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CURIOSIDADES CIENTÍFICAS PARA COMPARTIR

Archivo de la categoría ‘Ciencia ciudadana’

Semana de la Ciencia del CSIC: viajar al pasado, hacer catas científicas y más

Por Mar Gulis (CSIC)

Viajar al pasado a través de los restos orgánicos de un yacimiento navarro (Instituto de Ciencias de la Vid y el Vino), aprender sobre los caballitos de mar (Instituto de Investigaciones Marinas) o realizar catas catas de queso para conocer sus propiedades nutricionales (Instituto de Productos Lácteos de Asturias) son tres de las 331 actividades con las que el CSIC abre este año la Semana de la Ciencia. A través de los más de 81 centros de investigación participantes, esta iniciativa, organizada con apoyo de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), ofrecerá propuestas para todos los públicos en torno a diversas áreas del conocimiento.

Muchas de las actividades de la Semana de la Ciencia del CSIC han sido diseñadas para que el público asuma un papel activo e interactúe con el personal investigador.

Las actividades, gratuitas y dirigidas al público general, se presentan en formatos clásicos, como exposiciones, rutas científicas o conferencias, y en otros más novedosos, como degustaciones, cafés científicos, concursos o los innumerables talleres diseñados para que el público interactúe con la ciencia. Así, ‘Convierte tu móvil en un microscopio’, organizada por el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla, el taller ‘Experimenta con partículas’, del Centro Nacional de Aceleradores, o ‘Iluminación estroboscópica’, una iniciativa del Laboratorio de Investigación en Fluidodinámica y Tecnologías de la Combustión, reflejan la vertiente práctica de la Semana de la Ciencia.

En esta edición, el CSIC también ha incorporado la ciencia ciudadana a su programación, a través de iniciativas como ‘Plásticos 0 en la playa’, un taller del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados. El objetivo en este caso es que la propia sociedad recabe datos valiosos para evaluar los efectos de los residuos marinos sobre los ecosistemas costeros.

El pasado 2 de noviembre arrancó la cita anual con la divulgación científica en muchas comunidades autónomas. En la mayoría de ellas, la Semana de la Ciencia se prolongará hasta finales de mes. ¡Consulta la programación y participa!

Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. ¡Empiezan dos semanas de actividades!

leni basconesPor Leni Bascones (CSIC)*

Solo una de cada cinco chicas de 15 años quiere dedicarse a profesiones técnicas, según datos de la OCDE. En España, esta media se sitúa en un 7%, algo que posteriormente se refleja en la elección de estudios universitarios. Las estadísticas revelan que, aunque las mujeres obtienen más del 50% de los títulos universitarios, su presencia en carreras como física o ingeniería no llega al 30%. Estas cifras no responden a la tardía incorporación de la mujer al mundo laboral. Por ejemplo, el porcentaje de mujeres en el área de Ciencia y Tecnologías Físicas en el CSIC, que se sitúa en torno al 20%, no ha variado en los últimos 15 años.

Cartel 11 febrero

Datos como estos explican que Naciones Unidas haya declarado el 11 de febrero como Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. El objetivo es lograr el acceso y la participación plena y equitativa en la ciencia para las mujeres y las niñas. En nuestro país, un grupo de investigadoras y comunicadoras científicas lanzamos hace unos meses la Iniciativa 11 de Febrero, un llamamiento para organizar actividades que se sumen a esta celebración y visibilicen el papel de la mujer en la ciencia. Numerosos colectivos e instituciones, entre los que se incluyen muchos centros del CSIC, han respondido a la convocatoria organizando más de 200 actividades en 40 provincias españolas y en algunas ciudades extranjeras que cuentan con una importante presencia de nuestra comunidad científica. 

Talleres, charlas, actuaciones, concursos, exposiciones, editatones de Wikipedia y mesas redondas, entre otras propuestas, nos acercarán a los grandes descubrimientos de científicas pioneras y a la ciencia que realizan las investigadoras de hoy, contada en muchos casos en primera persona. Así, desde hoy hasta el 19 de febrero las ciudades españolas van a llenarse de actividades en multitud de lugares: museos, centros culturales, universidades y centros de investigación, librerías, centros educativos, e incluso algunos bares. Dentro del CSIC, el Real Jardín Botánico de Madrid (CSIC), el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid, entre otros, se sumarán a la celebración con diferentes charlas y talleres. El objetivo: dar a conocer la labor investigadora de las mujeres y ayudar a fomentar vocaciones entre las más jóvenes.

A pesar de que muchas científicas han estado involucradas en grandes descubrimientos, pocas personas podrían nombrar a una investigadora que no fuera Marie Curie. Niños y niñas tienen una imagen de los científicos prioritariamente masculina; las niñas no se ven a sí mismas como científicas; y las expectativas de los padres de que sus hijas se dediquen a la ciencia son mucho menores que para sus hijos varones.

La reducida presencia de la mujer en la ciencia en nuestro país responde a diferentes razones sociales que se suman y retroalimentan. La poca visibilidad de las científicas, la falta de roles femeninos y la existencia de estereotipos producen sesgos involuntarios en la evaluación de los méritos de las mujeres y poco interés en las ciencias por parte de las jóvenes. La Iniciativa 11 de Febrero pretende involucrar tanto al profesorado como al alumnado mediante presentaciones, videos, biografías y otros materiales que están disponibles online. Esperamos que todos estos recursos y actividades ayuden a fomentar las vocaciones y eliminar estereotipos.

Podéis consultar aquí las actividades que hay en vuestra provincia.

Más información en www.11defebrero.org, #DíaMujeryCiencia

 

 *Leni Bascones es física teórica de la materia condensada en el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (CSIC). Investiga las propiedades de materiales cuánticos. Divulga sobre superconductividad.

FOTCIENCIA14: estas son las mejores imágenes de 2016

Por Mar Gulis (CSIC)

Un chorro de agua que cambia su trayectoria y curvatura al entrar en contacto con un dedo, resina fosilizada de conífera, una imagen microscópica de un medallón del siglo XIV, esferas de carbono que parecen una ciudad futurista… Estos son algunos de los temas abordados en las propuestas que han resultado elegidas en la 14 edición de FOTCIENCIA.

Si quieres verlas, mira este vídeo:

Estas imágenes, junto a otras que se elegirán entre las 666 presentadas, serán incluidas en un catálogo y formarán parte de una exposición que recorrerá diferentes museos y centros de España durante 2017. Dos copias de la muestra itinerante estarán disponibles para su préstamo gratuito.

FOTCIENCIA es una iniciativa de ámbito nacional organizada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), con la colaboración de la Fundación Jesús Serra. El objetivo es acercar la ciencia a la ciudadanía a través de fotografías que abordan cuestiones científicas desde una visión artística y estética. Cada imagen va acompañada de un comentario escrito por su autor/a en el que explica el interés científico de lo que ilustra.

Toda la información relativa a FOTCIENCIA está disponible en la web www.fotciencia.es

 

¡Retrata la ciencia! Abierto el plazo para participar en FOTCIENCIA

Por Mar Gulis (CSIC)

Ya puedes participar en la 14ª edición de FOTCIENCIA, una iniciativa que seleccionará imágenes de contenido científico para formar parte de una exposición itinerante que recorrerá diferentes museos y centros culturales de España en 2017, y que también irá acompañada de un catálogo de fotografías. El plazo de presentación de propuestas estará abierto hasta el próximo 20 de noviembre.

FOTCIENCIA celebra este año su 14ª edición. Las imágenes deben estar relacionadas con la investigación científica o sus aplicaciones, y pueden reflejar aspectos como el objeto de estudio de la investigación, las personas que la realizan, su instrumentación e instalaciones, los resultados del avance científico, etc. Además, deben ir acompañadas de un texto breve que explique la fotografía.

Mundo sostenible / Ruth Sánchez y Antonio Tomás. Primera seleccionada Micro en la 12ª edición de FOTCIENCIA (2015)

Mundo sostenible / Ruth Sánchez y Antonio Tomás. Primera seleccionada Micro en la 12ª edición de FOTCIENCIA (2015)

Puede participar cualquier persona mayor de edad que presente fotografías propias que no hayan sido seleccionadas en procesos similares y que aborden la temática propuesta. Asimismo, puede participar el alumnado de secundaria y de ciclos formativos de grado medio a través de la modalidad ‘La ciencia en el aula’.

Desde hoy hasta el próximo 20 de noviembre a las 14:00h (hora peninsular española) las imágenes se podrán presentar a una de las siguientes modalidades:

  • Micro, cuando la dimensión real del objeto fotografiado sea menor o igual a 1 mm o la imagen haya sido obtenida mediante un instrumento de micrografía (óptica o electrónica) o técnicas de difracción.
  • General, cuando la dimensión real del objeto fotografiado sea mayor de 1 mm.

Además, los/as autores/as también pueden adscribir su imagen a otras modalidades específicas sobre Agricultura sostenible o sobre Alimentación y nutrición.

Solo se admitirán fotografías en formato digital, que irán acompañadas de un texto que permita interpretarlas. El comité de selección valorará la técnica y la estética de la imagen así como el carácter divulgativo del texto que la acompaña.

La presentación de las imágenes y sus correspondientes textos se realizará cumplimentando un formulario disponible en la página web: www.fotciencia.es

Las dos mejores imágenes de la categoría General y las dos mejores imágenes de la categoría Micro, según los criterios mencionados anteriormente, serán remuneradas con una cantidad de 1.500€ cada una. En las demás modalidades, se seleccionará una foto que recibirá 600€. En concreto, para la selección de las imágenes pertenecientes a las modalidades sobre Agricultura sostenible, y sobre Alimentación y nutrición se contará con expertos del CSIC del Instituto de Agricultura Sostenible (CSIC) y del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (CSIC), respectivamente.

La organización hará una selección adicional de fotografías para incluirlas en el catálogo y en la exposición, que recorrerá una veintena de ciudades de España. Todas las fotos presentadas pasarán a formar parte de la galería de imágenes de la web de FOTCIENCIA.

Dos copias de la muestra itinerante estarán disponibles para su préstamo gratuito.

FOTCIENCIA es una iniciativa organizada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), con la colaboración de la Fundación Jesús Serra.

¿Habría corrido Ramón y Cajal la Carrera de la Ciencia este domingo?

Por Mar Gulis (CSIC)

Desde bien pequeño, Ramón y Cajal (1852-1934) sintió una precoz obsesión por la actividad física y por destacar entre sus iguales. Mostraba un enérgico empeño por ser el más fuerte, el más ágil, el más fornido. Dado que su entorno era favorable para este fervor por la aventura (nació en un remoto caserío en Petilla de Aragón), desde su niñez pudo dar rienda suelta a ese ansia de exploración de la naturaleza y la montaña, inquietud vital que dejó plasmada en numerosos escritos.

Dibujo de Santiago Ramón y Cajal realizado en 1904. Muestra las neuronas de la corteza cerebral. / Instituto Cajal del CSIC

Dibujo de Santiago Ramón y Cajal realizado en 1904. Muestra las neuronas de la corteza cerebral. / Instituto Cajal del CSIC

Poco conocida es esta vertiente aventurera del premio Nobel de Medicina en 1906. Sin embargo, esta faceta deportista influyó en el devenir de su vida, y no es de extrañar que su habilidad para la ciencia se viera favorecida por su curiosidad y su afición por el medio ambiente y la belleza que emana del entorno natural. No en vano, su especialidad fue el sistema nervioso y la anatomía patológica, y destacó también su lado más estético y artístico, en especial el dibujo. Su obsesión por el riesgo, la montaña y el ejercicio físico (él mismo llegó a denominarla “manía gimnástica”), llevando al cuerpo a situaciones límite, le ayudó también a reponer su maltrecha salud tras sufrir enfermedades como la malaria y la disentería.

Son muchos los investigadores e investigadoras que compaginan la satisfacción por el deporte con la pasión por la ciencia. Una de las citas ineludibles de los aficionados al atletismo y las carreras populares es la Carrera de la Ciencia del CSIC.

Cartel de la XXXVI Carrera de la Ciencia

Cartel de la XXXVI Carrera de la Ciencia 2016

Como todos los años, miles de personas participarán en Madrid este domingo 16 de octubre en un evento que celebra con esta su 36ª edición. Un circuito urbano de 10 kilómetros, que discurrirá por grandes avenidas y lugares emblemáticos como Recoletos, el Paseo de la Castellana o la calle Serrano, será el escenario de la XXXVI Carrera de la Ciencia ICON.

Esta iniciativa del CSIC tiene sus orígenes en una carrera cross-country celebrada en 1925 que formó parte del concurso atlético de la Residencia de Estudiantes. Ya entonces, discípulos de las ideas pedagógicas de la Institución Libre de Enseñanza recorrieron 3.000 metros por los lugares donde se celebra actualmente la prueba.

No sabemos si Santiago Ramón y Cajal habría participado en esta carrera, pero sí que cada año la corren miles de personas, muchas de ellas dedicadas a la ciencia. El punto de partida será el número 117 de la madrileña calle Serrano –sede central de la institución–, donde los corredores se congregarán a las 9:00 para comenzar el recorrido.

Un año más, la Carrera vuelve a sumarse a la campaña solidaria Kilómetros por alimentos (#KmsXalimentos). Todos los participantes podrán aportar kilos de comida, no perecedera y debidamente envasada, que irán destinados al Banco de Alimentos de Madrid.

El único requisito para participar en la Carrera de la Ciencia es ser mayor de edad. Así que, si esta vez se te ha pasado la fecha para apuntarte, la edición del próximo año te espera.

¡A correr!

Atrapa al mosquito tigre con tu móvil

Aitana 70Aitana Oltra (CSIC)*

Cierra los ojos, estás de vacaciones y es verano. Trasládate a un remoto lugar del sudeste asiático. Un mercado, por ejemplo. Te enamoras de un jarrón y a tu vuelta lo pones en tu jardín. Llueve. El jarrón se llena de agua y unas diminutas larvas juguetonas empiezan a nadar en su interior. En unos días, estar en tu jardín se convierte en un suplicio: ¡por culpa del mosquito tigre! Esos diminutos insectos negros con manchas blancas, invasores, originarios del sudeste asiático, que pican durante el día sin cesar… ¿No llegarían en forma de huevos dentro del jarrón?

Mosquito tigre

Foto de un mosquito tigre enviada por un participante de AtrapaelTigre.com con la app Tigatrapp

Abre los ojos, esto era solo un cuento. Pero de cuentos, a millares. Y reales, ya que cualquier pequeño recipiente con agua estancada se puede convertir en un lugar de cría para el mosquito tigre, y si se da el caso, en una excusa para dispersarse sin darse cuenta por otros territorios. Incluso se dice que se dispersan subidos a nuestros coches como si hicieran autoestop. De hecho, y en parte por su gran facilidad para invadir nuevas zonas, esta especie ha sido incluida en el listado de las 100 peores especies invasoras del mundo. Su inclusión también se debe a sus efectos sobre los humanos, ya que su presencia no solo puede ser muy molesta, sino que además puede transmitir enfermedades como el dengue o la chikungunya.

Es conocido que podemos contagiarnos de gripe si una persona infectada nos tose encima. Con el dengue y la chikungunya esto no sucede exactamente así. Se necesita un vector que no sea el aire: un mosquito tigre ya infectado que nos pique. Pero que esto ocurra en España es improbable, ya que estas enfermedades no son nada comunes en este país y, por lo tanto, es también improbable que haya mosquitos infectados. Por todo ello, es necesario vigilar este vector y controlar sus poblaciones para evitar sus molestas picaduras y disminuir el riesgo de transmisión de enfermedades. Pero, ¿cómo vamos a encontrar una aguja en un pajar?

Lugar de cría mosquito

Agua estancada, lugar de cría de larvas y/o pupas de mosquito

Un día gris de invierno (sí, en invierno los mosquitos tigre nos dan una tregua) tuvimos una idea: combinar el conocimiento científico disponible con información directa de los ciudadanos y ciudadanas, que al fin y al cabo son quienes saben qué pasa en sus barrios. Esto tiene un nombre: ciencia ciudadana. Se trata de investigación científica llevada a cabo en parte o totalmente con la participación de la sociedad. Y la idea, aunque un poco loca, fue puesta en práctica con el nacimiento de AtrapaelTigre.com y de la app Tigatrapp.

Así que, y esto también va para ti, no dudes en atrapar al tigre. Si encuentras al pequeño mosquito o a uno de sus focos de cría en la vía pública, comparte tu descubrimiento con esta aplicación de teléfono móvil. El adulto de mosquito tigre se reconoce por su comportamiento (vuela bajo y pica sobre todo de día) y porque es pequeño y negro, con rayas blancas y tiene una sola raya blanca en la cabeza y el tórax. Es importante que añadas alguna foto informativa, para lo que hemos recopilado un montón de trucos a tu disposición. En tiempo real, una vez enviado, tu descubrimiento se registrará de manera virtual en el CSIC y tu localización se añadirá al mapa web del mosquito tigre. Después, tu foto será analizada por expertos y expertas en entomología y en pocos días el resultado de su validación se añadirá a tu informe en el mapa web. AtrapaelTigre App

Esta información individual, que sola seguramente de poco serviría, pasará a formar parte de una base con miles de datos más y cobrará sentido. Quizás tu descubrimiento se convierta en una buena pista para orientar los muestreos regulares de esta especie; quizás sirva para descubrir al mosquito tigre en una nueva zona y activar protocolos de acción o para que especialistas en el control de la especie inspeccionen ese lugar y, si procede, apliquen medidas de corrección. Y también, a largo plazo, junto a otros miles de datos ciudadanos y a otros procedentes de los expertos entomólogos, puede que tu hallazgo sirva para desarrollar modelos de presencia y dispersión de la especie.

Y finalmente, tu descubrimiento servirá para concienciar: para concienciarte a ti, que quizás, si no lo hacías ya, empezarás a quitar el agua acumulada de tus pequeños recipientes; y para concienciarme a mí, y a nuestros vecinos, familiares y amistades, y al conjunto de la sociedad, porque, al fin y al cabo, ciudadanos y ciudadanas somos todos.

*Aitana Oltra es coordinadora de AtrapaelTigre.com, un proyecto del CSIC con apoyo de la FECYT, y ambientóloga del grupo de investigación ICREA Movement Ecology Lab, del Centro de Estudios Avanzados de Blanes del CSIC y de CREAF.

Y tú, ¿adoptarías una planta?

petrocoptis-begoñaPor Mar Gulis

Esta imagen corresponde a un ejemplar de Petrocoptis montsicciana, una planta endémica que vive en una pequeña área pirenaica, a ambos lados de la frontera que separa Aragón y Cataluña. Está catalogada como especie de interés comunitario, lo que la convierte en una especie vulnerable que necesita seguimiento. Desde hace un año, una de las poblaciones de Petrocoptis montsicciana que crece en Aragón tiene un ‘padre adoptivo’: José Vicente, profesor en una escuela de adultos de Monzón, dedica parte de su tiempo libre a visitar esta especie en su hábitat natural. Se ha comprometido a pasar a verla al menos una vez al año para comprobar su estado e informar sobre su evolución. Como otros voluntarios, José Vicente participa en el programa ‘Adopta una planta, una iniciativa de ciencia ciudadana impulsada por el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE) del CSIC y el Gobierno de Aragón cuyo objetivo es obtener información sobre la distribución de plantas y realizar seguimientos de las especies amenazadas, raras y especialmente sensibles al cambio climático.

Participar es muy fácil y no se necesitan conocimientos previos. Los científicos han desarrollado protocolos de seguimiento y entrenan a los voluntarios para que todo el mundo pueda colaborar de una forma sencilla pero efectiva. Las personas voluntarias se comprometen a realizar tareas varias, como contar el número de ejemplares que conviven en una serie de áreas o hacer un seguimiento individualizado. Se adoptan tanto plantas catalogadas de interés comunitario como plantas amenazadas, indicadoras de cambio climático o comunes.

Cuando hablamos de compromiso la cosa va en serio, porque los voluntarios deben visitar la especie elegida una vez al año, durante diez años. Puede parecer inasumible pero, lejos de desanimar, cada vez se suman al programa más personas de todo tipo, más o menos expertas, más o menos jóvenes, a las que les une la curiosidad por la botánica y el gusto por las salidas al campo. La red cuenta con unos 50 voluntarios y otros tantos Agentes de Protección de la Naturaleza de Aragón –colaboradores del programa–. Unos 25 voluntarios adoptaron alguna planta en 2014, y otros tantos están esperando para hacerlo en 2015. El grupo va creciendo poco a poco. “No se trata de reclutar por reclutar a nuevos miembros, ya que el trabajo que se realiza es artesanal y los seguimientos siempre se inician de la mano de un científico del IPE”, argumenta Begoña García, investigadora del IPE y coordinadora de ‘Adopta una planta’.

Necesitamos mejorar nuestro conocimiento sobre nuestra diversidad biológica para saber cómo se comporta frente a los rápidos cambios globales”, explica. La única forma rigurosa de determinar si las especies y sus poblaciones se mantienen estables, o si peligra su viabilidad futura, es la monitorización: la repetición de la toma de información a lo largo del tiempo. Aquí todas las manos y ojos son pocos. Por eso los investigadores del CSIC decidieron poner en marcha esta red de monitorización de la biodiversidad en la que sociedad y comunidad científica forman un equipo. Begoña García nos cuenta qué harán con los datos obtenidos: “la información recogida, una vez validada y analizada, servirá para conocer la realidad de los cambios que se están produciendo en nuestra biodiversidad, y ayudará a tomar medidas informadas para su gestión o incluso a cumplir directivas europeas”.

Las adopciones son de lo más variopinto: desde una persona que monitoriza seis plantas distintas, hasta una planta que ‘ha adoptado’ a un grupo de amigos, porque en realidad es la excusa para que los colegas salgan juntos al campo una vez al año.

helecho para web

Ejemplar de Woodsia alpina

Es el caso de Woodsia alpina, un pequeño helecho boreoalpino que suele vivir en lugares muy fríos del norte de Europa y  cuyas poblaciones más meridionales se encuentran en Pirineos. No es una planta amenazada sino rara, y se usa como indicador de cambio climático. Una vez al año este grupo busca en las fisuras de las rocas del valle de Espelunciecha las plantas que han sido previamente marcadas.

Y a todo esto, ¿por qué en Aragón? Su compleja topografía y variada gama de hábitats y climas hacen que esta región tenga una gran riqueza biológica. Tan solo en la comunidad autónoma viven 3.400 especies de plantas vasculares, casi la mitad de las que se estima que habitan en toda la Península Ibérica.

Aún quedan un montón de especies que esperan ser adoptadas. Durante este trimestre investigadores y voluntarios retomarán el trabajo de campo con los narcisos y las campanillas de invierno, y ya tienen lista de espera para la primavera-verano del 2015. Y tú, ¿te ves siendo ‘padre/madre’ de una planta aragonesa?

 

Adopta una planta se lanzó en 2014 con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología y trabaja, entre otros, con los resultados del proyecto europeo LIFE ‘Red de seguimiento para especies de flora y hábitats de interés comunitario en Aragón’ concedido al Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC) y al Gobierno de Aragón.

Apps científicas que no te puedes perder

Por Mar Gulis

Identificar árboles y setas en tus paseos por el campo, colaborar con proyectos científicos recogiendo datos o visitar virtualmente centros de investigación emblemáticos… Estas son solo algunas de las posibilidades que te ofrecen las apps desarrolladas por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Te las presentamos a continuación, para que sepas cómo acercarte a la ciencia desde tu móvil o tablet.

Si te gusta la naturaleza no te puedes perder dos apps imprescindibles para ir de excursión: Arbolapp, que te permitirá reconocer árboles silvestres de un modo sencillo e intuitivo; y FungiNote, que te ayudará a identificar hongos y compartir tus fotos y hallazgos con otros usuarios y usuarias.

Tigatrapp y Arbolapp

Tigatrapp y Arbolapp son dos de las aplicaciones móviles del CSIC más populares.

Los contenidos de ambas han sido desarrollados por el Real Jardín Botánico del CSIC pensando en todo tipo de públicos. Arbolapp contiene fotografías, mapas de distribución y descripciones de 118 de especies de árboles silvestres de la Península Ibérica y las Islas Baleares. En sus fichas podrás encontrar diversas curiosidades, como que La Gioconda está pintada sobre una tabla de álamo o que en el Antiguo Egipto se usaban los frutos del almendro para ajusticiar a los criminales.

¿Qué hongo es ese? ¿Es venenoso? ¿En qué otros lugares crece? Preguntas como esta son las que trata de responder FungiNote, una guía de campo que incluye información e imágenes sobre 150 especies. Todas ellas están ilustradas con fotografías que, en muchos casos, se complementan con dibujos botánicos de finales del siglo XVIII, el siglo XIX y principios del XX.

Otras apps del CSIC invitan a la ciudadanía a involucrarse directamente en proyectos de investigación. Es el caso de Tigatrapp, una aplicación que permite participar en el estudio y seguimiento del mosquito tigre, especie invasora que está considerada potencial transmisor de enfermedades víricas tropicales, como el dengue y la chikungunya.

Desarrollada por el Laboratorio de Ecología del Movimiento del Centro de Estudios Avanzados de Blanes del CSIC, esta app te enseña a reconocer al mosquito tigre y te permite compartir fotografías y datos de localización de los ejemplares y lugares de cría que vayas localizando. También puedes participar en misiones puntuales propuestas por el equipo científico.

De ciencia ciudadana también se ocupa SeabirdsTagram. Si te dedicas a la pesca por profesión u afición y quieres colaborar en el estudio de las aves marinas del Mediterráneo, puedes utilizar esta app para enviar fotografías cada vez que encuentres un ejemplar accidentado en tus redes. Tus datos serán de enorme utilidad para que los científicos del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (CSIC-UIB) puedan estimar la tasa de mortalidad de aves amenazadas y evaluar el impacto de las capturas accidentales.

Otra opción es participar con tu móvil en el estudio del impacto del cambio climático en los encinares mediterráneos. A través de la app GeoODK, puedes evaluar el estado de los bosques de encinas que encuentres y enviar tu información a los investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Pero la cosa no queda aquí: si lo que quieres es hacer una visita virtual a los centros del CSIC con más historia y conocer los tesoros científicos que albergan en su interior, tienes a tu disposición las apps del Museo Nacional de Ciencias Naturales y del Real Jardín Botánico. Y si estás pensando visitar el Valle de Arán, no dudes en consultar Eth Holet, una aplicación en la que un duende mitológico te guiará por espacios naturales descritos por investigadores del CSIC. Por último, si lo tuyo es bucear en los restos del pasado, descárgate Arqueológicas, la versión para móviles del libro Arqueológicas: la razón perdida (Bellaterra, 2012), del investigador del CSIC Felipe Criado-Boado.

Ciencia ciudadana: ¿Quieres ser un ‘observador del mar’?

Por Mar Gulis

Si este verano vas a estar en contacto con el mar, tienes la oportunidad de participar en un proyecto científico. ¿Has visto peces que no conocías? ¿Te ha picado alguna medusa? ¿Has encontrado basura en la playa? Submarinistas, bañistas, navegantes, pescadores y cualquier ciudadano puede contribuir con sus observaciones a la iniciativa ‘Observadores del mar’.

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Actualmente ‘Colaboradores del mar’ cuenta con unos 530 colaboradores.

Impulsada por el Instituto de Ciencias del Mar (ICM) del CSIC, esta propuesta de ciencia ciudadana pretende hacer partícipe a la sociedad de los avances en el conocimiento científico. Concretamente, el objetivo es determinar el impacto del cambio climático sobre los ecosistemas marinos y evaluar las transformaciones que está sufriendo el mar mediante la colaboración de la ciudadanía.

Si quieres participar, toma nota. Con solo un click accederás a la web www.observadoresdelmar.es, donde encontrarás la información detallada. Pero ya te adelantamos que no hace falta ser ningún especialista. Los investigadores esperan recabar observaciones sobre la presencia de especies (nativas e invasoras) en las playas; la mortalidad de determinados organismos; la mayor o menor proliferación de medusas; los cambios en la distribución de las especies o la acumulación de basura en el mar. Toda esa información será utilizada en los diferentes proyectos que engloba ‘Observadores del mar’, como ‘Peces invasores’, ‘Aves marinas’, ‘Basura del fondo’ o ‘Alerta medusas’, entre otros.

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La gorgonia roja es una de las especies que podría estar en peligro por el impacto del cambio climático.

Los científicos buscan establecer un diálogo con la sociedad, así que la colaboración será recíproca. Ellos validarán los datos recibidos, pero también contestarán las dudas que les formulen los ciudadanos a través del portal.

Este proyecto, que se inició de forma piloto en Cataluña y trabaja en red con otros países mediterráneos, se amplía este año a toda España, gracias al apoyo de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). De momento, ya se ha abierto a Baleares y Andalucía, así que los que recaléis en estas comunidades tenéis una cita con la ciencia.