BLOGS
Capeando la crisis Capeando la crisis

De cómo vivir sin dinero o con muy poco

Archivo de la categoría ‘Carsharing’

Una plataforma colaborativa para potenciar el coche eléctrico compartido

Con SOM Mobilitat la movilidad sostenible se suma al movimiento catalán de cooperativas sin ánimo de lucro, puesto en marcha por SOM Energia y SOM Connexió.

La plataforma nace con la voluntad de de impulsar nuevas formas de movernos más sostenibles y además lo hace buscando la participación ciudadana mediante un proyecto colectivo y democrático, que acaba de celebrar su asamblea constituyente.

Som Mobilitat nace como un instrumento para el cambio del modelo de movilidad pero también como una plataforma para impulsar proyectos colaborativos y potenciar los que ya funcionan, publica Consumo colaborativo.

portada_sommobilitat

El primer proyecto de SOM Mobilitat es impulsar una red de movilidad eléctrica compartida de proximidad. Se trata de fomentar el coche compartido, pero con vehículos eléctricos, y no sólo con coches sino también con bicis y motos y compartirlos con los socios que viven en el mismo barrio o municipio.

Por eso, el proyecto es ir abriendo aparcamientos en diferentes barrios y zonas al alcance de cada comunidad de socios y con enchufes conectados a SOM Energía, por lo que el consumo será 100% de energía verde.

Como la cooperativa no tiene ánimo de lucro, se pagará por cada uso que se haga del vehículo a precio de coste y con todos los gastos incluidos: aparcamiento, combustible, seguro, mantenimiento y limpieza. Se puede escoger entre la modalidad horaria (4€/h) o de todo el día (30€/día).

La cooperativa se lleva un 10% de comisión sobre las transacciones para cubrir gastos; el dinero restante se reinvierte de manera transparente y con la participación de sus miembros.

La inversión inicial del proyecto es baja, ya que utiliza un software libre.

Hacerse socio de la cooperativa tiene un coste de 10 €. Es una aportación obligatoria que se paga una sola vez y que es devuelta en el caso de dejar la cooperativa.

Amovens lanza una consulta para hacer la plataforma de movilidad colaborativa más justa y participativa

La comunidad de Amovens, compuesta por más de medio millón de usuarios en España, está participando en una consulta para definir el modelo de coche compartido de la plataforma.

Su reto es optimizar constantemente las preferencias e intereses de todas las partes involucradas en una misma plataforma: tanto de los conductores y de los pasajeros que comparten coche, como de los propietarios y los arrendatarios de vehículos. En un afán por definir equilibrios justos, pretende involucrar de forma democrática a todos sus miembros que lo desean en una encuesta sobre las líneas estratégicas que debe seguir.

La denominada gran consulta de Amovens comenzó hace cuatro meses con un proceso de escucha cualitativa a grupos de usuarios y culmina ahora con un cuestionario abierto a todos los miembros de la comunidad.

amovens-vamosjuntos

La plataforma tiene previsto que la consulta consiga alrededor de 2.000 participantes que definirán cómo va a ser el modelo para compartir coche de Amovens, que, con un millón de usuarios en Europa, ya coordina 200.000 trayectos compartidos al mes en España y da acceso a más de 1.000 coches de particulares para alquilar. Entre otros temas, se invita a los miembros a pronunciarse sobre cuestiones tan sensibles como la intermediación de la plataforma en los pagos entre usuarios.

Sus responsables señalan que “cada paso que hemos dado para facilitar un uso más responsable y colaborativo del coche –como fueron el lanzamiento del alquiler de coches entre particulares y de FreeCar, el renting para particulares– se ha tomado anteponiendo los intereses y las necesidades de nuestra comunidad y la gran consulta es una muestra más de nuestra filosofía”.

En el último año la actividad de Amovens ha aumentado un 466% y la plataforma cuenta ya con una comunidad de más de 500.000 usuarios activos en España. Además, se han transformado poniendo en marcha un modelo único que incluye compartir trayectos en coche, alquiler de coches entre particulares, y FreeCar  (un renting de media duración).

“Nos tomamos  nuestra misión de facilitar una movilidad auténticamente colaborativa más en serio que nunca y por esto queremos contar con nuestros usuarios para seguir definiendo nuestro modelo y funcionamiento”, señalan.

 

¡Un mes sin coche!

Hacer vida normal durante un mes, pero sin coche es el reto que propone la iniciativa #DesAUTOxícate, para demostrar que es posible y mejor para el medio ambiente y el bolsillo del ciudadano practicar una movilidad sostenible, como ir a pie, en bicicleta, en transporte público o en viajes compartidos.

La Asociación de Ciencias Ambientales (ACA)  es la organizadora de #DesAUTOxícate, que se enmarca dentro del proyecto DesAUTOxícate.Hacia modos de movilidad más sostenibles y cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad y Bluemove. El objetivo es ser un proyecto experimental para informar y sensibilizar a los ciudadanos sobre el impacto que provoca el transporte y favorecer el cambio de hábitos desde el uso exclusivo del vehículo privado hacia el uso de modos de transporte más sostenibles.

El proyecto cuenta además con la participación de otras entidades como el Consorcio Regional de Transportes de Madrid, Ayuntamiento de Madrid, Empresa Municipal de Transportes de Madrid, Real Automóvil Club de Cataluña (RACC), o la Asociación A Pie, entre otros.

Desautoxícate

El reto comenzó el pasado sábado, 6 de junio, cuando los participantes entregaron las llaves de su vehículo para hacer uso de otros modos de transporte alternativos.

Estas cuatro personas, con diferentes perfiles y necesidades de movilidad, van a prescindir de su coche privado durante 30 días y a cubrir la totalidad de sus desplazamientos utilizando las alternativas que existen. Los desplazamientos a pie, en bicicleta, en transporte público o incluso en coche, pero utilizado de forma colaborativa, más eficiente y sostenible (como el carsharing o coche de uso compartido), serán los nuevos modos que podrán utilizar.

Los retados contarán a cambio con una serie de facilidades y beneficios para incentivar el uso del transporte público, el carsharing, el viaje compartido, el taxi o el sistema de bicicleta pública, entre otros, pero además se les formará: aprenderán a circular de forma segura en bicicleta por la ciudad, a conducir de forma eficiente un vehículo o a caminar a pie con una mirada crítica que les permita analizar si el espacio público de nuestras ciudades favorece y es seguro para los desplazamientos a pie. También cuentan con diferentes aplicaciones móviles para favorecer el uso de modos alternativos.

El proyecto pretende ser un experimento que muestre los beneficios de la multimodalidad pero también las dificultades que surjan durante este mes, aspecto fundamental para comprender cómo incentivar el cambio.

#DesAUTOxícate pretende demostrar que es posible moverse de forma distinta y contribuirá a desmontar mitos, a aumentar el conocimiento sobre las alternativas y a comprobar que el uso exclusivo del coche privado no sólo no es la única alternativa sino que además, en la mayor parte de las ocasiones, no es la alternativa mejor, señalan los autores de la idea.

 

Blablacar cumple cinco años

Esta semana, BlaBlaCar cumplirá cinco años. La comunidad de usuarios, basada en la confianza, conecta a conductores con asientos vacíos y pasajeros que se dirigen a un mismo lugar.

BlaBlaCar hace posible, según sus cifras, que más de 2.000.000 de personas se muevan cada mes, generando así una red sobre ruedas promovida por particulares dentro de la economía colaborativa.

5 aniversario

Con un servicio de atención al usuario, una web, una aplicación para móviles de última generación y una comunidad de usuarios que ha aumentado mucho en este tiempo, BlaBlaCar está haciendo posible un concepto de viaje social, más ahorrativo en términos monetarios y más eficiente para millones de usuarios en toda Europa, señalan sus responsables.

Lanzada en Francia, BlaBlaCar es una plataforma para compartir coche que une a más de 10 millones de usuarios a través de una red social, de Portugal a Turquía y ahora acaban de llegar a India.

Según sus estimaciones, en este tempo, los conductores se han ahorrado hasta 255 millones de euros y han evitado 700.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Universidades catalanas promueven el coche compartido en sus campus

El próximo mes de febrero empezará a funcionar una prueba piloto que pondrá en contacto en tiempo real a usuarios que quieren compartir su vehículo ya sea como conductores así como acompañantes en universidades de Barcelona.

La han puesto en marcha el Ayuntamiento de Barcelona, la Universidad de Barcelona (UB) y la Universidad Politècnica de Catalunya (UPC) para promocionar el uso del coche compartido en el Campus Diagonal, según publica Consumo colaborativo.

Para ello, se utilizará la aplicación FesEdit que ya funciona en la Universidad de Girona. Es la red social de la UB y la UPC para conectar conductores y pasajeros que quieren compartir viaje en coche para ir o volver de la universidad o en cualquier otro punto.

“Compartir coche sólo tiene ventajas personales y sociales: nuevos amigos, menos gastos, incentivos, menos emisiones de CO2, aparcamientos con prioridad…” señalan los promotores de la iniciativa.

La comunidad virtual fesedit UB-UPC surgió de un proyecto de innovación elaborado por la Universidad de Girona (UdG) donde ya funciona, igual que en la Universidad Rovira i Virgili (Tarragona).

Para incentivar el uso del coche compartido en la UPC estudiarán destinar ciertas plazas de aparcamiento del Campus Nord para los usuarios de esta nueva comunidad, aunque esta reserva de plazas formará parte de una segunda fase del proyecto.

Por el hecho de compartir coche, los usuarios recibirán civis puntos.

Vivir mejor con menos

Vivir mejor con menos: Descubre las ventajas de la nueva economía colaborativa, libro, cuyo autor es Albert Cañigueral (@AlbertCanig) y que salió ayer a la venta, es una auténtica guía sobre lo que es el consumo y la economía colaborativa.

consumo colaborativo

Cañigueral, el alma mater de la página de referencia ConsumoColaborativo.com, considera que “una gran mayoría de ciudadanos es cada día más consciente de que el modelo económico actual hace aguas; consecuentemente, buscan y proponen fórmulas alternativas basadas en la economía colaborativa“.

El libro expone por qué consumir más no equivale necesariamente a vivir mejor y plantea un nuevo modelo en el que el consumo se entiende como un medio para el bienestar, y no como un fin en sí mismo.

Se analizan las ventajas y alternativas de la nueva economía colaborativa en sectores como la movilidad, el turismo y las finanzas, entre otros; y vislumbra los profundos cambios que este nuevo modelo económico puede aportar a nuestra sociedad.

El primer capítulo del libro se puede descargar gratis aquí, y si  te haces con una copia del libro, que la editorial Conecta aceptó publicar con licencia Creative Commons BY-NC-ND 3.0, compártelo con tus amigos, aconseja Alber Cañigueral, ingeniero multimedia y conector de OuiShare para España y América Latina.

La economía colaborativa empieza a calar en España

El interés por la economía colaborativa comienza a extenderse por casi todo tipo de públicos, con una lógica transversal, según señala una encuesta realizada este verano por los investigadores sociales Luis Miguel Barral (@luismi_barral), de TooMuch, y Xavier Moraño (@Xavier_MF), de Target-Empírica, sobre el grado de conocimiento que los españoles tienen de la economía colaborativa.

Tampoco es un fenómeno que esté captando especialmente la atención de las personas con más estrechez económica. Los datos indican que el conocimiento y simpatía hacia la economía colaborativa avanza más rápido entre los públicos mejor formados y con mayores ingresos.

economia-colaborativa

Los resultados de la encuesta, realizada entre 1.480 internautas españoles de 18 a 65 años, elegidos al azar, señalan que:

El 18% de los entrevistados ya ha oído hablar del término “economía colaborativa o consumo colaborativo”. Serían algo más de 3 millones de personas, según afirman los investigadores.
De ellos, 1,8 millones afirma saber lo que es. El resto (1,2 millones) ha oído hablar de la economía colaborativa, pero no están seguros de lo que es.
La notoriedad del término “economía colaborativa o consumo colaborativo” avanza por todas las generaciones, pero es algo mayor entre los de 30 y 50 años. Y es mayor cuanto más elevado es el nivel de estudios. También cuanto más elevados son los ingresos económicos personales y cuanto mayor es la afinidad con Internet.
Las palabras y conceptos más usados para definir la economía colaborativa son: compartir, uso vs. propiedad, trueque, grupos de compra, cooperación, tecnología e Internet.

De las tres empresas más emblemáticas BlaBlaCar es la más notoria. El 54% de los internautas españoles sabe que existe esta plataforma. Le sigue Uber, una empresa con menor implantación que BlaBlaCar en España pero que ha sido noticia por la polémica ante la oposición frontal de los taxistas europeos, lo que explica que alrededor de 3 millones de internautas españoles la conozcan. Una prueba de la sobrenotoriedad de Uber -señalan Barral y Moraño- es que duplica el conocimiento de Airbnb, uno de los iconos de la economía colaborativa.

En relación a lo que debe hacer el Gobierno con las empresas de la economía colaborativa como las citadas -prohibirlas, legislar para limitarla, legislar para que crezca o no reglarla-, algo más del 50% de los encuestados aún no tiene una opinión al respecto. En la otra mitad, son minoritarias las opciones de prohibir (4,5%) o limitar (6,9%), frente a las de regular para crecer (23,2%) o directamente no regular (12,8%).

Un solo coche de barrio para 40 vecinos

Bluemove, la empresa de carsharing (compartir coche) ha puesto en marcha una iniciativa pionera en el mundo del consumo colaborativo. Lo han llamado “coche de barrio” y se trata de compartir un solo coche entre varios vecinos de un barrio. Hasta 40 personas pueden compartir un solo vehículo, con lo que además del ahorro y la reducción de emisiones de CO2, se multiplica el espacio para poder aparcar en la calle.

El vehículo ya tiene instalada la tecnología necesaria para que el coche se pueda compartir con el resto del vecindario. El intercambio se hará de manera cómoda e inmediata gracias a una aplicación móvil, sin necesidad de entregar las llaves del coche.

Bluemove

Bluemove Community, que es como se llama el proyecto, se basa en la adquisición por parte de un “vecino conector” de un vehículo, a través de un contrato de renting que cuesta de 50 a 150 euros al mes. Las condiciones de financiación son beneficiosas siempre que el “conector” comparta un porcentaje del tiempo de uso del coche y promueva su uso entre sus amigos y vecinos.

Con el coche de barrio se reduce de un 95% a un 50% el tiempo que el coche permanece estacionado, lo que supone hasta diez veces más plazas de aparcamiento en las zonas de residente, según los estudios de la empresa.

La naturaleza compartida del coche de barrio minimiza los costes de adquisición de un vehículo en propiedad. El ahorro de este servicio supondría pasar de los 15.000 euros que cuesta un coche nuevo, a un rango entre 50 y 150 euros al mes. El precio incluye la gasolina, mantenimiento, limpieza y el seguro. Además, el vecino conector no se hace responsable del uso que hagan sus vecinos.

A medio plazo, Bluemove incluirá vehículos eléctricos para compartir.