Entradas etiquetadas como ‘Nápoles’

¿De dónde surge la tradición de montar el pesebre navideño?

¿De dónde surge la tradición de montar el pesebre navideño?

Conocemos como pesebre navideño a la representación (normalmente con figuras) que se realiza al llegar diciembre y en la que se representa el nacimiento del niño Jesús en el portal de Belén.

Por tal motivo esta representación es conocida con los términos que he nombrado: pesebre, nacimiento o belén; siendo, posiblemente, el primero el que más se utilice.

El término pesebre proviene del latín ‘praesēpe’ y su significado original (y que también se utiliza hoy en día en el mundo de la ganadería) es el de ‘recipiente o cajón destinado a la comida de los animales’ (ganado).

Según las Sagradas Escrituras, el portal de Belén donde nació Jesús era un establo en donde había un buey y una mula. La Virgen María, tras dar a luz al Mesías, depositó a éste en el comedero de los animales (pesebre) habilitándolo como cuna del bebé.

Muchos fueron los artistas que representaron a través de sus obras pictóricas y esculturas la estampa del momento y lugar en el que nació el niño Jesús; pero tal y como lo conocemos actualmente, con exposición de figuras que se realiza de cara a la Navidad para simbolizar el nacimiento muchas son las fuentes que señalan que se lo debemos a Giovanni di Pietro (más conocido posteriormente como San Francisco de Asís) quien en el año 1223 decidió realizar una recreación del Misterio del Nacimiento (por personas y animales reales) en una cueva cercana a la localidad de Greccio (en el centro de Italia). Eso sí, antes de llevarlo a cabo decidió pedir autorización a la Santa Sede, recibiendo el permiso del papa Honorio III.

Desde entonces, los monjes de la orden franciscana creada por Giovanni di Pietro lo convirtieron en una tradición navideña realizando la representación anualmente; pero el de San Francisco de Asís debemos considerarlo como el origen del ‘pesebre viviente’, debido a que existen documentos y constancia de que un par de siglo antes (concretamente en el año 1021) se realizó una representación del Nacimiento con figuras inanimadas (arcilla o terracota) en la iglesia de Santa María de Nápoles y que fue en esta población italiana donde realmente nació la tradición pesebrista. De hecho, el nombre común de los belenes montados con figuras es conocido mundialmente como ‘pesebre napolitano‘ (‘presepe napoletano‘) y puede decirse que alcanzó su mayor difusión entre las familias y creyentes de Nápoles, en el siglo XV, a través del religioso italiano Cayetano de Thiene (San Cayetano), quien trasladó la tradición desde las iglesias hasta los hogares, poniendo de moda montar un pesebre en las casas particulares.

A España llegó la costumbre de montar ese tipo de belenes durante el Renacimiento pero cuando realmente se popularizó fue hacia la segunda mitad del siglo XVIII, debido a que esta costumbre fue exportada desde Italia por el rey  Carlos III de España (anteriormente nombrado también rey de Nápoles) y desde aquí se difundió por todas las colonias y posesiones de la Corona Española (América, Filipinas, islas en el Pacífico…) haciéndose inmensamente popular el montar un pesebre navideño coincidiendo con estas fechas.

 

 

Lee y descubre en este blog otras Curiosidades Navideñas

 

 

Fuentes de consulta: etimologias.dechile / RAE / redhistoria / smithsonianmag / catholiccompany / facciamoilpresepe
Fuente de la imagen: Alfred López

¿Sabías que Felipe VI, además de España, es también rey de Jerusalén?

Felipe de Borbón (Felipe VI) rey de España y JerusalénA pesar de no existir como reino desde finales del siglo XIII, el titulo de ‘rey de Jerusalén’ recae por herencia dinástica a la corona española.

El reino de Jerusalén  tan solo estuvo vigente a lo largo de dos siglos (1099-1291), fundándose a raíz de la ‘Primera Cruzada’ llevada a cabo por el papa Urbano II con el propósito de conquistar todos aquellos lugares considerados como sagrados. Jerusalén era uno de ellos (al ser donde, según las sagradas escrituras, murió Jesús de Nazaret).

Tras la conquista de aquel lugar santo, por parte del francés Godofredo de Bouillón, Jerusalén fue incluido como uno de los ‘Estados cruzados’ y como tal se convirtió en un reino cristiano. El propio Godofredo fue su primer gobernante (aunque no rey) pero después de su fallecimiento un año más tarde (1100) el  trono y control de Jerusalén pasó a manos de su hermano Balduino I y posteriormente, tras éste, el titulo fue recayendo de un descendiente a otro.

En el año 1277, María de Antioquia, nieta de Isabel I (reina de Jerusalén) y pretendiente al trono, decidió vender el título (con la bendición y aprobación papal) a Carlos de Anjou, rey de Nápoles,  a pesar de que existían disputas por el título con Hugo III, rey de Chipre.

A pesar de que en el año 1291 el Reino de Jerusalén dejó de existir como tal, el título al trono siguió vinculado al de Nápoles.

El nombramiento en 1504 de Fernando el Católico como rey de Nápoles se trajo hacia España el título al trono del reino de Jerusalén y desde entonces la corona española ostenta  dicho cargo; de ahí que Felipe VI, además de España, sea también rey de Jerusalén.

 

Lee y descubre en este blog más posts sobre otros Curiosos Personajes

 

Libros 'Ya está el listo que todo lo sabe' y 'Vuelve el listo que todo lo sabe' de Alfred López

Disfruta de las curiosidades de este blog también en formato papel y no te pierdas los libros “Ya está el listo que todo lo sabe” y “Vuelve el listo que todo lo sabe”, que pueden convertirse en un regalo ideal. Tienes más info en el siguiente enlace: http://bit.ly/librosdealfredlopez

 

 

 

Fuente de la imagen:  Wikipedia

Duelo entre Reyes [Anécdota]

El 1 de junio de 1282 todo estaba preparado para que los Reyes Pedro III de Aragón y Carlos de Anjou se batieran en duelo.

Pero no se llevó a cabo.

Tras años de continuas batallas para ver cual de los dos se hacía con la Corona de Nápoles, finalmente Carlos de Anjou desafió a Pedro III a resolverlo mediante un duelo.

Ambos debían de presentarse acompañados de cien hombres en un campo cercano a la villa y luchar hasta la muerte de todos.

Pedro III llegó el primero al lugar elegido y a pesar de estar allí muy pronto, como no encontró a nadie, se marchó, obligando a un notario a levantar acta de la ausencia –y por tanto derrota– del enemigo.

Horas más tarde aparecía Carlos de Anjou que, como tampoco encontrara a sus contendientes, abandonó la cita.

Algunos escritos aseguran que, el no coincidir ambos monarcas a la misma hora en el lugar del duelo, se produjo a raíz de un pacto secreto.

 

 

Fuentes de consulta: Avalon / GER / cervantesvirtual