Reflexiones de una librera Reflexiones de una librera

Reflexiones de una librera
actualizada y decidida a interactuar
con el prójimo a librazos,
ya sea entre anaqueles o travestida
en iRegina, su réplica digital

Entradas etiquetadas como ‘Literatura y Televisión’

“¡Mis nietos van a pasar estos días en la isla de Robinson Crusoe sí o sí!”

Pocas cosas hay que un buen librazo a tiempo no consiga.

(Dr. No, 1967 / United Artists)

(Dr. No, 1967 / United Artists)

Esa es una gran verdad que se materializa cada día en reginaexlibrislandia. Pero como lo más normal es que sea yo quien biblioprescriba, cuando se adentra en mis confines un reginaexlibrislandiano que también apuesta por la lectura como remedio para casi todo mi bibliofilia se viene arriba. Y más si el biblioprescriptor es un abuelo que viene a por un título para su nieto.

Y no es sólo porque mi abuelifilia es, como lo son todas mis filias, desmesurada, sino porque muchas veces tienen una manera de pedirte el libro de lo más original. Será porque están de vuelta de todo, o será porque le hablan al mundo desde los galones de mil batallas superadas, o puede que porque yo tenga un extraño don para atraer perfiles particularmente inspirados… sea por lo que sea el caso es que en mi anecdotario de librería los abuelos y las abuelas se llevan la palma.

Y si en su día un caballero en lugar de pedirme un ejemplar de La isla del tesoro me soltó un Quiero enrolar a mi nieto en La Hispaniola” que me dejó total y absolutamente petrificada y fascinada, esta tarde una encantadora octogenaria me ha enviado a su manera a una remota isla en la desenbocadura del Rio Orinoco a buscar a Robinson Crusoe para que recoja a sus nietos y se los lleve un par de días a su campamento junto a Viernes, pero sin cachivaches electrónicos.

La petición, como os podréis imaginar, me ha dejado entre anonadada y en éxtasis libresco… Pero como soy rápida he reaccionado a tiempo de entablar diálogo ya embutida en la piel más “isleña” que tengo en el fondo de biblioarmario, que es mi trajecito de Honey Ryder en Dr.No, así que de esa guisa siguió la conversación con la encantadora reginaexlibrislandiana:

Clienta: Sí. ¡Mis nietos van a pasarse estos días en la isla de Robinson Crusoe sí o sí!

Regina: Pero, ¿a qué se refiere?

Clienta: Pues, mira, Regina, se quedarán unos días con nosotros en el pueblo, y no hay ordenadores ni nada de eso. Fíjate que apenas si funcionan los móviles, y creo que ya solo se ve un canal de televisión. El caso es que entre que sus padres no estarán y que me enferma verles todo el día pegados a sus cachivaches he decidido que nada de aparatos y que van a leer Robinson Crusoe. ¿Qué puede haber más divertido, querida?

Regina: ¡Ja, ja, ja! Nada, no seré yo quien le diga que es un mal plan leer Robinson Crusoe.

Clienta: Y ya no es solo que lean y se diviertan, Regina, es que se diviertan leyendo. Y además te reconozco que estoy cansada de ver cómo valoran muy poco TODO lo que tienen, que es mucho. Demasiado, creo yo. Quiero que aprendan a vivir sin depender de todas esas cosas, y quiero que se den cuenta, como Robinson Crusoe, de que hay otras formas de vivir y de divertirse, y también de superarse en las adversidades. Y de que para tener ciertas cosas tienes que tirar de ingenio y de esfuerzo. ¿No crees?

Daniel Defoe

Daniel Defoe

Regina: me parece una idea maravillosa. Y, como dices, además les terminará por encantar.

Clienta: Sí, se pasarán el viaje y el primer día refunfuñando, pero supongo que sin más opciones acabarán por ceder y…

Regina: ¡Y luego no van a a querer irse de la isla!

Clienta: Eso espero, ¡sí! Yo aún recuerdo la primera vez que lo leí, también durante unas vacaciones. Era de mi hermano mayor, y no era muy “de señoritas”, pero, ay hija, lo empecé y no pude parar. Mis mellizos cumplen ahora 11 años, y creo que yo era incluso más jovencita entonces. Luego lo he releído varias veces, ¿te lo puedes creer? El olor a salitre, el miedo a los caníbales, el empezar de cero sin nada, solo…

Regina: Sí, yo también recuerdo cómo me impactó. Y tres siglos después sigue más vivo que entonces.

Clienta: ¡Hombreeeee, cómo lo sabes, Regina! Hay muchos libros que cuentan la misma historia, y también películas. ¿Cómo era aquella de un naúfrago, esa con el actor moreno de Filadelfia!

Regina: Sí, la de Tom Hanks: Naúfrago. Y también hay series de televisión

Clienta: ¡Y hasta concursos en la televisión!

Regina: ¡Es verdad! Programas de telerealidad de supervivencia en islas

Clienta: En fin. ¿Qué edición me sugieres?

Regina: Pues la de Alianza está muy bien, y si prefieres algo ilustrado que les vaya a “entrar más por el ojo” al principio, esta de Anaya Juvenil sería perfecta.

Al final se llevó la edición Robinson Crusoe ilustrada de Anaya Juvenil, y se fue con la promesa de regresar para darme detalles de la maravillosa biblioaventura robinsoncrusoeniana que van a emprender sus dos nietos mellizos sin saberlo.

No me digáis que es fácil superar esa manera de pedirte un libro. De la misma forma que tampoco es sencillo encontrar gente con ese afán biblioprescriptor, aunque sea un poco a la fuerza y a traición. ¿verdad?

NOTA DE REGINA EXLIBRIS

Robinson Crusoe

Robinson Crusoe

¿Cómo sobrevive Robinson 28 años en una isla desierta con un salvaje llamado Viernes, al que rescata de las garras de una tribu de caníbales? Ya sea para que los chavales conozcan de primera mano la historia del superviviente por excelencia, o para que un lector de cualquier perfil se adentre por vez primera en esta aventura de salitre y superación, o incluso para entender el origen de algún que otro fenómeno catódico que es de todo menos original, cualquier excusa es buena para leer la que se considera novela fundacional de la literatura británica. Porque tres siglos después de su primera edición este maravilloso artefacto literario no solo sigue enganchando y cautivando lectores, sino que genera múltiples y antagónicas interpretaciones. Y es que, más allá de una increíble aventura Robinson Crusoe es una lúcida reflexión de cuestiones sociales, políticas, religiosas y económicas que, pese al tiempo, siguen más vigentes que nunca. Maravillosa.

Sí, querid@, estas 8 series míticas de tv también vienen de novelas

Aplaudo enérgicamente cualquier potencial vía de conexión de una novela con un lector.

(El sueño eterno, 1946 / Warner Bros.)

(El sueño eterno, 1946 / Warner Bros.)

¡La que sea! En eso soy muy bibliomaquiavélica, querid@s,  y si el libro puede llegar a ser el fin, bienvenido sea el principio que lo llevó hasta él. Regina Exlibris dixit.

Porque si ahora las grandes plataformas digitales tiran de literatura para producir series exclusivas a las que se enganchan millones de espectadores en todo el mundo, basta con que un pequeño porcentaje de esos televidentes acabe yendo a la bibliofuente de turno para leerse el original para que mi bibliofilia se venga arriba y se me ilumine más que el Strip de Las Vegas.

Os cuento esto porque esta tarde en reginaexlibrioslandia tuve una interesante charla con un reginaexlibrislandiano asiduo que, precisamente, vino a mis confines en busca de un libro al que llegó desde una serie:

Cliente:  Hola, Regina, ¿tienes El cuento de la criada?

Regina Exlibris: De, Margaret Atwood. Sí, lo tengo, de Salamandra.

Cliente: ¡Bien! ¿Lo leíste?

Regina Exlibris: Sí, es abrupto, inquietante y absolutamente colosal. Vamos, 100% Atwood.

Cliente: Es que en casa hemos estado enganchados con la serie de HBO, y ahora me dio por leérmelo.

Regina Exlibris: ¡Ahh! Aún no la he visto, pero la tengo en cola.

Cliente: Últimamente parece que tiran de libros, ¿eh?

Regina Exlibris: Bueno, últimamente… tú que eres de mi quinta habrás visto series míticas de los 70 y 80, y gran parte de ellas, las mejores, se basaron en novelas.

Cliente: ¿De esa época? Espera, mmm, pues, veamos, es que me vienen El Equipo A, Dinastía, El coche fantástico. Pero no hablarás de esas, ¿no?

Regina Exlibris: Jajajaja. Esas también tenían su aquel, pero no. Te hablo de algunas producciones británicas de la BBC, otras en EEUU y ya más en los 90 incluso aquí, en España, se adaptaron muy bien según que novelones. Algunas otras eran más para un público infantil-familiar, pero aún así inocularon tinta en los televidentes.

Cliente: Pues, dime a ver si caigo..

Y a partir de aquí le recité las 8 series televisivas míticas basadas en novelas de las que hoy se pueden conseguir ejemplares tanto en reginaexlibrislandia como en otras librerías, porque de otras tantas (Raíces, de Alex Haley; o Norte y Sur, de John Jakes) se han descatalogado sus títulos (¡¡¡argggg!!!!).

¿Listos? Van, pues, los 8 títulos:

1. Retorno a Brideshead. Evelyn Waugh. Tusquets. La vuelta de Charles a la elegante mansión de lord Marchmain, convertida ahora en cuartel por la guerra, le devuelve a un pasado en que recorría embelesado sus jardines y salones, y se dejaba seducir por sus singulares habitantes, en especial por el ambiguo y cautivador Sebastian y su fascinante hermana, lady Julia, y el misterio que envuelve a toda la estirpe. Un libro soberbio, se mire por donde se mire.

Y una no menos colosal adaptación a cargo de la BBC que, tras su estreno en 1981 marcó un antes y un después en la historia televisiva. Con un reparto estelar (Jeremy Irons, John Hurt, Derek Jacobi, John Gielguld, Alec Guiness, Laurence Olivier) sus diez capítulos consumaron uno de los affaires más perfectos que nunca se hayan podido dar entre el medio catódico y la literatura. Un auténtico serión.

Retorno a Brideshead

Retorno a Brideshead

2. Yo, Claudio. Robert Graves. Alianza. Hay que ser Robert Graves o, lo que es lo mismo, un consumado novelista e historiador experto en Roma para firmar Yo, Claudio, un maravilloso mosaico de seiscientas páginas que contienen toda la grandeza, la miseria, las traiciones, los fratricidios, las sangrientas purgas, la depravación y la sabiduría que tiñeron de sangre y oro medio siglo de la Roma imperial con Augusto, Tiberio y Calígula al mando, todo contado en forma de autobiografía ficticia de puño y letra de Claudio, destinado a lo más alto sin pretenderlo. Una novela fascinante y cargada de sabiduría que todos deberíamos leer al menos una vez en la vida.

Y tenía que ser de nuevo la BBC británica la que en 1976 adaptara a miniserie catódica semejante novelón y salir airosa. Consta de 13 capítulos en los que se adapta tanto la trama de Yo, Claudio, como de su continuación Claudio, el dios, y su esposa Mesalina. El reparto, con actores del teatro shakespeariano, estaba encabezado por Siân Phillips (Livia), Derek Jacobi (Claudio), John Hurt (Calígula) y Brian Blessed (Augusto). Antológica.

Yo, Claudio

Yo, Claudio

3. El pájaro espino. Colleen McCullough. Ediciones B. En esta mítica novela, de esas que son best selles de boca-oreja, McCullough narra una historia que nos lleva al corazón de la Australia de 1915 con una trama cargada de sueños, secretos, oscuras pasiones y un amor prohibido. En ella asistimos a la gesta de tres generaciones de la familia Cleary, pero sobre todo, a la relación sentimental de Meggie con el sacerdote Ralph de Bricassart, un atractivo párroco cuya ambición lo lleva a formar parte de los círculos influyentes del Vaticano. Una historia de amor conmovedora, una apasionante lucha entre el deseo y el deber, la vocación y la pasión, pero también una celebración de la individualidad y del espíritu.

En 1983 fue adaptada como miniserie de televisión con Richard Chamberlain, Rachel Ward, Barbara Stanwyck y Christopher Plummer, y durante su transmisión batió récords de audiencia de los Estados Unidos. Poco después su éxito sería a nivel planetario.

El Pájaro espino

El Pájaro espino

4. La Regenta. Leopoldo Alas Clarín. Literatura Random House. Fascinante retrato de una mujer que, cercada por convencionalismos caducos e hipocresías, se debate entre el deseo sacrílego y su represión, mientras un galán y un cura la cortejan, volatilizando todas sus defensas, y exponiéndola literalmente al escarnio público de un entorno murmurador, envidioso, rancio, despiadado, fariseo, perverso y provinciano que disfruta precipitando la muerte social de la protagonista. Ana Ozores es la víctima inocente de una época, de una ambición y de un entorno, la ficticia Vetusta, descritos de forma veraz y sin titubeos por un Clarín que firmó un novelón imprescindible de la literatura del s. XIX donde las pasiones humanas -las altas, pero especialmente las bajas- aceleran el pulso del lector a cada salto de línea.

En 1995 Televisión Española adapta, como por suerte haría con otras tantas grandes obras de las letras españolas, a miniserie televisiva homónima con Aitana Sánchez-Gijón, Hector Alterio y Carmelo Gómez con un resultado espectacular.

La Regenta

La Regenta

5. Sandokan: Los tigres de Mompracem. Emilio Salgari. Alianza. Borneo, 1849. Sandokán, un príncipe malayo destronado por el imperialismo británico se convierte en un temible pirata para vengar a su familia, recuperar su reino y hacer frente, junto a a Yáñez y a su Lady Marianne, al todopoderoso James Brooke (apodado “rajá blanco de Sarawak“) y al despechado barón William, entre otros. Emilio Salgari incorporó a ésta y al resto de sus novelas de aventuras un mundo desmesurado cargado de peligros, animales salvajes, caracteres indómitos y pasiones incontrolables, en el que imperan los valores románticos de la lealtad, la amistad y el coraje, y con tramas que transportan al lector a paisajes evocadores y exóticos.

Su adaptación catódica de 1976 partió, con ciertas licencias, del tomo Los tigres de Mompracem, se vértebra en 12 episodios y gira en torno a los enfrentamientos entre Gran Bretaña y los temibles malayos insumisos, junto al, en teoría amor imposible entre Sandokán y la británica Lady Marianne.

El tigre de Mompracem

El tigre de Mompracem

6. El misterio de Salems Lot. Stephen King. Debolsillo. Salem’s Lot es un pueblo tranquilo donde nunca pasa nada. Pero veinte años atrás, por una apuesta infantil, Ben Mears entró en la casa Marsten, y lo que vio entonces aún puebla sus peores pesadillas. Ahora, como escritor consagrado, vuelve a Salem’s Lot para exorcizar sus fantasmas. Sin embargo, la promesa de hallar en Salems un remanso de paz se resquebraja cuando descubre que están empezando a suceder cosas escalofriantes. El pero muerto colgado de la verja del cementerio. Y el misterioso hombre que se instaló en la casa de los Marsten. Y los niños que desaparecen, los animales que mueren desangrados… Y la espantosa presencia de Ellos. Un novelón de órgano donde Stephen King te gana la cartera ya desde el primer capítulo. Exquisitamente aterradora.

Estrenada en España en 1979 como El misterio de Salem’s Lot es una miniserie dirigida por Tobe Hooper y protagonizada por David Soul y James Mason. Es una brillante adaptación de la novela de King que, en su época, desencadenó más de una pesadilla en miles de telespectadores.

El misterio de Salems Lot

El misterio de Salems Lot

7. La casa de la pradera. Laura Ingalls Wilder. Noguer y Caralt. Un clásico para paladares bibliófilos bajos de glucosa sobre la vida de los pioneros norteamericanos de finales del s. XIX, a partir de los recuerdos de la autora. Montados en un carromato, los Ingalls se marchan del Gran Bosque para irse a vivir a Kansas, siguiendo la promesa de una vida mejor. Allí, tronco a tronco, el padre de Laura construirá la que será su casa de la pradera. A pesar de las dificultades (la enfermedad, la naturaleza, los prejuicios locales y los rigores de un ambiente hostil), la vida en el campo es maravillosa, pero la presencia de los indios los inquieta.

La adaptación a miniserie catódica homónima se emitió entre 1974 y 1983, y el reparto de los Ingalls estaba encabezado por Michael Landon y Karen Grassle. Con una adaptación libre de los libritos originales, la serie debutó con un gran éxito de audiencia, y así se mantuvo durante los nueva años que duró la emisión.

La casa de la pradera

La casa de la pradera

8. Pippi Calzaslargas. Astrid Lindgren. Juventud. Pippi Långstrump (Pippi Calzaslargas en España) es una huérfana de nueve años que ha viajado por todo el mundo y que, con sus dos trenzas color zanahoria y tiesas como palos, y su Míster Nelson al hombro, sabe arreglárselas sola. Astrid Lindgren nos relata la divertida historia, llena de ternura y humor, de este singularísimo personaje haciendo innumerables extravagancias que proporcionarán unas horas inolvidables a varias generaciones de lectores.

El personaje de Pippi se conoce sobre todo gracias a la serie de televisión de 1969, con guiones de la propia autora. En España tanto los libros como las series de televisión estuvieron censurados (ufff) hasta 1974, año en que acabó por ser emitida.

Pippi Calzaslargas

Pippi Calzaslargas

Y, tras irlas viendo una a una y recordando viejos tiempos catódicos, mi reginaexlibrislandiano asiduo se fue finalmente con tres ejemplares bajo el brazo: El Cuento de la Criada; Yo, Claudio y Los tigres de Mompracem. Y yo por mi parte eché el cierre y me fui directa a releer Retorno a Brideshead, que ya me tocaba darme una vueltecita por la mansión de los Marchmain.

  • Y vosotros, queridos, ¿leísteis alguna de ellos? ¿recordáis algún otro éxito catódico de antes de los 90 basado en una novela?
  • Sígueme en Facebook y Twitter