Novelas históricas para leer sobre la esclavitud en EE UU en tiempos del Black Lives Matter

Fotograma de la película Amistad, de Steven Spielberg (1997). (DREAMWORKS)

La violencia policial racista en EE UU ha vuelto a encender la mecha de las protestas raciales en aquel país y, por contagio, en el resto del mundo. No es algo novedoso, aunque algunos se empeñen en decirlo, cada cierto tiempo este país se encoleriza por la violencia racista de las autoridades, arde, y se vuelve a apagar paulatinamente hasta el siguiente movimiento. Los 60 y la lucha por los derechos civiles, Detroit, Los Ángeles… El movimiento #BlackLivesMatter ha disparado también debates sobre la memoria histórica del país: las estatuas y la opinión sobre sus padres fundadores esclavistas o sus conquistadores y colonizadores hispanos; el nombre de generales confederados en las bases militares y la memoria aún irresuelta de la Guerra Civil y la esclavitud… Son temas latentes que salta cada vez a debate. Para los que se quejan de cuánto seguiremos hablando de España de nuestra Guerra Civil, la de los EE UU terminó hace 155 años.

[A FONDO | Las heridas de la Guerra Civil de EE UU siguen abiertas tras 155 años: la difícil memoria histórica de una superpotencia]

Como de novelas de la Guerra de Secesión ya os hablé en una ocasión, hoy me gustaría traeros algunos títulos que traten la esclavitud o que sirvan para hablar de ella… Sin más dilación, vamos con ellas.

Es imposible empezar a hablar de este tema sin mentar una ficción que en su día no se consideró histórica, pero hoy podemos leerla como tal. La cabaña del Tío Tom (1852) fue LA novela de la esclavitud. Fue un best seller astronómico, una de las novelas más vendidas en leídas en el siglo XIX en los EE UU y, probablemente, una de las ficciones más influyentes de la historia del mismo. Su tema principal era el trato a los esclavos. Su autora Harriet Beecher Stowe era militante de la causa y su tono folletenisco y popular logró concienciar de lo que pasaba a miles de estadounidenses. El presidente Lincoln invitó a la autora a la Casa Blanca en plena Guerra de Secesión y le preguntó “¿Es usted esa pequeña señora cuyo libro inició esta guerra?”. Cuando la gente minusvalora la literatura popular, los best seller y su influencia, esta novela es un buen ejemplo para arrojar a la cara. A pesar de todo, todavía se leen bien las desventuras del Tío Tom, George Harris y compañía…

Por cierto, este mismo año el escritor español Mario Escobar ha publicado El color del corazón (Grupo Nelson, 2020) donde convierte en protagonista a Beecher Stowe y relata la creación de su celebrada novela.

Tras los últimos acontecimientos y polémicas, es inevitable sacar a relucir Lo que el viento se llevó de Margaret Mitchell. Novelón que sigue las andanzas de Scartlet O´Hara y que recorre la Guerra de Secesión y la llamada Reconstrucción. Aunque no la esclavitud no es un tema central, al tratar a los ‘amos’ del Sur sí que ha servido (y sirve) para tratar el tema racial. Como escribiera el periodista cultural Sergio Vila-Sanjuán en su estupendo Código Best Seller (2011), “resulta difícil precisar que hasta qué punto contribuyó al su éxito la tremenda ambigüedad de Mitchell respecto al tema de la esclavitud y el papel histórico de los estado del Sur, en las antípodas del compromiso adoptado por Harriet Beecher Stowe en La cabaña del tío Tom. Aunque la trama da a distintos personajes de color papeles positivos, siempre secundarios (…), hay en la pluma de Margaret Mitchell una justificación histórica de la creación del Ku Klux Klan que leída hoy provoca escalofríos (…), los juicios supuestamente favorables que distintos personajes van emitiendo (al estilo “los negros son como niños”) resultan de muy difícil digestión incluso si sabemos que fueron escritos antes de las revueltas de los años 60″.

Con todo, y sobre polémicas y debates presentes, habría que preguntarse si las retiradas y censuras de títulos no son un enmienda a la madurez del público, del que ciertas élites dudan que puedan leer una novela de hace casi un siglo y adoptar sin dudar todo su pensamiento. También, inquirirse sobre que, si lo que se pretende es evitar visionados o lecturas, montar este jaleo y convertir a las ficciones sospechosas en centro de atención sea el mejor camino. La madurez, la lectura crítica y la libertad de expresión suelen marcar mejor el camino.

Hace pocos años, la estupenda editorial Capitán Swing recuperó en España Las confesiones de Nat Turner (traducción de Andres Bosch, Capitán Swing, 2017) de William Styron, novela publicada en 1967 por el estupendo autor de La decisión de Sophie y con la ganó el Pulitzer. La ficción narra un levantamiento armado previo a la Guerra de Secesión, una revuelta de esclavos lideradas por el tal Turner y que, parece claro, acabó mal. William Styrion daba voz a ese personaje y narraba su vida, su revuelta y el juicio que le llevó a la horca. La novela tuvo grandes premios y críticas, pero también controversia. Intelectuales afroamericanos cargaron contra Styrion, blanco, por hacer humano a Turner y ponerle sombras (que las tenía, no en vano se dedicaba a matar a todo blanco que pillaba) y tildarlo de “persona horrible” y “loco”. De todo esto, también os hablé en una entrada anterior.

Tamaños grandísimos éxitos de ventas sobre la esclavitud tan contrapuestos y escritos por dos mujeres y un hombre blancos nos lleva a otro éxito más cercano: Raíces (1976). Esta vez escrita por Alex Haley, un autor negro, ascendencia afroamericana, irlandesa y cherokee. Haley relató una saga familiar desde que en el siglo XVIII, su antepasado Kunta Kinte es secuestrado en la actual Gambia y llevado a EE UU como esclavo. La novela es otro best seller que tuvo gran resonancia a nivel mundial (ayudado por una popular miniserie televisiva) y que ayudó a concienciar al mundo sobre el drama de la esclavitud. A Haley se le considera uno de los escritores negros más vendidos, aunque su novela tuvo un pleito por plagio (que se selló con un acuerdo y con el reconocimiento de que algunos pasajes estaban basados en otra novela) y se ha puesto en duda la identificación que hacía el autor de la historia de su propia familia con la de los personajes de la novela.

Cierro con dos novelas recientes y premiadas, de autores negros, buenas y muy diferentes. Por un lado, El pájaro carpintero, de James McBride (lo editó en España en 2017 la estupenda Hoja de Lata, con traducción de Miguel Sánz Jiménez), que ganó el National Book Award, y que relata con bastante humor las peripecias de un pícaro negro enrolado en la revuelta abolicionista de John Brown, quien pensaba que solo por las armas se pondría fin a esa lacra moral. Por el otro, también premiada con el National Book y, además, con el Pulitzter, os traigo El ferrocarril subterráneo, de Colson Whitehead (publicada en España por Literatura Random House también en 2017) y que mezclando realidad y fantasía relata la historia de ese ferrocarril, que era una red que cubría el país y que ayudaba a llegar al Norte a esclavos fugados. Dos propuestas de lectura poderosas, de rabiosa modernidad.

Para terminar, y aunque no esté directamente relacionado con EE UU, no puedo dejar de incluir la última novela de Carlos Bardem, Mongo Blanco (Plaza&Janés, 2019) donde relata la vida del mayor esclavista español y su actividad llevando esclavos desde África hasta el continente americano. Una novela densa, cruda, pero que adentra como pocos en lo que supuso el sangriento negocio de la esclavitud y el papel que jugó nuestro país.

Y casi sin querer han salido ocho títulos sobre la esclavitud, para leer, para reflexionar, para tomar postura. Vosotros, ¿aportáis más títulos?

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2 comentarios

  1. Dice ser Maria

    yo si tengo varios, libros sobre las mujeres europeas tomadas como esclavas por barcos argelinos

    la vida como esclavo de Cervantes

    como jefes de tribu negros africanos vendian a sus propios “hermanos”

    comoo monjas catolicas compran a esclavas en sudan a jefes tribiales para liberarlas

    como Daesh tiene escxlavas sexuales

    como en Arabia Saudi tienen a esclavos filipinos

    sigo?

    y que es eso de en tiempos de black live matters? acaso no todas las vidas valen?

    y repasa tu historia majo que vas un poco perdido

    Por lo que en los años siguientes a la Reconquista era muy habitual la tenencia de esclavos en las casas, principalmente de origen musulmán. Tanto es así que cabe recordar que en el Decreto de 1609 de expulsión de los moriscos se incluyó una salvedad en el reino de Valencia (donde eran uno de cada tres habitantes), se excluía a los que fueran de estado esclavos, que seguirían perteneciendo a sus dueños.

    En cuanto al comercio de esclavos negros africanos, los árabes ya habían alentado un próspero mercado comercial en sus incursiones más allá del Sahara en los albores de la Edad Media. Se calcula que entre el siglo VIII y el XIX los árabes sustrajeron de África subsahariana y oriental entre ocho y doce millones de personas.

    24 junio 2020 | 10:47

  2. Dice ser Lola

    Buenos días,
    Hay una novela cubana del siglo XIX, escrita por Cirilo Villaverde: Cecilia Valdés o La loma del ángel, que aunque el tema principal son los amores de la protagonista que da nombre a la novela, ahí se trata el tema de la esclavitud y pone incluso ejemplos de los castigos que se les daba a los esclavos que querían escapar como era el caso del cepo
    Hace muchos años que la leí, pero creo recordar que también se tocaba el tema de que los ingleses estaban en contra de la esclavitud, pero no por humanidad sino porque tenían interés en imponer su maquinaria en sustitución de la mano de obra esclava.

    24 junio 2020 | 13:21

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