Archivo de la categoría ‘Rugby’

Escudos y logos. Saracens FC

Logo de los Saracens (WIKIPEDIA).

Este sábado vamos a echar la vista hacia el rugby y hacia el emblema de uno de los clubes más prestigiosos del mundo: los Saracens.

Se trata de un club realmente antiguo: fue fundado en el año 1876 por alumnos de un colegio del barrio londinense de Marylebone. En la era victoriana era muy habitual elegir nombres exóticos para los clubes deportivos.

Estos chicos decidieron llamarse los Saracens (es decir, los sarracenos), porque querían adoptar el espíritu de «resistencia, entusiasmo y la percibida invencibilidad de los guerreros del desierto de Saladino del siglo XII».

Hay otro motivo por el que se eligió este nombre: la existencia de otro club local llamado Crusaders (los cruzados), por lo que todo quedó con un toque de choque de culturas medieval. Años después, ambos clubes se fusionarían, prevaleciendo el nombre de Saracens.

En cuanto al emblema del club, los fundadores decidieron elegir la media luna y la estrella de la cultura árabe, un escudo que ha permanecido invariable e inalterado incluso frente a las actuales suspicacias existentes con eso que se llama ‘apropiación cultural’.

Los Saracens (cariñosamente conocidos como Sarries) tienen un camello como mascota (Sarrie el Camello) y es muy habitual ver a los fans del equipo lucir un fez en la cabeza, tocado que, este sí, ha sido criticado por algunas voces por considerarlo irrespetuoso con la cultura árabe. En fin, el siglo XXI…

Espero que os haya gustado el artículo. Mañana, más deporte.

 

Quién fue… James Cecil Parke: el superdeportista irlandés que ganó el Open de Australia

James C. Parke, en 1909 (WIKIPEDIA).

En varias ocasiones hemos visto en el blog a deportistas de finales del siglo XIX y principios del XX que destacaron en varios deportes. El protagonista de este domingo es uno de ellos: James Cecil Parke.

James Cecil Parke nació el 26 de julio de 1881 en Clones, Irlanda. Empezó a practicar deporte desde niño, y destacó en rugby, tenis, golf, atletismo, cricket y ajedrez.

Fue en tenis y en rugby en los deportes en los que más destacó Parke. Empezó a jugar en el circuito tenístico en 1900 y en 1907 era ya campeón de Europa. En 1908 disputó los Juegos Olímpicos representando a Gran Bretaña, y logró una plata en dobles. Pero el triunfo que le hizo entrar en los libros de historia fue en 1912, cuando ganó el Open de Australia al batir en la final al inglés Alfred Beamish. Ese mismo año, además, ganó la Copa Davis.

En aquella época estaba considerado el número 1 del mundo. Al estallar la Primera Guerra Mundial fue movilizado, y alcanzó el rango de mayor. Fue herido dos veces, una en Galípoli y otra en el frente occidental. Pese a ello, se repuso y siguió jugando al tenis al acabar el conflicto, llegando a ser finalista de Wimbledon en 1920. Dejó el tenis en 1925.

Además del tenis, Parke, como os decía, jugó al rugby. Jugó en el equipo de Leinster entre 1901 y 1908 y fue internacional por Irlanda en 20 ocasiones, anotando 36 puntos. Fue capitán del XV del Trébol en tres ocasiones y su mayor éxito llegó en 1906, cuando lideró a Irlanda para ganar el Campeonato de las Home Nations, que podríamos conocer como torneo de las ‘Cuatro Naciones’, antes de que Francia se incorporara.

Tras la guerra, Parke se trasladó a la localidad galesa de Llandudno para trabajar como abogado. En esta localidad costera murió el 27 de febrero de 1946, con 64 años de edad, a causa de un ataque al corazón.

Espero que os haya gustado el artículo. Hasta la próxima semana,

Santuarios del deporte. The Recreation Ground, Bath

Foto reciente de The Recreation Ground, antes de un partido (Getty).

Una de las ciudades más bonitas de Inglaterra es Bath, en el suroeste del país. Como no podía ser de otra forma, su principal infaestructura deportiva es igual de extraordinaria. Es The Recreation Ground.

Nombre oficial: The Recreation Ground.

Ubicación: Bath, Somerset, Reino Unido.

Capacidad: 14.509 espectadores.

Año de inauguración: 1894.

Propietario:The Recreation Ground Trust.

Imagen de un viejo torno de entrada al recinto de The Rec (WIKIPEDIA).

Más cosas: El Bath Rugby es uno de los clubes más antiguos del planeta y juega en su estadio desde 1894. En realidad, The Recreation Ground es un estadio dentro de un parque, una de las principales zonas verdes de la ciudad. Durante la temporada de rugby, aproximadamente un cuarto del parque se cede al club para que dispute sus partidos. Parte de las gradas son desmontables.

The Rec, como se conoce popularmente, también acoge los partidos del Somerset County Cricket Club en verano, para lo que se retira la grada este del campo de rugby. El complejo también acoge partidos de hockey, de croquet o de la versión muggle del quidditch.

En su origen, estos terrenos se cedieron a la ciudad a finales del siglo XIX para que la población pudiera practicar deporte. Se construyó un pavilion, que sigue en pie y en uso, y sus elementos siguen conservando el encanto victoriano.

The Rec fue dañado por los bombardeos nazis en la Segunda Guerra Mundial, y además de competiciones deportivas, ha sido escenario de conciertos de artistas como Fletwood Mac o Led Zeppelin.

Espero que os haya gustado el artículo. Hasta mañana.

Qué fue de… Dylan Hartley: el neozelandés que capitaneó a Inglaterra

Dylan Hartley, en 2012 (WIKIPEDIA).

Tras un parón por las fiestas navideñas, vuelve vuestro blog favorito y lo hace con rugby, que este 2023 es año de Mundial. El protagonista de hoy es Dylan Hartley.

¿Quién era?: Un jugador de rugby inglés de los 2000 y la pasada década.

¿Por qué se le recuerda?: Pues por ser el capitán de Inglaterra durante una de las etapas más exitosas del XV de la Rosa en la historia reciente.

¿Qué fue de él?: Se retiró hace un par de años debido sus problemas de rodilla. En la actualidad reside en Dubai, donde entrena a un equipo de este emirato.

¿Sabías qué…?: Nació en Nueva Zelanda, donde vivió hasta los 16 años, cuando se trasladó a Inglaterra.

– Su madre es inglesa.

– Es el talonador con más partidos en la historia de la selección inglesa.

– El recién destituido Eddie Jones lo nombró capitán de cara al VI Naciones de 2016 e Inglaterra se llevó el título con Grand Slam.

– Era conocido por sus problemas disciplinarios: a lo largo de su carrera acumuló 60 semanas de sanciones.

– Como internacional anotó cuatro ensayos, dos de ellos ante su país natal, Nueva Zelanda.

– Fue convocado para un tour de los British & Irish Lions, pero no acudió tras ser sancionado por insultar a un árbitro.

– Sufre artritis en una cadera y está pendiente de operarse para que le implanten una prótesis.

– En Dubai se está sometiendo a un tratamiento para prevenir la demencia temprana, un mal que afecta a muchos jugadores de rugby debido a las continuas contusiones que sufren en su cabeza durante su carrera.

– Mide 1,85 metros.

Biografía, palmarés, estadísticas: Dylan Hartley nació el 24 de marzo de 1986 en Rotorua, Nueva Zelanda. Entre 2003 y 2005 jugó en los Worcester Warriors y de 2005 a 2019 en los Northampton Saints. En su palmarés tiene una liga inglesa y dos Challenge Cups. Con Inglaterra jugó 97 partidos y anotó 20 puntos. Ganó dos torneos del Seis Naciones.

Que os traigan muchas cosas los Reyes Magos. Hasta mañana.

Qué fue de… Doddie Weir: la estrella del rugby que ahora lucha contra la ELA

Portada de la autobiografía de Weir (Black and White Publishing)

Empezamos esta semana con la historia de una estrella del rugby que, me vais a permitir el tópico, juega el partido más importante de su vida. Es Doddie Weir.

¿Quién era?: Un jugador de rugby escocés de los 90.

¿Por qué se le recuerda?: Por ser uno de los más carismáticos jugadores del rugby escocés en los 90, por ganar un V Naciones y participar en tres Mundiales.

¿Qué fue de él?: Se retiró en 2005, cinco años después de dejar la selección. Tras colgar las botas, trabajó en una compañía de gestión de residuos y también trabajó como orador motivacional. También fue comentarista para la BBC. Desde 2017 gestiona la fundación My Name’s Doddie, enfocada a la lucha contra la esclerosis lateral amiotrífoca (ELA), enfermedad que le fue diagnosticada ese mismo año.

¿Sabías qué…?: Era uno de los jugadores más queridos por la afición escocesa.

– Formó parte del equipo escocés que ganó el V Naciones en 1999.

– Desde 2018, se instauró la Doddie Weir Cup, que se pone en juego cada vez que juegan Escocia y Gales.

– Giró por Sudáfrica con los British & Irish Lions.

– En junio de 2017 se le diagnosticó ELA y dos meses después puso en marcha su fundación para recaudar fondos en la investigación contra esa enfermedad y para mejorar las condiciones de vida de los afectados.

– En poco más de un año, había recaudado ya un millón de libras.

– Una de las acciones que puso en marcha para recaudar fondos fue diseñar su propio tartán, que recoge los colores de los equipos en los que jugó: negro y amarillo (Melrose RFC), azul y blanco (Escocia) y negro y blanco (Newcastle Falcons).

– En 2020 anunció que se iba a someter a un tratamiento experimental contra la enfermedad.

– En 2019 fue nombrado miembro de la Orden del Imperio Británico por su lucha contra la ELA.

– Mide 1,98 metros.

Biografía, palmarés, estadísticas: George Wilson Weir nació en Edimburgo el 4 de julio de 1970. Tras jugar a nivel amateur en el Stewart’s Melville y el Melrose, en 1995 dio el salto al rugby profesional para jugar en los Newcastle Falcons. En 2002 se fue a los Border Reivers, donde se retiró en 2005. Ganó una Premiership con los Falcons. Con Escocia jugó 61 partidos y anotó 19 puntos. Ganó un torneo V Naciones.

Hasta mañana.

Escudos y logos. Exeter Chiefs: sustituyeron a un jefe indio por un guerrero celta para no ser racistas

A la izquierda, el escudo anterior y a la derecha, el actual (WIKIPEDIA).

Este sábado vamos a hablar de dos logotipos: uno viejo y otro nuevo, que tienen que ver con una polémica de la que ya os hablé hace tiempo en el blog (aquí y aquí), la del uso de alusiones a los nativos americanos en equipos deportivos.

Pero no nos vamos a Estados Unidos, sino al suroeste de Inglaterra, al condado de Devon y en concreto a la ciudad de Exeter. En esta localidad juega desde 1871 el Exeter Rugby Club. En 1999, con el advenimiento de la profesionalidad al rugby, el club adoptó de manera oficial un apodo que ya tenían en los años 30 del siglo XX: el de ‘Chiefs’ (jefe tribal), con el perfil de un jefe nativo americano como logo. La identidad del club estaba bien intrincada en los fans, que solían hacerse ver en Sandy Park (el estadio del club) con plumas de jefe indio, y la mascota del club era Big Chief, un líder tribal nativo americano.

Pero como os decía antes, el tema del uso de simbología nativa americana es muy sensible y hace unos años, algunos fans pusieron sobre la mesa la conveniencia de cambiar si no el nombre, por lo menos el logo del club, y pedir que en Sandy Park se dejaran de ver atuendos nativos americanos, por considerar todo ello como acciones racistas. En julio de 2020 se recogieron cerca de 4.000 firmas y la directiva del club decidió mantener el nombre y la imagen, alegando que eran respetuosos con la minoría étnica nativa americana. Eso sí, se ‘cargaron’ a la mascota. Pero para los fans, esta medida fue insuficiente.

En octubre de 2021, la presión se redobló. Los Wasps, equipo de la Premiership inglesa de rugby, se unió a las protestas y pidió que se urgiera a los fans de Exeter que los visitaran que prescindieran de los atuendos nativos americanos. Por si fuera poco, el Congreso Nacional de Indios Americanos envió una carta al club diciendo que el logo y el resto de acciones respondían a «estereotipos deshumanizadores». La dirección del club decidió tomar una decisión al respecto.

Unos meses después, en enero de este año, el club anunció que no cambiaban de nombre, pero sí de logo. El perfil del jefe indio americano quedaba desterrado y en su lugar se empezó a usar el perfil de otro jefe tribal, pero en este caso de la tribu celta de los Dumnones o Dumnonii, que vivieron en la zona de Devon en la Edad del Hierro. El personaje lleva un casco celta y sus rasgos se dibujaron inspirados en el jugador del club e internacional inglés Jack Nowell.

Espero que os haya gustado el artículo. Hasta mañana.

Trofeos, copas y medallas. El Bouclier de Brennus: el máximo trofeo del rugby francés

El trofeo (WIKIPEDIA).

Este sábado vamos a hablar de un trofeo muy peculiar y muy antiguo que se entrega al campeón de la liga francesa de rugby. Es el Bouclier de Brennus.

El trofeo es un escudo (bouclier, en francés) y su origen hay que buscarlo en el padre del olimpismo moderno, el barón Pierre de Coubertin, que decidió en 1892 que el campeón francés de rugby debía recibir un trofeo.

Aunque se suele pensar que el nombre del escudo hace referencia a Breno (Brennus), un caudillo galo que se enfrentó a Roma, no tiene nada que ver. El nombre procede de Charles Brennus, cofundador junto a Coubertin de la Union des sociétés françaises de sports athlétiques (USFSA), de la que dependía el rugby galo en aquella época.

El trofeo es un disco de latón insertado en un panel de madera de fresno (el Planchot, como se le conoce popularmente) y es uno de los premios deportivos más singulares y reconocidos en Francia.

Los jugadores del ASM Clermont, con el Bouclier en 2010 (WIKIPEDIA).

Aunque el diseño fue obra de Coubertin, la ejecución corrió a cargo de Brennus, que era joyero. Además, Brennus era el presidente de un club de rugby parisino, el Sporting club universitaire de France (SCUF). Por eso, el Bouclier lo suelen entregar a los ganadores dos jugadores jóvenes de este equipo. Curiosamente, el SCUF nunca ha ganado el trofeo, si bien en la década de los 10 del siglo pasado fue finalista.

Desde hace unos 20 años, el trofeo original de 1892 no se entrega, debido a que durante más de un siglo de vida había sufrido numerosos daños (algunos jugadores celebraron su victoria haciendo skate con él). En 2003 fue restaurado y actualmente se entrega una réplica.

Espero que os haya gustado el artículo. Hasta mañana.

Qué fue de… Rory Best: leyenda del rugby irlandés

Best, con Irlanda en el Mundial de 2015 (WIKIPEDIA).Empezamos semana hablando de rugby. Como sabéis, España se ha clasificado brillantemente para el próximo Mundial, el año que viene en Francia. Uno de nuestros rivales será Irlanda (hoy, por cierto, es el día de San Patricio) y vamos a hablar de una leyenda de esta selección: Rory Best.

¿Quién era?: Un talonador irlandés de la pasada década y la anterior.

¿Por qué se le recuerda?: Pues por ser uno de los jugadores irlandeses con más internacionalidades y uno de los 15 con más internacionalidades a nivel global.

¿Qué fue de él?: Se retiró en el año 2019. Tras colgar las botas, Best ha cruzado el charco y ahora trabaja en Estados Unidos, como parte del equipo técnico de los Seattle Seawolves, de la Major League Rugby, la liga estadounidense de rugby unión.

¿Sabías qué…?: Su madre es inglesa, de Yorkshire.

Best, con la camiseta de Ulster (WIKIPEDIA).

– Su hermano mayor Simon también fue jugador profesional e internacional por Irlanda.

– Best es norirlandés, pero como quizá sepáis, a nivel de rugby, Irlanda juega unificada en una sola selección.

– Sustituyó a su hermano como capitán de Ulster.

– Debutó con su selección ante los All Blacks y como titular, ante los Springboks.

– Solo Brian O’Driscoll y Ronan O’Gara han jugado más partidos con Irlanda que él.

– También ha sido capitán de Irlanda, con la que disputó cuatro Mundiales.

– Posee una granja de vacas con su padre y su hermano.

– Giró con los British and Irish Lions, pero no llegó a debutar.

– Mide 1,80 metros.

Biografía, palmarés, estadísticas: Rory David Best nació el 15 de agosto de 1982 en Craigavon, Irlanda del Norte. Su carrera profesional transcurrió entre 2004 y 2019, toda en Ulster. Con este equipo ganó una liga celta. Con Irlanda jugó 124 partidos y anotó 60 puntos (12 ensayos). Ganó cuatro Seis Naciones, dos de ellos con Grand Slam.

Hasta mañana.

Quién fue… Wayne Shelford: le desgarraron el escroto, pero siguió jugando

Shelford, en plena ‘haka’ (WIKIPEDIA).

Los seguidores habituales del blog saben que el rugby es una de mis debilidades. Una de las cosas que caracteriza a este maravilloso deporte es la capacidad de resistencia y sacrificio de sus jugadores y el deportista que protagoniza el artículo de este domingo es un buen ejemplo de ello: es Wayne Shelford.

Wayne Thomas Shelford nació el 13 de diciembre de 1957 en Rotorua, Nueva Zelanda. De etnia maorí, Shelford empezó a jugar en 1974 en el North Shore de su país, y en 1986 debutó con la mítica selección de rugby de Nueva Zelanda, los All Blacks.

Tras debutar en un choque ante Francia en Toulouse, unos días después se jugó un nuevo partido en Nantes, donde Shelford protagonizó la anécdota más famosa de su carrera. Habían transcurrido 20 minutos de partido cuando el jugador, conocido en su país como ‘Buck’, se vio envuelto en un duro ruck. La bota de un jugador francés impactó en su entrepierna y le provocó a Shelford un desgarro en el escroto, de tal manera que su testículo quedó colgando.

Shelford, que en el ruck perdió también cuatro dientes, salió a del terreno de juego e instó, con toda la calma del mundo, al médico de los All Blacks a que le suturara el desgarro. El facultativo obedeció y Shelford volvió al terreno de juego, donde minutos después sufrió una conmoción cerebral, tras lo que fue sustuido.

Shelford también es conocido por ser capitán de su selección, honor que alcanzó en 1987, y por ser el que perfección el Ka Mate, un tipo de haka, la danza guerrera que tan famosamente realizan los All Blacks antes de cada partido.

Hasta ese momento, los jugadores interpretaban la haka con cierta mecanicidad, hasta que Shelford les enseñó a aprenderse bien el cántico, su significado y cómo debían ejecutar correctamente los movimientos. Para ello se llevó a sus compañeros al Te Aute College, una escuela maorí, donde los estudiantes interpretaron el Ka Mate al más puro estilo nativo.

Shelford jugó en la selección hasta 1990 y tuvo un par de experiencias en Europa, en concreto en los Northampton Saints ingleses y en el Rugby Roma Olimpic italiano. Tras colgar las botas, dirigió al North Harbour en su país y a los Saracens en Inglaterra.

Miembro de la Orden del Imperio Británico (puede llevar el título de ‘sir’) y caballero de la Orden del Mérito de Nueva Zelanda, y tras superar un cáncer, Wayne Shelford tiene 64 años y sigue despeñando labores de entrenador en el North Shore, en Devonport.

Espero que os haya gustado el artículo. Hasta el jueves.

Quién fue… Max Brito: quedó parapléjico tras un placaje en un Mundial de rugby

Brito, retirado por una camilla el día de su accidente (YOUTUBE).

El segundo post del año es sobre una trágica historia ocurrida en un terreno de juego. Es la historia de Max Brito.

Max Brito había nacido el 8 de abril de 1971 en Abidjan, capital de Costa de Marfil. Con un año de vida se fue a Francia a vivir con su padre y sus hermanos, y fue en el país vecino donde empezó a jugar al rugby, en concreto en el Biscarrosse Olympique.

Electricista de profesión, fue convocado por la selección de Costa de Marfil para participar en el Mundial de rugby de 1995, que se disputó en Sudáfrica. El equipo africano era la cenicienta del torneo y llamó a Brito, que jugaba de ala, debido a su nacimiento en el país.

Costa de Marfil quedó encuadrada en el grupo D, junto a Francia, Escocia y Tonga. En el primer partido, ante el XV del Cardo, ‘los Elefantes’ sufrieron una abultada derrota por 89-0, si bien en el segundo, ante Francia, hicieron un digno papel perdiendo 54-18 y consiguiendo un ensayo.

El 3 de junio de 1995, en el Olympia Park de Rustenburg, Costa de Marfil se enfrentaba a Tonga en el último partido de la fase. A los tres minutos de encuentro, Brito fue placado por el tongano Inoka Afeaki. Se formó un ruck y se vino abajo, quedando Brito atrapado bajo varios rivales.

Brito se quedó boca arriba e inconsciente y el árbitro estadounidense Don Reordan avisó a los servicios médicos. El jugador marfileño estaba completamente inmóvil. Rodeado de varios compañeros, quedó claro desde el primer momento que el jugador había sufrido una lesión de cuello, como indicó el médico del estadio con gestos a los camilleros.

Tras ser inmovilizado, fue sacado en camilla del terreno de juego y fue trasladado a un hospital de Pretoria, donde ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos con graves daños en las vértebras. Fue operado para estabilizar la cuarta y la quinta vértebras, pero el resultado no fue alentador: estaba paralizado del cuello para abajo.

Todos los equipos del Mundial hicieron una colecta para pagar el tratamiento de Brito en Francia, pero apenas pudo recuperar la movilidad. Desde aquel desgraciado accidente, el jugador sólo podía mover el la cabeza y parcialmente un brazo, viéndose obligado a pasar la mayor parte del tiempo postrado en una cama. Y el mundo se olvidó de él.

Max Brito, en el centro, años después de su accidente (YOUTUBE).

Acabó separándose de su esposa y perdiendo el contacto con sus hijos. Se estableció con sus padres en Burdeos, y en 2007, 12 años después de aquel encuentro, fue entrevistado por un periódico sudafricano. Su testimonio no podía ser más triste y desgarrador: «Han pasado ya 12 años desde que estoy en este estado. He llegado al final de mis ataduras… Si un día caigo gravemente enfermo, y si tengo la fuerza y el coraje para quitarme la vida, lo haré… Esta maldita discapacidad es mi maldición. Me mata y nunca lo aceptaré. No puedo vivir con eso y me acompañará por el resto de mi vida».

La organización del Mundial recibió críticas por cómo habían manejado el suceso. El inglés Damian Hopley, director de la Asociación de Jugadores Profesionales de Rugby, llegó a reconocerlo: «Nos involucramos en eventos de recaudación de dinero para Max, pero hubo muy poco apoyo para él por parte de la Copa Mundial de Rugby».

Por fortuna, parece que con el paso de los años, el estado anímico del exjugador ha mejorado. En otra entrevista, en 2020, declaró: «Yo diría que fueron 13 o 14 años de niebla donde no sabía dónde estaba. El accidente fue muy violento. Pero después de eso tuve una iluminación espiritual y entendí que era necesario aceptar mi hándicap. Y desde en ese momento, todas las puertas estaban abiertas».

Max Brito cumplirá 51 años el próximo mes de abril, y se cumplirán 27 años desde que diera sus últimos pasos, con un balón de rugby en las manos, en un estadio de Rustenburg.

Os dejo con el vídeo de cómo sucedió todo:

El jueves volvemos con más historias del deporte.