Los cuernos más veloces de ‘La isla de las tentaciones’: se viene resumen de la gala 1

Buena comidita de morros con buena excusa. (FOTO: TELECINCO)

Si La isla de las tentaciones fuera una carrera de maratón, hay dos chicas que van por el kilómetro treinta y quedan dos horas para que den la salida. Sí, amigas y amigos, esta tercera edición trae cuernos más deprisa que un cazador furtivo.

Lola y Marina se están dejando llevar como sombrilla en huracán y prometen emular a Kamala Harris. ¿En ser vicepresidentas? No, en lo de ser las primeras en algo. Ambas han congeniado mucho y muy deprisa con sus maromos. Fani las está viendo y le están pareciendo muy lanzadas, no sigo más.

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¿Quién quiere un resumen de la primera gala de La isla de las tentaciones?

LAS PAREJAS

Hugo y Lara:

“Nosotros somos muy, muy celosos”, empezamos mal. Aunque claro, no van a llevar a La isla de las tentaciones a alguien que diga “nos suda la polla lo que haga el otro, por mí como si se tira a los siete enanitos a la vez”.

Hemos venido para intentar superar esos celos“, dijo Hugo, que es como si un diabético se va a una pastelería a intentar superar su enfermedad.

Hugo salió en Gran Hermano y dice que “ligaba muchísimo” y que “echa de menos esa época”. No hay más preguntas, señoría. Además, tiene bigote. En el siglo XXI. Seguramente tenga una televisión en blanco y negro y un orinal debajo de la cama.

Diego y Lola: “Me da miedo que se olvide de mí y se le vayan los ojos para todos lados”, dijo Lola, porque Diego tiene los dos ojos de cristal y a la que le das una palmada en la espalda, salen disparados. El día menos pensado en la lotería de Navidad salen los ojos de Diego.

Diego lleva en el antebrazo unos tatuajes super bonitos que parecen las chuletas para un examen de Sociales de 6º de Primaria. Tiene miedo de que su maromo se de cuenta de que le gusta más la vida de soltero que la vida con ella. Y él, que no, que no. Ya. Pero los dos salieron de MYHYV. Eso es como tener antecedentes penales. De pene, no de pena.

“Nos llaman los ratones porque en una cita empecé a llamarle ratón y él a mi ratona“, nos explicó Lola. Pues menos mal que no le llamó zarigüeya.

“Tuvimos una crisis por mi último videoclip, porque yo salía con dos chicas y hubo besos porque lo requería la canción”, dijo Diego. JAJAJAJA Lo requería la canción y él es un actor que se entrega al guion. Si la canción llega a hablar de quemarse el pene en el brasero de su abuela, él se incinera el pene porque es un actor de método.

“Soy una persona que nunca lloro”, aseguró el muchacho. Diego en medio de una manifestación con gases lacrimógenos sonríe y se divierte como Peppa Pig en un charco de barro. Diego tiene los lacrimales secos como la vejiga de un camello.

Raúl y Claudia… Bueno, hay que hablar con Raúl, porque ese pelo que me lleva que el día menos pensado le anida una cigüeña es para hablar con él. Entre la melena ensortijada y la barba tiene más pelo en la cara que Chewbacca.

“Yo solo le vi el pelo y dije ‘tengo que saber quién es'”, nos contó Claudia, que es pelofíbica. Claudia ve un perro de lanas y le tiene que conocer. La han echado de más de un cercado por abrazar ovejas que no eran suyas.

Jesús y Marina dijeron que “una pareja como nosotros estamos súper preparados para pasar una prueba así“. Sí, son opositores de la fidelidad. Entrenan y todo en casa y hacen test.

¿Está bien liarse con otra mujer?

a) No.

b) Sí,

c) Sólo la puntita.

d) Ups, tarde.

Y así.

Esto es como una chispa que nos va a dar a la relación“, aseguró Marina. Como una chispa en el cuarto de la pólvora, ¿qué podría salir mal?

“Marina poco a poco me fue engatusando y a día de hoy sigo enganchado a ella“, dijo Jesús, que habla de su novia como de la heroína. Este muchacho no coge el coche para ir a verla, hace cundas.

El padre de Marina apareció en el vídeo de presentación y me costaba distinguirle del propio Jesús. Raro.

Manuel y Lucía son gente que tienen mucha confianza en el otro. “Puede fallar ella, puedo fallar yo… está en el aire”, dijeron. Esta gente cogiendo un avión debe ser insoportable. “Puede fallar un motor, puede fallar el otro, el tren de aterrizaje, morir el piloto…”, y así las ocho horas de vuelo.

“Lo que más me preocupa es que nos estemos despidiendo para siempre”, le dijo Lucía y Manuel se echó a llorar. Madre de dios. Están las drama queen y luego Manuel, que es drama prince.

“Una vez una vidente me dijo que iba a ser el Jesulín de Ubrique de Puerto Real“, dijo Manuel. Manuel es muy de consultar a profesionales acreditados. A mí me dice eso una vidente y se traga la bola de cristal.

Manuel lleva un tatuaje con una arritmia dibujada y Lucía, un colgante a juego, porque son fans de las disfunciones cardíacas.

Total, que todos llegaron a la isla y ahí estaba Sandra haciendo gestos con los brazos, no fuera que el capitán del barco se pasara y acabara dejándolos en el puerto de Algeciras.

Nada más pisar la playa Manuel se puso a llorar. No había nadie en esa playa que no se sintiera incómodo. Lucía miraba para todos lados con un poquito de vergüenza ajena. Manuel no mea, todos los líquidos los elimina por los ojos. A Manuel le dices algo triste y le pones a caminar por un bosque y te apaga un incendio forestal.

Sandra les preguntó a ellos y ellas cuáles eran sus límites, que eran cortitos, y les presentó a la luz de la tentación, que se encenderá cada vez que alguien cruce el límite. Madre de Dios qué tensión. “Va a ser un agobio, una ralladura de cabeza”, dijo Lara. Por eso lo han hecho, muchacha, no para daros tranquilidad.

Y llegó el momento de conocer a las y los solteros. Algun@s destacadas.

“Hostia”, dijo Raúl al ver a las solteras. Ja ja ja ja

“Nosotras somos más guapas”, trataban de convencerse las chicas al ver a sus competidoras.

A Diego le habían llevado una de su videoclip, a la que Lola definió como un “mojón”. Y las dos se engancharon al minuto, como dos chonis peleándose por unas extensiones en oferta.

Isaac: “Todo el mundo me conoce como el lobo”, creo que es porque no se depila y tiene los testículos como el felpudo de un cazador.

Carla: “Soy la mujer perfecta”, eso es, Wonder Woman tiene un poster de Carla en su habitación.

Simone: Es italiano. Habla el español como yo el arameo antiguo.

Tony: Es tal alto que se da en la cabeza con la luna y puede ver a los soldados de Cataluña, de cataaaaa luuuu ñaaaa.

Nahia: “Cuando salgo todos me miran”, dijo. A lo mejor debería probar a no salir en pijama.

Stefany: “Soy adicta a los bolsos y a los zapatos, me considero pija y caprichosa”, dijo. Es psicóloga y muy centrada ella. Vas a su consulta y sales con un trastorno de compra compulsiva.

Mónica: “Todo el mundo me conoce como la diosa de ébano, piernas infinitas”, pero mentía, porque yo le vi los pies al final de las piernas. A lo mejor se desnuda y le llegan las piernas a los sobacos, no sé.

David: “Mis ojos no fallan, sus miradas no mienten”, dijo el tío flipado. Está obsesionado con las cosas oculares. En lo primero que se fija de una mujer no es en las tetas, es las córneas.

Inamol: No es Arias, es más maromo, cago en la leche, Merche.

Susan: “Soy Miss. Mi belleza ha sido inspiración para miles y miles de chicas”, dijo. Millones, decenas de millones, diría yo, de todas las épocas, no te jode. A Nefertiti la inspiró esta muchacha.

Mari: “Soy modelo internacional, aunque soy de murcia”, dijo la muchacha, que llevaba el pelo como si se hubiera cosido tentáculos de calamar.

Jennifer: “Desde pequeña siempre llamaba  la atención por mis ojos verdes y mi pelo rubio”, aseguró y debe ser porque en las tiendas intentaban engañarla con el cambio pensando que era guiri.

Entre las emparejadas y las solteras hubo un intercambio de vaciles y borderías que sólo faltó que les dieran unas navajas y se liaran a mojás allí mismo. Ahí había más tensión que en la goma del calzoncillo de Obélix.

Durante la ceremonia de la colocación de collares de flores, que los solteros les ponen a las emparejadas. La que más triunfó fue Claudia. Acabó con el cuello que parecía una floristería. Claudia estaba encantada, pero a Rubén se sentía como si hubiera dejado un bocata en el suelo y viera llegar una horda de buitres y hienas.

Lola tenía dos collares también. Diego decía que estaba tranquilo, pero temblaba más que una lavadora vieja centrifugando. Marina tenía dos collares y Jesús se cabreó porque ella es “más vistosa” y se esperaba más. Jesús no tiene una novia, tiene un Opel Corsa tuneado con alerones y pintado de color oro.

Es que estas cosas son así… a tu pareja no le ponen ningún collar y te quedas preguntándote si no será tu novia o novio el más feo. Y eso es lo que pasó con Raúl. Ninguna chica le puso un collar.

“Cuando le vean bien de día cambiarán de idea”, dijo Claudia, como si su novio fuera un piso en alquiler que luce más cuando hay sol. Seguro que si le ven con una bolsa en la cabeza también cambian de idea.

La muchacha del videoclip no le puso el collar a Diego por “no amargarle la noche” a Lola, pero Lola se amargó sola. “No me amargas la noche, tranquila que no me la amargas”, dijo, pero con un tono más amargo que una endivia mojada en hiel dentro de un café.

Manuel se puso a hablar de sus collares y… sí, se puso a llorar. Lucía, su novia, le miraba y decía “no, otra vez, otra vez”. JAJAJAJAJAJAJA Este muchacho llora con demasiada facilidad. Hay actores con Oscar a los que les resulta más difícil llorar que a Manuel, que tiene incontinencia lacrimal.

Y comenzó la convivencia.

Yo tengo 27 y claro, quiero una estabilidad, quiero una familia y uno, dos o tres hijos“, le dijo Lara a los solteros, porque su referente en la vida eran las niñas del sigo XV pariendo a los dieciséis y claro, a los 27 ya va tarde. Los solteros, que no quieren más que enterrar el tubérculo en un bancal, la miraban espantados.

“Quiero tener hijos ya, YA, ¡¡¡AHORA!!!”, como método para quitarte de encima a los babosos en las discotecas.

Simone, el italiano, trataba de hablar con las chicas, pero habla tan mal el español que era como si fuera un indio arapahoe. Como pille cacho va a ser complicado: “yo meto querer en cosa tuya oscura, hasta bolas espachurrar”. Y así.

En la villa de los chicos la cosa era diferente, había mucha más soltura. Hugo, de hecho, rompió el hielo y abrió hueco entre las solteras para sentarse él en medio, a lo Jesús Gil en el jacuzzi. “No le voy a cerrar las puertas a ninguna”, dijo

“Me he quedado más tranquilas porque me han dicho las chicas que tenían dudas sobre ponerme el collar”, dijo Raúl, pero se lo dijeron después de que se recogiera el pelo. Le están queriendo decir algo y él no pilla la indirecta.

Unos y otras acabaron metiéndose en la piscina. Empieza el mercado de carne.

Las emparejadas fueron más prudentes y no se pusieron en biquini. Sólo les faltó ponerse un burka de hormigón encima.

“Encontrarte de repente con diez chicas tan despampanantes siempre da un poco de miedo”, dijo Manuel, que lo dejas en una sala con el payaso de It y el muñeco de Saw y se suelta en seguida y les cuenta chistes, pero las chicas despampanantes le dan miedo. La madre de Manuel aún tiene que mirar debajo de su cama y en el armario antes de que él se duerma por si hay chicas buenorras escondidas.

Llegó la primera mañana

“Me ha gustado conocer a Isaac [uno de los maromos] porque al fin y al cabo vamos a pasar mucho tiempo juntos y es bueno conocer a la personas, qué le gusta…”, dijo Marina con una sonrisa bobalicona en la boca. “He notado esa conexión que se nota”, añadió y no hablaba del Wifi.

Lola está con Simone, el italiano, que no caga. Bueno, más que nada porque estaban en la piscina y hacerse pis es arriesgado, caca es un suicidio.

El caso es que llegó la primera elección de citas. Los novios y novias se pusieron a decirse cosas en bajito como en un examen. Era tan infantil que daba vergüenza ajena. ¿Vergüenza de decirles algo? No, vergüenza de llevarles al despacho del director.

CITAS:

Claudia eligió a Toni y Raúl dijo “HOSTIÁ”. Este muchacho está inseguro. Una langosta en una marisquería está más tranquila. Si yo fuera él me iba haciendo el Tinder.

Lara se la dio a Javi. Hugo dijo “lo sabía“. Hugo podría dar clases de videncia en Hogwarts.

Lola se lo puso a Simone. “Espagueti para todos”, dijo Diego, en un alarde de originalidad para meterse con un italiano. El muchacho se cogió un puteo… si los celos se pudieran vender, los de Diego estarían en la sección gourmet. Lola es firme candidata a batir el récord de cuernos rápidos.

Marina escogió a Lobo, un adulto que ni siquiera tiene un nombre de verdad. Lobo le hizo un gestito chulo a Marina y ella se partía de la risa tonta. Si hay que hacer una porra, apuesto por Marina como primera opción.

“Yo no soy tonto y ella menos, la miro y sé que en nuestra mirada hay algo”, dijo Lobo. Y Marina, en lugar de decir nada, dijo “buah”, pero un buah que de fondo se oía un deslizar de tanga. “Vengo a ponerme a prueba”, dijo Marina, como si estuviera opositando a bombero.

Lucía saldrá con Víctor. “Me llevo mejor con otro chico, pero mis compañeras han tenido más afinidad con él”… o sea, que ella también quería a Isaac, pero había quedado con Marina en que se lo quedaba ella. JAJAJAJAJA

Raúl va a tener su cita con Lara. Claudia se hizo la dura, pero no se lo creía ni ella, estaba más cagada que un hipopótamo con diarrea.

Hugo saldrá con Estefani, “por afinidad”. El día que borren esa palabra del diccionario esta gente se bloquea. Es su palabra preferida.

Diego cogió a Jennifer. Adivinad… porque había hablado más con ella.

Jesús se lo dio a Bela. “Físicamente no tiene nada que ver conmigo”, dijo Marina. “Sí, es un cambio a mejor”, dijo Bela. ZASCAZO

Manuel se le puso el collar a Naia, porque es simpática. “Me parece una chica maravillosa”, añadió. El adjetivo le encantó a Lucía. Le encantó como si le hubiera escupido a la cara un leproso.

Y hasta la próxima amigos…

Jorge Sanz se ha quedado en los 80 y sigue pensando que si eres guapa tiene que ligar contigo… lecciones de ‘Ven a cenar conmigo’

El siglo XXI ha llegado, lo que pasa es que hay gente que no mira el calendario. Ya verás qué sorpresa se lleva Jorge Sanz cuando sepa que ya no se llevan las hombreras, que no echan Barrio Sésamo y que no todas las mujeres quieren que él las pretenda.

Y es que el muchacho está concursando (o concursó, porque está grabado) en Ven a cenar conmigo: Gourmet edition, donde no para de cortejar a María Jesús Ruiz, que es Miss y si yo fuera ella estaría hasta los Miss mísimos ovarios del cortejo.

Pero no nos adelantemos, os voy a resumir con humor y mi tontuna habitual lo que pasó en la última edición de Ven a cenar conmigo: Gourmet edition.

La cosa comenzó con los resúmenes y presentaciones de cada uno, empezando por José Antonio Avilés, más conocido como José Luis. “He mentido más que nadie en España…”, aseguró, porque eh, cada uno bate el récord Guinness que le da la gana.

“Quiero la imagen desvirtuada que tienen de mi se cambie“, dijo a continuación, lo que es como si Jack el Destripador confiesa sus crímenes y luego dice que se tiene una imagen desvirtuada de él.

La anfitriona en esta ocasión era María Jesús Ruiz . “Soy buena cocinera, normalmente me dan un aplauso”, aseguró ella, sin especificar quién le da eso, ni para qué, ni si sólo le dan uno y se van.

“Desde que me parió mi madre he sido artista”, nos reveló. El médico aún tiene pesadillas con el bebé ese que le cantaba bulerías mientras lo sostenía boca abajo, sonriéndole y diciéndole que quería la paz mundial.

“Tuve un coqueteo con la telenovela”, nos contó María Jesús. Coqueteo e incluso magreo con la telenovela. Ahí se tocó por debajo de la ropa, porque llegó a ser papel importante en una serie de la que no se acuerda ni la gente que la escribió.

Para el vídeo de presentación se metió en una fuente de Madrid a jugar con el agua salpicando con los pies. En una fuente pública de Madrid. Ahora tiene en los pies hongos, papiloma, dengue, zika, tuberculosis, malaria, fiebre amarilla y hasta fiebre fucsia con lunares blancos.

María Jesús ha sido Miss Arjonilla, Miss Valencia, Miss España y no fue Miss cojones porque no se presentó.

“Me estoy currando mi cena desde hace más de un mes”, aseguró. Pues tiene que estar eso caducadísimo. Va a poner cerdo y lo está cebando ella. María Jesús te invita a cenar de temporada a temporada, para que le dé tiempo a plantar y recolectar los tomates de la ensalada y el algodón del mantel.

De primero había ‘Banderillas Terramar’. Eran almejas sin lavar, con toda la tierra del mar. Ah, no, era una crema de verduras con dos banderillas cruzadas con productos de Huelva: un langostino, pulpo, tomate, calabacín, huevo… productos que sólo encuentras allí.

“Somos lo que comemos”, dijo ella. Vale, María Jesús es un langostino empalado.

Le puso brócoli. Brócoli. Eso es que odia a los comensales. Y no porque no me guste, si no porque hay que ser un desalmado para comerse una verdura que parece un arbolito en miniatura. Están los que deforestan el Amazonas y los que comen brócoli como insensibles a la tala de árboles.

“Soy muy supersticiosa” aseguró y echó sal para atrás. El suelo de la cocina de María Jesús es como una salina. Te mueres ahí y te amojamas. Las cosas que se caen al suelo en la cocina de esta mujer se conservan mejor que una momia.

‘Hojaldre de Solomillo a la Jamuga’ era el principal. “La jamuga es donde suben las mujeres de mi tierra de romería”, aclaró. Y un solomillo de cerdo le recordó a eso. El cerebro de María Jesús hace asociaciones que cuando el LSD se quiere colocar la chupa a ella.

A los solomillos les puso el hojaldre como el que tapa a un muerto con la manta térmica. Le faltó darle un beso de buenas noches después de arroparla.

“Cuando estoy en mi casa siempre estoy cantando canciones infantiles” y cantó Soy una tetera, canción con una coreografía que haría mearse encima a Lola Índigo.

María Jesús sacó del horno el hojaldre tan crudo que se lo das a un japonés y piensa que es sushi.

Pure Poison era el postre. Era una mousse de limón. Los productores de limones de España ahora están buscando en Google dónde vive María Jesús para enviarle un limón bomba por maltratar así a su producto.

María Jesús tenía un exprimidor de diseño de Philippe Starck con el que exprimir un limón es como hacerle un pajote a un caballo. Luego el postre llevaba leche condensada. Normal. El caso es que le echó tanto dulce que los productores de azúcar van a ponerle una bomba a los productores de limones para protegerla.

Jorge buscaba la casa de María Jesús como un borracho busca la suya, pero con más zozobra. Se presentó con una mochila de camuflaje, militar, por si le tocaba irse de guerrillas en cualquier momento.

María Jesús tiene en el jardín una piscina de las de plástico. El lujo asiático se filtraba por los resquicios de esa piscina. Eso es vivir a tope. En Emiratos Árabes es de lo que más se compra.

Avilés llegó e intentó saltar por la ventana para entrar como si viniera a cenar desde Europa del Este.

De aperitivo María Jesús había puesto unas patatas a la andujareña, que eran patatas fritas ensartadas en palos como si las odiara. Vlad el Empalador trataba con más cariño a sus prisioneros que María Jesús a sus patatas. Y también había de aperitivo tortilla de patatas. Y cóctel de gambas, que tenía que haber sido cóctel de patatas porque no había suficientes patatas.

Demasiada comida. Y luego quería darles de cenar. Sólo le faltaba tener una casita de chocolate y un horno con Gretel dentro.

Hice magisterio por francés y después psicopedagogía“, aseguró María Jesús, que tiene más estudios que un catedrático.

José Antonio y Ana María se fueron a cotillear por la casa. Jorge se puso a tocar la armónica, literalmente a tocarla, porque las notas salían de ese instrumento como arrastrándose hacia la muerte: tristes.

María Jesús tenía en el salón la corona de Miss. Bueno, una corona de plástico de bazar chino.

“Los actores en los guiones apuntan cosas graciosas, a ver si ha puesto algo de su nuevo novio”, dijo Avilés encontrando un libreto. Sí, los actores en los guiones escriben el pin de su tarjeta de crédito. El Señor de los Anillos lo escribió Tolkien en un libreto de la obra de Navidad del colegio.

Llegó el principal. Avilés lo olisqueaba que lo mismo huele una crema de verduras que te encuentra droga en una maleta.

Ana María no ha probado la crema de verduras, que me ha costado dos horas hacerla”, dijo María Jesús, que si fuera cocinera la gente en el salón moriría de inanición esperando a que ella les sacara el primer plato. Dos horas en una crema de verduras. Le encargas una ensaladilla rusa y heredan la elaboración sus hijos.

“La corona este no es buena, es una réplica“, dijo María Jesús, porque no lo sabíamos. Estaba la Reina Isabel II envidiosa, porque no le rentan sus joyas al lado de las de la Marichús.

Yo ya estoy en la historia, porque fui Miss España en 2004“, dijo María Jesús, subida en un pedestal que sujetaba su ego. En los libros de Historia del colegio han quitado la mierda esa de Felipe II y han puesto un dibujo para colorear de María Jesús con su corona.

Y llegó el momento añejo de Jorge Sanz. Hay muchachos de cincuenta que tienen las hormonas como cuando tenían quince años y me da la sensación de que siguen viviendo en los ochenta. Hay gente para la que el feminismo es como los extraterrestres: está por llegar y no acaban de creérselo.

Jorge se pasó la velada tirándole la caña a María Jesús. ¿La parte del cebo y el anzuelo? No, le tiró la caña entera, con el palo, el carrete y hasta el barco. Sutil, le preguntó: “¿Estás casada o tienes novio?”. A bocajarro.

Y cuando Avilés le hizo ver lo bruto de esa pregunta, Jorge Sanz se excusó como si estuviera interpretando a un gañán, que no galán, de comedia tipo Hostal Royal Manzanares, pero sin Royal ni nada, Hostal Gañán Manzanares. 

“Yo no puedo evitar estar con una chica tan guapa… Tú no, porque eres una señora, [le dijo a Ana María] pero con María Jesús, que es muy guapa, cómo no le voy a dar dos pases de pecho ¿cómo no voy a hacer yo eso? “, dijo Jorge Sanz. El autocontrol es el animal mitológico favorito de Jorge Sanz.

Ana María puso cara de que no le importaba el comentario de que ella es una señora y no puede recibir requiebros. Que no le importaba que no sabía si matar a Jorge con el cuchillo de carne o con la cucharilla de postre, para hacerle sufrir más.

Me gusta ligar por deporte, porque llevo haciéndolo treinta años“, añadió Jorge. A cualquier cosa le llaman ligar. Es como si yo digo que llevo 30 años echando carreras con Usain Bolt; no quiere decir que le haya ganado.

En fin… sigamos.

“Te hace falta sal por detrás porque tienes mala energía”, le dijo María Jesús a Avilés y lo saló como a un jamón malo. María Jesús usa la sal para todo. María Jesús la lepra la cura con sal.

“¿Yo mala energía?”, dijo Avilés, que tiene un aura más negra que la boina de contaminación de Madrid. Avilés funde bombillas según pasa de la mala energía que tiene. Los protones tienen una carga eléctrica positiva, los electrones tienen una carga eléctrica negativa. Los átomos de Avilés sólo tienen electrones.

“No puedo con el queso, no puedo”, decía una y otra vez Ana María, porque el queso es su kriptonita. “El queso se funde y se va por todos sitios”, dijo María Jesús, que piensa que una fondue es como el desastre del Prestige.

Y llegó el postre. “Todo entra por el ojo”, dijo María Jesús, como si estuviera poniendo título a una película porno centrada en el sexo anal.

La hierbabuena del cóctel de limón estaba más mustia que Bob Esponja en el desierto.

Avilés se puso a hacer ruido con la pajita y el sorbete cada vez que Ana María intentaba hablar y fue una de las escenas mejores que he visto en mi vida. Ahora necesito interrumpir a Ana María sorbiendo. Por favor.

La sorpresa final era responder a unas preguntas que se había apuntado en unas tarjetas.

“¿Qué harías en un día libre, en el que no hubiera reglas?” era una de las preguntas. “Estar en mi casa, en mi hogar”, respondió Ana María, que es una salvaje. Cuando podía, Sid Vicious se quedaba también en su casa, cuidando de Ortega Cano.

La fiesta era vestirse de Miss con unos aperos que había en una caja. Se echaron al cubo de la ropa y las pelucas como buitres a una oveja muerta.

Y luego hicieron una “conocida y célebre” carrera de glúteos. Claro, en el funeral de mi abuelo hicimos lo mismo, porque eso se hace siempre. Las abuelas no lo dicen, pero no se rompen la cadera al caerse, es haciendo “conocidas y célebres” carreras de glúteos en lugar de jugar al cinquillo.

Avilés se echó a la alberca de plástico. Después de salir de la piscina Avilés metía barriga que se dejó el intestino delgado en intestino desnutrido. Avilés tiene los abdominales hacia dentro, de ejercitarlos para meter tripa.

Total, que Ana María le puso de nota a María Jesús un 5. Avilés le puso un 5. Jorge un 8. Y un piso en Alcorcón, si se deja.

Patético en grado sumo: Ana María Aldón finge que no sabe lo que es un condón en ‘Ven a cenar conmigo’

Ana María, oh, la sorpresa hecha carne… (FOTO: TELECINCO)

Que la tele es espectáculo y show y esas cosas lo saben aquí y en la Conchinchina, que es una parte de China donde hay muchas conchins, como todo el mundo sabe.  Pero de ahí a hacerse la tonta como si te acabaras de caer de un guindo de doscientos metros de altura hay un trecho largo.

Es lo que hizo Ana María Aldón en Ven a cenar conmigo: Gourmet Edition (Telecinco), donde concursa con gente como María Jesús Ruiz, Jorge Sanz y José Antonio Avilés, que convierte cualquier programa de Gourmet a Kebab caducado.

El caso es que aprovechando que Avilés se iba a la cocina a comerse todo lo que debería estar sacando a la mesa, los invitados se fueron a cotillear a su cuarto, como si hubiera sido una cosa espontánea y no una de las partes del programa. Es como si pagas a la cajera del DIA después de pasar la compra como si fuera una idea loca que se te acaba de ocurrir.

El caso es que llegaron a la habitación, que tenía menos muebles que la casa de una zarigüeya y María Jesús dijo deslumbrada “¡Menudo privilegio!”. Uy, sí, había una cama. Esta mujer duerme sobre cuatro piedras y se tapa con un saco de cebollas que robó en una frutería paquistaní.

Lo único que decoraba la habitación era una foto de Avilés desnudo, enseñando el culo. Ni que fuera Cristina Pedroche, que no tiene fotos con ropa. Imaginaos que eso se pone de moda y vais a casa de Federico Jiménez Losantos, por ejemplo.

En la mesita de noche (a María Jesús no apoyar las cosas encima de una caja de cartón le debió parecer un lujo) había un neceser, oh, qué casualidad. María Jesús Aldón se tiró a abrirlo como los de La casa de Papel cuando ven una hucha.

“No abras eso por dios, qué asco, qué asco, metedlo todo ahí no toquéis nada“, decía Jorge Sanz haciendo arcadas, como si estuvieran abriendo un cubo de residuos biológicos de un hospital.

Entonces era cuando Ana María sacaba un condón y poniendo cara de acabar de salir de un convento interna desde los seis años decía: “Esto es un chicle ¿quieres un chicle?”.

NO SE LO CREE NI ELLA. Patético a más no poder. La mujer abrió el condón con una maestría y una rapidez de no haber visto nunca uno, no te jode. Y luego lo desplegaba con una soltura que sólo le faltó ponerlo con la boca en el picaporte de la puerta.

“Me ha impactado”, decía después. “No eran chicles, eran preservativos, yo me he quedado…”, añadía, poniendo cara de mucha sorpresa. Joder… Ana María Aldón piensa que el satisfyer es para quitar las pelotillas de la ropa.

“Qué asco, pero bueeeeno”, decía haciéndose la pura María Jesús. Yo no sé como estas dos mujeres no tienen 15 hijos cada una. Creo que el único método anticonceptivo que conocen es ponerse un ladrillo entre las piernas. Estas muchachas ven una paloma y se apartan, porque piensan que así es como se tienen los hijos, a base de anunciaciones.

Que Ana María pretenda hacer pensar que nunca había visto un condón y que los confunde con chicles es como girarse a la cámara y decir: “Pienso que sois todos idiotas y que os vais a tragar cualquier mentira”.

Lo que hay que ver…

Cómo supe quién era Cuervo hace más de un mes: la investigación que destapó a Mask Singer

Cuervo, el típico disfraz para matar a gente del susto por la calle. (ANTENA 3)

A mí me llama Sherlock Holmes cuando tiene dudas con un caso. Watson está hasta celoso y me ha pinchado las ruedas del coche. Pero no puedo evitar ser el mejor investigador de todos los tiempos: acerté el 11 de noviembre quién era Cuervo en Mask Singer.

¿Que no he acertado una mierda más? Cierto. Todas las demás máscaras son un fracaso absoluto mío. Pero si algo me ha enseñado la vida es a hacer pis a favor del viento y a consolarme con lo que hay.

Ya sabéis que Mask Singer es ese concurso que trata de averiguar cuánta temperatura son capaces de aguantar los famosos metiéndolos en trajes que dan más calor que un alto horno. En los descansos del programa iban herreros a meter espadas en los disfraces.

Se está preparando ya una versión que se llama COOKING POT SINGER en la que los famosos cantan dentro de una olla a presión puesta encima de una fogata.

El caso es que una de las gracias es tratar de adivinar qué famoso o famosa está debajo de cada traje. En el caso de Los Javis se trata de hacer aspavientos hasta que se te descoyuntan la mandíbula y las extremidades. Han abierto tanto la boca en este programa que parecía un documental de Félix Rodríguez de la Fuente mostrando una anaconda comiéndose un Ñu.

En el extremo opuesto Malú, que lo mismo le emociona que sean las seis y cuarto a descubrir a Georgina Rodríguez debajo de León. Por cierto… siiii por mi fueraaaaaaaaa, si por mi fueraaaaaaaaaaaa. No, aún no me lo he sacado de la cabeza, maldita sea.

¿José Mota? Nada, nada, que menos mal que el hombre se ha metido a cómico, porque llega a meterse a presentador de Cuarto Milenio y se monta unas teorías de la conspiración que se caga Iker Jiménez la pata abajo.

Todo esto es para introducir (sí, lo sé, demasiado lubricante) que yo, YO, supe quién era cuervo hace más de un mes: Jorge Lorenzo. MU HA HA HA HA HA

¿Y cómo lo supe tan deprisa? Agarraos a la silla, pegaos bragas y calzoncillos con celofán… ¡por que le gusta el sushi!

Tachaaaaan

Esa fue una de las primeras pistas que dieron de cuervo, junto otras de que le gustaba la velocidad y cosas así. Y me dije, ¿a quién le gustará el sushi? Así que busqué en Google: “piloto / sushi”. Y ¡BINGO, EUREKA! Encontré una entrevista en la que Jorge Lorenzo decía que era un enamorado del sushi.

¿ME PUEDO CASAR CONMIGO MISMO?

Si un hombre con pareja pone los cuernos, ¿es culpa de él o de la mujer soltera con la que los pone?

Samira y Pavón, llora mogollón. (TELECINCO)

La madre del cordero, que es la cordera, la que se lió anoche a santo del viejo debate sobre la responsabilidad de los cuernos entre solteros/as y casados/as. Pavón, que tiene novia, se lió con Samira, que está soltera. ¿Contra quién fue la mayoría de la gente? Contra Samira. Tócate los pendientitos arrugados del amor.

Pero antes de entrar en detalles de la final de La casa Fuerte (quién ganó, aquí)…

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JJV llevó anoche la chaqueta más fea de la historia de la televisión. Esa chaqueta es lo que pasa cuando montas una orgía con un leopardo, una cebra y un camaleón y a la cría que nace la despellejas con poco tiento y coses una chaqueta mientras juegas a tinieblas.

¿Sabéis cuando dejas ropa en una silla y por la noche te da miedo porque parece una persona? Pues esa chaqueta da miedo con la luz encendida.

Lara iba muy guapa, con un traje blanco que lo mismo vale para ir a una fiesta en París que para hacer una incursión en un campamento enemigo en Siberia. Lara se mete en la nieve y no la encuentra ni el Yeti.

“Me vio el doctor y gracias a él pude dormir un poco y comer, porque no podía”, dijo Pavón. ¿Le dio pastillas? No, le abrazó. El médico de La Casa Fuerte es un Teletubbie. Hizo el MIR y un máster llamado Sana Sana, Culito de Rana, Si No Se Cura Hoy, Se Curará Mañana.

Vimos imágenes de Pavón con mucha pesadumbre. Boabdil el Chico estaba más contento el día que perdió Granada que Pavón el día que perdió su flor con Samira.

Todos coincidían en que la culpable era Samira, como si el pene de Pavón no hubiera tenido nada que ver. Estaba Pavón a lo suyo y de repente descubrió que estaba conejeando con Samira.

– ¡¡PACO, QUÉ HACES TIRÁNDOTE A LA VECINA!!

– ¿Pero qué vecina Maruja, si yo estoy haciendo croqu… ¡hostia, si me la estoy follando!

Y así.

Pero por ejemplo, Marta, que ha puesto unos cuernos que ni el que dibujó al padre de Bambi,  se quejó de la poca afectación de Samira. “A mí me chocó que él estuviera hecha polvo y ella tan fría y preocupada por su belleza”, dijo Marta. Toni insistió: “estaba preocupada en si había o no había desfile”, dijo él.

El que la he cagado he sido yo“, decía Pavón, y es la pura verdad y saberlo y decirlo es un atenuante.

“Ahora me va a odiar toda España”, dijo Samira. No, mujer, toda España no, como mucho los que ven La Casa Fuerte. Y digo yo, ¿a santo de qué es Samira la mala para que la odie España? Puestos a odiar, que creo que no hace falta, ¿no habría que odiar a Pavón, que tiene pareja?

De verdad me siento muy mal… no hemos hecho nada en siete semanas y se acaba todo por culpa de media hora”, dijo Samira en un vídeo. Bueno, eso de media hora es un decir, porque dio la sensación que el polvete de la ducha duró lo que los dentistas recomiendan que dure el cepillado: de 2 a 3 minutos.

Me molesta que por una mierda él se joda la vida“, decía llorando Samira. Joder, qué polvo más malo si lo llaman mierda. A ver, claro, que echas el follisque de tu vida, que te aplaude al acabar Nacho Vidal y hay un autobús de japoneses haciendo fotos y claro, a lo mejor ahí sí merece la pena joderte tu vida y la de tu primo.

Aunque no lo parezca hay gente que prefiere no mostrar que está jodido“, se excusó Samira. A Samira la interroga la Inquisición y los frailes se quedan tó locos porque le dan tortura y ella ni gesticula.

– ¡Reverendísimo Torquemada, hemos torturado con todo a Samira!

– ¿Y qué ha dicho?

– Ha preguntado qué tal tiene el maquillaje.

Y así.

El caso es que Aurah, que pensaba que esto iba a servir para hundir en la mierda a su archienemiga Samira, vio cómo los dos empezaban a salir indemnes. “Pues nada, un aplauso para Samira y Pavón por lo bien que lo han hecho”, se quejó, indignada como una señora a la que pillan colándose en la fila del pan.

Y JJV intervino y oye, muy acertado, que todo hay que decirlo. “Si a mi me pasara una cosa como esta lo último que querría sería tener un compañero como vosotros”. JODER QUÉ ZASCA. La madre de todos los zascas.

“Los concursantes de realities podéis entender que a veces la gente no actúa por estrategia?”, inquirió JJV. Pues mira, JJV, no, porque si lleváis a gente que está en su tercer o cuarto reality lo más probable es que ya piensen que viven en realitylandia y que todo es estrategia.

Pavón dijo que sí había tenido apoyos y consuelo. “Muchos compañeros me han apoyado, Marta me dio un abrazo que…” casi me la follo. Ah, no, que dijo que le “llegó al corazón”. Es que claro, con Pavón pasas de la amistad a que te folle en un periquete. En el instituto nadie le daba bocadillo por si se venía arriba y acababa montándoles en medio del patio.

A Samira nadie la consoló, al parecer. Madre mía, qué casa, si llegan a tener leña y una cruz de madera queman a Samira. “Me están fustigando, como si estos vinieran de las carmelitas, que esto no es un conventito”, dijo Samira, que lo pone todo en diminutivo. Es como Ned Flanders pero con más tetas.

“Toni quedaba conmigo después de Gran Hermano”, dijo Samira y por entonces Toni estaba con Makoke. Madre mía qué folladero es esto de la tele, todos con todos. Esta gente folla más que los de Física o Química un finde en casa rural. Dejas a 200 conejos y 200 conejas en una sala con un comedero lleno de viagra y se folla menos.

Pavón intervino, cabreándose cada vez más como una caldera con la salida de vapor cerrada. “Metí la pata, la cagué, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra, a ver si ahora somos santos, he pedido perdón, lo que no me parece bien es que se haga leña del árbol caído”, dijo subiendo el tono que parecía una soprano pisando una chincheta.

“Aurah se encargó todo el sábado de martirizarme, de envenenar uno a uno a todos los habitantes de la casa, porque su marido, su novio o lo que sea le puso los cuernos. Estás traumada, vete a un psicólogo. Mentirosa. Si te han puesto los cuernos es tu problema, no el mío”, le dijo Pavón a Aurah, que tenía el aura look nubarrón negro de lluvia ácida.

“¡¡Tú te hiciste famosa por estar con Kiko Rivera!!”, aportó Samira. He visto navíos de línea cañoneándose borda con borda y era una cosita como más sutil que lo que esta gente hizo anoche. Qué forma de sacarse mierda, eran como laxantes ajenos.

Aurah se defendió: “¿Comento La casa de la pradera o la Casa Fuerte?”. Callarse no es una opción, dí que sí, Aurah.

“Que estuve toda la noche sin dormir por escucharos”, se quejó Aurah. Pero vamos a ver, en qué quedamos, ¿fue media hora o toda la noche? A ver si Pavón ahora es como una máquina de bombeo, que puede estar achicando en el sumidero horas y horas. Y Samira, oye, qué máquina, tiene más resistencia a la fricción que el pistón de un Ferrari. 

“AURAH SE CREE QUE ES LA SANTA PALOMA”, dijo Pavón. Sí, Aurah se mira en un espejo y se retoca el halo dorado que le sale en torno a la cabeza. Lo de la anunciación lo hizo Gabriel porque Aurah ese día no podía.

Mahi y Rafa intervinieron y pusieron un poco de cordura. “No son los primeros que se han ido de fiesta y han cometido un error. Me quedo con la actitud de los dos, sé que Pavón quiere a su novia y está arrepentida. Ninguno de los dos está disfrutando ni creo que lo hayan buscado”, dijo Rafa, que se puso serio. Hay dos cosas que pasan cada 75 años, el cometa Halley y Rafa hablando en serio. 

La importancia se la tendrán que dar Pavón y su novia, no nosotros”, aportó Mahi, vestida como siempre con discreción y minimalismo. ¿Podría dejar ciego a un búho? Sí, pero discreta.

“Esto de ir bebidos y no acordarse no es la primera vez que pasa, no hay que darle más importancia”, sentenció. Amén.

Pero a la que ella decía eso Aurah y Toni se descojonaban. Y a Samira le sentó medio mal. “¡¡DEJAD DE REÍROS, BASTARDOS, QUE SOIS MUY SUCIOS!!”, dijo Samira y salió del plató llorando. Ah, pues le sentó mal entero.

“Que la gente sea así de malvada, de maldita, de sucia… como no son mis amigos no voy a llorar con ellos, voy a llorar con quien tengo que llorar”, se explicó Samira de por qué ellos, los malditos, no se les había visto llorar. Verla llorar es raro. Las lágrimas de unicornio curan a los humanos. Las lágrimas de Samira curan a los unicornios.

Aurah estaba tan cabreada que acabó por dilapidarse a sí misma: “AH, Y LA CÁMARA, QUE LO SEPAN, LA AVISÉ YO”, dijo Aurah, y lo hizo porque “me despertaron jimeando”. Lo mismo quiso decir gimiendo. Pero no, lo mismo jimear significa algo en aurandés.

¡Y SE SALVARON DE LA EXPULSIÓN SAMIRA Y PAVÓN!

Imágenes de Aurah y Toni:

explosión de bomba atómica GIF

Ella se entera de los cuernos en directo y Pavón acaba vomitando por el remordimiento de tener sexo con Samira

Joi, con el árbol de Navidad y los renos.

Caín y Abel se llevaban bien, se querían y uno no mató al otro ni nada, en comparación con la relación que tienen José Antonio Avilés y Jorge Javier Vázquez, que no le soporta, o por lo menos, eso parece con los cortes que le da en directo. ¿Sabéis la película de 300 en la que un montón de hombres musculosos se metían espadas en el cuerpo? Pues había menos cortes que en el plató de La casa fuerte.

Siiiii, ahora llega el tema de Samira, Pavón y el polvorón, no os impacientéis, pillastras y pillastres, que queréis ir al turrón y primero hay que comer el pavo. Y además, tiene relación.

Anoche se pasaron como tres horas cebando lo de que había dos concursantes que habían hecho metesaca en la casa. Nadie ceba como JJV, que si fuera criador de cerdos los tendría listos de lechón a 300 kilos en dos semanas.

Hay dos grandes misterios: El de Fátima y por qué cojones José Antonio Avilés sigue yendo a los platós. Pero ahí estaba. Y como quiere chupar más cámara que una cabra un caramelo, pues dice tonterías de absurdo total.

Y claro, se puso a dudar de que se hubiera follado de verdad, lo que desacreditaba la credibilidad del programa y todo el fundamento del cebo. Y eso enfadó, un poquito JJV.

“¡Yo no sé si en otros programas te permiten estas cosas, de estar poniendo en duda todo constantemente, aquí no!”, le gritó.

“¡¡Que sí, que han follado, han follado!!”, dijo JJV, que siempre quiso ser notario y dar fe de las cosas. Él lo mismo te hace unas escrituras que te certifica un casquete.

“¡Coño, dudar de todo!”, sentenció JJV, que es muy de dogmas de fe. A él le dices que las pirámides las construyeron tres señoras de Valencia que estaban de visita en Egipto y se lo cree, porque él no duda de nada.

Y al final de la noche, que era tan tarde que los panaderos llegaron a ver el final del programa mientras desayunaban, dijeron quiénes habían sido los follanderos.

Ha habido sexo “entre una pareja no sentimental”, dijo JJV. Me encantan las parejas no sentimentales. Por ejemplo, yo y Scarlett Johansson somos pareja no sentimental.

Total, que Pavón y Samira han jugado a hurones y madrigueras. Estaba Pavón duchándose tranquilo cuando Samira se metió en el baño.

“Que no me dejas que me de una ducha tranquilo”, se le oye decir. Oh, sí, pobre, qué desgraciado, cuánto sufrir. Se sintió ultrajado. Lo que pasa es que el pequeño pavoncito y los dos antoñines tenían otra opinión y al final el extorero acabó compartiendo con Samira un poco de carne en barra.

“Samira salió del baño con la cara de salir de una lavadora” y Pavón se puso a leer. Qué postcoitos más intelectuales tiene este chaval. Él después de follar no te hace caricias, te hace disertaciones sobre la generación del 27.

El caso es que ese vídeo, en el que Samira gemía como si en el baño estuvieran estrangulando a un gato, lo vio en directo Joi, la novia de Pavón, con la que lleva dos años y tenía planes de matrimonio. Bueno, el Titanic también tenía planes de llegar a Nueva York.

“No dudo de que esté muy enamorado de mi, pero no sé qué ha pasado para que llegue esta situación. Ya lo hablaré con él en privado”, dijo Joi, la muchacha, que encajó bien el golpe. Un niño de dos años le pega en el torso a Jason Momoa y encaja peor el golpe que esta chica.

“Yo empecé viendo el programa y me encantaba la pareja que formaban, como concursantes, evidentemente, pero esto no me lo esperaba. Ella siempre decía que veía a Antonio como su hermano”, añadió la joven. A Pavón le va el incesto.

El caso es que no estaba previsto que ella hablara con Pavón, pero dijo “si pudiera hablar con él…” y dijeron que sí, claro, se les hizo el culo pesicola, un directo de la muchacha, con su recién estrenado estatus de tricerátops y el infiel. Y Samira al lado, que no se calla.

“A ver, Pavón está descompuesto”, avanzó JJV, “Pavón ha estado vomitando antes del programa”, nos informó. Pavón se come un perro que murió envenenado hace seis días y lo caga sin problemas, pero el remordimiento le sienta fatal.

Eso sí, la que estuvo a punto de vomitar fue su pareja no sentimental, Samira, que en una prueba tomó jugo de chile y casi lo echa todo. “¿VAMOS A TENER VÓMITO EN DIRECTO?”, preguntaba divertida y emocionada Lara Álvarez. Le encantan los reflujos. Esta es su escena de película preferida.

Y llegó la conversación en directo. Samira se miraba las uñas y pavón se recolocaba en la silla como si tuviera las nalgas en carne viva.

“Tengo un remordimiento muy fuerte que no me ha dejado ni comer ni dormir y nunca pensé que me fuera a pasar algo así”, empezaba explicando Pavón, que hablaba como a trompicones.

“Hemos tenido una convivencia durante siete semanas en la que hemos congeniado muy bien y nos hemos tratado con cariño y respeto… pero el viernes yo metí la pata“, dijo Pavón, mientras Samira seguía como si hubiera coincidido con Pavón en la sala de espera del dentista.

Y oh, al final la chica Joi, se rompió y dijo que no podía hablar en directo con Pavón. “En estos momentos tu novia te está escuchando“, le dijo JJV y Pavón tragaba saliva que parecía el sumidero del baño de una llama.

“Tenemos muchos planes de vivir juntos, tener una familia, tener hijos”, explicó Pavón, que también quiere una casa en el campo con una valla blanca. Joder, qué original es.

¿Y qué hacía Samira? Morderse los padrastros de los dedos, a su puta bola. Samira en medio de una crisis sentimental se hace las uñas a bocados. 

“Se me cae la cara de vergüenza, ha sido una niñatada, me siento como una basura“, dijo por fin Samira. “Sólo puedo pedir perdón con el corazón”, dijo Samira, que quizá se mordía las uñas tratando de sacarse el corazón por un padrastro para pedir perdón.

Y se acabó lo que se daba.

Albert revienta: “¡Yo necesito los mil euros, no como tú!” y Marta coge unas tijeras

Para Fuerte, Marta en bucle con las tijeras. (TELECINCO)

Hay un disco de Serrat que se llama Cada loco con su tema. Recuerdo haber mirado de niño aquella portada garabateada llena de muñecotes haciendo cosas raras y disparatadas. Ahora me parece la oficina de un notario al lado de lo que hay metido en La Casa Fuerte.

La última ha sido el estallido de Albert Álvarez contra Marta, que por fin ha logrado sacarle de quicio. A Albert lo mandas a Guantánamo seis años y no se quiebra, pero al lado de Marta se ha venido abajo. El maromo es una persona que debería recibir el premio Nobel de la Concordia todos los años sólo por el tiempo que pasa con Marta, que es como la quebrantahuesos de la paciencia.

Y claro, la montaña rusa de emociones chungas que es Marta, que es la única montaña rusa del mundo que siempre va para abajo, ha acabado por hacer vomitar a su compañero de concurso, que habría preferido hacer pareja con Jafar o con Freddie Krueger antes que con Marta.

Lo de Albert no fue una gota colmando un vaso. Fue un tsunami colmando un chupito. 

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Llegó una de las pruebas de recompensa, con 1.000 euros en juego. Los residentes debían hacer trucos de magia y los VIP juzgarles. Y llegó el turno de Marta y Albert y resulta que Marta no quería hacer el truco porque no lo había practicado.

Y Albert comenzó a decirle a Marta que hiciera ella el truco, que parecía el entrenador del Mago Pop, obsesionado con que la chica lo hiciera. Y ella con su cara de asco, que si hubiera un museo del asco Marta sería el logotipo.

“En el baile ya me dejaste con el culo al aire, como hoy. Es lo que pasa siempre, que me dejas con el culo al aire“, chillaba Albert, gesticulando como si le estuvieran atacando unas avispas asiáticas.

“Juegas con mi dinero, los mil euros que tú no necesitas yo sí los necesito“, acabó por decirle el maromo a Marta, antes de salir de escena en con un mutis por el foro que ya lo querría haber escrito Shakespeare en Hamlet. En el camino se cruzó con Rafa, que se apartó como si le fuera a caer una hostia como una hogaza de pan.

“Está enfadadillo, ¿eh?”, dijo Pavón, que es muy observador y perspicaz. Pavón ve la exhumación de un cadáver del siglo XIV y dice “pues está muertecillo, ¿eh?”. Es un lince.

“Yo nunca me he creído la magia, cuando veo magia sé que hay un truco detrás”, fue todo lo que Marta aportó después, en el confesionario. Ojo, otra mente preclara, que sabe que los magos no son mágicos. Marta ha visto Harry Potter y no se fía.

“Ya formalmente que Marta vaya por su camino y yo voy por el mío“, dijo más tarde Albert, que se piensa que esto es un divorcio y que hay que hacer papeles.

Mientras Albert decía eso en la cocina y Tony trataba de mediar, Marta estaba de espaldas, abriendo y cerrando unas tijeras. Las gemelas de El Resplandor estaban quietas y cogidas de la mano en aquel pasillo porque les daba miedo andar y cruzarse con Marta al girar una esquina.

“Hasta que no te pongas las pilas no quiero saber nada de ti“, le dijo Albert, porque Marta es una muñeca de Famosa que para ir al portal necesita batería. A Albert se le acaba la batería del coche y no llama a la grúa, lo quema porque ya no quiere saber nada de él.

Al final Marta, llorando como una persona adulta, de esas que tienen seis años y baja tolerancia a la frustración, acabó pidiendo perdón para no quedarse sin merendar o algo así maduro, sensato y estable como encenderse los pedos con un lanzallamas.

“Que perdona por lo de hoy”, le dijo y añadió “que tú no tienes culpa de mis bucles”, como le dijo Michael Jackson a su peluquero.

“No tienes por qué hacerlo tú todo… a lo mejor no soy muy disciplinada…“, reconoció. “A lo mejor no soy muy disciplinada”, claro. Eso es como si llega Charles Manson y te dice “a lo mejor no soy muy buena persona”.

Pero yo no tengo culpa tampoco…“, se excusó la muchacha. No, la culpa la tiene Pedro Batúrrez, que vive en un pueblo de las Hurdes y cultiva calabazas, no te jode.

“No soy capaz de tirar de mi carro, ¿cómo voy a tirar del carro de los dos?“. Vale, ya sabemos que Marta no fue la que robó a Manolo Escobar.

“Es que yo estoy como una puta cabra”, acabó por decir Marta, ante lo que Albert ya no pudo más y se descojonó. Y hala, a empezar otra vez.

Sangre fría en el reality: Se hace un test de embarazo y se va a dormir sin mirar el resultado… para qué

Tom, leyendo el test como el que lee chino. (TELECINCO)

Hay dos cosas que no me entran en la cabeza: los gorros de baño y que no sepas si estás embarazada y pases de saberlo. Es el caso de Sandra en La casa fuerte, que tenía sus dudas. Dudas que trataban de asaltar a Sandra, pero ella tiene unas murallas que ni Constantinopla, y las dudas morían tratando de escalar.

Sandra y Tom, que debe ser que tienen quince años y han estado metiendo el ratón en la madriguera sin ponerle el impermeable porque la palabra profiláctico no les dice nada, pensaban que Sandra podría estar embarazada.

La organización les dio un test de embarazo. Por la mañana Sandra se levantó, le echó el pis a la cosa y… se fue a dormir porque “eso tarda un huevo que flipas”. Y se quedó dormida, oiga, más tranquila que un gato al lado de una estufa.

El que no compartía esa tranquilidad es Tom, que desde que supo que podía haber embarazo ha tenido los huevos metidos en el cuerpo como una tortuga bicéfala acojonada.

“Ya me lo he hecho, pero no lo he mirado”, le dijo ella a su maromo y Tom saltó de la cama como si hubiera una serpiente. Lo que pasa es que Tom ingeniero no es y a pesar de que en el test ponía “No embarazada” tardó en interpretarlo como media hora.

“Hacemos el amor para no embarazada… entonces no soy fuerte“, dijo después, porque tiene mentalidad de conejo y eso de no preñar lo lleva medio mal. Sí, amigos, Tom asocia la fuerza con la fertilidad. El día que vea un calendario y sepa que está en 2020 y no en 1600 ya verás qué susto.

Le veo matando una gallina y leyendo las vísceras para ver cuál es el día propicio para la fornicación. Y luego veo a Sandra negando lentamente con la cabeza y preguntándose qué habría en el colacao de La isla de las tentaciones.

Tanto es sabido el tema del fornicio sin condón que Samira usó uno para escribir el nombre de Tom en un espejo. Bueno, puso “TOMTO”. Samira es así, te hace grafitis con un preservativo. Le das gel lubricante y te pinta una fachada.

Esto es para que no procree más y así le hace un favor a la humanidad“, alegó la muchacha, que tiene un gran cariño por Tom. Cariño de meterle la cabeza en el váter hasta que dejase de patalear. Ese cariño.

La cobra que Efrén le hizo a Isa Pantoja una noche que ésta iba “perjudicada”

El saber no ocupa lugar, lo que pasa es que hay saberes que son como los zapatos viejos en un trastero: por poco que ocupen, es mejor no tenerlos. Pero eh, el salseo es el salseo y con salsa todo se traga mejor.

El caso es que anoche nos enteramos de que a Isa le hicieron una cobra tan grande que podría haber matado a un elefante de un mordisco y después habérselo comido con guarnición de ñus. Y es que, por lo que dijo Efrén, Isa te tira el bocado cuando menos te lo esperas, es como un vampiro bajito a las tres de la tarde y sin haber desayunado.

Anoche en La Casa Fuerte, Efrén, que es muy macho alfa y hay quien le ve guapo por más que a mí me parezca que está mirando siempre a un punto fijo con cara de susto, contó que una noche después de Supervivientes estaban en el reservado de una discoteca él, Isa y Kiko Jiménez. Un reservado es una zona donde meten a los famosos como el que guarda animales en un establo para que no se los roben los cuatreros.

Allí, según contaba Efrén, se hizo muchas fotos con Isa, fotos que hizo Kiko, en plan mamporrero de la fotografía. Cabe destacar que Isa ya salía con Asraf por aquel entonces, pobre.

No hubo ningún trío, eso es mentira. Estando en el reservado de esa discoteca me dijo Isa ‘acompáñame al baño’ y en ese momento entró María Jesús Ruiz y nos vio”, dijo Efrén. Ah, que no hubo trío, pues menos mal, me quedo más tranquilo.

Al poco, se fueron todos juntos en taxi y es cuando llegó el rechazo, el no, la decepción, la cobra rompecuellos: “Yo me bajé en el hotel e Isa quería bajar y le dije que no“, contaba su versión Efrén, que sin embargo, confesó que antes de eso “sí hubo besos”. Jo tía, qué fuerte.

“Al bajarle la cremallera del vestido [creo que para mear] se dio la vuelta y me besó. Me quedé en shock“, dijo Efrén, que se sintió sucio porque estaba reservando su flor para una mujer especial que le comprara flores y le llevara de paseo antes de pedir la mano a su padre, no te jode.

Pero claro, todo esto es la versión de Efrén. Con la gente que sale en la tele tienes que tener cuidado. ¿Las drogas, los gases nocivos, la degeneración neuronal? No. Nada perjudica más a la memoria que la posibilidad de hacerse un Deluxe diciendo que te has liado con un famoso.

Isa de lo de los besos no se acordaba. “Yo cuando pasó eso no me acuerdo ni de lo del baño. Estaba súper perjudicada. Me acuerdo del momento de la foto sí me acuerdo que Kiko me acompañó en el taxi. Cuando cerraron esa planta nos habilitaron otra y en el baño no pasó nada. Lo de que eché a Efrén no me acuerdo”, decía Isa. JAJAJAJA

Y si no se acuerda, no pasó. Isa Pantoja piensa que la Segunda Guerra Mundial nunca ocurrió porque ella de eso no se acuerda mucho.

Marta Peñate se marca un Mercedes Milá y confiesa lo que hace en la ducha

Marta, en postura de relajarse. (FOTO: TELECINCO)

Hace ya unos años Mercedes Milá rompió un tabú social de primera índole: ¿sexual, social, político? No, dijo que meaba en la ducha. Aquella revelación hizo correr ríos de tinta y mucha lejía en bañeras y platos de ducha.

Pues si Milá fue pionera, ahora Marta Peñate, en una entrevista dentro de La Casa Fuerte, ha confesado que también le gusta jugar a ser Desatranques Jaén con su agüita amarilla.

“Cuando estoy en la ducha, con oír el agua caliente, me relajo tanto que orino… qué mal he quedado… aquí no lo he hecho, porque me ducho con agua fría”, decía la muchacha. Recordad, si convivís con Marta, u os ducháis antes que ella o apagáis la caldera.

Y es que ya son dos las personalidades televisivas que se declaran fans del río Amarillo o Huang He. En el caso de Marta, espero que no se relaje nunca demasiado en la ducha. No sé si me explico, que hay cosas que flotan y no caben por un desagüe normal.

Y aunque lo de abrir compuertas urinarias allá donde estés tranquila pueda ser discutible, me gusta que Marta sea sincera y no tenga filtros a la hora de hablar estas cosas. Es verdad que la muchacha tiene menos equilibrio que un funambulista borracho en un terremoto, pero se muestra como es y eso es valiente.

Marta también confesó, OH, SORPRESA, que le gusta Albert. El hecho de que le mire como un caniche mira un filete no nos había dado pistas.

Y es que Marta no se cierra puertas. “No he tenido relación con personas de mi mismo sexo, pero sí piquitos absurdos. Pero tener relación con alguien del mismo sexo es algo que no descarto, cuidado, que nunca se sabe”, dijo. Claro, eso es abrir tu mercado a todo el espectro de consumidores potenciales, con lo que aumentas las probabilidades de pillar cacho. Matemáticamente impecable.

Volviendo a lo de que Marta tenga un carácter con subidas y bajadas que haría vomitar del mareo a un piloto de caza de combate, dijo que se cambiaría por Mahi, “porque es una chica simpática, alegre, nunca está triste, nunca está embajonada y siempre tiene algo gracioso que decir. Querría ver cómo sería tener un día entero siendo lineal, feliz, con equilibrio”.

Creo que Marta una vez estuvo dos horas con el estado de ánimo estable y fue al médico preocupada porque le pasaba algo. La verdad es que, con todas las reservas, es de las que más juego dan en la casa y a pesar de que tiene cosas como para meterla interna en un colegio militar, es de mis preferidas.