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¿Qué fue de? ¿Qué fue de?

"Si eres una estrella del deporte, eres una estrella del deporte. Si no lo consigues, te conviertes en entrenador. Si no eres capaz de entrenar, puedes ser periodista". Desmond Lynam, comentarista deportivo.

Quién fue… Frank Haffey: acabó emigrando tras encajar 9 goles con su selección

Portada de una revista dedicada a Haffey (Charles Buchan’s Football Monthly).

Hay veces que una mala actuación le puede costar a un deportista un estigma difícil de quitarse. Es el caso del protagonista de hoy, Frank Haffey.

Francis Haffey nació el 28 de noviembre de 1938 en Glasgow, Escocia. Formado en el Campsie Black Watch, este portero entró con 19 años en el Celtic de Glasgow. A pesar de ser un portero algo excéntrico, logró relativamente pronto alcanzar la internacionalidad. Debutó nada menos que con Inglaterra en casa, en abril de 1960, en un partido que acabó con empate a un gol. Y lo hizo muy bien, porque le paró un penalti a Bobby Charlton.

Justo un año después, Escocia visitaba Inglaterra, en concreto Wembley, con motivo del partido anual que enfrentaba a ambas selecciones. La primera opción para defender la meta escocesa era Lawrie Leslie, portero del Airdrieonians, pero se lesionó, por lo que el seleccionador, Ian McColl, decidió que el titular sería Frank Haffey.

El partido se celebró el 15 de abril. En el minuto 30, Inglaterra ganaba ya 3-0. Escocia se llegó a poner 3-2, ya en el segundo tiempo, pero fue un espejismo, porque del minuto 55 al 90, Inglaterra marcó seis goles más, dejando un histórico resultado de 9-3. Haffey no fue el responsable de todos los goles, pero sí falló gravemente en algunos. Sería su último partido con la selección escocesa.

Inmediatamente, el estigma de los 9 goles encajados ante el Auld Enemy marcó a Haffey, que fue objeto de bromas inacabables, no sólo en Inglaterra (donde eran habituales conversaciones como “- ¿Qué hora es? – Las Haffey menos diez“), sino también en Escocia, sobre todo por parte de los hinchas del Rangers.

La humillación no impidió seguir a Haffey jugando, pero sus errores y sus extrañas actuaciones en el campo no ayudaron. Por ejemplo, en febrero de 1962, en un partido del Celtic ante el Saint Johnstone, Haffey fue a sacar de puerta… ¡y se marcó un autogol! Fue a pasarle el balón a un lateral pero chutó tan mal que el balón entró en su portería. Por suerte para él, el árbitro anuló el gol porque no fue chutado hacia adelante, como dice el reglamento. Al mes siguiente, se enzarzó en una discusión con otros dos compañeros de tal calibre que el árbitro tuvo que separarlos. Y en octubre de 1963, en un Celtic-Airdrie, lanzó un penalti (el equipo iba ya ganando 9-0), pero el portero rival se lo paró.

Haffey no podía quitarse de encima sambenito de portero mediocre y tras un paso por el Swindon Town, en 1965 decidió emigrar, huyendo del estigma de los 9 goles que había encajado cuatro años antes. Y lo hizo realmente lejos: a Australia.  Allí jugó durante cinco años en el St. George y colgó las botas en 1970 en el Hakoah. Tras retirarse, empezó una nueva carrera… como cantante.

Sí, Frank Haffey se dedicó al espectáculo. Empezó a cantar en un cabaret en Sydney, donde también actuaba como cómico, y también como actor en la tele australiana.

Con el tiempo, Haffey se dedicó a entrenar en colegios y tuvo su propia academia de porteros. En la actualidad, a sus 78 años de edad, vive jubilado en Edimburgo, donde todavía quizá haya quien recuerde al portero que encajó 9 goles en Wembley.

Os dejo con un resumen de aquel partido en Wembley:

2 comentarios

  1. Dice ser kek

    El primo de Kovacic

    17 septiembre 2017 | 12:56

  2. Dice ser ruomalg

    Joé, como para no emigrar, encajar 9 goles y contra un rival histórico. Entre eso y esa colección de errores épicos es difícil imaginar que pudiera levantar cabeza.

    28 septiembre 2017 | 10:57

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