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Quién fue… Nereo Rocco: el maestro del ‘catenaccio’

Nereo Rocco, celebrando un título con el Milan en 1968 (WIKIPEDIA).

Nereo Rocco, celebrando un título con el Milan en 1968 (WIKIPEDIA).

Hace 15 días hablábamos de Rinus Michels, el padre del ‘fútbol total’. Pues bien, hoy vamos a cambiar totalmente de filosofía futbolera para hablar de la defensa fuerte, los marcadores a cero y el juego destructivo. Vamos a Italia para conocer un poco mejor al gran artífice del catenaccio: Nereo Rocco.

El 20 de mayo de 1912 nace en Trieste, Austria-Hungría (hoy Italia) Nereo Roch, hijo de una acomodada familia de origen vienés dedicada a la industria cárnica. Muy cerca de su casa jugaba sus partidos la Unione Sportiva Triestina, y fue viendo sus partidos como el pequeño Nereo se aficionó a este deporte. En 1925 se cambia el apellido a Rocco, italianización imprescindible (exigencias de Mussolini) para poder trabajar en el Puerto de su ciudad natal. Dos años después, entra en las categorías inferiores de la US Triestina y en 1929 debuta como centrocampista con el primer equipo, en Serie A, ante el Torino. Con el equipo de su localidad jugaría ocho temporadas, llegando a jugar un partido con la selección italiana, clasificatorio para el Mundial de 1934. En 1937 es traspasado al Nápoles, donde pasa tres temporadas. En 1940 lo contrata el Padova y allí juega dos temporadas. Su última experiencia como futbolista la alterna con la de entrenador, en el Libertas Trieste de Serie C. Deja la práctica del fútbol en el 43.

En 1947 es contratado por la Triestina, después de que el Libertas, que él entrenaba, derrotara en un amistoso al equipo en el que empezó a jugar. Durante su época de jugador, por cierto, Nereo Rocco conoció la táctica del catenaccio (el ‘cerrojazo’), que inventó el entrenador austríaco del Servette suizo Karl Rappan. Pero a pesar de no ser él el inventor de esta táctica, que básicamente consiste en poner un hombre más en la línea central de la defensa, un líbero sin responsabilidades de marca al hombre pero que sumaba una unidad más en defensa, se le considera como el primer entrenador que lo puso en práctica a alto nivel y con éxito. La Triestina consigue, en su primer año con Rocco en el banquillo, ser subcampeona de Italia, sólo por detrás del mítico Torino. Dos años más conseguiría clasificar a su equipo entre los diez primeros del calcio, pese a lo cual, ‘Il Paròn‘ (en dialecto triestino, ‘el Maestro’, como se le conocía en el mundo del fútbol), tuvo un desencuentro con la directiva y se fue al Treviso, de la Serie B.

Rocco, con la Copa de Europa y la Intercontinental logradas en 1969 (WIKIPEDIA).

Rocco, con la Copa de Europa y la Intercontinental logradas en 1969 (WIKIPEDIA).

En 1953, la Triestina lo repesca, pero la temporada es mala y deja el equipo de su ciudad. Lo contrata otro viejo conocido suyo, el Padova, que estaba en puestos de descenso en la Serie B. Rocco salva al equipo y al año siguiente lo asciende a Serie A y consigue convertir al equipo del Véneto en un asiduo de la zona media alta de la tabla, llegando a conseguir un tercer puesto en 1958.

En 1960, se hace, junto a Paolo Todeschini, cargo de la selección olímpica italiana para los Juegos que se celebraron en Roma. Aunque la azzurra se quedó cuarta, a un paso de las medallas, cuando acaban los Juegos lo contrata el AC Milan, precisamente para sustuitir a su compañero en la Olímpica, Todeschini. Nereo Rocco llega al Milan y logra, en su primera temporada, el Scudetto. Además, es el que empieza a darle oportunidades a un jovencísimo Gianni Rivera, una de las grandes leyendas del Milan y de la selección italiana.

El éxito más rotundo llega en su segunda temporada (62/63), en la que logra llevar al Milan a la final de la Copa de Europa, en Wembley ante el Benfica de Eusébio, y ganarla. En ese equipo hay nombres ilustres: Cesare Maldini, Giovanni Trappatoni, el ya citado Rivera o José Altafini. El Milan maniata a Eusébio y sus compañeros atacantes con cinco defensores y se lleva su primera Copa de Europa.

Este éxito lo lleva a ser contratado por el Torino, en busca de reverdecer los viejos laureles del pasado. Tras cuatro temporadas en el equipo piamontés, en las que el Torino volvió a ser uno de los equipos punteros de Italia (aun sin ganar ningún título), lo vuelve a fichar el AC Milan. en 1967. Al igual que en su primera etapa, ‘Il Paròn‘ llega y esa misma temporada gana el Scudetto, pero además, también logra la Recopa, tras vencer por 2-0 en Rotterdam al Hamburgo alemán, con goles del sueco Kurt Hamrin.

Busto dedicado a Nereo Rocco en el estadio que lleva su nombre en Trieste (WIKIPEDIA).

Busto dedicado a Nereo Rocco en el estadio que lleva su nombre en Trieste (WIKIPEDIA).

Al año siguiente, el Milan llega de nuevo a la final de la Copa de Europa, disputada en el Bernabéu. Frente a los italianos está el Ajax de Rinus Michels y de un joven Johan Cruyff. Con el también triestino Fabio Cudicini en la puerta (padre del que luego fuera portero del Chelsea, Carlo Cudicini), Saul Malatrasi tras una línea de tres formada por Angelo Anquiletti, Roberto Rosato y el alemán Karl-Heinz Schnellinger y dos mediocentros defensivos como Giovanni Lodetti y Giovanni Trappatoni y Gianni Rivera en modo estrella, el Milan aplasta al Ajax por 4-1, con tres goles de Pierino Prati y otro de Angelo Sormani. Era la segunda Copa de Europa del Milan, la segunda bajo el mando de Nereo Rocco. El equipo lombardo redondea la hazaña ganando ese año la Intercontinental tras derrotar al Estudiantes de Bilardo, Verón y Aguirre Suárez (si recordáis el post de este último, en aquel partido tres jugadores de Estudiantes de la Plata acabaron en prisión por agresiones a los milanistas).

Rocco dirigió al Milan hasta 1973, dándole tiempo a ganar otras dos Coppe de Italia y una Recopa, la de 1973, ante el Leeds United de Don Revie en Salónica por 1-0. En 1974 cambia de aires y se va a la Fiorentina, donde tras sólo un año regresa al equipo donde cosechó más éxitos, el Milan, y vuelve a ganar un título, otra Coppa. Tras este éxito, se retira de los banquillos para volver a su Trieste natal. Sólo dos años después, con 66 años de edad, fallece tras una rápida enfermedad.

Nereo Rocco se fue siendo el entrenador con más partidos dirigidos en la historia de la Serie A (fue superado en 2006 por Carlo Mazzone, en el Livorno) con 787 encuentros. Además, el nuevo estadio de la Triestina se llama Nereo Rocco (hay un busto en su honor en el campo). Además, el estadio del Padova está en la Via Nereo Rocco y en Nápoles hay una escuela de fútbol con su nombre.

Os dejo con un breve vídeo en el que se puede escuchar a Nereo Rocco dar instrucciones y hablar sobre el fútbol:

Buen fin de semana, amici.