actividades,  Sharing España recogerá todas las sugerencias y aportaciones con el objetivo de ofrecer unas conclusiones que arrojen luz sobre la situación del alojamiento colaborativo en España desde todas las perspectivas.

Más información.

La economía colaborativa llega a la exhibición de cine

El cineasta especializado en producción low-cost Antonio Dyaz y el ingeniero Jorge Massa han creado la plataforma de economía colaborativa Film2, una nueva manera de distribuir y exhibir películas en cualquier lugar.

La plataforma comenzará su andadura dentro de dos semanas para que todo aquel que disponga de un local con aforo para 20 butacas, un proyector digital y conexión a Internet pueda convertirse en screener, palabra con la que definen a un nuevo tipo de exhibidor dentro de un esquema de economía colaborativa.

Film2 tiene ya acuerdos con distribuidores independientes españoles y su catálogo está en continuo crecimiento. También están en negociaciones con el Instituto Cervantes para llevar el catálogo de Film2 a los 70 centros con que cuenta el Instituto repartidos por todo el mundo.

Para facilitar los trámites legales que conlleva el abrir una sala de cine en España, la plataforma ofrece a sus screeners una licencia colectiva de exhibidor ambulante consensuada con el ICAA y por la SGAE.

film2

 

Film2 fija el precio de las entradas entre los 3 y los 5 euros que se repartirían en tres partes iguales: una para el screener, otra para el distribuidor y otra para mantener los gastos de la plataforma.

Los interesados solo tienen que solicitar su licencia de screener en screeners@film2.es. El lugar para las proyecciones puede ser una academia, una oficina, un garage, el salón de una casa, un restaurante, un cine…

Film2 también propondrá a los productores que quieran distribuir sus películas o darles una segunda oportunidad comercial, que se adhieran al proyecto. La plataforma espera contar en 2017 con cientos de exhibidores independientes, con el fin de poder organizar sesiones cinematográficas inicialmente en España y Estados Unidos.

Los productores interesados pueden añadir sus películas a la filmoteca Film2 solicitándolo en producers@film2.es. En unos meses estará disponible un portal exclusivo para los productores donde podrán consultar el rendimiento de sus películas en el circuito de salas de la plataforma.

Film2 aspira a exhibir comercialmente películas en los cinco continentes. “Nuestra plataforma -señalan- funcionará vendiendo entradas aceptando el uso de las principales divisas y habrá screeners en numerosos países proyectando nuestros filmes, subtitulados con los idiomas locales, generando beneficios y visibilidad a los productores y creando nuevas comunidades de cinéfilos donde ya solo se puede ver cine en entornos domésticos”.

Según datos de la Federación Española de Municipios (FEMP) y del Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA ) en España más de de veinte millones de personas tienen que recorrer más de 100 kilómetros para acceder a una sala de cine. Y en 23 ciudades de más de 50.000 habitantes no hay ni una sala de cine.

 

Comer en casa de un particular por lo mismo que te cuesta en la tuya

SocialFood es una red social de economía colaborativa basada en comer en casa de particulares por el mismo precio que te cuesta comer en tu casa, para relacionarte con tus vecinos o cuando estás de vacaciones.

Busca romper la barrera del mundo virtual en favor de las relaciones en el mundo real  y su objetivo principal es ayudar a chefs anónimos, estudiantes de hostelería y personas que se estén formando a tener su propia marca digital y convertirse en una referencia.

socialfood

Del mismo modo, pretenden también luchar contra la soledad de miles de personas y darles una herramienta útil, sencilla y fácil con la que conocer a gente, compartir experiencias, sentirse útiles y disfrutar de momentos únicos con gente interesante. Promueven la inmersión cultural y gastronómica del turista en la ciudad y es muy útil para aquellos que tienen alguna diferencia alimenticia (veganos, vegetarianos, celíacos, diabéticos, etc..) puesto que encuentran en SocialFood una comunidad con las mismas sensibilidades.

La plataforma tiene  acceso a una comunidad de singles y turistas de 130.000 usuarios entre Facebook y Twitter.

La confianza para ir a casa de un desconocido se basa en las valoraciones y rating que este obtiene de la comunidad. Cada usuario valorará en sus respectivas experiencias al anfitrión (chef) e  invitados (guest). Es el mismo sistema que utiliza BlablaCar, Airbnb, Coachsurfing, etc…

Los precios de cada almuerzo, cena, etc… los decide el anfitrión y tendrán que tener una premisa: el chef no obtiene un beneficio económico, sino una serie de retribuciones intangibles: reconocimiento, marca digital, compartir gastos, combatir la soledad, etc…

SocialFood cobra una comisión por cada transacción que se efectúe en la plataforma, es el mismo modelo que llevan a cabo otras plataformas de economía colaborativa.

El proyecto nació hace un año. Uno de los socios, Alvaro Travesedo, estaba interesado en el potencial de la economía colaborativa e indagó sobre diferentes posibilidades. Pidió a su exprofesor, Ángel Osuna, fundador de una agencia de marketing y con 15 años de experiencia en emprendimiento, ayuda para llevar a cabo su idea y ambos crearon SocialFood y establecieron las bases del proyecto.

Salieron en enero de 2016 con algunas sorpresas que la competencia no tiene y que creen que serán las claves del éxito del proyecto. Su objetivo el primer año es alcanzar los 100.000 usuarios, y por los acuerdos estratégicos que están cerrando con otras empresas no les parece difícil alcanzarlo. En estos momentos, están ultimando la página web.

Se están financiando con un sistema de crowdfunding corporativo: aportan a las empresas, por un pago único, una campaña de márketing prolongada en los primeros años de SocialFood, acciones como big data, promociones de sus productos a los usuarios, construcción de la marca, etc. Hasta el momento han conseguido 3.000 euros.