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"La realidad es simplemente una ilusión, aunque una muy persistente". Albert Einstein

Un suceso paranormal azota a los concursantes de ‘Pasaporte a la Isla’

Lorena, mirando espíritus con desconfianza. (TELECINCO)

Lorena, mirando espíritus con desconfianza. (TELECINCO)

Y he elegido el verbo “azotar” porque en lugar de tomárselo con acojone reaccionaron como si les hubieran dado en el culete con una toalla mojada durante un pizpireto día de piscina.

Resulta que estaban varios de los ilustres concursantes de Pasaporte a la Isla haciendo un descanso en los debates sobre el pensamiento filosófico de Platón que suelen hacer cuando Two Yupa se puso a contar una divertida anécdota sobre la muerte de su padre. Sí, es única amenizando veladas.

Y mientras Two Yupa contaba cómo su padre había muerto y había sido incinerado y cómo en su país se recogen las cenizas de los muertos, la puerta del cuarto de baño se abrió.

Entonces Christian, como si fuera lo más normal del mundo, con un tono aburrido de notario dijo: “…pues se ha abierto la puerta sola…”.

Aquello les escamó. Antes de seguir he de decir que hay que ser un poco especial para venir del más allá a manifestarse abriendo la puerta del cagadero. Si fuera la cocina, pues todavía.

Así que Two Yupa, que es la típica que está en un caserón abandonado una noche de tormenta y oye ruidos detrás de una puerta y va y la abre, dijo: “Si hay alguien ahí que se cierre la puerta“. Y se empezó a cerrar.

Para qué queremos más. Con la presión que ejercían los testículos y los ovarios de los presentes en sus gargantas se podía acuñar moneda.

Y Two Yupa, dale la burra al carro, dijo “Papá, si eres tú, que se cierre la puerta, por favor” (como le dirías tú a tu padre cuando tiene diarrea por la noche y deja la puerta abierta) y ¡LA PUERTA SE CERRÓ!

¿Y cómo reaccionaron? ¿Con miedo?

¡¡NO!!

Reaccionaron como si se hubiera presentado el difunto vivo y coleando y con chorizos y verduras del pueblo para regalar. JA JA JÁS, saltitos de emoción, “qué fuerte, qué fuerte”, “qué guay” y cosas así dijeron.

Meeeeenos Lorena da Sopas, que ponía la misma cara que el niño del Sexto Sentido yendo de excursión con el colegio a un cementerio indio.

Estoy viendo las posibilidades de ésto: un programa híbrido con Íker Jiménez encerrado con ellos. Triunfo asegurado.

Cabe destacar que no es la primera vez que ésto pasa. Hace un par de años en “Acorralados” Regina do Santos decía ver sombras y fantasmas como el que pone la tele y ve anuncios.

Telecinco es muuuuy paranormal.

La audiencia sádica de Pasaporte a la Isla castiga a dos concursantes

Miriam y María José, sorprendidas por el castigo. (TELECINCO)

Miriam y María José, sorprendidas por el castigo. (TELECINCO)

Yo, que crecí en los ochenta viendo pelis supuestamente futuristas (el hecho de que hayamos llegado al momento que supuestamente representaban aquellas pelis me hace sentir súuuuper joven, tanto como los callos de los pies de María Teresa Campos) no me asusto de nada.

En aquellos filmes la tele siempre era muy gore, con programas en los que los concursantes morían y enormemente violentos y carentes de empatía y ética.

Y claro, esos programas los veía una audiencia sin atisbo de humanidad, como el tanga de Falete, que es de otro mundo.

Así que no me ha sorprendido el sadismo de la audiencia de Pasaporte a la Isla, que sólo le ha faltado presentarse en el plató con antorchas y azadas para linchar a algún concursante. Ríete tú de los de Fuenteovejuna cuando se cabrean.

El caso es que María José y Miriam, que han sido repescadas y en consecuencia han estado fuera del concurso han filtrado supuestamente información del exterior. Entre sus compañeros de repente han empezado a comentar cosas que no podían saber si alguien de fuera no se lo hubiera dicho.

Fuera de eso no hay pruebas, claro. Ni una grabación, pero sí dos sospechosas: María José y Miriam. Y aquí, pues a lo auto de fe, joder, para qué leches quieres pruebas. Tenía más oportunidades de salir absuelta una bruja en Salem que estas dos en Pasaporte a la Isla.

Así que el programa preguntó a la audiencia si creía en su inocencia y si debían ser castigadas: EL 90% DE LA AUDIENCIA LAS CONSIDERÓ CULPABLES Y MERECEDORAS DE CASTIGO. 

Y sin haber visto nada, oye.

Y claro, si el vulgo quiere algo, hay que dárselo. En este caso querían que el castigo hiciera palidecer a Christian Grey por bruto y por sado-maso.

Pero como hay unas inoportunas leyes y unos derechos humanos coñazo que lo impiden, pues Pasaporte a la Isla no pudo quemarlas en una pira, así que se limitó a atarlas con una cuerda durante 3 días seguidos.

La verdad, a mí me obligan a estar atada a María José mientras caga y prefiero lo de la hoguera.

 

 

Terribles y abominables declaraciones sexuales en Pasaporte a la Isla

 

Maricarmen, en modo vergüencica. (TELECINCO)

Maricarmen, en modo vergüencica. (TELECINCO)

A ver, que cualquiera puede tener sexo. No, bueno, ojalá.

Me refiero a que sea cual sea tu condición estás en tu derecho de practicar sexo si se deja alguien (bueno, o si no se puede a máquina, pues a mano).

Pero eso no quita que oír a una señora que podría ser tu madre hablando de comerse cosas, de azotes en el culo y de cómo se le ponen los pezones, pues da cosica.

Puedes ir a un granero abandonado con un grupo de amigos y que un tipo los mate a todos con una motosierra y eso traumatiza menos que ver a tus padres en pleno coito. Eso lo sabía Freud y lo sabe Supernanny.

Así que ha sido duro oír a Maricarmen en Pasaporte a la Isla hablar de sus tórridos devenires sexuales, que al parecer las fallas en Valencia las enciende ella frotándose con su marido.

Se me cayó una palomita entre los muslos de mi marido, total, que buscando la palomita…”, decía Maricarmen. “Se la comiste”, añadía un compañero sin que ella negara la mayor.

Por el amor de dios. Madre santísima. Imagina que estás en el cine y te giras y ves a Maricarmen comiéndose el McMorcilla de su contrario. Joder, qué tensión, no sea que se te caiga a ti una palomita y acabes con más babas que la escupidera de un Saloon.

“No, yo no he visto una película porno entera”, reveló Maricarmen. No, mujer, ni tú ni nadie. A trozos nada más. Y nadie sabe aún si al final se casan o no.

Hablando de sus pezones. Dios. Sí, de sus pezones, dijo que cuando se los soba su marido (ay, dios, si es que me lo imagino como moviendo los mandos del horno) se le ponen “como piedras, para machacar almendras”.

Ya lo veo. A esta pareja la llama mañana mismo un productor porno para hacer la versión X de El Cascanueces.

Y por último, ya en el colmo de lo abominable, confesó: “Me gusta que me peguen, sí”. Cachetes, no ladillas. 

Se acabó. Ahora mismo me meto en Google a mirar monasterios. Quiero el celibato.

La polémica inventada del día: la bulimia en Pasaporte a la Isla

Lorena da Sopas, en plan "estoy buena". (TELECINCO)

Lorena da Sopas, en plan “estoy buena”. (TELECINCO)

Los que me conocéis sabéis que soy de repartir leches que parezco la vaca que ríe con incontinencia, pero una cosa es eso y otra es pasarse inventando sentidos a cosas que no son.

Han puesto a Parir a Lorena da Sopas, concursante de Pasaporte a la Isla (patrocinado por la RAE, la NASA y la Universidad de Harvard) porque dijo que “vomitaría todo lo que he comido y volvería a comer“, después de un atracón en el concurso.

Lo dijo porque como la comida se la dan por superar pruebas y son más inútiles que un taladro de goma, pues comen muy poco. Y para un día que pillaban comida lo que quiso decir es que aunque estaba saciada querría poder comer más.

Pero hubo gente en Twitter que pensó y criticó que estuviera fomentando la bulimia. ¡Pero no lo estaba haciendo! Es un tema preocupante, difícil y sobre el que hay que concienciar… ¡Pero no tenía nada que ver!

Me parece injusto linchar a alguien (aun siendo Lorena, que es más insustancial que la leche desnatada) tergiversando lo que dice, sacándolo de contexto o asociándolo con algo con lo que no tiene que ver.

¿A vosotros qué os parece?

El marido de la madre tróspida la “destapona” en Pasaporte a la Isla

Maricarmen y su marido, sonrientes tras revisar la tubería. (TELECINCO)

Maricarmen y su marido, sonrientes tras revisar la tubería. (TELECINCO)

Antes de nada, ojo y cuidado, ésto no es una noticia, es un blog sobre realities en el que se habla de lo que pasa en los mismos con humor. Así que si no te interesa puedes dejar de leer ahora.

Vamos con el trascendental asunto. Los consejos académicos de las más prestigiosas universidades están ya hablando del tema y varias publicaciones científicas se han hecho eco del asunto.

Como sabéis, Maricarmen, la madre tróspida, ha dormido en Pasaporte a la Isla con su marido. Lo de que ha dormido es una forma de hablar. En realidad, la pareja se ha pasado la noche metiendo el tren en el túnel, sacando misil del silo, tocando la zambomba, presentándole el pepino a la ensalada, plantando la hortaliza, dándole de comer al molusco pelusón… en fin, ya me entendéis.

Como Pasaporte a la Isla parece un grupo de autoayuda para personas de avanzada edad que se quieren escandalizar con cosas picaronas, pues Jordi González interrogó a la pareja en la gala.

Lo primero es que el marido de la susodicha, el prodigio sexual, el Lorenzo Lamas de la España profunda, el ejemplo de los señores calvos con barriga, llevaba la misma ropa que la noche anterior, cuando llegó a la finca.

Lo que llevaba nuevo era una sonrisa de oreja a oreja y yo diría que pesaba por lo menos 40 ó  50 gramos menos. La otra que sonreía era Maricarmen, que estaba más lozana que una manzana de cera en un frutero.

Jordi le preguntó a Maricarmen: “¿Qué tal la noche de matraca?” (que sutil, joder, “matraca”) y “¿Te ha insuflado ánimos? (este hombre es un genio de los pseudónimos).

¡¡Y MUY BIEN!!” dijo la mujer, más contenta que en un mercadillo de rebajas. “¡Me ha desataponado!“, añadía, picarona como en una escena de Matrimoniadas.

“Ya lo necesitaba, Jordi, estoy en una nube“, decía, mientras los jovencitos de sus compañeros se reían, como lo haría un muchacho virgen con la cara llena de acné en clase de biología el día que se explican los órganos sexuales.

Y poco más, amigos y amigas, porque sí, el sexo español, cristiano y decente de este matrimonio es lo más emocionante que ha pasado en todo el concurso.

Llega la muerte definitiva de Pasaporte a la Isla

El reality estaba más muerto que un geranio regado con lejía, pero ahora, con los últimos acontecimientos, ha sido linchado, apuñalado, quemado, ahorcado y descuartizado. Muertito del tó.

Han expulsado a María José, una de las madres tróspidas. 

Maricarmen (besando) y María José, con sonrisa picarona, ay omá.

Maricarmen (besando) y María José, con sonrisa picarona, ay omá.

CHAAAAAAAAAAAN CHAAAAAAAAAAAAAAAAN (suenan truenos y una trompeta estridente).

Sí, los compañeros más jóvenes, y a los que no conocen ni en su casa, decidieron nominarlas y entre Maricarmen y María José la audiencia (seis personas más o menos, de un pueblo de Teruel) eligió expulsar a María José.

Es una gran pérdida, porque la mujer daba unas hostias como tapas de alcantarilla, pero de la mejor manera, que es cuando la víctima se lleva el zasca y se queda mirando a los lados porque no sabe de dónde ha venido.

La mujer, en su línea de emocionarse lo mismo que una patata en una noria, se despidió como si en lugar de ser expulsada de un concurso estuviera diciendo adiós al final de un viaje del IMSERSO a Benidorm.

“Me llevo buen recuerdo”, dijo, no sé si porque había comprado una estatuilla de la virgen hecha con conchas de la playa.

Total, que en el concurso se queda Maricarmen, que es más campechana que Juan Carlos I haciendo una barbacoa en calzoncillos. Como premio por no haber sido expulsada le llevaron a su marido, del que habla como si fuera Brad Pitt redivivo.

Y la verdad es que es un señor de los que ya casi no quedan, excepto los domingos a la una en misa, con su camiseta marinera por dentro del pantalón y un cinturón bien amarrado, conteniendo una generosa barriga que demuestra lo bien alimentado que le tienen en casa.

Maricarmen da mucho juego, es verdad, de los únicos organismos vivos que lo dan en esa casa (juraría que hay cosas no vivas concursando, pero no tengo pruebas), pero sin María José…

Cómo distinguir a una macarra: lecciones de Pasaporte a la Isla

María José y Maricarmen, siamesas (TELECINCO).

María José y Maricarmen, siamesas (TELECINCO).

Pasaporte a la Isla es la cagada más grande desde que a una familia de diplodocus les sentaron mal unos helechos y estuvieron una semana con diarrea.

Sí, se une en gloria y fama a ¡Vaya Fauna!, otra gran idea como la de meterse en la bañera llena con tu tostador favorito enchufado.

Pero si de algo sirve para el ojo crítico es para sacar importantes lecciones sobre el comportamiento humano. Freud estaba equivocado, Pavlov se gastó el dinero inútilmente en pienso y campanitas y a Rorschach lo que le pasaba es que se la caía el café sobre los apuntes todos los días.

Sólo con Pasaporte a la Isla desentrañamos los misterios de la psique humana. Bueno, semi humana, porque para entrar a ese concurso hay que tener una parte de animal en un buen porcentaje.

Total, que hoy aprenderemos cómo distinguir a una macarra de alguien que no lo es.

Sí, parece fácil en principio, pero a veces se camuflan entre los demás y no es fácil reconocerlos si no es por un hecho definitorio.

Os cuento una escena vivida en Pasaporte a la Isla y tres respuestas, vosotros me decís:

Estaban Pepi Valladares (sí, la exasistenta de la Pantoja) y las madres tróspidas Maricarmen y María José.

En un momento dado de la conversación, Pepi le dice a Maricarmen (en broma, pero de esas bromas que lo mismo de broma tienen lo que Antonio Lobato de melenas): “No voy a ser tu nuera porque tu hijo no tiene de aquí (gesto de dinero) y yo lo que busco es ésto (gesto de dinero)”.

Como se suponía que era una broma, María José le dice a Mari Carmen: “¡Pero no me digas que la vas a querer de nuera!”.

Entonces Pepi, que estaba sentada, se levanta como si se le hubiera metido por el culo un jalapeño y le dice señalando a MJ: “Oye, ¿tú por qué pones esa mala cara?”.

Y MJ, que es muy de conciliar y de calmar los ánimos, pero también muy de apagar las hogueras con gasolina, le dijo: “No, me refería a que ya eres muy mayor para su Fran”.

Y claro, Pepi ya estaba como Rajoy cuando habla con Esperanza Aguirre, y le dijo señalando con el dedo a MJ: “Ya quisieras tú tenerme a mí como nuera”. La cara de MJ era más bien de que no, que no quisiera.

Las formas de Pepi eran un poco de película de Quinquis de los años ochenta, que sólo le faltó sacar la navaja y llevar chaqueta vaquera forrada con borrequito. “Eso forma parte de mí, el no callarme“, se justificaba Pepi.

Maricarmen, que es más sosegada, le dijo a Pepi: “Tú lo que quieres es meter mierdecilla y no sabes cómo”.

Bien.

La pregunta es: ¿Cuál es más macarra? 

a) Maricarmen

b) María José

c) Pepi Valladares

Telecinco sigue haciendo fichajes que cabrearán a Isabel Pantoja

Una de dos: o Isabel Pantoja está emparentada y/o relacionada con el 95% de los famosos de este país o Telecinco busca adrede a sus conocidos para meterlos en los realities de la tele.

En serio, es que esta cadena ronda a los Pantoja y asociados más de lo que yo rondé la casa de Angelina Jolie, que hasta en su basura registraba.

Reality que hace Telecinco, reality en el que cae alguien del mundillo pantojil. Paquirrín, Chabelita, la niñera de la Chabelita, exnovios de Chabelita… y ahora Pepi Valladares.

Sí, ya sé que oís ese nombre y os quedáis igual que si os digo Fulgencio García, pero resulta que Pepi era la mano derecha de Isabel Pantoja. O sea, su asistente personal.

Uno puede saber cuándo se ha echado a perder en la vida cuando tiene un asistente personal que va siempre detrás de ti a una distancia que le permita olerte los pedos.

Pues oh, casualidad, en Pasaporte a la Isla entró la tal Pepi Valladares como invitada, teóricamente para unos días y ahora resulta, por arte de Telecincagia que se queda como concursante.

¿Y ésto por qué puede cabrear a la tonadillera? Pues porque Pepi ya ha largado de la vida privada de Cantora (que es como el Área 51 del mundo del corazón) en varios programas, incluido un Poli Deluxe, y ahora en Pasaporte a la Isla se puede ir de la lengua que a su lado el que se operó de Kiss va a parecer un pringao.

De los creadores de Chavelita se chiva de tó en Supervivientes llega… La criada que cantaba.

Guerra en Pasaporte a la isla: Las madres tróspidas se hacen mobbing

María José, una de las madres tróspidas de Pasaporte a la Isla, que es a los programas de televisión lo que los feos/as en las discotecas a las seis de la mañana con 20 copas de más (el último recurso), parece buenina pero es más mala que hincharse a micralax y luego meterse en un jacuzzi.

Es como un puñetero Gremlin, adorable en apariencia, pero como lo bañes y le des de comer después de media noche te haces caca encima.

Resulta que María José se aburre y ha encontrado por divertimento putear a Maricarmen, a la que le hace todo tipo de trastadas, lo que le sienta a Maricarmen como beber lejía en copa fina y con rodaja de pepino.

La última fue que estaba Maricarmen lavándose como podía con la manguera (en esa casa la higiene se cita como si fuera Voldemort: “tenemos falta de lo que ya tu sabes”, “te haría falta un poco de la que no debe ser nombrada”) cuando a MJ le pareció divertido cortarle el agua.

Me he quedado a medio lavar“, decía Maricarmen a sus compañeros, cabreada como un jubilado llegando a la playa después de las ocho de la mañana. Esperemos que la mitad a medio lavar fuera de la de arriba.

Ha apagado el agua“, les decía. Sí y ha dejado correr la luz y ha encendido el gas.

Va a despertar lo que llevo dentro“, les dijo, como si fuera el mutante que lleva en la tripa a Kuato.

Mari Carmen, líder de los rebeldes.

Mari Carmen, líder de los rebeldes.

Otra vez se va a llevar mi cuerpo un calentón“, añadió, como Josefina cuando a Napoleón le dio un gatillazo después de los preliminares.

Sí, que Maricarmen es muy de cogerse unos disgustos del quince por una tontería, pero es que mientras ella estaba histérica como una Miss a la que le pregunten por la macroeconomía, MJ se descojonaba del espectáculo.

Cuando el resto de compañeros intentaron consolar a Maricarmen, ella hizo un símil cinematográfico: “Ni que Angelina Jolie yo fuera, que está llorando en la peli y se limpia y luego se ríe“. Hay dos referencias en esa frase. Por un lado, la de Angelina y su capacidad para cambiar de registro y por otro la construcción de la frase tipo Yoda.

“Me está haciendo la vida imposible”, concluía Maricarmen, al más puro estilo mobbing laboral e incluso carcelario. Hay prisiones en Panamá donde cortarle el agua a un compañero se consideraría una cosa fea y muy mal vista.

Peeeeero, al final son inseparables, como así lo reconoció Maricarmen, al afirmar de MJ que va “detrás de ella como un perrillo” y que ella “la perdona”.

Ya veremos cuánto dura.

Las madres de Pasaporte a la Isla en el punto de mira: los jóvenes se las quieren cargar

Si es que no hay nada como ir de sabelotodo sin tener todavía pelo en ciertas partes del cuerpo y que te pongan delante a dos señoras para subestimarlas.

Y claro, al poco tiempo las señoras te dan sopas con hondas y tú ni siquiera sabes qué cojones significa eso de las sopas y las hondas.

Es lo que ha pasado en Pasaporte a la Isla, donde Maricarmen y María José están en el punto de mira de sus compañeros más jóvenes, que piensan que María José es como José Luis Moreno y que tiene la mano metida en el culo de Maricarmen y que la manipula.

Y como son sutiles como limpiarse el culo con una ortiga, pues se lo dijeron a Maricarmen y ésta se puso como un mono con almorranas cagando guindillas.

“Estáis muy equivocados de mí”, dijo Maricarmen, que explicó su estrategia diciendo: “Yo estoy aquí… bueno… así… cuando llegue el bicho a la mata…”. Y en plan Jesucristo se puso a soltar metáforas y parábolas campestres: “Entre col y col siempre hay una lechuga. Nunca irás a un huerto y verás dos coles juntas”.

¿Qué quería decir? Ni puñetera idea.

Y como debió ver a los demás con cara de tener el cerebro a punto de fundirse rebajó el nivel intelectual de su discurso y les indicó: “No hablad de mi por lo bajini, que os pensáis que sois gilipollas porque soy del campo“.

Pero creo que ni por esas. Sus compañeros más jóvenes conocen todos los músculos de su cuerpo y cómo hincharlos o pueden distinguir quince tipos diferentes de ron si se los mezclas con coca-cola, pero de coger sutilezas no son mucho, así que Maricarmen aún se lo dejó más claro: “Yo hago lo que me sale del coño”, dijo y acompañó la declaración tocándose el referido orificio, por si alguno no sabía dónde está.

Mientras, María José se quedaba callada y a la espera. “Va de tontita y de tonta no tiene ni un pelo“, dijeron de ella después sus compañeros de tierna edad.

Y es que MJ es la única que sabe hacer fuego (manda cojones) y no quiere enseñar a nadie, al parecer porque piensa que así será indispensable y no la nominarán.

Pero no: el resto de concursantes tienen más ganas de nominarla que de hacer fuego. A ella y a la señora de las coles.

A mí me da que se van a comer los mocos todos los jovencitos. ¿Sabéis a quién vamos a ver en la isla en año que viene? A MJ o a MC. Al tiempo.