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#SexCensurando: combatiendo la censura y mojigatería que hay en redes sociales hacia la divulgación sexual

#Sexcensurando: combatiendo la censura y mojigatería que hay en redes sociales y medios de comunicación hacia la divulgación sexualEn las últimas semanas un gran número de cuentas de Instagram, Facebook, Tumbrl o Twitter se han visto afectadas por una ola de puritanismo y censura, por parte de estas redes sociales, siendo cancelados algunos de esos perfiles (o en el mejor de los casos, borrados algunos contenidos).

Yo, personalmente, me he visto afectado por ello al haberme cancelado Instagram la cuenta en la que divulgaba las curiosidades que por aquí publico: @yaestaellistoquetodolosabe. Una cancelación de cuenta que se hizo sin previo aviso y que además me imposibilita el poder volver a recuperarla (ya que, según indica el cartelito que aparece al intentar acceder, se trata de una cancelación definitiva).

Que yo sepa no he publicado ninguna imagen hiriente, pornográfica o contenido de desnudos, sexo o violencia. Todo lo contrario, me distingo por publicar material divulgativo para todas las edades y quienes seguís este blog conocéis mi trayectoria y podríais dar buena fe de ello.

Según me indican quienes entienden de redes sociales y de este tipo de baneo de cuentas, pueden ser dos las posibles causas: por un lado que el sistema haya detectado que últimamente aparecía con mucha frecuencia la palabra ‘sexo’ en mis publicaciones (y es que, como sabréis, ese término forma parte de título de mi último libro “Ya está el listo que todo lo sabe de SEXO” publicado a principios de abril).

Otro de los posibles motivos de la cancelación de la cuenta puede haberse debido a alguna denuncia anónima por parte de algún usuario al que no le gustasen mis contenidos, aunque estos no fuesen ofensivos ni incumpliesen las normas de la red social. Cuando esto ocurre, Instagram en lugar de verificar qué hay de cierto en la denuncia suele banear automáticamente, sin dar explicaciones ni derecho a reclamar.

He abierto una nueva cuenta en Instagram: @yaestaellistoquetodolosabe2

Y este ha sido mi caso particular, pero he podido conocer docenas de casos similares que le está ocurriendo a otros divulgadores, terapeutas, sexbloggers y psicólogos a los que les borran contenido de educación sexual o les cancelan cuentas sin justificación alguna.

Y es sorprendente que se haga desde algunas redes sociales en las que es muy fácil encontrar material que podría ser calificado de mal gusto, ofensivo e incluso ilegal. Hay centenares de cuentas privadas que se dedican a compartir contenido pedófilo, infinidad de contenido violento (de cazadores, maltratadores de animales o relacionados con el toreo y la muerte o agonía del toro), racista, homófobo y ningún responsable de esas redes pone filtro a ello.

Ante esta situación se ha comenzado a movilizar por las redes sociales el hashtag #SexCensurando con el que se quiere visibilizar la censura que existe hacia la divulgación sexual (ya sea terapéutica, educación, etc) o por el borrado o cancelación de cuentas por el hecho de publicarse una foto de una flor que recuerda una vulva o en el que aparece un simple pezón (como ha sido el caso de ,  o  por citar unos pocos).

Aquí tenéis, como ejemplo, algunos de los tuits que se están moviendo por la red social Twitter:

Deseo aprovechar esta denuncia a la censura en redes para también señalar a algunos medios de comunicación (prensa escrita, webs, radio y televisión) y profesionales que en ellos trabajan que también ejercen un extraño filtro y censura hacia los contenidos de divulgación sexual. También se trata de una experiencia personal y que me ha ocurrido con la promoción de mi último libro. Infinidad son quienes tras haber recibido un ejemplar (de los 300 que he enviado) me han comentado por privado que mi libro le parece increíblemente bueno, pero que no pueden entrevistarme o hacer reseñas del mismo porque en el medio que trabajan no les permiten hablar de sexo (tan solo un 10% se han hecho eco). Y no, quienes no me han entrevistado no trabajan en medios vinculados a la Conferencia episcopal (en Cope me han entrevistado en dos ocasiones), todo lo contrario, son profesionales que ejercen en medios que se conocen como progresistas y que utilizan continuamente los términos libertad de expresión y democracia en sus publicaciones/programas.

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