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Un ahorro de 215 euros al año en la compra colectiva de telefonía e internet de OCU

La compañía MásMóvil ha sido la ganadora de la III Compra Colectiva de Telecomunicaciones organizada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), tras  haber ofrecido las mejores condiciones de todas empresas telefónicas que han participado en esta iniciativa, a la que se han apuntado ya más de 18.300 personas.

La oferta  de MásMóvil permite añadir un 8% de descuento a cualquiera de sus tarifas y supondrá un ahorro de hasta 215 € al año para los usuarios que ya se han inscrito en esta iniciativa y para aquellos que lo hagan hasta el próximo 30 de agosto, de forma gratuita y sin compromiso.

Con esta nueva compra colectiva, OCU pretende ofrecer a los usuarios la posibilidad de acceder a tarifas más ventajosas en sus servicios de telefonía e internet, teniendo en cuenta que los precios en este sector se han incrementado fuertemente en los últimos cuatro años y que muchos consumidores están sufriendo elevadas tarifas con servicios que ni siquiera necesitan.

Como ventaja añadida, las condiciones contractuales de las tarifas ofrecidas a través de esta compra colectiva están revisadas por el departamento jurídico de OCU, con el fin de que evitar que se incluyan cláusulas abusivas desfavorables para el consumidor.

Como novedad en esta compra colectiva, la Organización de Consumidores ha preguntado a los usuarios sobre lo que no quieren ver reflejado en su tarifa de telefonía o internet. Según los resultados de la encuesta, los consumidores critican algunas prácticas continuas de las compañías que van más allá del precio como las subidas de precio unilaterales, los costes ocultos en el precio y el aumento de servicios a pesar de no hacerlo solicitado expresamente.

La oferta elegida por la compra colectiva de OCU no incluye ninguna de estas prácticas, ya que MásMóvil ha garantizado que no habrá costes ocultos y se ha comprometido a mantener estas tarifas de forma indefinida y sin variaciones en la cuota mensual.

El objetivo de las compras colectivas es facilitar el ahorro a todos los consumidores inscritos. Hasta la fecha, han participado más de 1,1 millón de consumidores españoles en el movimiento de las compras colectivas de OCU, en gastos tan habituales y básicos como la energía, la telefonía o los carburantes.

 

 

La OCU lanza la III compra colectiva de telecomunicaciones

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), ha lanzado la tercera edición de compra colectiva de telecomunicaciones, www.quieropagarmenos.org, a la que ha invitado a participar a todas las compañías telefónicas que ofrecen servicios fijos y móviles para que presenten la mejor tarifa posible para los inscritos.

 

OCU calcula que los consumidores podrán conseguir con esta compra colectiva un ahorro medio de hasta 171 euros al año en internet, fijo, móvil y televisión, según datos de anteriores ediciones.

Los interesados pueden inscribirse hasta el próximo 30 de agosto, de forma gratuita y sin compromiso. Cuantos más consumidores se inscriban, más posibilidades de negociación y mayores serán las posibilidades de ahorro para los usuarios, afirma la organización.

OCU comunicará qué tarifas han resultado ganadoras a partir del mes de junio a todos los inscritos con una valoración del ahorro que obtendrán si las aceptan. Si el usuario lo desea, podrá también elegir entre cualquiera de las otras tarifas disponibles o conservar su tarifa actual, todo sin ningún coste para el consumidor.

Además del ahorro económico, la compra colectiva de telecomunicaciones supone también un ahorro de tiempo y esfuerzo para el usuario en la contratación.

Las condiciones contractuales de las tarifas ofrecidas a través de esta compra colectiva están revisadas por el departamento jurídico de OCU, con el fin de que evitar que se incluyan cláusulas abusivas para el consumidor.

El objetivo de las compras colectivas es facilitar el ahorro a todos los consumidores inscritos. Hasta la fecha, han participado más de 1,1 millón de consumidores españoles en el movimiento de las compras colectivas, en gastos tan habituales y básicos como la energía, la telefonía o los carburantes.

Diez consejos para ir de rebajas y no morir en el intento

A principios de enero se juntan los Reyes, las devoluciones y las rebajas. Para no morir en el intento, La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)  recomienda a los consumidores consultar su particular decálogo de rebajas. Diez recomendaciones que todo el mundo debería tener en cuenta antes de salir de compras para no consumir más de lo necesario, aprovechar los buenos precios y no renunciar a ningún derecho.

 

EFE.

OCU recuerda que para sacarle partido a las rebajas el consumidor debe:

  1. Hacer listas de lo que se necesita. Pensar lo que nos hace falta antes de salir de tiendas es una buena manera de evitar compras impulsivas.
  2. Saber que la normativa indica que los productos deben haber formado parte de la oferta habitual del establecimiento durante al menos un mes y que su calidad no puede ser diferente a la que tenían antes de estar rebajados
  3. Comprobar que los objetos rebajados mantienen su precio original junto al rebajado, o bien que se indica de forma clara el porcentaje del descuento.
  4. Saber que, aunque en algunos comercios se establecen unas condiciones especiales para las compras en periodo de rebajas (sobre las devoluciones, la aceptación del pago con tarjeta, etc.) esto está permitido, pero que esas condiciones deben estar claramente indicadas y en un lugar visible para el consumidor.
  5. Conservar el tique o factura simplificada de las compras. No se debe olvidar nunca que, si pierde el tique, con él pierde también el derecho a cambiar, devolver o reclamar tras la compra.
  6. Conocer que el servicio postventa y la aplicación de la garantía son iguales durante las rebajas o fuera de ese periodo.
  7. Tener claro que, ante cualquier problema durante las rebajas, se debe actuar igual que en cualquier otro momento. En el periodo de rebajas se recortan los precios, pero nunca los derechos que se tienen como consumidor.
  8. El buen comprador de rebajas no se resigna. Si no consigue llegar a un acuerdo amistoso, se debe solicitar la hoja de reclamaciones y plasmar la queja en ella. Es obligatorio que todos los establecimientos cuenten con hojas de reclamaciones a disposición de sus clientes.
  9. En lo posible, elegir establecimientos adheridos al sistema arbitral de consumo, que ofrecen más garantías al consumidor (en caso de desacuerdo se prestarán a resolver sus diferencias con el cliente de una manera rápida y gratuita)
  10. Y si el problema persiste, nunca callar y conformarse, se debe reclamar.

OCU lanza la III Compra Colectiva de Carburante y reanuda su campaña “Quiero pagar menos luz”

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) acaba de lanzar la III Compra colectiva de carburante y ha reanudado la campaña “Quiero pagar menos luz”.

Cualquier persona puede registrarse para beneficiarse de los descuentos que se obtengan en esta tercera edición, a través de www.quieropagarmenosgasolina.org.  Hay que dejar los datos, el combustible que se utiliza y la organización se encarga de encontrar la mejor oferta. En las pasadas I y II ediciones de esta compra colectiva, 300.000 personas se sumaron a la iniciativa para ahorrar en gasolina.

En España a pesar de la liberalización del mercado de la distribución, las diferencias de precio entre estaciones de carburantes no permiten ahorros significativos para los consumidores.

La OCU lo ha denunciado en reiteradas ocasiones así como también las diferentes velocidades a la hora de revisar los precios de los carburantes según suba o baje el precio del petróleo. La traslación al precio es prácticamente inmediata ante las subidas del precio del barril, mientras que los consumidores tienen que esperar para notar las bajadas en el surtidor cuando se abarata el precio del petróleo.

Esta situación contrasta con lo que ocurre en Europa donde sí que hay competencia. Por eso OCU demanda al Gobierno y a los organismos reguladores, medidas estructurales eficaces para conseguir una competencia real en este mercado.

En la actualidad el mercado español se divide entre muy pocos operadores en el territorio nacional y son muy escasos los ejemplos de operadores pequeños. Por la escasa competencia existente, ha comenzado esta III Compra Colectiva para que los consumidores unan sus fuerzas en conseguir descuentos y ventajas competitivas que les ayuden a ahorrar en su presupuesto de carburante.

La página para inscribirse es www.quieropagarmenosgasolina.org. El funcionamiento es el mismo que en las ediciones anteriores, y OCU negociará directamente con las compañías interesadas en nombre de los consumidores inscritos. Se consigue un ahorro seguro de 7 céntimos por litro de carburante.

Por otro lado, la organización también ha reanudado su campaña “Quiero pagar menos luz”, que pretende reivindicar mejoras en la posición de los consumidores en el mercado eléctrico, ya que considera que la falta de claridad y transparencia es una constante.

Durante los últimos tres años, más de 600.000 familias han participado en el movimiento Quieropagarmenosluz, mediante el cual la OCU ha logrado descuentos medios de 150 euros al año en la factura eléctrica.

El mercado de la electricidad, no obstante, es opaco, cerrado e insuficiente para las necesidades de los consumidores, por eso, la organización de consumidores pide un cambio más necesario que nunca y se ha dirigido a los consumidores para que sean ellos quienes señalen sus prioridades.

Los usuarios consultados han destacado 5 prioridades:

– Perseguir prácticas comerciales abusivas (17%)

– Auditoría del sistema eléctrico (15%)

– Promover un mercado más competitivo (13%)

– Establecer una tarifa social y medidas dirigidas a luchar contra la pobreza energética (11%)

– Modificar las normas de autoconsumo (11%)

 La OCU ha realizado en esta ocasión un estudio de los diferentes cargos que se ocultan en la factura de los consumidores y sus conclusiones apuntan a la necesidad de que se lleve a cabo una auditoría del sistema eléctrico.

La OCU pone en marcha la II compra colectiva de carburante

España sigue estando entre los países con los precios de carburante antes de impuestos más altos de Europa, somos el tercer país europeo con la gasolina 95 más cara y el quinto con el precio diésel más elevado. Los hogares españoles gastan de media unos 1.300€ anuales en combustible.

Todas estas son razones que han llevado a la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) a poner en marcha la II Compra colectiva de carburante para que, unidos como en otras compras colectivas que permitieron conseguir interesantes ahorros, se puedan lograr mejores precios al llenar el depósito y reclamar un mercado más justo y transparente.

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Como en la compra colectiva anterior, se pueden conseguir precios más asequibles y un sustancial ahorro en cada repostaje. Miles de consumidores que participaron en la I Compra colectiva de carburante han conseguido un ahorro medio de 75€* al año en combustible.

Quienes se apunten a esta acción,  estarán apoyando el movimiento por una mayor transparencia de los ajustes de los precios y un mercado más competitivo, recibirán consejos para optimizar el consumo mediante un buen mantenimiento y técnicas de conducción eficiente y podrán  acceder a los comparadores de OCU para encontrar la gasolinera más barata de la zona y ahorrar en otros gastos relacionados con el vehículo.

La campaña está abierta hasta el 19 de junio.

Consumo colaborativo: ¿colaboración o negocio?

¿Colaboración o negocio? Consumo colaborativo: del valor para los usuarios a una sociedad con valores es el título del informe que acaba de presentar la Organización de Consumidores y Usuarios, que concluye que las plataformas de consumo colaborativo P2P son eficientes y útiles para sus usuarios, pero tan solo una minoría de ellas se plantea como misión transformar la sociedad hacia una economía con valores.

Para unos, el consumo colaborativo es una poderosa herramienta de transformación social, para otros solo una amenaza que introduce competencia desleal y distorsiona el mercado de trabajo. Lo que parece claro es que se trata de una nueva forma de entender el consumo.

Los  usuarios tienen claro que el consumo colaborativo crea valor para ellos, es útil y responde a sus expectativas. Los pocos conflictos que mencionan los encuestados confirman la idea de que en general es un entorno seguro.

Conscientes de su relevancia, OCU y las organizaciones de Bélgica, Italia y Portugal pusieron en marcha a principios de 2015 una extensa investigación. Los resultados hablan de utilidad y eficiencia, pero también reflejan que son necesarias mejoras desde el punto de vista legal y de protección a los consumidores.

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El informe identifica 70 webs de 55 plataformas diferentes que operan en los cuatro países y que son una buena muestra de sectores como el alquiler de alojamientos P2P, el carpooling, el crowdfunding, o los huertos urbanos. El estudio incluye una encuesta con más de 8.670 respuestas, una evaluación legal y social de las plataformas y un cuestionario a las plataformas sobre su funcionamiento.

Por otro lado, el estudio legal pone de manifiesto que convendría definir mejor la responsabilidad de las plataformas respecto a las transacciones que se cierran a través de ellas, mejorar la información, conseguir que la distinción entre proveedores profesionales y particulares resulte clara para los usuarios y mejorar los sistemas de resolución de conflictos.

Todos los modelos de plataformas que existen son útiles para los usuarios, pero solo una pequeña parte de las plataformas se plantea como misión la mejora social de la comunidad.

10 propuestas de mejora

1) Trabajar para crear un entorno seguro en que los usuarios puedan interaccionar.

2) Establecer reglas de uso fáciles de comprender y muy visibles para los usuarios. Toda la información legal y las condiciones de uso deben indicarse en la lengua o lenguas del país en el que operan.

3) Comprobar que los proveedores disponen ya de los seguros adecuados para la actividad que ofrecen o bien proporcionar una cobertura adecuada. Por ejemplo, las plataformas que se dedican a transporte (alquiler de coches entre particulares, por ejemplo) deben asegurarse de que los conductores disponen de un seguro apropiado y las dedicadas al alojamiento deberían proporcionar un seguro que cubra los daños a la propiedad.

4) Informar a todos sus usuarios, tanto a los que actúan como consumidores como los que asumen el papel de prosumidores, de la legislación que se les aplica, según el país y el sector en el que operen. Esta información debe estar visible y redactada con claridad.

5) Aclarar y mejorar la protección al consumidor: con demasiada frecuencia, los consumidores no reciben suficiente información (a veces, ninguna) sobre la plataforma que están usando, la actividad en la que participan y sus derechos básicos.

6) Teniendo en cuenta que la legislación que se aplica a cada transacción depende de si el proveedor es una empresa o un particular, las plataformas deberían desarrollar los filtros adecuados para que los consumidores tengan siempre claro el estatus legal del proveedor.

7) Desarrollar sistemas de reputación virtual fiables, que incluyan mecanismos como los comentarios cruzados y la verificación de identidad de los usuarios.

8) Desarrollar y poner en práctica mecanismos de reclamación adecuados, que permitan un buen seguimiento de la reclamación y guarden un registro de la solución acordada entre las partes.

9) Sería beneficioso para el conjunto de la economía colaborativa que las plataformas fueran más transparentes y rindieran cuentas de su impacto económico, social y medioambiental.

10) Realizar mayores esfuerzos para medir el triple impacto de sus actividades en los aspectos económico, social y medioambiental.

10 peticiones a legisladores y administraciones

  1. Las autoridades deben asegurar la unidad del mercado entre las diferentes regiones y países introduciendo un marco común europeo para proteger a los usuarios.
  2. Promover un entorno competitivo para evitar la creación de oligopolios y monopolios en el consumo colaborativo.
  3. Aclarar las funciones y las responsabilidades de las plataformas.
  4. Los legisladores deben definir los parámetros que distinguen a una actividad profesional de una actividad privada.
  5. El consumo colaborativo no debe ser asfixiado por un exceso de regulación.
  6. Los legisladores deben reconocer al “prosumidor” como un nuevo actor económico y definir reglas simples que delimiten las obligaciones tributarias y administrativas para los ciudadanos que ofrecen un servicio no profesional de forma ocasional. No hay ninguna razón para prohibir tales actividades.
  7. Un buen cumplimiento de las obligaciones fiscales para contrarrestar la competencia desleal y por su contribución positiva a la sociedad. En particular, dado que los puestos de trabajo estables son cada vez más escasos y que los prosumidores  pueden generar microingresos mediante los servicios que prestan.
  8. Los gobiernos deben supervisar y evaluar el triple impacto (económico, social y ambiental) del consumo colaborativo en la sociedad.
  9. Los legisladores deben garantizar el derecho a la innovación tecnológica, incluso si la innovación supone un reto a la forma tradicional de hacer negocios. Debe dar cabida a las mejoras que son posibles gracias a la tecnología.
  10. Y, por último, los gobiernos deben garantizar el cumplimiento de las obligaciones legales que se aplican a todos los participantes en el consumo colaborativo.Informe completo: pincha aquí.

Primera encuesta de satisfacción sobre la economía colaborativa

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) acaba de publicar las conclusiones de la primera encuesta de satisfacción de usuarios de las diversas formas de consumo colaborativo que se realiza en España, un estudio que se ha llevado a cabo a través de las respuestas de más de 2.000 participantes en las que los consumidores han respondido a preguntas sobre las iniciativas de este tipo que conocen y hasta qué punto han quedado satisfechos.

Este estudio forma parte de una gran investigación sobre consumo colaborativo que se publicará íntegra el próximo mes de febrero del 2016.

La primera conclusión es que los consumidores españoles son ampliamente conocedores de las distintas formas de consumo colaborativo, supera el 50 % la cifra de los que dicen haber participado en estas formas de consumo alguna vez en la vida, una cifra que se eleva al 74% si se incluye entre las mismas la compraventa o donación de objetos de segunda mano.

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Por otro lado, aunque se tiende a pensar que todo el consumo colaborativo se desarrolla a través de plataformas en Internet, la participación en este tipo de iniciativas a través de medios offline como conocidos, amigos o colegas es más prevalente de lo que pudiera parecer.

La motivación principal para decantarse por este tipo de opciones es la de ahorrar o ganar dinero, aunque también destaca la de ser la forma que mejor se adapta a sus necesidades.

Los que declaran no haber probado aún ninguna forma de consumo colaborativo, la mayoría no lo ha hecho por simple desconocimiento o falta de ocasión, y solo un 17 % son los que muestran desconfianza y un 12% los que opinan que se trata de iniciativas que o bien son complicadas o bien no garantizan los derechos de los consumidores.

Destaca también el alto grado de satisfacción  de los usuarios tanto con el funcionamiento y prestaciones de las plataformas elegidas, como con la experiencia en su conjunto. Sobresalen los sectores del transporte (70%) y el del mercado de segunda mano (68%). Sería precisamente este alto grado de satisfacción el que explicaría que más de un 69% de los entrevistados afirme que es muy probable que vuelvan a repetir la experiencia.

En cuanto a los problemas, los encuestados señalan que estos son escasos y además de poca gravedad, aunque sí que destaca el hecho que en la mayoría de los casos en los que se dio algún problema en este tipo de iniciativas de economía colaborativa, el afectado no hizo nada para reclamar, siendo pocos los que expresaron su descontento de manera privada y aún menos los que intentaron llegar a un acuerdo con la otra parte.

La OCU reclama una regulación más clara y mecanismos más eficaces de solución de conflictos, no solo con el fin de proteger mejor a los consumidores sino como forma de zanjar criticas interesadas contra un modelo que es útil y satisfactorio.

La OCU hace una encuesta para conocer el alcance de la economía colaborativa

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) pretende saber el alcance del consumo colaborativo en la sociedad española y está realizando una encuesta para comprobar su influencia en los consumidores. El sondeo finaliza el 23 de julio próximo.

Esta asociación considera que la economía colaborativa, en la que el ciudadano se convierte en productor de valor y lo intercambia de manera directa con otros conciudadanos, plantea retos para las propias organizaciones de consumidores. Estas han venido tradicionalmente defendiendo los derechos de los consumidores frente a las empresas y administraciones. “Ahora que la empresa (contraparte) es otro usuario al que encuentra a través de una plataforma el rol de estas asociaciones requiere también una evolución”, señalan en Consumo colaborativo.

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La encuesta se centra en iniciativas de consumo entre particulares (P2P, donde las empresas no están involucradas o son únicamente intermediarias) que generalmente se ponen en contacto a través de plataformas digitales (páginas web/apps), aunque también pueden ser organizadas de otras maneras (offline, a través de familiares/amigos, conocidos,…).

Y forma parte de un estudio independiente que diversas organizaciones de consumidores de Europa (OCU (España), Test Achats (Bélgica), Altro consumo (Italia), Deco Proteste(Portugal)) están llevando a cabo este año.

Los objetivos del estudio son:

a) Definir los límites de lo que se incluye y no se incluye como consumo colaborativo.

b) Ganarse la confianza para que las plataformas compartan sus datos y colaboren en la difusión de las encuestas entre sus usuarios. Y ¿cómo poder comparar o agregar los datos? ¿Número de usuarios registrados? ¿número de usuarios activos en el último mes? ¿número de transacciones completadas?

c) Trabajar en los aspectos económico, social y medioambiental.

En el estudio participan también la Universidad Pontificia de Comillas (Departamento de Comportamiento del consumidor), Universidad Complutense de Madrid (Cibersomosaguas) y la organización sin ánimo de lucro OuiShare (think tank de la economía colaborativa).

Si quieres participar en la encuesta pincha aquí: Encuesta