Entradas etiquetadas como ‘retener la eyaculación’

‘Sexo tántrico’, la milenaria práctica oriental donde eyacular es lo menos importante

Cada vez son más las personas que tratan de mantener relaciones sexuales en las que alargar el placer durante mucho más tiempo y retardar la llegada del orgasmo, siendo la eyaculación lo menos importante de todo el proceso.

‘Sexo tántrico’, la milenaria práctica oriental donde eyacular es lo menos importante

Esta práctica se conoce como ‘sexo tántrico’ y proviene de una milenaria filosofía de vida y pensamiento oriental (con alrededor de cuatro mil años de antigüedad) en el que a través del control de la mente y las emociones el placer que se siente es mucho mayor.

Ese control mental de todas las partes del cuerpo proporciona que se focalice en determinadas zonas del mismo el placer, aumentándolo o disminuyéndolo a voluntad de quienes están realizando el amor.

No se le da apenas importancia a la penetración, siendo los besos, masajes y caricias lo que proporcionan todo el placer. El poder gestionar todas esas sensaciones hace que se pueda retardar al máximo la llegada del orgasmo y que incluso, en el caso de los hombres, este venga sin la habitual eyaculación.

Cabe destacar que algunos expertos en sexología advierten de la peligrosidad de retener muy a menudo la eyaculación a través del este método, debido a que en caso de realizarse continuadamente puede provocar que de forma natural no exista un apetito sexual, sino que éste solo se tendrá a voluntad de quien lo practica y, por tanto, la libido disminuida considerablemente además de causar que cuando se quiera eyacular ya no sea posible.

 

 

Lee en este blog otras curiosidades relacionadas con el sexo

 

Portada del libro "Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO" de Alfred López

 

 

¿Te ha gustado esta curiosidad relacionada con el sexo? Pues esta es una de las 240 que podrás encontrar en mi nuevo libro “Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO”. De venta en librerías y Amazon: https://amzn.to/2q6wNXa

 

 

 

 

Fuente de la imagen: picryl