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"La historia es una forma más de ficción"
Jorge Luis Borges

Luis Zueco: “La historia siempre ha sido y será un arma política”

Luis Zueco, en la sala capitular del Monasterio de Veruela (CEDIDA POR EL AUTOR)

Santa María de Veruela, un monasterio ante el Moncayo. Un asesinato sin explicación ocurre en su monumental iglesia. Y justo entonces, un enviado real llega tras sufrir una emboscada. Una investigación que abrirá la caja de los secretos. En tres frases, y sin desvelar nada, esta podría ser la premisa argumental de El monasterio (Ediciones B, 2018), de Luis Zueco, la novela con la que el autor aragonés concluye su ambiciosa trilogía medieval compuesta por El castillo y La ciudad. Una novela donde la cuidada reconstrucción histórica sirve de base para una entretenida historia de misterio. Y debía haber expectación por leer lo nuevo de Zueco, pues en sus primeras semanas a la venta, ya se aupó como tercera novela histórica más vendida en España.

Termina tras años de trabajo su trilogía medieval, ¿cómo se siente?

Contento y orgulloso del trabajo, era un proyecto complejo y largo, con tres novelas ambientadas en la Edad Media, pero en siglos y enclaves diferentes, con todo lo que ello implica de labor de documentación. Pretendía reflejar como era realmente vivir en esa época tan apasionante desde los principales puntos de vista para tener una verdadera visión global de la época, y creo que lo he conseguido.

Tras Loarre y Albarracín, El monasterio transcurre en el monasterio de Santa María de Veruela y la región del Moncayo, el lugar de la trilogía más cercano a lugares más relacionados contigo personalmente…

Así es, pero lo he hecho porque, objetivamente hablando, Veruela es uno de los monasterios del Císter mejor conservados de España y fue el primero del Reino de Aragón. Además, la historia del infante Alfonso era fascinante y encajaba en la trama que quería crear. Y por otro lado, el Moncayo es una de las montañas más fascinantes que tenemos.

[ARTÍCULO DE LUIS ZUECOEl Monasterio: Santa María de Veruela y sus misterios]

¿Cómo decidiste construir una historia de este tipo, muy a lo Agatha Christie, en un monasterio?

Soy un lector asiduo de Agatha Christie desde muy joven y me encanta todo lo relacionado con la resolución de crímenes. Llevaba tiempo preparando una trama de este estilo en un espacio cerrado. Lo complicado fue hacerlo en un lugar tan grande como la monumental iglesia de este monasterio.

Cuando se piensa en una historia de este tipo, es inevitable pensar en El nombre de la rosa de Umberto Eco…

En efecto, es lo que tienen las novelas que marcan un género, que irremediablemente siempre hay comparaciones. Sin embargo, ambas historias tienen poco en común. Ya tengo mucha experiencia en crear una obra en un escenario medieval muy carismático, en mis novelas el espacio físico es un personaje más y tiene una importancia capital.

Precisamente la trama de misterio es una herramienta muy efectiva para mostrar los entresijos de una comunidad medieval del Císter… Y lo que vemos, es una extraña mezcla de espiritualidad, economía e hipocresía…

Los monasterios eran lugares herméticos, donde se profesaba el silencio y guardar las apariencias. Eran autosuficientes, como auténticas ciudades. A la vez eran centros de poder y económicos; por lo que eran caldo de cultivo para que se tejieran ambiciones, traiciones y existiera mucho secretismo.

El mundo del vino también tiene un peso específico en la trama. Personalmente me sorprendió leer que algunas cosas de su fabricación no son tan diferentes a las de hoy en día, ¿realidad histórica o un punto de ficción?

Yo soy un apasionado de la cultura del vino y algunos monasterios cistercienses eran grandes centros de producción. El vino es esencial en la Orden del Cister, es necesario para la eucaristía y era casi el principal alimento de su dieta, como marca la regla de san Benito. Por otro lado, no en todos los monasterios cistercienses podía producirse vino, así que los que lo hacían, debían crear excedentes para suministrar al resto o venderlo a las ciudades. Por todo esto el vino es tan importante en esta novela.

¿Por qué eligió situar la trama durante la conocida como Guerra de los Pedros?

Este conflicto armado es el más importante que hay en España entre reinos cristianos durante toda la Edad Media, y en cambio, es muy poco conocido por el público en general. Quería ponerlo en valor, supuso una guerra total entre las coronas castellana y aragonesa, implico a ingleses, navarros y franceses; y terminó con una guerra civil castellana que concluyó con el asesinato del rey, un cambió de dinastía y la llegada de los Trastámara al trono de Castilla y, cuarenta años después, al de Aragón.

Durante toda la trilogía, la fusión de géneros ha sido una constante, ¿cree que esa es una de las claves para la superviviencia y éxito de la ficción histórica?

Más bien de la literatura en general, hay que crear grandes tramas, buenos personajes e innovar. Para ello cualquier idea buena sirve, venga del género que venga. Yo intento crear novelas que atrapen, entretengan, enseñen y despierten interés por los temas que a mí me fascinan.

[ARTÍCULO DE LUIS ZUECONovela histórica y thriller, ¿un matrimonio posible?]

¿Ha cambiado su percepción y pensamientos sobre el género desde que comenzó a escribir El castillo?

Básicamente no, sigo pensando que la novela histórica es el genero más difícil y más costoso de escribir. Al mismo tiempo, sus lectores habituales son los más exigentes. Lo que sí creo, es que al público le gusta cada vez más la historia, quiere conocerla, saber de que ocurrió en tiempos pasados.

Oigo impresiones de que el género histórico está volviendo a resurgir, tanto en ventas como en interés de las editoriales. Y coincide con un periodo de gran turbulencia política, donde se cuestionan grandes temas sobre nuestra identidad. ¿Cree  que así? ¿Hay una relación entre ambos eventos?

Es posible que algo influya, la historia siempre ha sido y será un arma política. Grandes emperadores romanos y reyes medievales ya ordenaron poner por escrito la historia de España y Europa, pero una historia que sirviera a sus intereses políticos. Pero si la ficción histórica está en auge, yo creo que es más bien porque cada vez se escriben obras mejores, tenemos una muy buena generación de escritores españoles.

Me huelo la respuesta, pero si Luis Zueco viviera en la Edad Media y pudiera elegir… ¿viviría en un castillo, una ciudad o en un monasterio?

(Risas) Es muy fácil de responder: en un castillo.

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