Se juegan la vida en ‘Expedición imposible’

07 febrero 2013

Hola majos y majas, goyescos todos.

Lo de Expedición Imposible pasa de castañooscurocasinegro. Está muy bien y es muy entretenido lo de ver a un famoso pasando las de Caín, pero como diría mi madre cuando me ve comerme cuatro platos de caldero murciano, un día vamos a tener un disgusto.

Pero empecemos por el principio, amigos, que es por donde hay que empezar, que si no las cosas se tuercen y acabas imputado en la trama Gürtel.

No se si lo teníais claro antes, pero después de ver Expedición imposible ya sabréis que Marruecos es un reino. Un reino, con rey. El reino de Marruecos. Marruecos, el reino. Que pesados con que es un reino. Joder, parece que hace las cabeceras del programa Mohammed VI.

Casi me descojono cuando Raquel Sanchez Dameunsilbidito se refirió al “abandono del equipo fucsia“. En ese abandono había la misma voluntariedad que en un sacrificio azteca.

Antes de meterme con la descripción de la carrera he de deciros que no soporto a Rafael Amargo. Es que le va el apellido que ni pintado. Todo el santo día haciéndose el gracioso, que parece que desayuna payaso todos los días.

Voy a iniciar una movilización en Internet para pagar un burofax para decirle que no es gracioso.

En fin.

La carrera se ha metido de lleno en la cordillera del Atlas. ¿No sabéis dónde está? Pues mirad un atlas. JA JA JA JA JA JA.

Mientras el cianuro que me he tomado como castigo a ese chiste hace efecto y no, os sigo contando.

La primera prueba consistía en encontrar en una pequeña población una puerta, que los concursantes debían reconocer por una foto.

¿Sabéis eso de que nadie se acuerda nunca de los niños? Pues una mierda como la torre Eiffel. Los concursantes sí que se acordaron, más que nada para que fueran los pequeños quienes les llevaran hasta la puerta.

Y nada, cada pareja se cogió a unos pocos chavales y a tirar para la puerta. Para cuando llegaron, los pobres niños estaban deseando que ese día hubiera colegio con examen sorpresa de matemáticas.

Los Tróspidos tienen sus diferencias. De hecho, si los pusieras uno al lado del otro no tendrías que encontrar siete, tendrías que encontrar 7 millones de diferencias.

La principal es que Daniel no es muy de ejercicio físico. A ver como os lo explico. El muchacho prefiere dejarse morir en una cuneta que correr para coger al autobús.

Y claro, David se desespera, y le ilumina el camino de la vigorexia con frases como: “no estamos en un programa de relajación”, “vas a la misma velocidad parado que andando”, o “hay diferencia entre un espartano y una maricona“.

Hay diferencia entre un espartano y una maricona. Ahí lo deja, amigos. Reflexionad sobre ello. Mejor no, fijaos en esta imagen y decidme que sois capaces de diferenciar uno de otro.

FOTO-3-maricona-de-fio copiaYo tampoco.

En fin. El caso es que en la siguiente fase, una vez localizada la puerta, debían encontrar a un mulero y después coger un todoterreno que les llevaría hasta una mula con la que debían hacer una ruta.

Os voy a decir una cosa. Tiene que ser complicado salir de Marruecos y que te pregunten en la frontera a que te dedicas y tener que decir que eres mulero. Yo es que preferiría decir que me dedico a la violación sistemática de gallinas.

El caso es que no, no eran de esos muleros, sino gente honrada. Tanto, que ninguno cayó en la tentación de despeñar a su pareja de concursantes por un barranco, como habría hecho yo sin dudarlo un instante.

En Suiza hay dos premios Nobel a la Lectura Comprensiva para los Amargos y las Abradelas, que leyeron las instrucciones y aún así se fueron sin su mulero.

Las peores fueron las Abradelas, que fueron a por el mulero cuando éste se sentía ya como Mofli en un congreso de cazadores.

Eso sí, a Romy no le pesó abandonar al muchacho, pero se puso muy tierna con los animales, así como Félix Rodríguez de la Fuente pero con tendencias zoofílicas. “Si abandonan a los abuelos en las gasolineras, como para no abandonar a los perros”, dijo.

Exijo saber en qué gasolinera reposta esta mujer el coche. Es capaz de llevar diez años echando gasolina en el hogar del jubilado.

Una de las reglas que se ponía para el trayecto en mula era que no se podía correr. No se puede correr. ¿Es una instrucción sencilla? Pues no la entendió ni dios.

Si les hubieran dicho que tenían que transmutar el plomo en oro con una piedra filosofal de fabricación propia lo habrían hecho mejor. Que panda de mastuerzos, oiga.

Todos se pusieron a correr, tirando de las mulas y saliéndose de las sendas para ir acortando camino. ¿Consecuencias?

Casi se mata un cámara. Sí, porque este programa tira de tecnología de la buena y se marcan unos travelings a lomos de mula romera que flipas. Como les vea George Lucas, la próxima de la Guerra de las Galaxias se la hace subido Platero.

Pero eso no fue todo. Amargo de cayó de la mula y se dio una hostia como para dar de comulgar en la catedral de León, Yolanda casi se despeña por un cortado, a Lola le pisó una mula, una Abradela se metió unas rocas por donde la espalda pierde el nombre…

Y todo esto en medio de la nada, sin casco, sin protecciones y con unos guijarros como para hacer figuritas de las pirámides de una pieza y a escala 1:1.

Pero eso no fue lo peor, no. Lola, que lleva una cara de amargada permanente, que parece que está siempre entre estreñida y deshidratada, decidió que no quería llegar última, así que en el último tramo, y ante el acojone de todo el mundo, metió a la mula por un terraplén y si no se mató Marbelys, el cámara, el redactor, el mulero, la mula y los pedruscos del camino fue de puro milagro.

De nada sirvió que Raquel Sánchez Hazsonidoscomodeflautitaconloslabios se desgañitara gritando “más despacio, cuidado, cuidado, más despacio”. Lola para adelante, como las mulas. Ah, no, que la mula era más prudente.

Y encima, la señora, cabreada porque llegó de las últimas, va y abronca a los demás porque han hecho trampas, que las reglas están para cumplirlas, que han corrido.

Afortunadamente todos se pusieron a chotearse de ella, bailando y cantando flamenco. Una actitud por otra parte que denota una gran madurez por parte de sus interlocutores, que tienen la misma inteligencia emocional que la zurraspa de calzoncillo.

La carrerita dejó secuelas. Sobre todo a Rocío Madrid, que dijo que se había escocido montando a la mula, “como después de una noche de pasión”. O esta mujer tiene un novio que hace los cunilingus con lija o usa el lubricante para cocinar o se está acostando con un armadillo.

Y claro, les echaron la bronca. Y con razón. Porque ya hablando en serio, ahí se jugaron la vida varios y en varias ocasiones.

En cualquier caso, los primero fueron los toreros, que son de mentira, no son humanos, en el último programa se arrancan la piel, dejan ver al lagarto que llevan debajo y esclavizan a la humanidad con el dinero del premio. Así que les correspondía elegir, primero si seguían o se clasificaban, y eligieron esto último para descansar, y elegir una pareja para retrasarla en la carrera y eligieron a Felipe y Noelia, en adelante, los reciclados.

La segunda etapa la hicieron en kayak. Pero no la hicieron en un río, no, la hicieron en un escupitajo. Y ahí sí, ahí que no cubría ni por los tobillos, les pusieron casco, chaleco salvavidas y un poco más y les dan palas desfibriladoras y los santos óleos por si acaso.

Era un despelote verlos allí preparados como para bajar las cataratas del Iguazú a pecho lobo y los lugareños en la orilla viéndoles pasar mientras flipaban preguntándose quiénes serían aquellos cretinos.

La clasificación quedó así:

1.- Triunfitos.

2.- Reciclados.

3.- Tróspidos.

4.- Amargos.

5.- Famas.

6.- Abradelas.

¿Y qué significaba eso? Que las Abradelas se iban a la calle. o no.

Por lo pronto, cada pareja pasó esa noche con una familia local, alojados en su hogar. Detalles del asunto:

Rafael Amargo haciendo el gilipollas ante la estupefacción de sus anfitriones.

Alex Casademunt destacando sus conocimientos culturales y diciéndole a un musulmán que venía de España “palmitas y jamón”. Sí, la carne de cerdo cruda, todo un atractivo para los musulmanes.

El mismo Alex haciéndose un revival de OT y enseñando a cantar a un lugareño, con erótico resultado.

El dueño de una de las casas prohibiendo a Marbelys quitarse la chaqueta para que no se le vieran las domingas que tiene como sandías madurando.

Las Abradelas hablando de los pedos que se tiran por culpa de la comida especiada (¿recordáis la última ola de calor sahariano que azotó la península? Pues fueron ellas).

Ellas mismas haciendo la conga con una pobre mujer que no sabía dónde meterse.

Para acabar, Raquel Sánchez Loquehaceeltrencuandollegaalaestaciónperomasbajito les entregó un sobre. En él ponía que podrían volver a la carrera si sus compañeros así lo decidían.

Lo sabremos la semana que viene.

NOTA: El día 11, o sea, el lunes, comienza GH.

¡¡Recordad que lo seguimos en directo EL OJO DE GRAN HERMANO!!

Telecinco y Antena 3, a la gresca por los famosos y los saltos de trampolín

05 febrero 2013

Veréis, a mi me toca mucho mis pequeñas cabecitas de jíbaro que Antena 3 y Telecinco, Telecinco y Antena 3 estén todo el santísimo día dándose por el asterisco la una a la otra.

Y es que está chachi que cada uno quiera ganar audiencia. Es chupi que busquen llevarse el liderato. Es guay que quieran ser mejores. Es una putada del copón que lo paguemos nosotros.

Como bien sabéis Antena 3 se compró (hay supermercados tipo DIA con estanterías llenas de programas) un formato en el que un puñado de famosos sin miedo a romperse la crisma contra el agua se entrenan en saltos de trampolín, llamado Splash.

Sí, como Tu cara me suena o Mira quién baila, pero con hostias como panes de hogaza y caídas como de cadáver arrojado al mar.

Inmediatamente después de que lo comprara Antena 3 (al menos así trascendió) en Telecinco les dio un “si culo veo culo quiero” y se compraron en el Ahorramás un formato llamado Famosos en Peligro, que oh, casualidad, contiene una prueba de famosos aprendiendo a saltar.

Y ahí están, amigos, a la caza del famoso, fichando, ofertando, tentando… Joder, son como la puta madrastra de Blancanieves.

Aunque ya os digo que no van a coincidir mucho. En Antena 3 querrán ir de guays y de majetes para toda la familia y cogerán famosos limpios como lo está el sol. O sea, como en Tu cara me suena. Gente que caiga bien, sin polémicas, sin palabrotas, sin sal, ñoños como para dar grima…

Y en Telecinco cogerán todo lo contrario, reciclados de otros realities, macizas que luzcan teta debajo del bañador, algún espécimen gordo para recrear el hundimiento del Titanic a lo bruto, más reciclados de otros realities, colaboradores de la cadena y hasta Olvido Hormigos (la concejal de los Yébenes del vídeo erótico), que no sé qué pinta ahí la mujer.

NOTA ACTUALIZACIÓN: Según FormulaTV, éstos son por el momento: Lydia Lozano, Sonia Ferrer, Raquel Mosquera, Álvaro Muñoz Escassi, Natalia Millán, Tamara Gorro, Soraya Arnelas y Eduardo Gómez.

Por supuesto, el que pega primero pega dos veces, así que las dos cadenas están corriendo como mula con tábano bajo el rabo para ser los primeros en estrenar.

Como España no es el paraíso del salto de trampolín, como no sea el de la tía Genara en la alberca del pueblo, unos van a grabar en Madrid (A3) y los otros en Canarias (T5).

¿Sacaremos algo en claro de todo eso?

Nosotros no, pero los clubes de salto registrarán un subidón de alumnos en poco tiempo. En 20 años, tenemos un Nadal del salto de trampolín.

Que afición vamos a tener, oye.

Telecinco y La Voz para niños: cómo crear clientela al psicólogo

03 febrero 2013

Yo no encuentro otra explicación: Telecinco quiere diversificar el negocio y ha decido montar una cadena de gabinetes de psicología.

Pero como en Telecinco no dan puntada sin hilo, han decidido hacerse los clientes antes y montar luego las clínicas.

¿Y cómo lo van a hacer? Pues con La Voz para niños.

Viva y Bravo.

Sí, quieren exponer a niños de entre 9 y 14 años a unas audiciones en las que es posible que nadie les coja. En las que es posible que ninguno de los famosos de los sillones se gire.

¿Y qué pensará el jovencito de nueve años cuando eso pase? Pensará “debo esforzarme más, no pasa nada, es sólo un juego, es tele, es un show, a veces se gana a veces se pierde, me voy a casa contento a ver las Monster High”.

Pues no, amigos, pondrán cara de perrillo abandonado y se irán con sus pequeños corazoncitos rotos y a partir de ese momento comenzarán una carrera delictiva que acabará por convertirles en unos supervillanos con ganas de dominar el mundo.

¿Y los coaches? Amos, pues no les daba reparos a los de La Voz decirle a los concursantes que se iban a su casa y tenían todos pelitos ahí mismo, como para decírselo a pequeños e inocentes criaturitas.

A estas alturas os habréis dado cuenta de que soy muy fan de los niños prodigio. A los padres de esos niños deberían hacerles unos diplomas de esos de “Al mejor padre del mundo”.

Es verdad, estoy exagerando. Sólo hay que ver que hay muchos ejemplos de niños en el mundo del arte que han acabado fenomenal, como Joselito, Pancho, Lindsay Lohan…

En fin, que me parece un auténtico cagarro hacer una versión infantil de La Voz. Ea, ya lo he dicho.

Descubren en competición que una concursante de ‘Expedición Imposible’ está embarazada

31 enero 2013

Los que habéis sido padres sabéis que lo primero que te dicen cuando te haces la prueba de la rana y da positivo es que procures irte al desierto a 45 grados centígrados a andar decenas de kilómetros, a subir dunas, a someterte a un gran estrés y a deshidratarte con una buena diarrea.

Sí, es lo ideal, más que nada, porque si el cigoto aguanta eso no das a luz a un niño, das a luz a un puto marine con la equipación, el armamento y las chapas colgando del cuello.

Pero no adelantemos acontecimientos. Es mejor que Contecimientos llegue cuando tenga que llegar.

La cosa es que Expedición Imposible comenzó esta semana donde lo habían dejado la anterior, la misma noche en que se acabaron los dos primeros días de pruebas.

Hay que decir que Raquel Sanchez Silva tiene glamour como para montar un banco de donación. ¿Pues no seguía mona ella mientras presentaba con la mosca rondándole la cabeza como si fuera un mojoncillo?

¿Pues no se estaba la jodía poniendo ciega a té que cuenco acabaron de rodar estuvo una semana entera namás que meando que por el chorrillo que montó en el suelo apareció remando un explorador del siglo XIX en busca de las fuentes del Nilo?

El caso es que para la primera parte de la primera etapa del segundo programa de Expedición imposible dividieron a los concursantes por equipos.

Debían pedir como en patio del cole los Tróspidos y las Famas, por ser los primeros y segundos de la etapa anterior, de tal forma que la pareja que ellos eligieran sería a su vez la encargada de escoger a otra pareja.

La cosa quedó así:

FAMAS: COLOR AZUL                TRÓSPIDOS: COLOR BLANCO
Toreros                                                  Potatos
Abradelas                                             Triunfitos
Mosqueras                                           Modelos

El caso es que como podéis ver en el gráfico interactivo de última tecnología de arriba, las Abradelas tuvieron que elegir entre las Mosqueras y las Modelos.

Uf.

Sí, la cosa era esta: ¿Elijo a las pavas estas rubio bilis que me caen como el culo y las odio como para ponerles una tienda de velas negras o elijo a las Modelos que sé que van a ser útiles como el iceberg que hundió el Titanic?

Pues ojo, son pécoras, pero no gilipollas, y del dirham es el dirham, y como habían visto a Mosquera haciendo ESPRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN por medio del desierto como si fuera Superman haciendo footing con una guindilla en el ojete, decidieron que era mejor elegir a las Mosqueras.

Y claro, Leti y Mosquera se lo tomaron a bien, porque con esa decisión estaban diciendo que las consideraban aliadas válidas. ¿Cómo? Ah, no, me informa mi corresponsal en el locutorio de la esquina que no, que una mierda como el cuello de un camello, que encima las Mosqueras de lo tomaron a mal. Sí, se mosque-aron.

SHIIIICHIIIIIIIIIIIIIIIIISSSSSSS

Bueno, pues ya he puesto la mano en la vitro encendida como castigo por el chiste anterior y puedo continuar. Con una sola mano, claro.

Y para que se fueran a dormir contentos, resulta que les presentaron a una nueva pareja: Rafael Amargo y su ex, Yolanda Jimenez.

Todo el mundo les recibió con los brazos abiertos. Pero de verdad, ¿eh? Como cuando recibes un pedo que piensas que es solo aire y resulta que no, que tenía lagrimilla y acabas cagándote encima como si hubiera llegado el diluvio diarreal y la plasta cae por los pantalones y sale por el bajo de la pernera y se aleja de ti mientras busca el mar y tus suegros a los que acabas de conocer presencian la escena con tu novia al lado.

Así de bien les acogieron.

Porque claro, después de herniarte durante dos días apetece poco que te traigan a dos nuevos y frescos cual escarcha que además van a competir contra ti.

Al día siguiente, bien tempranito, que no habían puesto aún ni los guijarros del desierto, los Amargos, que es como se llamarán los nuevos, tuvieron que irse a pata 16 km hasta el primer punto de control, con la cosa de que si alguno de sus compañeros les recogía podrían ir en vehículo.

Sí, porque los dos equipos se jugaban en una prueba el poder ir: a) en 4×4 individuales cómodos como el regazo de una madre. b) un camión cómodo como el regazo de Nacho Vidal después de merendar viagra.

¿Y a qué se lo jugaron? Pues a la chirra. No, malpensados, a la chirla no, aunque no dudo que Leti habría ofrecido la suya para tal fin, pero no hizo falta que sacara el gato acostao, porque ya había uno.

Raquel Sánchez Hacesonidosbasedeexhalaraireporlabocaconloslabiosasícomoparadarunbesico dijo que la chirra es parecida al hockey. Sí, amigos, y las amapolas se parecen al trasero de un mono de culo rojo.

Se trata de coger unos palos con una bifurcación al final y arrearle hostias a un trozo de cabra muerta y cosido como si fuera el balón de Sloth el de los goonies. Al parecer, por la demostración que hicieron los lugareños, además hay que dar grititos mientras de juega. O sea, igual de interesante que el fútbol.

(Ya si eso os dejo la dirección de mi casa al final del post para que me la vengáis a quemar cuando os venga bien por haberme metido con el fútbol).

La ejecución del partido fue perfecta. Una sucesión perfecta de hostias como panes de hogaza, quiero decir. Que manera de agredirse, por dios, que eso parecía la locura zopenca, todo el mundo arreando como si no hubiera mañana.

Ese espectáculo lo pones en el Coliseo en la antigua roma y los espectadores acaban traumatizados por lo violento del asunto.

Sin ir más lejos, la forma de vida conocida como Felipe el potato le dio un viaje a una abradela que la sacó del país. Comió cantos rodaos del suelo con deleite de lo rápido que acercó la cara al caer.

Y se puso como en el patio del cole: “lo siento, pero yo no juego”. Le faltó el “hala, ahora me enfado y no respiro y en mi culo rebota y en tuyo explota. Presa”.

David, que es como el Parménides del siglo XXI, dijo que “no hay penes ni vulvas, sólo jugadores“. Con un par.

Cunado Kofi Annan dijo que “la igualdad de las mujeres debe ser un componente central en cualquier intento para resolver los problemas sociales, económicos y políticos”, en realidad quería decir “no hay penes ni vulvas, sólo jugadores“.

Ganó el equipo blanco. ¿Cómo podía ser de otra manera con el Nelson Mandela de David entre sus filas?

Así que su equipo se fue en todo terreno y el otro, en el camión. Un camión, por cierto, de última generación. O sea, que es montarte en él y tú eres la última generación de tu familia. Que me consta que lo usó Noé para ir a la ferretería a por madera.

Por algún motivo que desconocemos, pero que debe estar muy cerca del suicidio, Rocío Madrid decidió hacerles un strip-tease a un grupo de lugareños que había en la zona y que ante la visión de su lozano y bien criado bancal comenzaron a aplaudir entusiasmados.

No es la única que utiliza las cacharras como reclamo. De hecho, le propusieron a Leti que enseñara las domingas al conductor del camión para que fuera más rápido. Seguramente lo decían porque el conductor viera aquello y como si hubiera visto a la niña de la curva con una motosierra, pisara el acelerador intentando huir de semejante visión infernal.

Y es que Leti se quiere ir del Sháhara con un par de souvenirs de esos que se pueden plegar después del uso. Vamos, que se quiere pasar por el afilador todas las dagas del desierto. Que quiere usar el sacapuntas con los lapiceritos marroquíes. Que ve un aborigen y se le pone la castañuela a anunciar la Feria de Abril.

“Lo mejor del Sháhara son los hombres”, dijo.

A todo esto, los tróspidos, en un alarde de generosidad más bien tirando a gilipollesca, decidieron subir en su coche a los Amargos.

En la segunda parte del primer día de la segunda etapa del segundo programa de Expedición Imposible había que buscar en un cercado unas instrucciones.

Lo malo es que en el cercado había cabras como para hacer quesitos del tamaño de África y que en el suelo había basura como para montar una cadena de grandes almacenes de basura. El corte mojonés. Si no está satisfecho con su mojón le devolvemos el dinero.

Y ese fue el fin para las mosqueras.

En el tiempo que estuvieron buscando las instrucciones en unos cercados de dos metros de diámetro a los dinosaurios les había dado tiempo de clonarse ellos solos, de dominar la tierra de nuevo y de extinguirse seis veces seguidas, dejando pasar 60 millones de años entre extinción y extinción.

NOTAS A LA CAMINATA:

Tras encontrar las instrucciones había que caminar a una fortaleza. Apuntes:

- Los toreros son los jodidos padres de Terminator. Pero no del mierda que hacía Arnold Schwarzenegger, no, del que se convertía en una lata pisada cuando le disparabas.

- Mosquera tiene la piel de estar al sol como un langostino a la plancha.

- Lola es una insoportable que debería salir en El Sargento de Hierro gritándole a Marbelys “¡He bebido más cerveza, he meado más sangre, he echado más polvos y he chafado más huevos que todos vosotros juntos, capullos!”.

Y gracias a los Tróspidos, que tienen el corazón tan tierno que serían capaces de darle limosna en un sobre a Bárcenas, los Amargos ganaron el segundo tramo de la segunda parte de la segunda etapa de la segunda emisión de Expedición imposible.

Y unos ganan y otros pierden. Fue el caso de las Mosqueras.

Leticia y Raquel estuvieron una hora y media. Sí, una hora y media, o sea, 90 minutos, buscando un trozo de papel en un cercado. Bien por ellas. Si vuestra vida depende de que Leticia Savater encuentre las llaves en su bolso, daros por jodidos.

Entonces pasó algo muy raro: las echaron.

Allí se presentó Raquel Sánchez Silva para decirles que las echaban, que no las podían esperar y que a la mierda.

Me pareció raro, cortante, sospechoso e injusto. Algo olía mal en esa expulsión y no me refiero a las cabras. ¿No os lo pareció? ¿No fue un poco como una excusa para devolverlas a España sin que tuvieran que ir en la bodega del avión?

No sé.

El caso es que sus compañeros siguieron adelante, esta vez haciendo 30 km en quad.

Peeeeeeeeeeeeeero, como los Amargos habían sido ganadores en la parte anterior tenían dos decisiones que tomar:

1.- Si seguían compitiendo y optaban a llevarse el dirham de oro o si pasaban directamente a la meta y perdían la pasta. Eligieron pasar directamente y “descansar”. ¿Descansar de queeeeeeeeeeeeeeeeeeeé rapaces?

2.- Debían elegir a una pareja que tendría la penalización de tener que andar un kilómetro para coger su quad. Eligieron a las Abradelos, que les habían dicho con mucha inteligencia que ellas pasaban de cogerles en la carretera.

Antes de coger los vehículos, los potatos le dijeron a Raquel Sánchez Romero Carvajal que ellos no continuaban y que ya le dirían por qué.

El paseo en quad fue emocionante. Bueno, a ver, emocionante como cuando te confundes de bote y en lugar de tomarte un puñadito de lacasitos te tomas treinta valiums del tirón y notas cómo el corazón se va parando hasta que te pones morado y te quedas frío.

En el siguiente punto de control les indicaban que debían buscar una parada de taxis en concreto y encontrar uno con un número de licencia determinado para cada uno y que esos taxis les llevarían a su destino.

Eso lo haces en Madrid y te mueres tu, tus hijos, tus nietos y hasta la tía del futuro que trae la Neutrex antes de encontrar el taxi.

El caso es que algunos usaron una triquiñuela legal: si en las instrucciones no ponía que debían ir a pie, podían ir como buenamente pudieran.

Y los primeros en triunfar fueron los triunfitos, al ofrecer Rocío Madrid como ofrensa su tanga sudado de dos días, que a esas alturas podía valer para darle olorcillo a una granja de cerdos.

Cabe destacar también el inglés de Oxford de la muchacha. De Oxford del bar Oxford, digo, porque la oye hablar Shakespeare y te escribe Romeo y Julieta en vietnamita.

También hay que destacar la paciencia infinita del taxista que llevó a las Abradelos, que le chillaron, gritaron, palmearon, zarandearon y metieron prisa. A este tío cuando la palme no le dan 72 vírgenes, le dan 720. Que autocontrol. Es otro y estrella el taxi contra una palmera.

El caso es que la etapa acabó así:

1 y 2: Toreros y Triunfitos. Como entraron a la vez en la alfombra de meta, se llevaron un dirham por pareja.

3: Abradelas.

4: Las in-Famas.

5: Tróspidos.

Y entonces llegó la locura de los abandonos.

Por un lado los potatos, con Mireia diciendo que se retiraba porque… ¡¡ESTABA PREÑADA!! Y dice con su santísimo útero que lo supieron dos días antes de irse al concurso. Claaaaaaaaro, y para qué iban a dejar de ir.

¿Pero a qué programa pensaban que iban? ¿A ‘Con las manos en la masa’?

El caso es que pensaron, así, como de pasada, que lo mismo aquello no era bueno para el embarazo. Como el que se dice “deja de tirar el hilo, que se descose la goma de la braga y se fueron.

Por otro lado, y después de hablar entre sollozos que parecía que estaba hablando por el móvil y se iba la cobertura, Elisabeth también decidió renunciar, porque estaba cansaíta.

Ahí estaban ya llorando hasta los camellos. Oh, que emotivo. Yo lloré, no os digo más. Y fue por esa tierna escena. Por eso o porque me pillé el pene con la puerta del horno al ir a sacar una pata de cordero que me estaba haciendo. Una de dos.

Pero como hay que reciclar y reutilizar, pues arrejuntaron a Noelia con Felipe, que sí querían quedarse, y se montaron una nueva pareja. Como la cosa se ponga tonta el Felipe éste preña a la mitad del reparto del programa…

¡Y así acabó la cosa!

‘Killer Karaoke’: el reality en que se tortura a los cantantes

26 enero 2013

Hola amores.

Hoy os voy a iluminar sobre un reality que a más de uno le gustaría ver en España, más que nada para aplicárselo a alguno de los personajes que campan por nuestras pantallas.

Se trata de… Kiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiller Karaooooooooooooooooooookeeeeeeeeeeeeeeeeeeee. Sí, Killer Karaoke.

La mecánica es sencilla. Es como cualquier concurso de cantar, solo que a los aspirantes se les putea mientras cantan.

Ganan si consiguen seguir cantando mientras les electrocutan, les meten en tanques de agua con serpientes, les depilan, les rebozan el culo dos obesos sudados, pasan entre cactus…

En fin, todo inocuo. El caso es que los cantantes no saben que prueba les espera hasta que empieza la música.

¿Y quién es el presentador? Pues Steve-O, uno de los canelos que salía en Jackass dándose hostias a gogó.

Unos ejemplillos:

Lío en la primera emisión de ‘Expedición Imposible’

24 enero 2013

Lo que no puede ser, no puede ser, y además, es imposible.

O no.

Y en eso están en Expedición Imposible, en conseguir que Marruecos nos declare la guerra abiertamente por haberles enviado elementos subversivos al territorio patrio.

De hecho, no descarto que el programa lo montara el CNI para abandonar allí a ciertos ciudadanos como el que deja a la abuela en la gasolinera y pone capó rumbo a Torrevieja.

Ya sabéis cómo va el tema: 9 parejas de famosos compitiendo en ruta por ser los primeros en llegar. Las formas de vida que concursan son:

- Cristina y Alejandro (en adelante, ‘Los Toreros’).

- Marbelys y Lola (en adelante ‘Las Famas’).

- Leti y Raquel Mosquera (en adelante, Las Mosqueras). Leticia Sabater nos regaló, así para empezar, una confesión: “tengo dolor de ano, porque desde que he llegado he cagado como 150 veces”. Y quiere novio señores. Pues como no sea un fabricante de fibra…

- Elisabeth y Noelia (en adelante Las Modelos). Ellas saben mucho de geografía, ¿pues no estuvieron en Marruecos el año pasado? “pero en Túnez”, dijeron. Como yo, que estuve en EE UU, pero por la parte de Moscú.

- Rocío y Alex (en adelante, Los triunfitos).

- María y Romi Abradelo (en adelante Las Abradelos). “Mi hermana tiene incontinencia”, dijo una. Da igual cuál.

- Mireia y Felipe (en adelante, Los Potatos).

- Ismael e Iván (en adelante, Los Hermanos).

- David y Daniel (en adelante, Los Tróspidos).

Como veis, son todo famosos de primera línea, de estos que dices que si se quedan en una duna del desierto secos como la mojama tampoco es que el país se hunda.

La cosa es que habrá 12 etapas. El primero que llegue en cada una de ellas se lleva un Dirham (moneda de marruecos) de oro (del que cagó el moro) valorado en 3.000 euros (según un Compro Oro del centro). Los últimos en llegar serán “evacuados forzosamente“.

O sea lo que hace la mafia, que te evacúa la vida del cuerpo. Que te envenenan con plomo pero a lo bruto. Que te dan clases de submarinismo sin botella…

1ª ETAPA:

La primera parte de la etapa consistía en subir una duna de arena. Sí, podía ser una duna de lacasitos, pero es que en el desierto de ponen asquerosos.

La prueba era de tal lógica, que un lugareño vio a los 18 gilipollas correr hacia la duna y exclamó: “¿Pero a dónde van si sólo hay arena?”. Pero nada, los famosos allí iban, todo motivados.

Y cada cual se motiva como quiere. Por ejemplo, Daniel, de los Tróspidos, pensó que la duna era un pezón que conquistar. Con el peligro de que podía haber acabado encaramado a una teta de Raquel Mosquera, que se las saca de la camiseta, se tumba en el desierto y en Google Maps la etiquetan como la cordillera del Atlas.

Porque Mosquera no es tonta, no, así que ella y Leti decidieron subir las dunas “con inteligencia“. Lo que pasa es que Inteligencia tenía cosas que hacer en casa y no pudo ir, pobrecilla.

Las mejores fueron las Modelos. Qué manera de echar el bofe. Fíjate que estaba Spielberg viendo el programa y se ha inspirado para hacer una peli que se llamará “Las pechugas al sol”, sobre la desgarradora historia de dos pares de tetas que se quedan como pasas revenidas de estar bajo el Lorenzo.

Elisabeh no tardó en quedarse atrás y Noelia no tardó en abandonarla, allí, sentada en una duna dejándose morir. Ahora hay una leyenda bereber que habla de una mujer de patas largas que se aparece herniada entre las dunas en las noches sin luna.

Los primeros en coronar la duna fueron los Toreros, que tenían otro concurso por la tarde y querían rematar la cosa rapidito. Total, sólo hacía 45 grados de nada, que si te sientas tienes que despegar los huevos del suelo con una espátula.

Los demás fueron llegando poco a poco, en posición de gato obeso, así como a cuatro patas y como si les pesaran las extremidades como jamones de Falete.

El siguiente tramo debían hacerlo en camello. Ay, amigos. Yo vi a Raquel Mosquera en el camello y se me hizo clavadita a Brad Pitt en Leyendas de Pasión. Los bereberes han pasado a llamarla Al Ag Brajam Mujaca, que significa: “Mujer con jorobas que monta camello”. Cuando los niños no se portan bien les dicen “va a venir a por ti la Al Ag Brajam Mujaca”. Los niños, o se trauman o sacan todo sobresalientes.

Ismael estuvo acertado al decir “El camello de Mosquera va a pedir el libro de reclamaciones“. JA JA JA. Que sueltecito y que chulito.

Las Abradelas se pusieron a cantar con coreografía de esas que eran picantonas cuando Franco era aún un niño con bigotito. Llovió. Ahora el Sháhara es un vergel y le hacen la competencia a Holanda plantando tulipanes.

¿Sabéis eso de que las modelos están buenas? Bueno pues el camello de Elisabeth y Noelia también lo había oído. Por eso se pasó toda la travesía lamiendo y mordiendo a las jamonas, a ver a qué sabían. Por la noche lo estaban enterrando, envenenado por el maquillaje.

La tercera fase de la primera parte de la primera etapa, es igual a la parte contratante de la primera parte y… perdón, que me he liado.

Vamos, que tenían que buscar agua para los camellos debajo de las piedras. Y allí se pusieron a excavar en el desierto, como el que hace un foso en la playa, para rodear el castillo de arena mientras guiris de piel púrpura pasean por la orilla.

Los camellos no querían beber. Más que nada porque no les daban agua, les daban barro cochinero. Y claro, los camellos, acostumbrados a ir de casa en casa con los Reyes Magos bebiendo agua limpita en barreño, decían que esa mierda se la bebiera su santa madre.

El caso es que en el trayecto en camello, ya fuera por despiste o porque son más tramposas que un wonder-bra, las Mosqueras se saltaron dos puntos de control, atajando camino como si al final hubiera un donut y Mosquera tuviera hambre.

Y ahí empezó el lío, porque las Abradelas se chivaron. Las Abradelas, que bien me caen. Tanto, que si tuviera que elegir entre cenar con ellas o con un par de orcos de Mordor con almorranas, elegiría a los orcos y les echaba yo mismo el hemoal.

Los Hermanos estaban por entonces como cuando estaban en GH, haciéndose los simpáticos y diciendo muchas chorradas. Les faltó lavarse los dientes delante de un espejo. ¿Es que nadie les ha dicho que en este programa nadie vota?

El caso es que los Toreros fueron los primeros en completar la etapa. Esta gente entrenaba terminators en su otra vida.

Por ser los primeros podían decidir: O clasificarse directamente y descansar todo el día siguiente, pero perder la posibilidad de ganar los 3000 euros, o competir para ganarlos. Decidieron descansar.

Pero además, debían elegir a qué pareja “desterrar”, lo que implicaba no poder participar en la cena-fiesta y dormir apartados del grupo. Desterraron a los tróspidos.

Y allí se fueron los muchachos, a una tienda de campaña en lo alto un monte, a lo Brokeback Mountain pardillo. Ni que decir tiene quién iba a morder terruños y quien no.

Allí, solos, calentando unas tristes salchichas como penes de chiuahua, eran la pura estampa de la desolación. Eso lo hacen en la Puerta del Sol y la gente les echa monedas.

MARIA Y ROMY-5 copia

A todo eso llegó la movida. Las Abradelas, que se ganan la vida suministrando veneno a una empresa farmacéutica, se chivaron delante de todos los demás y de Raquel Sánchez Silva de lo del atajo de las Mosqueras.

Y no lo dijeron sin más, porque al poco llegaron las imitaciones ofensivas, los lloros, los teatros y las indirectas de esas que se las echas a un carro de combate y les haces un agujero en el blindaje.

Y es que las Abradelas viven en un drama contínuo, como si su vida fuera un folletín de cuando la mili se hacía con lanza. A estas dos les dio su primer papel Lope de Vega. Después de contar con ellas le dejaron de llamar lo de Fénix de los ingenios.

El caso es que al día siguiente, en la salida de la segunda parte de la primera etapa, a las Mosqueras las bajaron un puesto en la clasificación. “Lo siento, Raquel, de verdad”, dijeron las Abradelas.

FALSAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA Madre del amor hermoso, señores y señoras. Si le ponen un polígrafo en ese momento, explota el aparato. Si la Abradela sentía que jodieran a la Mosquera a mi me dan pena los mojones que se van al tirar de la cadena.

Pero aquello no hizo sino de acicate para la Mosquera, que para desesperación de Leti empezó con sus “esprines”. Veréis, en un momento dado gritaba: ¡¡ESPRÍN, ESPRÍN!! Y salía echando leches que si tiras a King África por un barranco no ves un culo gordo moverse tan deprisa.

Que zancadas, oye. Ahora mismo está Usain Bolt estudiando los vídeos para mejorar su técnica y pensando en ponerse unas mamellas talla 210 para correr como la Mosquera.

Y las Abradelas no pudieron con el ESPRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN, y Romi acabó vomitando en pleno desierto, dejándolo todo perdido. A ver quién friega eso ahora.

La segunda parte de la segunda parte de la primera etapa consistía en tres camiones sin ruedas. Los primeros en llegar decidían en qué camiones iba cada pareja, formando grupos.

Los hermanos fueron los primeros y decidieron que ellos iban solos en un camión y repartieron a los demás en los otros dos.

La cagaron como cagaban los diplodocus cuando comían plantujos en mal estado. Porque su idea era irse solos y retrasar a los demás, pero no contaron con que siendo dos eran solo dos para montar dos enormes ruedas de camión.

Y no es que sean precisamente los chavales mecánicos de Fernando Alonso, que mira que hicieron el patán para apretar cuatro tuercas… Si alguna vez vuestra vida depende que estos dos os arreglen el coche, es mejor que os echéis un par de avemarías y os deis por jodidos…

Después de eso la cosa se precipitó. Llegaron a unas ruinas donde debían encontrar cajas dentro de las cuales había serpientes, que debían contar. Si acertaban el número, les daban un mapa bueno, si no, les daban un mapa que más les valía enrollarlo y metérselo por el culo.

El caso es que Las Famas y los Tróspidos, que habían estado por detrás toda la carrera, se hicieron con el mapa bueno, lo que les puso en cabeza. De hecho, las Famas ganaron la etapa y los 3.000 euros, y los Tróspidos quedaron segundos.

Los demás, por el medio.

Y en la cola… Bueno, por un lado las Modelos, con Elisabeth sufriendo desmayos duna sí, duna no, y los Hermanos con el mapa chungo y encima interpretándolo mal, que se hicieron una ruta turística por la zona, por la zona de África, digo, porque creo que hasta pasaron la frontera con Mauritania.

Pasó, claro, lo que tenía que pasar, que los Grandes Hermanos, acostumbrados a estar en una casa tocándose los huevamenes a dos manos todo el día, llegaron los últimos y se fueron a su casa. OOOOOH.

¡No olvidéis que aunque haya acabado Gandía Shore aquí se comenta de todo! ¡Reality blog show nunca cierra, amigos!

Unos vándalos destrozan la casa de Gandía Shore

21 enero 2013

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Sí, y los vándalos eran los propios habitantes.

Pero no entremos en detalles todavía. Como dijo Josefina cuando Napoleón le dijo que era eyaculador precoz, “cada cosa a su tiempo”.

Todo lo bueno se acaba, y lo que no lo es, también. Este aciago lunes lamentamos la pérdida de uno de los documentos gráficos más preciados de nuestra civilización, de un experimento fenomenal que ha removido conciencias, del revulsivo que ha conseguido que el mundo sea un lugar mejor, justo y feliz para todos.

Y sino, ha acabado Gandía Shore, que está ahí, ahí…

La última entrega empezó como acabó la penúltima, con Ylenia durmiendo la mona en el jardín, así, como con mucho estilo y glamour, como una lata de cerveza del mercadona al sol.

Llegó el dueño de la casa, Marcelo, que es como un hada madrina con voz de narcotraficante colombiano, y al notar la ausencia de Ylenia dio recado para que fueran a buscarla.

Fue Arantxa, pero como no llevaba desfribriladores para reanimar el corazón de Ylenia, en el sentido espiritual y amoroso del término, tuvo que ir el propio Marcelo.

Y es que Ylenia afirmaba: “ya no formo parte de esto, ya me he ido”. Pero, ah, amigos, conozco a agentes de la CIA a los que les costó menos dejar la Agencia. Antes se sale de una mafia china con una carta de recomendación para el INEM que de Gandía Shore.

El caso es que Marcelo, que se pronuncia Marchelo, porque en realidad se llama María Consuelo, consiguió reunir de nuevo al grupo.

Y quien dice reunir, dice sentarlos más o menos cerca sin que se arrancaran los ojos y sin jaulas para tiburones de por medio. Eso parecía un talk show de los de antes. Si en lugar de Marcelo aparece Patricia Gaztañaga me quedo tal cual.

Marcelo metió el dedo en la llaga, pero lo metió hasta el codo. Preguntó cuál era el problema con Ylenia.

Labrador fue el portavoz, mira que le fueron a dar la portavocía a Labrador, que es al lenguaje lo que los pedos a los ambientadores, pero el muchacho lo expresó con mucha claridad: “Pensamos que el problema es Ylenia“.

Así de crudo, como el que dice que la junta de la trócola está mal.

Ylenia, en su infinita paciencia, entró en una ligera discusioncilla con Labrador, mientras éste se ponía en plan chivato de clase y le decía al profe todas las cosas malas que había hecho la zagala. Sólo le faltó escribir en la pizarra los nombres de los que hablaran en clase.

Ylenia demostró sin embargo que no tenían razón, que en realidad es una de esas personas capaz de llevar la armonía a donde va. Es tan conciliadora, que si llega a estar ella, la guerra de los cien años dura quince minutos.

Expresiones como “soy chula, no me pongo chula”, “no me da pena por nadie”, “son como ganado”, y “a tomar por culo”, ayudaron a que los demás reflexionaran y llegaran a la conclusión de que no podían vivir sin ella. Ah, no perdón, es que justo ahí me había levantado a hacer pipí. El caso es que todos siguieron deseando que se fuera.

Y se fue.

Pero de verdad, ojo, por la puerta y todo, con sus maletitas. Y no puedo decir que con viento fresco, que eso era Gandía en pleno agosto.

No la querrían nada, pero fue irse ella y echarse a llorar allí hasta las macetas. Labrador veía caras de alivio y alegría, pero yo veía caras de funeral y de haberse pillado el ciruelo con la cremallera…

La que más lloraba era Arantxa, porque Ylenia se fue sin despedirse de ella y eso le dolió como si descubriera que su Elías usa el Jess Extender.

Y comenzó el disparate de la familia. Que si son una familia, que si van a estar todos unidos, que si lo van a pasar de rechupete…

Pues os diré una cosa, aún a riesgo de que esto lo lea alguien y no me vuelvan a dar trabajo ni limpiando letrinas de leprosos: Fue irse Ylenia y volverse todo un coñazo. ¿Pues no me dieron ganas de leer un libro? ¿Os imagináis? ¡¡Un libro!!

Pero vencí la tentación y seguí viendo el programa, más que nada porque solo tengo un libro, es de cocina y está calzando el sofá.

Uno de los que más lloraron era Abraham. Abraham, no me jodas. Las lágrimas de Abraham las usan los cocodrilos cuando tienen los ojos secos. Él, que ha sido el artífice de buena parte de las broncas que ha tenido Ylenia. Él, que con la laca que usa para su flequillo ha abierto seis agujeros de ozono. Él, que tiene más tangas que Aramís Fuster con un bono regalo del Zara.

Pero el muerto al hoyo y el vivo al bollo, amigos. En este caso, Ylenia a su puta casa y los demás a la paella. El caso es que se fueron al chiringuito, sí, ese en el que se han tocado los cojones, en el que se han liado con la novia del jefe, del que han desperdiciado folletos, al que han llegado tarde… Ese, a comerse una paella. Son gente de olvidar detalles.

Lo más bonito fue ver cómo cogían la paella directamente de la paellera, cada uno con su tenedor. A ver, que yo no soy escrupuloso con la gente que sólo tiene en la boca su propia baba, pero es que allí juntaban doscientas babas distintas.

Es que estos chicos son como el último trago del mini, tienen más saliva acumulada de los demás que si les haces una prueba de ADN les sale que son hijos de medio planeta.

A Labrador le llamó María. Su novia. O novio, porque esa chica es más masculina que Chuk Norris rascándose los huevos. El caso es que Labrador pensó que la muchacha llamaba para regalarle la oreja y lo que hizo fue arrancársela de un bocado.

Resulta que la muchacha se fue a casa y se puso a pensar. Que actividad más dañina, por el amor de dios. Y dijo, “¿pues no se ha tirado el Labrador a media Gandía en plan cerdo alimentado a viagra y ahora me dice que me quiere y voy yo y me lo creo?”.

Labrador, que es muy de argumentar como una ameba con falta de oxígeno en el cerebro, decidió en esta ocasión acogerse a su derecho a no declarar y espetó: “No tengo nada que decir”. Y la chica colgó.

Un éxito más del lenguaje como medio de comunicación.

Labrador parece duro como cagarro a la intemperie en enero, pero en realidad es un tipo sensible, así que se fue al jardín a llorar. En ese patio no tienen riego por goteo, tienen riego por lloreo.

Menos mal que apareció Esteban el consolador. Sí, es un superhéroe con forma de pene que aparece allí donde le necesiten, ya sea una bajante atascada por una compresa o un amigo bajo de ánimo.

Tras el consuelo de Esteban, que fue de carácter heterosexual pero por poco, la chica de Labrador llamó de nuevo. Esta vez para darle una de arena. Yo creo que esa mujer es una agente de la Gestapo que está haciendo prácticas de sometimiento de voluntad.

Le dijo a Labrador que no se preocupara, que lo podían intentar, pero que él tendría que compensarla. O sea, que consigue que el maromo se sienta culpable y luego le somete a su voluntad para conseguir lo que quiera. Hay que joderse. Mañana mismo llamo al banco y lo intento con el primero que se ponga al teléfono.

Veréis, con toda su chulería, sus defensas emocionales, su falta de habilidades sociales, su inteligencia artificial de niño de teta y sus extensiones, en el fondo Ylenia tiene un corazoncito blando como moco al baño maría.

El caso es que aprovechó que tenía que devolver una falda de Arantxa que se le coló en la maleta, cosa inaudita, teniendo en cuenta que si la hubiera hecho con una retroexcavadora habría sido más ordenada, y les dejó en la puerta la falda y una nota.

Pero como el que abandona un bebé, llamando a la puerta, dejando el bulto y saliendo por patas. Pero Ylenia es muy desconsiderada y no dejó ni pañales ni biberones ni una medallita de oro con una extraña inscripción que treinta años después sirviera para encontrarla justo antes de morir, a tiempo para revelar el secreto de un tesoro escondido que guarda la clave para evitar destruir la tierra y… y…

Madre mía, tengo que dejar de esnifar colacao.

Era una carta preciosa. Llena de matices y de riqueza en el lenguaje. Si en lugar de dejarla en la puerta de la casa de Gandía Shore la deja en la puerta de la Real Academia de la Lengua, no le dan un sillón, le dan un sofá de tres plazas con ‘cheslón’ de ese.

En realidad no era una carta, era una encíclica, como las del Papa, con ánimo de llevar la paz a los pueblos de la tierra, o si eso, sólo a Gandía.

A Arantxa le decía que ella siempre la comprendió y que estuvo a su lado y que era como una hermana para ella. Arantxa recibió de buen grado esas palabras.

Fue la única.

A los demás les faltó hacer una efigie con el pelo estropajo y quemarlo en mitad del patio.

A Esteban le dijo que era un hombre de verdad, un tesoro.

A Core, que sabía ver lo bueno, y que pagó sus celos con ella, que lo sentía, que tiene una casa en Benidorm para cuando quiera.

A Gata, que es una máquina, que le mola su rollo y que perdón por la discusión que tuvieron.

A Abraham, que él le hizo mucho daño, pero que a pesar de todo le aprecia, aunque él la odie.

A Labrador, que los dos son muy chulos y que por eso chocan y que sintió cosas por él muy rápido (no se refería al pene de Labrador entrando y saliendo de ella como una máquina de coser dando puntadas, sino a sentimientos).

Todos se enternecieron. Tanto, que quemaron la carta en la barbacoa.

Madre del amor hermoso, que gente más rencorosa. Ya puestos podían haberle hecho a la muchacha vudú, haber contratado un sicario para que le rompiera las piernas y haberle echado polvos pica-pica en las bragas justo antes de una entrevista de trabajo.

¿Qué conclusión saco yo? Que Ylenia tiene mejor fondo que ellos.

Mira, el club de amigos de Santa Teresa de Calcuta, que panda de resentidos. Si estos se vistieran de úrsido y protagonizaran una serie de animación infantil, se llamarían los Osos Rencorosos.

Muy afectados aún por el tema, afectados como el que se cuaja un cuesco en el ascensor y lo deja allí para que lo encuentre el siguiente que entre, decidieron afrontar la que sería su última noche de juerga.

Uy, sin Ylenia mucho mejor, dónde va a parar. Ah, pues no, resulta que Core oyó como no se quien les llamaba putas y casi se lía a hostias otra vez con unas muchachas.

Esta chica oye voces en su cabeza. Y las voces la llaman puta cada dos por tres y justo cuando pasan al lado otras mujeres. Que voces más hijas de puta, que ganas tienen de ver lucha libre gratis.

Pero no pasó nada. Ah, sí, que Esteban se cogió un cabreo tonto y se lió a hostia limpia con el mobiliario urbano mientras los demás le sujetaban y él le gritaba a Core.

Lo dicho, mucho mejor sin Ylenia, dónde va a parar.

A Clavelito le gusta mucho comer cucurbitáceas, así que se dedicó a tirarle bocaos a todo lo que se movía por la discoteca, que yo creo que en su frenesí se comió más de un bigote.

El caso es que su anzuelo acabó cogiendo una sardina en forma de muchacha. Una de esas mujeres que tienen buen gusto, que saben ver la belleza de Clavelito, una de esas chicas que si les pides que te lean la cuarta línea del panel del oculista te pregunta que dónde está y que quién le habla.

Y repitió operación. Apareció la rubia, la ex novia del encargado, que es oler una cámara y se persona echando hostias, y Clavelito se fue para allá a la velocidad del rayo.

Y quedó ahíto de verdura. Más que nada porque se comió una calabaza del tamaño de un mojón de dinosaurio. “No tenemos los mismos valores”, le dijo la chica.

Os lo traduzco: “No tenemos los mismos valores” = “Me descojono en tu puta cara si piensas que me voy a ir contigo, feo borracho, a tu casa a follar mientras nos graba una cámara, antes me lo monto con una zarigüeya con sífilis delante de mi abuela”.

Vamos, que la muchacha no quería. Y como Clavelito pasa del plan A al plan B y de ahí al A de nuevo, regresó junto a la primera muchacha, que le perdonó el desprecio restregándole un poco el culo.

¿Sabéis lo que los gnomos y los esquimales se saludan frotándose las naricillas? Bueno, pues el Clavelitolandia se saludan y se perdonan frotando los genitales.

Pero no pilló cacho.

“No quise llevármela a casa por llevármela, preferí estar con los amigos”. Os lo traduzco:

“No quise llevármela a casa por llevármela, preferí estar con los amigos” = “Ay, madre, me ha dejado más caliente que el pecho de un herrero, pero ha pasado de mi cara como de comerle las uñas de los pies a Farruquito”.

Por su parte, Core conoció a unos franceses, con los que, gracias a su amplio conocimiento de idiomas se comunicó sin problemas. Su resumen fue: “yo les hablaba y me entendían y si no me entendían que les jodan”.

¿Sabéis lo de que España está atrasada con respecto a Europa? Es por culpa de Core. De hecho, fue un antepasado suyo la que la lió con los franceses, que sólo venían a España porque se les había acabado la sal y después de hablar con él decidieron invadirnos.

Creo que van a mandar a Core a la frontera con un cargamento de fresas.

Y de ahí, sin que mediara psicotrópico ninguno, acabó en una piscinita de las de niño en medio de la discoteca, “enseñando el tanga de Hello Kitty” y en plan bailarina de cabina de sex shop de a euro la pajichuela.

¿Y qué hicieron los demás? Pues le hicieron ver su error y la llevaron a casa, donde rellenó los papeles para un convento para acabar sus días haciendo rosquillas y rezando como si no hubiera mañana.

Ah, no, es que en ese momento me levanté a hacer popó, al parecer no, los demás acabaron metidos en la piscina medio desnudos y saltando y retorciéndose, como cangrejos flambeados.

Ya en casa, un inocente intercambio de macarronazos acabó en una guerra de comida, que tenía más pinta de estar preparada que el guión de Titanic.

Solo que ningún guionista en su sano juicio habría puesto a Labrador a lanzar una sandía entera de un lado a otro del salón, o a Arantxa en el suelo a parar limonazos con el potorro, que es la Íker Casillas de las vaginas.

“Era una ensalada de felicidad”, dijo Labrador. Este chaval es un poeta. ¿Sabéis esos versos de ‘Al gorila le escuece el culo / porque es muy chulo / papá, papá, los pedos pesan / no hijo, no pesan / pues entonces me he cagado’?

Los escribió él.

Eso era un desquicie. Hay dos casas hechas con materiales raros, por un lado está la casita de chocolate de Hansel y Gretel y luego está la casita de Metanfetamina de Gandía Shore.

No contentos con la guerra de comida, se pusieron a volcar colchones, a lanzar a Clavelito a la piscina en un carrito de la compra, Arantxa a darle hostias a todas las superficies con una plancha… Todo muy normal.

En esas llegaron a la casa dos chicas que Abraham y Esteban habían conocido la noche anterior. “Que cerdos sois, ¿no, tío?”, dijeron.

Pero les dio igual oye. Que gente más tolerante. Si les encuentran sodomizando a una cabra no se lo toman peor, porque subieron con los muchachos a la habitación.

Abraham triunfó y pudo meter su sardina en la lata del amor, pero Esteban se comió los mocos como si los vendieran preparados en envases de abrir y listo.

Encima roncaba, la hija de puta“, dijo de su chica, que durmió con él. Él es un romántico. Y ella, probablente, antes era camionero y se llamaba Robustiano.

A la mañana siguiente, o por la tarde, o yo qué cojones sé porque esta gente no tiene muy cogido lo de los horarios, apareció Marcelo, el supuesto dueño de la casa.

Y digo supuesto porque encontrarse la casa como si los Gremlins hubieran celebrado una orgía le pareció de lo más gracioso.

¿Se cagó en la madre que parió en los hijos de mala madre que han estado en su casa un mes de gorra y encima se la jodieron a base de bien? ¡¡No!! Les dijo que si ellos eran felices que se alegraba por ellos.

Mirad, a mí me hacen eso, esa es mi casa, y les presento a la de los ojitos negros y cuando se me acaben las postas los aguiñapo con la de cortar chorizo hasta que se le quede el filo romo.

Y se acabó, amigos.

Uno a uno fueron cogiendo sus maletas y abandonando la casa. Sin más, entre lloros y abrazos, la pena llenando sus corazones como llena la lluvia los recuerdos en las tardes de otoño. Bueno, más bien en plan histérico y exagerado.

La última en irse fue Arantxa, que se quedó largo rato paseando por la casa. ¿Por nostalgia, por despedirse? No, yo creo que fue porque no encontraba la salida.

Y se acabó, ahora sí que sí.

¿Qué? ¿Que hay un especial la semana que viene con imágenes inéditas? Ah, pues no se ha acabado…

P.D.: Este post es para Paka y Mono.

La primera promo de Gran Hermano 14 acojona con Milá dando miedo

18 enero 2013

Hola a todos.

Estoy acojonado.

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Yo, que he pasado noches roncando en las casas del terror de más miedo del mundo, yo, que he usado de almohada al muñeco diabólico, yo, que me he hecho las ingles brasileñas con el guante de Freddy Krueger, yo, que me he enrollado con mujeres bigotudas, yo, estoy acojonado.

Y ha sido por culpa de la última promo de Gran Hermano 14, que eso lo han hecho para que a la gente se le pongan las gónadas como el globo de Baumgartner y dejen de apuntarse al casting.

El caso es que comienza con una musiquilla inquietante, de esas de película de miedo o de hilo musical de dentista cuando te van a dar la factura y aparece el careto de Milá en primer plano, en blanco y negro, que sólo le falta el moño para ser la señora Bates, y la cámara se va moviendo hasta sus ojos.

Entonces su voz, con un poco de reverb para que se te pongan los pelillos como escarpias industriales, comienza a decir:

“Gran Hermano no deja de sorprenderte”, “vas a ver lo nunca visto, déjate llevar”… y entre medias, como por abajo, una voz tétrica diciendo lo que en un principio pensé que era “mátalos a todos, que se ríen de ti, mátalos, que son malos, mátalos, que combinan muy mal las prendas, son unos horteras”…

Pero lo descarté, porque eso es lo que oigo normalmente en mi cabeza. Oyéndolo mejor dice “La audiencia ha decidido”. Hala.

Y luego salen los ojos de la Milá, mirando de un lado para otro, como el perro siniestro de Los Simpson:

Y luego se le pone un ojo rojo, como si llevara doce horas en un after y fuera de pastis hasta el culamen, y le sale un orzuelo que luego se convierte en el ojo de Gran Hermano, con la espiral esa, que seguro que tiene imágenes subliminales que dicen “compra coca-cola” o “Gus es un hombre atractivo y todas debéis desearle y todos idolatrarle…”.

Bueno, esto último lo mismo no, que ya lo probé yo insertando imágenes subliminales en un anuncio de pañales para adultos y no funcionó.

Basándome en todo esto, creo que la sorpresa de este año, teniendo en cuenta que el casting va a estar abierto durante el concurso, es que los concursantes no van a ser expulsados de la casa, sino que van a ser sacrificados en un altar colocado en el jardín.

Allí, los que le hayan nominado deberán arrancarle el corazón en vivo y comérselo mientras aún late.

Ya veremos.

Gran Hermano convierte su casting en un bingo

16 enero 2013

¿Recordáis esta noticia?

Los fans de Pantoja tendrán que comprar un jamón para oírla en su concierto de Barcelona.

Sí, amigos, la Pantoja llegó al culmen del cutrerío más casposo. Aquella iniciativa era al glamour lo que el arsénico a la salud. Ahí, con los fans emocionados oyendo “mi pequeño del alma, con su piel de canelaaaaaa” y oliendo a embutido.

Pues bien, Telecinco ha hecho una cosa parecida con Gran Hermano.

Ahora, además de palmar pasta con mensajes y llamadas para presentarte al casting, puedes hacerlo comprando unas tarjetas de rasca y gana, o de rasca no ganes, como las que vienen con las patatas fritas.

A mí me parecen una caca pinchada en un palo (que desarrollada y novesosa y adulta esta expresión, ¿eh?) por varios motivos:

1.- Se supone que con el número de serie te puedes apuntar al casting y en tres de ellas habrá la palabra “premio”. ¡¡OJO!! Un premiazo. Si te tocan, te llevan a la fase final del casting. Y ya. A mí me toca un euromillones y voy a canjearlo por una tarjeta de estas.

2.- Son solidarias. Sí, cuestan tres euros, de los que 25 céntimos se destinan a Cruz Roja. Joder, si es por solidaridad, donad los tres euros a Cruz Roja. Es como ir a donarle sangre a un vampiro porque lo que se le queda entre los dientes lo lleva a un hospital.

En otro orden de cosas, a un mes de empezar el casting ya van 60.000 llamadas y sms para apuntarse al casting.

Al paso que van, lo mismo entran todos, porque GH ya ha anunciado que “no va a estar cerrado ni siquiera en el momento en el que arranque el programa. Va a ser un casting abierto y permanente también durante el concurso”.

Si se os pierde la abuela en una gasolinera buscadla en la casa de Gran Hermano.

¿Sabéis lo del aislamiento dentro de la casa? Pues a tomar por donde amargan los pepinos.

¿Que todos los años cuando entra gente de fuera acaban contando cosas? No importa, si podemos seguir cobrando casting durante todo el concurso… ¡Alegría!

Gasean con matacucarachas a una invitada de Gandía Shore

14 enero 2013

Hola a todos.

Veréis, las reglas de hospitalidad son diferentes según los países. Ya sabéis, en unos sitios es educado eructar, como en Oriente Medio o el bar del pueblo durante la partida de dominó con el pacharán a un lado, y en otros es de mala educación.

Al parecer, en Gandía es tradición recibir a los invitados llenándoles la cara de algún tipo de gas tóxico, o al menos, eso pensó la pobre Ylenia, que es una gran amante del protocolo y quiere su insignia de exploradora de ‘Anfitriona diez’.

Peeeeeero, ya sabéis que no me gusta ir al grano, que me gusta recrearme en los prolegómenos, cual adolescente pillando cacho en un parque.

El penúltimo episodio de Gandía Shore, ese programa que ha cambiado la historia de la humanidad, como antes lo hicieron la extinción de los dinosaurios, el descubrimiento del fuego, la electricidad o Espinete, comenzó con Ylenia pillando cacho con Cachi.

Cachi. Precioso nombre. Se pueden hacer frases con similicadencia de manual, como:

“Chacho, Cachi, dame cacho, que tengo el chocho chungo y chupo y no chocheo ni me chivo”.

Si sois capaces de recitar eso en voz alta y sin trabaros merecéis un azucarillo.

También será precioso el día que se casen, y el cura diga: “Cachi, aceptas a Ylenia y sus extensiones como tu legítima esposa…”.

Y cuando tengan hijos, plante un árbol y escriba la lista de la compra ya será un hombre realizado, y ya no será Cachi, sino Completi.

Ojo, y completi-to se fue a su casa, porque Ylenia le dio besitos pero nada más, por lo que el muchacho se fue como vino, con los nidos de golondrina llenos de pequeños polluelos serpenteantes. “No caí”, dijo Ylenia, que es célibe a más no poder.

Sólo os digo que si llega a nacer un par de milenios antes, el arcángel san Gabriel se le anuncia a ella y no a la sosa de María.

En otro orden de cosas, llegó el último día de chiringuito. Y pasó una cosa un poco marciana.

El caso es que los que estaban de turno quisieron hacer una paella para comer todos juntos con la gente del chiringuito (el encargado de los toriles debía estar encantado con la idea, por la cara que ponía).

Era una idea maravillosa, si no fuera porque los cuatro que libraban se habían ido de juerga la noche anterior y para despertarles hubieran hecho falta unas cuantas descargas de desfibrilador, por lo que no consiguieron que nadie cogiera el teléfono para avisarles.

Y por algún motivo, Esteban llegó al trato con el encargado de que al día siguiente, que ya no tenían que currar, los que libraban deberían currar y después comerían todos juntos. ¿Para que les saliera gratis la paella? ¿Para tomar el sol repartiendo folletos? ¿Para que Marujita Díaz cante ‘Banderita’ en la próxima Nochevieja? No se sabe.

Core y Gata no son Core y Gata, no señor. Son Robin de Locksley y Little John, robando a los fumadores para dárselo a las chonis.

Como ellas no fuman y están hartas de que los que sí lo hacen compren tabaco con el fondo común, decidieron coger 20 euros cada una para hacerse las uñas. Sí, ya sabéis, primera necesidad. En los bancos de alimentos te dan patatas y arroz y te hacen las uñas.

Sí, en reparto de solidaridad las que cortan la pana son Cáritas y Úñitas.

El caso es que una vez delante de la caja dijeron, qué cojones, y cogieron 75 euros, con la excusa de que Abraham les había encargado algunas cosas. Eso sí, Gata tuvo el detalle de dejar la calderilla, que para llevar peso en los bolsillos ya tiene ella las cartucheras.

Pero, por algún motivo que no alcanzo a entender, yo, que soy corto de entendederas, Ylenia no estaba de acuerdo con eso de que se le llevaran el dinero y se puso en plan Curro Jiménez, que sólo le faltó tener al lado al Estudiante y al Algarrobo.

Allí se plantó la bandolera rubia, el terror de los caminos de Benidorm, a exigir el dinero con frases como: “Dadme dinero o nos tiramos de los pelos”, “quiero dinero” x 200 veces, o “en cuanto te vayas te robo todas tus cosas”.

A Ylenia la mandan al hacer el asalto al tren del dinero y le dan el dinero, el tren, el maquinista y las vías.

A Gata, en otras lides chula como una escultura ecuestre con amplios testículos rampantes, se le pusieron los mismísimos ovarios de corbata, por lo que cedió y le dio a Ylenia 20 euros para la peluquería.

Y allí se fueron ella y Arantxa. Dos cosas comentaré:

1.- ¿Para qué cojones le enseñan a Ylenia tonos de pelo para el tinte si siempre lo lleva como un pollo con problemas de hígado? ¿Qué le daban a elegir, entre amarillo oxigenado o paja revenida?

2.- Arantxa se cortó el pelo. “Como la Beckham”. Me comunican mis fuentes que se ha visto a Victoria Beckam saltando de un balcón. Tras de sí dejaba una nota dirigida al juez.

En otra baza, se fueron todos a hacer parasailing. Que ninguno supiera pronunciarlo era secundario. Ya sabéis, es eso de que te eleven con un paracaídas del que tira una lancha.

A Gata le pusieron dos. Dos lanchas y dos paracaídas. Y dos cojones, que forma de jugarse un naufragio.

La que mejor se lo pasó fue Arancha, que no es nada aprensiva y le gustan mucho estas cosas. Por eso estuvo gritando desde que le pusieron el arnés hasta que pisó de nuevo la cubierta del barco. Por eso hizo como las patrullas de vuelo acrobático y fue dejando una estela tras de sí. De color marrón.

A todos les sentó muy bien el paseo en barco y no se marearon ni nada, lo que pasa es que decidieron gatear por la cubierta y asomarse por la borda porque les gusta hacer ejercicio. Mother mine of the beautiful love, qué manera de marearse.

El único que no se mareó fue Labrador que es “un hombre de mar”. Sí, amigos, Labrador es como el capitán Pescanova, cuando caga no echa mojones, echa palitos de pescado ultracongelados.

El novio de Gata fue a visitarla.

¿Sabéis eso de que el romanticismo es de chicas y que los chicos sólo piensan en follar? Pues unos cojones como pelotas de playa.

Según entró por la puerta, Gata cogió al pinpin pimpin y se lo llevó a la habitación de invitados. “¿No podemos charlar un poco?”, dijo el pobre novio.

No, no pudieron.

“Lo quería todo para mí, todo para dentro“, dijo Gata. Shit Yourself Little Parrot.

Eso lo ve Stephen Hawking y se hace un tratado sobre los agujeros negros. Gata dejó los testículos del novio como pasas de california. Poco más y los tiene que poner a rehidratar como garbanzos en un bol de agua.

Esa noche, supongo que para que el novio recuperara azúcares, el jefe de los gandíashorenses les invitó a cenar en un restaurante suyo de mucho postín. Uno de comida mediterránea, que a Arantxa, que es como Chicote pero con más mundo, le pareció comida japonesa.

Y se lió parda. Más que nada porque Ylenia y Arantxa, que estaban comiendo de gorra en el restaurante de su jefe, se negaban a trabajar al día siguiente. Y entonces Esteban, que es mi héroe, les dijo:

Trabajar no es currar tres horas un día sí y otro no, trabajar es hacer ocho horas de lunes a viernes”. ¡¡Esteban presidente!!

Y ya que había bronca, Labrador e Ylenia aprovecharon para echarse un poco de mierda encima, porque ellos disfrutan como si estuvieran en una batalla de bolas de nieve, solo que no es nieve, (no leer si estáis comiendo) sino mierda esponjosa y calentita.

Vamos ya, todo el mundo gritando, insultándose y haciéndose reproches. El novio de Gata flipaba. Ya sé por qué la llaman así: porque el chaval parece un ratoncito y ella es muy de comérselo hasta la cola. Uy, hasta la cola, que picarón soy.

Clavelito es a ligar como las redes de arrastre a la pesca: no deja ni una especie sana.

De hecho, pilló cacho con una rubia que debe ver mal de noche y cuando estaba en pleno proceso de transferencia de babas, apareció Anabel, más conocida como La Novia del Encargado.

Y Clavelito se fue como el Correcaminos, dejando tras de sí una estela blanca y polvorienta, a por la recién llegada. Lo que pasa es que Clavelito llevaba en el cuerpo alcohol como para desinfectar heridas de un lametazo, y si de por sí no es que sea muy atractivo, el pedo no acababa de ayudarle.

Escena patética:

Clavelito y la adúltera en sendos sofás, uno frente al otro. Él le amasa la rodilla como si estuviera haciendo masa para molletes y la invita a irse con él a la casa. Ella dice que no:

“¿No? ¿Te dejo de tocar?“, dijo Clavelito. “Sí”, respondió ella. “Vale”, apuntilló Clavelito.

Pero Clavelito no es de llorar por lo perdido, es más de alegrarse por lo conquistado, así que se fue de nuevo a por la otra muchacha, a la que Abraham había mantenido engañada como un abuelo esperando al ratoncito Pérez.

Si Clavelito hubiera estado en la pérdida de Cuba, camino a España habría intentado fornicarse África en lugar de lamentarse.

A todo esto, Gata le montaba el pollo al ratoncito en la discoteca porque el muchacho no quería bailar y Gata se sentía marginada. Sí, es que no ves a tu novio en un mes y jode sentarse un rato con él si no es para violarlo.

El caso es que se pusieron de mal rollo y se fueron a casa. Y acabaron en la habitación de invitados, pero para sorpresa nuestra y del colchón, el único fluido que se derramó allí fueron las lágrimas del novio de Gata, que estaba muy agobiado por si la mujer había conocido varón, en el sentido bíblico de la expresión, en su ausencia.

Afortunadamente acudió a su rescate Arantxa, que se puso de garante de la pureza de Gata, asegurando al novio que se había mantenido limpia y pura como bote de Ajax.

En ese mismo momento, en el salón-cocina se mascaba la tragedia. Bueno, la tragedia y unas tostadas.

Veréis, mientras Clavelito andaba por ahí convenciendo a su ligue para que le oliera de cerca la flor, la amiga de la susodicha mataba el tiempo sentada tranquilamente en un sofá.

En eso, Ylenia apartó un momento la vista de su cenayuno y decidió tomarla con la muchacha, diciéndole que si no follaba con alguien no podía quedarse en la casa.

Y como la muchacha pasó de su cara como de oler pedos de vaca, Ylenia decidió echarla de la casa de malas maneras, sin dejar de masticar, por otra parte.

La pobre amiga flipaba, pero no se quería ir sin su amiga, así que Ylenia, y ahora llega lo gordo, decidió coger un bote de matacucarachas RAID y vaciárselo en la cara a la muchacha.

En la etiqueta del producto pone:

- Evita el contacto con los ojos, la piel o la ropa.

- No apliques el producto en seres humanos, mascotas o plantas.

- Contiene destilado de petróleo. Vomitar puede causar neumonía por aspiración.

A tomar por culo. Gasea bien y no mires a quien. La joven no cayó muerta y con las patitas meneándose de puro milagro.

Pero a Ylenia le jode que un producto no cumpla su función y como la muchacha no se había muerto entre toses agónicas sintiendo el veneno neurotóxico paralizando su cuerpo, Ylenia decidió usar un método más expeditivo, e intentó hacerle tragar el bote de espray por el método del empotramiento burraco.

Si no le paran los chicos de la casa y le quitan el bote, a esa muchacha le tienen que sacar el Raid con un desatascador.

Por algún motivo la muchacha se sintió molesta con el asunto, así que fue a buscar a su amiga y se fueron de la casa. ¿Lo peor de todo? Que Clavelito se quedó sin cópula. Y no está Clavelito para ir desperdiciando cópulas.

Para Ylenia tampoco fue positivo. Más que nada porque su amado Cachi lo presenció Todi. Y como Ylenia no había tenido bastante, se puso a discutir con Labrador, con ese tono de habitante de barrio marginal que sólo ella sabe poner.

Discutir con Labrador le encanta, es una tarea a la que se da apasionadamente, por lo que ni siquiera notó que el Cachi se piró, asustado por lo que veía, como si hubiera descubierto que estaba roneando a la niña de la curva.

Pero el camarero no se fue sólo por la bronca. No. Influyó el hecho de que Abraham alias la portera hubiera hablado con él para decirle que Ylenia sólo le quería para poner celoso a Labrador. Abraham es un pijo malo. Creo que es el único de la casa que no tiene buen fondo.

A todo eso Ylenia se fue a buscar a su amado Cachi, sin dejar de masticar un cachi de tostada, porque ella es muy natural. Y entonces Cachi le contó que Abraham había hablado con él.

Yo creo que la histeria se pega. Y cuando Ylenia fue a hablar con Abraham para recordar juntos la estampa del padre de éste, fue Abraham el que reaccionó como si le hubieran metido una guindilla por el culo, rompiendo cosas y chillando como si no hubiera mañana.

Eres una mierda, de mujer y de todo“, le dijo a Ylenia. Madre mía, que mierda de insulto, for the love of God. Anda que no es rico el idioma español en insultos para decirle eso. Os dejo una tonadilla que os ilustrará.

Ylenia no tiene mucho más vocabulario, pero eso sí, es más impactante: “maricón, maricón, maricón, maricón” y “julai” fueron los apelativos cariñosos que Ylenia le dedicó a su compañero, quizá queriendo insinuar que cosas como meterse al agua en tanga, con las manos tontas y dando saltitos muy heterosexuales no son.

El caso es que en la habitación de arriba se formó un grupo de autoayuda, formado por cuatro maromos como buques de guerra de grandes, abrazándose, dándose ánimos y llorando, mientras abajo una muchacha esmirriada gritaba: “baja, que te reviento, baja, que te reviento”.

Una cosa hay que reconocerle, Ylenia tiene más cojones que una fábrica de criadillas. Las chicas se ponen silicona en las tetas para parecerse a Scarlett Johansson. El caballo de Espartero se pone silicona en los cojones para parecerse a Ylenia.

Y como los maromos no bajaban, subió Ylenia. Si la bronca no va a la montaña… Ylenia le parte la cara a la montaña.

El caso es que medio acojonados y sin levantar mucho la vista, le dijeron a la mujer del pelo amarillo micolor que se fuera, que sobraba, que “era el fallo de la casa”.

E Ylenia, que es muy bien mandada, se puso a hacer sus maletas. Eso sí, antes dijo “voy a hacer la preparada del año“, y tiró toda la ropa de Abraham por el suelo. Pero ni la meó ni nada, oye.

El más afectado de todos fue Esteban, que es un chico muy sentido. Así que Labrador, que lo mismo consuela a un escarabajo que a un humano, se puso a animarle, con frases como “tienes un corazón enorme, más que el puto brazo“.

Es un poeta.

“Nos amamos como el pan y la mantequilla / como te coja, te clavo toda la horquilla”, podrían ser algunos de sus versos.

E Ylenia se fue de la casa por segunda vez. Lo que pasa es que se fue poco, porque como llevaba un moco como para congestionar el canal de Panamá, se quedó dormida en el jardín.

Como una santa.

P.D.: Este post es para Lina.