Divorcios y vacaciones con niños, algunos consejos

23 julio 2014

(GTRES)

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Cuando yo era niña era muy poco frecuente, de hecho recuerdo perfectamente el primer niño que conocí y que era hijo de divorciados. Por suerte ahora el número de cárceles sentimentales se ha reducido, está más y mejor asumido que no hay que permanecer unidos por el bien de los niños (los niños solo estarán bien si lo están sus padres), por la vergüenza de la separación o el miedo a complicarse la vida.

Hay muchos niños cuyas vacaciones dependen de dos adultos que se quisieron pero cuya relación ha terminado. No es nada que no sepáis. Lo ideal es que esa separación implique una entente cordial, un reparto racional del periodo de vacaciones, sin volcar rencores en ellos, sin guerras de guerrillas. No es fácil para los adultos, tampoco muchas veces para los niños, que tienen que gestionar emocionalmente mucho siendo muy pequeños.

Me ha gustado un texto de Superpadres.com que habla de qué conductas evitar y qué reacciones pueden generarse y cómo actuar. Aquí os lo dejo:

Cristina García Desplat, psicóloga miembro de Psicocat Orientació y colaboradora de Superpadres.com, afirma que “cada uno lleva su “mochila” de presión, en gran medida inconsciente, y no la podremos eliminar fácilmente, aunque reflexionar sobre algunos puntos clave nos puede ayudar a llevarla mejor”.

  • García Desplat propone tres conductas a evitar por parte de los padres:
  1. Por una parte, huir de las “grandes expectativas”. Para la psicóloga y asesora familiar es importante “no obligarse a disfrutar, ni reprochar a los hijos que no disfrutan lo suficiente”. La actitud correcta consistiría en “aceptar las cosas como vengan y olvidarse de las grandes expectativas porque siempre sale algo mal. Puede llover, los transportes se retrasan, los niños se pelean, dicen que se aburren o se pasan el día llorando. Son situaciones normales y también pasarían si los padres no estuvieran separados”. Por eso advierte que “no tiene sentido reprocharles que no disfrutan lo suficiente y menos echarles en cara lo mucho que ha costado o lo duro que se ha trabajado para conseguirlo”, afirma.
  2. El segundo punto a evitar es “un exceso de mimos”. Cristina García Desplat explica que “es habitual compensar nuestras inseguridades colmando al niño con todos sus caprichos o consintiendo comportamientos tiránicos para que pase unas “felices” vacaciones”. Para la psicóloga, “lo sano es ayudarle a comprender y aceptar que hay un orden en las cosas y ese orden no lo deciden los hijos, aunque se pueden tener en cuenta sus opiniones si las expresan con corrección”. Una buena receta podría ser: “amabilidad, respeto y mucho cariño, pero siempre con firmeza”. También recuerda la importancia de “no ceder ante las pataletas y tener mucha paciencia para no responder con gritos a sus gritos”, premisa que “se debería aplicar siempre”.
  3. El tercer punto, no menos importante: “Evitar meter al niño en nuestras guerras”. Según la colaboradora de Superpadres.com, “cuando el otro progenitor no quiere o no puede cumplir los planes pactados para las vacaciones debemos tener presente que para los hijos es importante no sentirse rechazados ni abandonados”. En este sentido, recomienda “ayudar a aceptar, comprender y perdonar, para que el niño pueda superar la frustración, ya que echar leña al fuego daña a todos”.
  • La psicóloga informa también de algunas reacciones que “no esperábamos en nuestros hijos” y que pueden surgir durante las vacaciones.
  1. Por una parte, nos podemos encontrar con “retrocesos”. Con los cambios de rutinas “pueden reaparecer problemas que parecían ya superados, como enuresis, lloros o miedos”. Ante estos pequeños retrocesos, García Desplat recomienda “comprensión y paciencia”. “No hay porqué alarmarse, es normal”. Se trata de “acompañar al niño y tratar de neutralizar los sentimientos de culpa o vergüenza que pudieran aparecer”, aclara la psicóloga.
  2. Por otra parte, puede surgir la “rebeldía”. Ahora que llega el reencuentro de las vacaciones, tan anhelado por los padres, resulta que a los hijos no les gusta nada de lo que se propone; solo buscan defectos a las decisiones de los adultos y, a la que pueden, desobedecen o sabotean los planes. Ante esta actitud, la psicóloga explica que “posiblemente estén dolidos”. “Es habitual, y hasta cierto punto normal, que sientan que los adultos han decidido romper la familia y “destrozarles su mundo” por lo que se rebelan con toda su energía contra uno de los progenitores, los dos, o el mundo entero”, afirma. Según la colaboradora de Superpadres.com, en estas situaciones los hijos “necesitan expresar su impotencia y su enfado, hasta que, poco a poco, vayan asumiendo que en la vida a todos nos ocurren muchas cosas que nos cuesta entender y no podemos cambiarlas”. “Lo único que podemos hacer es adaptarnos nosotros para sentirnos mejor”, concluye.

Cristina García Desplat aporta un último consejo: “debemos intentar comprender cómo se sienten y evitar la represión severa, ya que esto solo aumentaría la distancia y el resentimiento”. “Se puede ser cariñoso, firme y flexible al mismo tiempo. Aunque la flexibilidad no debe ser arbitraria, ni una rendición, sino un camino para comprenderse y mejorar”.

Y sí, ya lo sé, la teoría es siempre más sencilla que la práctica. Es fácil dar consejos de forma aséptica y no tan sencillo cumplirlos en caliente. Pero es a lo que hay que aspirar.

Siempre tengo presente su ausencia

22 julio 2014

10491980_1523589451185824_8747860838902253230_nPor primera vez Julia, a sus cinco años cumplidos en marzo, está pasando una semana lejos de nosotros. Lo más que he estado sin ellos han sido tres noches, una única vez. Y ellos seguían en nuestra casa, con mi santo. Era yo la que me había ido.

Afortunadamente está tan contenta con sus abuelos, disfrutando de la playa, la piscina, el monte y de sus primos. Probablemente sin acordarse de nosotros. Y así debe ser. En cambio mi santo y yo tenemos presente su ausencia.

No se trata exactamente de que me acuerde de ella, que por supuesto que sí, es una sensación diferente, como tener además de mi cuerpo y mi propia consciencia a otros dos satélites con sus propias mentes y cuerpecitos pero a los que estoy ligada por un hilo de oro intangible.

Una propiocepción poliédrica vinculada a la maternidad. La constatación que si alguno de ellos me faltara quedaría quedaría incompleta para siempre.

Convertida tras ser madre en una suerte de mutante con alguno de los poderes del profesor Xavier, si me permitís la licencia.

El fantasma del cordón umbilical permanece. Y juraría que van a dar igual los años y las circunstancias. Cambia, eso sí, pero se queda.

Ligados para siempre. Al menos en una dirección.

Unir princesas Disney y denuncias sociales: ¿La fórmula del éxito?

21 julio 2014

No pensaba escribir hoy de princesas Disney, la verdad. Iba a hacerlo sobre nuestra visita el fin de semana pasado al Safari Madrid o sobre haber dejado por vez primera a Julia una semana con sus abuelos en Asturias, pero me la reservo para más adelante viene aprovechando que mi compañero Daniel González (bloguero además de videojuegos) ha publicado un extenso reportaje que os recomiendo leer: Los artistas corrompen la pureza de las princesas Disney para reflejar la crudeza de la realidad.

Nos guste o no, Blancanieves, Aurora, Cenicienta y demás protagonistas Disney con falda hasta los pies son iconos, referencias culturales para varias generaciones. Más allá del disfrute infantil son objetó de filosofías más o menos enjundiosas, chistes, parodias, sujeto de denuncias varias e incluso revisitas artísticas.

Lógico y normal.

Lo que pasa es que últimamente me da la impresión de que hay mucho artista, en la mayoría de los casos de calidad discutible, haciendo sus propias versiones de las princesas disney para darse a conocer, para atraer para sí mismo la fama que ellas tienen. Hacer el agosto en versión reconocimiento internáutico y mediático.

Normalmente la cosa es así: buscan una buena causa, discapacidad, cáncer, violencia machista… y dibujan a las princesas en relación con esa causa a modo de denuncia.

Llevo un tiempo encontrándome esa fórmula
, y el problema como ya os comentaba es que en la mayoría de los casos me parece que artísticamente la cosa tiene el mérito justo (si es que tiene alguno) y huele a distancia a artimaña promocional.

Os dejo los que he ido encontrando recientemente, y no me he puesto a rascar en profundidad, seguro que hay más.

Son muchos ya los que han tomado este atajo. ¿No os parece que la fórmula ya está agotada?

Como una niña

18 julio 2014

“No corres como una niña”, me decían cuando era pequeña. También “no montas en bici como una niña”. Y yo me sentía tan orgullosa de oírlo, allá en los albores de los años ochenta. Yo era una niña, resultaba absurdo que me tomara esos comentarios como cumplidos, pero es que así los proferían también los que me lo decían.

No correr como una niña, no trepar a los árboles o montar en bici como una niña, era un gran halago por parte de mis primos, amigos e incluso algunos adultos. Significaba que lo hacías bien, que eras rápida, fuerte y estabas al nivel de los chicos. De hecho lo peor que le podían decir a un varón era que corría, trepaba o montaba en bici como una niña. Uno de los problemas es que, según ibas sumando años, el halago comenzaba a desvirtuarse. Con nueve años estaba genial ser tan guay como un chico. Con catorce la mayoría de los que te apreciaban por ello comenzaban a pensar que eras poco femenina, algo rara. Si además eres incapaz de peinarte en condiciones, pues un marimacho. Ya sabéis…

Todo mal, todo equivocado como podéis ver.

Si ahora, con mi cabeza cada vez más cercana a los cuarenta años me intentaran halagar diciendo que no corro, peleo, trepo o pedaleo como una chica, diría que están equivocados. Que lo hago como una chica, como yo. Que trepar, correr, pedalear o trepar mejor o peor no tiene que ver con el género. Que la expresión “hacer algo como una chica” tiene que dejar de ser sinónimo de hacerlo más torpemente o de forma ridícula. Que en realidad es un insulto. Igual que tener la expectativa de que por ser una chica no vamos a saber hacerlo igual de bien o mejor.

Intentaré transmitírselo a mis hijos.

De micromachismos a combatir está el mundo lleno. ¿Me ayudáis con este?

* Gracias a mi cuñada por darme a conocer este vídeo y la campaña #LikeaGirl.

No necesito ver fotos de niños con los cráneos vacíos

17 julio 2014

Un hombre llora próximo al cuerpo sin vida de su hermano pequeño que ha muerto en un bombardeó naval isralí en el puerto de Gaza. (EFE)

Un hombre llora próximo al cuerpo sin vida de su hermano pequeño que ha muerto en un bombardeó naval isralí en el puerto de Gaza. (EFE)

No, no lo necesito para saber lo que pasa ni para saber qué pensar. En las últimas horas ya he ocultado para siempre a dos personas en redes sociales que han mostrado las imágenes de los niños palestinos con los cráneos vacíos y reventados en un conflicto enquistado y absurdo. No quiero ver esas fotos. Y no las quiero ver no solo por mí, os aseguro que no es por preservar mi delicado estómago.

No me gusta que se utilice el gore infantil a modo de cartel propagandístico. Igual que no me gusta que se utilicen instantáneas de felices y sonrientes niños con síndrome de Down para atacar el aborto. Utilizar. Ese es el verbo clave. Así no, incluso cuando lo que se defiende case con lo que a priori parece lo correcto o con lo que creo.

No me gusta que se utilicen esas fotos a modo de martillo emocional además, porque tenemos que ser capaces de digerir intelectualmente las cosas y no movernos a impulsos viscerales. Esos impulsos llegan, explotan y desaparecen. Solo lo que interesa racionalmente queda y puede implicar algún cambio.

Hace tres días fue noticia que un niño de cinco años murió tras ser violado por un grupo de bestias de almas grises con aspecto humano en Afganistán. ¿Qué aportaría una foto sangrienta?

Y luego está el tema de si las mostraríamos si fueran niños españoles. Seguro que no. Por qué. Pues por respeto a las familias, al dolor de la gente que quiere, perdón, que quiso a esos niños. Yo creo que aunque la noticia esté a miles de kilómetros ese respeto también debe darse.

Periodísticamente hay un viejo e intenso debate al respecto. No todos opinamos lo mismo y siempre hay fotos con las que dudamos. Y como dice mi amigo y compi bloguero Edu Casado: “podría entender el debate en un periódico. ¿Pero en las redes sociales? No. ¿Qué objeto tiene publicar en tu muro o tuitear una foto cruda de un cadáver, para luego subir un selfie o la foto de tus pies en la playa? Al final banalizas los hechos y solo se busca el impacto”.

Pero yo no creo que se revuelvan conciencias con esas fotos de cráneos vacíos, creo que se revuelven estómagos que no es lo mismo. Hay otras imágenes, igual de duras, igual de conmovedoras, que no tienen que salpicar sangre y vísceras.

Nuevo propósito para el próximo curso: correr con Jaime

16 julio 2014

Jaime ya ha participado en las carreras populares infantiles del autismo y BBVA.

Jaime ya ha participado en las carreras populares infantiles del autismo y la solidaria del BBVA.

Propósitos de año nuevo, propósitos de nuevo curso… es todo un poco forzado e incluso cursi, pero es lo que hay. Necesitamos calendarizar nuestras metas. Hoy os quiero hablar de uno en concreto, creo que son los únicos deberes que me he puesto para septiembre. En realidad es una tarea doble.

Por una parte quiero comenzar de nuevo a correr. Apenas me he movido desde que me quitaron un trozo de menisco en diciembre y septiembre, con el regreso de la rutina y la bajada de temperaturas, me parece un buen momento para volver a trotar. Poquito a poquito, con mucha cabeza como mi compañero Luis Arribas de Runstorming aunque a muchísima distancia suya y a eones de mi otro célebre compañero bloguero Chemita Martínez. También animaré a mi santo a que se ponga las zapatillas, que va siendo año de que recupere su pasado deportista por su bien y el bien de los que lo quereos. Ya veremos… Ojalá algún día me regale disfrutar juntos alguna carrera popular. No quiero joyas ni flores, quiero que me dé trote.

Por otra parte, quiero comenzar a correr con Jaime. Y llegamos ya a la razón de ser de este post. En la reunión de fin de curso estuve hablando con el profesor de Jaime (y con algún otro profesional del cole específico para niños con autismo al que va), sobre la posibilidad de que trabajáramos juntos para intentar que corriera conmigo. No es la primera vez que lo han logrado. Me contaron que una mamá del cole, la mar de maratoniana, ya había logrado correr con su hija con autismo. Y conocen más casos.

Para septiembre Jaime ya habrá cumplido ocho años, es un niño fuerte, ágil y atlético. Tiene buen carácter pero cada vez más va a necesitar descargar energía en forma de actividad física. Practicar deporte con regularidad le va a dar salud física y mental. Como a cualquier niño o adolescente, la verdad. Soy una convencida de las múltiples ventajas del deporte a cualquier edad, sobre todo en la adolescencia. La piscina, que le encanta, no va a ser suficiente. Ojalá lográsemos tener tres o cuatro veces por semana esa actividad conjunta. Comenzaremos andando, corriendo y jugando en el trayecto, que será corto y en un entorno seguro, con cosquillas, canciones y todo lo que sea preciso para que la actividad le resulte placentera, para que nos lo resulte a ambos. Espero que me permita trabajar también el que no necesite andar de la mano. Y espero también que Julia pueda acabar sumándose con el tiempo, aunque de momento ella lo que tiene que hacer es jugar. El problema es que Jaime no tiene ese juego que a ella le sobra. Para Julia y niños como ella un poco de aburrimiento al día puede ser incluso recomendable. A los niños con autismo en cambio hay que llenarles el día de actividades provechosas.  Muchos adolescentes y adultos con autismo acaban con sobrepeso y problemas de comportamiento que se podrían regular mediante el deporte.

No sé si acabará resultando, pero haré lo posible para que así sea. Y cuando a mí se me pone algo entre ceja y ceja voluntad no me falta, os lo puedo asegurar. Salvo que para Jaime no sea una actividad agradable (beneficiosa sería seguro), no me rendiré.

Ya os iré contando.

Tommy Des Brisay tiene autismo, le encantan las princesas Disney como a Jaime y no pronunció su primera palabra hasta cumplir los siete años. Tommy vive en Canadá y siempre fue un niño con autismo que tendía a escapar corriendo, a los siete años tuvo si primer perro de asistencia y poco más tarde comenzó a correr diariamente con su perro y su padre, que pronto ya no podían seguir su ritmo. Su padre ahora va a su lado en bicicleta y hay muchas posibilidades de que le veamos en los juegos paraolímpicos de 2016.

Y aquí en España tenemos a Miguel, uno de los hijos de Inma Cardona que fue una de las personas que antes y mejor me orientó cuando obtuve el diagnóstico de Jaime. Arribe le tenéis brillando en los 200 metros lisos. No es la primera vez que os hablo de ella, de Miguel y de su blog Miguel, autismo y lenguaje en mi blog.

Una caja, un cuento, tres manualidades

15 julio 2014

Servilleteros de goma eva.

Servilleteros de goma eva.

La otra tarde hice con Julia unos servilleteros de calabazas. Una de las actividades de My Little Book Box. Ya antes habíamos hecho las otras dos actividades que se incluían en la caja junto al cuento Sopa de calabaza.

Su favorita sin duda ha sido la de las caretas con los personajes de la historia. Hemos leído el cuento (que es bastante chulo, por cierto) por las noches varias veces con ellas puestas, al menos mientras han aguantado las gomas.

Esta caja con tres manualidades preparadas (trae material e instrucciones) e inspiradas en el cuento que también incluyen dentro fue un regalo de cumpleaños. Tengo que reconocer que uno de los que más le gustó y no descarto repetir la experiencia con otra caja, ya veremos.

Una caja, contando los gastos de envío, cuesta 25 euros. Es un dinero, pero teniendo en cuenta solo el precio del cuento que lleva dentro no es excesivo. Existe la opción de suscribirse y recibir varias cajas por unos euros menos.  Y es un buen y original regalo.

Haciendo las caretas inspiradas en el cuento.

Haciendo las caretas inspiradas en el cuento.

Es cierto también que para hacer manualidades no necesitas tanto.

Internet está lleno de buenas ideas si es que no se te ocurren, hay sitios en los que ese material comprado es muy barato y realmente solo hay que tener ganas de ponerse a ello.

Y también que son más bonitas cuando son paridas libremente y no prefabricadas en serie.

Pero también es cierto que en la vorágine del día a día a veces cuesta frenar y proponerte hacer alguna manualidad con ellos, idearla, comprar el material, diseñarla y ponerte. Por eso estos paquetes con todo preparado vienen muy bien.

Y como siempre en esta vida, hay ofertas que no merecen la pena (aún recuerdo una cajita con material para hacer pulseras que compramos, un engaño) y otras que sí son recomendables como estas cajas inspiradas en cuentos o como el búho del que os hablé hace unos meses.

Algunos de los mejores vídeos de homenaje y parodia de ‘Frozen’

11 julio 2014

frozenkidsQue Frozen, la última película de princesas de Disney, es todo un éxito no es ninguna novedad. Recaudación de récord, buenas críticas, Óscar a la canción Let it go, disfraces y muñecas de Elsa agotadas las primeras semanas e incontables niños y adultos que nos sabemos de memoria los diálogos.

En casa nos encanta, de hecho es una de las favoritas de Jaime, que por su autismo no es muy peliculero, en gran medida gracias a su música. Y Julia tiene clarísimo que la princesa de hielo con poderes mágicos y sin aparente interés romántico es la que más mola.

Hemos podido comprobar que tiene un tope de saturación bastante alto; resiste bastantes visionados

Una de las consecuencias de ese éxito son los vídeos de parodia u homenaje (ambas cosas a la vez incluso) en Youtube. Os dejo nuestros favoritos.

Vamos a acabar la semana, que ha tenido unos posts algo duros, con uno ligerito. ¡Buen fin de semana!


Lo que se puede hacer con dos hermanos pelirrojos, algunos conocimientos en la creación y edición de vídeo y mucho tiempo libre.


Padres que ya han pasado el punto de saturación, que saben que nunca podrán quitarse esa canción de la cabeza.


Lo mismo, pero con una madre.


Y princesas aspirantes a triunfar en Broadway que empiezan a pensar.


21 minielsas recopiladas por The Huffington Post, muy cute todo.


A esta edad ya no queda mono. Apetece darles una invitación para una fiesta de hermandad.


Versión africanizada con coro infantil (sí, muy raro) y niña intensa que no puedo evitar que me recuerde a Evanescence. Me da que esta niña podrá darle el relevo a Amy Lee cuando se jubile.

Versión soldado imperial.

Cantada en 25 idiomas.


Homenaje doble: ‘Frozen’ y ‘Orange is the new black’.

Lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí

10 julio 2014

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La etapa sándwich. Así llama una compañera a ese momento en el que te conviertes en cuidador de tus hijos y también en cuidador de tus padres. Tal vez tus hijos sean adolescentes, que sería lo lógico, tal vez aún niños pequeños. Todo va a depender de la edad a los que los tuvieras, de la salud de los abuelos, de la edad a la que ellos te tuvieran a ti.

Lo lógico en cualquier caso es que antes o después ese momento acabe llegando, pero no es algo repentino, es un devenir gradual que te va preparando a menos que cierres los ojos para no verlo. Mes tras mes en ti irá calando que tus padres ya no están tan lúcidos como antes, que su salud flaquea y las consultas médicas aumentan, que necesitan más ayuda, que hay cosas que deben ir renunciando a hacer, como conducir, vivir lejos de ti, no tener ayuda en casa, ir a discutir con el director de la sucursal bancaria…

Y todo eso en un mundo en el que ya es difícil conciliar cuando tienes hijos. Ser cuidador doble es aún más complicado. Pero más difícil aún es asimilar que los que fueron tu referencia te necesita para lo más básico, que una de tus anclas en el mundo se desvanece.

Mis padres me tuvieron jóvenes, yo tuve a mis hijos siéndolo también. Ha habido problemas de salud, algunos graves, pero son abuelos activos y adultos capaces y espero que lo sigan siendo muchos años. Lo mismo que con mi suegra para mi santo. Espero por encima de todo que el Alzheimer y otras bestias semejantes no les sitien nunca. Pero si lo hacen, allí estaremos. Estaremos porque lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí como narró con las palabras exactas el poeta, periodista y profesor brasileño Fabrício Caspinejar
(traducción de Zorelly Pedroza).

Como están ya otros hijos que son padres recientes y a los que va dedicado este post.

Hay una ruptura en la historia de la familia, donde las edades se acumulan y se superponen y el orden natural no tiene sentido: es cuando el hijo se convierte en el padre de su padre.

Es cuando el padre se hace mayor y comienza a trotar como si estuviera dentro de la niebla. Lento, lento, impreciso.

Es cuando uno de los padres que te tomó con fuerza de la mano cuando eras pequeño ya no quiere estar solo. Es cuando el padre, una vez firme e insuperable, se debilita y toma aliento dos veces antes de levantarse de su lugar.

Es cuando el padre, que en otro tiempo había mandado y ordenado, hoy solo suspira, solo gime, y busca dónde está la puerta y la ventana – todo corredor ahora está lejos.

Es cuando uno de los padres antes dispuesto y trabajador fracasa en ponerse su propia ropa y no recuerda sus medicamentos.

Y nosotros, como hijos, no haremos otra cosa sino aceptar que somos responsables de esa vida. Aquella vida que nos engendró depende de nuestra vida para morir en paz.

Todo hijo es el padre de la muerte de su padre.

Tal vez la vejez del padre y de la madre es curiosamente el último embarazo. Nuestra última enseñanza. Una oportunidad para devolver los cuidados y el amor que nos han dado por décadas.

Y así como adaptamos nuestra casa para cuidar de nuestros bebés, bloqueando tomas de luz y poniendo corralitos, ahora vamos a cambiar la distribución de los muebles para nuestros padres.

La primera transformación ocurre en el cuarto de baño.

Seremos los padres de nuestros padres los que ahora pondremos una barra en la regadera.

La barra es emblemática. La barra es simbólica. La barra es inaugurar el “destemplamiento de las aguas”.

Porque la ducha, simple y refrescante, ahora es una tempestad para los viejos pies de nuestros protectores. No podemos dejarlos ningún momento.

La casa de quien cuida de sus padres tendrá abrazaderas por las paredes. Y nuestros brazos se extenderán en forma de barandillas .

Envejecer es caminar sosteniéndose de los objetos, envejecer es incluso subir escaleras sin escalones.

Seremos extraños en nuestra propia casa. Observaremos cada detalle con miedo y desconocimiento, con duda y preocupación. Seremos arquitectos, diseñadores, ingenieros frustrados. ¿Cómo no previmos que nuestros padres se enfermarían y necesitarían de nosotros?

Nos lamentaremos de los sofás, las estatuas y la escalera de caracol. Lamentaremos todos los obstáculos y la alfombra.

Feliz el hijo que es el padre de su padre antes de su muerte, y pobre del hijo que aparece sólo en el funeral y no se despide un poco cada día.

Mi amigo Joseph Klein acompañó a su padre hasta sus últimos minutos.

En el hospital, la enfermera hacía la maniobra para moverlo de la cama a la camilla, tratando de cambiar las sábanas cuando Joe gritó desde su asiento:

- Deja que te ayude .

Reunió fuerzas y tomó por primera a su padre en su regazo.

Colocó la cara de su padre contra su pecho.

Acomodó en sus hombros a su padre consumido por el cáncer: pequeño, arrugado, frágil , tembloroso.

Se quedó abrazándolo por un buen tiempo, el tiempo equivalente a su infancia, el tiempo equivalente a su adolescencia, un buen tiempo, un tiempo interminable.

Meciendo a su padre de un lado al otro.

Acariciando a su padre.

Calmado el su padre.

Y decía en voz baja :

- Estoy aquí, estoy aquí, papá!

Lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí.

* Foto: GTRES

Apps para trabajar con niños con autismo o trastornos del lenguaje… y con todos los niños

09 julio 2014

Nuestros desarrolladores de apps infantiles favoritas.

Nuestros desarrolladores de apps infantiles favoritas.

Cuando se tiene un niño con autismo, si el idioma de referencia es el español, pronto se acaba atracando en Autismo Diario. Creado por dos padres de un niño con autismo que tengo la suerte de conocer, tuvo como germen un foro llamado Isis en el que yo encontré mucha buena información cuando me acababan de dar el diagnóstico de Jaime.

Aún recuerdo la tarde en la que Daniel Comin me llamó y estuvimos hablando sobre el cierre del foro y la nueva página que estaba preparando. Yo estaba esperando que Jaime saliera de sus terapias en su centro de atención temprana. Ha sido un salto de calidad importante que lleva ya varios años de andadura.

Obviamente es un lugar altamente recomendable para padres de niños con autismo o con cualquier tipo de discapacidad que afecte lenguaje, manera de relacionarse o comunicarse. Pero a veces también hay información útil para cualquier padre.

Hace ya tiempo publicaron un tema sobre apps, sobre lo útiles que piden ser tabletas y iPads para los niños con autismo que es un buen ejemplo de lo que digo.

Yo tengo un par de posts escritos al respecto, contando nuestras apps favoritas. A Jaime le gusta sobre todo ver música, Julia tiene ya cinturón negro en su manejo.

Hoy os dejo parte de un texto de Autismo Diario escrito en 2012 por José Ramón Alonso que sigue vigente y que espero que también os resulte interesante. En el original se enlaza a información semejante en inglés para ampliar horizontes. Muchos de los desarrolladores de los que habla son también nuestros favoritos en casa.

Las nuevas tecnologías pueden ser un apoyo excelente para un niño con autismo y para sus padres. El iPad de Apple, en particular, ha sido considerado especialmente útil para los niños con necesidades especiales y ha ido llegando a los hogares, las consultas y las clases. Desde que salió al mercado en abril de 2010 han surgido más y más posibilidades para utilizarlo como una herramienta de apoyo en la educación especial. Profesores, padres y terapeutas describen que las aplicaciones (Apps) de Apple y los productos para Android ayudan a desarrollar distintas habilidades a los niños con autismo.

Para algunos niños que no pueden hablar o que tienen retraso en el lenguaje, los programas del iPad pueden ser un sistema de apoyo para la comunicación. Otras aplicaciones y programas ayudan a los niños a manejar situaciones sociales que pueden ser muy estresantes, como esas que hemos hablado de las aglomeraciones en el hipermercado. Muchos otros programas pueden ayudar a ejercitar habilidades motoras finas, el control de calidad de los movimientos de la mano y los dedos. Estos programas facilitan el aprendizaje de la escritura o la manipulación de objetos delicados o de pequeño tamaño.

La ventaja de estos aparatos es que su manejo es muy sencillo: los tocas y sucede algo. Son muy intuitivos y atractivos y los niños aprenden con rapidez a hacer buen uso de ellos.

Para muchos padres y profesionales el problema empieza a ser el propio éxito de esos aparatos. Uno no sabe donde empezar cuando existen miles de esas pequeñas aplicaciones disponibles. Evidentemente hay algunas que están muy bien, otras muy mal y todos los niveles entre medias. Entre las características que deben tener las mejores aplicaciones están:

  • Que sean divertidas
  • Que fomenten el aprendizaje
  • Que sean sencillas de usar
  • Que estén diseñadas con flexibilidad pero dirigidas a una única función
  • Que tengan un interfaz claramente distinguible
  • Que permitan modificar el tempo de la actividad
  • Que los contenidos sean adaptables y flexibles

Afortunadamente se han ido creando lugares web, muchos de ellos de los propios padres de niños con necesidades especiales que revisan, critican y recomiendan estas aplicaciones. La inmensa mayoría no contienen publicidad ni reciben ningún tipo de ayuda económica por recomendar una aplicación determinada, por lo que a pesar del grado inevitable de subjetividad, pueden ser muy recomendables.

iPad Apps for Autism Este portal web fue creado por la Sra. Rosa (¡me encanta!), anteriormente mencionada, como un producto nacido de un proyecto desarrollado para la Fundación Hollyrod. En vez de hacer desfilar a los interesados por un enorme listado de posts, lo que van haciendo es colocar sus aplicaciones en una hoja de cálculo, una enorme tabla. Las aplicaciones que han revisado y recomiendan están ordenadas en categorías como Arte, Juegos, Historia, Aprendizaje Temprano y muchas otras. Un grupo de personas, incluyendo padres, terapeutas y Corina Becker, una adulta con autismo, son las personas que más colaboran para revisar las apps.

Entre los desarrolladores de programas que recomiendan están Injini, Toca Boca, Duck Duck Moose y Oceanhouse Media.

En Autismo Diario siguen de cerca las novedades tecnológicas que pueden ayudar a nuestros niños. Por poner algunos ejemplos también han hablado en el momento de su lanzamiento de Aba Planet, de Happy Geese desarrollada por la compañía española Appically o del desarrollo de los investigadores de la Universitat de València en colaboración con universidades y centros norteamericanos, asiáticos y europeos de una nueva aplicación para Iphone que permitirá aumentar el conocimiento sobre una de las habilidades humanas más importantes y complejas como es la capacidad de leer.

Por cierto, os recomiendo también su decálogo sobre el uso de comunicadores digitales para niños con autismo, escrito por Jorge García Caballero.