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Diez madres de Novela de armas tomar

Madre no hay más que una, pero madres literarias unas cuantas. Por suerte, claro. Y andan sueltas entre líneas silueteadas bajo múltiples perfiles y patrones: abnegadas, crueles, tiernas, celosas, ambiciosas, divertidas, contradictorias, desequilibradas, vitalistas, adúlteras, obsesivas, glamurosas, espectrales, depresivas, brillantes, posesivas, desnaturalizadas, fuertes, inspiradoras, transgresoras… Pero, por encima de todo, madres de novela.

Y como en reginaexlibrislandia tenemos una particular querencia a las bibliomadres, he montado una mesa cargada con esas diez madres de novela que, cada una con sus matices y aristas, creo que merece la pena leer.

¿Listos? Pues vamos con esas Diez madres de novela según Regina ExLibris:

  1. Una Madre. Alejandro Palomas. Siruela. Alejandro Palomas te pone un cubierto más para celebrar la Nochevieja más explosiva, catártica y divertida que puedas imaginar. Será en la casa de Amalia y, aunque creía que se moriría sin lograrlo, acudirá toda su familia: sus tres hijos (Silvia, Fer y Enma), su hermanísimo (el tío Eduardo), el perro de Fer y su propia perra. Hubo un marido, pero se esfumó y no está, ni quieren que esté, aunque sí el “compañero” nórdico de Silvia y la novia de Enma. Y los dramas y secretos que cada uno reserva para los postres. El nubarrón en forma de hongo que está suspendido sobre la mesa se va ensanchando y amenaza con descargar la tormenta emocional desde el primer vino. Una novela coral con epicentro en la silueta entre delicada e inocente de una madre que, con salidas de órdago y una inocencia letal, logra que todos bailen a su son.
Una Madre

Una Madre

  1. Tenemos que hablar de Kevin. Lionel Shriver. Anagrama. Abrupto, lúcido y desgarrador relato de una maternidad espinosa en el que Eva, una mujer urbanita y de éxito, cede a los deseos de su marido de ser padres. Así, fruto de la indecisión y de múltiples miedos más que del amor y del deseo, es como llega Kevin al mundo y así, en un entorno cargado de dudas, tensiones y frustración, es como crece un niño que es difícil de llevar ya desde su nacimiento. Y si ya es complicada la relación madre-hijo con rechazo mutuo incluido, tampoco se lo pondrá fácil la criatura a sus niñeras y enfilada la adolescencia Kevin se perfilará como una criatura dañina. Relato trepidante, magnético y sobrecogedor con final sangriento incluido que te golpea con la intensidad de un mazazo en el cráneo.
Tenemos que hablar de Kevin

Tenemos que hablar de Kevin

  1. La decisión de Sophie. William Styron. Ciudad de Libros. Sophie es una joven polaca que vive en una casa de huéspedes en el Brooklyn de los años 40 junto a Nathan, judío obsesionado por el pasado, y Stingo, un joven escritor del Sur. Este singular trío convive en un entorno en apariencia feliz, pero intoxicado por los secretos y las pérdidas de cada cual. Sobre todo las de Sophie, que encarna la tragedia del holocausto y en torno a quien se hilvana entre líneas una historia demoledora de maternidad que es el pilar de toda la trama. Un relato estremecedor y hermoso por igual, que profundiza en la naturaleza del mal tanto del criminal como de la víctima, y que da fe de cómo el pasado, si se filtra en el presente, termina por minar las ganas de vivir y de olvidar.
La decisión de Sophie

La decisión de Sophie

  1. Tú no eres como otras madres. Periférica & Errata naturae. Angelika Schrobsdorff reconstruye con una prosa electrizante la vida de su madre, una mujer nacida en una familia de la burguesía judía de Berlín, irreverente e inconformista, liberada de los prejuicios y deseosa de casarse con un artista. Else vivirá de lleno la eclosión de la Alemania de entreguerras junto a la culta bohemia berlinesa de los «locos años veinte», un periodo en el que tendrá tres hijos de tres padres diferentes, fiel a las dos promesas que se hizo de jo­ven: vivir la vida con la máxima intensidad y tener un hijo con cada hombre al que amara. Alucinante y absorbente historia de una madre-puzzle, donde cada pieza que siluetea Schrobsdorf es el reflejo de un carácter y de una época absolutamente extraordinarias, tan convulsas como fascinantes. Un novelón de principio a fin.
Tú no eres como otras madres

Tú no eres como otras madres

  1. El vino de la soledad. Irène Némirovsky. Salamandra. Exquisita y agridulce novela recrea el destino de una adinerada familia rusa refugiada en París, y describe la venganza de una joven contra su madre. Con una mirada inteligente y ácida, el relato sigue a la pequeña Elena hasta la mayoría de edad, desde Ucrania hasta San Petersburgo, Finlandia y París, donde se instalan tras el estallido de la revolución rusa. Su madre, una mujer bella y frívola de origen noble, desprecia a su marido, un potentado judío, y a su hija. Tras la muerte de la gobernanta, la vida de la niña se vuelve aún más difícil, pues su madre instala en la casa a su amante, más joven que ella. Pero pronto Elena se transforma en una joven hermosa, y cuando descubre que atrae al amante de su madre, sabe que ha llegado la hora de su venganza. Lúcida disección de la rivalidad entre una madre y su hija.
El vino de la soledad

El vino de la soledad

  1. En cinco minutos levántate, María. Pablo Ramos. Malpaso. Monólogo torrencial y vívido de una madre a las puertas de la vejez, de una madre sufridora que aglutina toda la crudeza y la devoción de quien soporta los azotes de unos hijos descarriados y un marido indolente y atrabiliario. Es el relato de una vida de estrecheces y oscuridad, solo iluminada por la ternura y la belleza de la voz maternal que repasa, entre la vigilia y el sueño, los claroscuros, las heridas, los silencios, las pequeñas alegrías y los buenos momentos del viaje interior por sus recuerdos. Es también la historia de la construcción (y destrucción) de una familia. Pablo Ramos da voz a María, la madre conciliadora y pilar de un orden familiar humilde, duro y desestructurado.
En cinco minutos levántate María

En cinco minutos levántate María

  1. Leche caliente. Deborah Levy. Anagrama. Dos mujeres inglesas, madre e hija, llegan a la costa de Almería en busca de una cura para la madre. La hija, Sofia, tiene veinticinco años, trabaja en una cafetería, pero sobre todo se dedica a cuidar a su madre, que padece una enfermedad de diagnóstico difuso que le produce insistentes dolores. En los pocos ratos libres que le deja su posesiva madre, Sofia conoce a una alemana y a un apuesto socorrista de la playa, y así detona una hipnótica historia de autodescubrimiento, iniciación sexual cargada de ambigüedad, y búsqueda de espacios de libertad frente a una madre enferma y controladora. Novela envolvente, sensual y perturbadora.
Leche caliente

Leche caliente

  1. La señora Fletcher. Tom Perrotta. Libros del Asteroide. Eve es una mujer divorciada de cuarenta y tantos que vive en Nueva Jersey. Como su hijo se acaba de ir a la universidad se apunta a un curso universitario, donde conocerá a gente de lo más variopinta, descubrirá la pornografía en internet y las aplicaciones de citas, y hará cosas que meses atrás le hubieran parecido inconcebibles. Mientras, su hijo, descubrirá que la vida en el campus no es lo que había imaginado. Así que madre e hijo se enfrentan a una de crisis de identidad: Eve se suelta la melena mientras Brendan capea el desencanto de su recién estrenada madurez. Desternillante, tierna y lúcida sátira en la que, a Brendan y al lector, tendrán que aceptar que Eve es, antes que una madre, una mujer. Ah, y que para una mujer hay vida (y mucha y muy agitada) más allá de los 40.
La señora Fletcher

La señora Fletcher

  1. La madre. Maksím Gorki. Akal. Pelagia Nílovna Vlásova, protagonista de Una Madre, es uno de los personajes de más peso en la literatura rusa, que está inspirada en la madre de un obrero metalúrgico arrestado por la policía zarista el 1 de mayo de 1902 en la primera manifestación obrera de Sórmovo, en el centro de la Rusia europea. La madre es el relato pormenorizado de cómo una víctima, Pelagia, una ‘vieja de cuarenta años‘, una mujer apaleada por su marido y embrutecida por el trabajo doméstico, un ser simple, ignorante y resignado a su sino es capaz de romper los dos lastres psicológicos que la atan a su condición de paria social -el miedo y la resignación- y convertirse en una luchadora por la libertad, en un sujeto activo de la Historia y en todo un referente literario.
La madre

La madre

  1. Memorias de una suegra. George R. Sims. Siruela. Partiendo de la premisa de muy pocos se alinean con las suegras (madres después de todo) una de ellas, señora Jane Tressider, está decidida a poner las cosas en su sitio y a defender en su diario al grupo más difamado que existe sobre la faz de la tierra. Así que esta madre de nueve hijos, que nunca ha tenido miedo de decir lo que piensa, asume esa tarea y la compagina con otras labores no menos espinosas: mantener a raya a su irresponsable marido mientras se encarga de llevar su casa y, como no, las de sus siete hijos e hijas ya casados. Una joya satírica que, además de muy divertida, es una vuelta de tuerca a un rol tan ingrato como necesario
Memorias de una suegra

Memorias de una suegra

¿Sabes qué novela te ayudaría a llevar mejor los eventos con tus parientes?

La literatura es gloriosamente imprevisible.

(La familia Addams, 1991 / Paramount)

(La familia Addams, 1991 / Paramount)

Si no lo fuera sería imposible que las vivencias de un niño apasionado de la fauna y la flora correteando por una isla mediterránea deviniera en la biblioterapia perfecta para sobrellevar con humor según qué encuentros familiares.

Porque, seamos sinceros, esos idílicos lazos familiares a veces más que unir nos atan, y según disminuye el grado de consanguinidad aumentan el temor, la pereza y el recelo a un evento con parientes de todo pelaje.

Y hay ocasiones en las que, por mucho que te esfuerces en mantener el tipo, por mucho alcohol que ingieras para diluirte la bilis y por mucha cara medalla (léase rostro angelical ligeramente ladeado con leve caída de párpados y sonrisa derrite-icebergs) que pongas ante terceros, la cosa se te va de las manos. Sí, demasiada presión, demasiado alcohol y demasiado mamarracho ilustrado a la vista. Una combinación letal que, bien agitada, logra abrir una grieta en tu cara medalla por la que asoma imparable tu verdadero rostro hasta mostrarse en todo su inflamable y venenoso esplendor. Y entonces abres la boca y, con ella, la puertas del Averno.

Así que sí, quizá haya sido por pillarme tratando de sacudirme las secuelas del maratón de comilonas y encuentros familiares múltiples navideños (zum, zum, zum), pero no he titubeado cuando uno de mis libreros me ha dado pie hoy:

Regina: Y, bueno, librero, ¿qué tal fueron las fiestas?

Librero: BIEN. MUUUY BIEN. DE MARAVILLA. ¿POR QUÉ?

Regina: No sé, te noto un poco… ¿tenso?

Librero: ¿TENSO? ¿YO? Igual es que te has pasado tú con el café, ¿no?

Regina: ¡jajajajaja! Pues igual. Pues, nada, nada, olvídalo.

Librero: Vale, no, sí, quizás un poco sí. Es que te juro que una movida familiar más y mato a alguien. ¡Diossss!

Regina: Pero, hombre, eso nos pasa a todos. Con tanto personaje suelto hay quien que te saca de tus casillas, y esos encuentros son bombas de relojería. Opiniones gratuitas, preguntitas inoportunas, rencores, puyas, alcohol… ¡Ahh, la fammmmilia!

Librero: Por no mencionar a los pegaos, la familia política. Eso si que es un bonus de cojones, Regina. Porque los otros, quieras que no, son lentejas, pero ¿esos?

(La familia Addams, 1991 / Paramount)

(La familia Addams, 1991 / Paramount)

Regina: ¡JAJAJAJAJAJA! Ahí es donde te duele, ¿eh, querido?

Librero: No me hagas hablar. Pero solo te diré que no soportaré una sobremesa más.

Regina: Mmmmm, ¿sabes qué novela te ayudaría a sobrellevar de otra manera a tus parientes? Da igual el grado, me refiero a parientes en toda su dimensión.

Librero: No, ¿cuál?

Regina: Mi familia y otros animales, de Gerald Durrell.

Librero: ¿Sí? Pues me averguenza decir que no la he leído aún… pero, ¿no iba de animales?

Regina: Sí y no. Es desternillante y lo que te enseña entre líneas es a mirar con otros ojos y de otra manera a los tuyos. A observarles desde la distancia para analizar sus virtudes y defectos con ternura y humor. Si lo logras te aseguro que hasta desearás que llegue el próximo encuentro.A mi me pasa.

Librero: Mmm, pues me lo llevo hoy. Espera, que hay tres. ¿Cuál es el primero?

Regina: Sí, es la Trilogía de Corfú. Son: Mi familia y otros animales, Bichos y demás parientes y, por último, El jardín de los dioses.

Trilogía de Corfú

Trilogía de Corfú

Librero: ¡Oido cocina! Me llevo Mi familia y otros animales.

Regina: Ah, y ese si que tiene un bibliobonus… Gerald Durrell era el hermano menor de laurence Durrell, autor del colosal Cuarteto de Alejandría. Pues bien, aquí Gerald retrata a su hermano mayor como un escritorcillo en potencia con ínfulas de intelectualoide y te partes. El joven Lawrence y la madre son de lo mejor del clan. Aunque los lugareños de Corfú y hasta todo tipo de animalejo tienen su momento de gloria. te va a encantar.

Librero: Nada, nada, si me convenciste hace un rato. Luego lo empiezo.

No os voy a mentir: estoy deseando que se lo ventile y me cuente qué tal. Y no me malinterpretéis, no espero su opinión por temor a que no le vaya a gustar. Nada más lejos de mi Regina realidadMi familia y otros animales es de esos títulos que recomiendo a quemarropa independientemente de la edad, el sexo, los intereses o el paladar bibliófilo del destinatario. Y nunca falla. Es uno de los pocos que prescribo a ciegas. Es un relato ameno, ilustrativo, desternillante y lúcido, cargado con un irresistible poder sensorial: te traslada literalmente a Corfu a ver, tocar y oler su fauna y flora. Palabra de Regina.

Lo que espero es ver cómo mi librero empieza a desear que le convoquen a cualquier evento familiar para darle ese nuevo toque geraldurrelliano a su experiencia.

NOTA DE REGINA EXLIBRIS

Mi familia y otros animales

Mi familia y otros animales

Si lo que buscas es codearte a carcajadas con una impagable galería de personajes estrafalarios y encantadores, caricaturizados con inteligencia y ternura que se pasean por una isla griega maravillosamente descrita no lo dudes y corre a por un ejemplar de Mi familia y otros animales, de Gerald Durrell. Novelista, naturalista, conservacionista, zoólogo, presentador de televisión y hermano de Lawrence Durrel, autor de El cuarteto de Alejandría, abrió con este divertido e inolvidable título su Trilogía de Corfu, a la que siguen Bichos y demás parientes y El jardín de los dioses, igualmente recomendables. Ironía, genio y mucho humor naturalista en un fresco colosal de la flora y la fauna de Corfu, que es también el desternillante retrato de las aventuras y desventuras cotidianas de una galería de personajes inolvidables. Tanto que casi todos sus lectores hemos aprendido a sobrellevar con dignidad e ironía según qué eventos con parientes y a mirar con otros ojos a nuestros familiares. Una maravilla apta para cualquier paladar bibliófilo.

“Te haré una oferta que no podrás rechazar: lee El Padrino

En alguno de mis delirios bibliófilos me visualicé como la viuda de un capo mafioso en Nueva York.

(The Sanghai gesture, 1941 / United Artists)

(The Sanghai gesture, 1941 / United Artists)

Muerto el Don y enchironada toda mi prole me hacía cargo de los negocios de la familia y los regentaba con mano de hierro, garras de nácar y el pelucón embutido en un recogido negro azabache desde mi palacete fortificado en Staten Island.

Sería, como la legendaria Virginia Hill, una auténtica Reinona de la Mafia, nacida y criada a años luz del hampa, pero, una vez viuda, arrastrada y fagocitada a un submundo de crimen, corrupción y excesos, y cercada por fiscales, policías y bastardos traidores. Porque, como dijo Balzac, “Detrás de cada gran fortuna hay un crimen“. A lo que añado: y, tras él, esta gran Doña moviendo los hilos.

Vale, obviamente el empujoncito argumental me viene, sobre todo, de El Padrino, de Mario Puzo, obra magna del género que inauguró: el de los gánsteres. Un novelón espectacular que, incomprensiblemente, en España no siempre está en circulación ( y qué bien nos vendría con la que está cayendo). En 2008 estaba descatalogado, pero lo reeditaron poco después, al cumplirse el 40 aniversario de la primera edición. Los ejemplares volaban de los anaqueles, e incluso Ediciones B lanzó una edición especial para regalo coincidiendo con el Día del Padre.

Pues bien, ahora quedan ejemplares sueltos en contadas librerías, y el último de los míos salió hoy del stock de reginaexlibrislandia.

Así que estoy doblemente de luto (por mi Don ficticio, que la Providencia Librera lo tenga en su gloria, y por la descatalogación de El Padrino). Pero, eso sí, reconozco que el reginaexlibrislandiano que se lo llevó me hizo sonreír durante la transacción bibliófila:

Cliente: Estoo… ¡señora!

Regina ExLibris: ¿Sí?

Cliente: Mire, no sé si conoce un videojuego de El Padrino.

Regina ExLibris: ¿Perdona?

Cliente: Que me enganché a un juego de la consola de El Padrino, y mi abuelo, que es muy suyo, cuando mi madre le contó que estoy enviciado con el juego, me mandó un whatsup que decía (Aquí me lo enseña): “Te haré una oferta que no podrás rechazar: lee El Padrino y el jueguecito te parecerá de risa”. Así que así me enteré yo de que hay una novela que se llama igual, ¿sabe?

(El Padrino, 1972 / Paramount)

(El Padrino, 1972 / Paramount)

Regina ExLibris: ¡Uy, qué grande, tu abuelo! Y con respecto a la novela sí, lo sé. Y es muy buena. Te encantará.

Cliente: Pero, ¿la tiene? Porque llevo dando vuelas ya ni se sabe buscándola

Regina ExLibris: Ya, es que no es fácil de encontrar. Pero, sí, mira, me queda un ejemplar. ¡El último!

Cliente: ¿En serio?

Regina ExLibris: Si, aquí lo tienes.

Cliente: Traiga, traiga… me lo voy a leer volando, que el domingo haré con mi abuelo un maratón con las películas –que también hay, ¿sabe?- y va a flipar si ya me la he leído entera para entonces.

Regina ExLibris: ¡Ja, ja, ja! Las películas también te gustarán. Pero, oye, con este libro se inauguró el subgénero de gánsteres y mafiosos, y de ella beben tanto tu videojuego, como muchas películas y hasta series de Tv como Los Soprano. ¡Es un clasicazo!

Y él chico se fue tan contento con su ejemplar, mi último ejemplar, y me dejó desconsolada, enjugándome el llanto y poniéndole velas y cirios a la Providencia Librera para que se reedite YA. En papel o en digital, o en ambos formatos. Pero que esté en circulación.

Yo, por mi parte, hago lo único que puedo hacer: “En mi trágica desesperación me arranco, brutalmente, un pelo de mi pelucón por cada título descatalogado con el que me topo”. Palabra de Regina ExLibris

NOTA DE REGINA:

El Padrino

El Padrino

No importa si has visto las películas de Coppola o no, una vez que traspasas el umbral de la primera página de El Padrino no tienes escapatoria: el libro es a ti lo que la familia, el honor y la amistad a Vito Corleone: una forma de entender el mundo. Antes de que te des cuenta estás atrapado en la historia de un emigrante siciliano en Nueva York en torno al cual no sólo se levanta un imperio político y económico a la sombra, sino toda una sociedad paralela. El Don, su hijo Michael y toda la ‘familia’ crecen a cada salto de página, con una intensidad cautivadora y una cualidad tridimensional que consiguen que tú, como lector, te codees con cada personaje. Porque cada uno de ellos está perfectamente dibujado. Cuando Mario Puzo regaló al mundo este clásico en 1969 disparó a quemarropa al bajo vientre de la sociedad estadounidense dejando al aire la verdadera naturaleza de sus intestinos. Soberbia.