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CURIOSIDADES CIENTÍFICAS PARA COMPARTIR

Te presentamos el ‘Top 10’ de las especies más sorprendentes del año

Por Mar Gulis (CSIC)

Una araña que huye haciendo volteretas como si fuera una acróbata, una planta de sobra conocida por los indígenas mexicanos pero hasta ahora ignorada por la ciencia o una rana que pare a sus renacuajos en lugar de depositar los huevos en el agua… Como cada año, el ‘Top 10’ del Instituto Internacional para la Exploración de Especies presenta las más impactantes de las cerca de 18.000 especies que se descubrieron en 2014.

El ranking, en cuya elaboración participan investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC, pretende concienciar a la población de la necesidad de conocer y conservar la biodiversidad. Los científicos cifran en 12 millones el número de especies que quedan por descubrir, cinco veces más de las que ya se conocen. Así que todavía hay mucha vida ‘asombrosa’ por explorar…

Seta submarina

1. Un pequeño animal marino con forma de seta. Encontrados en los fondos marinos australianos a más de 1.000 metros de profundidad, los especímenes de Dendrogramma enigmatica tienen la boca en el extremo de un ‘tallo’ de 8 mm y un disco superior que apenas supera los 10 mm. Aunque no hay dudas de que se trata de animales, no está claro si están o no emparentados con corales y medusas. Por sus características primitivas podría tratarse de descendientes de los primeros animales, lo que haría reconsiderar el árbol filogenético de estos organismos.

Torq. alb.
2. Peces ‘arquitectos’… y misteriosos.
Los científicos llevaban 20 años tratando de averiguar el origen de los círculos de unos dos metros de diámetro con diseños geométricos que proliferan en los fondos marinos de Oshima, una isla volcánica del Pacífico. El misterio solo se pudo resolver al observar a los peces de la especie Torquigener albomaculosus. Los círculos son nidos que los machos preparan para atraer a las hembras y servir como protección. Las crestas y ranuras minimizan el efecto de las corrientes y posiblemente ayudan a evitar los ataques de depredadores.

Insecto palo

3. Un discretísimo insecto palo. Phryganistria tamdaoensis no es el insecto palo más largo del mundo pero pertenece a una familia conocida como ‘palitos gigantes’. Mide cerca de 23 cm de largo y es un maestro del camuflaje. Descubierto en el Parque Nacional de Tam Dao (Vietnam), ha pasado desapercibido durante años para los entomólogos que trabajan en la región.

Dinosaurio

4. El dinosaurio que parecía un ave. Contemporáneo de los famosos Tiranosaurius rex o los Triceratops, Anzu wyliei es el dinosaurio más parecido a las aves que se conoce. Anidaba e incubaba los huevos hasta su eclosión, tenía los huesos huecos, plumas y un pico similar al de los actuales loros. Vivía en llanuras inundadas y era omnívoro: comía vegetales, pequeños animales y huevos. La especie, que medía unos 3,5 metros de largo por 1,5 de alto y pesaba entre 200 y 300 kilos, fue descubierta en un yacimiento de Dakota del Sur (EE UU) en el que se encontraron tres esqueletos.

Araña

5. La araña ‘saltimbanqui’. Hallada en Marruecos, Cebrennus rechenbergi es una araña muy ágil que huye de sus depredadores con acrobacias. Al detectar una señal de peligro primero adopta una actitud amenazante pero, si esta estrategia no funciona, echa a correr dando volteretas para acelerar su huida. Según los investigadores, esta técnica es la última baza del arácnido para librarse de los depredadores en un medio, el desierto, donde no hay lugar para esconderse. Su forma de actuar ya ha inspirado la creación de un robot que copia sus movimientos.

Avispa

6. Avispas que protegen sus nidos con hormigas muertas. Deuteragenia ossarium es una avispa de unos 15 mm de longitud encontrada en la reserva natural de Gutinashan (China). Construye sus nidos en tallos huecos que separa en varias secciones con paredes. En cada sección, la avispa pone un huevo y deposita una araña que servirá como alimento a la cría. La última de las celdas del nido la llena con hormigas muertas que crean una barrera química para prevenir la presencia de depredadores.

Babosa de mar

7. La babosa bella. Phyllodesmium acanthorhinum es una babosa de mar especialmente llamativa por sus formas y colores. Está considerada como un ‘eslabón perdido’ entre las babosas marinas que se alimentan de corales y las que lo hacen de hidroides –organismos marinos entre los que se encuentran las medusas–. Puede llegar a medir tres centímetros y vive en el archipiélago japonés.

Ranas

8. Las ranas que ‘paren’ a sus renacuajos. Suele pensarse que todas las ranas ponen huevos, pero siempre hay una excepción a la regla. Este es el caso de Limnonectes larvaepartus, que da a luz sus renacuajos y los deposita en charcos de agua. Menos de una docena de las 6.455 especies de ranas del mundo tienen fecundación interna. De ellas, todas ponen huevos fertilizados o dan a luz a pequeñas ranitas salvo esta especie, que se ha encontrado en la isla indonesia de Célebes y mide cuatro centímetros.

Planta mexicana

9. La planta que la ciencia no supo ver. De sobra conocida por los habitantes de la Sierra de Tepoztlán (México), que la utilizan para decorar los altares navideños, Tillandsia religiosa acaba de ser descubierta para la ciencia. Llega a medir metro y medio, florece entre diciembre y marzo, y crece de forma aislada en zonas rocosas de entre 1.800 y 2.100 metros de altitud.

planta parásita

10. Una planta parasitaria con aspecto de coral. Balanophora coraliformis es una especie amenazada que vive entre los 1.500 y 1.750 metros de altitud en los bosques húmedos de Filipinas y de la que solo se han encontrado 50 ejemplares. Su estructura alargada y con numerosas ramificaciones hace que se asemeje a un coral. Sin embargo, es una planta parásita: como no contiene clorofila es incapaz de hacer la fotosíntesis y necesita obtener sus nutrientes de otras plantas.

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