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Entradas etiquetadas como ‘francia’

Se cuestiona el velo islámico

Por Pedro García

Una señora con un burkini en la playa (Atlas).

Una señora con un burkini en la playa (Atlas).

Francia ha reabierto el debate sobre la prohibición de la vestimenta islámica al vetar el “burkini” en muchas playas. Ahora Bélgica se plantea imitar al país galo mientras Alemania va más allá y propone sacar el velo de colegios y universidades.

Es curioso que sean los países menos próximos a las zonas de religión musulmana las que proponen estas prohibiciones. Es un asunto que, no obstante, puede causar fricciones, aunque también es cierto que la convivencia pacífica y la seguridad deben primar sobre los preceptos religiosos.

Las tumbas de los terroristas: cómo dejar en la tierra de acogida los restos del que la ha llenado de muerte

Por Marga Alconchel

Los casos de terrorismo suicida producen el gran rechazo social en las sociedades donde suceden. Una vez pasado el primer impacto y las brutales consecuencias, se vuelve poco a poco a gestionar el día a día y surge el primer tema delicado: ¿qué se hace con el cadáver del terrorista? ¿Quién se hace cargo de los restos del que mató a tantos inocentes?

El pasado mes de julio, Jacques Hamel, un sacerdote octogenario, fue degollado en Saint Etienne du Rouvray  en plena misa por dos asaltantes yihadistas. Fueron abatidos. La comunidad islámica del pequeño pueblo se negó a enterrar a uno de los asesinos, vecino de ellos, “para no ensuciar el islam con esa persona”Un musulmán de la comunidad comentaba que es normal que se tome esa decisión después del inmenso daño que causó el terrorista. Pero el imán matizó: “Es un deber respecto a las familias, que no tienen nada que ver, pero actuará un religioso exterior.”

Yihadistas (ATLAS).

Yihadistas (ATLAS).

El tema no es trivial. No sólo es el rechazo de la comunidad islámica y el alto riesgo de profanación; es que los terroristas suelen hacer alarde de haber rechazado el país en el que nacieron y viven (muchos son de segunda generación) y sólo reconocen el Daesh, con lo que enterrarlos en ese suelo se vuelve doblemente problemático.

Cada país tiene sus propias normas. Gran Bretaña y Francia consideran un derecho que cada persona sea enterrada en el lugar donde residía. Gran Bretaña dice que son sus hijos y se han radicalizado en su suelo, son su responsabilidad. El padre de un terrorista pidió enterrar a su hijo a las afueras del Leeds, discretamente, sin lápida; tiempo después la añadió y la tumba fue profanada. En Francia, la familia de un terrorista, de origen argelino, quiso expatriar el cadáver; Argelia se negó con el argumento de que el terrorista nació y creció en Francia. El alcalde de la población donde vivían tampoco lo quería. Al final actuó Sarkozy: “Era francés. Será enterrado aquí”.

Los sepelios se realizan casi en clandestinidad: de noche, sin testigos, con el cementerio cerrado, sin lápida ni identificación. Ni siquiera los sepultureros saben dónde están.

En EEUU no se lo plantean como derecho; consideran que es un acto de guerra y no facilitan nada al enemigo. Los cuerpos de los 19 terroristas del 11S fueron escrupulosamente apartados de sus víctimas y yacen en la morgue. Nadie los ha reclamado. El cuerpo de Bin Laden fue lanzado al mar para que no estuviera en tierra firme, no tuviera sepultura, para que quedara claro que ha sido borrado.

Los cadáveres de los asesinos que atacaron en Madrid, de distintas nacionalidades, oficialmente fueron expatriados a sus países de origen, pero éstos niegan haberlos recibido.

Al margen de las peculiaridades culturales y legislativas de cada país, hay un trasfondo mucho más complejo. Hay familias que no tienen culpa alguna y quieren un sepelio que les ayude a poner un poco de orden en su propio dolor. Hay comunidades que necesitan pasar página de una manera ordenada para poder reconstruir la convivencia y analizar sosegadamente cómo pudo pasar, cómo evitarlo. Cómo evitar que la tumba se convierta en santuario o que se profane, cómo conceder un ritual religioso a quien no ha respetado ni su propia religión, cómo dejar en la tierra de acogida los restos del que la ha llenado de muerte. El presidente del Observatorio contra la islamofobia en Francia, Abdallah Zekri, declaró tras los atentados de Charlie Hebdo: “No se les puede tirar a la basura”.

El futuro del paro: los políticos deberían trabajar en vez de contarnos milongas

Por César Moya Villasante

Un grupo de parados haciendo cola en una oficina del INEM (EFE).

Un grupo de parados haciendo cola en una oficina del INEM (EFE).

Vemos que en Francia se toman medidas de emergencia ante el aumento del paro. Aquí nada se dice con el mismo problema todavía más grave, porque dicen que se está creando empleo. Bueno, ellos le llaman empleo.

Yo no llamo empleo a un trabajo que no te da ni para vivir con independencia. Pero hay un problema aún peor: la revolución tecnológica que reducirá el número de puestos de trabajo de las personas en proporciones elevadísimas.

Si ese es el futuro, alguien debería estar pensando que el sistema económico liberal ya no vale. Porque alguien deberá contarnos cómo se podrá vivir sin ingresos nacidos exclusivamente de nuestro trabajo. Los políticos, en este sentido, deberían alguna vez practicar su oficio en vez de estar contándonos milongas, que no es más un género musical argentino.

 

J’ acusse… que hay que saber perder

Por Óscar Gutiérrez Martínez

Hoy todos los fans del baloncesto estamos felices porque España ha ganado su tercer europeo, derrotando a Lituania en la final. Nos maravillamos con Pau Gasol, decimos que la barba de Chacho Rodríguez nos señala el camino, explicamos a amigos y conocidos como siempre creímos en Claver y alabamos la genialidad de Sergio Scariolo. Quitando que en este país con un triunfo el tren de los incondicionales se llena de polizones, permitidme ser un poco rancio y hablar del aspecto más negativo del torneo, permitidme acusar de mal perdedores a los franceses.

Empezamos hablando de la primera fase, de octavos, y de cuartos, allí pitaron en la mayoría, por no decir todos, los partidos que jugaba España. En este caso todavía lo veo lógico, porque es lógico pitar a un equipo que es de los favoritos, para intentar que sean eliminados precipidamente. Llegamos a la semifinal contra Francia; ellos jugaban en casa, eran los favoritos, lógico que fuera el campo una olla a presión para los nuestros. Lo que ya no es tan lógico, que árbitros que son designados para pitar la semifinal de un europeo, les pueda tanto la presión del campo, hecho que se notó en la diferencia de criterios de faltas pitadas entre las faltas hechas a los franceses y las faltas hechas a los españoles. Y obviamente lo ilógico son las protestas del seleccionador francés en la rueda de prensa posterior, alegando que los árbitros habían impedido que los pívots franceses tocaran a Gasol, cuándo un poco más y le lesionan.

Foto de la selección española de baloncesto, campeona de la Eurobasket 2015. (EFE)

Foto de la selección española de baloncesto, campeona de la Eurobasket 2015. (EFE)

Y terminamos hablando de los tres peores detalles, los que en mi opinión, dejan la deportividad de los franceses en puntos negativos. Primero, cuándo salió lesionado Rudy Fernández le acompaño una sonora pitada del público, mal, nunca, eso es degradante, puedes quedarte callado pero es negativo hacer eso. Segundo, cuando salieron a recoger el oro los nuestros, de nuevo, pitada del público. Mire usted, fastidia perder, pero yo prefiero que si pierdo me haya ganado el mejor del torneo, y aunque no fuera así, no le pito. Para terminar, el tercero, lo revelaba el capitán Felipe Reyes en declaraciones después del partido, el speaker del pabellón, animo al público, a pitar a los españoles cuándo fueron a recoger las medallas, os citaré textualmente: “Nunca he visto a un speaker en un campo instando a abuchear a otro equipo”. Y si no lo ha visto el capitán del ahora equipo campeón de Europa, que les voy a contar yo que lo pueda expresar mejor que eso.

Felicidades a una generación histórica de nuestro baloncesto

Por Humberto A. Rodríguez
La hombrada de la selección española en el Eurobasket 2015 al derrotar a Francia 80 a 75 puntos es una muestra fehaciente de coraje y dignidad deportiva, de una auténtica fe en la victoria y de un amor infinito a su país, España.
Pau Gasol

Pau Gasol en el juego ante Francia. (EFE)

La camiseta y la bandera que representa Pau Gasol junto a sus compañeros son un vivo ejemplo de lo que expreso, y no sólo por anotar esos 40 tantos, sino también para animar a otros deportistas de élite; los que, tristemente, anteponen diversos subterfugios para integrar la selección nacional en algún momento de sus vidas, ya sean éstos de orden monetario o por variadas supuestas razones.

Y en otros casos, al representar a España, empañan dicha participación por determinadas actitudes, que se contravienen con los intereses patrios, no pudiendo ocultar que, realmente, no aman a su país.

¡Felicidades a esta generación histórica de nuestro baloncesto nacional!

¿Dónde ha quedado mi derecho de voto?

Por J. F.

El próximo día 27 de septiembre los catalanes pasan a las urnas para elegir un parlamento regional. Siendo español empadronado en Terrassa viviendo en Francia, inscrito en el CERA (Centro Electoral de Residentes Ausentes) en el Consulado General de España en Perpiñán, tengo derecho a voto. En las últimas elecciones al Parlamento Europeo recibí la documentación para votar por correo 3 días más tarde de la fecha límite para enviar mi voto por correo postal. Así que no pude ejercer mi derecho a voto.

El pasado 7 de agosto recibí por correo postal la documentación para la solicitud de voto a las elecciones del Parlamento de Cataluña. Para acelerar los trámites lo hice por internet el día 8. Inscripción efectuada, el justificante de la inscripción por internet me fue entregada también por la red. Viendo que el tiempo pasa y no recibo nada me pongo en contacto con el centro electoral; me dicen que la documentación ha sido enviada a los residentes en el extranjero a partir del día 1 de septiembre. Quedan 10 días para las elecciones y todavía no he recibido la documentación para dicho voto. En el Consulado me han dicho que no saben nada, que las documentaciones fueron enviadas desde el 1.

Cierto, quedan todavía 9 o 10 días, pero me da el presentimiento que no podré ejercer mi voto como ocurrió para las elecciones europeas. Si es así es una vergüenza privar de voto a residentes en otros países. No quiero ni me gustaría pensar que es una maniobra política, pero tengo ese presentimiento.

(Pau Cortina / ACN)

(Pau Cortina / ACN)

Es cierto que los votos de residentes en el extranjero pueden influir en los resultados finales y con ello estropear los planes de ciertos politicuchos. Si yo fuera simplemente un caso aislado no tendría influencia en los resultados, pero si se trata de miles de personas en este mismo caso se tendrían que denunciar esas irregularidades ante los medios de comunicación. Entre tanto quedo a la espera de esa documentación con la esperanza de poder ejercer mi derecho a voto.

Carta de una emigrante española en Francia

Por Virginia Gil Gallardo

Hace tiempo que los aeropuertos dejaron de ser para mí el preludio de unas alegres y merecidas vacaciones.

Tengo treinta años y hace cuatro, tras una concienzuda preparación y mucho esfuerzo, emigré a Francia en busca de una oportunidad laboral que mi país me negó (robó).

Me fuí, como bien podría decir una canción de Sabina, con una maleta repleta de besos con regusto amargo y sin billete de vuelta.

Hoy en día hago malabarismos con mi sueldo de enfermera para poder volver a mi hogar muy de vez en cuando.

Papel y bolígrafo en una imagen de archivo

Papel y bolígrafo en una imagen de archivo

Escribo esta carta en uno de mis viajes de regreso a Francia, donde como ya anticipaba en el título, el aeropuerto se ha convertido para mí y para muchos españoles en la Crónica de una muerte anunciada (con mi máximo respeto al Gabo).

En las terminales ahora les llora el alma a las madres y se les cae a los piés a los hijos. Mueren ilusiones y planes de futuro. Se secan y arrancan raíces, que con tanto mimo y esfuerzo plantaron nuestros abuelos.

Los señores políticos (soy generosa con el eufemismo) nos están robando algo más importante que el dinero, nos están robando nuestro pasado, nuestro futuro (del presente mejor ni hablar) y con ello nuestra felicidad.

Y algunos todavía tienen la osadía o la desvergüenza (apuesto más por ésto último) de llamarnos jóvenes aventureros.

Aventura es sobrevivir en España, excepto para una minoría privilegiada, de privilegios inmerecidos.

Permítanme decir, y con ésto acabo, que modifique el final de una obra maestra, que por desgracia sólo me quedó París.

Remito esta carta con la esperanza e ilusión de que la publiquen y así se de voz a muchos españoles que nos hemos visto obligados a emigrar para labrarnos un futuro. Seguro que conocen a algunos, a muchos me atrevería a decir.

No pude evitar emocionarme al escribir estas letras, seguramente ha ayudado el hecho de que tengo miedo a volar. Me despido con la ingenua esperanza de poder comprar algún día mi billete de vuelta.

Fdo: Una emigrante española más.

Por la vida… de las mujeres nacidas

Por Mina Lisboa

Siento repugnancia al comprobar que la ideología más retrógrada de este país ha triunfado -esperamos que no de forma duradera- en la política, que nos afecta todos en nuestras propias vidas.

Los grupos llamados “pro-vida” en Francia, además, crecidos por este golpe, este maltrato a la mujer de hoy -que la de ayer no sufrió (lo cuál hace todo aún más triste: ¿seguiremos yendo hacia atrás? ¡No debemos consentirlo!)- se ven inspirados por la España rancia, profunda, misógina, machista-llena de mujeres, además, que profesan esta subcultura denigrante que ve a la única mujer auténtica como una madre múltiple y sacrificada. Ahora, salen a la calle exigiendo que el gobierno francés haga lo mismo que el español, que dé un salto atrás, porque “nada es irreversible”. Pero, ¿qué les pasa? ¿De verdad les importa más la vida de alguien que aún no existe que la de un ser que ahora mismo está vivo y de cuya felicidad y libertad quieren colgar una cadena que nos ate a una religión patriarcal y reaccionaria?

Manifestación en París en contra de la reforma del aborto impulsada por Gallardón. (Etienne Laurent / EFE)

Manifestación en París en contra de la reforma del aborto impulsada por Gallardón. (Etienne Laurent / EFE)

¿Qué clase de modelo es un proyecto de ley que, por solo poner un ejemplo de la vergüenza que supone, podría obligar a una adolescente que no se atreva a acusar a su propio padre de violación (y estas cosas suceden en esa institución que tienen en los altares llamada familia) a tener que pedirle autorización para abortar un hijo fruto de esta relación de violencia sexual e incesto?

Exijamos una enseñanza completa y sana de la sexualidad, incluyendo la salud sexual y reproductiva, en las aulas (esto es más importante que cualquier asignatura) por el bien de toda la sociedad. Exijamos que todos los anticonceptivos tengan un precio accesible o que sean gratuitos, y que la mujer pueda decidir, sin cortapisas, libremente, si quiere ser o no madre, abortando en caso de que todo lo demás haya fallado. Por la vida en libertad y en plenitud de todas nosotras, las mujeres nacidas;  porque la vida en esclavitud no merece la pena ser vivida.

Empeño por alterar el orden de la naturaleza

Por Lluis Esquena Romaguera

Europa asiste durante estos días a un momento especialmente delicado por la pretensión de redefinir una de las instituciones básicas de la sociedad: el matrimonio formado por un hombre y una mujer.

105853-620-282El “efecto dominó” del empeño de algunos Gobiernos de alterar el orden de la naturaleza y de que se instale jurídicamente el mal llamado “matrimonio homosexual”, constituye un experimento de revolución social con negativas consecuencias para el futuro.

La decisión de la Cámara de los Comunes británica, o la reciente aprobación en Francia de los primeros artículos de la ley de Hollande, pese al amplio rechazo social manifestado en la calle, son datos de una ceremonia de la confusión que se pretende alcance a todos los Gobiernos del planeta. Todo hace indicar que detrás hay grupos potentes, ideológicos y/o económicos.

Lo que queda de ‘Novecento’

Por Francisco Javier España Moscoso

No sé si fue a finales de 1976 o principios de 1977, cuando me atreví a ir a uno de esos cines de los llamados de “arte y ensayo”. En cartel Novecento y debo reconocer, que las más de cuatro horas de película me parecieron tediosas y la temática un poco lejana, algo normal, dado que salíamos de una España plana cuyos únicos acontecimientos relevantes durante los últimos 40 años fueron las cacerías y pesquerías de Franco. Pero pocos meses pasaron para que me diera cuenta de que aquella realidad estaba más presente de lo que creía. Pero no, no es el argumento lo que me lleva a esta reflexión. Recientemente hemos conocido que Gérard Depardieu había renunciado al pasaporte francés y trasladado su residencia a Bélgica por motivos fiscales, algo que más que inquietarme, me recuerda que Novecento está más vigente que nunca y que aquel joven Olmo Dalcó (interpretado por Gérard Depardieu en la película) se ha vuelto conservador. A propósito, ¿no será que volvemos al siglo XIX? Todo indica que sí.