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"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

Ernesto Valverde, el ilusionista del Barça

Si todo sigue el curso de los rumores, Ernesto Valverde firmará contrato con el Barça la próxima semana, unos días después de la final de Copa del Rey que enfrenta a los azulgrana con el Alavés en el Vicente Calderón, tras haber rescindido su contrato con el Athletic de Bilbao este martes.

Solo falta plasmar una firma en un papel y el Txingurri llegará con el objetivo de levantar los ánimos de una afición y de unos jugadores de capa caída, sin chispa y si esencia, después de  una temporada gris. Y nadie mejor que él para hacerlo sin repetir los errores anteriores.

Ernesto Valverde en rueda de prensa. (EFE)

Ernesto Valverde en rueda de prensa. (EFE)

Antes de que llegase Luis Enrique, Valverde ya estaba en el punto de mira de la directiva culé.  En aquel momento decidió seguir al frente del equipo que le formó como entrenador, el Athletic, convirtiéndolo en un fijo en posiciones europeas y alzándolo hasta conseguir entrar en Champions y conquistar la Supercopa de España. Pero, el entrenador vasco siempre ha mostrado su admiración por el Barça de puertas para fuera y ahora deberá hacerlo desde dentro y pensando en el bien del club.

Y repito, sin repetir errores. Sin confiar en quien no lo merece, sin buscar una estrella donde no la hay y sin sacrificar el ‘tiki-taka’ del equipo por uno sin juego desde donde nace, en el centro del campo. Hay que saber formar un equipo con lo que se tiene y ser un mago para lograrlo, pero también debe saber fichar a los que más le convengan. No postrar en un solo futbolista el peso del equipo y dosificar cuando se debe hacer a los titularísimos para dar oportunidad a los más ‘humildes’ (y si son de la Masía, mejor).

Debe saber manejar a sus jugadores, hacerles ver que él es quien decide, pero también debe tener la capacidad de hacer del club una piña que camine en la misma dirección. Tiene que saber transmitir la fé de su proyecto al equipo y así logrará que el entusiasmo y los ánimos aumenten, tanto en los jugadores como en la afición.

Yo ya estoy ilusionada con este nuevo proyecto, ¿y vosotros?

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