Entradas etiquetadas como ‘uvas de Fin de Año’

Si la vendimia termina en octubre ¿cómo es posible que las uvas lleguen en tan buen estado hasta Nochevieja?

Si la vendimia termina en octubre ¿cómo es posible que las uvas lleguen en tan buen estado hasta Nochevieja?

A través del apartado de contacto de este blog, recibo un correo en el que Inés Dorado me consulta cómo es posible que, en España, terminando la vendimia en el mes de octubre las uvas lleguen en tan buen estado a la Nochevieja.

Varias son las razones por las que al finalizar el año podemos disfrutar de esta rica fruta y encontrarla en los comercios en un perfecto estado de conservación. Uno de los motivos es porque algunas de las uvas que actualmente consumimos (desde hace unos cuantos años) provienen de otros países, cuyas temperaturas son propicias para que a esta altura del año se puedan comercializar. Una gran cantidad de uva que se vende en comercios de España es originaria de Perú (el país andino es el tercer productor mundial de la conocida como ‘uva peruana’) e incluso de Namibia y Sudáfrica, cuya variedad de ‘uva blanca sin semillas’ se está comercializando muchísimo y es de gran aceptación entre muchos consumidores que prefieren comerla sin encontrarse granos en esta fruta.

Pero, actualmente, la presencia en España de uva importada desde fuera, aunque importante, es mínima y la mayoría de esta fruta que es consumida (en este caso en Nochevieja) proviene de viñas autóctonas.

Si la vendimia termina en octubre ¿cómo es posible que las uvas lleguen en tan buen estado hasta Nochevieja?Una de las regiones que mayor fama tiene es el alicantino Valle del Vinalopó, donde se cosecha una variedad conocida como ‘Uva de mesa embolsada de Vinalopó’ y que dispone de Denominación de Origen propia.

Esta uva (al igual que la de otras regiones del país que también realizan está práctica) se caracteriza por envolver los racimos con unas bolsas de papel que protegen a la fruta de las inclemencias meteorológicas (como la lluvia, el frío o el sol) y alargando así su tiempo de vida; motivo por el que llegan en ese impecable estado a Fin de Año.

También debemos tener en cuenta que hoy en día se dispone de cámaras de conservación que permiten alargar la vida de la uva (y casi cualquier otro alimento) mucho más tiempo y que se mantenga en condiciones óptimas para el consumo.

Si la vendimia termina en octubre ¿cómo es posible que las uvas lleguen en tan buen estado hasta Nochevieja?

Otra de las técnicas, además antiquísima y que hace decenas de siglos ya se practicaba para conservar y alargar la vida de las uvas, es la conocida como ‘uva de cuelgue’ que consistía en colgar los racimos (una vez recogidos en la vendimia) en lugares como los cercados techados o cuevas y así se aseguraban de disfrutar de esta fruta durante el invierno. Esto se hacía para tenerlas ‘oreadas’ (aireadas) y también servía para que la uva acabara convirtiéndose con el tiempo en ‘uvas pasas’ (tras deshidratarse y oxidarse por la sobremaduración). Esta técnica todavía se utiliza (a pequeña escala) en algunos lugares y sobre todo en aquellos sitios donde se ha querido recuperar las técnicas ancestrales de conservación de los alimentos.

Cabe destacar que relacionada con esta práctica de orear la uva, existía la tradición de colgar algún racimo en el interior de las casas porque tenian la creencia de que la uva era un símbolo de abundancia y que en aquel lugar donde había uvas colgadas no faltaría el dinero. Hoy en día también se puede encontrar esta tradición en algunos lugares (como la imagen de la derecha que fue tomada recientemente por mi prima Gloria Castellanos de Valdepeñas, a quien también agradezco parte de la info que me ha facilitado para la realización este post).

 

 

También te puede interesar leer los posts:

 

 

Fuentes de las imágenes: pixabay / zoikoraki (Flickr) / Gloria Castellanos (Valdepeñas)

Media docena de curiosidades navideñas (3)

Media docena de curiosidades navideñas (3)

Tercera entrega de la recopilación que he realizado con el origen e historia de un buen puñado de curiosidades navideñas que inicié hace un par de semanas (al pie de este post encontraréis los enlaces a las entradas anteriores).

 

El origen de celebrar la Nochevieja bajo el reloj de la Puerta del Sol

El origen de celebrar la Nochevieja bajo el reloj de la Puerta del SolCada 31 de diciembre, miles de personas se concentran bajo el reloj de la Puerta del Sol de Madrid para despedir al viejo y dar la bienvenida al nuevo año.

El simbolismo del lugar, al ser el kilómetro 0 de todas las carreteras radiales que parten desde la capital de España, sumado a la majestuosidad del edificio donde está enclavado el reloj, hizo que fuese el punto elegido por los madrileños de antaño para celebrar la llegada del nuevo año.

Desde que se colocó en 1866 el reloj en la torre de la Casa de Correos (actual sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid) bastantes eran las personas que se dejaban caer por allí el último día del año y esperaban escuchar sonar las 12 campanadas que les anunciaba el cambio de dígito.

Eran tiempos en los que no era habitual tener un reloj en los hogares y en el que las familias al completo iban a recibir el año nuevo frente al reloj y/o campanario que les pillaba más cerca. En los pueblos era típico reunirse en la plaza del ayuntamiento.

Tuvo una especial relevancia la celebración de Nochevieja de 1899, para aquella ocasión, muchos fueron los que se acercaron hasta la Puerta del Sol.

Pero tal y como lo conocemos actualmente, con celebración, cotillón y fiesta a lo grande, nos viene importado desde Norteamérica, donde a partir de 1907 se impuso la moda de despedir multitudinariamente el año en la calle desde el famosísimo Times Square. Poco a poco el festejo popular y callejero se fue imponiendo en nuestro país.

La llegada de la radio a muchos hogares, a partir de mediados de la década de 1920, hizo que cada vez fuera menor la afluencia a las plazas y lugares públicos, pasando a celebrarse cada vez más en fiestas privadas en casas, restaurantes y hoteles, donde escuchaban la retransmisión radiofónica de las doce campanadas.

En España ayudó a popularizar la Puerta del Sol como lugar de celebración el hecho de empezar a retransmitirse por Televisión Española, a partir de 1962, las campanadas de fin de año. A partir de entonces, cada año se ha retransmitido desde ese lugar, a excepción de una única vez en la Nochevieja de 1972, en que se realizó desde el reloj del Ayuntamiento de Barcelona, situado en la Plaça Sant Jaume (ver vídeo en la web de Tve).

 

La tradición de tomar 12 uvas en Nochevieja

La tradición de tomar 12 uvas en NocheviejaDurante el último cuarto del siglo XIX, era costumbre entre la burguesía y la clase alta del país despedir el año con uvas y champan, tras una opípara cena compuesta, normalmente, de las mejores carnes de ave y los más suculentos mariscos.

Para la población llana, el simbólico ritual de comer 12 uvas en la Nochevieja, era un sinónimo de buena suerte, pero no es hasta ya iniciado el siglo XX en el que se popularizó entre todas las clases sociales esta costumbre.

Ante un excedente de uva tras la vendimia del año 1909, un grupo de avispados cosecheros murcianos y alicantinos, haciendo uso de su habilidad e imaginación, animaron a la población a tomar las 12 uvas para emular la envidiable y sana costumbre de los más ricos.

El plan les salió perfecto, ya que de ese modo pudieron librarse del excedente de la fruta y popularizar una costumbre que desde entonces lleva celebrándose año tras año.

Cabe destacar que en la Nochevieja de 1882 ocurrió un hecho, aislado y que nada tuvo que ver con el origen de la tradición, que fue la presencia de un grupo de ciudadanos que a modo de protesta contra el alcalde y para burlarse de la aristocracia madrileña comieron uvas frente a la Puerta del Sol (emulando a las clases pudientes), pero ese acto no originó la tradición de comer 12 uvas a nivel popular (todos los ciudadanos) la cual no se produjo hasta 1909, tal y como indico unos párrafos más arriba.

 

El lugar del planeta en el que se entra antes al nuevo año

El lugar del planeta en el que se entra antes al nuevo añoLa isla Kiritimati (en el archipiélago de Kiribati), que en castellano se traduciría como isla Navidad, se encuentra situada en el Océano Pacífico, al noreste de Australia y a 232 km. por encima del Ecuador. Es la isla más oriental del planeta y le corresponde el privilegio de tener el primer huso horario del planeta lo que la convierte en el primer lugar en recibir al Año Nuevo.

Kiritimati cuenta con una población de 5.586 habitantes (según el censo de 2010), pero en Nochevieja la cifra puede llegar a duplicarse por la cantidad de viajeros que se desplazan hasta allí para vivir la experiencia de estar en el lugar del planeta en el que se celebra antes la entrada del nuevo año.

La diferencia horaria con España es de 13 horas, por lo que cuando nosotros nos estamos tomando las uvas, ellos ya están con la comida de Año Nuevo.

Desde el 2011, el privilegio de ser los primeros en recibir el año está compartido con las islas de Samoa y Tokelau, ambas en el Océano Pacífico. Hasta ese año estaban en el último huso horario, pero sus respectivos gobiernos decidieron adelantar su hora lo que les hizo pasar de día.

El archipiélago al que pertenece la Isla Kiritimati fue utilizado en las décadas de los años 50 y 60 para realizar pruebas con bombas nucleares por parte del gobierno británico y estadounidense.

Lee el resto de la entrada »