Capeando la crisis Capeando la crisis

De cómo vivir sin dinero o con muy poco

Entradas etiquetadas como ‘tirar’

Próximo Repair Café en Madrid: Reutilización creativa de libros

El próximo viernes, 25 de noviembre, se celebrará otro Repair Café en Madrid. Los Repair Café son  encuentros informales para reparar objetos de uso cotidiano, aprender a mirarlos de otra manera y a ver en ellos un nuevo valor.

Los vecinos reparan ellos mismos sus artefactos rotos, con ayuda de personas expertas, en un entorno agradable, siempre acompañados de un café.

repair-cafe

La idea es revisar l o que hace la sociedad enfocada al consumo. Dejar de comprar y tirar y contemplar la posibilidad de reparar, organizar encuentros y fomentar una comunidad de aprendizaje en torno a los objetos, su funcionamiento, sus componentes y sus nuevas posibilidades.

La Fundación Repair Café tiene como objeto volver a introducir la reparación en la sociedad local de una manera moderna, mantener y difundir los conocimientos sobre reparación y fomentar la cohesión social estableciendo contacto entre vecinos.

El Repair Café de Madrid se ubica en Medialab- Prado, coordinado por el grupo de trabajo TimeLab y por el proyecto de investigación Escala Digital, y hace uso de los recursos y herramientas disponibles en el centro.

El Repair Café del viernes se dedicará a la reutilización creativa de libros en La Fontanería con Antonela Broglia, Territorio Moyano, Aida Books & More y cocinando e books.

Solo hay 10 plazas. Para reservar, escribe a timelabmadrid@adbdt.org

 

Hecho para tirar

“Todos hemos sufrido la experiencia, unos con la lavadora, otros con el televisor o el ordenador, de tener aparatos y equipos que se averían tras el fallo de un elemento. Por lo tanto, todos, en un momento u otro, nos hemos enfrentado, aunque a veces sin saberlo, al fenómeno de la obsolescencia programada. Y si bien esta práctica ya es desagradable y costosa para el consumidor, resulta un desastre para el ecosistema”.

Sin embargo, para el gran público, aunque esta experiencia resulta familiar, la palabra obsolescencia, y su verdadero sentido, sigue siendo desconocida. ¿De qué se trata exactamente? ¿Cuál es su origen, su historia y su importancia? ¿Cuáles son sus límites y sus consecuencias? ¿Qué soluciones podemos proponer para ponerle remedio?

El libro Hecho para tirar. La irracionalidad de la obsolescencia programada, de Serge Latouche, que publicó hace dos años la editorial Octaedro, pretende dar respuesta a todas estas cuestiones y explicar qué es la obsolescencia programada.

hecho para tirar 2

El autor combate y denuncia, por tanto critica y analiza –según la reseña de la revista Etcétera-,  la sociedad de consumo y de crecimiento ilimitado de mercancías y beneficios que nos arrastra irremisiblemente al colapso.

Latouche, desarrolla la historia de la obsolescencia programada, como opción creada específicamente por el capital por y para sus intereses económicos. Indaga en sus orígenes, a partir de finales del siglo XIX y durante el XX hasta la actualidad. Y lo ilustra con ejemplos, como los esfuerzos empresariales para acortar el funcionamiento de las bombillas y que no duren más de 1.500 horas; o que las irrompibles medias de nylon se hagan continuas carreras; pasando por la industria del automóvil y como una caja de cambios no debe durar mucho más de 250.000 Km.

Pero también en la industria alimentaria, donde los productos adulterados tienen fecha de caducidad y, más veces de las que suponemos, toneladas de productos alimenticios son destruidos masivamente para subir los precios y continuar con la también ilimitada carestía de la vida.

La obsolescencia programada responde a unos determinados intereses del capital, es el resultado de investigaciones y trabajos específicos que determinan y garantizan con máxima eficacia que la mercancía producida mediante el trabajo humano sea hecha para tirar en un tiempo relativamente  corto, dice el autor.

“Preguntarse por los límites de la obsolescencia programada es lo mismo que preguntarse por los límites del sistema capitalista. Quien crea que un crecimiento infinito es compatible con un planeta finito está loco o es un economista”, señala  Serge Latouche.