Entradas etiquetadas como ‘pareja de enamorados’

¿Cuál es el origen de la ‘tórtola’ como símbolo del amor?

¿Cuál es el origen de la ‘tórtola’ como símbolo del amor?

Es muy común referirse a una pareja de enamorados como ‘tortolitos’ o decir que se quieren como dos ‘tórtolas’. Muchas son las ilustraciones dedicadas a los enamorados (por ejemplo en el Día de San Valentín) en el que se representa a estas aves junto a un corazón.

Según explican los expertos, la tórtola es un ave que destaca por la fidelidad que hay entre los dos miembros de la pareja. Conocido es el arrullo constante que el macho tórtolo hace a la hembra o cómo se acarician entre si con el pico. Cuando una de las dos tórtolas fallece no vuelven a juntarse con otro animal de su especie y numerosas son las referencias a este animal en las que se le atribuye la imagen de ‘viuda fiel’.

Y es que múltiple y variada es la obra literaria en la que, a lo largo de la Historia, ha habido alguna referencia a esta ave como claro signo de amor verdadero (el propio William Shakespeare escribió un poema titulado ‘El Fénix y la tórtola’ que fue publicado en 1601).

Pero mucho antes ya aparece referenciada la tórtola en uno de los libros que componen la Biblia: ‘Cantar de los Cantares’ (de fecha imprecisa, pero que se le data alrededor del siglo IV a.C.). Concretamente en el versículo 12 del capítulo 2 se hace una referencia al arrullo de la tórtola.

Así pues, debido a la idiosincrasia de las tórtolas como pareja, la fidelidad que se procesan y a su mención en un buen número de obras claves de la literatura, esta ave se convirtió en un icono y símbolo del amor eterno.

Como nota curiosa, cabe destacar que el Diccionario de la RAE recoge el término ‘tórtolo/a’, en su tercera acepción ‘pareja de enamorados’ y sin embargo si realizamos la búsqueda sobre el vocablo ‘tortolito’ la respuesta que nos da es ‘cándido y falto de experiencia’ (tras contactar y consultar directamente con esta institución no supieron darme una respuesta al porqué se le da esa acepción a tortolito).

 

Te puede interesar leer:

 

Día de San Valentín

¿Cuál es el origen de la expresión ‘Te quiero más que ayer, pero menos que mañana’?

¿Cuál es el origen de la expresión ‘Te quiero más que ayer, pero menos que mañana’?

A lo largo de muchísimas décadas la expresión “Te quiero más que ayer, pero menos que mañana” ha estado estrechamente ligada con el Día de San Valentín o cualquier otra celebración especial entre enamorados. Muchos son los objetos que llevan estas palabras grabadas, entre ellos la famosa “medalla del amor”,  destinada para ser regalada a la persona amada como máximo exponente del amor eterno.

También hemos podido ver infinidad de tarjetas decoradas con encarnados corazones y en las que aparecía esta amorosa frase.

Para encontrar el origen de la misma hemos de viajar en el tiempo 125 años, concretamente hasta 1890, año en el que la escritora francesa Rosemonde Gérard publicó un libro de poemas titulado “Les Pipeaux” y en el que aparecía unos versos que decían:

«Pues ya ves que cada día te amo más,
hoy más que ayer y mucho menos que mañana»
(Car vois-tu, chaque jour je t’aime davantage,
Aujourd’hui plus qu’hier et bien moins que demain)

Pero esta frase, en la forma de “Hoy más que ayer, pero menos que mañana” (y sus múltiples variantes) no se popularizó, como santo y seña del amor sin fin, hasta 1907 en el que a Alphonse Augis, un prestigioso joyero de Lyon, se le ocurrió hacer unas medallas en las que aparecía dicha expresión y donde las palabras “más” y “menos” habían sido sustituidas por los símbolos “+” y “-“ con pequeñas piedras preciosas (diamantes y rubíes).

Hacia mediados del siglo XX la frase era mundialmente conocida y se comercializaba adherida en infinidad de productos, quedando definitivamente vinculada con la festividad de San Valentín.

 

 

Otros posts que quizás te interese leer:

 

Día de San Valentín

Fuentes de consulta: adin / linternaute / theiloveyoublog
Imagen modificada por Alfred López y obtenida de: Seyed Mostafa Zamani (Flickr) con licencia Creative Commons