BLOGS

De la nueva sociedad 3.0 organizada horizontalmente en red que ha enterrado la edad contemporánea. ¡Bienvenidos a la edad digital!

Entradas etiquetadas como ‘crowd funding’

Urbank.it, una plataforma de crowd funding para espacios urbanos

Agora Movil – Ciudad Emergente / Fundraising Urbankit from Ciudad Emergente on Vimeo.

Marchando una historia redonda de código abierto. Una plataforma de crowd funding (la brasileña catarse.me) abre su código. Un grupo de personas de otro país, Chile para ser más exactos, decide aprovechar el trabajo de programación del equipo de Catarse. Después de entrar en contacto con ellos, de retocar algunas parte del código informático y de encajar su identidad visual, lanzan otra plataforma: urbank.it . La plataforma comparte código, funcionamiento y esencia filosófica: incentivar la financiación colectiva. Los proyectos de Catarse, que presume de ser la primera plataforma de crowd funding de código abierto, son muy variopintos, aunque priman los culturales. Urbank.it se ha centrado en proyectos para mejorar colectivamente entornos urbanos. Y ahí está la explosión: la posibilidad de reusar el código y adaptarlo a diferentes necesidades.

El vídeo que encabeza esta entrada pertenece al proyecto Ágora Móvil, que busca financiación dentro de Urbank.it. Ágora Móvil es un escenario itinerante que se instalará afuera de la Estación Mapocho de Santiago de Chile en la próxima Bienal de Arquitectura 2012 que arranca el próximo 8 de diciembre. El Ágora Móvil, una iniciativa del colectivo Ciudad Emergente, es “un espacio para debatir, informar y conectar a la ciudadanía con tomadores de decisión”. Pretende, entre otras cosas, dar “a conocer casos de éxito acerca de ciudadanos organizados que están mejorando sus barrios con acciones creativas, sustentables e inclusivas”.

Me encanta la iniciativa y su eslogan, Transforma barrios en superbarrios. Su frase de presentación también me parece acertada:  “Vale la pena Financia + activa proyectos de una calle / manzana / ciudad y forma parte de una micro-revolución urbana. Muévete por transformar barrios en lugares inspiradores”. ¿Tiene futuro el crowd funding en el espacio urbano? ¿Es compatible o incompatible con la labor de las instituciones? En este blog, en el post ¿Crowd funding para ciudades?, ya meditábamos sobre ello. Existe una crítica legítima, sí. En el texto Contra el urbanismo kickstarter hay argumentos de sobra contra procesos de crowd funding que tienden a ser espectáculo, demasiado grandes y poco participativos. Sin embargo, creo que el potencial de las multitudes conectadas en el espacio urbano es grandísimo. Ya existen otros proyectos parecidos a Urbank.it, como SpaceHive. Y sin lugar a dudas, que es un camino que empezará a estar transitado. ¿Para cuándo un proyecto similar en España, un país donde el urbanismo P2P, participativo, de código abierto, está explotando en centenares de proyectos?

 

Euroestafa.com, un documental necesario

Teaser Euro from Guillermo Cruz on Vimeo.

¿Un documental con formato de road movie para desvelar la actual crisis de la zona euro? ¿Un proceso de crowd funding para elaborar un trabajo audiovisual que denuncie los detalles especulativos en los que se basó la fundación de la moneda única de Europa? Lo que hace unos años podría parecer una locura-ficción, cuatro años después del estallido de la crisis, en plena revolución tecnológica, es una realidad. Marchando una de documental colaborativo, work in progress, del 99%

El cineasta Guillermo Cruz, que realizó junto al arquitecto Santiago Cirugeda el documental Spanish Dream sobre la burbuja inmobiliaria, se ha puesto manos a la obra. Y ha colocado su proyecto Euro, descubriendo una estafa, en el site de financiación colectiva Goteo. Para realizarlo necesita un mínimo de 8.950 euros. De momento, a falta de 11 días, ha conseguido 5.730. Necesita nuestra ayuda. Y se la merece.

Guillermo Cruz va a basar su documental en el trabajo de investigación del arquitecto y economista Ricardo Vergés. Vale la pena echarle un ojo a su site. La investigación de Ricardo – con quien mantuve muchas charlas telefónicas durante el año 2009 – fue vital para la elaboración de mi reportaje Madrid DF, publicado en el Magazine de La Vanguardia. Invertí muchos meses en ese reportaje. Y sin duda, Ricardo Vergés fue uno de los grandes descubrimientos de aquel proceso: brillante, sólido, ácido. Tras pasar décadas como profesor en la Universidad de Montreal, Ricardo asistía espantado por entonces a la pandereta política de la España posburbuja.

Los artículos de Ricardo Vergés, cuando todavía nadie había destapado a fondo la burbuja y esa crisis a la que el tiempo ha rebautizado como estafa, apuntaban ya a la catástrofe. Farra de préstamos del Banco Central Europeo a los bancos (la famosa tasa interbancaria apenas aplicada a bancos y no a Estados), construcción de millones de viviendas innecesarias, corrupción, manipulación de datos, especulación de los acreedores del norte de Europa, connivencia de los políticos del sur… El mundo del 1% – bancos forrándose gracias al dinero público – está presentísimo en el trabajo de Ricardo. Por eso, este documental Euroestafa.com, es totalmente necesario.

¿Y cuál será su contenido? Nadie mejor que los propios autores para explicarlo: “Demostraremos con detalle, cómo una serie de maniobras macroeconómicas al más alto nivel político nos han arrastrado hasta la situación actual (…) A partir de este planteamiento y de la investigación a través de datos reales del Banco de España, FMI y Banco Central Europeo  podemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Tenemos que pagar este dinero y en las condiciones que nos dicen”.

El formato  y proceso también son innovadores. Corto &Pego de su site: “El hilo conductor del documental serán las imágenes que el realizador filmará mediante un iPad durante todo el viaje, y que mostrarán el itinerario real de todo el equipo y su trabajo. Dichas imágenes irán apoyadas en el montaje con la voz en off de un narrador. El documental tendrá formato de reportaje pero con una narrativa más cinematográfica y propia del documental de creación, en el sentido que será una historia explicada en primera persona y su propio ritmo se alejará puntualmente del reportaje”.

Ya que los políticos esconden los verdaderos motivos de la crisis, descubrámoslos gracias a trabajos como Euroestafa.com. Por si todavía no lo ves claro, un vídeo corto de Guillermo Cruz para indecisos. A ti también te han estafado:

Una novela fantástica ilustrada de código abierto

Olvídate de la frase-vejestorio “las segundas partes nunca fueron buenas”. En la era del remix, las segundas y terceras partes siempre son mejores. El caso de El intercambio celestial de Whomba es perfecto para desmenuzar la nueva mutación de “las segundas partes”. El intercambio celestial de Whomba, una novela gráficase estuvo publicando durante dos años en la web infantil-juvenil Pequeño Libro de Notas. Las ilustraciones eran de Mario Trigo y los textos de Guillermo Zapata.

Pero los tiempos cambian. El remolino-red sugiere nuevos caminos (casi todos colectivos). Los autores quieren corregir la novela. Sueñan con editarla tanto en papel como en versión digital. Además, palabras textuales de los autores, “quieren crear una web que contenga y promueva la iniciativa y que permita la remezcla y el juego con la propia novela”. El intercambio celestial de Whomba será una novela fantástica ilustrada de código abierto, una obra copyleft. Cualquier persona podrá remezclarla, reescribirla. Será una narración del procomún.

Como no podía ser de otra manera, este renacimiento de El Intercambio celestial de Whomba está buscando financiación en la plataforma Goteo, que no sólo incentiva el crowd funding de proyectos de código abierto sino el trabajo colectivo y la colaboración. Parte de la financiación, además de para desarrollar el proyecto, servirá para apoyar el site Libro de Notas (muy recomendable para quien no lo conozca) y Pequeño Libro de Notas.

Quien no esté todavía convencido para apoyar la mutación colaborativa de código abierto de El intercambio de Whomba, aquí tiene un pequeño vídeo con los argumentos de sus autores. Aunque deberían bastar las primeras frases del trailer que encabeza esta entrada, inspiradoras y misteriosas, para que apoyemos este proyecto: “Te contaré cómo fueron los años que no conociste, antes de que los dioses abandonaran Whomba, te hablaré del interambio, de cómo los dioses usaban sus dones a cambio de nuestros favores…”

 

La era de los procesos

Imagen: Open Source Way bajo licencia CC.

Alguien debería remezclar aquella frase de John Lennon (¿o era de Eric Clapton?): “La vida es aquello que pasa mientras haces otra cosa”. Puede ser un remix simple, mero maquillaje: la vida es eso que te pasa mientras no logras un objetivo. O mejor: la vida es aquello que te pasa mientras deambulas por un proceso imprevisible. Hagamos una prueba. Mira a la pantalla de tu ordenador. Entiéndela como algo más que un conjunto de plasma y aluminio. Piénsala, por ejemplo, como una suma de borradores, prototipos no usados, distribución, conversaciones, estudios de mercado, reuniones, recomendaciones, mejoras y futuros reciclajes.

Demos un paso más. Marchando una frase lapidaria: los objetos no existen. No te esfuerces en intentarlo: los contornos de las cosas se diluyen. Los objetos son algo más. Una experiencia colectiva en un espacio atemporal y distribuido, por ejemplo. Y solo existen gracias a un proceso compartido.

Ahora, algunos argumentos. En el año 2006, el reverenciado Tim O’ Reilly, dejó claro que la era del 1.0 se caracterizó por los “productos”. La era del 2.0 que inauguraba en aquel texto megacitado estuvo protagonizada por los servicios. Algo de cajón, vaya: no entiendas un site como un producto sino como un servicio web. Y en esta incipiente mutación de Internet 3.0 –esa mezcla de web semántica, territorio interactivo y geolocalización– aterrizamos de lleno en la era de los procesos.

No te esfuerces: nunca llegarás a la versión alfa, definitiva, de nada. El mundo está mejor en beta: en constante prueba, investigación y proceso. Para quien siga pensando que su ordenador es apenas un pedazo de aluminio, aquí van seis argumentos (en beta) sobre la era de los procesos.

1. La informática es un proceso. Desde que Richard Stallman saliese del prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT) por la rigidez de sus patentes, el mundo de la informática ha dado un giro radical. Stallman, hackeando los principios del copyright, creó la licencia copyleft. Y con ello brindó a programadores y usuarios de todo el mundo la libertad de copiar, distribuir, estudiar, modificar y mejorar el software.

¿Existe mejor ejemplo de proceso que un programa de software libre en constante cambio, mejora y remezcla? El código fuente de un programa es apenas una primera línea de un proceso imprevisible. El éxito del sistema operativo Linux, en constante mejora gracias a una comunidad distribuida de programadores, ha puesto en jaque los productos cerrados de Microsoft. Y el movimiento open source, que libera el código de programación aunque no compartan todos los principios éticos del movimiento del software libre, está poniendo patas arriba el mundo tecnológico.

Abre tu código. Colabora en el proceso. Lo que Stallman no sospechaba es que su ética informática, su copyleft, contaminarían a otros ámbitos como la cultura.

2. La arquitectura es un proceso. Si eres concejal de urbanismo, olvídate de inaugurar plazas con fuentes llenas de patos de mármol falso. Si eres un ciudadano, concéntrate en esta frase: no necesitamos la arquitectura, tenemos Facebook.

Es el título de un polémico artículo del arquitecto holandés Edwin Gardner. En realidad, en boca del propio autor, la frase era una provocación para destacar que “una de las funciones de la arquitectura urbana es crear espacios para el discurso social y muchos discursos sociales han sido habilitados por internet y por las redes sociales”.

El espacio virtual convive con el espacio material. Y el proceso urbanísitico bottom up –de abajo arriba– se ha convertido en el epicentro del nuevo urbanismo. El Campo de Cebada en Madrid, un solar colectivo en Getxo, el proyecto Dreaming Hammar de Noruega (cocinado colaborativamente por Ecosistema Urbano) o una plaza de gestión comunal en Errentería son pruebas líquidas (no cuadra decir sólidas, perdón) de la pujante arquitectura-proceso. El hecho de que algunos arquitectos estén subiendo sus planos a la web con licencia abierta Creative Commons también refuerza el proceso-remix frente a la obra física.

3.La cultura es un proceso. Intenta olvidar la cultura estática y el público pasivo. La cultura como sinónimo de productos físicos (papel, plástico) fue apenas una pesadilla del pasado, vaya. La nueva gestión horizontal de la cultura dinamita todo. Un evento –digamos un concierto o un recital poético– deja de ser algo exclusivamente presencial. Se multiplica gracias a herramientas de streaming y a la vida paralela en redes sociales.

Lo presencial tiene un constante feedback desde diferentes esferas. Y la retransmisión en diferido perpetúa el evento o creación. Aunque quizá sea el cine el ámbito que mejor resuma el paradigma de la cultura como un proceso.

La película española El cosmonauta, que lleva años en un proceso de cofinanciación y cocreación, es cine-proceso en estado puro. Durante tres años han contado con la ayuda de 3.757 productores y 502 inversores (microfinanciadores). Han recaudado casi 500.000 euros colectivamente. Y han incentivado un intenso debate en red durante el rodaje.

El documental de Stéphane Grueso 15M.cc, sobre el movimiento 15M, confirma la senda procesual de la cultura. El cineasta cuelga en un blog, además de en YouTube, las entrevistas íntegras que realiza. Es posible que algunas de las personas que van acompañando el proceso de las entrevistas nunca asistan al producto final. El documental-producto no es tan importante. El proceso compartido sí lo es. Por si fuera poco, las imágenes en bruto estarán disponibles online. Cualquier persona podrá editar su propio documental. Y el proceso tiende a infinito.

4.Los objetos son procesos. No te empeñes: tu pantalla es mucho más que un objeto. Los edificios, como decíamos, no son exclusivamente algo físico. Y tu coche podríamos dejar de considerarlo como un conjunto de piezas y diseño. El caso del Fiar Mio, el modelo que la multinacional italiana codiseñó con los usuarios, confirma la supremacía del proceso sobre el objeto. Y el proyecto Local Motors, en el que se diseñan coches con un crowdsourcing distribuido y abierto, riza el rizo del coche work in progress.

5.El marketing es un proceso. Ya no existen marcas, apenas plataformas sociales. Ya no funciona la publicidad disruptiva (yo te vendo la moto, tú asistes en tu sofá). Ya no sirve hablar de uno mismo en un anuncio cerrado. Si tu estrategia para vender consiste en contratar a un famoso para que, por ejemplo, como chocolate en un anuncio, tal vez deberías pensar en cambiar de profesión.

Si abusas del storytelling (un cineasta conocido hace un clip comercial), tu marca puede estar en peligro. Si has conseguido que la comunidad de consumidores hable de tu marca y cuente historias alrededor de ella, sobrevivirás. Y seguramente te guste la definición (en beta) de commons marketing de Olmo Gálvez: “una estrategia de marketing distribuida en la que las personas, grupos e instituciones conectadas por una idea, la transforman, la distribuyen y la hacen propia en red, partiendo de un ADN previamente generado, en beneficio de la sociedad en general”.

Y seguro que te encanta la campaña ‘Name your plane’ de cocreación que Boeing lanzó para cocinar su modelo Dreamliner. Bienvenidos al avión-proceso: medio millón de personas de 166 países contando historias alrededor de su fabricación.

6. La democracia es un proceso. La democracia 1.0 consistía en un objeto: un parlamento físico ocupado por personas fijas que se regía por normas casi inalterables. La democracia objeto, estática durante cuatro años (o más, dependiendo del país), rompe el verticalismo en un día de participación (elecciones). Pero el código fuente es propietario: nadie lo puede modificar.

La democracia 2.0 es un servicio de un grupo de profesionales o de un país a un conjunto de ciudadanos. Está basada en el diálogo y en la participación. Las consultas son constantes. Hum. Cierto: la democracia, con excasísimas excepciones, sigue siendo un objeto 1.0. Un objeto monolítico, vertical, de contornos fijos y software propietario. Sin embargo, ciertos mecanismos de innovación social puestos en marcha por el movimiento 15M o por Occupy Wall Street, adelantan una democracia 3.0 en red, distribuida y en real time. Durante la explosión del 15M se destacó hasta la saciedad la importancia del proceso, de la convivencia, de buscar soluciones colectivamente en las diferentes asambleas.

Algunos prototipos de participación política como el Twittómetro (que permitía votar vía Twitter las decisiones de la asamblea de la Puerta del Sol) o el proyecto Demo 4.0(que permitiría la votación ciudadana de cada ley a costa de restar sillas de diputados) iluminan el futuro cercano de la democracia-proceso. La deliberación, la cocreación de soluciones, el outsourcing legislativo, acabarán cogiendo el testigo de la democracia objeto. El proceso ya ha comenzado.

Este texto fue publicado en el número de verano de la revista Yorokobu.

¿Crowd funding para ciudades?

Imagina que los ciudadanos pueden proponer iniciativas para su ciudad en una página web. Que todos los ciudadanos pueden votar las propuestas tal como se hace en las redes sociales, apretando un icono de “Me gusta” y/o comentando. Que después, la institución que gobierna la ciudad estudia las propuestas con más adhesiones y las ejecuta. No se trata de un sueño lejano. El proyecto se llama Bristol Rising y está llevándose a cabo en Bristol (Estados Unidos). Los usuarios de Bristol Rising, por ejemplo, han sugerido propuestas tan dispares como un centro de performances, papeleras con paneles de energía solar o un restaurante mexicano. Evidentemente, aquellas propuestas que benefician al colectivo tienen un tirón infinitamente mayor (Centro de Artes Performáticas 334 “Me gusta”, restaurante mexicano, 1). Además, existen herramientas en el site para crear grupos y trabajar colaborativamente en el territorio con otros usuarios.

El proyecto es una brillante vuelta de tuerca a lo que podríamos llamar crowdsourced placemaking (construir territorio en red). Personas relacionándose en el territorio gracias a plataformas digitales. Grupos co-creando, cooperando, alrededor de proyectos. The Civic Crowd, una mapa abierto de proyectos ciudadanos de todo el Reino Unido, podría encajar dentro de esta nueva tendencia que crea puentes entre redes y territorios. Portoalegre.cc sería la versión más activista y contestataria de este camino híbrido de redes-ciudades. Cualquier ciudadano puede crear una causa o petición – como se puede hacer en Change.org, por ejemplo – pero geolocalizada en la ciudad. Una plataforma activista, vaya, para resolver problemas urbanos. Y aquí llegamos al punto quizá, más visionario y polémico al mismo tiempo: el crowd funding urbano. ¿Recaudar fondos colectivamente para financiar proyectos urbanos en la ciudad? El proyecto Low Line, que consiguió en la plataforma de crowd funding Kickstarter 155.000 dólares para revitalizar una parte de la High Line de Nueva York, es el ejemplo más visible.

Sin embargo, existe una creciente corriente crítica haca este crowd funding urbanístico. Alexandra Lange publicó recientemente un demoledor artículo contra el Urbanismo Kickstarter. Por un lado, criticaba la mega envergadura del proyecto. Argumentaba que un proyecto para instalar una mesa de ping pong en el espacio público que recaudó apenas 4.200 dólares dinamiza más la ciudad que el Low Line (gran texto, The Power of a ping pong table). Por otro lado, la crítica viene contra el denominado urbanismo pop up o bottom up (procesos de abajo arriba, normalmente auto gestionados horizontalmente) y su incapacidad de crear intervenciones sólidas a medio plazo. Ricardo Amasté, de la red Colaborabora, comentando mi texto Adhócratas al poder, alerta sobre ello: “la adhocracia, su flexibilidad, provisionalidad y estructuras ligeras podrían terminar no siendo más que otro intento de redefinición del capitalismo en su faceta inmaterial. Una celebración carnavalesca del (neo)liberalismo perversamente disfrazado”.

El riesgo existe. La sociedad P2P auto organizada en red y horizontalmente tiene cierta similitud con la idea de big society que el Partido Conservador del Reino Unido lanzó en 2010 antes de las elecciones para “empoderar a los ciudadanos”. “El objetivo reconocido – recogía el documento oficial – es crear un clima que empodere a las comunidades, construyendo una “gran sociedad”  que cogerá poder de los políticos para dárselo a la gente”. Que las instituciones puedan aprovecharse de las comunidades y dejar de cumplir algunas funciones correspondientes al poder público es, sin duda, un riesgo. Principalmente, si no abren mano de su poder, presupuestos y profesión política. Si se apartan del camino y ceden la gestión política al 100% bienvenida sea la big society.

¿Qué diferencia existe entre la sociedad P2P y la big society? Una principal: en el mundo P2P el intermediario sobra, los políticos serían verdaderamente innecesarios. Por eso, me parece interesante que algunas instituciones estén cediendo espacios y gestiones a colectivos y comunidades (El despertar del comunal urbano, un gran texto) para encontrar fórmulas intermedias. Que Bristol cree una plataforma de crowd sourced placemaking o el Ayuntamiento de Madrid ceda el Campo de la Cebada son una forma de convivencia de instituciones y ciudadanos. Aunque quizá, para espantar, todos los fantasmas neoliberales, el siguiente paso sea un verdadero crowd funding en el que los ciudadanos puedan escoger en qué gastar los presupuestos. Y no sólo en prácticas inmediatas pop up, sino en las intervenciones a medio y largo plazo. El Estado debería ser apenas un paraguas que garantice la igualdad de oportunidades y que cree un marco neutro de intercambios P2P entre sus ciudadanos. Un velador e incentivador del procomún.

Mi web: bernardogutierrez.es Fundador de la red futuramedia.net En Twitter soy @bernardosampa

 

 

#15MpaRato: crowd funding contra el 1%

El hashtag de Twitter #QuerellaPaRato tardó exactamente ocho minutos en entrar en los Trendic Topic mundiales de los asuntos más hablados. Unos días antes, el lanzamiento de la campaña #15MpaRato tuvo el mismo efecto. La tercera fase de la campaña, #RatoFunding, ha estado en lo alto de los Trendidg Topic de España durante toda la mañana. Y ya son centenares los medios del mundo, de Al Jazeera a ABC, que hablan de la última acción del 15M español: una campaña en red para sentar en el banquillo a Rodrigo Rato, ex presidente del Consejo de Administración de Bankia que ha dejado un millonario agujero en la entidad. La petición de crowd funding solicitada, en la que se piden 15.042 euros para costear el proceso, ha tenido tal éxito que la plataforma Goteo está totalmente colapsada. En unas horas, ya se han conseguido la mitad de los fondos necesarios. En el momento en el que escribo en estas líneas, Twitter echa humo:

@SuNotissima Él privatizó Argentaria, Tabacalera, Telefónica, Endesa, y Repsol. Tú puedes meterlo en la cárcel! http://www.goteo.org/project/crowdfundparato/ #RatoFunding

@isaachacksimov ¡¡Ya tenemos 8.838€ para #Ratofunding!! Venga chavalada, serán los 15€ mejor invertidos, metedlos por aquí: http://www.goteo.org/project/crowdfundparato

@democraciareal “Enfrentarse a Rato supone un gesto de dignidad enorme” http://www.publico.es/435782/enfrentarse-a-rato-supone-un-gesto-de-dignidad-enorme #RatoFunding #15MpaRato .Vamos#HagamosComoIslandia @15MpaRato

No me cabe ninguna duda: esta acción de la ciudadanía en red pasará a la historia por muchas cosas. Primero: por ser pionera en utilizar la inteligencia colectiva en una acción jurídica contra una persona concreta. Segundo: por inovar en formato y metodología a la hora de enfrentarse al opaco 1% que gobierna el mundo. Tercero: por unir fuerzas de una manera distribuida e indestructible contra la impunidad. Y es que la gestación, proceso y desarrollo de la campaña ha sido totalmente visionario.

La campaña – que había sido planeada durante el #12M15M – se lanzo desde el blog #15MpaRato.  Luego, se hizo una petición para recibir cables con información relevante sobre la gestión de Rato en Bankia con ayuda de Minileaks (entre otros). Después, se buscó en la red la complicidad de trabajadores de Bankia e inversores. Y el aluvión de información recibida supera ya los 4.000 leaks, que se irán ordenando en una base de datos temática. El poderoso equipo jurídico ciudadano, encabezado por Juan Moreno Yagüe, está listo para procesar a Rodrigo Rato, peso pesado del Partido Popular, ex director del Fondo Monetario Internacional, ex presidente de Bankia y actual presidente del consejo de administración de Caja Madrid.

Habrá un antes y un después. Rato será apenas el primero. El desfile de imputados puede ser muy grande .#15MpaRato ya ha anunciado que tienen el ojo puesto en José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero, Carme Chacón o Emilio Botín. Lo mejor de todo es que esta plataforma distribuida es apenas la punta del iceberg de una tendencia: los abogados del 99% en red. En España acaba de nacer la plataforma colaborativa Toma Parte (@tomaparte), “un proyecto para el 99 % que sufre los abusos del 1 %”.

Toma Parte es “una herramienta diseñada para que los ciudadanos unamos nuestros recursos para lograr soluciones”. Juristas de todo el país aportarán conocimiento y experiencia para encontrar la acción legal adecuada. Su site deja muy clara su línea: “Cualquier persona podrá hacer una propuesta online. La comunidad votará las propuestas, las complementará con pruebas y testimonios y aportará lo necesario para costear los procesos judiciales mediante crowdfunding“. La documentación, además, “estará disponible bajo licencias Creative Commons y podrá ser reutilizada”. La era del crowd funding jurídico acaba de comenzar.

Mi web: bernardogutierrez.es Fundador de la red futuramedia.net En Twitter soy @bernardosampa

#24H, mi nuevo libro remix


#24H, mi última creación, ya está para todos aquellos que quieran usar el  sistema Pay with a tweet. Basta tuitear desde este link para conseguir la primera parte de #24H en formato PDF interactivo. Mañana, pondremos todo el libro entero a golpe de tweet.  Paulatinamente iremos ocupando formatos, plataformas digitales, papel. Hemos llamado a la estrategia ‘occupy plataformas’.

Presento #24H el día 16 de mayo en Madrid (Matadero,Paseo de la Chopera, 14, en la Offficina, 19.30 horas) con una conversación entre Virginia Pérez Alonso (directora de 20 Minutos.es), Pepe Cervera (periodista), Stéphane Grueso (cineasta, activista), el colectivo Zuloark y yo. En Barcelona, lo presento el día 23 de mayo (ZZZINC, Sant Vicenç 33, 19.00 horas) en una conversación entre José Luis de Vicente (investigador cultural, net-thinker) y yo. A todo esto, creo que #24H no es un libro. Como no sé exactamente lo que es, insinúo algunas posibilidades (así es la nota de prensa que he enviado a los medios).

#24H es un blog off line. El (casi) autor comenzó a garabatear lo que hoy llamamos #24H en el año 2007 en un documento de texto.  El formato emulaba un blog: una entrada, comentarios ordenados linealmente. El (casi) autor, entonces, estaba interesado en la realidad virtual, en Second Life, en las narraciones distribuidas de la red, en la ciberpolítica. Durante la Primavera Árabe retomó la escritura frenéticamente. Algunos de los garabatos de 2007 estaban sucediendo. Tras la explosión del 15M español, el (casi) autor continuó escribiendo el blog off line hasta completar 24 horas de linealidad. El blog-libro-relato recrea 24 horas, entre el 16 y 17 de mayo de 2011, en un planeta llamado Internet, justo antes de que la Puerta del Sol de Madrid se llenase de “Indignados”.

#24H es una trampa. Recrear linealmente un día en el siglo XXI es una osadía (una trampa). El tiempo es una sustancia fragmentada, deterrioralizada, cóncava, convexa. Un día en You tube tiene 50.400 horas de vídeo. 2.100 días caben en un día. 70 meses, en 24 horas. #24H tiene links, ecos del pasado, tweets que circulan, salidas, túneles, lectores que se refugian en chats paralelos. El flujo del blog es una trampa.

#24H es un edificio deconstruible. Cualquier lector puede deconstruir #24H. Puede leerlo de principio a fin. Pero también de forma oblicua. Puede eliminar una parte. Puede imprimir partes del libro gracias a un sistema de etiquetas. Existen tantos libros como lectores.

#24H es un relato coral. Las musas no han escrito #24H. La inspiración no es exclusivamente el alimento creativo de su (tal vez) autor. La escritura se basa en otros relatos, en otras inspiraciones. #24H forma parte del torrente de la historia.  Aunque buena parte es un libro de ficción, en sus líneas hay referencias, citas, realidades, tweets reales, pedazos de blogs. #24H es más un collage que un cuadro. Además, el autor colgó pedazos de #24H en su blog Alfacentauro.info e incorporó comentarios de sus usuarios en el río / relato.

#24H es un palco. Cualquier puede subirse a #24H, gritar, llorar o reir. También, cualquiera puede subir y limitarse a escuchar al público sin pronunciar una palabra.

#24H es remezclable. Cualquier lector puede descuartizar #24H, podarlo, rescribirlo. La licencia Creative Commons lo permite. El autor y la editorial creen en la creación colectiva. El remix es deseable. #24H es un código fuente. Cualquier puede mejorarlo igual que hacen los programadores de software libre o los Djs. Por eso existirá (en breve) una sala de remezclas para los DJ de palabras.

#24H es una caja de herramientas. Cada palabra puede ser un tornillo o una tuerca que encaje en otros lugares. Cada párrafo puede ser un alicate que transforme otra pieza en algo diferente. Cada página  puede ser un clavo que sostenga una estructura mayor.

#24H es un laboratorio de mercado. #24H es una cobaya voluntaria del mundo editorial. Pretende iluminar un camino. Vendiendo #24H a 1,99 euros en formato digital, el autor y editorial desean probar que hay otras fórmulas editoriales al margen de las fábricas de best seller. También quieren probar que liberar la copia sin fines lucrativos incide positivamente en el autor, editorial y obra.  Y que Internet es el mejor aliado (no enemigo) de la cultura.

#24H es un cajón de sastre. Los lectores de #24H (el blog) meditan sobre la crisis, las hipotecas, el capitalismo que “proyecta logos sobre la luna”, las ciudades patrocinadas, la corrupción, Internet y una clase política desprestigiada. En #24H conviven el movimiento hacktivista Anonymous con el subcomandante Marcos; Italo Calvino con la Bruja Avería; pensadores como Félix Guattari, Manuel Castells o Hakim Bey con Mortadelo y Filemón; Democracia Real Ya con Pancho Villa; Naomi Klein con Leo Bassi; el Manifiesto Cyborg de Donna Haraway con Karl Marx; Einstein y los sonidos bastardos de las favelas de Río de Janeiro. Desamor, frustración, copyleft, utopías, cibermovimientos, contrapublicidad, Djs mash up, sueños, especulación, cartografías subjetivas, Twitter, neo-realismo mágico, wikiplazas, ciberpunk, volcanes en erupción. Y una Europa que se desmorona.

#24H es el inicio de una era. Más que un día en la tierra, con Madrid y la incipiente Spanishrevolution al otro lado de la ventana/frame, #24H es un espejo tuerto, empañado y crítico en el que se refleja el mundo, toda una época. #24H es apenas la primera línea de una nueva era que se precipita hacia un futuro misterioso, vibrante e imprevisible.

 

El manifiesto crowd

 

Hace unos años que aterrizamos en la era del crowd (multitud auto organizada). De las smart mobs (multitudes inteligentes) que intuyó Howard Reingold o el crowd sourcing preconizado en el libro-gurú Wikinomics estamos haciendo la transición hacia el crowdfunding (financiación), el crowdthinking (pensamiento colectivo), el crowdcuration (comisariados colectivos) o el crowdcreating (creación conjunta). Por ello, Juan Freire y Antoni Gutiérrez Rubí se han lanzado de lleno en el proyecto Manifiesto crowd, que pretende investigar sobre la inteligencia colectiva, la innovación abierta y la era de la multitud conectada.

Más que un libro, que será lanzado a finales de 2012 por Alienta Editorial, el Manifiesto Multitud es un proceso. La redacción del libro tendrá un “formato colaborativo y se forjará a lo largo de seis sesiones de trabajo en escuelas de negocios relevantes”. Os dejo que un extracto del site del Manifiesto crowd y con un vídeo de Juan Freire, toda una declaración de intenciones.

“Manifiestocrowd pretende resolver las siguientes preguntas: ¿el mundo ha cambiado la forma de comunicarse y organizarse a través de las tecnologías?, y, a pesar de que hay un gran número de empresas que se están transformando, ¿por qué hay empresas aún resistentes a cambiar la forma de pensar y de relacionarse con su entorno? La hipótesis del libro es que no todas las empresas aún visualizan de una forma global el porqué es importante en la sociedad red pensar en el crowd como un elemento transversal en su organización. Pretende analizar a través de seis miradas de donde procede la inteligencia, cómo se puede poner en marcha y aprovechar y cómo esto afecta a las organizaciones en general, y a las empresas en particular. El análisis y la cartografía de los procesos de transformación, con numerosos ejemplos, servirá para explicar porqué se están transformado las empresas, cómo lo están haciendo y las razones porqué algunas aún son resistentes al cambio. Al final del libro queremos ofrecer las premisas básicas donde pensamos que se sustenta la empresa que incorpora el crowd en su ADN, el manifiesto crowd”.

Mi web: bernardogutierrez.es Dirijo la consultora futuramedia.net En Twitter soy @bernardosampa

La infinita velocidad de la red


“Es necesario repensar la riqueza como goce del tiempo y no como pulsión adquisitiva. No se trata de predicar otra idea de riqueza, sino de crear un movimiento de ricos, es decir, de personas libres que no posean nada, que tengan necesidades de poquísimo y de disfrutar del propio tiempo como propiedad inalienable. Un movimiento del ocio y del sabotaje, un movimiento de la substracción y de la lentitud, multiplicado por la infinita velocidad de la red”

El texto es un extracto del libro Generación Post Alfa (bájatelo gratis y legalmente aquí gracias a Tinta Limón Ediciones), del (gran) pensador italiano Franco Berardi BIFO. El vídeo es una de las acciones del movimiento ciclista Nuvem de Río de Janeiro. Piden fondos con crowd funding e invaden el espacio público con espíritu de sound system (bicis+música+Djs). La conexión (Bifo+Nuvem) se me ocurrió tras una charla con el (gran) Adriano de Angelis (@deangelis) en la casa Fora do Eixo de Minas Gerais (Brasil), durante la Invasión Hacker de la Casa de Cultura Digital y Fora do Eixo. El texto lo escribo en algún lugar entre Belo Horizonte y São Paulo, dentro del autobús hacker (ônibus hacker).

El vídrio refleja la pantalla de mi netbook. Los párrafos reflejados se incorporan a este espacio de flujos, fragmentado, no lineal. El verde-tras-el-cristal engulle “la infinita velocidad de la red”.

Mi web: bernardogutierrez.es Dirijo la consultora futuramedia.net En Twitter soy @bernardosampa

Cómo matar al intermediario


Sé que el vídeo es largo: 18 minutos y 18 segundos. Pero puede cambiar tu vida. El discurso que el escritor-agitador argentino Hernán Casciari dio en Tedx Talks Río de la Plata  es simplemente sobrecogedor. ¿Cómo matar al intermediario? Sigue leyendo. Hernán cuenta cómo llegó al interior de Catalunya. Cómo empezó a escribir cuentecitos en su blog Orsai para “no sentirse solo”. Como se equivocó y empezó a trabajar para la industria, para los intermediarios. Cómo empezó a sentir que las editoriales “le robaban a mano armada”. “Cómo en 1400 palabras libres, en el blog”, mandó a cagar” a importantes editoriales y periódicos. Cómo decidió montárselo sin intermediarios. Tenía un objetivo secreto: “demostrar que la famosa crisis de la industria no es económica, es moral, codiciosa”. La idea era hacer una revista imposible Orsai, autofinanciada, sin publicidad. Hernán cuenta la imprevisible fiebre de Orsai. Cómo los propios lectores compraron en masa la revista de papel, a pesar de que está disponible en PDF gratis un mes después. Cuenta cómo la comunidad de Orsai se encargó de distribuirla por el mundo, sin comisiones. Y Hernán explica cómo Orsai dejó de ser un blog, una revista, una editorial. Pasó a ser un proyecto de los lectores. El último sueño-delirio conseguido: abrir un bar en Buenos Aires, un “lugar de encuentro de los lectores”, financiado más o menos con dinero de los lectores (crowd funding). Orsai no vende celulosa o cerveza. Vende contenidos, sueños compartidos, espacios de diálogo.

Si Julio Cortázar estuviera vivo no habría escrito Instrucciones para llorar. Habría llorado de alegría subiendo este vídeo a You Tube. Le habría puesto un título, Cómo matar al intermediario. Lo habría compartido en redes. Cortázar se habría emocionado con las frases de Hernán: “Las decisiones culturales empiezan a estar en nuestras manos”, “la industria de la lectura somos los lectores y los autores, y nadie más”, “la otra industria, la que le teme a los cambios, la que pretende hacer creer que internet es un lastre, se está muriendo, y la vamos a ver morir”, “la cultura tiene que ser libre y tiene que ser gratuita”. El intermediario sobra.

Hace un tiempo publiqué un reportaje titulado Mp3 contra el imperio del plástico. El texto más copiado-pirateado de mi carrera. Hablaba de una discográfica (la brasileña Trama) que incentivaba las descargas gratuitas de MP3. Una discográfica que y comerciaba con música. Una empresa que luchaba contra toda una industria especializada en vender plástico. O celulosa (editoriales). ¿Cómo la vieja industria intenta imponer leyes como la SOPA o la Ley Sinde Wert sin entender que el modelo de producción / distribución cultural ha cambiado? ¿Pero no ven que o se reciclan o están de más en este mundo?  Porque no hacen falta discográficas si los músicos distribuyen y comparten su música gracias a Soundcloud. Sobran los planificadores urbanos si la sociedad en red utiliza los espacios vacíos y los transforma en plazas participativas de código abierto, como el Campo de la Cebada de Madrid. Sobran los intermediarios políticos si el pueblo en red escribe una nueva constitución, como está haciendo el 15M. Sobran las recetas tecnológicas verticales si un campesino de Estados Unidos construye un tractor low cost con ayuda de los internautas y cuelga los planos en Internet con licencia abierta en Open Source Ecology blog.

El coro reaccionario que llama “perroflautas” a los participantes de los movimientos 15M o Occupy Wall Street no ha entendido nada. No comprendió que las Revoluciones 2.0 del siglo XXI tienen una reivindicación clara: eliminar el intermediario. Acabar con el intermediario cultural, político, mediático y productivo.