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Reflexiones de una librera
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¡Prepárate a morir (de bibliogusto)! Por fin vuelve a las librerías ‘La Princesa Prometida’, de W. Goldman

Es un día grande en reginaexlibrislandia. Por fin tenemos ejemplares de la nueva edición de La princesa prometida, de William Goldman, en Ático de los Libros. Y para celebrarlo nos hemos metamorfoseado en espadachines, princesas, gigantones, piratas con delirios filosóficos y hechizeras y hemos montado un escaparate princesaprometidaniano en la librería.

Después de todo no siempre podemos celebrar el regreso a nuestros anaqueles libreros de un clásico que, a pesar de trascender géneros, edades y bibliopaladares, llevaba unos añitos (demasiados) fuera de circulación.

(La princesa prometida, 1987 / MGM)

(La princesa prometida, 1987 / MGM)

Sí, querid@s, sí, estaba descatalogado. ¡Tal cual! Y si en la última década te has topado con algún ejemplar de La princesa prometida suelto por una librería te aseguro que ha sido de casualidad. Ejemplares contados que escaparon a la criba indiscriminada en según qué devoluciones de stock de temporada y que, una vez vendidos, eran literalmente imposibles de reponer.

En mi caso en estos últimos cinco o seis años han sido muchos los reginaexlibrislandianos que se han adentrado en mis confines en busca de ejemplares para relecturas y para regalar a terceros (amigos, hijos, sobrinos, ahijados…). Y la conversación ha sido más o menos idéntica (e igual de doliente para todos):

Cliente: Regina, ¿tienes La Princesa Prometida?

Regina: ¡Ay, no! Me temo que no

Cliente: ¿No? ¿Me la pides?

Regina: ¡Ojalá! Está descatalogada

Cliente: ¿Cómo que descatalogada?

Regina: Que no hay ejemplares nuevos en circulación

Cliente: ¡Pero si es un clásico! ¿Cómo no se va a poder conseguir?

Regina: Pues me temo que así es…

Y en cuanto el reginaexlibrislandiano se llevaba su desconcierto fuera de mis confines libreros yo me metamorfoseaba a velocidad de crucero en una versión casera y bibliófaga del mismísimo Íñigo Montoya para, espada en mano y con el pelucón bien almidonado, espetarle a la maldita Providencia Librera con seis dedos eso de:

Hola. Me llamo Regina ExLibris Montoya. Tú me descatalogaste La Princesa Prometida. ¡Prepárate a morir!

(La princesa prometida, 1987 / MGM)

(La princesa prometida, 1987 / MGM)

Porque mira que tenemos disparidad de paladares librescos en reginaexlibrislandia, querid@s, pero es que justo ésta, La Princesa Prometida, es una de esas novelas que aquí todos adoramos sin fisuras. Es una experiencia lectora absolutamente alucinante y tremendamente divertida. El texto de William Goldman tiene tantos bibliovértices a los que agarrarte como lector, que es realmente difícil escapar a su encanto.

Aventuras, espadachines, piratas, amor, duelos, abordajes, héroes, mentiras, magos, venganzas, promesas, hombres, brujas y hechiceros, gigantes, mujeres, criaturas de todo pelaje, acción, villanos, altas y bajas pasiones, bestias y, sobre todo, mucho, pero que mucho humor. ¿Quién da más?

La Princesa Prometida

La Princesa Prometida

Así que sí, es un día grande en reginaexlibrislandia. Por fin podemos prescribir a discreción y con ejemplares en la recámara uno de esos títulos que deberían leerse al menos una vez en la vida.

Da igual si no eres devoto del género fantástico, o si en su día viste la maravillosa adaptación homónima a celuloide de 1987: sigue mi consejo, deja lo que estés leyendo, hazte con un ejemplar de La Princesa Prometida y … “¡PREPÁRATE A biblioMORIR (de puro gusto lector)! Palabra de Regina ExLibris.

 

Trivial: ¿Cuánto sabes de la novela La isla del Tesoro, de R.L. Stevenson?

(La Isla del tesoro, 1950 / Disney)

(La Isla del tesoro, 1950 / Disney)

Como dijo Borges: «Leer La isla del tesoro es una de las formas de la felicidad». Un muchacho halla en el baúl de un marinero que ha muerto en su posada un mapa que indica dónde está escondido el tesoro de un capitán pirata. Tras la visita de unos turbios personajes que perseguían el mapa, se embarca rumbo a la isla del tesoro en una aventura cargada de emoción, salitre y mucho ron. Lanzaros al abordaje de la novela de piratas por excelencia si aún no la habéis leído porque no encontraréis mejor bibliobotín en estos mares de letras.

Si eres de los que sí leyó el texto original demuestra que conoces el novelón respondiendo al trivial “La Isla del tesoro”de Regina ExLibris. ¿Listo? ¡Vamos!

 

Piratas de Somalia… ¡y de novela!

Uno de los síntomas de quienes padecemos bibliofilia congénita es la reconducción patológica y sistemática de cualquier tema al ámbito de la Literatura. Y en reginaexlibrislandia mis libreros y yo lo hacemos casi continuamente.

Por ejemplo, lo que empezó siendo un simple comentario sobre el Melody, el crucero italiano que este fin de semana repelió el ataque de unos piratas somalíes

 

 

… Pronto cambió de rumbo hasta un repaso por libros poblados por piratas, bucaneros y filibusteros.

Sí, queridos, esos carismáticos renegados con alma de tormenta, piel de salitre y alguna que otra gota de ron en vena. Esos que sin escrúpulos, patria ni más raíces que las velas y el ancla de su navío, surcaban las aguas a la caza del botín, tiñendo el azul marino de rojo escarlata y junto a los que vivimos cientos de aventuras entre líneas.

Románticos como Espronceda (La canción del Pirata) y Lord Byron (El Corsario) dedicaron poemas a estos feroces lobos de mar, y en prosa más de uno vendió su pluma a un corsario, real o ficticio. Defoe, Stevenson o Salgari son ejemplos de autores de novelas de piratas con patas de palo, garfios y mapas del tesoro que conquistaron a lectores de varias generaciones.

Aquí os dejo algunos de los títulos varados en los anaqueles de reginaexlibrislandia y os invito a que citéis vuestros preferidos para completar mi fondo-pirata…

¿Listos? ¡¡¡¡¡¡Al aaaaaaabordaaaajeeeeee!!!!!!

‘La isla del tesoro’. R. L. Stevenson. Jim Hawkins se embarca en La Española junto al capitán Smollet, Long John Silver y el resto de la tripulación, rumbo a la isla del tesoro. Emoción, salitre y alguna botella de ron.

‘El corsario negro’. Emilio Salgari. El noble Emilio de Roccanera se convierte en el Corsario Negro, un héroe solitario y feroz que surca el Caribe para vengar a su familia, pero también a su amor.

‘El relato de un corsario yanqui’. N. Hawthorne. Narra la vida de un corsario de la guerra de 1812 de EE UU contra Inglaterra, sus peripecias en el mar y en la prisión de Dartmoo.

‘Historias de piratas’. A. Conan Doyle. Fresco sobre las aventuras y peripecias de bucaneros, piratas y filibusteros que, con la calavera por bandera, se entregaban a rapiñas por todos los mares.

‘El cazador de piratas’. R. Zacks. El capitán Kidd, un mercenario al servicio de la Corona inglesa, capturaba a otros piratas y los obligaba a devolver sus botines.

‘El libro de los piratas’. Howard Pyle. Historias ilustradas de bucaneros que surcaban el Caribe hacia el Canal de las Bahamas en busca de los tesoros de los galeones españoles.

‘Los buscadores de tesoros’. W. Irving. Sanguinarias hazañas, amoríos y aventuras de carismáticos renegados con piel de salitre y viento en perpetua búsqueda de grandes tesoros.

‘La taza de oro’. John Steinbeck. Cuenta la vida del pirata Henry Morgan, que arrebató la isla Providencia (hoy Santa Catalina) a los españoles y emprendió la conquista de Panamá.

‘Historias de piratas’. Daniel Defoe. Un marino francés navega por el Índico y las costas africanas. Él y otros piratas toman Libertaria, donde crean su propia civilización con los botines de todos.

‘El halcón del mar’. Rafael Sabatini. Oliver Tressilian se convierte, a su pesar, en uno de los piratas más temidos y respetados del Mediterráneo tras sobreponerse a muchas penalidades.

Mujeres piratas’. G. V. Chamorro. Siempre hubo corsarias, auténticas lobas de mar cuyos nombres están escritos en letras de oro y escarlata en los anales de la piratería.

‘Bajo bandera negra’. David Cordingly. Centrándose en los siglos XVII y XVIII, la edad de oro de la piratería, el libro analiza cómo era la vida entre piratas, sus costumbres y sus tópicos.

‘El galeón de Manila’. M. Lozano Leyva. En 1755 un galeón español sale hacia Acapulco cargado de tesoros. Su tripulación se empleará a fondo para repeler el asedio pirata y proteger su botín.

‘Los tigres de Mompracem’. Emilio Salgari. Sandokán y su querida Lady Mariana se enfrentan a animales salvajes junto a Yáñez y J. Brooke y contra el despechado barón Willi.

‘El médico de los piratas’. Carmen Boullosa. En el siglo XVIII, el esclavo Smeeks, que sabe curar, se une a la Cofradía de los Hermanos de la Costa, piratas sanguinarios, pero generosos entre sí.

Y vosotros, reginaexlibrislandianos de pro, ¿os gustan las novelas de piratas, bucaneros, corsarios y filibusteros? ¿Cuál es vuestra preferida?